Risco de genocídio indígena na Amazônia:alertam centenas de entidades

O Coronavírus que está afetando toda a humanidade chegou também às nações indígenas da Amazônia. 600 mil indígenas de 170 povos foram afetados. Mortos já somam 28 mil. As políticas governamentais são inadequadas. Ao invés de mandar médicos, o governo Bolsonaro manda tropas do exército, como se elas pudessem  matar o virus. Teme-se um verdadeiro genocídio, quer dizer, quando um povo, com poucos membros, é infectado e todos se infectam e morrem. Morre junto uma cultura, uma língua, uma visão de mundo, morrem irmãos e irmãs nossas.Toda a humanidade perde um valor inestimável e irrecuperável. Responsáveis por genocído, como já ocorreu, há poucos anos, são levados ao Tribunal Penal  Internacional de Crimes contra a Humanidade.E são condenados, geralmente, à prisão perpétua.

No desespero da situação se auto-convocou uma Assembléia Geral, tendo à frente a REPAM (Rede Eclesial Panamazônica), uma articulação de igrejas e entidades que cobre toda a América Latina e que se organiza para implementar a nova inculturação da fé nas culturas indígenas, proposta pelo Papa Francisco com seu documento “Querida Amazônia”, fruto do Sínodo Panamazônico de 2019 realizado em Roma. Publicamos aqui um texto que é um chamamento para defender vidas de indígenas e a vida da floresta que é fundamental para a vida da Mãe Terra  e para todos. Lboff

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La REPAM se suma a la Asamblea Mundial por la Amazonía, ante “una situación de vulnerabilidad que nunca antes habíamos vividaAsamblea se da en “un momento crucial en la historia, estamos ante una situación sin precedentes, esta pandemia nos ha puesto en una situación de vulnerabilidad que nunca antes habíamos vivido”

“Este es un momento en el que defendemos la vida, en clave de justicia, de Reino, de Evangelio para la Iglesia”

El Papa Francisco “nos invitaba firmemente a buscar alternativas y caminos que puedan liberar a la Amazonía de todos los males que la afectan”

La pasividad de los diferentes gobiernos ante el sufrimiento de los pueblos amazónicos en este momento de pandemia es una constante que ultrapasa las fronteras. Ante esta falta de compromiso, denunciada repetidas veces por las organizaciones indígenas y sociales, así como por la propia Iglesia católica, que se han expresado a través de diferentes comunicados, ha sido convocada la Asamblea Mundial por la Amazonía.

La auto convocatoria, que este miércoles, 15 de julio, ya contaba con más de 700 adhesiones, entre ellas más de 300 organizaciones provenientes de diferentes países del mundo, es una tentativa de parar el etnocidio, el ecocidio y el extractivismo en la Amazonía que se agrava con la pandemia del COVID – 19. La asamblea tendrá lugar de forma virtual los días 18 y 19 de julio, aunque desde el día 16 ya se llevarán a cabo webinars para contextualizar y dialogar sobre las campañas que pretenden ser construidas en común.

En el Sínodo para la Amazonía, la Iglesia católica se comprometió a ser aliada de los pueblos amazónicos, especialmente de los pueblos indígenas. Fruto de esa alianza, la Red Eclesial Panamazónica – REPAM, a través de su secretario ejecutivo, Mauricio López, hacía un convite a sumarse a la Asamblea Mundial por la Amazonía. El define la coyuntura actual como “un momento crucial en la historia, estamos ante una situación sin precedentes, esta pandemia nos ha puesto en una situación de vulnerabilidad que nunca antes habíamos vivido”. Lo que se está viviendo, según Mauricio, “desnuda y revela todas las situaciones de exclusión, desigualdad e injusticia que habíamos estado viviendo, sobretodo en los pueblos originarios y comunidades de la Amazonía”.

Para una Iglesia que es aliada de los pueblos amazónicos, “es imposible no hacer un levantamiento de voz ante esta situación, donde estos territorios han contribuido para el supuesto desarrollo de nuestras sociedades y de nuestros países, y estén viviendo una situación de la magnitud que estamos viviendo ahora”, insiste el secretario ejecutivo de la REPAM. De hecho, como recogen los datos levantados por la propia REPAM, “estamos llegando cerca de 600 mil contagiados en el contagiados y cerca de 20 mil muertos, con más de 170 pueblos originarios afectados por esta pandemia”, constata Mauricio López.

