Blasfema quien difunde odio y utiliza el nombre de Dios.

No querría haber tenido que escribir este artículo. Pero la aguda crisis política actual y el abuso que se hace del nombre de Dios provocan la función pública de la teología. Como cualquier otro saber, ella tiene también su responsabilidad social. Hay momentos en que el teólogo debe descender de su cátedra y decir una palabra en el campo de lo político. Eso implica denunciar abusos y anunciar los buenos usos, por más que esta actitud pueda ser incomprendida por algunos grupos o tenida como partidista, lo cual no es así.

Me siento, humildemente, en la tradición de aquellos obispos proféticos como Dom Helder Câmara, de los cardenales don Paulo Evaristo Arns (recordemos el libro que ayudó a derrocar la dictadura: Brasil Nunca Más) y don Aloysio Lorscheider, del obispo don Waldir Calheiros, y de otros que en los tiempos sombríos de la dictadura militar de 1964 tuvieron el coraje de levantar su voz en defensa de los derechos humanos, contra las desapariciones y las torturas realizadas por los agentes del Estado.

Vivimos actualmente en un país desgarrado por odios viscerales, por acusaciones de unos contra los otros, con palabras de bajísimo nivel y con noticias falsas (fake news), difundidas hasta por la máxima autoridad del país, el actual presidente. Con ello muestra la falta de compostura en su alto cargo y las consecuencias desastrosas de sus intervenciones, además de los despropósitos que profiere aquí y en el exterior.

Su lema de campaña era y sigue siendo “Dios por encima de todos y Brasil por encima de tudo”. Tenemos que denunciar la utilización que hace del nombre de Dios. El segundo mandamiento divino es claro: “no usar el santo nombre de Dios en vano”. Sólo que aquí el uso del nombre de Dios no es solo un abuso, representa una verdadera blasfemia. ¿Por qué?

Porque no es posible combinar Dios con odio, con elogio a la tortura y a torturadores y con amenazas a sus opositores como hacen Bolsonaro y sus hijos. En los textos sagrados judeocristianos Dios revela su naturaleza como “amor” y como “misericordia”. El “bolsonarismo” lleva a cabo una política de confrontación con los opositores, sin diálogo con el Congreso, la política entendida como un conflicto, de corte fascista. Esto no tiene nada que ver con Dios-amor y Dios-misericordia. Consecuentemente propaga y legitima, desde arriba, una verdadera cultura de la violencia, permitiendo que cada ciudadano pueda poseer hasta cuatro armas. Un arma no es un juguete del jardín de infancia, sino un instrumento para matar o para defenderse mutilando o matando al otro.

Se considera religioso, pero es de una religiosidad rencorosa; aparece despojado de sacralidad y con un perturbador vacío de espiritualidad, sin sentido de compromiso con la vida de la naturaleza ni con la vida humana, especialmente con la de aquellos que tienen menos vida. Con propiedad afirma a menudo el Papa Francisco que prefiere un ateo de buena voluntad y ético que un cristiano hipócrita que no ama a su prójimo, ni tiene empatía con él, ni cultiva los valores humanos.

Cito un texto de uno de los mayores teólogos del siglo pasado, hecho cardenal al final de su vida, el jesuita francés Henri De Lubac:

«Si falto al amor o si falto a la justicia me alejo infaliblemente de Vos, Dios mío, y mi culto no es más que idolatría. Para creer en Vos debo creer en el amor y en la justicia. Vale mil veces más creer en estas cosas que pronunciar Vuestro nombre. Fuera de ellas es imposible que yo os encuentre. Aquellos que toman por guía el amor y la justicia están en el camino que los conduce a Vos» (Sur les chemins de Dieu, Aubier 1956, p.125).

Bolsonaro, su clan y seguidores (no todos) no se guían por el amor ni aprecian la justicia. Por eso están lejos del “milieu divin” (T. de Chardin) y su camino no conduce a Dios. Aunque haya pastores neo-pentecostales que vean en él a un enviado de Dios, eso no cambia en nada la actitud del presidente, al contrario agrava aún más la ofensa al santo nombre de Dios, especialmente por seguir difundiendo ataques ofensivos a todos los que no piensan como él.

¿Qué Dios es ese que le lleva a quitar derechos de los pobres, a privilegiar a las clases acomodadas, a humillar a la personas mayores, a rebajar a las mujeres y menospreciar a los campesinos, sin la perspectiva de poder tener una pensión en la vejez?

