La religión como fuente de utopías regeneradoras y libertarias

Hoy predomina la convicción de que el factor religioso es un dato del fondo utópico del ser humano. Después de que la marea crítica de la religión, hecha por Marx, Nietzsche, Freud, Popper y Dawkins retrocedió, podemos decir que los críticos no han sido suficientemente críticos.

En el fondo todos ellos elaboran dentro de un equívoco: quisieron colocar la religión dentro de la razón, lo cual hace surgir todo tipo de incomprensiones. Estos críticos no se dieron cuenta de que el lugar de la religión no está en la razón, aunque posea una dimensión racional, sino en la inteligencia cordial, en el sentimiento oceánico, en esa esfera de lo humano donde surgen las utopías.

Bien decía Blaise Pascal, matemático y filósofo, en el famoso fragmento 277 de sus Pensées: «El corazón es el que siente a Dios, no la razón». Creer en Dios no es pensar en Dios sino sentir a Dios a partir de la totalidad de nuestro ser. La religión es la voz de una conciencia que se niega a aceptar el mundo tal como es, sim-bólico y dia-bólico. Ella se propone transcenderlo, proyectando visiones de un nuevo cielo y una nueva Tierra y de utopías que rasgan horizontes no vislumbrados todavía.

La antropología en general y especialmente la escuela psicoanalítica de C. G. Jung ven la experiencia religiosa surgiendo de las capas más profundas de la psique. Hoy sabemos que la estructura en grado cero del ser humano no es la razón (logos, ratio) sino la emoción y el mundo de los afectos (pathos, eros y ethos).

La investigación empírica de David Golemann con su Inteligencia emocional (1984) vino a confirmar una larga tradición filosófica que culmina en M. Meffessoli, Adela Cortina, Muniz Sodré y en mí mismo (Direitos do coração, Paulus 2016). Afirmamos ser inteligencia saturada de emociones y de afectos. En las emociones y en los afectos se elabora el universo de los valores, de la ética, de las utopías y de la religión.

De este transfondo emerge la experiencia religiosa que subyace a toda religión institucionalizada. Según L. Wittgenstein, el factor místico y religioso nace de la capacidad de extasiarse del ser humano. «Extasiarse no puede expresarse mediante una pregunta. Por eso tampoco existe ninguna respuesta» (Schriften 3, 1969,68). El hecho de que el mundo exista es totalmente inexpresable. Para este hecho «no existen palabras, ese inexpresable se muestra; es lo místico» (Tractatus logico-philosophicus, 1962, 6, 52). Y continúa Wittgenstein: «lo místico no reside en cómo es el mundo sino en el hecho de que el mundo existe» (Tractaus, 6,44). «Aunque hayamos respondido a todas las posibles preguntas científicas, nos damos cuenta de que nuestros problemas vitales ni siquiera han sido tocados» (Tractatus, 5,52).

«Creer en Dios», prosigue Wittgenstein, «es comprender la cuestión del sentido de la vida. Creer en Dios es afirmar que la vida tiene sentido. Sobre Dios, que está más allá de este mundo, no podemos hablar. Y sobre lo que no podemos hablar, debemos callar» (Tractatus,7).

La limitación del espíritu científico es no tener nada sobre lo que callar. Las religiones cuando hablan es siempre de forma simbólica, evocativa y autoimplicativa. Finalmente terminan en el noble silencio de Buda o usando el lenguaje del arte, de la música, de la danza, del rito.

Hoy, cansados del exceso de racionalidad, de materialismo y consumismo, estamos asistiendo a la vuelta de lo religioso y de lo místico. Pues en él se esconde lo invisible que es parte de lo visble, y que puede dar una nueva esperanza a los seres humanos.

Cabe recordar una frase del gran sociólogo y pensador, al final de su monumental obra Las formas elementales de la vida religiosa (en español 1996): «Hay algo de eterno en la religión, destinado a sobrevivir a todos los símbolos particulares». Porque sobrevive a los tiempos, la afirmación de Ernst Bloch en sus famosos tres volúmenes de El principio esperanza: «donde hay religión, hay esperanza».
Lo esencial del Cristianismo no reside en afirmar la encarnación de Dios. Otras religiones también lo han hecho. Es afirmar que la utopía (lo que no tiene lugar) se volvió eutopía (un lugar bueno). En alguien, no solo fue vencida la muerte, lo que ya sería mucho, sino que ocurrió algo mayor: por la resurrección explosionaron e implosionaron todas las virtualidades escondidas en el ser humano. Jesús de Nazaret es el “novísimo Adán”, como dice San Pablo (1Cor 15,45), el hombre abscóndito ahora revelado. Él es solo el primero de muchos hermanos y hermanas; también la humanidad, la Tierra y el propio universo serán transfigurados para ser el cuerpo de Dios.

