El complot para derribar al Papa Francisco

                      El complot para derribar al Papa Francisco

07/12/2019
Es importante que los católicos, los cristianos y las personas interesadas en asuntos religiosos sepan de la enorme e incluso perversa campaña articulada por multimillonarios estadounidenses, ultraconservadores, junto con personas que ocupan altos cargos de dentro del Vaticano, interesados en distorsionar sus doctrinas, criticar sus prácticas pastorales y difamar directamente a la persona del Papa Francisco. Hay una razón manifiesta para esta campaña (que suponemos tenga también representantes en Brasil) porque por primera vez un Papa se opone directamente al sistema económico que, en su afán por acumular de forma ilimitada, explota naciones, manipula mercados, crea millones de pobres y agrede gravemente los ecosistemas, poniendo en peligro el futuro de la vida en la Tierra. Su encíclica Laudato Si: sobre el cuidado de la Casa Común (2015) dirigida a toda la humanidad, recibe gran rechazo de estos grupos radicales de ultaderecha que se presentan como piadosos. Frustrados por no conseguir hacerlo renunciar (son demasiadamente ingenuos y confiados en su poder financiero), se proponen elaborar dossiers detallados con el auxilio de ex-agentes del FBI sobre los futuros cardenales, favoreciendo todo lo que pueden a aquellos que pueden servir a sus intereses y atacando duramente a aquellos que tal vez prolongarían la agenda del Papa Francisco, sometiéndoles a grandes presiones con fake news, mentiras y calumnias. Estos opositores radicales saben del reconocido liderazgo moral y también ético-político del Papa Francisco sobre la opinión pública mundial y sobre otros jefes de Estado que aprecian su valentía, su sinceridad, su carisma y su entrañable amor a los pobres y a los inmigrados de África y del Medio Oriente, que huyen del hambre y de las guerras hacia Europa. De su círculo próximo pudimos personalmente saber que el Papa se comporta de forma soberana, duerme como un tronco de las 9,30 de la noche a las 5,30 de la mañana y vive el espíritu de las bienaventuranzas evangélicas de la persecución y difamación. Confiamos en el Espíritu que conduce la historia, también la Iglesia de Dios, y en las oraciones de las personas de mente pura para que las maquinaciones maliciosas de estos grupos poderosos sean totalmente frustradas. Ellas no vienen de Dios sino de un espíritu impuro y malo. Lboff

                 El complot en USA para derribar al Papa Francisco

Un periodista francés denuncia el círculo de promotores de una conspiración que llega hasta el Vaticano, compuesto por el sector de los mega millonarios ultraconservadores, que usa su influencia y poder económico para asediar al sumo pontífice.

Por Eduardo Febbro

Carta Maior del 17/09/2019, 18:45

“Para mí es un honor que me ataquen los norteamericanos”, dijo el Papa Francisco cuando el periodista francés Nicolas Senèze, corresponsal del diario católico La Croix en Roma, mostró al papa el libro-reportaje sobre el complot estadunidense contra su papado, durante el vuelo que los llevaba a Mozambique. El título de la obra es Cómo quiere América cambiar de Papa (Comment l’Amérique veut changer de Pape).

Los detalles de ese complot y los nombres de los protagonistas y de los grupos implicados están claramente expuestos en las páginas del libro, que describen desde su inicio la mecánica de la hostilidad contra el papado actual. El operativo tiene hasta nombre “Informe Sombrero Rojo” (“The Red Hat Report”). Un círculo preciso que mueve dinero e influencia, organizado por los sectores ultraconservadores y de mega millonarios de Estados Unidos. Las piezas de este juego de calumnias y de poder se encajan en un complejo rompecabezas que los adversarios del pontífice vienen armando en los últimos años. El golpe empezó a ser fomentado en Washington en 2018. El grupo de ultraconservadores se reunió en la capital norteamericana para fijar dos metas: alcanzar la figura de Francisco de la forma más destructiva posible y adelantar su sucesión para escoger, entre los cardenales actuales, el más adecuado a los intereses conservadores.

