Were he alive today, Socrates would die of sadness

We are living times of the post: post-modern, post-capitalist, post-neoliberal, post-communism, post socialism, post-democracy, post-religious, post-Christian, post-human and, very recently, post-truth. Practically everything has its “post”. This fact only shows that we have not yet found the term that defines our times, and we are prisoners of the old. However, here and there signs appear that a fitting name is about to come. In other words, we do no know yet how to define our times.

This began with the expression post-truth. It was coined by the Serbo-Northamerican dramatist, Steve Tesich, in a 1992 article of The Nation, and used again by him when he ironically wrote about the scandal of the Gulf War. President Bush, Jr., gathered with all his Cabinet, excused himself for a few minutes. As a Christian Fundamentalist, Bush, Jr. went to ask the advise of the Good Lord. Says President Bush, Jr., “on my knees I asked the Good Lord to illuminate the decision that I was to make; it became clear to me that we had to go to war against Saddam Hussein”. The best intelligence affirmed that there were no weapons of mass destruction. It was a post-truth. But thanks to the “Good Lord” and against all intelligence, Bush, Jr., reaffirmed: “We are going to war”. And, barbarians, they went and destroyed one of the most ancient great civilizations of the world.

The 2016 Oxford Dictionary selected it as the word of the year, defining it as follows: “That which relates to the circumstance where objective facts are less influential on public opinion than personal emotions and beliefs”. Truth is not important, only my truth matters. British journalist Matthew D’Ancona dedicated a whole book to the term – “Post-truth: the new war against facts in times of fake news (Faro Editorial 2018). In that book he shows how personal belief and conviction predominates over the cold facts of reality.

It is painful to affirm that the whole philosophic tradition of the West and the East, that implied an exhaustive effort in search of the truth of things, is now being invalidated by an unprecedented historical movement that affirms that the truth of reality and the strength of facts is somehow irrelevant. What matters are my beliefs and convictions: only those facts and versions, whether true or false, that fit my beliefs and convictions will be considered . For me they are the truth. This worked very well in the presidential campaigns of Donald Trump and Jair Bolsonaro.

If Socrates, who incessantly dialogued with his interlocutors about the truth of justice, beauty and love, were to witness the predominance of post-truth, he surely would not need to drink the hemlock. He would die of sadness.

Post-truth reveals the depth of the crisis of our civilization. It represents the cowardice of the spirit that refuses to see and live with that which is. It must be deformed and shaped to the subjective taste of the people and groups, usually political.

Here we find the words of the Spanish poet, Antonio Machado, fugitive from the persecution of fascist dictator Francisco Franco: “Your truth? No, the truth. And come with me to search for it. Your truth? Keep it to yourself”. Shamefully, now it is no longer necessary to search together for the truth. Taught to be individualists by capitalist culture, each one takes as truth that which serves them. A few face the “truthful” truth, and let themselves be measured by it. But reality resists and overcomes and gives us hard lessons.

As Ilya Prigogine, Nobel laureate in thermodynamics, well observed in his book, The end of certitudes (1996): we live in times of possibilities more than certitudes, which does not impede the search for the truth of the laws of nature. Zygmunt Bauman would prefer to speak “of the liquid realities” as a characteristic of our times. He would say that with irony, because this is how the truth of things (the truth of life, of love, etc.) was sacrificed. It would be the empire of everything goes; of all is worthy. But we know that not all is worthy, such as to rape a child.

Post-truth is not the same as fake news: these are lies and slanders diffused to millions against persons or political parties by digital means. They played a decisive roll in the victory of Bolsonaro and in the triumph of Trump as well. Here, shamelessness, lack of character and a total lack of commitment to facts, rule. In post truth, the selection of that, truth or false, which fits my vision of things, predominates. Its defect is its uncritical lack of discernment to seek that which is really true or false.

I do not believe that we are in an era of the “post-truth”. The perverse does not have a way to sustain itself so as to create a history. Truth – whose light never goes out – always has the last word.

Leonardo Boff Eco-Theologian-Philosopher Earthcharter Commission

Free translation from the Spanish sent by
Melina Alfaro, alfaro_melina@yahoo.com.ar.
Done at REFUGIO DEL RIO GRANDE, Texas, EE.UU.