Por tanto, nuestro futuro es la transfiguración del universo y de todo lo que él contiene, especialmente la vida humana, y no polvo cósmico. Tal vez sea esta nuestra gran esperanza, nuestro futuro absoluto.

*Leonardo Boff es articulista del JB online y escribió Nuestra resurrección en la muerte, Sal Terrae 2002.

Traducción de Mª José Gavito Milano

¿Existe vida extraterrestre?

Científicos de la NASA han descubierto una estrella Trappist-1, distante 39 años luz de la Tierra, con siete planetas rocosos, tres de ellos con posibilidad de agua y por lo tanto de vida. Este descubrimiento ha replanteado la cuestión de una eventual vida extraterrestre. Hagamos algunas reflexiones sobre el tema, fundadas en nombres notables en esta área.
Las ciencias de la Tierra y los conocimientos provenientes de la nueva cosmología nos han habituado a situar todas las cuestiones en el marco de la gran evolución cósmica.

Todo está en proceso de génesis, condición para que surja la vida. La vida es considerada como la realidad más compleja y misteriosa del universo. El hecho es que hace cerca de 3,8 mil millones de años, en un océano o en un pantano primordial, bajo la acción de tempestades inimaginables de rayos y de elementos cósmicos del propio Sol en interacción con la geoquímica de la Tierra, esta llevó hasta el extremo la complejidad de las formas inanimadas. De repente se superó la barrera: se estructuraron cerca de 20 aminoácidos y cuatro bases fosfatadas. Como en un inmenso relámpago que cae sobre el mar o el pantano irrumpió el primer ser vivo.

Como un salto cualitativo en nuestro espacio-tiempo curvo, en un rincón de nuestra galaxia media, en un sol secundario, en un planeta de quantité négligeable, en la Tierra, emergió la gran novedad: la vida. La Tierra pasó por 15 grandes destrucciones masivas pero, como si fuera una plaga, la vida nunca se extinguió.

Veamos rápidamente la lógica interna que permitió la eclosión de la vida. La materia y la energía del universo a medida que avanzan en su proceso de expansión tienden a tornarse cada vez más complejas. Cada sistema se encuentra en un juego de interacciones, en una danza de intercambio de materia y de energía, en un diálogo permanente con su medio reteniendo informaciones.

Biólogos y bioquímicos, como Ilya Prigogine (premio Nobel de química 1977), afirman que existe una continuidad entre los seres vivos y los inertes. No necesitamos recurrir a un principio transcendente y externo para explicar la aparición de la vida, como suelen hacer las religiones y la cosmología clásica. Basta que el principio de complejización, autoorganización y autocreación de todo, también de la vida, llamado principio cosmogénico, estuviese embrionariamente en aquel puntito ínfimo, surgido de la Energía de Fondo, que después explotó. Uno de los más importantes físicos de la actualidad, Amit Goswami, sostiene la tesis de que el universo es matemáticamente inconsistente sin la existencia de un principio ordenador supremo, Dios. Por eso, para él, el universo es autoconsciente (El universo autoconsciente, 1998).

La Tierra no tiene el privilegio de la vida. Según Christian de Duve, premio Nobel de biología (1974): «Hay tantos planetas vivos en el universo como hay planetas capaces de generar y sustentar la vida. Una estimación conservadora eleva su número a miles de millones. Billones de biosferas surcan el espacio en billones de planetas canalizando materia y energía en flujos creativos de evolución. Hacia cualquier dirección del espacio que miremos hay vida (…). El universo no es el cosmos inerte de los físicos, con una pizca de vida por precaución. El universo es vida con la estructura necesaria a su alrededor» (Polvo vital: La vida como imperativo cósmico, Río de Janeiro, 1997, 383).

