La Amazonia: ni salvaje, ni pulmón, ni granero del mundo

          La Amazonia: ni salvaje, ni pulmón, ni granero del mundo

Leonardo Boff*

El Sínodo pan-amazónico que se celebrará en octubre de este año en Roma demanda un mejor saber sobre el ecosistema amazónico. Hay que deshacer mitos.

Primer mito: el indígena como salvaje y genuinamente natural y por eso en sintonía perfecta con la naturaleza. Se regularía por criterios no-culturales sino naturales. Estaría en una especie de siesta biológica ante la naturaleza, en una perfecta adaptación pasiva a los ritmos y a la lógica de la naturaleza.

Esta ecologización de los indígenas es fruto del imaginario urbano, fatigado por el exceso de tecnificación y de artificialización de la vida.

Lo que podemos decir es que los indígenas amazónicos son humanos como cualquier otro ser humano y, como tales, están siempre en interacción con el medio. La investigación comprueba cada vez más el juego de interacción entre los indígenas y la naturaleza. Ellos se condicionan mutuamente. Las relaciones no son “naturales” sino culturales, como las nuestras, en un intrincado tejido de reciprocidades. Tal vez los indígenas tienen algo de singular que los distingue del hombre moderno: sienten y ven a la naturaleza como parte de su sociedad y cultura, como prolongación de su cuerpo personal y social. No es, como para los modernos, un objeto mudo y neutro. La naturaleza habla y el indígena entiende su voz y su mensaje. La naturaleza pertenece a la sociedad y la sociedad pertenece a la naturaleza. Están siempre adecuándose mutuamente y en proceso de adaptación recíproca. Por eso están mucho más integrados que nosotros. Tenemos mucho que aprender de la relación que ellos mantienen con la naturaleza.

Segundo mito: la Amazonia es el pulmón del mundo. Los especialistas afirman que la selva amazónica se encuentra en un estado clímax. Es decir, se encuentra en un estado óptimo de vida, en un equilibrio dinámico en el cual todo es aprovechado y por eso todo se equilibra. Así la energía fijada por las plantas mediante las interacciones de la cadena alimentaria conoce un aprovechamiento total. El oxígeno liberado de día por la fotosíntesis de las hojas es consumido de noche por las propias plantas y por los demás organismos vivos. Por eso la Amazonia no es el pulmón del mundo.

Pero funciona como un gran filtro del dióxido de carbono. En el proceso de fotosíntesis se absorbe gran cantidad de carbono. Y el dióxido de carbono es el principal causante del efecto invernadero que calienta la tierra (en los últimos 100 años aumentó un 25%). Si un día la Amazonia fuese totalmente deforestada, serían lanzadas a la atmósfera cerca de 50 mil millones de toneladas de dióxido de carbono al año. Habría una mortandad en masa de organismos vivos.

Tercero mito: la Amazonia como el granero del mundo. Así pensaban los primeros exploradores como von Humboldt y Bonpland y los planificadores brasileros en tiempos de los militares en el poder (1964-1983). No lo es. La investigación ha demostrado que “la selva vive de sí misma” y en gran parte “para sí misma” (cf. Baum, V., Das Ökosystem der tropischen Regeswälder, Giessen 1986, 39). Es lujuriante pero con un suelo pobre en humus. Parece una paradoja. Lo dejó bien claro el gran especialista en Amazonas Harald Sioli: “la selva crece realmente sobre el suelo y no del suelo” (A Amazônia, Vozes 1985, 60). Y lo explica: el suelo es solamente el soporte físico de una trama intrincada de raíces. Las plantas se entrelazan por las raíces y se sostienen mutuamente por la base. Se forma un inmenso balance equilibrado y ritmado. Toda la selva se mueve y danza. Por esto, cuando una es derribada arrastra con ella a otras varias.

La selva conserva su carácter exuberante porque existe una cadena cerrada de nutrientes. Están los materiales en descomposición en el suelo, la capa vegetal de hojas, frutos, pequeñas raíces, excrementos de animales silvestres, enriquecidos por el agua que gotea de las hojas y el agua que escurre de los troncos. No es el suelo lo que nutre los árboles. Son los árboles los que nutren el suelo. Estos dos tipos de agua lavan y arrastran los excrementos de los animales arborícolas y animales de especies mayores como aves, macacos, coatis, perezosos y otros, así como la miríada de insectos que tienen su hábitat en la copa de los árboles. Existe también una enorme cantidad de hongos y un sinnúmero de micro-organismos que juntamente con los nutrientes reabastecen las raíces. Por las raíces, la sustancia alimenticia va a las plantas garantizando la exuberancia extasiante de la Hiléia amazónica. Pero se trata de un sistema cerrado con un equilibrio complejo y frágil. Cualquier pequeño desvío puede acarrear consecuencias desastrosas. El humus no alcanza comúnmente más que 30-40 centímetros de espesor. Con las lluvias torrenciales es arrastrado fuera. En poco tiempo aflora la arena. La Amazonia sin la selva puede transformarse en una inmensa sabana o hasta en un desierto. Por esto la Amazonia jamás podrá ser el granero del mundo, pero seguirá siendo el templo de la mayor biodiversidad.