Por eso, Mauricio no duda en afirma que “este es un momento de sumar fuerzas, como Red Eclesial Panamazónica – REPAM, queremos suscribir esta iniciativa, sumarnos a los hermanos y hermanas indígenas de la COICA, al Foro Social Panamazónico – FOSPA, y a todos los que están sumando en esta convocatoria para levantar la voz, para buscar caminos juntos y sobretodo para hacer propuestas de futuro posible”.

Las palabras del Secretario Ejecutivo de la REPAM son un eco de lo afirmado por el Papa Francisco en el Sínodo para la Amazonía, donde “nos invitaba firmemente a buscar alternativas y caminos que puedan liberar a la Amazonía de todos los males que la afectan”. Mauricio recuerda en su mensaje los cuatro sueños recogidos en la exhortación postsinodal, Querida Amazonía. En primer lugar habla de “un sueño social, en defensa de los derechos de los pueblos originarios, de sus territorios, de su identidad”. Junto con eso, “un sueño cultural, en el respeto profundo de sus culturas, de su historia, de sus cosmovisiones, para un intercambio que nos enriquezca mutuamente y que le permita al mundo tener esa diversidad, esa pluriformidad que le enriquece.

Un tercer sueño, al que se refiere Mauricio López, es el “sueño ecológico, que es poder proteger la vida, la belleza, el misterio de la Amazonía, que es fuente de vida para el mundo”. Finalmente habla de “un sueño eclesial, con una Iglesia mucho más encarnada, que pueda acompañar y vivir en esta realidad, para dar nuevas perspectivas de futuro junto con todos los que ahí habitan”. Movidos por todo eso, desde la REPAM se afirma que “este es un momento en el que defendemos la vida, en clave de justicia, de Reino, de Evangelio para la Iglesia”, invitando a todos y todas, y pidiendo a los miembros de la REPAM sumarse este 18 y 19 de julio a esta Asamblea Mundial por la Amazonía.

Se trata de “marcar, de la misma manera que esta pandemia está marcando un antes y un después, poder marcar también, juntos y juntas, un antes y un después en la respuesta para defender la vida, para defender el futuro, para acompañar a los pueblos y comunidades más amenazados en este territorio”, enfatiza Mauricio López. Sin duda una nueva oportunidad de seguir avanzando en la construcción de un futuro mejor para la Amazonía y sus pueblos.

Fonte: 16.07.2020 Luis Miguel Modino, corresponsal en Brasil do Site Religión Digital

 

 

 

 

 

EL Papa Francisco y la Pandemia Coronavirus

Pablo Richard es un teólogo chileno que vive en Costa Rica y es membro do DEI que tantas contribuciones ha dado a la tología de la liberación en articulación la economía y la Biblia. Es también exégeta, con vastos conocimientos en el campo de la sociología y hace un admirable trabajo con comunidades de base con la lectura popular de la Biblia. Tiene varios libros de gran calidad. Publicamos este trabajo singular. Muchisimos analistas de todo el mundo  se parecen a “Fachidioten” idiotas especializados:todo está concentrado en la medicina,en las técnicas, los insumos, especialmente las mascarillas y la búsqueda desesperada de una vacuna. Practicamente son poquisimos que hablan de la naturaleza de  donde viene el coronovírus. El vírus es una especie de contaataque de la Tierra-Gaia en razón de las seculares agresiones de los humanos contra ella. Si no cambianos nuestra relación con la naturaleza, la Tierra nos va a enviar vírus todavía más mortales. El futuro sera una articulación entre ecologia y economia pensandolo todo desde la ecologia pues ella tendrá centralidad y pondrá limites en la voracidad productivista. Una fuente de inspiración para lo Nuevo  que vendrá es la enciclica del Papa Francisco Laudato Si: sobre  el cuidado de la Casa Común. Richard recolectó los mejores textos para mejor entender las causas  porqué el Covid-19 hice su intrusión en todo el planeta y como salir de esta crisis de dimensión planetaria.  LBoff

 

                EL Papa Francisco y la Pandemia Coronavirus

Pandemia es una enfermedad que se extiende a muchos países y continentes, que ataca a muchos individuos de una localidad o región. La pandemia coronavirus atacó y llegó a toda la tierra porque el mundo estaba destruido y

desarticulado mundialmente. La pandemia coronaviru no nació de la nada y ni nos atacó como una fuerza misteriosa invisible. Nuestro sistema económico social de los últimos tiempos le marcó el camino y le dio toda su fuerza.