El proyecto de la Seguridad Social crea profundas desigualdades sociales, Y todavía tienen la desfachatez de decir que está creando igualdad. Desigualdad es un concepto analítico neutro. Éticamente significa injusticia social. Teológicamente, es un pecado social que niega el designio de Dios de reunir a todos en una gran comensalidad fraternal.

El economista francés Thomas Piketty, famoso por su libro El Capital en el siglo XXI (FCE 2014), escribió también un libro entero sobre La economía de las desigualdades (Siglo veintiuno 2015). El simple hecho, según él, de que cerca del 1% de multibillonarios controlen gran parte de los ingresos de los pueblos y en Brasil, según el especialista del ramo Márcio Pochmann, los seis mayores billonarios tengan la misma riqueza que los 100 millones de brasileros más pobres (JB 25/9/2017), da muestra de nuestra injusticia social.

Nuestra esperanza es que Brasil es mayor que la irracionalidad reinante y que saldremos mejores de la actual crisis.

*Leonardo Boff es teólogo y comentó La oración de san Francisco por la Paz, Sal Terrae 2009.

Traducción de Mª José Gavito Milano

* * *

¿Por qué la Iglesia oficial se niega a discutir sobre la sexualidad y la ley del celibato?

Es innegable el valor del Papa Francisco al enfrentar abiertamente la cuestión de la pedofilia dentro de la Iglesia. Ha impulsado la entrega de los pedófilos, curas, religiosos y cardenales a la justicia civil para ser juzgados y castigados. En el encuentro de Roma para la Protección de los Menores a finales de febrero de 2019, el Papa impuso 8 determinaciones entre las cuales estaban la “pedofilia cero” y “la protección de las víctimas de abuso”.

El Papa señala la llaga principal: “el flagelo del clericalismo, que es el terreno fértil para todas estas abominaciones”. Clericalismo significa aquí la concentración de todo el poder sagrado en el clero, con exclusión de otros estamentos, que se juzga por encima de cualquier sospecha y crítica. Ocurre que algunos clérigos usan ese poder, que de por sí debería irradiar confianza y reverencia, para abusar sexualmente de menores.

Sin embargo, a mi modo de ver, el Papa actual y los anteriores, por razones que más abajo intento esclarecer, no han llevado la cuestión de la sexualidad y la ley del celibato hasta el fondo.

En cuanto a la sexualidad hay que reconocer que la Iglesia-gran-institución-piramidal ha alimentado históricamente una actitud de desconfianza y muy negativa ante ella. La Iglesia es rehén de una visión errónea, proveniente de la tradición platónica y agustiniana. San Agustín veía la actividad sexual como el camino por el cual entra el pecado original. Por él, de nacimiento, cada ser humano se hace portador de una mancha, de un pecado, sin culpa personal, en solidaridad con el pecado de los primeros padres.

Cuanto menos sexo procreativo, menos “massa damnata” (masa condenada). La mujer, por ser engendradora, introduce en el mundo el mal originario. Por ello se le negaba la plena humanidad. Era llamada “mas” que en latín significa “hombre no completo”. Todo anti-feminismo y machismo en la Iglesia romano-católica encuentran aquí su presupuesto teórico.

De aquí el alto valor atribuido al celibato, porque, no habiendo relación sexual-genital con una mujer, no nacerán hijos e hijas. Así no se transmite el pecado original.

En los análisis y condenas que se han hecho sobre la pedofilia todavía no se ha discutido el problema subyacente: la sexualidad. El ser humano no tiene sexo. Todo él es sexuado en cuerpo y alma. Es tan esencial que por él pasa la continuidad de la vida. Pero se trata una realidad misteriosa y extremadamente compleja.

El pensador francés Paul Ricoeur, que reflexionó mucho filosóficamente sobre la teoría psicoanalítica de Freud, escribió: “La sexualidad, en el fondo, permanece tal vez impermeable a la reflexión e innacesible al dominio humano; tal vez esa opacidad hace que ella no pueda ser reabsorbida en una ética ni en una técnica” (Revista Paz y Tierra n. 5 de 1979, p. 36). Ella vive entre la ley del día donde prevalecen los comportamientos establecidos y la ley de la noche donde funcionan las pulsiones libres. Sólo una ética del respeto hacia el otro sexo y el autocontrol permanente de esa energía volcánica pueden transformarla en expresión de afecto y de amor, y no en una obsesión.