 

 

L.Boff: “Le pedí al Papa Francisco por carta que ordene a las mujeres”

Leonardo Boff: “Le pedí al Papa Francisco por carta que ordene a las mujeres”

El teólogo Leonardo Boff

El teólogo Leonardo Boff

“Hoy es difícil vivir en Brasil. El ministro de Economía, Paulo Guedes, es uno de los “Chicago Boys”, formados en la Universidad de Chicago, que trabajaron en el Chile de Pinochet”

“El gobierno de Bolsonaro está desmontando las políticas sociales de Lula”

“La jerarquía eclesiástica está orientada hacia “áreas” como el poder, el orden, los dogmas, el derecho canónico, en una condición constante de autorreferencia”

“Sólo con el Espíritu es posible superar el Antropoceno y llegar al Ecoceno, a una sociedad sostenible, vital, abierta a la convivencia”

(Blog de Leonardo Boff).- De un Brasil en crisis, esclavizado, “campo de batalla en la guerra fría entre Estados Unidos y China”, de un continente explotado “para satisfacer a las superpotencias”, humillado, pisoteado, llega un mensaje de esperanza. De renovación. Que toca los temas del ambiente “rumbo a un nuevo Ecoceno” y de la igualdad social. Que habla del papel de la mujer, del nuevo rostro de la Iglesia, la del Papa Francisco. Un mensaje libre, “como el Espíritu Santo”.

Leonardo Boff, exponente destacado de la teología de la liberación, incómodo cuando era sacerdote y también después (abandonó el hábito en 1992; en 1985 había sido advertido por la Congregación para la Doctrina de la Fe), activista de los derechos humanos, profesor universitario, está confiado: “En toda gran crisis hay la posibilidad de un cambio, pueden nacer nuevas fuerzas. Y Brasil es mayor que esa crisis”. LO entrevistan en el Corriere della Sera

¿Profesor Boff, es usted optimista o no?

En realidad, estoy preocupado. La situación en Brasil es trágica: el ultraliberalismo de Jair Bolsonaro, la extrema derecha política que hace apología de la violencia y de los regímenes dictatoriales, que exalta a los torturadores como héroes nacionales… Nunca vivimos nada semejante.

¿Cuál es la explicación?

Detrás de eso, está el proyecto de recolonizar América Latina y obligarla a ser solamente exportadora de commodities (carne, alimentos, minerales…). Y, en esa estrategia perversa, Brasil es central.

“Brasil tendrá un papel primordial en el juego economía-ecología”

¿Por qué?

Porque es un país riquísimo, una reserva de bienes naturales que faltan en el mundo. Como dijo varias veces el premio Nobel Joseph Stiglitz, en los próximos años toda la economía dependerá de la ecología. Y Brasil tendrá un papel primordial en ese juego.

¿Es difícil vivir en Brasil hoy?

Mucho. El ministro de Economía, Paulo Guedes, es uno de los “Chicago Boys”, formados en la Universidad de Chicago, que trabajaron en el Chile de Pinochet. El ultraliberalismo de derecha está haciendo una política de los ricos para los ricos, está privatizando todo. Guedes está trayendo la política de Pinochet a Brasil. ¿Y sabes por qué nadie protesta, por qué la gente no sale a la calle como está pasando ahora en Chile?

No.

¡Porque el gobierno anunció que reprimirá cualquier protesta con el ejército! Aquí todos tienen miedo, aunque el descontento crezca. Pero dentro de las paredes de casa. Asistimos a una triste forma de inercia popular.

En América Latina presidentes como Evo Morales y Lula cerraron su era. Ahora, nuevas fuerzas orientan la opinión pública. ¿El impulso reformista acabó?

Tuvimos gobiernos que hicieron mucho por los pobres. En Brasil, 36 millones de personas fueron incluidas en el welfare. Pero el año pasado, un millón de familias pasaron de la pobreza a la miseria. El gobierno está desmontando las políticas sociales de Lula. Estamos tratando con una élite reaccionaria y esclavista que nunca aceptó que un obrero –en el caso de Brasil, Lula, o un indígena en el caso de Bolivia, Evo Morales– llegase a la presidencia del país. Esa élite ha hecho de todo con los medios más brutales. Pero a esta ola de violencia se le está oponiendo un movimiento de grupos progresistas, de afro-latino-americanos, de indígenas. Son los brotes de una realidad que veremos. Esa es la esperanza que nutrimos.

Futuro incierto para los indígenas de Brasil en la era Bolsonaro

Futuro incierto para los indígenas de Brasil en la era Bolsonaro

¿Ve usted algún nuevo líder político?

