Papa Francisco no teme la verdad ni en la Iglesia y ni en la política.

Nota: este es un texto de una charla dada en Buenos Aires en abril de 2017. Hay seguramente errores en mi español, por eso pido da comprensión de mis lectores/as. A todos, una ãno de 2018 con más esperanza, paz y resiliencia para superar las dificultades sociales que tanto afectan a las personas, particularmente a los más vulnerable. LBoff

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                   Papa Francisco no teme la verdad ni en la Iglesia y ni en la política.

 Actualmente sufrimos bajo un vacio clamuroso de liderazgos sea en la Iglesia sea en la sociedad. Pero alguien se aleja de esta mediocridad. És el Papa Francisco exactamente porque no teme decir la verdad.

El Papa que dice la verdad en la Iglesia

Nornalmente la Iglesia institucional, como todos los portadores de poder, hace un discurso equilibrista, pretendiendo estar por en cima de los conflictos y tensiones. El efecto es un discurso anodino, sin ningún tenor profetico y, en el fondo, no incidia en la sociedad.

Francisco que prefiere llamarse obispo de Roma que Papa, no viene de la crepuscular cristandad europea ( con solo 25% de los católicos), sino de las Iglesias nuevas no más colonials sino con raizes auctoctones. En ellas viven la gran mayoria de los católicos (más 62%) de tal forma que hoy se puede afirmar que el Catolicismo es una relgión del mundo periférico.

Una de las características más notables de este Papa es que no tiene miedo de decir la verdad. Denuncia los pedófilos en la Iglesia, los escándalos financieros del Banco Vaticano (IOR) y el tipo de Iglesia, cual fortaleza cerrada sobre si misma y apartada de la historia contemporánea. Quiere una Iglesia como casa abierta para todos, major, como un hospital de campaña que, sin preguntar por su situación, acoje a todos. Hace duras criticas a obispos y sacerdotes que no anuncian la belleza del evangelio y la alegria de la buena noticia, diciendo que parecen tener un rostro de vinagre, gente de viernes santo y tristes como se fueran a su propio entierro.

Al escuchar tales palabras y comparandolas con lo que he escrito en mi libro Iglesia: carisma y poder, condenado en 1984 por el entonces Card. Joseph Ratzinger después Benedicto XVI, por hacer, según él, algunas criticas de modo de los protestantes, a la predominancia en la Iglesia del poder sobre el carisma que conleva arrogancia y exclusion, el referido libro parece hoy un texto de piedad.

Pero para mí lo más valiente que ha dicho de cara la los nuevos cardinales, lo que gran parte de los teólogos lo pensaban pero jamás podrian decirlo sin ser inmeditamente censurado, es sobre el infierno. Dice el Pap frente al miedo del infierno con el cual la Iglesia atormentaba a los fieles: Dios no conoce una condenación eterna. Su misericordia es infinita y va más allá de la justicia. Habrá seguramente un juicio por que ni todo vale en este mundo. Pero él no es el ultimo acto de Dios, Padre y Madre de infinita bondad y msericordia. Dios siempre acaba por reconduzir a su casa a todos los que creó por amor y por que nacieron del corazón del Padre. Volverán en su momento a lo que les fué preparado desde toda la eternidade: la conmunión en el Reino de la Trinidad. Seguramente pasarán por la clinica purificadora de Dios, pero esto es la antesale del cielo y no del infierno.

Por eso se entiende la transposición que opera en la terminología de su anúnco: habla de la revolución de la ternura, de la alegria del amor matrimonial, de la belleza del evangelio que facina a las personas.

Más importante que la Iglesia es la creación amenazada de desaparecer – la razón de su encíclica sobre la ecología dirigida a toda la humanidad – y el compromiso de salvaguardar las condiciones que permiten la vida en la Tierra. Refuerza un nuevo tipo de ecumenismo, poniendo de parte la pretension de exclusidad pretendida por la Iglesia Catolica de ser la única Iglesia de Cristo. Importante es que las Iglesias se reconoscan mutuamente y todas juntas se pongan al servicio del mundo, especialmente de los más vulnerables

Tiene una clara opción por los pobres y sufrientes de este mundo. Busca una reconciliación con la teología de la libración, encontrandose con el padre de esta teología, Gustavo Gutiérrez y posteriormente con Jon Sobrino. No ha temido solicitar sugerencias del autor de estas lineas para escribir su extraordinaria encíclia “sobre el cuidado de la Casa Común” que según reconocidos ecólogos como Edgar Morin y otros, pone el papa en la vanguardia de la discussion ecológica mundial.

