El Espíritu llega antes que el misionero en la Panamazonia

El Sínodo Panamazónico que se ha celebrado en Roma en el mes de octubre ha suscitado una gran discusión, especialmente entre católicos ligados a ciertas tradiciones y doctrinas, involucrando hasta a cardenales y obispos europeos, acerca de la evangelización de las culturas de los pueblos originarios. En este punto ha habido un cambio real de orientación, fruto de la apertura teológica del Concilio Vaticano II (1962-1965) y del diálogo interreligioso e intercultural, provocado por el proceso de mundialización. Este ha propiciado el encuentro de culturas y de religiones que antes apenas se conocían. Se ha desarrollado un rico diálogo y la exigencia de ver la presencia del Espíritu en aquellas culturas y religiones.

La cuestión se agudizó al tratar de la evangelización de los pueblos amazónicos que habitan en 9 países de nuestro Continente. Evangelizar sus culturas o evangelizar en sus culturas, se preguntaban. La evangelización tradicional buscaba evangelizar sus culturas, convirtiéndolas al cristianismo, moldeado según la cultura occidental. El índio, al hacerse cristiano, prácticamente dejaba de ser indio y se incorporaba a la cultura dominante occidental. Así fue siempre durante siglos. El cristianismo fue impuesto por la cruz y por la espada, ocasionando no raramente grandes matanzas de indígenas por causa de su resistencia.

Cómo olvidar aquella voz doliente del profeta maya Chilam Balam de Chumayel : “Ay! Entristezcámonos porque llegaron los españoles … vinieron a marchitar nuestras flores para que solo sus flores viviesen … vinieron a castrar el sol”. Y su lamento continúa: ”Entre nosotros se introdujo la tristeza, se introdujo el cristianismo… Ese fue el principio de nuestra miseria, el principio de nuestra esclavitud”.

A la Iglesia le cuesta admitir que el proyecto de colonización y el proyecto misionero son en realidad un único proyecto. Así ella se hizo cómplice del exterminio de millares de indígenas con la oposición de un Bartolomé de las Casas, Sahagún, Padre Vieira y otros.

Fue preciso que viniera el Papa Francisco, del gran Sur del mundo para reconocer en la apertura del Sínodo Panamazónico: ”Cuántas veces el don de Dios no fue ofrecido sino impuesto. Cuántas veces hubo colonización en vez de evangelización”. Más enfático fue en Puerto Maldonado (Perú), cuando dijo:”Pido humildemente perdón no sólo por las ofensas de la propia Iglesia sino también por los crímenes contra los pueblos originarios cometidos durante la conquista de América”.

Ahora lo que se propone es evangelizar en las culturas. La Iglesia no escoge la cultura en la cual quiere encarnarse. Toda cultura es apta para asumir el mensaje evangélico y expresarlo con los recursos lingüísticos y simbólicos de que dispone. Por tanto, se trata de evangelizar en y a partir de la cultura propia de los indígenas. Eso parece una obviedad. Pero no lo es en muchos círculos hasta el día de hoy. Reina todavía cierto exclusivismo cristiano y católico, en la convicción de que la única forma de Iglesia de Cristo es esta que existe actualmente, con el Papa, toda la jerarquía eclesiástica y la multitud de fieles. Esta sería la única válida y legítima.

Olvidan que Jesús no era un romano ni un griego. Era un hebreo medio-oriental, más próximo a la cultura de aquellos pueblos que a la grecolatina. Concretamente, el cristianismo actual es fruto de un gran sincretismo, tomado positivamente, con elementos judaicos, griegos, romanos, germánicos y modernos. No es una religión revelada sino un producto de la fe de convertidos, que, con los instrumentos de sus respectivas culturas, dieron cuerpo a las Iglesias históricas, y en particular a la Iglesia católica romana con sus teologías, liturgias y símbolos.