Constataba el especialista de la Amazonia, Shelton H. Davis, en 1978 y sirve igualmente para 2019: “En este momento se está librando una guerra silenciosa contra pueblos aborígenes, contra campesinos inocentes y contra el ecosistema de selva en la cuenca amazónica” (Víctimas del milagro, Zahar 1978, 202). Hasta 1968 la selva estaba prácticamente intacta. Desde entonces, con la introducción de los grandes proyectos de las hidroeléctricas y del agronegocio, y hoy con el anti-ecologismo del gobierno Bolsonaro, continúa la brutalización y la devastación de la Amazonia.

*Leonardo Boff ha escrito “Todos los pecados mortales-ecológicos: la Amazonia”, en Ecología: grito de la Tierra-grito de los pobres, Vozes 2015, 173-211.

Traducción de Mª José Gavito Milano

A Amazônia: nem selvagem nem pulmão nem celeiro do mundo

          A Amazônia: nem selvagem nem pulmão nem celeiro do mundo

                                     Leonardo Boff

O Sínodo pan-amazônico a se celebrar em Roma em outubro deste ano demanda sabermos melhor sobre o ecossistema amazônico. Há que se desfazer mitos.

O primeiro mito: o indígena como selvagem e genuinamente natural e por isso em sintonia perfeita com a natureza. Regular-se-ia por critérios não-culturais, mas naturais. Ele estaria numa espécie de sesta biológica face à natureza, numa perfeita adaptação passiva aos ritmos e à lógica da natureza.

Esta ecologização dos indígenas é fruto do imaginário urbano, fatigado pelo excesso da tecnificação e da artificialização da vida.

O que podemos dizer é que os indígenas amazônicos são humanos como quaisquer outros humanos. E como tais, estão sempre em interação com o meio. Mais e mais a pesquisa comprova o jogo de interação entre os indígenas e a natureza. Eles se condicionaram mutuamente. As relações não são “naturais” mas culturais, como nós, numa teia intrincada de reciprocidades. Talvez nisso os indígenas têm de singular, distintivo do homem moderno: sentem e veem a natureza como parte de sua sociedade e cultura, como prolongamento de seu corpo pessoal e social. Não é como para os modernos, como um objeto mudo e neutro. A natureza fala e o indígena entende a sua voz e mensagem. A natureza pertence à sociedade e a sociedade pertence à natureza. Estão sempre se adequando mutuamente e em processo de adaptação recíproca. Por isso são muito mais integrados que nós.Temos muito a aprender da relação que eles entretém com a natureza.

O segundo mito: a Amazônia é o pulmão do mundo. Os especialistas afirmam que a floresta amazônica se encontra num estado climax. Quer dizer, ela se encontra num estado ótimo de vida, num equilíbrio dinâmico no qual tudo é aproveitado e por isso tudo se equilibra. Assim a energia fixada pelas plantas mediante as interações da cadeia alimentar conhece um aproveitamento total. O oxigênio liberado de dia pela fotossíntese das folhas é consumido pelas próprias plantas de noite e pelos demais organismos vivos. Por isso a Amazônia não é o pulmão do mundo.

Mas ela funciona como um grande filtro do dióxido de carbono. No processo de fotossíntese grande quantidade de carbono é absorvido. Ora o carbono é o principal causador do efeito estufa que aquece a terra (nos últimos 100 anos aumentou em 25%). Caso um dia a Amazônia fosse totalmente desmatada,seriam lançados na atmosfera cerca de 50 bilhões de toneladas de carbono por ano. Haveria uma mortandade em massa de organismos vivos.

O terceiro mito: a Amazônia como o celeiro do mundo. Assim pensavam os primeiros exploradores como von Humbold e Bonpland e os planejadores brasileiros no tempo dos militares no poder (1964-1983). Não é. A pesquisa mostrou que “a floresta vive de si mesma” e.   em grande parte. “para si mesma” (cf. Baum, V., Das Ökosystem der tropischen Regeswälder, Giessen 1986, 39). É luxuriante mas num solo pobre em humus. Parece um paradoxo. Bem o esclareceu o grande especialista em Amazonas Harald Sioli:”a floresta, cresce, de fato, sobre o solo e não do solo” ( A Amazônia, Vozes 1985, 60). E o explica: o solo é somente o suporte físico de uma trama intrincada de raízes. As plantas se entrelaçam pelas raízes e se suportam mutuamente pela base. Forma-se um imenso balanço equilibrado e ritmado. Toda floresta se move e dança. Por causa disso,quando uma é derrubada, carrega várias outras.