En una palabra, Francisco, obispo de Roma y Papa de la Iglesia ha reintroducido una primavera en la Iglesia, con el encantamiento que esta estación conlleva, después de un riguroso invierno bajo la severidad de las doctrinas y disciplinas de los papas anteriores. Se despojó de todos los títulos de poder, abandonó el palacio pontificio para vivir en una casa de huéspedes y servirse como los demás, porque, comenta con humor, “asi es más difícil que me envenenen”.

El eje estructurador de su predicación es la Tradición de Jesús. Es un término teológico, utilizado ultimamente para identificar la intención originaria de Jesús, anterior a la elaboración de los cuatro evangelios. Él no quiso fundar una nueva religión, sino a enseñarnos a vivir los bienes de su gran utopia el Reino de Dios, hecho de apertura total a Dios, de amor incondicional, de misericordia ilimitada y centralidad de los pobres y invisibles.

El resumen del mensaje de Jesús se encuentra en el Padre Nuestro: es afirmar a Dios como Padre nuestro y no solo mio, significando nuestra dimension hacia arriba y Pan nuestro, no pan mio, representando el enraizamiento del ser humano en la vida concreta. Solamente puede decir Amen quien mantiene unidos estes dos pólos: el Padre Nuestro en el cielo y el pan nuestro en la tierra, Padre de todos y pan para todos.

Por causa de la Tradición de Jesús, el Papa Francisco enfatiza que hay que poner el amor antes de los dogmas y de las doctrinas y los pobres antes de la disciplina. Hay que superar la obsession por el aborto, por el uso de los anticonpcionales y de la comunión de parejas en segunda nupcias. El evangelio no puede apequeñarse solamente a estas cuestiones, caso contraro, pierde su su fragancia y su belleza. De forma contundente dijo: “major no creer que ser un creyente hipócrita”. Y los laicos y jovenes dijo:”un cristiano que no es revolucionario no es cristiano; hay que ser revolucionarios de la gracia”. Otra vez los retó de la siguiente forma: “No sean más papistas que el papa, más resticitivos que la Iglesia”.

El Papa Benedicto XVI queria una Iglesia pura, Francisco prefiere una Iglesia accidentada por su andar por el mundo, pero inclusive y con puertas abiertas, sin los fiscales de la duana de la fé. Es una Iglesia en salida para el otro, para el mundo y para los pobres.

Resumiendo, el Papa Francisco no es eurocentrico sino abierto a la universalidad, no es eclesiocentrico, por que la Iglesia no se hace autoreferente, no es vaticanocentrico, por que prefiere dirigir la Iglesia de forma collegial y con amor y no de forma monárquica con el derecho canonico; vive en una casa de huéspedes y no en el palacio pontificio; no es papocéntrico por que pone en primer lugar el Pueblo de Dios y se siente como uno de sus miembros, seguramente con una misión para toda la Iglesia. Eso no lo impide de cargar su propio maletin, que compre sua pasaje par ir a la isla de Lampedusa por la Alitaia y que llama por el movil para atender  a alguien que le escribió una carta y que no olvida los amigos, como el sapatero y jornalero de Buenos Aires, llamandolos de vez en quando al teléfono como a viejos amigos.

Un Papa así devuelve confianza, moralidad y respectabilidad a la Iglesia frente a tantos cristianos que habían abandonado la institución. La Iglesia con él recupera una relavancia frente al mundo secular.

El Papa que dice la verdad en el mundo

        Lo primero que hay que reconocer en la dimensión pública y politica del Papa Francisco es su propia persona, carismática, sensilla, solidaria con el dolor del mundo y amigo de los pobres. Francisco es más que un nombre. És un nuevo proyecto de ejercicio del poder, realmente como servicio y no privilegio e instrumento de control.