 El Papa Francisco 5 años antes del ataque del Coronavirus, publicó su CARTA ENCÍCLICA “LAUDATO Si SOBRE EL CUIDADO DE LA CASA COMÚN.” Es su pensamiento ecológico más

completo. Si esa ecología fuese real no tendríamos pandemia coronavirus.

 

Citas textuales de la encíclica:

 

  1. “Laudato si, mi Signore”. «Alabado seas, mi Señor», cantaba san Francisco de Asís. «Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre tierra, la cual nos sustenta, y gobierna ”
  2. “Entre los pobres más abandonados y maltratados, está nuestra oprimida y devastada tierra, que «gime y sufre dolores de parto» (Rm 8,22). Olvidamos que nosotros mismos somos tierra (cf. Gn 2,7). Nuestro propio cuerpo está constituido por los elementos del planeta, su aire es el que nos da el aliento y su agua nos vivifica y restaura.”

 

  1. Merecen una gratitud especial quienes luchan con vigor para resolver las consecuencias dramáticas de la degradación ambiental en las vidas de los más pobres del mundo. Los jóvenes nos reclaman un cambio. Ellos se preguntan cómo es posible que se pretenda construir un futuro mejor sin pensar en la crisis del ambiente y en los sufrimientos de los excluidos. “

 

“LO QUE LE ESTÁ PASANDO A NUESTRA CASA.

Contaminación y cambio climático, basura y cultura del descarte”

 

  1. “Hay que considerar la contaminación producida por los residuos, incluyendo los desechos peligrosos presentes en distintos ambientes. La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería.“

 

  1. “Hay un consenso científico muy consistente que indica que nos encontramos ante un preocupante calentamiento del sistema climático.”

 

  1. “ Si la actual tendencia continúa, este siglo podría ser testigo de cambios climáticos inauditos y de una destrucción sin precedentes de los ecosistemas, con graves consecuencias para todos nosotros.

 

  1. El cambio climático es un problema global con graves dimensiones ambientales, sociales, económicas, distributivas y políticas, y plantea uno de los principales desafíos actuales para la humanidad. “

 

  1. Un problema particularmente serio es el de la calidad del agua disponible para los pobres, que provoca muchas muertes todos los días.

 

  1. “Mientras se deteriora constantemente la calidad del agua disponible, en algunos lugares avanza la tendencia a privatizar este recurso escaso, convertido en mercancía que se regula por las leyes del mercado. “

 

  1. “ Los impactos ambientales podrían afectar a miles de millones de personas, pero es previsible que el control del agua por parte de grandes empresas mundiales se convierta en una de las principales fuentes de conflictos de este siglo.”

 

33.”Cada año desaparecen miles de especies vegetales y animales que ya no podremos conocer, que nuestros hijos ya no podrán ver, perdidas para siempre.

 

  1. “Hoy advertimos el crecimiento desmedido y desordenado de muchas ciudades que se han hecho insalubres para vivir. No es propio de habitantes de este planeta vivir cada vez más inundados de cemento, asfalto, vidrio y metales, privados del contacto físico con la naturaleza.”


  1. El ambiente humano y el ambiente natural se degradan juntos, y no podremos afrontar adecuadamente la degradación ambiental si no prestamos atención a causas que tienen que ver con la degradación humana y social.