Sabemos cuan insuficiente es la formación para la integración de la sexualidad que se da a los curas en los seminarios. Se hace lejos del contacto normal con las mujeres, lo que produce cierta atrofia en la construcción de la identidad. ¿Por qué Dios creó a la humanidad como hombre y mujer (Gn1,27)? No fue en primer lugar para engendrar hijos sino para que no estuviesen solos, para que fueran compañeros (Gn 2,18).

Las ciencias de la psique nos han dejado claro que el hombre solo madura bajo la mirada de la mujer y la mujer bajo la mirada del hombre. Hombre y mujer son completos pero recíprocos y se enriquecen mutuamente en la diferencia.

El sexo genético-celular muestra que la diferencia entre hombre y mujer en términos de cromosomas se reduce solamente a un cromosoma. La mujer posee dos crosmosomas XX y el hombre un cromosoma X y otro Y. De donde se deduce que el sexo-base es el femenino (XX), siendo el masculino (XY) una diferenciación de él. No hay pues un sexo absoluto, sino solo uno dominante. En cada ser humano, hombre y mujer, existe “un segundosexo”. En la integración del “animus” y del “anima”, o sea, de las dimensiones de lo femenino y de lo masculino presentes en cada persona, se gesta la madurez humana y sexual.

En este proceso no está excluido el celibato. Puede ser una opción legítima, pero en la Iglesia católica es impuesto como condición previa para ser sacerdote o religioso. Por otro lado, el celibato no puede nacer de una carencia de amor, sino de una superabundancia de amor a Dios, que se transborda a los otros, en especial a los más carentes de afecto.

¿Por qué la Iglesia romano-católica no deroga la ley del celibato? Porque es contradictorio con su estructura. Ella es, socialmente, una institución total, autoritaria, patriarcal, machista y jerarquizada. Una Iglesia que se estructura en torno al poder sagrado cumple lo que C. G. Jung denunciaba: “donde predomina el poder ahí no hay amor ni ternura”. Es lo que ocurre con el machismo y la rigidez, en parte, en la Iglesia. Para corregir este desvío, el Papa Francisco no se cansa de predicar “la ternura y el encuentro afectuoso”. El celibato es funcional a la Iglesia clerical, sola y solitaria.

De perdurar este tipo de Iglesia no esperemos la abolición de la ley del celibato. Es útil para ella pero no para los fieles.

¿Y dónde queda el sueño de Jesús de una comunidad fraternal e igualitaria? Si se viviera, cambiaría todo en la Iglesia.

Leonardo Boff es teólogo, filósofo y escritor escribió El rostro materno de Dios, Trotta 2010

Traducción de Maria José Gavito

 

A blasfêmia de Jair Bolsonaro: que “Deus” acima de todos?

Não queria ter escrito este artigo. Mas a aguda crise política atual e o abuso que se faz do nome de Deus provocam a função pública da teologia. Como qualquer outro saber, ela possui também a sua responsabilidade social. Há momentos em que o teólogo deve descer de sua cátedra e dizer uma palavra no campo do político. Isso implica denunciar abusos e anunciar os bons usos, por mais que esta atitude possa ser incompreendida por alguns grupos ou tida como partidista, o que não é.

Sinto-me, humildemente, na tradição daqueles bispos proféticos como Dom Helder Câmara, dos Cardeais Dom Paulo Evaristo Arns (lembremos o livro que ajudou a derrocar a ditadura “Brasil Nunca Mais”) e de Dom Aloysio Lorscheider, do bispo Dom Waldir Calheiros e de outros que, nos tempos sombrios da ditadura militar de 1964, tiveram a coragem de erguer a sua voz em defesa dos direitos humanos, contra os desaparecimentos e as torturas feitas pelos agentes do Estado.

Vivemos atualmente num país dilacerado por ódios viscerais, por acusações de uns contra os outros, com palavras de baixíssimo calão e por notícias falsas (fake news), produzidas até pela autoridade máxima do país, o atual presidente. Com isso ele mostra a falta de compostura em seu alto cargo e das consequências desastrosas de suas intervenções, além dos despropósitos que profere aqui e no exterior.

Seu lema de campanha era e continua sendo “Deus acima de todos e o Brasil acima de tudo”. Precisamos denunciar a utilização que faz do nome de Deus. O segundo mandamento divino é claro de “não usar o santo nome de Deus em vão”. Só que aqui o uso do nome de Deus não é apenas um abuso mas representa uma verdadeira blasfêmia. Por que?