Esto aparece claro en su total despojo de los titulos y privilegios que historicamente se fueron agregados a la figura de los Papas. En el Anuario Pontificio, en sus primeras páginas se suelen poner todos los títulos de honor, de los cuales los papas son portadores. Papa Francisco renunció a todo esto y puso sensillamente solo su nombre Fransiscus, sin ninguna calificación.

Todos los jefes de Estado disponen de un poderoso aparato de seguridad. Papa Francisco dispensó tal cuerpo y viaja aún en los lugares más peligrosos como en Egipto y en Sur de Sudan sin ninguna protección.

Argumenta: “yo no quise ser Papa. Fué Dios que lo quise; luego tiene que defenderme. Si me matan es una señal que Él, Dios, me ha llamado y encontonces, iré alegremente a su encuentro”. Quien puede hablar de esta forma tan libre y liberadora, diría mística de la vida y de la muerte? Solamente quien se siente en la palma de la mano de Dios. Por eso no tiene nada a temer.

         Además, pocos papas fueron tan verdaderos de cara a los males de nuestra cultura que afectan directamente a los más vulnerables. Es un Papa que tiene lado: es de parte de los últimos e invisibles y contra los que producen las desgracias a la humanidad y a la Madre Tierra.

Ataca duramente el sistema de acumulación y la idolatria del dinero. No utiliza la palabra capitalismo, para no crear dificultades a millones de catolicos que viven dentro de este sistema. Pero describe el sistema de una forma que fatalmente somos llevados a identificar el sistema del capital y sua cultura de consumo ilimitado, de indvidualismo, de falta de solidaridad y de producción de miseria y de heridas profundas en el cuerpo de la Madre Tierra.

Durisimo fué el discurso en la isla de Lampedusa adonde lllegan los refugiados de Africa y muchos se ahogan en el viaje. Dice:”Esta cultura del bien-estar lleva a la indiferencia con respeto a los otros, es la globalización de la indiferencia… Somos una sociedad que olvidó la experiencia de llorar, de compadecerse; la globalización de la indiferencia nos ha quitado la capacidad de llorar”.

Una sociedad que ya no llora con el que llora perdió su sentido de humanidad y efectivamente está en un camino de autodeterioro y de barbarie.

Curiosamnete al volver de su visita a Polonia dijo tajantemente en el avión cuando los periodistas abordaron el tema del terrorismo de raiz musulmana. El Papa con caraje dijo lo que los analistas no quieren oir. Las religiones y el islam no quieren la guerra, sino la paz. Los refugiados están en Europa ahora porque nosotros estuvimos por siglos allá en sus paises, robandoles las riquezas y imponiendoles nuestras formas de organizar la sociedad. El verdadero terrorismo es el sistema economico-financiero que se muestra anti-vida. “Debemos decir no a una economia de exclusión y de desigualdad social; esta economia mata”.

Como transparece, su discurso es directo, sin metáforas encubridoras, como suelen ser los discursos equilibristas de los pontífices anteriores que ponen más el acento en la seguridad y en la equidistncia que en la verdad y en la claridad de su propia posición. La posición de Francisco es clarisima: evangelicamente habla y actua desde de los pobres y condenados de este mundo y especialmente para los pobres. “Sobre esto”, enfatiza “ no debe subsistir dudas ni explicaciones que debilitan tal opción ya que existe un vinculo indissoluble entre nuestra fe y los pobres”.

En donde va el Papa buscar alternativas? En la encíclica sobre Como cuidar de la Casa Común repite 35 vezes la necesidad de cambiar nuestra relación hacia la naturaleza; cambiar y cambiar si queremos subsistir. Importaa no sentirse afuera de la naturaleza, como si fuéramos sus dueños, sino como parte de ella y los responsables por sua sostenibilidad; cambiar nuestra forma de producción, nuestro modo de consumir y repartir los bienes y servicios naturales.   No va beber en esta búsqueda de alterntivas en la Doctrina Social de la Iglesia, aún la respeta. Pero observa:”no podemos evitar de ser concretos para que los grandes principios sociales no se queden meras genralidades que no interpelan a nadie”. Para él, no podemos esperar nada de arriba, cuya logica es siempre más de lo mismo: la maximalización de las rentas sin otra consideración.

