Cómo el Sínodo Panamazónico puede sorprendernos

Hasta el 27 de octubre se celebra en Roma el Sínodo Panamazónico. Ya en 1974 el Papa Pablo VI instituyó la firgura del Sínodo, primero ell Sínodo de los obispos, con representantes de todos los continentes y también los Sínodos regionales, como el Sínodo de los obspos holandeses en 1980 y el Sínodo de los obispos alemanes que se está realizando en 2019 y otros.

El sínodo, cuyo significado etimológico significa “hacer un camino juntos” representa una ocasión para que las Iglesias locales o regionales tomen el pulso del caminhar de sus iglesias, analizando los problemas, identificando los desafios y buscando juntos caminos de implementación y actualización del evangelio.

El Sínodo Panamazónico tiene una especial relevancia, dado el doble grado de conciencia revelado en el propio tema básico: “Nuevos caminos para la Iglesia y para la Ecología integral”. Se trata de definir otro tipo de presencia de la Iglesia en las Américas y especificamente en esta vasta región amazónica que abarca 9 países en una extensión de más de 8 millones de kilómetros cuadrados. El otro grado de conciencia se revela en la importancia que tiene la Amazonia para el equilíbrio de la Tierra y para el futuro de la vida y de la humanidad.

La Iglesia romano-católica en América Latina y en la Amazonia era una Iglesia-espejo de la Iglesia-madre de Europa. Después de cinco siglos se ha transformado en una Iglesia-fuente, con un rostro afro-índio-europeo. En la homilia de apertura del Sínodo, el día 4 de octubre, el Papa Francisco dijo claramente: ”Cuantas veces el don de Dios ha sido, no ofrecido, sino impuesto! Cuantas veces ha habido colonización en vez de evangelización! Dios nos preserve de la ganancia de los nuevos colonialismos”. En otra ocasión, en Puerto Maldonado (Perú), pidió perdón, cosa nunca hecha antes por un Papa: ”Pido humildemente perdón, no solo por las ofensas de la propia Iglesia sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la conquista de América”.

En el Instrumento de Trabajo para preparar el Sínodo, se pide que sejan ordenados “viri probati”, es decir, hombres casados, comprobamente honrados, especialmente indígenas, para ser ordenados sacerdotes. El obispo emérito de Xingú, la diócesis mayor del mundo, Don Erwin Kräutler, sugirió al Papa que en vez de decir “viri probati”(hombres) se diga “personae probatae (perdonas comprobadas), lo que incluye también a las mujeres. Dice él: en las comunidades ellas hacen todo lo que hace el sacerdote menos consagrar el pan y el vino. Por que no concederles también esta misióm? Maria dio a luz a Jesús, el Hijo de Dios. Sus herrmanas, las mujeres, por qué no van a poder representarlo? Además el texto dice que se dará a las mujeres una misión especial. Bien podría ser, como se hace en todas las demás iglesias cristianas, que las mujeres sean, a su manera, también sacerdotes.

Este Papa es innovador y valiente. Dicen los mejores teólogos que no hay ningún dogma o doctrina que impida a las mujeres representar a Cristo. Teológicamente hablando, sacerdote no es el que consagra. Es Cristo quien consagra. El sacerdote solo le da visibilidad. Sólo el patriarcalismo todavia reinante lo impide.

La cuestiónn más aguda e importante es la salvaguarda del bioma amazónico. Esa vasta región ha sido objeto de investigación por parte de grandes científicos desde hace por lo menos dos siglos. Decía Euclides da Cunha en sus ensayos amazónicos:”La inteligencia humana no soportaría el peso de la realidad portentosa de la Amazonia; tendrá que crecer con ella, adaptándose a ella, para dominarla (Vozes 1976,p.15). Ella es el gran filtro del mundo que secuestra dióxido de carbono, mitiga el calentamiento global y nos entrega oxígeno. La biodiversidad en ella es tanta que “en pocas hectáreas de la selva amazónica existe un número de especies de plantas y de insectos mayor que toda la flora y fauna de Europa”, nos dice el gran especialista E.Salati.