El “Informe Sombrero Rojo” fue organizado por un grupo de expolicías, exmiembros del FBI (Departamento Federal de Investigaciones de Estados Unidos), abogados, políticos, periodistas y académicos que han estudiado la vida y las ideas de cada uno de los cardenales, con la finalidad de destruir las carreras de los que no les interesan o beneficiar las de aquellos que pretenden imponer como sustituto de Francisco, cuando llegue el momento oportuno. Y mientras llega ese momento, el grupo busca preparar el terreno para lo que Senèze llama “un golpe de Estado contra el Papa Francisco”.

Una mañana de 2017, Roma amaneció cubierta de carteles contra el Papa. Fue el primer acto de la ofensiva. El segundo, y ciertamente el más espectacular, sucedió en agosto de 2018, cuando por primera vez en la historia del Vaticano, un cardenal hizo pública una carta exigiendo la renuncia de Francisco. El autor fue monseñor Carlo Maria Viganò, exnuncio del Vaticano en Estados Unidos. El corresponsal de La Croix en el Vaticano detalla la odisea maligna de este grupo de poder en su misión por sacar del camino a un Papa, que con sus posiciones contra el neoliberalismo, contra la pena de muerte, a favor de los inmigrantes y su inédita defensa del medio ambiente a través de la encíclica Laudato Si promueve una corriente contraria a la de esos empresarios. Los conspiradores no tienen nada de santos: son adeptos a la teología de la prosperidad, poseen empresas ligadas al mercado financiero y de seguros, y están implicados hasta en la explotación de la Amazonia. Francisco es una piedra en sus zapatos, una cruz sobre sus ambiciones.

Según Senèze, organizaciones de caridad como “Los Caballeros de Colón” (que poseen cerca de 100 mil millones de dólares, gracias a las compañías de seguros que administran), el banquero Frank Hanna, la red de medios de comunicación Eternal World Television Network (EWTN), cuyo promotor, el abogado Timothy Busch, es también el creador del Instituto Napa, que tiene la misión de difundir “una visión conservadora y favorable a la libertad económica”, están entre los miembros más activos del complot. Pero hay también otros, como George Weigel y su famoso think tank, el Centro de Ética y Política Pública. En diálogo con el periódico argentino Página/12, Senèze habla sobre la trama que, a pesar del poder de sus componentes, todavía no ha sido capaz de derribar al Papa.

Pregunta: Parece una historia de novela, pero es una historia real. El Papa Francisco fue y es objeto de una de las campañas más intensas vistas contra un sumo pontífice.

Nicolas Senèze: El Papa Francisco no sirve a los intereses de ese grupo de empresarios ultraconservadores, y por eso decidieron atacarlo. Actúan como si fuese el consejo de administración de una empresa, cuando se despide al director porque no alcanzó los objetivos deseados. Esa gente cuenta con enormes recursos financieros, e incluso así, durante el mandato de Francisco, no consiguieron influenciar su línea de pensamiento. Por eso empezaron a acercarse a personas de dentro de la Iglesia que también están en contra de Francisco. Algunas de ellas, como monseñor Viganò, llegaron a exigir públicamente su renuncia. Creo que ese grupo de ultraconservadores sobrestimaron sus fuerzas. Monseñor Carlo Maria Viganò, por ejemplo, no calculó la lealtad de las personas dentro del Vaticano que no estaban dispuestas a traicionar al Papa, incluso las que son críticas con Francisco.

Pregunta: La operación que organiza el “Informe Sombrero Rojo” tenía dos objetivos, uno para ahora y otro para el futuro.

Senèze: Efectivamente. Como no pudieron derribar al Papa, intentan ahora una nueva estrategia. Francisco tiene 84 años y podemos pensar que estamos cerca del fin de su pontificado. Lo que están haciendo es preparar el próximo cónclave. Para eso, están invirtiendo mucho dinero, contratando a exmiembros del FBI, para preparar dossiers sobre los cardenales que participarán en la elección. El primer objetivo es destruir a aquellos que tienen la intención de continuar las reformas aplicadas por el Papa Francisco. Y después, buscar un sustituto adecuado a sus intereses. El problema de esta meta es que, por lo menos hasta ahora, no cuentan con un candidato verosímil. No les será fácil. Entre tanto, les puede ir bien en el trabajo de arañar la credibilidad de los candidatos reformistas, y de esta forma pueden conseguir la elección de un reformista débil y manipulable, que ceda a la presión en favor de desmontar las reformas de Francisco. Para eso cuentan con mucho poder económico e influencias. Creo profundamente que la mayoría de los católicos norteamericanos respaldan al Papa Francisco. Pero en Estados Unidos la cantidad no basta. Lo que habla más alto es el factor dinero.