Francisco cree en los que está afuera del sistema y son totalmente desconsiderados por que poco producen y poco consumen. Confia en los de abajo. A raiz de esto reunió   por 4 veces los movimientos sociales popualares de todo el mundo, tres veces en Roma y una vez en Santa Cruz de la Sierra en Bolívia. Ahi fué muy claro: hay que reclamar los tres “ts”: “tierra, techo y trabajo”. Nadie sin tierra para sobrevivir, nadie sin techo para habitar, nadie sin trabajo para ganarse lo que necesita para vivir.

Esta es una parte. La otra, retó a los movimienstos sociales populares para ser los protagonistas de lo nuevo, de nuevas formas solidarias de producir, de cooperativas agroecologicas, de formas de consumo caracterizado por la sobriedad compartida y por un especial cuidado de la Madre Tierra que nos ofrece todo y es la base para lo que podemos proyectar en esta vida. Enfatizó tres puntos: poner la economia a servicio no del mercado, sino a la vida; construir la justicia social, base de la paz y cuidar de la Tierra, nuestra Casa común.

En sus viajes se ha distinguido por una convovocación al dialogo entre los pueblos y entre las religiones. Propone una cultura de la paz de cara a los más de 40 conflictos existentes con gran letalidad de personas y destrucción de bienes culturales. Varias veces ha advertido que el nivel de conflictos y tensiones en el mundo nos pone ya dentro de la tercera guerra mundial cuyas consecuencias son inimaginables para la especie humana y para el futuro de la vida.

Parece un profeta a clamar en el desierto, con extrema seriedad y a la vez con un sentido de esperanza de que podemos evitar la tragedia por que tenemos tecnologia, ingenio humano y más que todo por que creemos en un Dios que es “el soberano amante de la vida”(Sabedoria 11,26).

Talvez la colaboración más significativa politicamente haya sido su enciclica de 2015 Laudato Si: sobre el cuidado de la Casa Común. El destinario no son los catolicos, sino la entera humanidad. El Papa se da cuenta de las amenazas que pesan sobre el sistema-vida y el sistema-Tierra. Hace una convocación general de cuidar de la Casa Común.

Francisco utiliza los datos más seguros de las ciencias y a partir de ellos mueve una critica rigurosa de las causas que llevaran a la actual situación: es principalmente el antropocentrismo por el cual el ser humano se juzga señor y dueño de la naturaleza y puede utilizarla a su antojo. Há elaborado un proyecto cultural hoy globalizado de explotación completa de todos los bienes e servicios naturales en function de la acumulación individualista y sin consideración de la destrucción de enteros ecosistemas. Esta voraciad ha producido una doble injusticia: una social con la producción de una incommensurable pobreza en gran parte de la humanidad y una ecologica con la lenta erosión de la base fisica y química que sustenta la vida.

No se trata de una ecología verde, como muchos la han calificado. Es mucho más amplia la vision de Francisco. Se trata de una ecología integral que involucra el ambiente, la sociedad, la mente humana (sus proyectos, valores y prejuicios), la política y por fim la espiritualidad. El documento incorpora la razón cordial y sensible que permite a uno sentir el sufrimiento de la naturaleza como suyo, que simultaneamente escucha el grito del pobre y el grito de la Tierra. Si queremos salvar la Tierra tenemos que alimentar “una passion por el cuidado del mundo…una mistica que nos impulsa, nos anima, nos motiva, nos encoraja” a amar la Madre Tierra y respectar sus limites internos.

Apesar de los llamados graves que hace   a todos, el Papa sucita tambien esperanza, sea en la capacidad de los seres humanos de despertar para su responsabilidad, sea utilizando la ciencia, hecha con conciencia, para salvar la vida y finalmente confiando en el Espíritu que según las escrituras judaico-cristianas es “Espíritu de vida” y el “soberano amante de la vida”. Al final expresa sua confianza escribiendo:”Caminemos cantando; que nuestras luchas y nuestra preocupación por este planeta no nos quite la alegría de la esperanza (n.244).