Es mérito de la astronomía, en la franja milimétrica, haber identificado un conjunto de moléculas en las cuales se encuentra todo lo que es esencial para dar inicio al proceso de síntesis biológica (Longair, M., Los orígenes de nuestro universo, Río de Janeiro, 1994, 65-6). En los meteoritos se han encontrado aminoácidos. Estos sí son los eventuales portadores de las arqueobacterias de la vida. Probablemente hubo varios comienzos de vida, muchos fustrados, hasta que se afirmó definitivamente.

Se presume que las más diversas formas de vida provienen de una única bacteria originaria (Wilson, O . E., La diversidad de la vida, 1994). Con los mamíferos surgió una nueva cualidad de la vida: la sensibilidad emocional y el cuidado. Entre los mamíferos, hace cerca de 70 millones de años se destacaron los primates, después, hace unos 35 millones de años, los primates superiores, nuestros abuelos genealógicos, y hace 17 millones de años, nuestros predecesores, los homínidos. Hace unos 8-10 millones de años surgió en África el ser humano, el australopiteco. Por fin, apareció hace 100 mil años el Homo sapiens-sapiens/demens-demens del cual somos herederos inmediatos (Reeves, H. y otros, La historia más bella del mundo, 1998).

La vida no es fruto de la casualidad (en contra de Jacques Monod, El azar y la necesidad, 1979). Bioquímicos y biólogos moleculares mostraron (gracias a los computadores de números aleatorios) la imposibilidad matemática del azar puro y simple. Para que los aminoácidos y las dos mil encimas subyacentes pudiesen aproximarse y formar una célula viva serían necesarios billones y billones de años, mucho más que los 13,7 mil millones de años de la edad del universo. El llamado azar es expresión de nuestra ignorancia. Estimamos que la evolución ascendente es producir más y más vida, también extraterrestre e en todas las partes del universo que solamente 5% es visible y lo demás es invisible.

*Leonardo Boff junto con el cosmólogo Mark Hathaway trata detallamente este tema en El Tao de la Liberación, 2010.

La tolerancia necesaria y urgente

Hoy en el mundo y también en Brasil impera mucha intolerancia frente a algunos partidos como el PT o los de base socialista y comunista. Intolerancia severa, a veces criminal, que algunas iglesias neopentecostales alimentan y propagan contra las religiones afrobrasileras, satanizándolas e incluso invadiendo y damnificando “terreiros”, como ocurrió en Bahía hace algunos años. Hay intolerancia que lleva a crímenes especialmente contra el grupo LGBT. Víctima de intolerancia es también el Papa Francisco, atacado y calumniado hasta con carteles pegados en los muros de Roma, porque se muestra misericordioso y acoge a todos, especialmente a los más marginalizados, cosa que los conservadores no están acostumbrados a ver en las figuras tradicionales de los papas.

El cristianismo de los orígenes, de la Tradición de Jesús histórico –contrariamente a la intolerancia de la Inquisición y de una visión meramente doctrinaria de la fe– era extremadamente tolerante. Jesús enseñó que debemos tolerar que la cizaña crezca junto con el trigo. Solo en la cosecha se hará la separación. San Pedro, ya apóstol, seguía las costumbres judías: no podía entrar en casa de paganos ni comer ciertos alimentos, pues eso lo haría impuro. Pero, al ser convidado por un oficial romano de nombre Cornelio, acabó visitándolo y constató su profunda piedad y su cuidado por los pobres. Entonces concluyó: “Dios me mostró que ningún hombre debe ser considerado profano e impuro; ahora reconozco verdaderamente que en Dios no hay discriminación de personas, le agrada quien en cualquier nación reverencia a Dios y practica la justicia” (Hechos 10,28-35).

De ese relato se deduce que el diálogo y el encuentro entre las personas que buscan una orientación religiosa, como en el caso del oficial romano, invalidan el prejuicio y el tabu de cohibir algún contacto con el diferente.

Del hecho resulta también que Dios es encontrado infaliblemente allí donde “en cualquier nación haya reverencia ante lo Sagrado y se practique la justicia”, poco importa su pertenencia religiosa.

Además Jesús enseñó que la adoración a Dios va más allá de los templos, porque “los verdaderos adoradores han de adorar al Padre en espíritu y en verdad. Estos son los que el Padre desea” (Jn,4,23). Existe, por lo tanto, la religión del Espíritu, es decir, todos los que viven valores no materiales y son fieles a la verdad están seguramente en el camino que conduce a Dios. Cada uno, en su cultura y tradición, vive a su manera la vida espiritual y se orienta por la verdad. Este merece ser respetado y positivamente tolerado.