Porque não há como combinar Deus com ódio, com elogio à tortura e a torturadores e com as ameaças a seus opositores como fazem Bolsonaro e seus filhos. Nos textos sagrados judaico-cristãos, Deus revela sua natureza como “amor” e como “misericórdia”. O “bolsonarismo” conduz uma política como confrontação com os opositores, sem diálogo com o Congresso, política entendida como um conflito, de viés fascista. Isso não tem nada a ver com o Deus-amor e o Deus-misericórdia. Consequentemente propaga e legitima, a partir de cima, uma verdadeira cultura da violência, permitindo que cada cidadão possa possuir até quatro armas. A arma não é um brinquedo para o jardim a infância mas um instrumento para matar ou se defender mutilando ou matando o outro.

Ele se diz religioso, mas é de uma religiosidade rancorosa; ele comparece despojado de sacralidade e com um perturbador vazio espiritual, sem qualquer sentido de compromisso com a vida da natureza e com a vida humana, especialmente daqueles que menos vida têm. Com propriedade afirma a miúdo o Papa Francisco: prefere um ateu de boa vontade e ético que um cristão hipócrita que não ama seu próximo, nem tem empatia por ele, nem cultiva valores humanos.

Cito um texto de um dos maiores teólogos do século passado, no fim da vida, feito Cardeal, o jesuíta francês Henri De Lubac:

“Se eu falto ao amor ou se falto à justiça, afasto-me infalivelmente de Vós, meu Deus, e meu culto não é mais que idolatria. Para crer em Vós devo crer no amor e na justiça. Vale mil vezes mais crer nessas coisas que pronunciar o Vosso nome. Fora delas é impossível que eu Vos encontre. Aqueles que tomam por guia – o amor e a justiça – estão sobre o caminho que os conduz a Vós”(Sur les chemins de Dieu, Aubier 1956, p.125)

Bolsonaro, seu clã e seguidores (nem todos) não se pautam pelo amor nem prezam a justiça. Por isso estão longe do “milieu divin”(T.de Chardin) e seu caminho não conduz a Deus. Por mais que pastores neo-pentecostais veem nele um enviado de Deus, não muda em nada a atitude do presidente, ao contrário agrava ainda mais a ofensa ao santo nome de Deus especialmente ao postar na internet um youtub pornográfico contra o carnaval.

Que Deus é esse que o leva a tirar direitos dos pobres, a privilegiar as classes abastadas, a humilhar os idosos, a rebaixar as mulheres e a menosprezar os camponeses, sem perspectiva de uma aposentadoria ainda em vida?

O projeto da Previdência cria profundas desigualdades sociais, ainda com a desfaçatez de dizer que está criando igualdade. Desigualdade é um conceito analítico neutro. Eticamente significa injustiça social. Teologicamente, pecado social que nega o desígnio de Deus de todos numa grande comensalidade fraternal.

O economista francês Thomas Pikitty, famoso por seu livro O Capital no século XXI (Intrínseca 2014), escreveu também um inteiro livro sobre A economia da desigualdade (Intriseca 2015). O simples fato, segundo ele, de que cerca de 1% de multibilhardários controlarem grande parte das rendas dos povos e no Brasil, segundo o especialista no ramo, Márcio Pochmann, os seis maiores bilionários terem a mesma riqueza que 100 milhões de brasileiros mais pobres (JB 25/9/2017), dão mostras de nossa injustiça social.

Nossa esperança é de que o Brasil é maior que a irracionalidade reinante e que sairemos melhores da atual crise.

Leonardo Boff é teólogo e comentou A oração de São Francisco pela Paz, Vozes 2009.

 

 

 

Seis anos do pontificado do Papa Francisco em números

O Prof. Dr. Fernando Altemeyer Junior – Departamento de Ciência da Religião da PUC-SP – é já nosso conhecido no blog. É o teólogo que mais acuradamente acompanha os passos da Igreja e em particular do Papa Francisco. Aqui vai um balanço do que foram os 6 anos de seu pontificado. É espantoso o seu trabalho apesar da idade e das limitações de sua saúde (possui apenas um pulmão). Altmeyer consulta muitas fontes mas  a principal é: www.vatican.va).Lboff

*************************

Em 19 de março de 2019 celebramos os seis anos do papa Francisco como bispo de Roma. Seu foco articulador continua sendo cuidar pessoalmente dos migrantes e refugiados, fazendo a sua voz profética ecoar em favor das periferias do planeta. Palavras de ordem: misericórdia, missão, alegria, reforma franciscana, colegialidade e diálogo. A motivação primeira é a missão, o cuidado pastoral dos empobrecidos e não mais o clericalismo doentio e narcisista. Diz ele que é a hora histórica da Igreja em saída, seguindo as intuições expressas pelo Concílio Vaticano II. Começa a delinear um novo rosto episcopal em todo o mundo. Bispos atentos aos pobres, atuando na pastoral, movidos pela compaixão.

