De la recesión económica a la depresión psicológica

Estamos en una situación generalizada de crisis sobrepuestas unas a otras y en un ambiente de caos.

Los conceptos de crisis y de caos pueden ayudarnos a entender nuestra realidad contradictoria. Para ilustrar la crisis se usa la palabra china, que está compuesta por dos caracteres: uno expresa riesgo y el otro oportunidad. Efectivamente la crisis contiene el riesgo de desmontar un orden hasta degenerar en la barbarie, pero también puede representar la oportunidad de refundar un nuevo orden. Yo personalmente prefiero el origen filológico de crisis en el sanscrito: se deriva de la palabra kir o kri, que en sanscrito significa limpiar y purificar. De ahí viene la expresión acrisolar: limpiar todo lo que es accidental hasta que aparece lo esencial. Y crisol, recipiente que purifica el oro de las gangas. Las palabras en el chino y en el sanscrito son diferentes, pero el significado es el mismo.

Algo parecido ocurre con el caos según la cosmología contemporánea. Por un lado, es destructivo de un orden dado y por otro es constructor de un nuevo orden diferente. Del caos, nos dice Ilya Prigogine, Nobel de química (1977), nos vino la vida.

Aplicando estos sentidos a nuestra situación, podemos decir que la crisis generalizada y el caos dominante pueden, si no sabemos manejar su energía destructiva, degenerar en barbarie, y si aprovechamos la positiva, alumbrar una nueva configuración social de Brasil.

En el momento actual tenemos la oportunidad de cerrar el ciclo de un tipo de política que nos viene desde la colonia, basado en la conciliación entre sí de las clases acomodadas y siempre de espaldas al pueblo, hoy actualizada por un presidencialismo de coalición. Parece que este modelo de hacer política y de organizar el Estado, controlado por estas clases, que implica grandes negocios turbios y mucha corrupción, ya no puede seguir adelante. Es demasiado destructivo. Lava-Jato ha tenido el mérito de desenmascarar este mecanismo perverso y anti-social. Ojalá surja la posibilidad de una construcción social nueva.

Sin embargo, estas clases dieron el golpe parlamentario interesadas en prolongar este orden que garantizaría sus privilegios, con el propósito de desmantelar los avances sociales de las clases populares emergentes y de alinearse con la lógica del Gran Capital a escala mundial, hegemonizado por Estados Unidos.

Como observó Márcio Pochmann, uno de los mejores analistas de las desigualdades sociales y de la riqueza y pobreza del país, “la élite brasilera escogió el lado equivocado” (El golpe y la traición de las élites: http://www.redebrasilatual.com.br/blogs/blog-na-rede/2017/05/traicao-das-elites).

En vez de asociarse a lo nuevo, a un nuevo arreglo político, económico y social, a la mayor iniciativa de desarrollo multilateral desde el final de la Segunda Guerra Mundial, iniciada en Eurasia, que propone una globalización inclusiva en la que nosotros a través del BRICS estábamos incluidos, escogió la alineación tardía con las fuerzas que detentan la hegemonía mundial bajo la regencia de Estados Unidos. El presupuesto de esta nueva iniciativa de Eurasia está estimado en 26 billones de dólares hasta el año 2030, e incluye a otras 65 naciones, que corresponden a casi 2/3 de la población mundial. Se crean oportunidades de desarrollo, comenzando por los países más necesitados. Aquí podríamos estar y no estamos por causa de nuestra ineptitud y nuestra subordinación.

Ese proyecto apunta hacia un nuevo orden mundial, una especie de keynesianismo global, innovador, con una posible mayor igualdad y justicia social, respetando la soberanía de las naciones.

El grupo en torno a Temer optó por el viejo sistema militarista e imperial cuya seguridad reside en bases militares distribuidas por todo el mundo. Están entre nosotros en Argentina, en Paraguay, en Chile, en Perú, en Colombia y también en Brasil a través de la cesión de la base de Alcántara en el estado de Maranhão.

La venta de tierras a extranjeros, especialmente allí donde existe gran abundancia de agua –por aquí pasa el futuro de la humanidad junto con la biodiversidad– hiere profundamente nuestra soberanía y ofende al pueblo brasilero, celoso de su territorio.