Lo que fue derecho de los cristianos europeos vale también para los pueblos originarios panamazónicos. Dice con razón el texto preparatorio: “Una Iglesia con rostro amazónico deja atrás una tradición colonial, monocultural, clerical e impositiva, y sabe discernir y asumir sin miedo las diversas expresiones culturales de los pueblos”. Aquí se presenta la oportunidad de una eclesiogénesis, es decir, de la génesis de otro tipo de Iglesia católica, no romana, sino en comunión con ella.

La evangelización convencional incurre en un reduccionismo: predica al Cristo encarnado, limitado al espacio palestino. Pero el Cristo real es el resucitado que llena el universo, el mundo, las personas y las Iglesias, como enseña la teología de San Pablo y de San Juan.Es el Cristo cósmico. Esta visión cristocéntrica olvidó al Dios-comunión de Personas divinas, la Santísima Trinidad, fundamento de la comunión entre los seres humanos y las culturas. Olvidó al Espíritu Santo que estuvo presente en el acto de la creación, que hizo engendrar a Jesús en el seno de María y continúa y actualiza siempre su mensaje. Este Espíritu está siempre presente en la creación, en las culturas y en el corazón de las personas. Donde reina el amor, se hace fuerte la solidaridad, se actualiza la misericordia y se abre el corazón en la veneración y en la unción a Dios, ahí estaba y está el Espíritu. Él siempre llega antes que el misionero en la Panamazonia. Este acoge el don del Espíritu en el pueblo, lo abraza y enriquece con la buena noticia de vida eterna de Jesús.

Bellamente dice el texto preparatorio: “Tenemos que captar lo que el Espíritu del Señor ha enseñado a estos pueblos a lo largo de los siglos: la fe en Dios Padre-Madre Creador, el sentido de comunión y de armonía con la tierra, el sentido de solidaridad con sus compañeros, el proyecto del buen vivir… Necesitamos que los pueblos originarios modelen culturalmente las Iglesias amazónicas locales”.

Seguramente en el contexto de la vieja cristiandad europea sería imposible dar ese paso adelante. Pero estamos en el nuevo mundo, donde somos mayoría de católicos y tenemos condiciones para gestar un rostro nuevo de la Iglesia de Cristo.

*Leonardo Boff es teólogo y filósofo y ha escrito: Eclesiogénesis: la reinvención de la Iglesia a partir de las bases, Record, Rio 2010.

Traducción de María José Gavito Milano

PS. El presente artículo fué leydo por el Papa Francisco que escribió a su autor:

“Querido hermano:

Gracias por tu correo y tu reflexiòn sobre el reduccionismo cristocentrico y la presencia del Espìritu. Me sirve mucho.
Rezo por vos. Por favor, no te olvides de hacerlo por mì.
Que Jesùs te bendiga y la Virgen Santa te cuide. Fraternalmente.

Francisco”

 

 

O Espírito chega antes do missionário na Panamazônia

      O Espírito chega antes do missionário na Panamazônia

O Sínodo Panamazônico, celebrado-se em outubro em Roma, suscitou grande discussão, especialmente, entre católicos ligados a certas tradições e doutrinas, envolvendo até cardeais e bispos europeus acerca da evangelização das culturas dos povos originários. Neste ponto houve uma real mudança de orientação, fruto da abertura teológica do Concílio Vaticano II (1962-1965) e do diálogo interreligioso e intercultural, provocado pelo processo de mundialização. Este propiciou o encontro de culturas e de religiões que antes mal se conheciam. Desenvolveu-se rico diálogo e a exigência de ver a presença do Espírito naquelas culturas e religiões.

A questão tornou-se aguda quando se tratou da evangelização dos povos amazônicos que habitam em 9 países de nosso Continente. Evangelizar suas culturas ou evangelizar nas suas culturas, perguntava-se. A evangelização tradicional buscava evangelizar suas culturas, convertendo-as ao cristianismo, vazado na cultura ocidental. O índio, ao fazer-se cristão, praticamente deixava de ser índio e vinha incorporar-se à cultura dominante ocidental. Sempre foi assim por séculos. O cristianismo foi imposto pela cruz e pela espada, ocasionando, não raro, por causa de sua resistência, grandes matanças de indígenas.

