L Boff:“No toleran que haya en el Atlántico Sur una potencia con autonomí”

 

Entrevista con Leonardo Boff

“No toleran que haya en el Atlántico Sur una potencia con autonomía, que no siga su dirección hegemónica”

Por Sergio Ferrari de Exchanger Suiza 29/09/2-16

  • “Golpe parlamentario contra una persona honesta”
  • La criminalización creciente de los movimientos sociales
  • Hacia una “diplomacia popular” de la cooperación internacional

Una nueva dinámica política de retrocesos sociales se impone en Brasil y en otros países latinoamericanos en los últimos meses. Se trata de una ofensiva neoliberal en el marco de una nueva *guerra fría*, afirma el teólogo, escritor y militante social brasilero Leonardo Boff. Realidad que exige repensar – y recrear- la cooperación con los sectores más excluidos de ese país sudamericano, insiste el co-fundador de la Teología de la Liberación en esta entrevista exclusiva.

P: Brasil vive en los últimos meses profundos cambios institucionales. Un gobierno con sensibilidad social que ha sido revertido por mecanismos parlamentarios. ¿Cuál es su análisis?

Leonardo Boff (LB): La oligarquía brasilera, es decir esos 71 mil multimillonarios que controlan una gran parte de la riqueza nacional, nunca aceptó un obrero metalúrgico llegara a ser presidente. Toleraron a Lula porque no afectó su proceso de acumulación de riqueza y porque los proyectos sociales no interferían en su propia estrategia de acumulación. Pero cuando percibieron que después de 13 años de gobierno de Lula y de su seguidora, Dilma Rousseff, iba a consolidarse una política popular que benefició a 40 millones de personas, no lo aceptaron. Y decidieron interrumpir esa tendencia amenazadora para sus intereses de clase rica. Como no ganaron el gobierno mediante elecciones, optaron por el camino del golpe parlamentario. Atrás del mismo se alinean fuerzas conservadoras, partidos neoliberales, sectores de la justicia, la policía militar, una parte de la Corte Suprema y la prensa más conservadora de Río de Janeiro y San Pablo.

Ofensiva reaccionaria, errores del campo progresista

 P: Se aprovecharon de errores de altos funcionarios del Partido de los Trabajadores (PT)…

LB: Usaron como pretexto la participación de altos dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT) en hechos graves de corrupción en la empresa nacional de petróleo PETROBRAS. Y aprovecharon del contexto de la nueva crisis económica, consecuencia de una profunda crisis política. Todo esto creó el marco para destituir a la presidenta Dilma, que es una persona honrada a quien no se le puede imputar ningún crimen. Crearon la figura de “irresponsabilidad fiscal”, a la que los mejores especialistas de derecho y de la economía niegan fundamentos. Desde la destitución provisoria de Dilma asumió el ejecutivo el vicepresidente Michel Temer quien lanzó el programa “Un puente para el futuro” nutrido de un virulento neoliberalismo. El mismo privilegia el mercado y suprime muchos de las conquistas sociales alcanzadas durante el gobierno del PT.

P: ¿Con consecuencias también en el rol de Brasil a nivel internacional?

LB: En efecto. En el terreno internacional las iniciativas del ministro de relaciones exteriores brasilero buscan romper el MERCOSUR y alinearse a las potencias hegemónicas: Estados Unidos y Europa. Es la ofensiva neoliberal que comenzó con los golpes en Honduras (2009) y Paraguay (2012), y se prolongó con Mauricio Macri elegido en Argentina a fines del 2015. No hay que subestimar un importante elemento geopolítico: Brasil pertenece a los BRICS (junto con Rusia, India, China y Sudáfrica). China está penetrando furiosamente en América Latina, incluso en Brasil. Diría que está comenzando una nueva “guerra fría” entre China y los Estados Unidos. La cuestión para los Estados Unidos es cómo controlar a Brasil en tanto séptima economía mundial. No toleran que haya en el Atlántico Sur una potencia con autonomía en sus visiones, que no siga su dirección hegemónica. Por su dimensión geográfica –más de 8 millones de kilómetros cuadrados- y una población de más de 200 millones de habitantes, la importancia de Brasil en el concierto latinoamericano es significativa. Y puede pensarse que los rumbos que tome Brasil podrían indicar el camino de los demás países del continente. Por eso es muy trascendente analizar de muy cerca lo que va a pasar ahora, después de la destitución de Dilma. Decisión tomada por un Senado que cuenta con 81 miembros, de los cuales 49 están investigados por corrupción. Es paradójico: los que deberían ser juzgados son los que han juzgado a una persona honesta e inocente.