Pregunta: Esos grupos ya existían antes, pero nunca actuaron con tanta fuerza.

Senèze: Son empresarios que disponen de enormes medios. Cada uno de ellos ha ido creando su grupo de reflexión dentro de la Iglesia, su escuela de teología, su universidad católica, su equipo de abogados para defender la libertad religiosa. Es una operación nebulosa, que funciona mediante una red de instituciones privadas, y que llegó para dominar el catolicismo norteamericano. Son, por ejemplo, los que donaron mucho dinero para ayudar a las diócesis estadounidenses que tuvieron que pagar enormes indemnizaciones tras la revelación de los casos de abuso sexual. Por eso pueden imponer una dirección ideológica a esas diócesis. Tim Busch, por ejemplo, está presente en todas las etapas de ese montaje. Para proteger poderosos intereses económicos en la Amazonia, esos grupos usan toda su fuerza a fin de desviar la atención y evitar así la promoción de ideas en defensa de la ecología. Trabajan siempre para distraer la atención de los debates fundamentales. Por ejemplo, en los sínodos buscan imponer sus puntos de vista, o sea, sus intereses.

Pregunta: ¿Y cómo un grupo tan poderoso pudo dejar que Francisco fuese elegido Papa?

Senèze: No se dieron cuenta de que ocurriría eso, porque la elección de Francisco fue el resultado de una dinámica que envolvía otras necesidades: este Papa fue elegido debido a la crisis en el seno de la institución, gracias a la voluntad de recuperación de los obispos de todo el mundo tras años de problemas generados por errores del pasado, que llevaron, por ejemplo, a la omisión ante los casos de abuso sexual. Bergoglio se impuso porque era el más dispuesto a reformar esa Iglesia. Pero su ideología choca con la visión que los católicos ultraconservadores de Estados Unidos tienen sobre cuál es el papel de la Iglesia. Además, otro ingrediente propio del catolicismo estadounidense es el desprecio de los católicos blancos hacia los latinos. El sector conocido por la sigla WASC (“white anglo saxon catholics” o “católicos blancos anglosajones”) odia a los latinos, los considera pobres fracasados. Los WASC están muy influenciados por la teología de la prosperidad difundida por los evangélicos.

Pregunta: ¿Donald Trump actúa en ese juego?

Senèze: No creo que Trump tenga muchas convicciones propias. Él ciertamente los escucha, pero quien tiene más proximidad con ese sector es el vicepresidente Mike Pence. Las diferencias entre Washington y el Vaticano son muchas: el tema de la pena de muerte, la postura de Francisco contraria a un liberalismo fuera de control, entre otras. El Papa es hoy uno de los opositores principales a los fundamentos del poder económico de los Estados Unidos.

*Publicado originalmente en Página/12 |

Traducción al portugués de Victor Farinelli, véase Carta Maior del 17/9/2019 y para el español por María José Gavito.

 

 

 