Lamentablemente no. Estamos en un momento de vacío, faltan figuras carismáticas, principalmente en Brasil. Tal vez,en parte también por culpa de Lula, gran carismático, pero que no supo formar una clase dirigente con nuevos carismas.

Su nuevo libro en italiano, “Soffia dove vuole” (Sopla donde quiere) habla del Espíritu Santo. ¿Por qué?

Los tiempos inquietantes que estamos viviendo exigen una reflexión seria sobre el Spiritus Creator.

Que quedó al margen de la teología.

Eso no es cierto. Existen estudios grandiosos sobre el Espíritu, desde el de Yves Congar hasta el de Jürgen Moltmann, en diálogo con el nuevo paradigma cosmológico. Pero lo que podemos decir es esto: el Espíritu Santo ha estado casi siempre al margen de la jerarquía eclesiástica. Y con razón.

¿Cómo es eso?

La jerarquía está orientada hacia “áreas” como el poder, el orden, los dogmas, el derecho canónico, en una condición constante de autorreferencia. Son todos aspectos que sirven para mantener el statu quo y que tienen su razón de ser, no niego eso. Del mismo modo, sin embargo, ellos no pueden ser predominantes. El Espíritu es más carisma que poder, más movimiento que estabilidad, más innovación que permanencia. Él sigue una lógica diferente a la de la jerarquía de la Iglesia. Por eso, casi todos los predicadores del Espíritu Santo fueron marginados o perseguidos. Los hechos confirman eso. Mi libro juzgado en 1985 por la Congregación para la Doctrina de la Fe (cuyo prefecto era Joseph Ratzinger), se titulaba Iglesia: carisma y poder. En Roma sin embargo lo leyeron como “Iglesia: carisma o poder”. Por esa confusión, me condenaron.

Leonardo Boff y Francisco

Leonardo Bof                        Jen Yves Congar

¿En vez de eso, que es lo que usted quería decir?

Yo quería crear un equilibrio entre carisma y poder. Pero ese equilibrio debe comenzar por el carisma. Si se comienza con el poder, se corre el riesgo de que este sofoque al carisma. En vez de eso, si se comienza con el carisma se impide que el poder sea ejercido de forma autoritaria, se le imponen límites, y se le obliga a ser poder-servicio y ponerse al servicio de la comunidad.

¿Cuál es el papel del Espíritu Santo hoy?

Estamos en un momento histórico, el Antropoceno, en el que las bases que sustentan la vida y la Tierra han sido profundamente atacadas. O cambiamos o morimos. El Espíritu es Spiritus Creator, Spiritus Vivificans. Sólo el Espíritu puede restaurar el equilibrio destruido por la voracidad del hombre. Sólo con el Espíritu es posible superar el Antropoceno y llegar al Ecoceno, a una sociedad sostenible, vital, abierta a la convivencia de todos con todos donde lo ecológico ocupará la centralidad. De ahí, ecoceno.

¿Por qué, en su elaboración teológica, usted insiste en enfatizar el papel de la ciencia?

No es posible hacer una teología actualizada sin un diálogo profundo con la nueva visión del mundo proveniente de las ciencias de la vida, de la Tierra, del cosmos. Esa lectura tiene ya un siglo, pero no es hegemónica. Son pocos los teólogos que han aceptado este desafío.

“Si se comienza con el carisma se impide que el poder sea ejercido de forma autoritaria”

¿Por qué?

Porque obliga a estudiar ciencias diferentes: la física cuántica, la nueva biología, la astrofísica, la teoría del caos y de la complejidad. Después de tal camino, digo esto por experiencia, es más fácil hacer teología, porque con esos datos, Dios aparece inmediatamente como la energía misteriosa y amorosa que sustenta todo y que lleva adelante todo el proceso cosmogénico. La categoría teológica del Espíritu Santo es más adecuada para esa nueva forma de teología.

¿La conciencia ecológica qué tiene que ver con el Espíritu Santo?

El principal objetivo de mi libro es afirmar que el diálogo con la ecología y con la nueva cosmología nos obliga a cambiar el paradigma. El paradigma de la filosofía y de la teología occidentales es de raíz griega, esencialista, basado en naturaleza, sustancia, esencia y otros términos semejantes que pertenecen al área de la permanencia, de la estabilidad. En vez de eso, cuando se habla de Espíritu, todo es dinamismo, innovación. Hay que cambiar la forma de pensar a Dios, la historia, la Iglesia. Dios es dinamismo de tres personas divinas en comunicación entre sí y con la creación.