Como esquecer aquela voz dolorida do profeta maia Chilam Balam de ChumayelAi! Entristeçamo-nos porque os espanhóis chegaram…vieram fazer nossas flores murchar para que somente a sua flor vivesse…vieram castrar o sol”. E sua lamúria continua:”Entre nós se introduziu a tristeza, se introduziu o cristianismo…Esse foi o princípio de nossa miséria, o princípio de nossa escravidão”.

A Igreja tem dificuldade em admitir que o projeto de colonização e o projeto missionário era, na verdade, um único projeto. Ela fez-se, destarte, cúmplice do extermínio de milhares de indígenas com a oposição de um Bartolomeu de las Casas, Sahagún, o Pe.Vieira e outros.

Precisou vir o Papa Francisco, do grande Sul do mundo, para, na abertura do Sínodo Panamazônico, reconhecer: ”Quantas vezes o dom de Deus não foi oferecido mas imposto.Quantas vezes houve uma colonização em vez de evangelização”. Mais enfático foi em Puerto Maldonado no Peru, quando disse:”Peço humildemente perdão não só pelas ofensas da própria Igreja, mas também pelos crimes contra os povos originários cometidos durante a conquista da América”.

Agora se propõe evangelizar nas culturas. A Igreja não escolhe a cultura na qual quer encarnar-se. Toda cultura é apta a assumir a mensagem evangélica e a expressá-la com os recursos linguísticos e simbólicos de que dispõe. Portanto, trata-se de evangelizar na e a partir da cultura própria dos indígenas. Isso parece uma obviedade. Mas não o é, em muitos círculos, até os dias de hoje. Reina ainda certo exclusivismo cristão e católico, na convicção de que a única forma de Igreja de Cristo é esta que existe atualmente, com o Papa, toda a hierarquia eclesiástica e a multidão de fiéis. Esta seria a única válida e legítima

Esquecem que Jesus não era um romano ou grego. Era um hebreu médio-oriental, mais próximo da cultura daqueles povos do que daquele grego-latino. O atual cristianismo, concretamente, é fruto de um grande sincretismo, tomado positivamente, com elementos judaicos, gregos, romanos, germânicos e modernos. Ele não constitui uma religião revelada, mas um produto da fé de convertidos que com os instrumentos de suas respectivas culturas deram corpo às Igrejas históricas, máxime, à Igreja católica romana com suas teologias, liturgias e símbolos.

O que foi direito dos cristãos europeus vale também para os povos originários panamazônicos.Diz com razão o texto preparatório: “Uma Igreja com rosto amazônico deixa para trás uma tradição colonial, monocultural, clerical e impositiva, e sabe discernir e assumir sem medo as diversas expressões culturais dos povos”. Aqui há a chance de uma eclesiogênese, vale dizer,da gênese de um outro tipo de Igreja católica, não romana, mas em comunhão com ela.

A evangelização convencional incorre num reducionismo: só prega o Cristo encarnado, limitado ao espaço palestinense. Mas o Cristo real é o ressuscitado que enche o universo, o mundo, as pessoas e as Igrejas como ensina a teologia de São Paulo e de São João.Esta visão cristocêntrica esqueceu o Deus-comunhão de divinas Pessoas,a Santíssima Trindade, fundamento da comunhão entre os seres humanos e as culturas. Esqueceu o Espírito Santo que esteve presente no ato da criação, que fez gerar Jesus no seio de Maria e em seguida, continua e atualiza sempre sua mensagem. Este Espírito está sempre presente na criação, nas culturas e no coração das pessoas. Lá onde reina o amor, vigora a solidariedade, triunfa o perdão, se atualiza a misericórdia e o coração se abre, na veneração e na unção, a Deus, lá estava e está o Espírito. Ele sempre vem antes do missionário na Panamazônia. Este acolhe o dom do Espírito no povo, o abraça e enriquece com a boa nova de vida eterna de Jesus.

