La ideología es como la sombra: siempre nos acompaña

El tema de la ideología está a la orden del día: ideología de género, política, económica, religiosa etc. Intentemos poner en claro esta cuestión. Vasta é a bibliografia desde la obra póstuma de Karl Marx “A ideologia alemã” publicada por F.Engels e de Jürgen Habermas, “Conhecimento e interesse” ambos clássicos, entre outros, que seria odioso citar. Mas vamos ao essencial, bem analisado por diferentes autores.

1. Todo el mundo tiene una determinada ideología. Es decir, cada uno se hace una idea (de ahí ideología) de la vida y del mundo. Tanto el vendedor de palomitas de maíz de la esquina como la persona que atiende el teléfono o el profesor universitario. Es inevitable, porque somos seres pensantes con ideas. Querer una escuela sin ideología es no entender nada de ideología.

2. Cada grupo social o clase proyecta una ideología, una visión general de las cosas. La razón es que la cabeza piensa a partir de donde pisan los pies. Si alguien tiene los pies en la favela, tiene una cierta idea del mundo y de la sociedad. Si alguien tiene los pies en un apartamento de lujo junto a la playa, tiene otra idea del mundo y de la sociedad. Conclusión: no solo el individuo, sino también cada grupo social o clase, elaboran inevitablemente su visión de la vida y del mundo a partir de su lugar social.

3. Cada ideología personal o social, así como todo saber, tiene intereses detrás, no siempre explicitados. El interés del trabajador es aumentar su salario. El del patrón, aumentar su ganancia. El interés de un habitante de la favela es salir de esa situación y tener una casa decente. El interés del morador de un apartamento de clase media es poder mantener ese status social sin estar amenazado por la ascensión de la gente de abajo. Los intereses no convergen porque si aumenta el salario, disminuye la ganancia y viceversa. Aquí se instaura un conflicto.

4. El interés escondido detrás del discurso ideológico debe ser calificado: puede ser legítimo y es importante explicitarlo. Por ejemplo: tengo interés en que ese grupo de familias cree una pequeña cooperativa de productos orgánicos, de hortalizas, tomates, maíz etc. Este interés es legítimo y puede ser dicho públicamente. Puede ser también un interés ilegítimo y ser mantenido oculto para no perjudicar a quien lo propone. Ejemplo: hay grupos que combaten el desnudo artístico para, en realidad, encubrir la homofobia, la supremacía de la raza blanca y la persecución a los grupos LGBT. O un político de un partido neoliberal cuyo proyecto es disminuir los salarios, reducir las pensiones y privatizar bienes públicos y se presenta como alguien que va a luchar por los derechos de los trabajadores, de los jubilados y a defender la riqueza de Brasil. Él oculta ideológicamente los verdaderos intereses partidarios para no perder votos. Esa ocultación es la ideología como falsedad y él, un hipócrita.

5. La ideología es el discurso del poder, especialmente del poder dominante. El poder es dominante porque domina varias áreas sociales. Las élites brasileras tienen tanto poder que pueden comprar a las demás élites. Porque son dominantes, imponen su idea sobre la crisis brasilera, culpando al Estado de ineficiente y perdulario, a los líderes de corruptos y a la política de ser el mundo de lo sucio. Por otro lado, exaltan las virtudes del mercado, las ventajas de las privatizaciones y la necesidad de reducir las reservas forestales de la Amazonia para permitir el avance del agronegocio. Aquí se oculta conscientemente la corrupción del mercado, donde actúan las grandes empresas que sustraen millones de los impuestos debidos, mantienen una caja B, promueven intereses altos que favorecen al sistema especulativo financiero que drena dinero público, sacado del pueblo, hacia los bolsillos de unas minorías, que, en el caso brasilero, son seis multimillonarios que poseen igual riqueza que 100 millones de brasileros pobres. Estas élites ocultan las agresiones ecológicas, la desnacionalización de la industria y hacen propaganda de que el agro es pop. Practican una ideología descarada como engaño. Hay redes de televisión que son máquinas productoras de ideología de ocultación, negando al pueblo datos sobre la gravedad de la situación actual, generando espectadores alienados, pues creen en tales versiones irreales. Para encubrir su dominación, apoyan proyectos que benefician a niños o patrocinan grandes eventos artísticos para parecer benefactores públicos. Por detrás ocultan desfalcos y apoyan abiertamente a determinados candidatos, satanizando la imagen del principal opositor.