Efectivamente ha dado un contenido politico a la esperanza y a la ternura. “La ternura no es debilidad, sino valentia.; es el camino de la solidaridad y de la humildad”. La esperanza es la capacidad de decir un “nosotros”. Y si juntos decimos nosotros “ahi empieza una revolución…el futuro desde el momento en que las personas se reconcen como faciendo parte de un “nosotros”. En eso reside la revolución social que se opone al “yo” solo y contra otros “yos”, actitud típica del sistema vigente, el capitalista.

Bien dijo Bruno Giussani, diretor europeo del TED (Tecnology, Entertaiment, Desing: organización de midias que organizan conversaciones y intercambios a nivel mundial): dijo: “Francisco se ha hecho la única voz moral, capcaz de alcanzar las persons más allá de las fronteras y propiciar claridad y proponer un mensaje convincente de esperanza”.

En un mundo lleno de palabras de odio y de prejuicios entre religiones y culturas, sus palabras suenan como una campana de paz, con una autoridad que viene de su irradiación de bondad, de un profundo humanismo y por una esperanza contra toda esperanza, valorando la belleza, la alegria de la vida y un entrañable cuidado hacia la Madre Tierra.

Leonardo Boff es ecoteólogo de la liberación, filosofo y escritor de Brasil

 

Recuar para saltar melhor

O Natal não é apenas uma pausa na labuta pela vida, tempo denso para o encontro  festivo com os familiares e amigos ao redor da celebração do Puer aeternus, o nascimento de Deus sob a forma humana. A antropologia cristã irá afirmar que o ser humano só será plenamente humano, se a Última Realidade, Deus, se fizer também humana. Ensinavam os Padres antigos que “Deus se fez homem (ser humano) para que o homem se fizese Deus”. Por detrás está a compreensão, também dos modernos, de que o ser humano é movido por um desejo infinito que somente descansa quando identificar no seu  processo de individuação uma Realidde igualmente infinita, a ele adequada. É a experiência de Santo Agostinho do cor inquietum  (o coração inquieto) que só se aquieta quando encontra finalmente o Infinito desejado.

Esse dia maior possui também um significado antropológico relevante:  reforça valores e sonhos que nos devem sustentar por toda uma vida, ao menos, por todo um ano, sonhos de paz, de reconciliação, de solidariedade e de amor. O ano que entra, 2018, promete ser um ano carregado de tensões e até de violências no mundo e no Brasil.

No mundo há o risco de que dois líderes políticos, o presidente norte-americano e o chefe político da Coréia do Norte, perderem o sentido da vida humana e a responsabilidade pela Casa Comum e deslancharem um processo de guerra  com armas nucleares que podem pôr em risco a biosfera e as condições vitais da civilização humana. Não se pode brincar com o princípio de auto-destruição que nossa  civilização tecnológica irracionalmente criou.

Não devemos esquecer também os lugares de grande periculosidade para o nosso futuro: o Oriente Médio, a questão palestina nunca resolvida e agora agravada pela intervenção do presidente Ronald Trump ao declarar Jerusalém a capital exclusiva do Estado de Israel, destruindo as pontes frágeis de diálogo e de negociação entre israelenses e palestinos.

Seria insensibildade demasiada de nossa parte, não nos referirmos aos milhões de famintos do mundo, especialmente aos condenados de morrer de fome na Afria, adultos e principalmente crianças. É uma via-sacra de sofrimento, tanto mais doloroso quanto temos consciência de que poderíamos evitá-lo totalmente, pois dispomos de condições tecnólogicas e financeiras para oferecer a cada um dos habitantes deste planeta uma vida suficientemente abastecida e decente. Não o fazemos porque ainda não sentimos o outro como um co-igual, um irmão e uma irmã,  um companheiro na curta passagem pela Terra. Não temos vontade ético-política e humanitaria. Predomina o individualismo e o egocentrismo dentro da lógica férrea da concorrência sem sinais específicos que nos fazem humanos: a solidariedade.

Vivemos, em termos globais, a clara percepção de uma ruptura civilizatória: vale dizer, assim como o mundo se organiza não pode continuar, pois nos levaria a um caminho sem retorno. Vale repetir o que disse Z. Bauman em sua última entrevista antes de falecer: ”Estamos (mais do que nunca antes na história) em uma situação de verdadeiro dilema: ou nos damos as mãos ou nos juntamos ao cortejo fúnebre do nosso próprio enterro em uma mesma e colossal vala comum”.