Sospecho que no hay mayor tolerancia que esta actitud de Jesús, abandonada a lo largo de la historia por la Iglesia-poder institucional (parte de la Iglesia-pueblo- de-Dios) que discriminó a judíos, paganos, herejes y a tantos que llevó a la hoguera de la Inquisición.

En Brasil tenemos el caso clamoroso del padre.Gabriel Malagrida (1689-1761) que misionó el norte de Brasil pero por razones políticas fue muerto por la Inquisición en Lisboa por “garrote, y después de muerto, sea su cuerpo quemado y reducido a polvo y ceniza, para que de él y de su sepultura no haya memoria alguna”.

Este es un ejemplo de completa intolerancia, hoy actualizada por el Estado Islámico (EI) que degolla a quien no se convierte al islam fundamentalista praticado por él.

En fin, ¿qué es la tolerancia tan violada hoy?

Hay, fundamentalmente, dos tipos de tolerancia, una pasiva y otra activa.

La tolerancia pasiva representa la actitud de quien permite la coexistencia con el otro no porque lo desee y vea algún valor en eso, sino porque no lo puede evitar. Los diferentes se hacen entonces indiferentes entre sí.

La tolerancia activa es la actitud de quien convive positivamente con el otro porque le respeta y consigue ver sus riquezas, que sin el diferente jamás vería. Entrevé la posibilidad de compartir y hacerse compañero y así se enriquece en contacto y en la convivencia con el otro.

Hay un hecho innegable: nadie es igual a otro, todos tenemos algo que nos diferencia. Por eso existe la biodiversidad, los millones de formas de vida. Lo mismo y más profundamente vale para el nivel humano. Aquí las diferencias muestran la riqueza de la única y misma humanidad. Podemos ser humanos de muchas formas.

El ser humano debe ser tolerante como toda la realidad lo es. La intolerancia será siempre un desvío y una patología y así debe ser considerada. Produce efectos destructivos por no acoger las diferencias.

La tolerancia es fundamentalmente la virtud que subyace a la democracia. Esta sólo funciona cuando hay tolerancia con las diferencias partidarias, ideológicas u otras, todas ellas reconocidas como tales. Junto con la tolerancia está la voluntad de buscar convergencias a través del debate y de la disposición al compromiso que constituye la forma civilizada y pacífica de resolver conflictos y oposiciones. Este es un ideal a ser buscado todavía.

*Leonardo Boff es articulista del JB online y escribió: Convivencia, Respeto y Tolerancia, Sal Terrae 2006.

Traducción de Mª José Gavito Milano

Carta ao Papa Francisco para a convocação de uma Assembléia Universal

Carta ao Papa Francisco para a convocação de uma Assembléia Universal das Igrejas, das Religiões e dos Caminhos Espirituais para uma nova Ordem planetária ético-espiritual

No mundo inteiro se observa uma espantosa acumulação de riqueza com a qual 1% da humanidade controla quase todos os fluxos financeiros. Tudo é feito à custa de duas injustiças: a social como milhões e milhões de pobres e a ecológica com a exaustão dos bens e serviços da natureza pondo em risco a sustantabilidade da Casa Comum que é  Mãe Terra. Face a esse quadro dramático o Papa Francisco animou o surgimento de um grupo para estudar esta do contradição, que a partir da Argentina estivesse aberto a todos continentes. Criou-se um Observatório da Riqueza Padre Arrupe:para um Novo Sistema Financeiro e Comunicacional Mudial.O grupo inicial começou na Argentina com pessoas notáveis como Perez Esquivel, Zaffaroni e outros. Agora convidamos as pessoas de todos os níveis para apoiarem esta iniciativa que será acompanhada pessoalmente pelo bispo de Roma, o Papa Francisco. As adesões poderão ser feitas no seguinte enderço de e-mail: observatoriopadrearrupe@gmail.com               Lboff

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                           Querido Papa Francisco, nuestro Hermano Mayor

        Impulsionados por seus pronunciamentos, especialmente pela encíclica “Laudato Si sobre o cuidado da Casa Comum”, por seu impactante discurso na ONU de 2015 y pelos três mensagens aos movimentos populares mundiais, nos animamos escrever-lhe esta carta que contem uma sugestão, amadurecida em muitos grupos de todos os Continentes.

Pensamos que se trata de um passo adiante e complementar aos documentos acima referidos.