O complô dos USA para derrubar o Papa Francisco

É importante que os católicos, os cristãos e pessoas interessadas em assuntos religiosos saibam da enorme e até perversa campanha articulada por multibilionários estadounidenses, ultraconsrevadores, junto com pessoas de dentro do Vaticano, ocupando altos cargos, interessados em distorcer suas doutrinas, criticar suas práticas pastorais e diretamente difamar a pessoa do Papa Francisco. E há uma razão manifesta para esta campanha (que supomos ter representantes também no  Brasil) porque, pela primeira vez, um Papa se opõe diretamente ao sistema econômico que, no afã de acumular de forma ilimitada, explora nações, manipula mercados, cria milhões de pobres e agride gravemente os ecossistemas, pondo em risco o futuro da vida na Terra. Sua encíclica Laudato Si: sobre o cuidado da Casa Comum (2015) dirigida a toda a humanidade, recebe  grande rejeição destes grupos radicais de direita que se apresentam como piedosos. Frustrados por não conseguirem fazê-lo renunciar (são demasiadamente ingênuos e confiantes em seu poder financeiro), propõem-se a elaborar dossiers detalhados com o auxílio de  agentes da FBI sobre os futuros cardeais, favorecendo o mais que podem aqueles que podem servir a seus interesses e atacando duramente aqueles que talvez prolongarão a agenda do Papa Francisco, submetendo-os a grandes constrangimentos com fake news,inverdade e calúnias. Estes opositores figadais sabem da  reconhecida liderança moral e também ético-política do Papa Francisco sobre a opinião pública mundial e sobre outros chefes de Estado que apreciam sua coragem, sua sinceridade, seu carisma e seu entranhável amor aos pobres e aos imigrados de África e do Oriente Médio, fugindo da fome e das guerras a caminho da Europa. De seu círculo bem próximo viemos saber que o Papa se comporta de forma soberana, dorme como uma pedra das 9,30 da noite às 5,30 da manhã e vive o espírito das bem-aventuranças evangélicas da perseguição e difamação. Confiamos no Espírito que conduz a história. também a Igreja de Deus r nas orações das pessoas de mente pura para que as maquinações maliciosas destes grupos poderosos sejam totalmente frustradas. Elas não vem de Deus mas de um espírito impuro e mau. Lboff

               O complô dos USA para derrubar o Papa Francisco

Jornalista francês denuncia o círculo de interessados em uma conspiração no Vaticano, composto pelo setor de mega milionários ultraconservadores, que usa sua influência e poder econômico para assediar o sumo pontífice

Por Eduardo Febbro

Carta Maior de 17/09/2019 18:45

“Para mim, é uma honra que os norte-americanos me ataquem”, disse o Papa Francisco quando o jornalista francês Nicolas Senèze, correspondente do diário católico La Croix em Roma, mostrou a ele o livro-reportagem sobre o complô estadunidense contra o seu papado, durante a viagem de avião que os levou a Moçambique. O título da obra é “Como a América atua para substituir o Papa” (o título original é “Comment l’Amérique veut changer de Pape”).

Os detalhes desse complô e os nomes dos protagonistas e dos grupos envolvidos estão claramente expostos nas páginas do livro, que descrevem, desde o seu início, a mecânica da hostilidade contra o papado atual. O operativo tem até o nome de “Relatório Chapéu Vermelho” (“The Red Hat Report”). Um círculo preciso que move dinheiro e influência e é organizado pelos setores ultraconservadores e de mega milionários dos Estados Unidos. As peças deste jogo de calúnias e poder se encaixam em um complexo quebra-cabeças, que os adversários do pontífice vêm armando nos últimos anos. O golpe começou a ser fomentado em Washington, no ano de 2018. O grupo de ultraconservadores se reuniu na capital norte-americana para fixar duas metas: atingir a figura de Francisco da forma mais destrutiva possível e adiantar sua sucessão, para escolher, entre os atuais cardeais, o mais adequado aos interesses conservadores.

O “Relatório Chapéu Vermelho” foi organizado por um grupo de ex-policiais, ex-membros do FBI (Departamento Federal de Investigações dos Estados Unidos), advogados, operadores políticos, jornalistas e acadêmicos que trabalharam no estudo da vida e das ideias de cada um dos cardeais, com o fim de destruir as carreiras dos que não interessam, ou beneficiar as daqueles que pretendem impor como substituto de Francisco, quando chegue o momento oportuno. E enquanto esse momento não chega, o grupo busca preparar o terreno para o que Senèze chama de “um golpe de Estado contra o Papa Francisco”.

Em uma manhã de 2017, Roma amanheceu coberta com cartazes contra o Papa. Foi o primeiro ato da ofensiva: o segundo, e certamente o mais espetacular, aconteceu em agosto de 2018, quando, pela primeira vez na história do Vaticano, um cardeal tornou pública uma carta exigindo a renúncia de Francisco. O autor foi o monsenhor Carlo Maria Vigamo, ex-núncio do Vaticano nos Estados Unidos. O correspondente do La Croix no Vaticano detalha a odisseia maligna deste grupo de poder em sua missão por tirar do caminho um Papa cujas posições contra o neoliberalismo, contra a pena de morte, a favor dos imigrantes e sua inédita defesa do meio ambiente através da encíclica Laudato Sí promove uma corrente contrária à desses empresários. Os conspiradores não têm nada de santos: são adeptos da teologia da prosperidade, possuem empresas ligadas mercado financeiro e de seguros, e estão envolvidos até com a exploração da Amazônia. Francisco é uma pedra em seus sapatos, uma cruz sobre suas ambições.