 Circunscrições católicas no mundo todo: 12 patriarcados, 641 arquidioceses, 2.125 dioceses, 44 prelazias territoriais, 11 abadias nullius, 42 exarcados dos ritos orientais, 36 ordinariatos militares, 88 vicariatos apostólicos, 39 prefeituras apostólicas, sete administrações apostólicas, oito missões independentes–sui iuris, três ordinariatos pessoais, uma administração de rito extraordinário latino e uma rede de 132.642 centros missionários e 221.740 paróquias.

 Entidades filantrópicas e de ensino da Igreja Católica no planeta: 72.800 creches frequentadas por 7.300.000 crianças; 96.600 escolas de ensino fundamental para 35.100.000 alunos; 47.900 escolas de ensino médio para 20.000.000 alunos e 2.381.337 alunos do ensino superior; e 3.103.072 estudantes participantes das Universidades Católicas. Ainda 5.167 hospitais católicos, 15.699 casas para pessoas idosas, 10.124 orfanatos, 11.596 enfermarias, 14.744 consultórios de orientação familiar e 115.352 institutos beneficentes e assistenciais.

 Número de fieis congregados pela Igreja Católica em seus diferentes ritos latinos e orientais: Em 2017 foram contados 1,313 bilhão de batizados, com a ação ministerial de 3.170.643 catequistas, 362.488 missionários leigos, são 54.229 os irmãos religiosos e 668.729 religiosas com votos perpétuos de vida consagrada. O clero católico é composto de 5.493 bispos (em 13/03/2019), 415.656 presbíteros sendo 281.514 diocesanos e 134.142 do clero religioso, 45.000 diáconos casados permanentes e há 116.843 seminaristas maiores.

 Programa reformador: O Papa Francisco, Jorge Mario Bergoglio assume uma postura evangélica transparente: “Exige-se a toda a Igreja uma conversão missionária: é preciso não se contentar com um anúncio puramente teórico e desligado dos problemas reais das pessoas (AL 201)”. Ele quer uma ação permanente de saída: “Sonho com uma opção missionária capaz de transformar tudo, para que os costumes, os estilos, os horários, a linguagem e toda a estrutura eclesial se tornem um canal proporcionado mais à evangelização do mundo atual que à autopreservação (EG 27)”.

 Inscrições no Martiriologium Romanum: Papa Francisco reconheceu publicamente 886 santos (até 13/03/2019) inscrevendo-os no cânon do Martyriologium Romanum e ainda 1.175 beatos (até 23/03/2019). O Papa João Paulo II havia incluído na lista canônica 482 santos e 1.341 beatos. O papa Bento XVI inscrevera no cânon: 45 santos e 371 beatos. Francisco acaba de canonizar ao papa Paulo VI e o bispo mártir salvadorenho dom Oscar Romero em outubro de 2018. Certamente fará as canonizações dos mártires da América Latina, África e Ásia perseguidos nas cinco últimas décadas do século XX. Em 2019 está programada a canonização do bispo argentino dom Enrique Angel Angelleli, assassinado pela ditadura em 1977. O Brasil espera as canonizações de irmã Dulce dos Pobres, dom Helder Pessoa Câmara, irmã Adelaide Molinari, operário Santo Dias da Silva, padre Josimo Moraes Tavares, irmão jesuíta Vicente Cañas, padre Ezequiel Ramin, irmã Creusa Carolina Rody Coelho, padre salesiano Rodolfo Lunkenbein e o índio Lorenzo Simão Bororo; dom Luciano Pedro Mendes de Almeida, indígena Sepé Tiarajú, Dorcelina de Oliveira Folador; Eugenio Lyra Silva; Expedito Ribeiro de Souza; Franz de Castro Holwarth; frei Tito de Alencar Lima, dominicano; indígena pataxó Galdino Jesus dos Santos; Irmã Dorothy Mae Stang; indígena kaigang Marçal de Souza Tupã-i; a sindicalista Margarida Maria Alves; irma Maria Filomena Lopes Filha; padre Antonio Henrique Pereira Neto; padre francês Gabriel Felix Maire; o jesuíta João Bosco Penido Burnier; padre Leo Comissari; padre Manuel Campo Ruiz; leiga Roseli Correa da Silva; líder sindical Sebastião Rosa Paz; catequista Vilmar José de Castro, entre tantas testemunhas do Cristo Ressuscitado.