O Brasil é o nosso caso particular. Vivemos desde 2016 tempos de grande desamparo e desesperança coletiva, pela deposição até hoje questionada pelas mais lúcidas inteligências jurídicas e políticas de nosso país, dando lugar a um Estado de exceção, com políticas sociais altamente restritivas de direitos conquistados pelo mundo do trabalho e pelos mais vulneráveis, tudo de costas para o povo e à revelia de preceitos constitucionais. Ninguém pode nos dizer qual será o desfecho final da crise de nosso sistema politico-social.

Temos esperança de que o sofrimento coletivo não será em vão. Como diz um proverbio francês: “réculer pour mieux sauter” :“recuar para saltar melhor”. Seguramente  sairemos desta crise melhores, com um projeto de nação mais fundacional e soberano. O recuo é para saltar melhor e mais alto. Trata-se de salvar e aprofundar a democracia de cunho eco-social e as liberdades democráticas.

Essa é uma tarefa não apenas desse momento crucial mas tarefa diuturna, consoante as sábias palavras de Goethe em seu Fausto:”Só ganha a sua liberdade e a existência aquele que diariamente as reconquista”.

Estes são meus votos a todos e a todas para 2018.

Leonardo Boff é articulista do JB on line e em fevereiro sairá o livro: Brasil: aprofundar a refundação ou prolongar a dependência pela Editora Vozes 2018.

 

O golpe valeu a pena para 1% da população:Manfredo de Oliveira

MANFREDO DE OLIVEIRA é  brilhante professor de filosofia da Universidade Federal do Ceará. Sua filosofia aborda preferentemente temas de política e ética acompanhando a produção acadêmica mais séria daqui e de fora. É uma das inteligências mais lúcidas que temos no campo da filosofia política e da ética, além de dominar o campo da teologia. Depois que se passou  um ano do que se perpetrou contra a Presidenta Dilma Rousseff temos a distância suficiente e os dados necessários pasra considerar os reais propósitos do assim chamado golope jurídico-parlamentar-mediático ocorrido em 2016. É importante termos esclarecimentos sobre esta situação que é recorrente em nossa história, especialmente o que faz a oligarquia brasileira quando se sente ameaçada pela ascensão das classes populares marginlizadas que querem mais participação na sociedade e na riqueza gerada pelo seu trabalho. O texto foi publicado pelo Instituto Humanitas de Unisinos do dia 20/12/17  sob o título Valeu a pena? Lboff

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“O ano se aproxima do fim e a direção que está sendo dada ao país está tornando possível às pessoas entenderem que o que estava em jogo no afastamento do governo anterior era, na realidade, mais uma versão de uma característica do Brasil marcado, desde a primeira metade do século XX, pelas mudanças estruturais das sociedades modernas”, escreve Manfredo Araújo de Oliveira, professor da Universidade Federal do Ceará (UFC).

Como afirma Jessé Souza: “… a vida política do Brasil, desde então, é dominada por golpes de Estado movidos pela elite do dinheiro com o apoio da imprensa e da base social da classe média, sempre que a soberania popular ameaçar ou efetivar, por pouco que seja, interesses das classes populares”. Trata-se sempre de um amplo acordo de interesses entre as diversas elites que agora é comandado pela elite financeira.

Por isto, o primeiro interesse a ser considerado é o interesse econômico uma vez que a elite econômica pode comprar todas as outras elites através de diferentes estratégias. Por exemplo, ela apoiou sua sócia no saque da sociedade, que é a mídia, e tentou comprar as eleições através do financiamento das campanhas e pela cooptação de um aliado de ocasião dentro do Estado, o aparato jurídico-policial. Para ele, o golpe não teria acontecido sem a politização do judiciário o que agora aparece em nova luz: a Constituição é deixada de lado, direitos são negados. Isto faz aparecer a natureza do que se articulou: a junção de capitalismo selvagem de rapina e do enfraquecimento das garantias democráticas. A execução do plano foi um jogo de mestres: em nome da justiça e da moralidade se fez um violento ataque à democracia e às garantias constitucionais. Uma vez consumado o golpe, todos os interesses articulados partem para a rapina e o saque do espólio: vender as riquezas brasileiras, em primeiro lugar o petróleo, cortar gastos sociais já que o que  vale primeiro é o interesse do 1% mais rico.