Segundo Senèze, organizações de caridade como “Os Cavaleiros de Colombo” (que possuem cerca de 100 bilhões de dólares, graças às companhias de seguros que administram), o banqueiro Frank Hanna, a rede de meios de comunicação Eternal World Television Network (EWTN), cujo promotor (o advogado Timothy Busch) também é criador do Instituto Napa, que tem a missão de difundir “uma visão conservadora e favorável à liberdade econômica”, estão entre os membros mais ativos do complô. Mas também há outros, como George Weigel e seu famoso think tank, o Centro de Ética e Política Pública. No diálogo com o jornal argentino Página/12, Senèze fala sobre a trama que, apesar do poder de suas, ainda não foi capaz de derrubar o Papa.

Pergunta: Parece uma história de novela, mas é uma história real. O Papa Francisco foi e é objeto de uma das campanhas mais densas já vistas contra um sumo pontífice.

Nicolas Senèze: O Papa Francisco não serve aos interesses desse grupo de empresários ultraconservadores, e por isso decidiram atacá-lo. Atuam como se fosse o conselho de administração de uma empresa, quando se despede o diretor porque ele não alcançou os objetivos desejados. Essa gente conta com enormes recursos financeiros, e mesmo assim, durante o mandato de Francisco, não conseguiram influenciar sua linha de pensamento. Por isso, começaram a se aproximar de pessoas de dentro da Igreja que também estão contra Francisco. Algumas delas, como o monsenhor Vigamo, chegaram a exigir publicamente sua renúncia. Creio que esse grupo de ultraconservadores superestimaram suas forças. O monsenhor Carlo Maria Vigamo, por exemplo, não calculou a lealdade das pessoas dentro do Vaticano, que não estavam dispostas a trair o Papa, mesmo as que são críticas de Francisco.

Pergunta: A operação que organiza o “Relatório Chapéu Vermelho” tinha dois objetivos, um para agora e outro para o futuro.

Senèze: Efetivamente. Como não puderam derrubar o Papa, tentam agora uma nova estratégia. Francisco tem 84 anos, e podemos pensar que estamos cerca do fim do seu pontificado. O que estão fazendo é preparar o próximo conclave. Para isso, estão investindo muito dinheiro, contratado ex-membros do FBI para preparar dossiê sobre os cardeais que participarão da eleição. O primeiro objetivo é destruir aqueles que têm a intenção de continuar as reformas aplicadas pelo Papa Francisco. Depois, buscar um substituto adequado aos seus interesses. O problema desta meta é que, ao menos até agora, não eles não contam com nenhum candidato verosímil. Não será fácil para eles. Entretanto, podem ir bem no trabalho de arranhar a credibilidade dos candidatos reformistas, e dessa forma, podem levar à eleição de um reformista fraco e manipulável, que ceda a pressão em favor de desmontar as reformas de Francisco. Para isso, contam com muito poder econômico e influência. Creio profundamente que a maioria dos católicos norte-americanos respaldam o Papa Francisco. Mas nos Estados Unidos, a quantidade não basta. O que fala mais alto é o fator dinheiro.

Pergunta: Esses grupos já existiam antes, mas nunca atuaram com tanta força.

Senèze: São empresários com enormes meios à sua disposição. Cada um deles foi criando seu grupo de reflexão dentro da Igreja, sua escola de teologia, sua universidade católica, sua equipe de advogados para defender a liberdade religiosa. É uma nebulosa operação, que funciona mediante uma rede de instituições privadas, e que chegou para dominar o catolicismo norte-americano. São, por exemplo, aqueles que doaram muito dinheiro para ajudar as dioceses estadunidenses que tiveram que pagar enormes indenizações após a revelação dos casos de abuso sexual. Por isso, podem impor uma direção ideológica a essas dioceses. Por exemplo, Tim Busch está presente em todas as etapas dessa montagem. Para proteger poderosos interesses econômicos na Amazônia, esses grupos usam toda a sua força para desviar a atenção e evitar, assim, a promoção de ideias em defesa da ecologia. Trabalham sempre para distrair a atenção dos debates fundamentais. Por exemplo, nos sínodos, buscam impor seus pontos de vista, ou seja, seus interesses.