A floresta conserva seu caráter luxuriante porque existe uma cadeia fechada de nutrientes. Há os materiais em decomposição no solo – a serapilheira – que são folhas, frutos, pequenas raízes, excrementos de animais silvestres . Eles são enriquecidos pela água que goteja das folhas e da água que escorre dos troncos. Não é o solo que nutre as ávores. São as árvores que nutrem o solo. Estes dois tipos de água lavam e carregam os excrementos dos animais arborícolas e animais de espécies maiores como aves, macacos, coatis, preguiças e outros, bem como a miríade de insetos que têm seu habitat na copa das árvores. Existem ainda uma enorme quantidade de fungos e outro sem-número de micro-organismos que juntamente com os nutrientes reabastecem as raízes. E pelas raizes, a substância alimentar vai às plantas garantindo a exuberância extasiante da Hiléia amazônica. Mas se trata de um sistema fechado, com um equilíbrio complexo e frágil. Qualquer pequeno desvio pode acarretar consequências desastrosas. O humus não atinge, comumente, mais que 30-40 centímetros de espessura. Com as chuvas torrenciais é carregado embora. Em pouco tempo aflora a areia. A Amazônia sem a floresta pode se transformar numa imensa savana ou até num deserto. Por isso que a Amazônia jamais poderá ser o celeiro do mundo. Mas continuará a ser o templo da maior biodiversidade.

Constatava o especialista da Amazônia Shelton A. Davls ainda em 1978 e vale para 2019:”Neste momento está sendo travada uma guerra silenciosa contra povos aborígenes, contra camponeses inocentes e contra o ecossistema da floresta na bacia amazônica” (Vítimas do milagre, Zahar 1978, 202). Até 1968 a floresta estava praticamente intacta. Desde então, com a introdução dos grandes projetos de hidrelétricas e do agronegócio e hoje sob o anti-ecologismo do governo Bolsonaro, continua a brutalização e devastação da Amazônia.

Lenardo Boff escreveu Todos os pecados mortais-ecológicos:a Amazônia, em Ecologia: grito da Terra-grito dos pobres, Vozes 2015,173-211.

 

 

Good News: there will be married priests

Good News: there will be married priests

On July 17, 2019, the Vatican released a document recommending that the Pan-Amazonic Synod to be celebrated in Rome in October, to consider the ordination as priests of elderly and respected married men, especially the indigenous, in remote regions of the Amazon. Pope Francis does not want a Church that visits, but a Church that stays. This is an old aspiration which was proposed by the National Conference of Bishops of Brazil (CNBB) to Pope John Paul II in the 1980s. John Paul II took the suggestion as a provocation, and therefore maintained something of a distance from the CNBB.

Reliable ecclesiastic sources offer the following data: from 1964 to 2004, 70,000 priests left the Church’s ministry. In Brazil 7,000 of 18,000 priests also left. The Ecclesial Base Communities, CEBs, and the lay ministries fill in for the lack of priests. Why not welcome priests who are already married and let them resume their ministry, or ordain married men?

This suggestion of Pope Francis will surely be accepted by the Pan-Amazonic Synod. It also mentions an “official ministry for women”, but we do not know yet what it will entail. In the end, we finally will have married priests, an old desideratum of many churches.

The celibacy question has been divisive from the start of Christianity. Two tendencies appeared: one that allowed married priests and another that opted for celibate priests. It was clear to everyone that celibacy is not a dogma of faith but an ecclesiastic discipline, a characteristic of the Western Church. All the other Catholic Churches (the Orthodox, Syriac, Melkite, Ethiopic, etc.), and other Christian Churches do not follow that discipline. As a discipline, it can be abolished. In the end, it depends on the decision of the Pope.
Jesus speaks of three types of celibates, that are called eunuchs or castrated (eunoûxoi in Greek). He says of them: “there are some eunuchs who make themselves so for the love of the Kingdom of heaven; he who may understand let him do it” (Matthew 19,12). He recognizes that “not everyone is capable of understanding this, but only those to whom it has been given” (Matthew 19,11). Curiously, in the First Epistle to Timothy it says that “the bishop be husband of only one woman… he must know how to govern well his house and educate the children in obedience and chastity” (1 Timothy 3, 2-4).

Summarizing the long and twisted history of celibacy, it can be seen that initially it did not exist as law, and if there was such a law, it was not well observed. Popes Adrian II (867-872) and Sergio III (904-911) were married. Between the X and XIII centuries, historians say that it was common for a priest to have a compañera. That was also common in colonial Brazil. In the past, rural priests begat children and educated them to be sub deacons, deacons and priests, because there were no institutions to prepare them.