Pero su significado principal reside en la inmensidad de las aguas, sea de los rios volantes (humedad de los árboles) sea de la superficie del río, sea del inmenso acuífero Alter do Chão. Si no se preserva la floresta en pie, el Amazonas puede transformarse en un desierto como el Sahara, que hace 15 mil años era una especie de Amazonia, con el rio Nilo desaguando en el Atlántico. Si la Amazonia furese deforestada cincuenta mil millones de toneladas de dióxido de carbono serían lanzadas al cielo, haciendo imposible la vida en el sur del Continente.

El papa se refirió a la situación de la Amazonia al analizar la situación actual mundial: “la Tierra cada vez está más interconectada y habitada por pueblos que forman parte de una comunidad global; por ejemplo, el problema de los incendios en la Amazonia, no es solo de esa región. Es un problema mundial, así como el fenómeno migratorio”.

Cada vez crece más la conciencia de que el bioma amazónico es un Bien Común de la Tierra y de la Humanidad. El llamamiento a la soberanía de cada país se mueve todavía dentro del viejo paradigma que dividía el planeta en partes. Ahora se trata de reunir las partes y construir la Casa Común para nosotros y para toda la comunidad de vida. Brasil no es dueño de la Amazonia (63%), es solo su administrador, ahora bajo el nuevo gobierno de forma altamente irresponsable, al hacer poco caso de los incendios y en función de los minerales, del petróleo y de otras riquezas incentivar grandes proyectos que amenazan a los pueblos originarios – los que saben cuidar y preservar la selva– y al equilibrio ecológico de toda la Casa Común.

Existe un proyecto, suscrito por decenas de caciques, obispos, autoridades, científicos y otros, para ser presentado en el Sínodo de declarar a la “Amazonia, santuario intangible de la Casa Común”!

La UNESCO ya ha registrado varios biomas en varios países, por qué no hacerlo con la Amazonia, en la cual se juega en parte el futuro de la vitalidad de la Tierra y de nuestra civilización?

* Leonardo Boff es ecoteólogo, filósofo y escritor.

Traducción de Mª José Gavito Milano

 

 

El Sínodo de la Amazonia,“una posibilidad única de cambio en la Iglesia Católica Romana”

Así lo espera Leonardo Boff, pensador y militante social brasilero de la Teología de la Liberación. Hasta el 27, el Sínodo reunirá en el Vaticano a 300 personalidades. La interna católica contra el Papa Francisco, la posibilidad de abrir el sacerdocio a mujeres y la preocupación por la ecología.

Por Sergio Ferrari

El Vaticano reunirá hasta el 27 de octubre cerca de 300 personalidades –entre las cuales, 110 obispos latinoamericanos, de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela- para participar en el Sínodo “Amazonía, Nuevos Caminos para la Iglesia y para una Ecología Integral”. Una convocatoria trascendente para el futuro de la Iglesia, tal como lo señala el pensador y militante social brasilero Leonardo Boff, uno de los padres fundadores de la Teología de la Liberación.

Como lo analiza en esta entrevista exclusiva, Boff percibe la posibilidad, como resultado de este cónclave, de un reforzamiento de la postura de la Iglesia frente al cada día más vigente tema ecológico. Y, al mismo tiempo, la oportunidad para incorporar cambios importantes al interior mismo de la institución.

APU: Hasta el 27 de octubre se realizará en Roma, el Sínodo para la Amazonia, ¿cuál es su visión sobre la importancia que puede tener esta convocatoria vaticana?

Leonardo Boff: La percibo como una oportunidad única que tiene el Papa Francisco para hacer cambios. Los que desde el centro del poder religioso en el Vaticano no podría hacer jamás. En primer lugar, subraya el carácter sinodal del encuentro, es decir, las decisiones dependen de todos los participantes, incluso de los pueblos originarios. El texto es claro: no se trata de convertir a las culturas, sino de evangelizar en las culturas, de forma que pueda nacer una Iglesia nueva con rostro indígena, con su sabiduría ancestral, con sus ritos y hábitos. En este contexto promueve la discusión sobre la oportunidad de consagrar para el ministerio laico, a casados e indígenas que van a convivir en esas comunidades lejanas. Y, también, sobre un ministerio oficial de las mujeres. Hay obispos que proponen no referirse a “viri probati” (NdR: hombres de carácter probado) sino a “personae probatae” (NdR: persona de carácter probado), con la posibilidad de ampliar el sacerdocio a las mujeres.