Pergunta: E como um grupo tão poderoso pode deixar que Francisco fosse eleito Papa?

Senèze: Não perceberam que isso ocorreria, porque a eleição de Francisco foi resultado de uma dinâmica que envolveu outras necessidades: este Papa foi eleito devido à crise no seio da instituição, graças à vontade dos bispos do mundo inteiro de recuperar a após anos de problemas gerados por erros do passado, que levaram, por exemplo, à omissão diante dos casos de abuso sexual. Bergoglio se impôs porque era o mais disposto a reformar essa Igreja. Mas sua ideologia choca com a visão que os católicos ultraconservadores dos Estados Unidos têm sobre qual é o papel da Igreja. Além disso, outro ingrediente próprio do catolicismo estadunidense é o desprezo dos católicos brancos pelos latinos. O setor conhecido pela sigla WASC (“white anglo saxon catholics”, ou “católicos brancos anglo-saxões”) odeia os latinos, os considera pobres fracassados. Os WASC são muito influenciados pela teologia da prosperidade difundida pelos evangélicos.

Pergunta: Donald Trump atua nesse jogo?

Senèze: Não creio que Trump tenha muitas convicções próprias. Ele certamente os escuta, mas quem tem mais proximidade com esse setor é o vice-presidente Mike Pence. As diferenças entre Washington e o Vaticano são muitas: o tema da pena de morte, a postura de Francisco contrária a um liberalismo fora de controle, entre outras. O Papa, é hoje um dos principais opositores aos fundamentos do poder econômico dos Estados Unidos.

*Publicado originalmente no Página/12 | Tradução de Victor Farinelli veja também em Carta Maior de 17/9/2019

 

 

 

Después del ascenso de la extrema derecha, ¿qué vendrá?

Hagamos algunas constataciones: se ha consolidado la aldea global; ocupamos prácticamente todo el espacio terrestre y explotamos el capital natural hasta los confines de la materia y de la vida con la automatización, robotización e inteligencia artificial. Verificamos un ascenso atemorizador de la extrema derecha, bien expresada por el ultraneoliberalismo radical y por el fundamentalismo político y religioso. Estamos inmersos en una angustiosa crisis civilizatoria que adquiere cuerpo en las distintas crisis (climática, alimentaria, energética, económico-financiera, ética y espiritual). Inauguramos, según algunos, una nueva era geológica, el antropoceno, en la cual el ser humano aparece como el Satán de la Tierra. En contraposición, está surgiendo otra era geológica, el ecoceno, en la cual la vida y no el crecimiento ilimitado tiene centralidad.

La pregunta que se plantea ahora es: ¿Qué vendrá después del conservadurismo atroz de la derecha? ¿Será más de lo mismo? Eso es muy peligroso, pues podemos ir al encuentro de un Armagedón ecológico-social que ponga en peligro el futuro común de la Tierra y de la Humanidad. Tal tragedia puede ocurrir en cualquier momento si la Inteligencia Artificial Autónoma, por medio de algoritmos locos, desencadena una guerra letal sin que los seres humanos se den cuenta y puedan impedirla.

¿Estamos sin salida, rumbo a un destino sin retorno? Al límite, cuando nos demos cuenta de que podemos desaparecer tendremos que cambiar. Quien sabe, la salida posible será pasar del capital material al capital humano-espiritual. El primero tiene límites y se exaure. El último es infinito e inagotable. No hay límites para aquello cuyos contenidos son: la solidaridad, la cooperación, el amor, la compasión, el cuidado, el espíritu humanitario, valores en si infinitos, pues su realización puede crecer sin cesar. Lo espiritual ha sido escasamente vivenciado por nosotros, pero el miedo a desaparecer y dada la acumulación inmensa de energías positivas, puede irrumpir como la gran alternativa que nos podrá salvar.

La centralidad del capital espiritual reside en la vida en toda su diversidad, en la conectividad de todos con todos, por eso las relaciones son inclusivas, en el amor incondicional, en la compasión, en el cuidado de nuestra Casa Común y en la apertura a la Trascendencia.