6.Existe también la ideología de los sin poder, de los sin tierra y sin techo, y otros que para sustentarse elaboran discursos de resistencia y de esperanza. Esa ideología es benéfica pues los ayuda a vivir y a luchar.
La ideología es como una sombra: nos acompaña siempre. Para superar las ilegítimas, es menester desenmascararlas y sacar a la luz los intereses escondidos. Y cuando hablamos a partir de un determinado lugar social, conviene explicitar en el discurso nuestra ideología. Concientizada, la ideología se legitima y democráticamente puede ser discutida o aceptada.

Leonardo Boff es articulista del JB online y ha terminado el libro ¿Concluir la refundación o prolongar la dependencia de Brasil? Reflexiones sobre la crisis brasilera, que saldrá publicado próximamente.

Traducción de Mª José Gavito Milano

Adoecemos a Terra e a Terra nos adoece.

          De uma ou de outra forma, todos nos sentimos doentes física, psíquica e espiritualmente. Há muito sofrimento, desamparo, tristeza  e decepção que afetam grande parte da humanidade. Já o dissemos aqui: da recessão econômica  passamos à depressão psicológica. A causa principal deriva da intrínseca relação existente entre o ser humano e a Terra viva. Entre ambos vigora um envolvimento recíproco.

Nossa presença na Terra é agressiva, movemos uma guerra total à Gaia, atacando-a em todas as frentes. A consequência direta é que a Terra adoece. Ela o mostra pela febre (aquecimento global), que não é uma doença, mas aponta para uma doença: sua incapacidade de continuar nos oferecer seus bens e serviços naturais. A partir de 2 de setembro de 2017 ocorreu a Sobrecarga da Terra, vale dizer, as reservas da Terra chegaram ao fundo do poço. Entramos no vermelho. Para termos o necessário e, pior, para mantermos o consumo suntuário e o desperdício  dos países ricos, devemos arrancar à força seus “recursos” para atender as nossas demandas. Até quando a Terra aguentará? A consequência será que teremos menos água, menos nutrientes, menos safras e os demais itens indispensáveis para a vida.

Nós, que consoante a nova cosmologia, formamos uma grande unidade, uma verdadeira entidade única com a Terra, participamos da doença da Terra. Pela agressão aos ecossistemas e pelo consumismo, pela falta de cuidado da vida e da biodiversidade adoecemos a Terra.

Isaac Asimov, cientista russo, famoso por seus livros de divulgação científica, escreveu  um artigo a pedido da revista New York Times, (do dia 9 de outubro de 1982) por ocasião da celebração dos 25 anos do lançamento do Sputinik que inaugurou a era espacial, sobre o legado deste quarto de século espacial. O primeiro legado, disse ele, é a percepção de que, na perspectiva das naves espaciais, a Terra e a humanidade formam uma única entidade, vale dizer, um único ser, complexo, diverso, contraditório e dotado de grande dinamismo, chamado pelo conhecido cientista James Lovelock,  de Gaia. Somos aquela porção da Terra que sente, pensa,ama e cuida.

O segundo legado, consoante Asimov, é a irrupção da consciência planetária:a Terra é o grande objeto do pensamento e não mais as nações. Terra e Humanidade possuem um destino comum. O que se passa num, se passa também no outro.  Adoece a Terra, adoece juntamente o ser humano; adoece o ser humano, adoece também a Terra. Estamos unidos pelo bem e pelo mal.

Mas também ocorre o inverso: sempre que nos mostramos mais saudáveis, cuidando melhor de tudo, recuperando a vitalidade dos ecossistemas, melhorando nossos alimentos orgânicos, despoluindo o ar, preservando as águas e as florestas é sinal que nós estamos revitalizando a nossa Casa Comum.

Segundo Ilya Prigogine, cientista russo-belga, prêmio Nobel em química (1977), a Terra viva desenvolveu esturutras dissipativas, isto é, estruturas que dissipam a entropia (perda de energia). Elas metabolizam a desordem e o caos (dejetos) do meio ambiente de sorte que surgem novas ordens e estruturas  complexas que se auto-organizam, fugindo à entropia e  positivamente, produzindo sintropia (produzindo energia: Order out of Chaos, 1984).

Assim, por exemplo, os fótons do sol são para ele, inúteis, energia que escapa ao queimar hidrogênio do qual vive. Esses fótons que  são   desordem (rejeito), servem de alimento para a Terra, principalmente para as plantas  quando estas processam  a fotosíntese. Pela fotosíntese, as plantas, sob a luz solar, decompõem o dióxido de carbono, alimento para elas e liberam o oxigênio,  necessário para a vida animal e humana.

O que é desordem para um serve de ordem para outro. É através de um equilíbrio sutil entre ordem e  desordem (caos: Dupuy, Ordres et Désordres, 1982) que a vida se mantem (Ehrlich, O mecanismo da natureza, 1993).  A desordem força a criar novas formas de ordem, mais altas e complexas com menos dissipação de energia. A partir desta lógica, o universo caminha para formas cada vez mais complexas  de vida e assim para uma redução da entropia (desgaste de energia).