APU: No faltan sectores en la Iglesia jerárquica conservadora que, desde antes de comenzar el Sínodo, ya han comenzado a alzar sus voces contra ciertos contenidos propuestos para el debate…

LB: Aquellos que, en Europa y Estados Unidos, a raíz de las afirmaciones del texto básico, acusan al Papa de herejía, son los mismos que viven como rehenes del paradigma europeo, olvidándose que el cristianismo actual nació de la incorporación de la cultura griega, romana y germánica. ¿Por qué no permitir que hoy nuestros pueblos puedan hacer lo mismo? Por detrás de las acusaciones al Papa se esconde una cuestión de poder. Los que le acusan, no aceptan la emergencia de otro tipo de Iglesia, de iglesias más vitales y más numerosas, con sus teologías y liturgias. Finalmente, es importante recordar que los católicos en las Américas somos mayoría con 62 por ciento, mientras los europeos son solamente 25 de todos los católicos en el mundo.

Aquí se da una verdadera eclesiogenesis (NdR: remite a su libro Eclesiogenesis, las comunidades de base reinventan la Iglesia), el nacimiento de una verdadera Iglesia, católica y con otro rostro. Hay algunos cardenales –como los dos alemanes y un norteamericano que se pronunciaron públicamente- que no aceptan tal visión, tal nacimiento. Quieren mantener la hegemonía del tipo de Iglesia romano-católica, ahora agónica y con poca irradiación en el mundo.

El Papa Francisco representa este tipo nuevo de Iglesia con otra visión del ejercicio del poder sagrado, sencillo, evangélico, sin hacer hincapié en doctrinas y dogmas sino en el encuentro vivo con Jesús. Asumiendo su ejemplo porque, dijo, vino para enseñarnos a vivir el amor incondicional, la solidaridad, la compasión, la apertura total a Dios-Papaíto (NdR: Dios Papi, Tata).

APU: Visión de proximidad, de camino común, que se refuerza además en el hecho que este Sínodo prioriza la Amazonía, una región hoy muy sensible para todo el equilibrio ecológico planetario y hoy, sumamente amenazada…

LB: Sí… El Papa eligió la Amazonía como temática porque sabe de su importancia para el equilibrio de la Tierra y para el destino común Tierra-Humanidad. Ella tiene un rol decisivo para el futuro de la vida. Por eso que quiso que el Sínodo se celebrara en Roma, para que toda la humanidad pudiera acompañar las discusiones y tomar conciencia de la grave crisis por que pasa el sistema-Tierra y el sistema-vida.

APU: ¿Participará usted en dicho Sínodo?

LB: No fui invitado. Hay que reconocer que soy una figura polémica para muchos obispos, a pesar de todo el apoyo que le di al Papa Francisco y del apoyo que yo personalmente recibí de su parte. Pero colaboro con textos, algunos enviados directamente al Papa y otros al grupo Amerindia (una articulación de muchos grupos de la Iglesia Latinoamericana), que estará presente en Roma.

APU: ¿El Sínodo es un paso inteligente, oportunista, de la Iglesia Católica Romana ante la gravedad de la situación ambiental o, sobre todo, una manera de recuperar tiempo perdido en la defensa ecológica de la Tierra?

LB: La Iglesia Católica, finalmente, despertó para abrirse al problema ecológico integral, lo que ya el Consejo Mundial de Iglesias había asumido muchos años atrás con el lema: Justicia, Paz y Preservación de la Creación. La encíclica Laudato si del 2015 sobre el cuidado de la Casa Común representa este viraje de la Iglesia Católica. No se trata de un texto para los cristianos, sino para toda la humanidad. Ni se reduce a una ecología verde, sino integral, cubriendo lo ambiental, lo social, lo político, lo cultural, lo cotidiano y lo espiritual. Con este texto el Papa se pone en la punta de la discusión mundial sobre la ecología. Hasta ahora la Iglesias eras más un problema que una solución para la situación de la Tierra. Ahora ofrecen, desde su riqueza espiritual, una contribución de gran calidad.

(*) Fotos. Principal y foto 2, de Sergio Ferrari. Foto 3 de Douglas Mansur.

Chico Mendes’ Legacy for the Pan-Amazonic Synod

Francisco Alves Filho, better known as Chico Mendes, was a genuine child of the jungle, identified with her. A self educated man, he came to understand that because it sees nature more as a nuisance than as an ally, current development disregards nature and works against her. Chico Mendes was one of the few who understood sustainability as a dynamic and self regulating equilibrium of the Earth, thanks to the chain of inter-dependency among all beings, especially the living beings who live by recycling resources and therefore are forever sustained. The Amazon is the main example of this natural sustainability.