Una vez más estamos perdiendo la oportunidad del lado positivo de la crisis y el caos actuales. Desperdiciamos esta posibilidad única, por falta de un proyecto de nación libre y soberana. Usando una expresión de Jessé Souza, se debe a la “estupidez de la inteligencia brasilera” que está aconsejando a Temer.

El efecto se nota por todas partes: los 14 millones de desempleados, los 61 millones de morosos, la desindustrialización, los 33 navíos en construcción abandonados a la oxidación y la neocolonización impuesta que nos hace solo exportadores de materias primas.

Asistimos, anestesiados, a este crimen contra el futuro del pueblo brasileño. Temer, sometido a varios procesos, cuida de sí mismo en vez de cuidar del pueblo brasilero. Una ola de indignación, de tristeza y de desamparo se está abatiendo sobre casi todos nosotros. De la recesión económica estamos pasando a la depresión psicológica. Si no reaccionamos y no nos armamos de coraje y esperanza, la barbarie podrá estar solo a un paso. Nos negamos a aceptar este ignominioso destino.

*Leonardo Boff es articulista del JB online y ha escrito: ¿De dónde viene? Respuestas de la nueva cosmología, Mar de Ideias, Rio 2017.

 

Traducción de Mª José Gavito Milano

Trump é a primeira marca global que chegou à presidência dos USA: N.Klein

Naomi Klein é uma brilhante escritora e ativista social, crítica do sistema capitalista imperante com sua capacidade de reinventar-se para manter sua hegemonia mundial. Naomi que ficou conhecida pelo seu livro “A doutrina do choque” agora nos revela nesta entrevista como esta teoria virou prática política por Trump. Ele criou a marca Trump no mundo inteiro. Não precisa mais ter bens materiais, hotéis, torres e outros negócios. Basta ter a marca e vendê-la pelo mundo afora. A marca Trump para muitos significa poder, riqueza e fazer o que quiser. Naomi Klein nos faz entender esta estratégia e como está sendo aplicada, não mais nos negócios, mas na política interna e mundial, inaugurada por Trump. Esta entrevista nos esclarece muitas coisas de Trump que consideramos bizarras e fora do estilo conhecido de fazer política, mas inauguram uma nova fase, talvez perigosa e letal, mas que deve ser tomada em conta e de modo sério: funcionar com a marca Trump ou qualquer outra e através dela impor-se no mundo inteiro. Noemi nos sugere como enfrentar esta estratégia. Isso vale também para  a política brasileira, especialmente agora que estamos buscando novvos caminhos. Para a atual situação do Brasil sob Temer e os golpistas vale o título do novo livro de Naomi: ““Dizer “não” não é suficiente: temos que resistir às políticas de choque e construir o mundo que necessitamos” ‘”LBoff

Klein: Trump es la primera marca global que ha llegado a ser presidente de EEUU
Amy Goodman y Juan González / Resumen Latinoamericano / LaHaine / 05 de julio de 2017 – Entrevista con Naomi Klein :: Su marca es que él es el jefe y él puede hacer lo que quiera. Hay una guerra de clases televisada
Una década después de que Naomi Klein publicara su ya icónico libro “La doctrina del shock”, la reconocida escritora y activista analiza por qué el presidente Trump representa una forma de shock continuo y cómo hizo campaña para posesionar una marca, más que una campaña política, con el objeto de llegar a la presidencia. El libro de Naomi Klein de más reciente publicación se titula “No Is Not Enough: Resisting Trump’s Shock Politics and Winning the World We Need” (“Decir ‘No’ no es suficiente: Resistiendo las políticas de shock de Trump y logrando el mundo que necesitamos”).

JUAN GONZÁLEZ: En mi opinión, una de las cosas más interesantes en la lectura de su libro, fue ver cómo conecta su larga experiencia trabajando con el asunto de la creación de imagen de marca con cómo el gobierno Trump se ha convertido en la marca del presidente, Y cómo él fue capaz de entender lo importante que es la creación de una imagen de marca cuando estaba haciendo el programa “El aprendiz”.

NAOMI KLEIN : Exacto.

JUAN GONZÁLEZ: De hecho, usted habla de “El aprendiz” y analiza su impacto en la conciencia estadounidense.