A nível humano e espiritual, se originam formas de relação e de vida nas quais predomina a sintropia (economia de energia) sobre a entropia (desgaste de energia). A solidariedade, o amor, a compaixão, o pensamento, a comunicação são energias fortíssimas com escasso nível de entropia e alto nível de sintropia. Nesta perspectiva temos pela frente não a morte térmica, mas a transfiguração do processo cosmogênico se revelando em ordens supremamente ordenadas, criativas e vitais.

Quanto mais nossas relações para com a natureza forem amigáveis e entre nós, cooperativas, mais a Terra se vitaliza. A Terra saudável nos faz também saudáveis. Curamo-nos conjuntamente..

Leonardo Boff é articulista do JB on line, ecoteólogo, filoósofo e escrevu Opção Terra: a solução da Terra não cai do céu, Vozes 2009.

 

A ideologia é como a sombra: sempre nos acompanha

O tema da ideologia está em pauta: ideologia de gênero, política, econômica, religiosa etc.Tentemos tirar a limpo esta questão.

1.Todos têm uma determinada ideologia. Quer dizer, cada um se faz uma ideia (daí ideologia) da vida e do mundo. Tanto o pipoqueiro da esquina, quanto a atendende do telefone ou o professor universitário. Esta é inevitável, porque somos seres pensantes com ideias. Querer uma escola sem ideologia é não entender nada de ideologia.

2.Cada grupo social ou classe projeta uma ideologia, uma visão geral das coisas. A razão é que a cabeça pensa a partir de onde os pés pisam. Se alguém tens os pés na favela, tem uma certa ideia de mundo e de sociedade. Se alguém tem os pés num apartamenteo de luxo junto à praia, tem outra ideia do mundo e da sociedade. Conclusão: não só o indivíduo, mas também cada grupo social ou classe, inevitavelmente elaboram sua visão da vida e do mundo a partir de seu lugar social.

3.Cada ideologia pessoal ou social, bem como todo saber, tem por detrás interesses, nem sempre explicitados. O interesse do operário é aumentar o seu salário. O do padrão, o de aumentar o seu lucro. O interesse de um morador da favela é sair daquela situação e ter sua casa decente. O interesse do morador de um apartamento de classe media é poder manter esse status social, sem ser ameaçado pela ascensão de gente do andar de baixo. Os interesses não convergem porque se aumenta o salário, diminui o lucro e vive-versa. Aqui se instaura um conflito.

4. O interesse escondido atrás do discurso ideológico deve ser qualificado: ele pode ser legítimo e importa explicitá-lo. Por exemplo: tenho interesse que esse grupo de famílias crie uma pequena cooperativa de produtos orgânicos, de hortaliças, tomates, milho etc. Esse interesse é legítimo e pode ser dito publicamente. O interesse pode ser ilegítimo e é mantido oculto para não prejudicar quem o propõe. Exemplo: há grupos que combatem o nu artístico para, na verdade, encobrirem a homofobia, a supremacia da raça branca e a perseguição aos grupos LGBT. Ou um politico de um partido neoliberal cujo projeto é diminuir salarios, reduzir as aposentadorias e privatizar bens públicos apresenta-se como alguém que vai lutar pelos direitos dos trabalhadores, dos aposentados e defender a riqueza do Brasil. Ele ideologicamente oculta os reais interesses partidários para não perder votos. Essa ocultação é a ideologia como falsidade e ele, um hipócrita.

5.A ideologia é o discurso do poder especialmente do poder dominante. O poder é dominante porque ele domina várias áreas sociais. As elites brasileira têm tanto poder a ponto de comprarem as demais elites. Pelo fato de serem dominantes, impõem sua ideia sobre a crise brasileira, culpando o Estado como ineficiente e perdulário, os líderes como corruptos e a política como o mundo do sujo. Por outro lado, exaltam as virtudes do mercado, as vantagens das privatizações e a necessidade de reduzir as reservas florestais da Amazônia para permitir o avanço do agro-negócio. Aqui se oculta conscientemente a corrupção do mercado onde atuam as grandes empresas que subtraem milhões dos impostos devidos, mantém caixa dois, promovem juros altos que favorecem o sistema especulativo financeiro que drena dinheiro público, tirado do povo, para os bolsos de minorias, que, no caso brasileiro, são seis bilionários, possuindo igual riqueza que 100 milhões de brasileiros pobres. Essas elites ocultam as agressões ecológicas, a desnacionalização da indústria e fazem propaganda do  Agro  porque é pop. Praticam deslavada ideologia como enganação. Há redes de televisão que são máquinas produtoras de ideologia de ocultação, negando ao povo, dados sobre a gravidade da situação atual, gerando espectadores alienados, pois creem em tais versões irreais. Para encobrir sua dominação, apoiam projetos que beneficiam crianças ou secundam grandes eventos artísticos para parecerem benfeitores públicos. Por detrás ocultam falctruas e apoiam abertamente determinados candidatos, satanizando a imagem do principal opositor.