¿Teología de la ecología, entonces?

Yo he tratado de hacer una teología con un nuevo horizonte de comprensión. El mismo que el Papa Francisco indica en la encíclica Laudato si’: todo es relación; nada existe fuera de la relación. Poéticamente Francisco escribe: “El sol y la luna, el cedro y la florecilla, el águila y el gorrión: el espectáculo de sus incontables diversidades y desigualdades significa que ninguna criatura se basta a sí misma. Ellas existen solo en dependencia unas de otras, para completarse mutuamente en el servicio de unas a otras”. La tesis de la ecología es precisamente esta: todo está conectado para formar la gran comunidad de vida, el todo de la naturaleza y del universo. Y este modo de pensar corresponde a la naturaleza del Espíritu Santo.

“Hay que cambiar la forma de pensar a Dios, la historia, la Iglesia”

¿Le parece a usted que la Iglesia católica está lista para aceptar estas reflexiones suyas?

La situación es diferente en cada país, pero en todas partes faltan profetas. Con Wojtyla y Ratzinger asistimos al retorno de la gran disciplina, vimos una Iglesia cerrada en sí misma, preocupada con la ortodoxia, atenta a combatir enemigos como la modernidad, las nuevas libertades. Y, sobre todo distante del pueblo, con una teología erudita pero pobre en innovación y una liturgia ajena a la sensibilidad moderna.

Mientras que ahora…

Con el Papa Francisco surge otro tipo de Iglesia, abierta como un hospital de campaña, donde la centralidad no es tanto la ortodoxia, sino la pastoral del encuentro, de la ternura, de la convivencia. Para el Papa Francisco las doctrinas son importantes, pero lo más importante es entender que Cristo vino para enseñarnos a vivir los bienes del reino como el amor incondicional, la misericordia, la solidaridad, la compasión por quien sufre, por los últimos en total apertura al Padre de bondad y misericordia.

¿Mensaje recibido?

No siempre. Muchos católicos tradicionalistas no se han dado cuenta de que estamos ante otro tipo de papa, menos doctor y más pastor en medio de su pueblo. Un papa que lleva menos los símbolos paganos de los emperadores romanos y más la sencillez de un párroco de aldea, sencillo, humilde, amigo de todos. Un hombre que viene de lejos, por eso es libre. Si no fuese así, ¿por qué el nombre de Francisco? Sería una contradicción pensar en San Francisco de Asís en un palacio pontificio. Pero tenemos a Francisco de Roma que vive y come con todos los demás, no él solo.

Lula da Silva, con un ejemplar de Laudato Si

Lula da Silva, con un ejemplar de Laudato Si

¿El aumento de las protestas públicas en la Iglesia contra el Papa Francisco le preocupa?

No me preocupa, porque no le preocupa. ¿Cómo sé esto? Un amigo suyo, Carlo Petrini, con el cual al Papa le gusta dialogar porque es agnóstico y que me visitó aquí en Petrópolis-Rio, reveló que el papa duerme desde las 21h30 hasta las 5h30 como un tronco, bebe su mate y lleva adelante, franciscanamente, su misión, con una irradiación mundial en sentido religioso, ético y político. Nos conocemos desde 1972. Intercambié con él algunas cartas sobre temas de ecología y sobre el Sínodo para la Amazonia de octubre pasado.

¿A propósito, qué espera usted de la exhortación apostólica pos-sinodal de Francisco, que se espera en breve?

Algo bueno. Sobre todo sobre la defensa del rostro indígena de la Iglesia y sobre las mujeres. En mis cartas le pedí que hiciese un gesto profético sin pedir nada a nadie, como hizo Juan XXIII cuando convocó el Concilio Vaticano II.

¿Qué gesto?

Ordenar a las mujeres.

Misa conclusiva del Sínodo de la Amazonía

Misa conclusiva del Sínodo de la Amazonía

¿Y le respondió?

Me agradeció la carta sin comentar nada.

Usted dedica su libro a las mujeres.