 

RAÍZ HUMANA DE LA CRISIS ECOLÓGICA

 

  1. “En algunos círculos se sostiene que la economía actual y la tecnología resolverán todos los problemas ambientales,
  2. del mismo modo que se afirma, con lenguajes no académicos, que los problemas del hambre y la miseria en el mundo simplemente se resolverán con el crecimiento del mercado. “

 

UNA ECOLOGÍA INTEGRAL

 

  1. “No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental.“

 

  1. “A las próximas generaciones podríamos dejarles demasiados escombros, desiertos y suciedad. El ritmo de consumo, de desperdicio y de alteración del medio ambiente ha superado las posibilidades del planeta, de tal manera que el estilo de vida actual, por ser insostenible, sólo puede terminar en catástrofes, como de hecho ya está ocurriendo periódicamente en diversas regiones.”

 

Nota final.

¿Como veríamos el mundo si hubiéramos leído y puesto en practica la encíclica “LAUDATO SI” del Papa Francisco publicada en junio 2015 ?

 

FIN

 

 

En homenaje a los indígenas muertos por la Covid-19

Son muchos nuestros hermanos y hermanas indígenas que están muriendo por causa de la Covid-19 por y la falta de atención de las políticas genocida y etnocida del actual gobierno.

Quiero dedicarles este bello mito-historia de los pueblos amazónicos sobre el sentido de la muerte y la entrada en la suprema Felicidad. Es también para los familiares de los miles de fallecidos a causa del coronavirus. Para todos nuestra solidaridad y nuestras palabras de consuelo.

Siempre nos preguntamos: ¿cómo llegan al cielo las personas fallecidas? Existe la convicción entre los pueblos de que todos deben hacer un viaje. Y en ese viaje hay que pasar pruebas. Según este relato de los pueblos amazónicos, cada uno debe purificarse, volverse leve para poder sumergirse dentro de ese mundo de alegría y de fiesta donde están todos los antepasados y los parientes fallecidos.

Por causa de la falta de atención de las autoridades que desprecian e incluso odian a los pueblos originarios, muchos pajés están muriendo, víctimas de la Covid-19. Con ellos desaparece una biblioteca completa de conocimientos que ellos heredaron, enriquecieron y pasan siempre a las nuevas generaciones. Con su muerte se produce una ruptura dolorosa de esa tradición. Ellos y nosotros sufrimos y quedamos más pobres. Para todos ellos nuestra profunda solidaridad y compasión, sufrimos el dolor que ellos sufren: LBoff

En muchas tribus de la Amazonia se cree que los muertos se transforman en mariposas. Durante el tiempo necesario para la purificación, cada cual adquiere una forma adecuada. Las que se purifican pronto, son albísimas, con pocas horas de vida y con colores blancos. Penetran directamente en el mundo de la felicidad.

Las que necesitan más tiempo son más pequeñas, ligeras y multicolores. Y las que necesitan mucho tiempo son más grandes, pesadas y de colores oscuros.

Todas ellas vuelan de flor en flor, chupando el néctar y fortaleciéndose para cargar su propio peso cuando se alcen al cielo, donde vivirán felices con todos los antepasados y parientes, que están solo en el otro lado de la vida.

En aquella selva se cuenta la siguiente historia:

Coaciaba, era una joven india, esbelta y de rara belleza. Había quedado viuda muy pronto, pues su marido, valiente guerrero, cayó bajo una flecha enemiga. Cuidaba con extremo cariño de su única hijita, Guanambi.

Para aliviar la saudade interminable del marido, paseaba cuando podía por la orilla del río, mirando las mariposas, o por el campo, cerca del sembrado, donde también revoloteaban colibrís y muchos insectos.

De tanta tristeza, Coaciaba acabó muriendo. No sólo se muere de enfermedad, de vejez o por un virus maligno de la naturaleza. También se muere de saudade de la persona amada.

Guanambi, su hija, quedó completamente sola. Inconsolable, lloraba mucho, especialmente a la hora en que su madre solía llevarla de paseo. Aun siendo pequeña, sólo quería visitar el túmulo de su madre. No quería vivir más. Le pedía a ella y a los espíritus que viniesen a buscarla y la llevasen donde estuviese su madre.

De tanta tristeza, Guanambi fue languideciendo día tras día hasta que también ella murió. Sus parientes estaban muy apenados con tanta desgracia sobrevenida sobre la misma familia.