The fact that some Popes did not observe celibacy deserves an aside. There was an epoch, between 900 and 1110, of great moral decadence, called “the pornocratic era”. Benedict IX (1033-1045) was consecrated Pope when he was 12 years old, already “full of vices”. Pope John XII (955-964), consecrated at 18 years old, indulged in orgies and adulteries. Renaissance Popes such as Paul III, Alexander VI, with several children, and Leo X who married his children with pomp in the Vatican, were infamous, (see Daniel Rops, History of the Church of Christ (La historia de la Iglesia de Cristo, II, Porto 1960, p.617ss). Finally, when the Council of Trent was celebrated, (1545 and 1563) it made obligatory the law of celibacy for all who ascended to the priestly order. And it has remained that way until the present. Seminaries were created where the candidates were prepared for the priesthood from a very early age, with an apologetic perspective to confront the Protestant Reformation and later on, to deal with the heresies and the”modern errors”.
As in all the other Churches, we favor having married as well as celibate priests, not as a mandatory law or as a precondition for the ministry, but as an option. Celibacy is a charisma, a gift of the Spirit to the one who can live it without much sacrifice. Jesus understood it well: celibacy is a “castration”, with a void replacing the sensitivity and intimacy between man and woman. But that renunciation is assumed with love for the Kingdom of God, to serve the others, especially the poorest. Consequently, that absence is compensated by a superabundance of love. To that end, an intimate encounter with Christ is needed, a cultivation of spirituality, prayer and self control. Realistically, as the Master observes: “not all are capable of understanding that” (Matthew 19,11). There are those who understand it. They joyfully live their option for celibacy, without hardening themselves, maintaining the essential joy and tenderness, so encouraged by Pope Francis. How good it would be if by their sides, there were also married priests.
Now we finally will be able to enjoy the fact of also having married men, well integrated with their families, who could be priests and share the religious life of the faithful. It will be a gift for them and for the Catholic communities.

Leonardo Boff Eco-Theologian-Philosopher.Earthcharter Commission

Free translation from the Spanish sent by
Melina Alfaro, alfaro_melina@yahoo.com.ar.
Done at REFUGIO DEL RIO GRANDE, Texas, EE.UU.

La batalla del lenguaje y la palabra poética-Juan Muchnik

No 29º Festival Internacional de Poesía de Medellín que se realiza de29 de junho ao 6 de julho 2019 em Medellin-Colombia José Muchnik, engenheiro e antropólogo, exilado na França desde 1976 é também um exímio poeta e pensador escreveu a seguinte reflexão que nos ajudará a entender a atual crise da linguagem já que vivemos em tempos de falsidades – fake news – e da pós-verdade. Indica-nos caminhos para resgatar a verdade das palavras e das realidades que nelas se expressam. Lboff

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                La batalla del lenguaje y la palabra poética.

1 Lenguaje comunicación y poder: Humanismo o Barbarie en los comienzos del tercer milenio.

Desde sus orígenes los seres humanos tuvieron necesidad de comunicar con otros seres humanos para organizar su vida en sociedad. Sin lenguajes no hubieran sido posibles leyes, ni códigos, ni mitos que trasmiten los valores y creencias de diferentes culturas. En su comienzo, lenguaje de manos, gritos y gestos acompañando voces que devienen palabras cuando los grupos humanos le acuerdan un sentido común a las mismas. Luego, casi ayer, la escritura, sobre tablas de arcilla, piedras o pergaminos, los hombres trasmitiendo relatos y saberes. Ya comenzado el tercer milenio, en la “era digital”, la informática complejizó aún más los lenguajes y sus formas de transmisión. La batalla por el sentido que se le asignan a palabras y expresiones se presenta en cotidianos espectáculos, las imágenes / logos / emojis… con su fuerza simbólica, se asocian a los lenguajes existentes, confiriendo una nueva dimensión a las formas de comunicación. Las “fake news”, noticias falsas, mejor dicho falseadas, irrumpen, contaminan medios, prensa, redes, blogs… También irrumpe la pos verdad (post truth), se fabrican verdades a pedido. La instrumentalización política de las grandes bases de datos, el célebre big-data, deviene una actividad rentable. Cuando se vuelve difícil distinguir la verdad de la mentira, significa que “algo” muy grave está pasando.

Si la poesía y los poetas desean acercar palabras a la verdad, los comienzos del tercer milenio ofrecen un desafío de envergadura, ya que la función misma del lenguaje se está corrompiendo. Para que los hombres dialoguen, se entiendan y convengan las formas sociales y normas jurídicas que les permitan convivir, necesitan palabras para pronunciar el mundo sin confusiones, necesitan que libertad sea libertad, que justicia sea justicia, que humanidad sea humanidad, palabras para nombrar objetos, seres, sentimientos… El significado atribuido a esas palabas es fundamental, por eso el lenguaje se convierte en un campo de batalla entre diversas concepciones del mundo. Batalla menos visible que otras, pero no menos fundamental para decidir en qué tipo de sociedad queremos vivir, basada en qué tipo de relaciones entre los humanos y con la naturaleza. Batalla que se agudiza en momentos de crisis como el que estamos atravesando.