P: ¿En este complejo proceso brasilero, cuánto se debe a la ofensiva de la oligarquía y cuánto a fallas políticas cometidas por los gobiernos del PT?

LB: Se dieron varios errores del Partido de los Trabajadores. Para garantizar la gobernabilidad estableció alianzas con partidos conservadores y claramente corruptos. Fue descuidando la articulación orgánica con los movimientos sociales, exactamente la fuerza principal que llevó a Lula a la presidencia en 2002. No se dio continuidad a la formación política de las bases partidarias. No han realizado una concientización activa de los beneficiados por los proyectos sociales para que no fueran solo consumidores sino, y fundamentalmente, ciudadanos críticos. Cuadros importantes del PT han participado en varios niveles de corrupción. Todo esto ha desmoralizado, desgastado, la autoridad política del PT. Los sectores conservadores, aliados a los grandes grupos mediáticos, han explotado esta situación y crearon la identificación del PT con la corrupción, cuando había tantos o más corruptos en los otros partidos, todos denunciados en el proceso de PETROBRAS. Lamentablemente el PT nunca hizo una autocrítica pública de sus errores. El pueblo, con toda seguridad, iba a comprender la situación. Y hubiera continuado a darle su apoyo porque representa las conquistas políticas de los pobres y de los que durante siglos fueron marginados.

 Recrear la solidaridad internacional con los movimientos sociales

 P: ¿Ante esta nueva ofensiva los movimientos sociales brasileros corren mayores riesgos?

LB: El Congreso elitista y conservador busca afectar a esos movimientos. Ha aprobado una ley que los criminaliza como si fueran terroristas. Ya la aplicaron a algunos miembros del Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra (MST), el más crítico al sistema neoliberal y a la espantosa acumulación de tierras y riquezas que se da en Brasil. El MST constituye la oposición más sistemática y fuerte al rumbo neoliberal y antipopular del gobierno Temer.

P: ¿Cuál es el rol de la cooperación y de la solidaridad internacional en la actual coyuntura brasilera?

LB: Es muy importante implementar una articulación de los movimientos sociales brasileros con otros movimientos y ONG que en la escena internacional tienen una visión crítica hacia el actual modelo y apuestan a otro mundo posible y necesario. Conocemos el aporte significativo, por ejemplo, que E-CHANGER (INTERCAMBIAR) y otras organizaciones suizas, europeas y de otras nacionalidades, han asegurado desde años en distintas regiones de Brasil. Pienso que es un momento esencial para promover una especie de diplomacia popular con intercambio de personas y de experiencias entre Suiza (Europa) y Brasil (Latinoamérica). Puede expresar una fuerza de resistencia. Y compartir la búsqueda de nuevos caminos alternativos a los actuales rumbos antisociales y privatizadores de los gobiernos neoliberales que vuelven a imponerse en nuestro continente.

P: No faltan en Europa las voces que dicen que dado que Brasil es una potencia de primer nivel mundial la cooperación internacional debe retirarse.

LB: ¡Nada más falso! Insisto en lo que hemos dicho antes sobre la concentración brutal de la riqueza y de la existencia en Brasil de amplios sectores mayoritarios excluidos. Y mucho más si vemos la actual etapa que atraviesa mi país. Quiero insistir, por ejemplo, que E-CHANGER ha demostrado un fuerte sentido de solidaridad. Y sus cooperantes han demostrado siempre una gran capacidad de adaptación y encarnación en el mundo de los pobres. Se insertan sin problemas en los medios sociales más pobres y aportan mucho, con sus conocimientos y experiencias propias, a la búsqueda de soluciones a los problemas de los sectores más marginados. Siempre me ha impresionado el respeto profundo de esos cooper-actores suizos, en las comunidades más alejadas, a la escucha de la gente y evitando todo protagonismo. Son aliados importantes. Le aseguran a la gente con quienes trabajan la percepción que no está sola, sino que son actores reconocidos y respetados en el extranjero. Esa gente marginada siente que sus anhelos a mejoras son compartidos por muchos hermanos en el mundo. Sienten que sus vidas y experiencias llegan a otros pueblos y promueven oídos receptivos y más cooperación solidaria.