No significa que tengamos que excluir la razón instrumental y su expresión en la tecnociencia. Sin ellas no atenderíamos las demandas humanas, pero no tendrían la exclusiva centralidad ni serían ya destructivas. En estas, la razón instrumental-analítica constituía su motor, en el capital espiritual, la razón cordial y sensible. A partir de ella se organizarían la vida social y la producción. En la razón cordial se hospeda el mundo de los valores; de ella se alimentan la vida espiritual, la ética y los grandes sueños y produce las obras del espíritu, mencionadas antes.

Imaginemos el escenario siguiente: si en el tiempo de la desaparición de los dinosaurios, hace cerca de 67 millones de años, hubiese habido un observador hipotético que se preguntase: ¿qué vendrá después de ellos? Probablemente diría: la aparición de especies de dinos aún mayores y más voraces. Se estaría equivocando. Ni siquiera imaginaría que de un pequeño mamífero, nuestro antepasado, que viviría en la copa de los árboles más altos, se alimentaría de flores y de brotes y temblaría de miedo de ser devorado por algún dinosaurio más alto, iba a irrumpir miles de años después, algo absolutamente impensado: un ser de conciencia y de inteligencia – el ser humano – totalmente diferente de los dinosaurios. No fue más de lo mismo. Fue un salto cualitativo nuevo.

De modo semejante creemos que ahora podrá surgir un nuevo estado de conciencia, imbuido del inagotable capital espiritual. Ahora es el mundo de ser más que el de tener, de la cooperación más que de la competición, del bien-vivir-y-convivir más que de vivir bien.

El próximo paso, entonces, sería descubrir lo que está oculto en nosotros: el capital espiritual. Bajo su regencia, podremos comenzar a organizar la sociedad, la producción y lo cotidiano. Entonces la economía estaría al servicio de la vida y la vida penetrada por los valores de la autorrealización, de la amorización y de la alegría de vivir.

Pero esto no ocurre automáticamente. Podemos acoger el capital espiritual o también rechazarlo. Pero, incluso rechazado, se ofrece como una posibilidad siempre presente a ser abrigada. Lo espiritual no se identifica con ninguna religión. Es algo anterior, antropológico, que emerge de las virtualidades de nuestra profundidad arquetípica. Pero la religión puede alimentarlo y fortalecerlo, pues se originó de él.

Estimo que la actual crisis nos abrirá la posibilidad de dar un centro axial al capital espiritual. Dicen por ahí que Buda, Jesús, Francisco de Asís, Gandhi, hermana Dulce y tantos otros maestros, lo habrían anticipado históricamente.

Ellos son los alimentadores de nuestro principio-esperanza de salir de la crisis global que nos asola. Seremos más humanos, integrando nuestras sombras, reconciliados con nosotros mismos, con la MadreTierra y con la Última Realidad.

Entonces seremos más plenamente nosotros mismos, entrelazados por redes de relaciones tiernas y fraternas con todos los seres y entre todos nosotros co-iguales.

*Leonardo Boff es ecoteólogo, filósofo y ha escrito Saudade de Dios – la fuerza de los pequeños, Vozes 2019.

Traducción de María José Gavito Milano

Depois do ascenso da extrema direita o que virá?

Façamos algumas constatações: consolidou-se a aldeia global; ocupamos praticamente todo o espaço terrestre e exploramos o capital natural até os confins da matéria e da vida com a automação, robotização e inteligência artificial. Verificamos um ascenso atemorizador da extrema direita, bem expressa pelo ultra neoliberalismo radical e pelo fundamentalismo político e religioso. Estamos imersos numa angustiante crise civilizatória que ganha corpo nas várias crises (climática, alimentaria, energética, econômico-financeira, ética e espiritual). Inauguramos, segundo alguns, uma nova era geológica, o antropoceno, na qual o ser humano comparece como o Satã da Terra. Em contraposição, está surgindo uma outra era geológica, o ecoceno na qual a vida e não o crescimento ilimitado possui centralidade.