Partimos da constatação presente em sua encíclia, de que o sistema Terra e o sistema Vida passam por graves ameaças. Como diz a Carta da Terra:”ou formamos uma aliança global para cuidar dda Terre e uns dos outros ou arriscaremos a nossa própria destruição e a da diversidade da vida”(Preâmbulo)

As Igrejas, as Religiões e os Caminhos Espirituais, particularmente a Igreja Católica são portadores de mensagens espirituais e éticas. Têm uma responsabilidade fundamental em fazer avançar a consciência da humanidade e dos dirigentes políticos dos povos no sentido de empenhar esforços para garantir um futuro bom para a vida, para a Mãe Terra e para o futuro de nossa civilização.

Sabemos, querido Papa Francisco, nosso Irmão Maior, que o Sr. comparte profundamente desta preocupação com espírito de esperança no poder da criatividade humana e sobretudo na força vital do Espírito Criador, Deus “soberano amante da vida”(Libro da Sabedoria 11,26).

Em razão disso tudo, nos atrevemos fazer-lhe uma proposta por que pensamos que o Sr. alcançou uma autoridade espiritual, moral, ecumênica e política para iniciar este processo em nome de toda a humanidade, que foi também o sentido de sua encíclica Laudato Si.

Trata-se simplesmente de solicitor-lhe que o Espírito que o illumine para convocar uma Assembléia Universal das Igrejas, Religiões e Caminhos Espirituais para conciliar e aprofundar temas que concernem ao futuro de nossa espécie e da diversidade da vida na única Casa Comum que temos.

Ousamos dar forma concreta a suas inspirações e iluminações.

O tema geral poderia ser formulado assim:

Una nova ordem ético-espiritual na economia, na política, na cultura, na sociedade e nos hábitos de cada pessoa individual.

         Pensamos, como mera sugestão, alguns tópicos que nos parecem essenciais:

  • a espiritualidade como un processo antropológico atuante em cada ser humano;
  • A água como um bem natural, essencial, comum e insubstituível;
  • A sustentabilidade de todos os seres, especialmente da natureza e dos organismos vivos;
  • A fome no mundo e o direito a uma alimentação saudável e suficiente para todos;
  • Os direitos da Mãe Tera e da natureza;
  • Os direitos dos povos a sua soberania e ao respeito de suas culturas, religiões e tradições;
  • Os direitos humanos individuais e sociais;
  • A condenação de todo tipo de guerra, especialmente, as preventivas, e a elaboração de propostas de paz;
  • O direito a um desenvolvimento pleno da consciência;
  • A economia solidária dos bens comuns da Mãe Terra e da Humanidade;
  • A urgência de uma governabilidade plural do planeta Terra. E assim realizar o que se disse na Academia Pontifícia de Ciências em seu documento:”Humanidade e natureza sustentável, nossa responsabilidade”:”uma redistribuição da riqueza é alcançavel, pois as bases tecnológicas e operativas de um desenvolvimento sustentável já estão disponíveis e de fácil acesso”.

Estas são apenas algumas sugestões.

Evidentemente, cada grupo convidado tratará de convidar seu corpo de especialistas, pessoas de notório saber e de boa fé, independentemente de sua inscrição religiosa ou espiritual.

Querido Papa Francisco, foi com muita reflexão e oração que nos veio à mente esta proposta que seguramente o Sr. saberá acolher. Pedimos ao Espírito que o encoraje em suas inspirações e decisões e leve à realização este propósito, pensando especialmente nos mais vulneráveis.

Esta Assembléia Universal sera inaugurada mas sem prazo para ser concluída.

Com nossas orações e desejos, expressando nossa admiração e total apoio a suas iniciativas humanitárias, corajosas e evangélicas.

Promovido pelo Observatorio dela Riqueza para un Nuevo Orden Financiero y Comunicacional Padre Arrupe

 Enviar as adesões a

observatoriopadrearrupe@gmail.com

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Segue agora a versão em espanhol desta carta dirigida ao Papa que lhe será entregue pessoalmente entre fins de fevereiro e começos de março do corrente ano em Roma.

Carta al Papa Francisco para la convocación de una Asamblea Universal de las Iglesias, de las Religiosos y de los Caminos espirituales para un nuevo Orden planetario etico-espiritual            

                          Querido Papa Francisco,nuestro Hermano Mayor

       Impulsionados por sus pronunciamientos, especialmente por la encíclica “Laudato Si sobre el cuidado de la Casa Comum” por su impactante discurso en la ONU de 2015 y por los tres mensajes e los movimientos populares mundiales, nos animamos escribirle esta carta que contiene una sugerencia madurada en muchos grupos de todos contienentes.