Those who knew him and enjoyed his friendship knew his profound identification with the Amazon jungle, with her immense biodiversity, the seringales (rubber tree plantations), the animals, and the smallest signs of life of the jungle. Chico Mendes had the spirit of a modern day Saint Francis.

He divided his time between the city and the jungle. Deep in his body and soul he would hear the strong call of the jungle when he was in the city. He felt part of, not above the jungle. That is why he periodically returned to his seringal and to communion with nature. There he was in his habitat, in his true home.

But his socio-ecological consciousness caused him to leave the jungle to spend time organizing the seringueros (rubber workers), founding labor union cells and participating in struggles of resistance: the famous“empates” strategy, where the seringueros, with their children, their elders and other allies, peacefully stood in front of the machines that cut down the trees, blocking their entry into the rubber reserves, and preventing the destruction they caused.

Facing the fires, such as those presently devouring the Amazon, that in 2019 have had 74,155 focal points, covering 18,627 square kilometers, Chico Mendes suggested, in the name of the Movement of the Peoples of the Jungle, creating extract reserves, which the Federal Government accepted in 1987. He put it correctly: “we, the seringueros, understand that the Amazon cannot be transformed into an untouchable sanctuary. On the other hand, we also understand the urgent need for development, but without cutting down trees, or threatening the life of the peoples of the planet”.

Mendes affirmed: “at the beginning I defended the seringueros, but soon I understood that I had to defend nature, and finally I understood that I had to defend humanity. Therefore we proposed an alternative, for preserving the jungle that simultaneously can be economic. We thought then of creating the extracting reserves” (cf. Grzybowski, C., (org.) The Testament of the Man of the Jungle: Chico Mendes by himself, (El testamento del Hombre de la Selva: Chico Mendes por él mismo), FASE, Rio de Janeiro 1989 p.24).

He himself explained how it would function: “In the extracting reserves we will commercialize and industrialize the products that the jungle generously offers us. The university must oversee the extracting reserve. That is the only way the Amazon will not disappear. That reserve will not have owners. It will be a common good of the whole community. We will use the products but will not be the owners” (cf. Jornal do Brasil 24/12/1988). “This way an alternative could be found to the savage extraction that only benefits the speculators. A felled mahogany tree in Acre sells for from 1 to 5 dollars; if sold in the European market, it costs from 3 to 5 thousand dollars”.

On Christmas Eve, 1988, he fell victim to the hatred of the enemies of nature and humanity. Five bullets killed him. He left his Amazonian life to enter universal history and the collective sub-consciousness of all persons who love our planet and its biodiversity.

Chico Mendes has become an archetype that encourages the struggle for the preservation of the Amazon jungle and the peoples of the jungle, a struggle now assumed by millions all over the world. We understand the indignation of many members of the G-7, led by Emmanuel Macron, the President of France, against the irrational devastation promoted by Brazil’s President Jair Bolsonaro, who is committing a crime against humanity and deserves to be judged for that crime. The Amazon is a common good of humanity.

The Amazon mega-projects (Brazilian and foreign) show the predatory type of development of capitalism. It produces growth that has been appropriated by the few at the expense of the jungle and the misery of her peoples. Is contrary to life and the enemy of the Earth. It is the result of an insane irrationality.

Decisions are made about such Pharaonic projects in cold offices without sound information, far from the enchanting scenery, blind to the supplicant faces of the sertanejos and indifferent to the innocent eyes of the Indigenous people. They are decisions made by people without empathy, with neither respect for the jungle, nor human solidarity.

The work project of the Pan Amazonic Synod is different. There the voice that will be more present and listened to will be that of the people of the jungle. They know how to protect the forest. They will offer the best suggestions for combining protection of the jungle and extraction and production of its natural goods.

This “development”, made with the people and by the people, erases the legitimacy of the dominant idea, especially that of the agro-business, that the jungle and the forests must be eradicated because otherwise modernity cannot thrive.