NAOMI KLEIN : Sí, creo que tenemos que entender que Trump no está jugando bajo las reglas de la política, sino bajo las reglas de la creación de marcas. Y como usted sabe, en el pasado ha habido conflictos de intereses presidenciales, ha habido presidentes con intereses comerciales, pero nunca había habido una marca global totalmente comercializada como presidente estadounidense, eso no tiene precedentes. La razón de que no tenga precedentes es porque se trata de un modelo de negocio relativamente nuevo. Es un modelo de negocio que fue adoptado por la Organización Trump y que en realidad no existía antes de los años noventa. Es a lo que llamé en mi primer libro “No logo”, el modelo de marca vacío. Y el modelo surge del hecho de que en la historia primitiva de las marcas usted tenía un producto, quizás era arroz, quizás eran frijoles, o zapatos…

Usted era un fabricante que quería que la gente comprara su producto, así que le daba una marca, estampaba un logotipo en el producto. Lo identificaba con algún tipo de imagen icónica como Uncle Ben’s o algo parecido. Usted le daba una especie de personalidad propia. Eso dejó de funcionar en los años ochenta, los clientes entendieron la idea. Quizás, la cita más popular que incluí en “No logo” es de un ejecutivo de publicidad que dijo: “Los consumidores son como las cucarachas: los rocías y los rocías, y se vuelven inmunes después de un tiempo”. Es tan solo una adorable visión de un comercial sobre sobre cómo ven a los clientes. Por lo tanto, la mercadotecnia tuvo que ser más ambiciosa, y empezaron a aparecer este tipo de empresas que se posicionan como marcas “de estilo de vida”. Su mensaje es: “No, no somos empresas basadas en productos. Estamos en el negocio de vender ideas e identidad”. Nike es el perfecto ejemplo de esto último. Phil Knight, presidente ejecutivo de Nike, dio un paso adelante y dijo: “No somos una compañía de zapatillas. No somos una empresa de zapatos. Lo nuestro es la idea de trascender a través del deporte”. Starbucks no era una compañía de café, se trataba de la idea de comunidad. Y en tercer lugar está Disney, que es una familia, y así sucesivamente.

Así pues, las corporaciones tenían sus reuniones en las que se escuchaba: “Tenemos nuestra gran idea”. Esto cambió dramáticamente la industria manufacturera, porque una vez que decides que estás en el negocio de vender ideas en lugar de productos, en realidad no importa quién fabrique tu producto. Lo que quieres es poseer cuanta menos infraestructura física sea posible, ya que tu valor real es tu nombre y cómo lo construyes. Por lo tanto, Trump fue un negocio de tipo más tradicional en la década de los 80. Trump era simplemente un tipo que construía edificios, que los construía y que tenía cierto instinto para la mercadotecnia. Pero lo que cambió la situación para él fue El aprendiz. Fue entonces cuando llegó a darse cuenta de que podía alcanzar la estratosfera de las supermarcas. Y su modelo de negocio cambió: ya no se trataba de construir o comprar edificios, eso era para otros, lo suyo iba a ser construir el nombre “Trump” para luego venderlo y arrendarlo en tantas formas como fuera posible. Así que ahí tienes el agua Trump, los filetes Trump, y la Universidad Trump, considerada por muchos de dudosa reputación. Y todas esas torres, las torres Trump, alrededor del mundo, y los complejos hoteleros Trump, por todo el mundo, de los cuales ninguno es propiedad de la Organización Trump.

Esa Organización Trump recibe millones de dólares de los promotores por el privilegio de poner el nombre Trump a sus torres. Esta idea tiene enormes implicaciones sobre el modo en que entendemos la corrupción existente en lo más profundo de la decisión de Trump de fusionar su marca global con el gobierno de EEUU, que es lo que está pasando en tantos frentes diferentes. Ya que, hablando claro, lo que significa es que cada vez que decimos la palabra “Trump”, hasta cuando lo estamos diciendo de forma negativa, estamos haciendo mercadotecnia para él. Así que con esta demanda que acaba de ser anunciada por los fiscales generales de Nueva York y Washington, DC,…

AMY GOODMAN : De Maryland.