Pensamos que es un paso adelante y complementar a los documentos referidos arriba.

Partimos de la constatación, presente en su encíclica, de que el sistema Tierra y el sistema vida pasan por grandes amenazas. Como dice la Carta de la Tierra:”o formamos una alianza global para cuidar de la Tierra y de unos y otros, o arriegaremos nuestra propria destrucción y a la diversidad de la vida”(Preambulo).

Las Iglesias, las religiones y los caminos espirituales, particularmente, la Iglesia Católica, son todos portadores de mensajes espirituales y éticos. Tienen una resposabilidad fundamental en hacer avanzar la conciencia de la humanidad y de los dirigentes politicos de los pueblos en el sentido de empeñar esfuerzos para garantizar un futuro bueno para la vida, para la Madre Tierra y para el futuro de nuestra civilización.

Sabemos, querido Papa Francisco, Hermano Mayor, que Usted comparte profundamente esta preocupación con espíritu de esperanza en el poder de la creatividad de ser humano y más que todo en la fuerza vital del Espíritu Creador,”soberano amante de la vida”(Libro de la Sabiduria 11,26).

En razón de todo esto, nos atrevemos hacerle una propuesta por que pensamos que Usted ha alcanzado una autoridad espiritual, moral, ecuménica  y política para iniciar este proceso en nombre de toda la humanidad, como lo ha hecho antes con la enciclica Laudato Si.

Se trata sencillamente pedirle, que el Espiritu lo ilumine, para convocar una Asamblea Universal de las Iglesias, Religiones y Caminos Espirituales para conciliar y profundizar temas que atañen al futuro de nuestra especie y de la diversidad de la vida en la unica Casa Común que tenemos.

Imaginamos así la puesta en concreto de sus inspiraciones e iluminaciones.

El tema general podria ser formulado asi:

Un nuevo orden ético-espiritual en la economia, en la política, en la sociedad y en los            habitos de cada persona.

Pensamos como mera sugerencia algunos tópicos que nos parecen esenciales:

  • La espiritualidad, como un proceso antropológico en marcha en cada ser humano;
  • El agua como bien natural, esensial, común e insusituible;
  • La sostenibilidad de todos los seres, especialmente de la naturaleza y de la vida.
  • El hambre en el mundo y el derecho a una alimentación saludable y suficiente para todos;
  • Los derechos de la Madre Tierra y de la naturaleza;
  • Los derechos de los pueblos a su soberania y al respeto de sus culturas y tradiciones;
  • Los derechos humanos individuales y sociales;
  • Condenar todo tipo de guerra especialmente preventivas y elaborar propuestas de paz.
  • El derecho a un desarollo pleno de la conciencia;
  • La economia solidaria de los bienes communes de la Madre Tierra y da Humanidad;
  • La urgencia de una gobernabilidad plural del planeta Tierra. Y así realizar lo que se dijo en la Academia Pontificia de Ciencias en su documento:”Humanidad y naturaleza sostenible: nuestra responsabilidad”: “una redistribución justa de la riqueza, lejos de ser inalcanzable, las bases tecnológicas y operativas de un desarrollo sotenible ya están disponibles o bien de facil acceso”.

Estas son solamente algunas sugerencias.

Evidentemente cada grupo invitado tratará de traer su cuerpo de especialistas y de conocedores de los temas en cuestión. Otras personas de notorio saber y de buena fe, independemente, de su inscripción religiosa o espiritual, deberian ser invitadas.

Querido Papa Francisco, fué con mucha reflexión y oración que nos vino esta propuesta que seguramente Usted sabrá valorar. Pedimos al Espíritu que lo illumine con sus inspiraciones y conduzca semejante propósito a su realización urgente, especialmente por los más vulnerables. Será abierta y sin plazo para ser concluida.

Con nuestras oraciones y deseos, expresando nuestra admiración y total apoyo a sus iniciativas universales, humnitarias, valientes y evangélicas.

Promovido por Observatorio dela Riqueza para un Nuevo Orden Financiero y Comunicacional Padre Arrupe

 Adhesiones enviar a:

observatoriopadrearrupe@gmail.com