Onde ficam os pobres neste projeto? No esquecimento, na marginalidade, com salários aviltantes por serviços à classe média e às empresas dos endinheirados. Os juros bancários estão entre os maiores do mundo e constituem uma espécie de taxa universal que se adiciona a todos os preços de mercado, pesando arbitrariamente sobre todas as classes sociais, proporcionalmente mais sobre os pobres, a fim de drenar o produto do trabalho de todos para o bolso da elite do dinheiro. Como diz Dowbor: “Os bancos e outros intermediários financeiros demoraram pouco para aprender a drenar o aumento da capacidade de compra do andar de baixo da economia, esterilizando em grande parte o processo redistributivo e a dinâmica e o crescimento estimulado  pela demanda”.

Esta é, diz Jessé, a verdadeira “corrupção brasileira”, escandalosa, mas invisível, que faz com que o trabalho de todos vá parar no bolso de menos de 1% e privilegiados “que não apenas vampirizam a sociedade e sua capacidade produtiva, mas colonizam a democracia e a sociedade para seus fins”. Estes podem afirmar tranquilos: o golpe valeu a pena!

O perigoso caso Donald Trump:Leineide Duarte Plon:para evitar o apocalipse

Leneide Duarte Plon é uma qualificada jornalista brasileira vivendo na França. Seu artigo nos informa sobre a perigo para os USA e para a Humanidade que Donald Trump representa. Segundo uma equipe de psicanalistas norte-americanos, ele apresenta claros traços de patologia psicológica que o torna incoerente, arrogante e desrepeitador de todos os limites. Que não nos traga o Apocalipse,adverte a jornalista Leneide: Lboff

O perigoso caso Donald Trump

Chomsky se referiu a Trump como o “personagem estranho na Casa Branca, escroque de cabelos alaranjados, que avança seus peões monopolizando as manchetes”

19/12/2017 14:06

 

“Trump c’est Néron” (Trump é Nero).

Com essa frase, depois de uma hora de debates, o respeitado economista francês Daniel Cohen resumia a personalidade desconcertante e incendiária do presidente americano, num programa da rádio France Culture.

Nele, as jornalistas políticas Christine Ockrent e Sylvie Kauffmann (ex-diretora do Le Monde) e o próprio Cohen tentaram analisar racionalmente o intempestivo ato de unilateralismo diplomático de Trump, que reconheceu Jerusalém como capital de Israel.

Mas essa não foi a primeira vez que o presidente americano surpreendeu o mundo ao desprezar acordos, tratados e convenções internacionais. Ele fez da transgressão o seu modo de governar.

A tal ponto que quase trinta especialistas americanos de saúde mental analisaram suas imprevisíveis e imtempestivas decisões. Os 27 psiquiatras e experts que se expressam no livro “The dangerous case of Donald Trump”, lançado em setembro deste ano, chegaram a um consenso : o estado mental do presidente “apresenta um claro perigo para a nação e para o mundo”.

Por outro lado, mais de 60 mil profissionais de saúde mental americanos assinaram uma petição pedindo o afastamento do presidente por “manifestar uma grave doença mental que o torna psicologicamente incapaz de desempenhar sua função de presidente dos Estados Unidos”. Eles citam o artigo 4 da 25a emenda à Constituição, que prevê que “o presidente deve ser substituído se considerado incapaz de cumprir os encargos de sua função”.

De costas para a comunidade internacional

Com o reconhecimento de Jerusalém como capital de Israel, anunciado dia 6 de dezembro, o presidente aniquilava mais uma vez própria diplomacia americana, além de todas as resoluções da ONU, e se colocava de costas para a comunidade internacional, que condenou em uníssono o anúncio. A única voz a aplaudir Trump foi a do primeiro-ministro Benjamin Netanyahou.

Trump minimizou as reações negativas porque pensa que é ele quem vai resolver o conflito que já dura 70 anos.