Cuando afirmo que el momento es grave, no peco de alarmismo, mido mis palabras. Para percibir dicha gravedad propongo leer “La lengua del Tercer Reich” (1947, Viktor Klemperer)[i], luego escuchar algunos discursos de los nuevos bárbaros, como Big Donald, Il duce Salvinissimo, Bolsofacho… (completad la lista). No se trata de establecer fáciles analogías, ya sabemos que todo se repite mas nada se repite, el objetivo es decorticar la manipulación del lenguaje, potencializada por nuevas tecnologías y medios de comunicación. “La lengua nazi […] impregna con su veneno las palabras y las formas de sintaxis, somete la lengua a su terrible sistema, que adquiere con la lengua su medio de propaganda más potente, más público y más secreto” (Viktor Klemperer 1947). La exclusión de la especie humana de judíos, gitanos, discapacitados y otras minorías comenzó por la lengua, una lengua que separaba lo “impuro”, las “escorias”, de la raza aria. Luego la “purificación” fue llevada a cabo a través de matanzas, campos de concentración, hornos crematorios… Expresiones como “pureza de sangre” “extranjero a la especie” “sub-humano” “racialmente inferior” se hicieron de uso cotidiano para designar a los “impuros”, a los que supuestamente profesaban un “odio profundo” de la sociedad alemana y que por la tanto había que exterminar. “El nazismo penetra a través de expresiones aisladas, de modismos, de formas de sintaxis que se encarnan / imponen a millones de personas, que las adoptaron de forma mecánica e inconsciente” (V.K 1947)

Por eso es grave que el presidente de la primera potencia mundial tome un rol activo en la diabolización de los inmigrantes, los “latinos”, sus vecinos, merecen una atención especial. Acusándolos de “invasores” “violadores” “traficantes de droga” “alimañas que nos infestan” en proveniencia de “países de mierda”, los erige en el enemigo número uno de los USA. Miles de gente desamparada, mujeres niños hombres ancianos familias, huyendo de guerras y miseria son calificadas de delincuentes. Repite y no se cansa de repetir, a través de todos los medios a su disposición, que “la existencia del país está en peligro debido a las olas de inmigración descontrolada” Repite y no se cansa de repetir que los estadounidenses son víctimas de los inmigrantes que les quitan sus trabajos, que son violadores, cometen delitos y matan a inocentes ciudadanos. “Make America great again” “America first”. Yo, Big Donald, salvaré los USA de esta horda invasora. Y sus discursos, su lenguaje, se imponen a la sociedad, estéis a favor o en contra de él, es su lenguaje que establece las pautas, y formatea las mentes.

Los nuevos bárbaros también hicieron irrupción en Europa, el duce Salviníssimo criminaliza inmigrantes, los erige en enemigos de los valores de la gran Italia. Su lenguaje construye día a día una división entre italianos con valores tradicionales (familia, costumbres, religión…) y los otros, los gitanos, izquierdistas, sucios che arrivano a fare casino (llegan a hacer kilombo). Infringiendo todas las leyes de navegación en vigor, prohibió a los barcos que socorren náufragos de amarrar en puertos italianos. “La pacchia è finita» (se “terminó la fiesta”), es una de sus expresiones favoritas, dirigida a miles de desesperados que se atreven a cruzar el mediterráneo a riesgo de sus vidas. El cinismo es inmenso, como si esos miles de miles de miserables, estuviesen haciendo la fiesta, pero no importa, los insultos, la estigmatización queda. Entre los enemigos de Italia también sitúa a las ONG, asociaciones, intendentes… que son solidarios de los inmigrantes. Para ellos acuñó la expresión “buonistas”[ii] invirtiendo la significación de “buono” para transformarlo en un calificativo peyorativo, ser bueno no está bien le está diciendo a las personas y organismos dedicados a la asistencia humanitaria. Por supuesto la manipulación del lenguaje va acompañada con la supresión de presupuestos, el arsenal jurídico “necesario” y la represión física de los “buonistas”. El mensaje: si queréis ser “buenitos” mirad lo que os espera.

Lo alarmante es que ese lenguaje, y la xenofobia que transmite, ganan el espíritu de sectores crecientes de la población, que la crisis del capitalismo financiero y el empeoramiento de las condiciones de vida constituyen un terreno fértil para esa ideología. No es inútil subrayar que los nuevos bárbaros subieron al poder por el voto mayoritario de los electores. “El que gana es el que logra imponer su lenguaje a su adversario” (George Lakoff)[iii] Este lingüista americano, insiste sobre el hecho de que la decisión de los electores no es racional y analítica, sino que es el resultado de una asociación de ideas e imágenes articuladas por un marco narrativo (“framing”). De ahí la importancia de imponer al debate sus propias narrativas, metáforas, léxicos y lenguaje, en los cuales los electores puedan reconocerse. Big Donald, duce Salviníssimo, Bolsofacho… los nuevos bárbaros saben cultivar muy bien este terreno.