 Conciencia ecológica creciente

 P:¿La coyuntura latinoamericana, con sus propias prioridades de política interna, así como la de Europa, con agendas propias -inmigración, terrorismo-, dejan en segundo plano otros temas trascendentes como el cambio climático?

LB: Constato una conciencia creciente de que la Tierra está enferma y que no podemos continuar en el rumbo actual porque puede llevarnos a un camino sin retorno. La gente siente en su propia piel los cambios climáticos. Los campesinos se dan cuenta que las aguas decrecen, que los agro tóxicos desbordan sus suelos, que el régimen de lluvias cambia radicalmente impactando negativamente en las cosechas. Esta conciencia extendida, sin embargo, no es compartida por los gobiernos, que son rehenes del sistema capitalista que necesita explotar al extremo los bienes y servicios de la naturaleza para permitir la acumulación de pocos. Más y más va quedando en evidencia que un planeta finito y limitado en sus “bondades” –al decir de los pueblos andinos- ya no soporta un proyecto infinito e ilimitado de enriquecimiento. La Tierra necesita un año y medio para reponer lo que extraemos en un año. Ya no es sostenible, y se manifiesta en el calentamiento global. Por primera vez en la COP21 de París, del año pasado, se llegó al consenso de hacer esfuerzos para limitar el calentamiento a 1,5 grados Celsius. Pero esa decisión consensual no es vinculante, de aplicación obligatoria. Y las naciones más grandes no asumen sus obligaciones…

P: Para terminar… ¿Cuál es el valor del paradigma del Hombre Nuevo, tan cercano a la reflexión y práctica política en los años setenta y que parece ahora diluirse conceptualmente?

LB: Estoy convencido, más que nunca, que debemos reinventar una forma nueva de habitar la Casa Común, tal como lo menciona el Papa Francisco en su Encíclica Laudato si. Esto exige reinventar una nueva forma de ser humano y de realizar la misión del hombre y de la mujer en tanto guardianes y cuidadores de la herencia sagrada que recibimos del universo o de Dios. “O cambiamos o vamos al encuentro de la oscuridad”, decía el gran historiador Eric Hobsbawm en su libro “La era de los extremos”. En otra parte de su libro dice: “O cambiamos o morimos”. Estoy convencido que al paradigma del poder como dominación – que es el eje del mundo moderno desde los últimos siglos- hay que oponerle el cuidado esencial y la responsabilidad colectiva por el futuro común de la Tierra y de la humanidad. Esto es lo que nos motivó a elaborar la Carta de la Tierra. Y que motiva al Papa a compartir su clara conciencia sobre “cómo cuidar la Casa Común”.

 

 

Os golpistas escondem a verdade sob a injustiça

Está em curso ainda, nesta segunda-feira, o julgamento da predidenta Dilma Rousseff por pretenso crime de responsabilidade.
Seu discurso foi altaneiro, respeitoso e com uma cerrada argumentação. Mostrou de forma cabal que constitucionalmente não cometeu crime nenhum com referência a dois decretos de suplementação (pedaladas) e o plano Safra. Juntos afetam apenas em 0,18% do orçamento da União. Praticamente muito pouco. Mesmo que houvesse algum delito, por menor que seja, a pena é absolutamente desproporcional. Por um pequeno acidente de bicicleta, a presidenta é condenada à morte.

Na media em que nos últimos dias se desenrrolaram as discussões e as oitivas dos testemunhas ou informantes foi ficando cada vez mais claro que este processo foi tramado pelo ex-presidente da Câmara Euclides Cunha, pelo vice-presidente Temer e tecnicamente montado no seio do TCU no qual dois altos funcionários mancomunados, ferindo a ética professional, elaboram materiais que serviram de base para formulaçãoda denúncia de impeachment da presidenta.

Importa enfatizar, como já escrevemos neste espaço, que por detrás está um golpe de classe: a velha oligarquia, donos de imensas fortunas pelas quais se fazem donos do poder. Sentiram-se ameaçados pela continuidade dos benefícios sociais a milhões de brasileiros que começaram a ocupar os espaços antes reservados às classes medias ou às dos privilegiados. Inaugurar-se-ia, se consolidado, um outro sujeito de poder, capaz de mudar a face do Brasil e limitar os níveis absurdos de acumulação da classe do privilégio (0,.05%¨da população ou 71 mil de super-ricos).

Postulam uma política radicalmente neoliberal que implica a diminuição do Estado, a desmontagem das conquistas sociais, as privatização de bens públicos como venda de terras nacionais a agentes estrangeiros, além do pré-sal, uma das últimas e maiores reservas de petróleo e gás do mundo.