(fonte: http://www.causesanti.va/content/causadeisanti/it.html )

 Vinte e duas viagens internas na Itália: Lampedusa em 08/07/2013; Cagliari em 22/09/2013; Assis em 04/10/2013; Campobasso e Isernia em 05/07/2014; Caserta em 26/07/2014; Cassiano all´Ionio em 21/06/2014, Redipuglia em 13/09/2014, Prato e Firenze em 10/11/2015, Turim, 21 e 22/06/2015, Pompeia e Nápoles em 21/03/2015, duas vezes em Assis em 04/08/2016 e 20/09/2016, Milão 25/3/2017, Carpi 02/04/2017, Genova 27/5/2017, Bozzolo e Barbiana 20/06/2017; Cesena e Bolonha 01/10/2017; Pietrelcina, diocese de Benevento, e San Giovanni Rotondo, diocese de Manfredonia-Vieste-San Giovanni Rotondo, para celebrar os 50 anos da morte de São Pío de Pietrelcina, em 17/03/2018; em 20/04/2018, região de Puglia, nas cidades de Alessano-Lecce, na diocese de Santa Maria de Leuca, e Molfetta, para celebrar os 25 anos da morte de Dom Tonino Bello; Nomaldelfia, na Toscana em 10/05/2018, para encontrar a comunidade fundada por padre Zeno Saltini; e em seguida Loppiano (Florença) na cidade internacional do Movimento dos Focolares; Bari, 07/07/2018; diocese de Piazza Armerina e Palermo para celebrar o 25° Aniversário de Morte do Beato Pino Puglisi, em 15/09/2018. Planejada visita a Loreto em 25 de março de 2019.

Viagens internacionais de Francisco: Completam-se 27 viagens internacionais que o conduziram a 36 países: Brasil (22 a 29/07/2013), Jerusalém (24 a 26/05/2014), Coreia do Sul (13 a 18/08/2014), Albânia (21/09/2014), França (Estrasburgo, Parlamento Europeu, em 25/11/2014), Turquia (28 a 30/11/2014), Sri Lanka e Filipinas (12 a 19/01/2015), Bósnia-Herzegovina (Sarajevo em 06/06/2015), Equador, Bolívia e Paraguai (05 a 13/07/2015), Cuba e Estados Unidos e sede da ONU (19 a 28/09/2015), Quênia, Uganda e República Centro Africana (25 a 30/11/2015), México (12 a 18/02/2016), Lesbos, na Grécia em 16/04/2016, Armênia em 24-26/06/2016, Polônia, durante a JMJ de 27 a 31/07/2016, Geórgia e Azerbaijão de 30/09 a 2/10/2016, Suécia de 31/10 a 01/11/2016, Egito, 28-29 abril de 2017, Fátima, em Portugal, 12-13 de maio de 2017, Colômbia, 06 a 11 de setembro de 2017; Bangladesh e Myanmar, 27 de novembro a dois de dezembro de 2017; Chile e Peru, 15 a 21/01/2018; Conselho Mundial de Igrejas em Genebra, em 21 de junho de 2018; Irlanda, ao Encontro Mundial das Famílias, 25 a 26 de agosto de 2018; Lituânia, Estônia e Letônia, 22 a 25/09/2018; Panamá de 23 a 28 de janeiro de 2019 para a XXXIV Jornada Mundial da Juventude; Emirados Árabes Unidos, 3 a 5 de fevereiro de 2018. Planejadas viagens ao Marrocos 30 e 31 de março de 2019; Bulgária e Macedônia, 5 a 7 de maio de 2019; Romênia 31/05 a 02/06/2019; Japão em novembro de 2019. Estão pendentes visitas para Madagascar, Coreia do Norte, Sudão do Sul, Argentina, Uruguai, Índia, Beijing (China) e Moscou (Rússia).