Pero curiosamente su espíritu no se volvió mariposa como en los demás indios de la tribu. Quedó aprisionado dentro de una linda flor de lila, muy cerca de la sepultura de su madre. Así podía estar junto a su madre, como había pedido a los espíritus.

La madre, Coaciaba, cuyo espíritu sí se había trasformado en mariposa, volaba de flor en flor chupando el néctar para fortalecerse y preparar su viaje al cielo.

Cierto día, al atardecer, zigzagueando de flor en flor, se posó sobre una linda flor de lila. Al chupar el néctar, oyó un lloriqueo triste y dulce. Su corazón se estremeció y casi desfalleció de emoción. Había reconocido dentro de ella la vocecita de su querida hija Guanambi. ¿Cómo podía estar aprisionada allí? Se rehízo de la emoción y dijo:

-Hija querida, mamá está aquí contigo. Estate tranquila que voy a liberarte para que podamos volar juntas al cielo.

Pero pronto se dio cuenta de que era una levísima mariposa y no tenía fuerzas para abrir los pétalos, romper la flor y libertar a su hijita querida. Entonces se recogió en un rincón y, entre lágrimas, suplicó al Espíritu creador y a todos los ancestros de la tribu:

-Por amor a mi marido, valiente guerrero, muerto en defensa de todos los parientes, por compasión de mi hija huérfana, Guanambi, presa en el corazón de la flor de lila, os imploro, Espíritu de bondad y a todos vosotros ancianos de nuestra tribu: transfórmenme en un pajarillo veloz y ágil, dotado de un pico puntiagudo para romper la flor de lila y liberar a mi querida hijita.

Tanta fue la compasión despertada por Coaciaba que el Espíritu creador y los ancianos de la tribu atendieron sin tardanza su súplica. La transformaron en un bellísimo colibrí, ligero, ágil, que se posó inmediatamente sobre la flor de lila. Le susurró con voz cargada de ternura:

-Hijita, soy yo, tu mamá. No te asustes. He sido transformada en un colibrí para venir a liberarte.

Con el pico puntiagudo fue sacando con cuidado un pétalo tras otro hasta abrir el corazón de la flor. Allí estaba Guanambi sonriente, tendiendo los bracitos hacia su madre.

Purificadas y abrazadas volaron hacia lo alto, cada vez más alto hasta llegar juntas al cielo.

Desde entonces existe entre muchos indígenas amazónicos la siguiente costumbre: siempre que muere una criatura huérfana, se cubre su cuerpecito con flores de lila, como si estuviese dentro de una gran flor, en la certeza de que su madre, en forma de colibrí, vendrá a buscarla para volar abrazadas al cielo, donde estarán eternamente juntas y felices con todos los antepasados y todos sus demás parientes.

*Leonardo Boff reescribió mitos-historias de nuestros pueblos indígenas: El casamiento entre el cielo y la Tierra, Mar de Ideias, Rio de Janeiro 2014.
Traducción de Mª José Gavito Milano

 

 

El coronavirus: un ataque de la Tierra contra nosotros

Hasta el día de hoy la preocupación sobre la Covid-19 se centra en la medicina, la técnica y todos los insumos que eviten la contaminación de los trabajadores de la salud. Se busca urgentemente una vacuna eficaz. En la sociedad, el aislamiento social y evitar la aglomeración de personas. Todo esto es fundamental. Sin embargo, no podemos considerar el coronavirus como un dato aislado. Debe ser visto dentro del contexto que permitió su irrupción.

El virus vino de la naturaleza. Pues bien, como dice el Papa Francisco en su encíclica “sobre el cuidado de la Casa Común”: «Nunca hemos maltratado y herido a nuestra Casa Común como en los dos últimos siglos» (n. 53). Quien la hirió fue el proceso industrial: el socialismo real (mientras existió) y sobre todo el sistema capitalista hoy globalizado. Este es el Satán de la Tierra que la está devastando y la está llevando a todo tipo de desequilibrios.