6.Há também a ideologia dos sem-poder, dos sem terra e sem teto e outros que para se sustentaram, elaboram discursos de resistência e de esperança. Mas essa ideologia é benéfica pois os ajuda a viver e a lutar.

A ideologia é como uma sombra: sempre nos acompanha. Para superar as ilegítimas, faz-mister desmascará-la e trazer à luz os interesses escusos. E quando falamos a partir de um determinado lugar social, convém expliciatar no discuro nossa ideologia. Conscientizada, a ideologia se legitima e democraticamente pode ser discutida ou aceita.

Leonardo Boff é articulista do JB online, terminou um livro sobre:Concluir a refundação ou prolonger a dependência do Brasil? Reflexões sobre a crise brasileira, a sair.

 

Frei Betto-L.Boff em defesa de Eleonora Menicucci

JUSTIÇA ÀS AVESSAS é o cotundente artigo de Frei Betto ao qual me associo. Eleonora que foi do Ministério das Mulheres no período da Presidenta Dilma, mulher que sempre se revelou como grande defensora dos direitos humanos, especialmente, da dignidade da mulher contra a violência feitas a elas. Agora vem sendo condenada porque criticou alguém que num programa da TV em 2015  confessou um estupro a uma mãe de santo até faze-la desmaiar. Coisa inominável. Processada, foi, por surpresa e indignação geral, foi condenada a pagar RS 10.000,00

Associo-me às palavras de Frei Betto, me indigno e repudio esta condenação. Espero que na segunda instância, lhe seja feita a devida justiça.

Em defesa de Eleonora com todo o meu apoio e admiração por seu trabalho comprometido e digno. LBoff

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O ator de filmes pornô Alexandre Frota declarou em programa de TV, em 2015, que estuprou uma mãe de santo até ela desmaiar. Como era de se esperar, Eleonora Menicucci, então à frente do Ministério das Mulheres, repudiou a apologia ao crime.

Em maio de 2016, o ministro da Educação do governo Temer, Mendonça Filho, recebeu em audiência Alexandre Frota, para ouvir propostas para a educação básica e defender o projeto “Escola sem partidos” (exceto os conservadores).

Em nota na Folha de S. Paulo, Eleonora Menicucci declarou: “Lamento, como ex-ministra e cidadã, que o ministro golpista Mendonça Filho tenha recebido, como primeira pessoa da sociedade civil, um homem que foi à TV e fez apologia do estupro. Fico muito preocupada com a educação de nossa juventude, e lamento muito.”

Alexandre Frota decidiu, então, processar a ex-ministra por danos morais. Pediu R$ 35 mil de indenização. Em setembro de 2016, na audiência de conciliação, ele sugeriu que ela pedisse desculpas, o que não foi aceito.

Em maio deste ano, a juíza de primeira instância Juliana Nobre Correia emitiu sentença condenando Eleonora Menicucci a pagar R$ 10 mil a Frota, alegando que ela ultrapassara o limite da crítica.

Em agosto, teve início o julgamento do recurso em segundo instância, e a relatora, Fernanda Melo de Campos Gurgel, proferiu voto a favor da juíza que condenara a ex-ministra.

Que país é este em que mulheres defendem quem faz apologia do estupro e condenam quem ergue a voz em prol da dignidade das vítimas; juízes repassam ao Congresso Nacional, repleto de corruptos, o direito de julgar seus pares; um rapaz é preso acusado de traficante por ser pobre e estar bem vestido e, em seguida, sua mãe é assassinada por policiais do Bope-Rio por defender o filho? Que país é este no qual dois amigos do presidente são flagrados com malas de dinheiro; Temer recebe na calada da noite o dono da JBS que confessou ter corrompido quase dois mil políticos; e tudo fica como dantes no quartel de Abrantes?

Talvez os olhos vendados do símbolo da Justiça não representem isenção nos julgamentos, e sim vergonha por tantas inversões judiciais. Bem recomenda Chico Buarque: “Chame o ladrão… chame o ladrão…”

Frei Betto é escritor, autor de “Batismo de Sangue” (Rocco), entre outros livros.