Studies have shown that it is not necessary to destroy the Amazon jungle to obtain profits. The extraction of fruits from the palm trees (açaí, burití or moriche, bacába or milpesillo, chontaduro, etc.), Brazil nuts, rubber, vegetable oils and dies, alkaloid substances for pharmacology, and substances of herbicide and fungicide value, are more profitable than all the deforestation that under the Bolsonaro government has grown by more than 230%.

Only 10% of the tierras roxas (lands of the Indigenous), already identified as of excellent fertility, can be converted into major world agrarian productivity areas. The exploitation of minerals and timber can occur along with permanent reforestation, that assures the green nature of the affected areas (cf. Moran, E., The human economy of the Amazon populations (La economía humana de las poblaciones amazónicas, Vozes, Petrópolis 1990, 293 y 404-405); Schubart, H., Ecology and the the use of the jungles, (Ecología y utilización de las selvas, in Salati, E., Amazon, development, integration, ecology, Amazonia, desarrollo, integración, ecología, op.cit. 101-143).

The Amazon can be a test of a possible alternative, in consonance with the rhythm of her exuberant nature, respecting and giving value to the wisdom of the original peoples.

For the Pan Amazonic Synod, that will take place in October 2019, in Rome, Chico Mendes will be a paradigmatic example and a source of inspiration.

Leonardo Boff Eco-Theologian-Philosopher.Earthcharter Commissioner

Free translation from the Spanish sent by
Melina Alfaro, alfaro_melina@yahoo.com.ar.
Done at REFUGIO DEL RIO GRANDE, Texas, EE.UU.

 

 

 