La disyuntiva “Humanismo o Barbarie” se está desplegando bajo nuestros ojos, hic et nunc (aquí y ahora). O sostenemos que todos los humanos tienen derecho a una vida digna, independientemente de su raza, su religión, su nacionalidad, su sexo… en acuerdo con la declaración universal de los derechos humanos de la ONU de 1948, o sostenemos que estos o aquellos, hombres y mujeres, son sub-humanos, que entonces pueden ahogarse por miles en el Mediterráneo, morirse de sed en un desierto, el de Sonora o el de Sahara poco importa, y construimos lenguajes para fundamentar / justificar las matanzas, y muros para que los “invasores” no los contaminen. El desafío es vital, la batalla del lenguaje se desarrolla en todos los frentes: político, económico, científico, educativo, periodístico…

2 Rapto de palabras, los hackers del lenguaje

El rapto de bellas mujeres fue una constante en la historia de la humanidad, el rapto de bellas palabras pasó más desapercibido. Palabras con una carga simbólica positiva son sometidas / instrumentalizadas, puestas al servicio del paradigma socio-económico dominante. El rapto de la palabra “libertad” es emblemático, se sirvieron de ella para embellecer el “marketing” de un sistema “neo-esclavista”. Así forjaron el libre mercado, uno de los fundamentos de la teoría económica dominante. Nadie vio la “mano invisible” del mercado que debería regular los intercambios, como lo afirma Adam Smith en su tratado hacia fines del siglo XVIII[iv]. Nadie demostró tampoco la ley de la oferta y la demanda[v], que deberían cruzarse en un punto representativo del precio de equilibrio. Esperamos siempre el equilibrio de un “libre mercado” que no es libre, ni el mercado de productos, ni el mercado de capitales, ni el mercado de trabajo. ¿Cuál es la libertad del trabajador? ¿Cambiar su tiempo por un salario fijado por reglas que no controla en absoluto? La expresión “libre mercado” es un viejo engaño que ya dura siglos, hay un mercado, pero no es libre, depende de relaciones de poder económicas y políticas. Mismo análisis podríamos aplicar a expresiones como “libre intercambio” “libre competencia” “libertad de oportunidades”… ¿Y la palabra “neo-liberalismo”? Usada para calificar al pensamiento económico dominante ¿Qué tienen de liberal sus partidarios? El liberalismo fue un movimiento iniciado en el siglo XVII por John Locke[vi] que defendía las libertades individuales frente al poder absolutista de los estados monárquicos, su filosofía inspiró a pensadores franceses como  Voltaire y Rousseau, que influyeron en la fundación de los estados republicanos. Los llamados “neoliberales” en el siglo XXI, defienden por el contrario el poder absolutista de las grandes compañías multinacionales, y atacan el poder de los estados republicanos. El “neoliberalismo” no tiene nada de liberal, salvo la palabra “libertad” que lograron raptar. ¿Quién es libre Libertad?

El hackeo del lenguaje se difunde de manera sutil y permanente. En algunos casos a fuerza de pronunciar una palabra, una expresión, creemos que la realidad coincide con ella, pero a menudo la realidad se sitúa en las antípodas de lo que se dice, para distinguir dicha realidad debemos invertir ciertas formulaciones del lenguaje, como con los viejos negativos de fotos, en la realidad los claros son los obscuros y los obscuros son los claros. Una palabra ejemplar en este sentido es « globalización », a fuerza de pronunciarla creemos que es cierta. Pero en los hechos, lo único que se globaliza son ciertas tecnologías y mercancías. Es cierto que usamos el mismo teléfono Samsung, en Corea, Japón o Colombia, pero si nos detenemos un poco constatamos que lo que caracteriza esta época es la fragmentación, fragmentación social, económica y política que tiende a acentuarse en todas las latitudes. Empobrecimiento, polarización de ingresos, exclusión social creciente, separatismos regionales, crisis de las grandes urbes con desarrollo de “no mans land” al interior de las mismas, barreras crecientes a la circulación de personas… Más que a una “gran globalización” estamos asistiendo a una “gran fragmentación”.

El método de inversión del sentido puede aplicarse a numerosas palabras / expresiones de moda. Si escuchan el vocablo “sostenible” con tanta insistencia, “desarrollo sostenible” “políticas sostenibles”, “tecnologías sostenibles”. Están revelando lo contrario, el carácter insostenible de un mundo, en el que las guerras, las crisis financieras, los cambios climáticos y del medioambiente, muestran nuestra fragilidad, el hecho de que no podremos sostenernos por mucho tiempo si continuamos así. De la misma manera que el coro de voces diversas en defensa de la “seguridad alimentaria” señala que estamos cada vez menos seguros de nuestra alimentación.