O que nos estarrece nas perguntas feitas à presidenta é o baixíssimo nível intelectual e moral da maioria dos senadores. Mostraram-se até agora, segunda-feira, incapazes de compreender as razões constitucionais alegadas pela presidenta em consonância com a maioria dos especialistas em direito e economia do Brasil e do mundo, argumentos que encineram as pretensas justificativas do impeachment. Ademais mostram uma mentalidade provinciana, imaginando que o problema econômico-financeiro é só do governo Dilma sem situá-lo dentro da grave crise sistêmica que tomou todas as economias, afetando agora a nossa.

Na maioria dos senadores nota-se clara má vontade e cegueira, pois continuam a afirmar as mesmas acusações de crime, alguns enfatizavm “graviíssimos crimes” contra a constituição como se não tivessem escutado as detalhadas provas contrárias, aduzidas pela presidenta e do pequeno grupo de senadores que a apoia. Este foi contundente, desmascarando o processo como golpe e farsa, citando os nomes de seus principais protagonistas alguns presentes no senado. Cabe revelar que dos 81 senadores cerca 49 estão sob julgamento por crimes ou averiguações. Eles que deveriam estar no banco dos réus e não a presidenta que todos reconhecem como honesta e inocente.

Nas suas respostas a presidenta Dilma sempre conservou altura e dignidade. Nunca deixou perguntas no ar e não respondidas. Mostrou uma segurança de quem é portadora de verdade interior e de correta conduta institucional. Tal atitude é coerente com sua vida pregressa de prisioneira política barbaramente torturada e sobrevivente de um perigoso cancer. Mostrou paciência exemplar em ouvir os repisados argumentos e respondendo-os um a um. Foi sempre clara e, por vezes, contundente, rechaçando falsificações e distorções de fatos e de leis para justificar o impeachment, que parece já decidido previamente por um concluio perverso entre várias forças que têm dificuldades de conviver com a democracia e são insensíveis às demandas das maiorias pobres de nosso país.

A conduta da maioria dos senadores que a acusam me reporta à frase de São Paulo aos Romanos:”eles escondem a verdade sob a injustiça e por issso atraem ira divina” (1.18). Se consumado o impeachment, o que já não é tão seguro, entrarão na história como violadores da democracia e negadores da autoridade das urnas e enfrentarão um tribunal maior, d’Aquele que julgará e condenará a injustiça perpretada contra uma pessoa honesta, correta e inocente.

Leonardo Boff, professor emérito de ética da UERJ e escritor.

Los Juegos Olímpicos: metáfora de la humanidad humanizada

Desde el día 5 de este mes de agosto Río de Janeiro es la sede de los Juegos Olímpicos de 2016. Se ha creado una inmensa infraestructura de arenas, estadios, nuevas avenidas y túneles que dejarán un legado inolvidable a la población carioca.

La apertura y la clausura son ocasión de grandes celebraciones, en las cuales el país que hospeda intenta mostrar lo mejor de su arte y singularidad. La apertura esta vez fue de un esplendor inigualable, a semejanza de los grandes desfiles de las escuelas de samba.

Los efectos de luces y de imágenes proyectadas en pantallas enormes creaban una atmósfera de mágica y casi surrealista, provocando en muchos lágrimas de emoción.
El momento principal fue el desfile de las delegaciones de 206 países, un número mayor que el de los países representados en la ONU, que son 193. Cada delegación desfilaba con trajes típicos de sus pueblos, destacándose por sus colores vistosos y elegantes, los trajes africanos y asiáticos.

Sabemos que en todas las relaciones sociales e internacionales subyacen intereses y maniobras de poder. Pero aquí, en los Juegos Olímpicos, si existieron, fueron prácticamente invisibles. Predominaba el espíritu deportivo y olímpico por encima de las diferencias nacionales, ideológicas y religiosas. Aquí todos estaban representados, hasta un grupo, muy aplaudido, de refugiados que hoy inundan especialmente Europa. Tal vez este evento sea uno de los pocos espacios en los cuales la humanidad se encuentra consigo misma, como una única familia, anticipando una humanización siempre buscada pero nunca definitivamente mantenida porque todavía no hemos avanzado en la conciencia de que somos una especie, la humana, y tenemos un único destino común junto con nuestra Casa Común, la Tierra.