Discursos, homilias e textos importantes: O papa Francisco até 13/03/2019 pronunciou 1.196 discursos, 304 homilias. Escreveu duas exortações apostólicas pós-sinodais: Evangelium Gaudium (A Alegria do Evangelho) publicada em 24/11/2013 e Amoris Laetitia (A alegria do amor) em 08/04/2016. Publicou também a exortação apostólica Gaudete et Exultate, sobre a santidade em 19/03/2018. Enviou 35 constituições apostólicas, 192 cartas, uma bula, 32 cartas apostólicas, 258 mensagens, 34 motu próprios. Acolheu milhares de peregrinos em 263 audiências gerais, presidiu 535 celebrações na Casa Santa Marta com as meditações cotidianas publicadas, doze bençãos Urbi et Orbi e rezou 322 Angelus, da janela do Vaticano. Proclamou e fez acontecer um Ano da Misericórdia em 2016. Escreveu duas encíclicas: Lumen Fidei, de 29/06/2013, e Laudato Si’, publicada em 18/06/2015. Presidiu três sínodos da Igreja universal e tem programado para outubro de 2019, o sínodo extraordinário da Pan-Amazônia, no Vaticano.

Ecumenismo e diálogo inter-religioso: Francisco realizou gestos de grande amor ecumênico junto aos irmãos luteranos, na celebração dos 500 anos da Reforma. Também junto aos ortodoxos russos e ao patriarca Ecumênico de Constantinopla, Bartolomeu I, chamado por ele carinhosamente de “meu irmão André”, recordando que ele exerce a função de Pedro, em Roma. Manteve encontros frequentes com o primaz da Igreja Anglicana, Justin Welby. O papa Francisco propôs três chaves para avançar no caminho comum dos cristãos e aprofundar o ecumenismo: oração, testemunho e missão. Houve encontros fecundos com os irmãos menonitas, os pentecostais, os metodistas, os batistas, os reformados. Particularmente fecundo foi o encontro realizado no Vaticano com a atual moderadora do Comitê central do Conselho Mundial de Igrejas (CMI), Agnes Abuom, e o secretário geral do mesmo organismo ecumênico, Rev. Olav Fykse, na manhã de 24/08/2017 em que fez uma oração comum pela unidade, pela paz e reconciliação das igrejas e dos povos. As pontes junto aos judeus, islâmicos, hindus e budistas têm sido edificadas com esmero e sabedoria. Francisco sabe que não haverá paz mundial sem paz entre as religiões. Visita como peregrino ao CMI celebrou os 70 anos da entidade ecumênica mundial. Importante encontro inter-religioso em Abu Dhabi, com os irmãos muçulmanos em fevereiro de 2019.

 Medidas internas na Cúria: Alterou inúmeros procedimentos ligados à questão da pedofilia; alterou funções de muitos dos serviços da Cúria Romana; limitou o número de títulos honoríficos na instituição católica; criou a comissão de controle do Instituto para as Obras de Religião (IOR); nomeou 59 novos cardeais eleitores; publicou quatro estatutos alterando o formato dos secretariados romanos. Em função de sua firme decisão de reformar a Igreja tem sofrido pressão imensa dos quadros eclesiásticos da Cúria e de alguns episcopados que lhe oferecem resistência e em alguns casos até oposição, entre eles cardeais e alguns poucos bispos dos Estados Unidos da América, na Polônia, Espanha, um cardeal da China, bispos do Cazaquistão e a parcela dos bispos integristas em muitos países. O gesto mais significativo se concentrou na política de tolerância zero com os presbíteros e religiosos acusados de pedofilia em todo o planeta, em especial, nos Estados Unidos, Europa e Austrália. Caso recente de acobertamento de pedófilos por bispos chilenos resultou no pedido de demissão coletivo de todo o episcopado na ativa (34 bispos). Vários foram aceitos e aposentados compulsoriamente. Neste ano anuncia-se que cardeais serão aposentados e exonerados dos cargos, como Pell, Ezzati e Barbarin.