NAOMI KLEIN : Lo siento, de Maryland y Washington, DC, sí. Tal vez Nueva York se una a ello. [Esa demanda] trata sobre algo que tiene que ver con todo eso, en el sentido de que los gobiernos extranjeros están claramente favoreciendo los hoteles Trump como una forma de congraciarse con el presidente. Pero el conflicto va más lejos que todo eso, porque la gran idea de Trump, la idea en el centro de su marca, es que el poder conlleva riqueza. Así, cuanto más poderoso es él, y por supuesto, de alguna forma ha conseguido el trabajo más poderoso del mundo, ese simple hecho está aumentando enormemente el valor de su marca, de la cual sus hijos están cobrando dividendos por todos los frentes vendiendo ese nombre por precios desorbitados. Y por supuesto, Trump, al no despojarse de la Organización Trump, se beneficia de todo ello como presidente.
Así que el conflicto sigue cocinándose, desarrollándose cada segundo que pasa.

AMY GOODMAN : Usted habla de sabotear la marca Trump. ¿Cómo?

NAOMI KLEIN : Sí. La frase “sabotaje cultural” estuvo muy en boga en los años noventa cuando estas supermarcas surgieron y comenzaron a proyectar sus nombres en muchos más planos. Tal vez recuerde algunas de las campañas, como “Just don’t do it” (Simplemente no lo hagas), que denunciaban los talleres en los que los productos de Nike se estaban fabricando, o “Joe Cancer” en lugar de Joe Camel, ese personaje de dibujos animados que básicamente vendía cigarrillos a los niños. Así que he estado pensando en ¿cómo saboteamos la marca Trump? Porque creo que tenemos que aceptar que Trump tiene sus propias reglas del juego. Y esta idea de que vamos a atraparle de algún modo, y que vamos hacerle daño demostrando que es corrupto y que trata a la gente terriblemente… esa es su marca. Su marca es que él es el jefe y él puede hacer lo que quiera. Es lo que él ha estado vendiendo desde hace décadas.

JUAN GONZÁLEZ: Bueno, con respecto a eso.

NAOMI KLEIN : Así que cuanto más se salga con la suya…

JUAN GONZÁLEZ: Para volver al tema de “El aprendiz”, que como usted tan acertadamente describe, se basaba realmente en venderle al pueblo estadounidense una visión del capitalismo salvaje como la forma en la que la gente debería vivir. Y que…

NAOMI KLEIN : Sí, es una guerra de clases televisada. Quiero decir, abre con una imagen de un hombre sin hogar durmiendo en las calles de Nueva York, y luego corta a Trump en su limusina. Y es básicamente como preguntar quién quieres ser: ¿El tipo sin hogar o Trump? Así que de eso se trata. El programa se lanza en un momento en el que la gente entiende que el neoliberalismo no nos va a salvar a todos. Este es un mundo despiadado de ganadores y perdedores. ¿Cuál de ellos quieres ser? Eso fue un enfoque muy acertado por parte de El aprendiz. Y se volvió más brutal a medida que el programa continuaba.

Yo no lo conocía hasta que empecé la investigación para este libro, tengo que admitirlo. Tal vez había visto El aprendiz un par de veces. No sabía que en temporadas posteriores deportaban a la mitad de sus concursantes a tiendas de campaña en el patio trasero. Lo llamaron: “El camping de caravanas de Trump”. Y añadían el sonido de perros aullando por la noche. Esa fue la idea, crear drama a partir de la enorme desigualdad de nuestro sistema económico. Las personas que estaban durmiendo en el patio trasero, los que habían sido deportados al camping de caravanas de Trump, podían mirar por encima de los setos para ver a las personas que vivían en la mansión bebiendo champagne y nadando en la piscina. Creo que eso es parte de su atractivo: no desafiar esta desigualdad masiva sino prometer que si juegas bajo sus reglas terminarás en la mansión. Y que será aún mejor si hay gente que está durmiendo en la calle. Porque tú has ganado.