En esta batalla, el lenguaje es maquillado, instrumentalizado de numerosas e ingeniosas maneras, según la voluntad de los detentores del poder. ¿Escucharon hablar de “optimización fiscal”? Expresión que tuvo un éxito inusitado, ampliado por la revolución digital que facilita los flujos financieros hacia los “paraísos fiscales”. En realidad se trata de multimillonarias evasiones impositivas, hacia “guaridas fiscales” donde operan bancos y consultoras especializadas en este tipo de fraude, al servicio de sociedades y personas multimillonarias (pobres y clases medias abstenerse). Convengamos que llamarse “Especialistas en optimización fiscal” es mucho más apropiado que llamarse “Especialistas en evasión impositiva” para estos “facilitadores” de estafas. Como es sabido este fraude multimillonario influye en los equilibrios fiscales de los estados, justificando la intervención de los “ajustadores” (otra palabra raptada)… Y todos terminarán “ajustados”, salvo algunos pocos, los que poseen pinzas, bulones y tuercas, para realizar los “ajustes estructurales”, con la asistencia y sabios consejos del FMI, de entidades bancarias y “reguladoras”. Una vez más conviene leer al revés, más que “ajustes estructurales” se trata de “ajustes desestructurantes” de los estados nacionales, desestructuran las industrias locales, la enseñanza, la investigación, los servicios de salud, los servicios de transporte…

El ejercicio sería interminable, el interés es llamar la atención, sobre el nivel al que ha llegado la manipulación del lenguaje. Los invito a seguir descosiendo las falsas formulaciones de moda. Un último ejemplo para estimularlos a continuar este ejercicio. Tomemos la “volatilidad de precios” expresión que se ha puesto de moda para designar las fuertes oscilaciones de ciertas materias primas debido a las especulaciones bursátiles. El trigo, el arroz, el maíz… y otros alimentos básicos figuran entre las víctimas de dicha “volatilidad”. Convengamos que las expresiones “precios especulativos” y “especuladores”, aunque pequen de franqueza, serían mucho más apropiadas para designar a los que con su accionar financiero provocan alzas y bajas inesperadas de las “commoditys”, y con ello la muerte de hambre de cientos de miles de personas. ¡Qué importa! Optimizar los beneficios es el objetivo. “Sefikill”[vii] sería la palabra adecuada para designar a esos especuladores. Volver a dar sentido a las maneras de nombrar los seres y las cosas es una tarea fundamental para que entre humanidad y barbarie, sea la humanidad que prime, la historia muestra que no es fácil, que a menudo es lo contrario que ha sucedido.

¿Tienen los poetas “algo que decir” en esta batalla?

3 La palabra poética

Precisemos en primer lugar que la calificación “poetas sociales” no es correcta, pues todos los poetas son sociales en la medida en que se expresan con una lengua, ella misma producto de la sociedad. Todos los poetas de manera implícita o explícita, reflejan las evoluciones sociales. Víctor Hugo manifestó, en un contexto político social tenso marcado por la lucha entre republicanos y monárquicos, la toma del poder por Napoleón III y la instalación del 2do Imperio: “El poeta en días impíos / Viene a preparar días mejores / Es el hombre de las utopías/ Los pies aquí los ojos más allá / Es él que sobre todas las cabezas / En todos los tiempos, como los profetas / En su mano donde todo puede caber / Debe, que lo insulten o lo alaben / Como una antorcha que sacude / Hacer brillar el futuro[viii].

El poeta puede contribuir a esclarecer, alertar, pronunciar el mundo de otra manera para acercarnos a la verdad, a remover las capas de grasa y humo que recubren el leguaje, que confunden y deforman la realidad. En este sentido la poesía es mucho más que una expresión artística, es una manera de estar en el mundo, es una fuente de supervivencia “un arma cargada de futuro […] como una pulsación que golpea las tinieblas […] poesía necesaria como el pan de cada día / como el aire que exigimos tres veces por minuto” (Gabriel Celaya)[ix].

La poesía no está en los textos, está en la vida, el poeta trata de plasmar la poesía de la vida en el poema, que será siempre una aproximación, un intento de traducir emociones en palabras, como lo expresa Arthur Rimbaud: “poesía fijar vértigos”. El poema trata de dar palabras y silencios, sonidos y ritmos, para transmitir la emoción de una hoja que tiembla, trata al mismo tiempo de condensar el lenguaje y de hacerlo estallar, como una gota de perfume cayendo sobre la superficie de las palabras, produciendo ondas y fragancias inesperadas. Por eso la poesía y el poeta molestan, por eso el lenguaje poético se ve, en general, excluido del lenguaje político, económico, científico…

¿Puede contribuir la poesía al conocimiento de los hombres y de las sociedades humanas? ¿Puede la poesía contribuir al conocimiento de las crisis que atravesamos? Para intentar una respuesta precisemos que la experiencia poética no es sólo literaria, concierne la vida en todas sus dimensiones. La poesía, condensación ritmada del lenguaje, existe mucho antes que la escritura. La poesía también fue una herramienta de memorización, que ha permitido la transmisión oral de mitos, ritos, saberes y conocimientos, en los cantos que han acompañado la labor de los agricultores o de los herreros, en las fórmulas mágicas para curar enfermedades, convocar a los dioses o acompañar a los muertos en su misterioso viaje.