Belamente diz o texto preparatório: “Temos que captar o que o Espírito do Senhor tem ensinado a estes povos ao longo dos séculos: a fé em Deus Pai-Mãe Criador, o sentido de comunhão e harmonia com a terra, o sentido de solidariedade com seus companheiros, o projeto do bem viver… Necessitamos que os povos originários moldem culturalmente as Igrejas amazônicas locais”.

Seguramente num contexto da velha cristandade europeia seria impossível dar esse passo avante. Mas estamos no novo mundo, onde somos maioria de católicos e temos condições de gestar um rosto novo da Igreja de Cristo.

Leonardo Boff é teólogo e filósofo e escreveu: Eclesiogênese: a reinvenção da Igreja a partir das bases, Record, Rio 2010.

 

 

 

Profecía del cacique Raoni de los Kayapó sobre nuestro futuro

Profecía del cacique Raoni de los Kayapó sobre nuestro futuro

Leonardo Boff*

Esta advertencia del Cacique Raoni Metuktire, del pueblo Kayapó, ha sido publicada en el periódico The Guardian, y difundida entre nosotros por Midia Ninja http://midianinja.org/news/nos-povos-da-amazonia-estamos-cheios-de-medo-em-breve-voces-tambem-terao-diz-cacique-raoni/

Esos pueblos originarios son portadores de una gran sabiduría ancestral y presienten lo que puede ocurrir con los humanos y con la naturaleza. Ellos hablan dentro del paradigma de la gran tradición de la humanidad (de los espíritus y de la vida en las selvas, en los ríos, en toda la naturaleza) que se combina bien con la visión de la nueva cosmología y la biología que entrevén la vida y el espíritu que se muestran en niveles propios en el universo yen todos los seres. Raoni nos hace pensar. Por eso difundimos su advertencia aquí. Lboff

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Estas son las graves palabras del cacique Raoni:

“Durante muchos años, nosotros, los líderes indígenas y los pueblos de la Amazonia, les hemos avisado a ustedes, hermanos nuestros, que han causado tantos daños a nuestras selvas. Lo que ustedes están haciendo cambiará el mundo entero y destruirá nuestras casas, y destruirá sus casas también.

Hemos dejado a un lado nuestra historia dividida para unirnos. Apenas una generación atrás, muchos de nuestros pueblos estaban luchando entre sí, pero ahora estamos juntos, luchando juntos contra nuestro enemigo común. Y ese enemigo común son ustedes, los pueblos no-indígenas que invadieron nuestras selvas y ahora están quemando hasta incluso aquellas pequeñas partes de las selvas donde vivimos, que ustedes dejaron para nosotros. El presidente Bolsonaro de Brasil está incentivando a los propietarios de haciendas cercanas a nuestras tierras a limpiar la selva y él no está haciendo nada para impedir que invadan nuestro territorio.

Pedimos que ustedes paren de hacer lo que están haciendo, paren la destrucción, paren su ataque a los espíritus de la Tierra. Cuando ustedes cortan los árboles, atacan a los espíritus de nuestros ancestros. Cuando ustedes buscan minerales, empalan el corazón de-la Tierra. Y cuando ustedes derraman venenos en la tierra y en los ríos – productos químicos de la agricultura y mercurio de las minas de oro – debilitan los espíritus, los animales, las plantas y a la propia Tierra. Cuando ustedes debilitan a la Tierra de esta manera, ella empieza a morir. Si la Tierra muriese, si nuestra Tierra muere, ninguno de nosotros será capaz de vivir, y todos nosotros moriremos.

Por qué hacen ustedes eso? Ustedes dicen que es para el desarrollo, ¿pero qué tipo de desarrollo mata la riqueza de la selva y la sustituye por un solo tipo de planta o un solo tipo de animal?