Creo que este fue el mensaje que el vendió para ser presidente. La promesa de salvar a unos pocos escogidos, a la clase obrera blanca, a expensas de una brutalidad explícita contra la gente de color. Así que, esa fórmula que él perfeccionó, que le era tan rentable, y con la que obtuvo tan buenas audiencias en El aprendiz, se traduce en que ahora el mundo entero es su espectáculo de telerealidad. Como usted sabe, yo cito las palabras de Newt Gingrich en el libro, cuando a Gingrich le preguntaron qué pensaba de que Trump, —y él fue un importante impulsor de Trump— permaneciera como productor ejecutivo de El aprendiz de celebridades. Gingrich, en una inusual crítica hacia Trump, dijo que pensaba que era una mala idea porque Trump era ahora el productor ejecutivo de un espectáculo llamado EEUU. Pensé que fue un momento de sinceridad excepcional. Todos hemos sido contratados como extras en este espectáculo.

AMY GOODMAN : Bueno, creo que los Trump han llamado a esta semana la “semana de El aprendiz”. Él y su hija y consejera Ivanka Trump van a Wisconsin hoy, donde van a visitar Waukesha, en donde se está cerrando una planta de General Electric, y luego se dirigen a Canadá, de donde es usted. Vamos a hablar de todo eso y más con Naomi Klein. Su nuevo libro acaba de salir, se llama “Decir ‘No’ no es suficiente: Resistiendo la política de shock de Trump y logrando el mundo que necesitamos”.

Democracy Now!. Traducido por Rubén Gómez. Extractado por La Haine.

Da recessão econômica à depressão psicológica

Estamos numa situação generalizada de crises sobrepostas umas às outras e num ambiente de caos.

Os conceitos de crise e de caos podem nos ajudar a entender nossa realidade contraditória. Para esclarecer a crise se usa o diagrama chinês, composto por dois traços: um expressando o risco e o outro, a oportunidade. Efetivamente a crise contem o risco de desmonte de uma ordem até degenerar na barbárie. Mas também pode representar a oportunidade de refundação de uma nova ordem. Eu pessoalmente prefiro a origem filológica sâncrita de crise. Ela se deriva da palavra kir ou kri que em sânscrito significa limpar e purificar. Daí vem a expressão acrisolar: limpar de tudo o que é acidental até vir à tona o cerne. E crisol, o cadinho que purifica o ouro das gangas. Tanto em chinês quanto em sânscrito, as palavras são diferentes mas o significado é o mesmo.

Algo parecido ocorre com o caos consoante a cosmologia contemporânea. Por um lado, ele é destrutivo de uma ordem dada e por outro, é construtor de uma nova ordem diferente. Do caos, nos diz Ilya Prigogine, Nobel de química (1977), nos veio a vida.

Aplicando estes sentidos à nossa situação, podemos dizer que a crise generalizada e o caos dominante podem, se não soubermos manejar sua energia destrutiva, degenerar em barbárie e se aproveitarmos a positiva, numa nova configuração social do Brasil.

Atualmente vigora a oportunidade de fechar o ciclo de um tipo de política que nos vem desde a colônia, fundado na conciliação entre si das classes abastadas e sempre de costas para o povo, hoje atualizada pelo presidencialismo de coalizão. Parece que este modelo de fazer política e de organizar o Estado, controlado por estas classes e que implica grandes negociatas e muita corrupção, não pode ser mais levado avante. É demasiadamente destrutivo A Lava-Jato teve o mérito de desmascarar este mecanismo perverso e anti-social. Oxalé surja a chance de uma nova construção social

No entanto, o golpe parlamentar foi dado por estas classes no interesse de prolongar esta ordem que garantiria seus privilégios, no propósito de desmantelar os avanços sociais das classes populares emergentes e alinhar-se à lógica do Grande Capital em escala mundial, hegemonizado pelos USA.

Como observou Márcio Pochamann, um dos melhores analistas das desigualdades sociais e da riqueza e pobreza do pais, “a elite brasileira escolheu o lado errado”(O golpe e a traição das elites: http://www.redebrasilatual.com.br/blogs/blog-na-rede/2017/05/traicao-das-elites ). Ao invés de aliar-se ao novo, ao arranjo político, econômico e social, à maior iniciativa de desenvolvimento multilateral desde o final da Segunda Guerra Mundial, iniciada na Eurásia que propõe uma globalização inclusiva e que nós pelo BRICS estávamos incluidos, escolheu o alinhamento tardio às forças que detém a hegemonia mundial sob a regência dos USA. O orçamento desta nova iniciativa da Eurásia está estimado em US$ 26 trilhões até o ano de 2030 envolvendo 65 outras nações que responde por quase 2/3 de população mundial. Criam-se oportunidades de desenvolvimento, a começar pelos países mais necessitados. Aqui poderíamos estar e não estamos por causa de nossa inépcia e de nossa subserviência.