Yo digo que la primera Persona divina en entrar en este mundo, o en irrumpir en el proceso de la evolución, no fue el Hijo, como dice la Iglesia. Fue el Espíritu Santo. Esto está muy claro en el texto de Lucas: “El Espírito vendrá sobre ti… y te cubrirá con su sombra”. Hice una búsqueda de meses en patrología: no hay ningún rastro de la centralidad del Espíritu. Ni siquiera en los grandes teólogos. De acuerdo con una lectura predominantemente masculina, prevalece el Hijo. Pero el Hijo vino después de la aceptación (“fiat”) de María, por lo tanto después del Espíritu. Y digo más aún: el Espíritu asumió a María, la divinizó. En el proyecto del Altísimo, hombre y mujer son igualmente divinizados. Forman parte de Dios.

Hoy la teología de la liberación es ecoteología, teología feminista, teología afro. Los pobres siguen siendo muchos y oprimidos. ¿La teología de la liberación tiene todavía un largo camino por delante?

La existencia de los pobres, de los oprimidos me hace pensar siempre en Jesús, en San Francisco y en tantos otros que tuvieron misericordia de ellos. Mientras existan pobres, especialmente en la medida en que su número aumenta, más necesaria se hace una teología de liberación. Es la situación actual en todo el mundo.

Le acusaron de ser pro-marxista.

Marx nunca fue padre ni padrino de la teología de la Liberación, como insinuaban los dictadores latinoamericanos. Pero hoy, más que nunca, la teología de la liberación es urgente. El ejército de los pobres ha aumentado terriblemente. Si la teología, sea la que sea, no toma en serio la situación actual difícilmente se librará de la crítica de cinismo y de irrelevancia histórica. Es preciso leer los signos de los tiempos. El Espíritu nos invita a tomar una posición del lado de las víctimas, de aquellos que el sistema imperante ha hecho invisibles.

liberacion

Fuente: Religión Digital de 17/2/2020

Ética e Espiritualidade face aos desastres ecológicos atuais

As grandes chuvas com inundações desastrosas que afetaram muitas cidades do Brasil e paralelamente os incêndios fenomenais na Austrália, seguidos imediatamente de inesperadas inundações, constituem sinais inequívocos da Terra de que nela algumas mudanças importantes estão ocorrendo. É praticamente consenso de que estas mudanças para pior se devem à ação irresponsável dos seres humanos (a era do antropoceno) em sua relação para com a natureza e para com a totalidade do planeta Terra.

Os vários grupos de cientistas que sistematicamente acompanham o estado da Terra atestam que, de ano para ano, os principais itens que sustentam a vida (água, solos, ar puro, fertilidade, climas e outros) estão se deteriorando dia a dia. Quando isso vai parar? O dia da Sobrecarga da Terra (the Earth Overshoot Day) foi atingido no dia 29 de julho de 2019. Isto significa: até esta data foram consumidos todos os recursos naturais disponíveis. Agora a Terra entrou no vermelho e no cheque especial. Chegaremos até dezembro? Se teimarmos em manter o consumo atual, temos que aplicar violência contra a Terra forçando-a a dar o que já não tem ou não pode repor. Sua reação a esta violência se expressa pelo aquecimento global, pelas enchentes, pelas grandes nevascas, pela perda da biodiversidade, pela desertificação, pelo aumento do dióxido de carbono e do metano e pelo crescimento da violência social já que Terra e Humanidade constituem uma única entidade relacional.

Ou mudamos nossa relação para com a Terra viva e para com a natureza ou segundo S. Bauman,“engrossaremos o cortejo daqueles que rumam na direção de sua própria sepultura”.Desta vez não dispomos de uma Arca de Noé salvadora.

Não temos outra alternativa senão mudarmos.Quem acredita no messianismo salvador da ciência é um iludido: a ciência pode muito mas não tudo: ela detém os ventos, segura as chuvas, limita o aumento dos oceanos? Não basta diminuir a dose e continuar com o mesmo veneno ou apenas limar os dentes do lobo. A mudança demanda atender a alguns dos seguintes marcos fundamentais.

Primeiro: uma visão espiritual do mundo. Isso não tem a ver com a religiosidade, mas com uma nova sensibilidade e um novo espírito de renúncia à uma relação violenta e meramente utilitarista da natureza. Há que se reconhecer que ela tem um valor em si mesmo, somos parte dela e que há de ser cuidada e respeitada como algo sagrado. Nisso consiste a nova sensibilidade e espiritualidade.