A pergunta que se coloca agora é: o que virá após o conservadorismo atroz da direita? Será mais do mesmo? Mas isso é muito muito perigoso, pois podemos ir ao encontro de um armargedom ecológico-social pondo em risco o futuro comum da Terra e da Humanidade. Tal tragédia pode ocorrer a qualquer momento se a Inteligência Artificial Autônoma, por algoritmos ensandecidos, deslanchar uma guerra letal, sem que os seres humanos se deem conta e possam previamente impedi-la.

Estamos sem saída, rumando para um destino sem retorno? No limite, quando nos dermos conta de que poderemos desaparecer aí temos que mudar: quem sabe, a saída possível será passar do capital material para o capital humano-espiritual. Aquele tem limites e se exaure. Este último é infinito e inexaurível. Não há limites para aquilo que são seus os conteúdos: a solidariedade, a cooperação, o amor, a compaixão, o cuidado, o espírito humanitário, valores em si infinitos, pois sua realização pode crescer sem cessar. O espiritual foi parcamente vivenciado por nós. Mas o medo de desaparecer e dada a acumulação imensa de energias positivas, ele pode irromper como a grande alternativa que nos poderá salvar.

A centralidade do capital espiritual reside na vida em toda a sua diversidade, na conectitividade de todos com todos e, por isso, as relações são inclusivas, no amor incondicional, na compaixão, no cuidado de nossa Casa Comum e na abertura à Transcendência.

Não significa que tenhamos que dispensar a razão instrumental e sua expressão na tecnociência. Sem elas não atenderíamos as complexas demandas humanas. Mas elas não teriam a exclusiva centralidade nem seriam mais destrutiva. Nestas, a razão instrumental-analítica constituía seu motor, no capital espiritual, a razão cordial e sensível. A partir dela organizar-se-iam a vida social e a produção. Na razão cordial se hospeda o mundo dos valores; dela se alimentam a vida espiritual a ética e os grandes sonhos e produz as obras do espírito, acima referidas.

Imaginemos o seguinte cenário: se no tempo do desaparecimento dos dinossauros, há cerca de 67 milhões de anos, houvesse um observador hipotético que se perguntasse: o que virá depois deles? Provavelmente diria: o aparecimento de espécies de dinos ainda maiores e mais vorazes. Ele estaria enganado. Sequer imaginaria que de um pequeno mamífero,nosso ancestral, vivendo na copa das árvores mais altas, alimentando-se de flores e de brotos e tremendo de medo de ser devorado por algum dinossauro mais alto, iria irromper, milhões de anos depois, algo absolutamente impensado: um ser de consciência e de inteligência – o ser humano – totalmente diferente dos dinossauros. Não foi mais do mesmo. Foi um salto qualitativo novo.

Semelhantemente cremos que agora poderá surgir um novo estado de consciência, imbuído do inexaurível capital espiritual. Agora é o mundo do ser mais que do ter, da cooperação  mais do que da competição, do bem-viver-e-conviver mais do que do viver bem.

O próximo passo, então, seria descobrir o que está oculto em nós: o capital espiritual. Sob sua regência, poderemos começar a organizar a sociedade, a produção e o cotidiano. Então a economia estaria a serviço da vida e a vida penetrada pelos valores da auto-realização, da amorização e da alegria de viver.

Mas isso não ocorre automaticamente. Podemos acolher o capital espiritual ou também recusá-lo. Mas mesmo recusado, ele se oferece como uma possibilidade sempre presente a ser abrigada. O espiritual não se identifica com nenhuma religião. Ele é algo anterior, antropológico, que emerge das virtualidades de nossa profundidade  arquetípica.Mas a religião pode alimentá-lo e fortalecê-lo, pois se originou dele.

Estimo que a atual crise nos abra a possibilidade de dar um centro axial ao capital espiritual. Dizem por aí que Buda, Jesus, Francisco de Assis, Gandhi, irmã Dulce e tantos outros mestres, o teriam antecipado historicamente.

Eles são os alimentadores de nosso princípio-esperança, de sairmos da crise global que nos assola. Seremos mais humanos, integrando nossas sombras, reconciliados conosco mesmos, com a Mãe Terra e com a Última Realidade.

Então seremos mais plenamente nós mesmos, entrelaçados por redes de relações ternas e fraternas com todos os seres e entre todos nós, co-iguais.

Leonardo Boff é ecoteólogo, filósofo e escreveu: Saudade de Deus – a força dos pequenos, Vozes 2019.