Esse projeto aponta para uma nova ordem mundial, uma espécie de keynesianismo global, inovador, com uma possível maior igualdade e justiça social, respeitada a soberania das nações.

O grupo ao redor de Temer optou pelo velho sistema militarista e imperial cuja segurança reside em bases militares distribuidas por todo o mundo. Entre nós estão na Argentina, no Paraguai, no Chile, no Peru, na Colômbia e também no Brasil através da cessão da base de Alcântara no Maranhão.

A venda de terras a estrangeiros, especialmente, lá onde existe grande abundância de água – por aqui passa o futuro da humanidade junto com a biodiversidade – fere profundamente nossa soberania e ofende o povo brasileiro, cioso de seu território.

Uma vez mais estamos perdendo a oportunidade do lado positivo da crise e do caos atuais. Desperdiçamos esta chance única, por falta de um projeto de nação livre e soberana. Deve-se, usando uma expressão de Jessé Souza à “tolice da inteligência brasileira” que está aconselhando Temer.

O efeito se nota por todas as partes: os 14 milhões de desempregados, os 61 milhões de inadimplentes, a desindustrialização, os 33 navios em construção entregues à ferrugem e a neocolonização imposta que nos faz apenas exportadores de commodities.

Assistimos, anestesiados, a este crime contra o futuro do povo brasileiro. Temer, sob vários processos, cuida de si mesmo ao invés de cuidar do povo brasileiro. Uma onda de indignação, de tristeza e de desamparo está se abatendo sobre quase todos nós. Da recessão econômica estamos passando à depressão psicológica. Se não reagirmos e não nos munirmos de coragem e de esperança, a barbárie poderá estar apenas a um passo. Recusamos aceitar este inglório destino.

Leonardo Boff é articulista do JB on line, escritor e escreveu De onde vem? Respostas da nova cosmologia, Mar de Ideias, Rio 2017.

“Colocam a humanidade no limite”:Vandana Shiva

VANDANA SHIVA  é uma das maiores ecologistas do mundo. De origem hindu, era cientista nuclear. Renunciou a tudo e foi unir-se às mulheres que abraçavam as árvores ao pé do Himaláia, ameaçadas de serem derrubadas. Depois ocupou-se especialmente das questões ligadas à água, aos transgênicos e à preservação das sementes crioulas, animando em todos os lugares a criarem casas de sementes. Associou sua luta ecológica à questão da libertação da mulher e é uma das iniciadoras do ecofeminismo ecológico. Ultimamente se tem preocupado com o futuro da vida, seriamente ameaçada não só pelo aquecimento global mas pela voracidade ilimitada do produtivismo e do extrativismo em vista de uma maior acumulação de riquezas a ponto de destruir as bases que sustentam a vida.Estivemos juntos várias vezes e comungamos das mesmas idéias e perspectvas: Lboff

Recentemente Shiva pressionou o tribunal civil internacional de Haia que julgou a Monsanto e a considerou culpada de ecocídio. Ela pediu ao Supremo Tribunal a suspensão da Soja Intacta RR2 da empresa Monsanto, pelos sérios riscos envolvidos,

Vejamos a entrevista dada A reportagem é de Diego Fernández Romeral, publicada por Página/12, 03-07-2017. A tradução é de Henrique Denis Lucas publicada na Revista IHU on line de 4/07/2017 

***********************

 “Colocam a humanidade no limite”. Para Vandana Shiva, Monsanto é culpada de ecocídio

Eis a entrevista.

Quais são os problemas ambientais mais graves que a humanidade enfrenta atualmente?