 Medidas futuras: Aconteceu em 21 a 24 fevereiro de 2019 o encontro inédito de todos os 114 presidentes das Conferencias Episcopais de todo o mundo, junto aos chefes dos dicastérios romanos, chefes das Igrejas de ritos Orientais, Secretária de Estado, alguns Superiores religiosos/as, no Vaticano, que tratou de medidas concretas e ágeis para combater a pedofilia e o acobertamento de crimes no clero católico como tolerância zero. Em outubro de 2019 o Sínodo Extraordinário para a Amazônia, em Roma. Espera-se ainda uma encíclica social sobre o tema dos refugiados e imigrantes. A Reforma da estrutura burocrática da Cúria Romana desenhada pelo grupo de trabalho de cardeais. Provável aprovação das mulheres diaconisas e pequena revisão do código canônico para aprovar homens casados ao ministério presbiteral na igreja católica de rito latino, já presentes nos ritos orientais. Medida particular para regiões sem clero missionário e autóctone.

 Papa Francisco e o novo rosto do Episcopado Brasileiro: Em 13/03/2019 dos atuais 480 bispos no Brasil, contamos 309 na ativa e 171 eméritos. Por indicação papal temos a seguinte composição: dois bispos nomeados pelo papa São João 23, ambos eméritos (D. Serafim Fernandes de Araújo e dom José Mauro Alarcón); 36 nomeados bispos durante o governo do santo papa Paulo VI (todos eméritos); 223 nomeados pelo santo papa João Paulo II (125 eméritos); 124 nomeados pelo papa Bento XVI (oito eméritos); e 95 bispos nomeados de 19/03/2013 até 13/03/2019 pelo papa Francisco (todos na ativa). Em 13/03/2019 há treze dioceses brasileiras vacantes. Quatro bispos já completaram 75 anos e tornar-se-ão eméritos. Em 2019 ainda outros oito bispos se aposentam por idade. Somando as dioceses vacantes (13), os quase eméritos (4) e os que vão aposentar-se em 2019 (8), teremos a nomeação em breve de 25 novos bispos para o Brasil. O perfil em 2020 seria este: 120 bispos nomeados por Francisco sobre 309 bispos atuantes, ou seja, 39% do episcopado. Já poderemos ver esse novo rosto na eleição em abril dos novos cargos na CNBB, especialmente presidente, vice e secretário geral. Um horizonte de esperanças está descortinando para uma Igreja que retome a opção pelos pobres e pela justiça social. Uma Igreja de bispos profetas.

Francisco e a composição do colégio de cardeais em 13/03/2019: Os atuais cardeais eleitores são 122 bispos católicos de 65 países. Os cardeais não eleitores são 101 com mais de oitenta anos. Há um total de 223 cardeais vivos provindos de 88 países. O cardeal norte-americano McCarrick foi excluído do Colégio de cardeais. Segundo a indicação dos diferentes papas quando da elevação ao cardinalato temos a atual composição no colégio de cardeais:

Beato Papa Paulo VI – não há mais nenhum cardeal vivo (o papa emérito Bento XVI foi criado cardeal pelo beato papa Paulo VI).

Papa São João Paulo II18 eleitores + 57 não eleitores = 75 cardeais vivos.

Papa emérito Bento XVI47 eleitores + 28 não eleitores = 75 cardeais vivos.

Papa Francisco57 eleitores + 16 não eleitores = 73 cardeais vivos.

Do total de 223 cardeais vivos temos 38 advindos de ordens religiosas e congregações (24 eleitores e 14 não eleitores). Há 14 cardeais bispos sendo seis eleitores, 174 cardeais presbíteros sendo 96 eleitores e, 35 cardeais diáconos sendo 20 eleitores. Total de 122 eleitores + 101 não eleitores = 223 cardeais vivos.

Cardeais eleitores da Europa são 52; das Américas são 34; da África são 16; da Ásia são 16; e da Oceania são 4.

Resumo:

18 cardeais eleitores criados por São João Paulo II;

47 eleitores criados por Bento XVI;

57 eleitores criados por Francisco.

Ainda nesse ano de 2019 completam 80 anos e se tornam não-eleitores, oito cardeais (que não mais participarão de conclaves para escolha do bispo de Roma). Portanto, até junho de 2019 poderíamos ter novo consistório com a nomeação de ao menos cinco novos purpurados (para atingir o total de 120 membros).

Resumo dos seis anos do Pontificado de Francisco: Os seis anos do pontificado de Francisco são a fonte de oxigênio para os cristãos, aberto aos demais crentes e mesmo uma ponte feliz de diálogo aos ateus que buscam a verdade e a justiça. Francisco não veio repetir fórmulas. Quer o novo, como pastor de esperanças e alegrias, especialmente fala aos jovens, migrantes e refugiados e tem um compromisso junto ao planeta Terra, nossa Casa Comum.