Segundo: resgatar o coração, o afeto, a empatia e a compaixão. Esta dimensão foi descurada em nome da objetividade da tecno-ciência. Mas nela se aninha o amor, a sensibilidade para com os outros, a ética dos valores e a dimensão espiritual. Porque não se dá lugar ao afeto e ao coração não há porquê respeitar a natureza e escutar as mensagens que ela nos está enviando com as enchentes e o aquecimento global. A tecno-ciência operou uma espécie de lobotomia nos seres humanos que já não sentem seus clamores. Imaginam ser a Terra um simples baú de recursos infinitos a serviço de um projeto de um enriquecimento infinito. Temos que mudar de paradigma: de uma sociedade industrialista que exaure a natureza para uma sociedade de conservação e cuidado de toda a vida.

Terceiro: tomar a sério o princípio de cuidado e de precaução. Ou cuidamos do que restou da natureza e regeneramos o que temos devastado,como o MST que se propôs neste ano plantar um milhão de árvores nas áreas depredadas pelo agronegócio, ou então nosso tipo de sociedade terá dias contados. A precaução exige que não se coloquem atos nem se usem elementos cujas consequências não podemos controlar. Ademais, a filosofia antiga e moderna já viu que o cuidado é a pré-condição para que surja qualquer ser. É também o norteador antecipado de toda ação. Se a vida, também a nossa, não for cuidada, adoece e morre. A prevenção e o cuidado são decisivos no campo da nanotecnologia e da inteligência artificial autônoma. Esta, sem sabermos, pode tomar decisões e penetrar em arsenais nucleares e pôr fim à nossa civilização.

Quarto: o respeito a todo ser. Cada ser tem valor intrínseco e tem seu lugar no conjunto dos seres.Mesmo o menor deles revela algo do mistério do mundo e do Criador. O respeito impõe limites à voracidade de nosso sistema depredador e consumista. Quem melhor formulou uma ética do respeito foi o médico e pensador Albert Schweitzer (+1965). Ensinava: ética é a responsabilidade e o respeito ilimitado por tudo o que existe e vive. Esse respeito pelo outro nos obriga à tolerância,urgente no mundo e entre nós, sob o governo de extrema-direita que nutre desprezo aos negros, índígenas, quilombolas, LGBT e às mulheres.

Quinto: atitude de solidariedade e de cooperação. Esta é a lei básica do universo e dos processos orgânicos. Todas as energias e todos os seres cooperam uns com os outros para que se mantenha o equilíbrio dinâmico, se garanta a diversidade e todos possam co-evoluir. O propósito da evolução não é conceder a vitória ao mais adaptável mas permitir que cada ser, mesmo o mais frágil, possa expressar virtualidades que emergem daquela Energia de Fundo que tudo sustenta, da qual tudo saiu e para qual tudo volta. Hoje, devido à degradação geral das relações humanas e naturais devemos, como projeto de vida, ser conscientemente solidários e cooperativos. Caso contrário, não salvaremos a vida nem garantiremos um futuro promissor para a Humanidade. O sistema econômico e o mercado não se fundam na cooperação mas na competição, a mais desenfreada. Por isso criam tantas desigualdade a ponto de 1% da humanidade possuir o equivalente aos 99% restantes.

Sexto: fundamental é a responsabilidade coletiva. Ser responsável é dar-se conta das consequências de nossos atos. Hoje. construimos o princípio da auto-destruição. O ditame categórico é então: aja de forma tão responsável que as consequências de tua ação não sejam destrutivas para a vida e seu futuro e não ativem a auto-destruição.

Sétimo: colocar todos os esforços na consecução de uma bio-civilização centrada na vida e na Terra. O tempo das nações já passou. Agora é o tempo da construção e da salvaguarda do destino comum Terra e Humanidade. Sua realização não se fará sem pormos em ação os marcos acima elencados.

Leonardo Boff é eco-teólogo, filósofo e escreveu: Como cuidar da Casa Comum, Vozes 2019.

 

 

“Dos Papas”: zwei Arten von Menschen, zwei Modelle von Kirche

Ich habe gerade den Film „Dos Papas“ von Fernando Meirelles, dem genialen brasilianischen Filmemacher, gesehen. Meiner Meinung nach ist der Film technisch und ästhetisch gut gemacht, so wie er die grandiosen Räume des Vatikans und seine Gärten zeigt. Der Film basiert auf historischen Ereignissen, mit der logischen Kreativität, die diese Kunstform ermöglicht, insbesondere bei der Konstruktion der Dialoge, die ihre jeweiligen Theologien und ihre bekannten Positionen widerspiegeln. Was ich hier sage, ist meine ganz persönliche Meinung. Ich hatte das Privileg, beide Päpste persönlich zu kennen, mit denen ich enge Beziehungen und Freundschaften pflegte und unterhalte.