Donde los espíritus nos dieron todo lo que necesitábamos para una vida feliz – toda nuestra comida, nuestras casas, nuestros remedios – ahora solo hay soja o ganado.¿Para quién es ese desarrollo? Solo algunas personas viven en las tierras agrícolas; ellas no pueden sostener a muchas personas y son estériles.

Ustedes destruyen nuestras tierras, envenenan el planeta y siembran la muerte, porque están perdidos. Y pronto será demasiado tarde para cambiar.

Entonces, ¿por qué hacen eso? Podemos ver que es para que algunos de ustedes puedan obtener una gran cantidad de dinero. En la lengua Kayapó, llamamos a su dinero piu caprim, “hojas tristes”, porque es una cosa muerta e inútil, y solo trae daños y tristeza.

Cuando su dinero entra en nuestras comunidades, muchas veces causa grandes problemas, separando a nuestra gente. Y podemos ver que hace lo mismo en sus ciudades, donde lo que ustedes llaman gente rica vive aislada de todos los demás, con miedo a que otras personas vengan a quitarle su piu caprim. Mientras tanto, otras personas pasan hambre o viven en la miseria porque no tienen dinero suficiente para conseguir comida para sí y para sus hijos. .

Pero esas personas ricas van a morir, como todos nosotros vamos a morir. Y cuando sus espíritus sean separados de sus cuerpos, sus espíritus estarán tristes y van a sufrir, porque mientras estuvieron vivos hicieron que muchas otras personas sufriesen en vez de ayudarlas, en vez de asegurar que todos los demás tuvieran lo suficiente para comer, antes de alimentarse a sí mismas, como es nuestro camino, el camino de los Kayapó, el camino de los pueblos indígenas.

Ustedes tienen que cambiar su manera de vivir porque están perdidos, ustedes se perdieron. Adonde ustedes están yendo es solo un camino de destrucción y de muerte. Para vivir, ustedes deben respetar el mundo, los árboles, las plantas, los animales, los ríos y hasta la propia Terra. Porque todas esas cosas tienen espíritus, todas ellas son espíritus, y sin los espíritus la Tierra morirá, la lluvia va a parar y las plantas alimenticias se marchitarán y morirán también.

Todos nosotros respiramos ese aire, todos bebemos la misma agua. Vivimos en este planeta. Tenemos que proteger la Tierra, y si no lo hacemos los grandes vientos destruirán la selva.

Entonces ustedes sentirán el miedo que nosotros sentimos”.

Cacique Raoni Metuktire, de la nación Kayapó.

 

 

 

 

“O futuro da humanidade e da terra está ligado ao futuro da Amazônia”:L Boff

  • A entrevista é de Pierluigi Mele, publicada por Confini, 05-09-2019. A tradução é de Luisa Rabolini.

Eis a entrevista.

Leonardo Boff, a Amazônia está vivendo meses dramáticos. De janeiro a hoje, em comparação com 2018, os incêndios na região aumentaram em 145%. Um número devastador. A comunidade internacional está se mobilizando. Como você classificaria o comportamento da comunidade internacional?

A reação foi muito forte e decisiva. O problema é que nosso presidente não tem modos civis, não observa o protocolo oficial que está na base da relação entre as autoridades. Ele ofendeu o presidente francês Macron e a chanceler da Alemanha, Merkel. É uma pessoa má e estúpida. Ele não entende nada sobre a Amazônia e sobre os índios. Ele quer ocupar suas reservas naturais para o agronegócio e para a exploração de mineração. Mas quando o problema toca à carteira, tudo muda. O presidente ouviu dizer que os europeus não querem mais soja e carne do Brasil, que o tratado comercial entre a Comunidade Europeia e o Mercosul não será realizado sem uma mudança radical de políticas em relação à Amazônia. Então mudou um pouco o discurso.

Bolsonaro, de maneira desvairada, culpa as ONGs. Como estão as coisas?