Este tal vez sea el mensaje simbólico más importante que un evento como este envía a todos los pueblos. Más allá de los conflictos, diferencias y problemas de todo tipo, podemos vivir anticipadamente y, por un momento, la humanidad que finalmente se humanizó y encontró su ritmo en consonancia con el ritmo del propio universo. Este es uno y complejo, hecho de redes incontables de relaciones de todos con todos, constituyendo un cosmos en cosmogénesis, gestándose continuamente a medida que se expande y se complejiza. A este ritmo no escapa tampoco la humanidad.

Los Juegos Olímpicos nos invitan a reflexionar sobre la importancia antropológica y social del juego. No pienso aquí en el juego que se volvió profesión y gran comercio internacional como el futbol, el baloncesto y otros, que son más bien deportes que juegos. El juego, como dimensión humana, se revela mejor en los medios populares, en la calle o en la playa o en algún espacio con hierba o con arena. Este tipo de juego no tiene ninguna finalidad práctica, pero lleva en sí mismo un profundo sentido como expresión de alegría de divertirse juntos.

En los Juegos Olímpicos impera otra lógica, diferente de la cotidiana de nuestra cultura capitalista, cuye eje articulador es la competición excluyente: el más fuerte triunfa y, en el mercado, si puede, se come a su concurrente. Aquí hay competición, pero es incluyente, pues participan todos. La competición es para el mejor, apreciando y respetando las cualidades y el virtuosismo del otro.

La tradición cristiana desarrolló toda una reflexión sobre el significado transcendente del juego. Quiero concentrarme un poco sobre ella. Las dos Iglesias hermanas, la latina y la griega, se refieren al Deus ludens, al homo ludens e incluso a la eccclesia ludens (Dios, el hombre y la Iglesia lúdicos).

Veían la creación como un gran juego de Dios lúdico: hacia un lado lanzó las estrellas, hacia otro el sol, más abajo puso los planetas y con cariño colocó la Tierra, equidistante del Sol, para que pudiese tener vida. La creación expresa la alegría desbordante de Dios, una especie de teatro en el cual desfilan todos los seres y muestran su belleza y grandeur. Se hablaba entonces de la creación como un theatrum gloriae Dei (un teatro de la gloria de Dios).

En un bello poema dice el gran teólogo de la Iglesia ortodoxa Gregorio Nacianceno (+390): «El Logos sublime juega. Engalana con las más variadas imágenes y por puro gusto y por todos los modos, el cosmos entero». En efecto, el juguete es obra de la fantasía creadora, como lo muestran los niños: expresión de una libertad sin coacción, creando un mundo sin finalidad práctica, libre del lucro y de beneficios individuales.

«Porque Dios es vere ludens (verdaderamente lúdico) cada uno debe ser también vere ludens, aconsejaba, ya mayor, uno de los más finos teólogos del siglo XX, Hugo Rahner, hermano de otro eminente teólogo, que fue profesor mío en Alemania, Karl Rahner.

Estas consideraciones sirven para mostrar cómo puede ser sin nubarrones y sin angustia nuestra existencia aquí en la Tierra, al menos por un momento, especialmente cuando se vislumbra en la belleza de las diferentes modalidades de juegos la misteriosa presencia de un Dios lúdico. Entonces no hay que temer. Lo que nos bloquea la libertad y la creatividad es el miedo.

Lo opuesto a la fe no es tanto el ateísmo sino el miedo, especialmente el miedo a la soledad. Tener fe, más que adherirse a un conjunto de verdades, es poder decir, siguiendo a Nietzsche, “sí y amén a toda la realidad”. En lo profundo, la realidad no es traicionera, sino buena y bonita, alegre acogedora. Alegrarse por formar parte de ella lo expresamos en el juego, y, de forma universal, en los Juegos Olímpicos.

Tal vez éste sea su sentido secreto.

Leonardo Boff es teólogo, filósofo y escritor

Como enfrentar o fundamentalismo

Atualmente em todo mundo, se verifica um aumento crescente do conservadorismo e de fenômenos fundamentalistas que se expressam pela homofobia, xenofobia, anti-feminismo, racismo e toda sorte de discriminações.

O fundamentalista está convencido de que a sua verdade é a única e que todos os demais ou são desviantes ou fora da verdade. Isso é recorrente nos programas televisivos das várias igrejas pentecostais, incluindo setores da Igreja Católica. Mas também no pensamento único de setores politicos. Pensam que só a verdade tem direito, a deles. O erro deve ser combatido. Eis a origem dos conflitos religosos e politicos. O fascimo começa com esse modo fechado de ver as coisas.