En estos comienzos del siglo XXI diríamos que la poesía molesta, sobre todo cuando se mezcla con lo cotidiano, cuando inyecta sangre y pulsaciones en mensajes que al adquirir vida pueden resultar peligrosos, pueden revelar lo “no dicho”. Por eso la poesía se ve excluida, no sólo del dominio editorial, sino de las grandes consultaciones y decisiones que conciernen el futuro del planeta y la humanidad. ¿Por qué no invitan poetas a las grandes deliberaciones sobre el cambio climático? ¿O a los grandes foros económicos? ¿O las negociaciones de paz en zonas de conflicto? Parecería que el deseo de Platón de “expulsar los poetas de la Ciudad ideal”, se ha satisfecho. Para tratar de cosas que queman prefieren enfriar el lenguaje. La poesía por el contrario, pone las palabras en erupción, descienden las cuestas como lava recién nacida, incinerando la hipocresía a su paso. El enfriamiento del lenguaje lo comprobamos en situaciones extremas como en los centros de tortura de la última dictadura en Argentina (1976-1983), no eran centros de tortura, eran “chupaderos”, “pozos”, no había salas de tortura, había “quirófanos”, “salas de máquina”, no se asesinaba a los secuestrados se los “trasladaba”… Lo comprobamos en el lenguaje de todos los días, en los esfuerzos por neutralizarlo / deshidratarlo, extraerle las partículas emotivas. “Sin domicilio fijo” a fuerza de repetir la expresión se va esfumando la imagen de la gente tirada en la calle, fijo o no fijo el problema de millones de personas en el contexto de crisis actual es la pérdida de la casa, de un techo, deambulan en el metro de Paris o Madrid, en las calles de Calcuta o Rio de Janeiro, en los parkings de Dublín o Filadelfia… De a poco “sin domicilio fijo” es reemplazada por SDF (sigla usada en Francia con este fin), las siglas ayudan a enfriar aún más la denominación de ciertos fenómenos sociales en expansión y al mismo tiempo contribuyen a no sentirlos, a no pensarlos.

Tal vez no sería exagerado afirmar que para entender la crisis y resolver las urgencias sociales, económicas, medioambientales, habría que aceptar que hay también un estado de urgencia poética, los nuevos paradigmas de sociedad, las nuevas formas de producción, de intercambio, de gestión de los recursos naturales, de urbanización, de… no saldrán repentina y únicamente de la investigación científica como del muslo de Júpiter. “En nuestra época una de las más altas perspectivas del espíritu es la recomposición o la recuperación de la unidad del hombre a través de la poesía. Desde este punto de vista, pensar y sentir son una sola y misma cosa, como la inteligencia y el amor, la acción y la contemplación. […] El destino del poeta moderno es reunir el pensamiento, la imaginación, el amor, la creación. […] Porque la poesía es el mayor realismo posible, en su tentativa de unir al hombre dividido y fracturado, fundando los elementos dispersos en un todo”[x]

Sin duda que necesitamos nuevos saberes, pero sobre todo necesitamos un saber nuevo, un saber de una nueva calidad, un saber basado sobre un principio de unificación de las diversas formas de conocimiento, de las diversas experiencias del mundo, la experiencia poética es un componente esencial de este proceso.

Que vuelvan Poesía y poetas a la ciudad real, la ciudad ideal no existe.

[i] La lengua del tercer Reich: Lingua Tertii Imperii (LTI), publicado por primera vez en Alemania en 1947, edición en español, Editorial Minúscula, Barcelona, 2001.

[ii] Buonista, de “buono”, bueno en italiano.

[iii] George Lakoff, , 1990, “Don’t think of an elephant”, Ed. New York Time Bestsellers

[iv] Adam Smith, tratado sobre la Riqueza de las Naciones

[v] Esta ley se formalizó en la segunda mitad del siglo XIX, basada en las ecuaciones de Léon Walras, en la línea de pensamiento de Adam Smith.

[vi] John Locke (16321704) fue un filósofo y médico inglés, considerado como uno de los fundadores del liberalismo

[vii] SEFIKILL : Serial Financial Killers, 2014, José Muchnik, Ed. Ciccus, Buenos Aires.

[viii] Victor Hugo, « Fonction du poète » (1839), en « Les Rayons et les Ombres » (1840)

[ix] Gabriel Celaya, poeta español (Hernani 1911 – Madrid 1991)

[x] Roberto Juarroz, 1987, “Poésie et réalité”, pp 19, 20, ed. Lettres Vives, Francia.