A Amazônia: Bem Comum da Terra e da Humanidade

Os recentes incêndios da Amazônia brasileira e boliviana,mais as discussões dos G7 em Biaritz em setembro trouxeram à baila a importância do bioma amazônico para o equilíbrio e, eventualmente, para o futuro da vida.Quem melhor viu a questão em seu aspecto global foi Emmanue Macron da França.
Os descaso com que o presidente do Brasil tratou a questão ambiental, negando os dados científicos mais sérios e as ameaças às reservas indígenas, acrescido ainda o desmonte feito pelo ministro do Meio Ambiente dos principais organismos de proteção da floresta e das terras indígenas e da vigilância do avanço descontrolado do agronegócio sobre a mata virgem, mostraram a gravidade da situação. Diante de madereirios o Presidente,de forma igorante das consequeências ecológicas e numa restrita concepção de siberabia como se estívessemos ainda a alguns séculos passados, dizia a madeireiros que o que conta não são plantas em pé, mas em seu lugar a extrração de misérias. E eles aplaudiam ávidos dos luvros e indiferentes às vidas sacrificadas da biodiversidade e dos povos da floresta.
Note-se no entanto, que seegundo notáveis especialistas internacionais, a Amazônia é a segunda área mais vulnerável do planeta em relação à mudança climática provocada pelos seres humanos.
O próprio Papa Francisco advertiu “que o futuro da humanidade e da Terra está vinculado ao futuro da Amazônia; pela primeira vez, se manifesta com tanta claridade que desafios, conflitos e oportunidades emergentes em um território, são a expressão dramática do momento que atravessa a sobrevivência do planeta Terra e a convivência de toda a humanidade”.
São palavras graves, menosprezadas pelas grandes corporações depredadoras, porque se dariam conta de que deveriam trocar de modo de produção, de consumo e de descarte. Mas preferem o lucro que a salvaguarda da vida humana e terrenal.
Não sem razão, o Papa Francisco convocou O Sínodo Panamazônico para agora em outubro do corrente ano cujo tema é:”Amazônia:novos caminhos para a Igreja e para uma ecologia integral”. Trata-se de uma aplicação de sua encíclica “sobre o cuidado da Casa Comum” para evitar uma catástrofe socioecológica mundial. Não se trata de uma ecologia ambiental e verde mas de uma ecologia integral, que envolve o ambiente, a sociedade, a política, a economia, o cotidiano e a dimensão espiritual.
Além disso quer favorececer uma eclesiogênese, o nascimento de uma Igreja nascida do encontro do evangelho com as cuturas originárias. Que elas façam o que os cristãos nos inícios fizeram que foi dialogar com as culturas gregas, latina e germânica e mais tarde com a moderna e criar sua síntese que resultou no atual cristianismo. Os indégenas são convidados a seguir o mesmo caminho, de onde nasce uma Igreja de rosto indígenas, com suas liturgias próprias e, provavemente, com homes casados e ordenados sacerdotes.
Consideremos alguns dados gerais sobre o bioma amazônico: cobre uma extensão de 8.129.057 Km2 com nove países: Brasil (67%), Peru (13%), Bolívia (11%), Colômbia (6%), Equador (2%), Venezuela(1%), Suriname,Guiana e Guiana francesa (0,15). Vivem aí 37.731.569 habitantes, sendo que 2,8 milhões são indígenas de 390 povos distintos falando 240 idiomas, da rica matriz de 49 ramos linguísticos, um fenômeno inigualável na história da linguística mundial.
Existem três rios amazônicos: o visível, da superfície, o aéreo, os chamados “rios volantes”(cada copa de árvore com 20 metros de extensão produz 1000 litros de umidade que vão trazer chuvas para o cerrado, para o sul, até o norte da Argentina); o terceiro invisível é o rio “rez do chão”(não confundir com o lugarejo turístico Rez do Chão), um rio subterrâneo que corre debaixo do atual Amazonas.
Todo o bioma amazônico constitui um Bem Comum da Terra e da Humanidade.Na visão dos astronautas isso é evidente: da Lua ou de suas naves espaciais, Terra e Humanidade formam uma única entidade. O ser humano é aquela porção da Terra que começou a sentir, pensar, amar e cuidar. Somos Terra, como enfatiza o Papa e a própria Bíblia. A própria Terra é viva, Gaia, que origina todas as formas de vida.
Agora, na fase planetária, todos nos encontramos numa mesma e única Casa Comum. O tempo das nações está passando; agora é o tempo da Terra, admiistrada por um corpo multipolar e orgânica para atender aos problemas da única Casa Comum e de seus habitantes. Será, como já previa Immanel Kant no seu último livro “A Paz Perpétua” de 1789, a República Mundial (Welrepublick) sob a égide da hospitalidade universal e da vigência dos direitos humanos, o mais sagrado que o Criador nos concedeu. Temos que nos organizar para garantir os meios que sustentarão a nossa vida e a da natureza. Ninguém é dono da Terra. Ela é o nosso maior Bem Comum. Todos têm direito de estar nela. Como a Amazônia é parte da Terra, ninguém pode considerar só seu o que é um Bem de todos e para todos.
O Brasil, no máximo, possui a administração da parte brasileira (67%) e o faz de forma irresponsável.Daí a preocupação geral.
Atualmente o bioma amazônico é objeto da cobiça mundial por causa de suas riquezas. Usa-se muita violência. Há na Amazônia brasileira,a partir dos meados dos anos 1980 mais de 12 mártires o último a religiosa norte-americana Doroty Stang, indígenas, leigos e religiosos; no Equador 6, no Peru 2 e na Colômbia inumeráveis.
Os G 7 reunidos em Biaritz, se deram conta da importância do bioma amazônico para o equilíbrio dos climas e da própria Terra. Suponho que a veem convencionalmente ainda como um baú de recursos para seus projetos econômicos. Suspeito que não incorporaram a visão da nova ecologia que entende a Terra como um super-orgnismo vivo e nós parte dele e não seus senhores. Mas muitos conhecem estas discussões no âmbito da eclogia, da cosmologia e das demais ciências da vida e da Terra.
Caso a Amazônia fosse totalmente abatida, todo o sul do Brasil até o norte da Argentina e do Uruguai se transformariam lentamente numa savana e até em alguns lugares num deserto. Daí a vital importância desse bioma multinacional.
A irresponsabilidade de Bolsonaro é de tal monta que juristas mundiais cogitam acusá-lo de ecocídio, crime reconhecido pela ONU em 2006 e levá-lo ao tribunal dos crimes contra a humanidade. Derrubar a floresta é afetar o regime das águas. A água é um bem natural, vital, comum e insubstituível. Sem água não há vida. Bolsonara se faria com suas políticas atrasadas de mineração e de extrativismo de riquezas, abundantes nesse bioma.
Termino com palavras de um indígena ianomâmi Miguel Xapuri Ianomâmi:
“Vocês têm Deus, nós temos Omama. Ela criou a vida, criou os ianomâmis, permite tudo o que acontece. Nós nos comunicamos com ela permanentemente”. Quem do mundo secularalizado falaria de coração desta forma?

Leonardo Boff é eco-teólogo, filósofo e escritor.