Como vamos enfrentar esse tipo de radicalismo? Além de muitas outras formas, creio que uma delas consiste no resgate do conceito bom do relativismo, palavra que muitos nem querem ouvir. Mas nele há muita verdade.

Ele deve ser pensado em duas direções: Em primeiro lugar, o relativo quer expressar o fato de que todos estão de alguma forma relacionados. Na esteira da física quântica, insiste a encíclica do Papa Francisco “sobre como cuidar da Casa Comum”:“tudo está intimamente relacionad; todas as criaturas existem na dependência uma das outras”(n.137;86). Por esta inter-relação todos são portadores da mesma humanidade. Somos uma espécie entre tantas, uma família.

Em segundo lugar, importa compreender que cada um é diferente e possui um valor em si mesmo. Mas está sempre em relação com outros e seus modos de ser. Dai ser importante relativizar todos os modos de ser; nenhum deles é absoluto a ponto de invalidar os demais; impõe-se também a atitude de respeito e de acolhida da diferença porque, pelo simples fato de estar-aí, goza de direito de existir e de co-existir

Quer dizer, nosso modo de ser, de habitar o mundo, de pensar, de valorar e de comer não é absoluto. Há mil outras formas diferentes de sermos humanos, desde a forma dos esquimós siberianos, passando pelos yanomamis do Brasil, até chegarmos aos moradores das comunidades da periferia e aos moradores de sofisticados Alphavilles, onde moram as elites opulentas e amedrontadas. O mesmo vale para as diferenças de cultura, de língua, de religião, de ética e de lazer.

Devemos alargar a compreensão do humano para além de nossa concretização. Vivemos na fase da geo-sociedade, socidade mundial, una, múltipla e diferente.

Todas estas manifestações humanas são portadoras de valor e de verdade. Mas são um valor e uma verdade relativos, vale dizer, relacionados uns aos outros, inter-relacionados, sendo que nenhum deles, tomado em si, é absoluto.

Então não há verdade absoluta? Vale o “everything goes” de alguns pós-modernos? Traduzindo: “vale tudo”? Não há o vale tudo. Tudo vale na medida em que mantem relação com os outros, respeitando-os em sua diferença e não prejudicando-os.

Cada um é portador de verdade mas ninguém pode ter o monopólio dela, nem uma religião, nem uma filosofia, nem um partido politico,nem uma ciência. Todos, de alguma forma, participam da verdade. Mas podem crescer para uma compreensão mais plena da verdade, na medida em que se relacionam.

Bem dizia o poeta espanhol António Machado: “Não a tua verdade. A verdade. Vem comigo buscá-la. A tua, guarde-a”. Se a buscarmos juntos, no diálogo e na recíproca relacionalidade, então mais e mais desaparece a minha verdade para dar lugar à nossa Verdade, comungada por todos.

A ilusão do Ocidente, dos USA e da Europa, é de imaginarem que a única janela que dá acesso à verdade, à religião verdadeira, à autêntica cultura e ao saber crítico é o seu modo de ver e de viver. As demais janelas apenas mostram paisagens distorcidas.

Pensando assim, se condenam a um fundamentalismo visceral que os fez, outrora, organizar massacres ao impor a sua religião na América Latina e na Áfica e, hoje, fazendo guerras com grande mortandade de civis, para impor a democracia no Iraque, no Afeganistão, na Síria e em todo o Norte da África. Aqui se dá também o fundamentalismo, de tipo occidental.

Devemos fazer o bom uso do relativismo, inspirados, por exemplo, na culinária. Há uma só culinária, a que prepara os alimentos humanos. Mas ela se concretiza em muitas formas e as várias cozinhas: a mineira, a nordestina, a japonesa, a chinesa, a mexicana e outras.

Ninguém pode dizer que só uma é a verdadeira e gostosa, por exemplo, a mineira ou a francesa, e as outras não. Todas são gostosas do seu jeito e todas mostram a extraordinária versatilidade da arte culinária.

Por que com a verdade deveria ser diferente? A base do fundamentalismo é essa arrogância que de que o seu modo de ser, sua ideia, a sua religião e a sua forma de governo é a melhor e a única válida no mundo.

Leonardo Boff é filósofo,teólogo, professor emérito de Etica da UERJ e escrritor.