Es el principal (no el único) responsable de las diversas amenazas que se ciernen sobre el sistema-vida y el sistema-Tierra: desde el posible holocausto nuclear, el calentamiento global, la escasez de agua potable hasta la erosión de la biodiversidad. Me hago eco de las palabras del conocido geógrafo estadounidense David Harley: «COVID-19 es la venganza de la naturaleza por más de cuarenta años de maltrato y abuso a manos de un extractivismo neoliberal violento y no regulado».

Isabelle Stengers, química y filósofa de la ciencia que ha trabajado mucho en asociación con el Premio Nobel Ilya Prigogine, sostiene la tesis que yo también subscribo: «el coronavirus sería una intrusión de la Tierra-Gaia en nuestras sociedades, una respuesta al antropoceno».

Sabíamos de otras intrusiones: la peste negra (la peste bubónica) que venida de Eurasia diezmó a un total estimado en 75-200 millones de personas. En Europa, entre 1346 y 1353, causó la muerte de gran parte de su población, que pasó de 475 a 350 millones de habitantes. Necesitó 200 años para recuperarse. Fue la más devastadora que se haya conocido en la historia. También fue notable la gripe española. Oriunda posiblemente de Estados Unidos, entre 1918-1920 infectó a 500 millones de personas y causó 50 millones de muertes, incluyendo al presidente electo Rodrigues Alves en 1919.

Ahora, por primera vez, un virus ha atacado a todo el planeta, causando miles de muertes sin poder detenerlo debido a su rápida propagación, ya que vivimos en una cultura globalizada con un gran desplazamiento de personas que viajan a través de todos los continentes y pueden ser portadores de la epidemia.

La Tierra ya ha perdido su equilibrio y está buscando uno nuevo. Y este nuevo podría significar la devastación de importantes porciones de la biosfera y de una parte significativa de la especie humana.

Esto sucederá, aunque no sabemos ni cuándo ni cómo, dicen biólogos notables. Si llegase el temido NBO (The Next Big One), el próximo gran virus devastador, podría, según el investigador de la USP Prof. Eduardo Massad, llevar a la muerte a alrededor de 2.000 millones de personas, reduciendo la esperanza de vida general de 72 a 58 años. Otros temen incluso el fin de la especie humana.

El hecho es que ya estamos dentro de la sexta extinción en masa. Según algunos científicos, hemos inaugurado una nueva era geológica, la del antropoceno y su más dañina expresión, el necroceno. La actividad humana (antropoceno) es responsable de la producción masiva de muerte (necroceno) de seres vivos.

Los diferentes centros científicos que vigilan sistemáticamente el estado de la Tierra confirman que, año tras año, los principales elementos que perpetúan la vida (agua, suelos, aire limpio, semillas, fertilidad, climas y otros) se están deteriorando cada día más. ¿Cuándo va a parar esto?

El día de la Sobrecarga de la Tierra (The Earth Overshoot day) ocurrió el día 29 de julio de 2019. Esto significa que en esa fecha se habían consumido todos los recursos naturales disponibles y renovables para ese año. La Tierra entró en números rojos, tenía un cheque sin fondos.

¿Cómo detener este agotamiento? Si insistimos en mantener el consumo actual, especialmente el consumo suntuoso, tenemos que aplicar más violencia contra la Tierra obligándola a darnos lo que ya no tiene o ya no puede reemplazar. Su reacción se expresa por eventos extremos, como el vendaval bomba de Santa Catarina a fines de junio y por los ataques de varios tipos de virus conocidos: zika, chicungunya, ébola, Sars, el coronavirus actual y otros. Hay que incluir el crecimiento de la violencia social, ya que la Tierra y la Humanidad constituyen una sola entidad relacional.

O cambiamos nuestra relación con la Tierra viva y con la naturaleza o tendremos que contar con virus nuevos y más potentes que podrían aniquilar millones de vidas humanas. Nuestro amor a la vida, la sabiduría humana de los pueblos y la necesidad del cuidado nunca han sido tan urgentes.

*Leonardo Boff es ecoteólogo y escritor. Acaba de escribir este libro “O Covid-19: A Mãe Terra contra-ataca a Humanidade”, que saldrá publicado por la Editora Vozes este año.

Traducción de Mª José Gavito Milano