Papst Ratzinger: rigoros und raffiniert

 Ich bin Professor Joseph Ratzinger dankbar, dass er meine Doktorarbeit über “Die Kirche als Grundsakrament in der säkularisierten Welt” positiv bewertet hat. Sie war umfangreich mit mehr als 500 gedruckten Seiten. Professor Ratzinger hat mich mit einer beachtlichen Summe finanziell unterstützt und einen Redakteur gefunden, der sie veröffentlichte, als niemand riskieren wollte, ein Buch von solchen Dimensionen zu verlegen. Seine Aufnahme in der internationalen theologischen Gemeinschaft war ausgezeichnet. Es gilt als ein grundlegendes Werk, vor allem für den französischen Dominikaner Jean Yves Congar, einem bekannten Spezialisten des Themas Kirche.

 Professor Ratzinger ist eine sehr kultivierte und äußerst intelligente Person. Ich habe ihn noch nie seine Stimme erheben hören. Er ist sehr schüchtern und zurückhaltend.

Als ich erfuhr, er sei zum Papst gewählt worden, dachte ich sofort: “Er ist ein Papst, der viel leiden wird, weil er vielleicht nie das Volk umarmt hat, am allerwenigsten eine Frau, noch ist er jemals einer Vielzahl ausgesetzt gewesen.”

 Unsere Freundschaft wurde durch die Tatsache gestärkt, dass sich fünf Jahre lang, beginnend in der Pfingswoche 1974 (was oft um den Mai herum stattfindet) ca. 25 bekannte progressive Männer und Frauen aus der ganzen Welt in der Stadt Nijegen in den Niederlanden versammelten und in anderen europäischen Städten.  Eine Woche lang führten wir in einer kleinen Gruppe von Wissenschaftlern, ebenfalls mit Paulo Freire, ökumenische Diskussionen über Themen, die für die Welt und die Kirche relevant sind.  Wir veröffentlichten die Zeitschrift Concilium, die in 7 Sprachen erschien und noch heute erscheint (in Brasilien beim Verlag Editora Vozes). In diesem Magazin arbeiten die besten Köpfe der Welt in verschiedenen Wissensgebieten zusammen, von Sexualität und Befreiungstheologie bis hin zur modernen Kosmologie.

 Professor Ratzinger saß fast immer neben mir.  Nach dem Mittagessen, während alle anderen ein Nickerchen machten, schlenderten Professor Ratzinger und ich durch die Gärten und diskutierten theologische Themen; unsere Lieblingsthemen waren Augustinus und der Hl. Bonaventura, deren Bücher ich praktisch alle gelesen habe.

 Ein jeder in seiner Rolle, ohne die Beziehung abzubrechen

1984 zum Kardinal und Präsidenten der Kongregation für die Glaubenslehre ernannt, hatte er die undankbare Aufgabe, mich zu meinem Buch Kirche: Charisma und Macht zu befragen. Kardinal Ratzinger erfüllte seine institutionelle Rolle als Verhörer und ich die des Verteidigers meiner Meinungen. Es war ein starker Dialog, war aber stets elegant geführt von seiner Seite, auch wenn es nach der Vernehmung einen zweiten Teil gab, nämlich eine noch schwierigere Begegnung mit ihm und den brasilianischen Kardinälen Don Paulo Evaristo Arns und Don Aloysio Lorscheider, die mich nach Rom begleiteten und zu meinen Gunsten aussagten. Wir waren drei gegen eins. Ich muss zugeben, Kardinal Ratzinger fühlte sich unwohl.