Bolsonaro quer reinventar o Brasil no quadro de um ultraliberalismo radical. O modelo é a idade média religiosa, pré-moderno, pré-iluminismo. Ele praticamente desmontou tudo o que Lula e Dilma fizeram em benefício dos pobres. Agora há fome no Brasil. E o presidente, absolutamente paranoico, vai à televisão dizer que no Brasil não há fome. Um milhão de famílias passaram da pobreza para a miséria no último ano e sofrem sistematicamente de fome. Todos os conselhos de estado nas várias esferas da sociedade foram abolidos. Para resumir em poucas palavras: “a era da estupidez entrou no Brasil“. A sociologia e a filosofia foram proibidas em universidades e em outros cursos. Isso é ter um povo que não pensa. O Brasil, nessa lógica, pode se tornar um país de párias, como a Índia.

Sabemos que nas bases das políticas tresloucadas do governo existe a ideologia “extrativa”. Mas há também o “soberanismo”: ou seja, “a Amazônia é do Brasil”. Isso afirma Bolsonaro. É assim, Leonardo?

Nesse ponto, Bolsonaro não tem nenhuma cultura ecológica. Penso que inclusive os membros do G7 tenham uma cultura ecológica apenas “verde”, não como aquela do Papa Francisco: uma ecologia integral.

Argumentei em vários lugares nesses termos, no sentido da nova visão da ecologia. Na perspectiva dos astronautas que veem a Terra de fora da Terra, todos dizem: Terra e Humanidade formam uma única entidade. Não há planeta Terra de um lado e a humanidade do outro. Ambos formam uma única realidade. O ser humano é a porção inteligente, amorosa e sensível da Terra. Somos a Terra, por isso “homem” vem de “húmus”, terra fértil ou “adam” em hebraico, ou “terra” em árabe. Somos mais que filhos e filhas da Mãe Terra … Somos a própria Terra, que pensa, que ama, se cuida de todas as coisas. Essa é uma ideia da maioria dos cosmólogos e astrofísicos.

Outro ponto. Vivemos na nova fase da Terra, o processo de planetização. Estamos todos na mesma Casa Comum. Retornamos do exílio depois de milhões de anos e agora estamos todos juntos no mesmo lugar, no planeta Terra.

A Terra não pertence a ninguém. É um bem comum de toda a humanidade e de toda a comunidade da vida (animais, árvores, microrganismos etc.). A Amazônia é parte da Terra; O Brasil não é o senhor da Amazônia. A Amazônia é de toda a Terra, de toda a humanidade. O Brasil possui apenas a gestão dessa parte e a administra mal e de forma não responsável. Hoje sabemos que a Amazônia, que abrange 9 países, é fundamental para o equilíbrio do planeta, do sistema climático, da absorção de dióxido de carbono e, além disso, regula o ciclo das chuvas no mundo. Isso significa que toda a humanidade tem uma responsabilidade sobre a Amazônia, que não é apenas do Brasil. O futuro da vida na Terra é jogado sobre a conservação ou destruição da Amazônia. Não tenho certeza se os membros do G7 têm essa visão integral do problema. Outro ponto importante: nessas discussões, nunca foi falado sobre os povos indígenas, os habitantes originais dessas terras. Eles conhecem o ritmo da floresta, sabem como preservá-la. Eles são nossos mestres e doutores, não os cientistas que têm uma visão de fora. A beleza do documento do Papa Francisco sobre o Sínodo Pan-Amazônico é tornar os nativos os principais protagonistas para chegar a soluções verdadeiras e sustentáveis para esse imenso bioma (ecossistema).

Além dessas ideologias (extrativistas e soberanistas), quais são as “estruturas do pecado” que estão devastando a Amazônia?

As estruturas do pecado são a serra elétrica, a devastação sistemática da floresta por madeiras valiosas, pela biodiversidade, por elementos importantes para a medicina e, principalmente, as “terras ricas”, elementos fundamentais para as novas tecnologias do 5G.

Mas o maior pecado é o extermínio de etnias inteiras, a ocupação de suas reservas, a contaminação dos rios devido à extração de ouro. Muitos indígenas morrem de doenças porque o pessoal do agronegócio não quer tratá-los e curá-los.