Na realidade, ele acaba de depositar mais uma pedra no caminho de um futuro Estado Palestino com Jerusalém-Leste como capital, previsto em todos os acordos assinados entre israelenses e palestinos e no próprio “Plano de Partilha da Palestina”, de 29 de novembro de 1947, aprovado pela Assembleia Geral da ONU na resolução 181.

No jornal “Le Monde” que sucedeu ao anúncio de Trump, o editorial falava de um homem sozinho contra todos  «que desconstroi um sistema de relações internacionais que os próprios americanos construíram depois da Segunda Guerra Mundial”. A decisão era classificada de “estupro da diplomacia como modo de regulação dos conflitos».

Ao lado do editorial, o artigo de Alain Frachon tinha um título que anunciava o tom : “Trump degrada a presidência”. Ele termina dizendo que os historiadores podem dizer que “esse homem desmoralizou a democracia americana como nunca foi visto antes”.

Para o escritor Emmanuel Ruben, francês de origem judaica que acaba de lançar o livro “Sous les serpents du ciel”, essa decisão de Trump, assim como a construção de muros, como Israel vem fazendo, “são bombas de efeito retardado que cedo ou tarde explodirão na cara do Ocidente”.

“Não se pode ignorar a realidade quotidiana da ocupação e da colonização israelense, a realidade quotidiana da humilhação dos palestinos”, diz.

Seu livro anterior se chamava “Jerusalém terrestre”. “Mas ele poderia ter-se chamado “Jerusalém celeste” pois me pergunto o que restará de Jerusalém em 2048 se continuarmos a eleger loucos furiosos milenaristas que esperam o Apocalipse para apressar a vinda de Cristo à Terra”.

Escroque de cabelos alaranjados

Quem é esse Nero moderno ?

Os grandes intelectuais americanos se inquietam e tentam entender o fenômeno Trump.

Para o escritor Russell Banks, ele é “um tipo oco, ignorante, brutal, possivelmente doente mental, que se cerca de bilionários e de milionários para governar. Trump é uma marionete nas mãos de plutocratas e pôde garantir o apoio das massas graças a sua celebridade midiática”. Para Banks, o presidente “fez campanha atiçando o medo, os preconceitos, o racismo, a misoginia e a xenofobia. O medo ganhou. Estamos iniciando uma era sombria”, disse o escritor em entrevista ao jornal “L’Humanité”.

No “Libération”, em novembro deste ano, o grande linguista e filósofo Noam Chomsky evocava “esse personagem estranho na Casa Branca, um escroque de cabelos alaranjados, que avança seus peões monopolizando as manchetes”.

“A técnica que ele domina consiste em fazer declarações as mais excêntricas e enquanto os analistas estão checando a veracidade para determinar o grau de mentira que elas contêm, ele passa a outra declaração fazendo todo mundo esquecer o que precedeu. Ele serve aos interesses dos super-ricos – pessoas e empresas – desconstruindo peça por peça um Estado Federal que deve servir aos interesses de uma população mais frágil, mas que eles julgam indigna de interesse. Ele precipita a espécie humana ao abismo em nome de interesses econômicos de curto prazo. Quando ele fala da extração do carvão para o ‘crescimento ‘ e pelos ‘empregos’, está apenas evitando a palavra tabu, o ‘lucro’”, diz Chomsky.

Quando ele tomou a palavra pela primeira vez na ONU, ameaçando a Coréia do Norte com o Apocalipse, o jornal “Le Monde” destacou a brutalidade e a agressividade do discurso, qualificado como um longo Tweet : vulgar, simplista e incoerente. “Procuramos em vão no discurso referências positivas aos direitos humanos e a valores humanistas”, observou o editorial intitulado “Trump degrada a ONU”.

Sobre o mesmo discurso, o diretor do jornal “Libération”, Laurent Joffrin, escreveu em editorial que o povo americano corre o risco de se arrepender muito rapidamente de ter eleito “um maluco ou semi-maluco para a Casa Branca”.

Esperemos que o artigo 4 da 25a emenda à Constituição possa ser posto em prática o mais breve possível.

Para evitar o Apocalipse.