O problema mais profundo é a continuidade da visão de mundo mecanicista, que vê a natureza como algo inerte, como matéria-prima a ser explorada, como um depósito para os nossos resíduos. Esta visão de mundo ganhou força com os combustíveis fósseis, e ganhou o mundo através do colonialismo, destruindo as culturas Bhoomi, Pachamama, Gaia, que veem a Terra como um ser vivo, e os seres humanos como parte da terra. Todas as várias expressões da crise ecológica – o caos climático, a erosão da biodiversidade, a extinção de espécies, o desaparecimento e poluição da água, a desertificação, a poluição tóxica – estão relacionadas a este paradigma mecanicista cristalizado.

Quais são as expressões materiais mais perigosas deste paradigma mecanicista?

Como ecologista e ativista, vejo a agricultura industrial como a fonte mais importante de destruição da saúde do planeta e da nossa saúde. Setenta e cinco por cento da destruição do solo, da falta de água, da erosão da biodiversidade relacionam-se com o impacto dos produtos químicos na agricultura. Estes produtos químicos são derivados de combustíveis fósseis e a agricultura industrial é responsável por metade dos gases de efeito estufa que poluem a atmosfera e causam instabilidade climática. Os alimentos desta agricultura também são responsáveis por 75% das doenças crônicas que afetam a humanidade. A pulverização de Roundup na Argentina, na soja Roundup Ready, levou a uma epidemia de câncer. A Monsanto sabia disso desde 1984. No entanto, eles mentiram que o glifosato do Roundup era seguro. Mas temos uma alternativa comprovada na agroecologia de cultivo de alimentos sem venenos. A agricultura livre tornou-se uma alternativa para o ambiente e a saúde. E acredito que está acontecendo uma grande mudança de consciência.

Que possibilidades abrem-se para proibir o cultivo transgênico depois que Haia condenou a Monsanto por crimes contra o meio ambiente?

Acredito que está se tornando inaceitável para as pessoas que empresas que cometem crimes e governos desonestos destruam a terra sem se responsabilizar de forma alguma, violando o princípio de que o poluidor deve pagar. Acho que o mundo está se abrindo para entender o ecocídio como um verdadeiro crime contra a natureza.

Há poucas semanas, depois de visitar a Argentina em 2016, a senhora enviou um documento ao Supremo Tribunal para testemunhar contra a corporação Monsanto. Quais são suas impressões sobre a situação no país?

Na Argentina e na Índia, a Monsanto está atacando as leis de patentes que reconhecem que somos parte da família da Terra, que as plantas e os animais não são invenções humanas e, portanto, não são patenteáveis. A ganância da Monsanto ao cobrar direitos autorais através de patentes sobre sementes está levando-a a atacar nossas leis nacionais e a soberania das sementes.

Que países já proibiram o uso de culturas geneticamente modificadas?

A maior parte da Europa é livre de OGM, a maior parte da Ásia é livre de OGM. Com exceção do algodão transgênico, a Índia não tem nenhum cultivo de alimentos geneticamente modificados. A Monsanto tentou empurrar a berinjela transgênica. Audiências públicas foram organizadas em todo o país e eles pararam. Por dois anos, a Monsanto-Bayer vem tentando empurrar uma mostarda transgênica que conseguimos deter até agora. O Satyagraha (um termo cunhado por Mahatma Gandhi para se referir à “força da verdade”) e a não-cooperação com o Cartel del Veneno são nossas últimas estratégias de organização para ter zonas livres de OGM e venenos.

As mudanças ambientais, sobretudo o aquecimento global, agora ameaçam erradicar a vida no planeta a curto ou médio prazo. Você acha que é possível reverter esta situação?

O mundo não vai acabar com o aquecimento global. O que vão terminar são as condições de vida humana na terra. Cientistas como Stephen Hawking dizem que vamos ser extintos em 100 anos ou devemos fugir para outros planetas. Mas há uma terceira opção, reconhecer que somos terráqueos, membros da família da terra. Podemos rejuvenescer este planeta, nosso lar, através da agroecologia, e criar condições para a continuação da vida humana e de outros seres vivos na Terra. A Agroecologia não é apenas a solução para a epidemia de veneno e de doença. É a solução para a mudança climática, porque através das plantas e da biodiversidade se extrai o excesso de carbono e nitrogênio do ar, que são devolvidos ao solo, como escrevi no livro Soil not Oil. Ficar aqui e cuidar da Terra também nos permite cuidar do nosso futuro. Esta é a nossa melhor opção. É um imperativo ecológico.