O que está fazendo a Igreja Católica para defender a Amazônia?

A Igreja Católica é certamente, juntamente com outras igrejas históricas como os luteranos, uma presença constante e exigente na defesa dos povos originários. Existe o Conselho Indigenista Missionário (CIMI), que há 30 a 40 anos realiza um trabalho sistemático para a proteção dos povos indígenas. O documento do Sínodo Pan-Amazônico faz outro discurso. Não se trata de converter as culturas, mas de fazer a evangelização nas culturas, para que possa surgir uma igreja com rosto indígena. Nesse sentido, pensa-se na ordenação de padres indígenas para criar essa nova forma de igreja que não seja simplesmente a adaptação das igrejas europeias.

O Papa Francisco, como sabemos, convocou, para o próximo mês de outubro, o importante Sínodo sobre a Amazônia. No ” Istrumentum laboris ”, muito denso e profundo, existe a proposta de promover uma “ecologia integral” na Amazônia. O que isso significa?

O sínodo é uma derivação e aplicação da encíclica Laudato Si’. Isso significa que devemos respeitar esse imenso bioma (ecossistema) nos 9 países, em sua singularidade, em suas culturas, em suas línguas. Como os primeiros cristãos fizeram sua síntese da fé cristã com a cultura greco-latina, assim devem fazer seu percurso. Criar verdadeiramente uma eclésio-gênese. Não é mais uma igreja ocidental, mas indígena, afro-latino-americana, com elementos da tradição europeia do tempo das coloniais.

Precisamente neste documento são propostos novos caminhos pastorais para a Igreja na Amazônia. Por exemplo, há uma parte que pode levar a uma nova visão dos ministérios. Em especial o ministério ordenado. Os conservadores estão atacando esse ponto. Você acha que o Sínodo será capaz de resistir?

O Papa Francisco tem uma imensa liberdade interior e coragem para abrir novos caminhos. Eu acredito que serão consagrados verdadeiros presbíteros indígenas. Apoio o Bispo Erwin Kräutler, amigo do Papa, que também defende ordenar as mulheres. Ele diz que, em sua diocese, uma das maiores do mundo, às margens do rio Xingu, as mulheres fazem tudo o que um sacerdote faz. Por que não permitir também a ordenação presbiteral para as mulheres?

Os grandes teólogos como Karl Rahner e Luigi Sartori escreveram que não há nenhum dogma ou doutrina que impeça de dar esse passo. Todas as outras igrejas já o fizeram, incluindo os judeus. A igreja católica romana não pode continuar sendo uma ilha de patriarcalismo e antifeminismo. O Espírito insta a Igreja a tomar essa decisão, por amor aos povos mais afastados do mundo. Deus poluit, decuit, ergo feci.

Reunião em San Miguel-AR, de 23-29/02/1972. Foto: Twitter Leonardo Boff

Última pergunta: o Papa Francisco está dando uma virada na Igreja no sinal de “Igreja em saída” e de sinodalidade. Sabemos que os inimigos de Francisco, que não são apenas eclesiásticos, estão fazendo o máximo para limitar a força de suas reformas. Você acredita que o caminho assumido por Francisco seja irreversível?

Penso que o Papa Francisco tenha inaugurado uma nova genealogia de Papas que vêm de fora do velho cristianismo europeu, onde vivem apenas 25% dos católicos. Nós nas Américas somos 64%. Os outros estão na África e na Ásia. Chegou a hora, em minha opinião, de que o caminho do cristianismo no mundo globalizado será feito a partir dessas novas igrejas, que já têm sua maturidade, sua teologia e sua liturgia. Aqueles que são contra o Papa e o Sínodo são todos “hereges”, no sentido originário da teologia. A heresia não era, inicialmente, uma questão de doutrina, mas de unidade da Igreja. Aqueles que são contra o Sínodo e o Papa Francisco rompem essa unidade. São realmente hereges no sentido verdadeiro e originário da palavra.

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