Ein Jahr später erlebte ich den Höhepunkt des Lehrprozesses, der dazu führte, dass ich vom Lehrstuhl für Theologie und von meiner Position im Verlag Vozes entfernt wurde, und mir ein “silencio obsequioso” („Schweigejahr“, Anm. der Übersetzerin) auferlegt wurde, das mich daran hinderte, zu sprechen, zu lehren, Interviews zu geben oder etwas zu veröffentlichen. Die endgültige Entscheidung nach der Vernehmung wurde von 13 Kardinälen getroffen (die Anzahl 13, um ein Unentschieden zu vermeiden). Später erfuhr ich von einem Abgesandten seines Privatsekretärs, dass Kardinal Ratzinger zu meinen Gunsten gestimmt hatte, aber es war die unterlegene Stimme. Es muss gesagt werden, dass immer, wenn Nachrichtenreporter Kardinal Ratzinger nach mir fragten, er mit Humor antwortete, dass ich “ein frommer Theologe” sei, dass ich eines Tages meinen wahren theologischen Weg vertiefen würde.  Der Film zeigt nicht die raffinierte und elegante Figur, die Kardinal Ratzinger charakterisiert.  In einer Szene erhebt er seine Stimme und schreit fast, was mir völlig unwahrscheinlich und unvereinbar mit seinem Charakter erscheint.

Obwohl wir uns in verschiedenen Situationen befanden, er als Papst und ich, ein zum Laien beförderter Theologe, zerbrach unsere Freundschaft nie. Als zu seinem 90. Geburtstag eine Festschrift erstellt wurde, in der viele namhafte Persönlichkeiten auf Bitten von Papst Benedikt selbst Beiträge leisteten, wurde ich gebeten, mein Zeugnis über ihn zu schreiben, was ich mit Freude tat.  Freundschaft ist stärker als jede Lehre, ist immer menschlich.

Papst Franziskus: zärtlich, brüderlich und erneuernd (ein Innovator)

In Bezug auf Jorge Mario Bergoglio, der jetzige Papst Franziskus, würde ich Folgendes sagen: Wir haben uns 1972 im Colegio Maximo de San Miguel in Buenos Aires, Argentinien, getroffen. Er sprach über die Einzigartigkeit des spirituellen Weges des Hl. Ignatius von Loyola und des geistlichen Weges des Hl. Franziskus. Wir diskutierten die Hermeneutik eines französischen Schriftstellers, an dessen Namen ich mich nicht erinnere, und auch Aspekte der Befreiungstheologie Argentiniens (das schweigende Volk und die unterdrückte Kultur) und die unseres Brasiliens und Perus (die soziale Ungerechtigkeit und die historische Unterdrückung der Armen und der Afro-Nachkommen). Es gibt ein Foto von dieser Versammlung, das mir Papst Franziskus freundlicherweise aus Rom geschickt hat.  Dieses Foto zeigt die gesamte Gruppe der anwesenden Theologen, von denen die meisten nicht mehr unter uns weilen. Einige von ihnen wurden verfolgt und gefoltert unter der barbarischen Unterdrückung des argentinischen oder chilenischen Militärs.  Nach diesem Treffen haben wir uns gegenseitig aus den Augen verloren.

Papst Franziskus: Theologe der ganzheitlichen Befreiung

Juan Carlos Scannone, der kürzlich verstorben Hauptvertreter der Theologie der Befreiung in Argentinien und Professor für Theologie von Papst Franziskus, erzählte mir, dass Bergoglio als Erwachsener in den Jesuitenorden eintrat (er war zuvor Chemiker, wie der Film zeigt). Er mochte sofort die Theologie der Befreiung des argentinischen Typs und er machte ein Versprechen, das er auch als Kardinal von Buenos Aires immer hielt: Jede Woche verbrachte er einen Nachmittag und sogar einen Tag in einem Slum, immer allein, er ging in die Häuser und sprach mit jedem. Er wohnte nicht im Kardinalspalast, hatte kein Auto, benutzte den Bus oder die U-Bahn.  Er lebte allein in einer Wohnung und bereitete seine eigenen Mahlzeiten zu.

Bergoglio war Generaloberer der Jesuiten Argentiniens, insbesondere aktiv in der Region Buenos Aires. Als junger Mann war er sehr streng und musste er sich einer ernsten Situation stellen, die er bis jetzt in seinem Herzen trägt: Zwei Jesuiten, Pater Francisco Jalics und Pater Orlando Yorio (ich habe Yorio persönlich in Quilmes kennengelernt) lebten in einer Barackenstadt mit den Armen und Ausgegrenzten. Alle, die mit dem Volk arbeiteten, wie 1964 in Brasilien (und vielleicht auch heute noch unter der neuen autoritären Regierung von Bolsonaro), galten als Marxisten und Subversive. Sie wurden von den Organen der militärischen Sicherheit beobachtet. Bergoglio wurde darüber informiert, dass diese beiden Jesuiten entführt und gefoltert werden sollten. Er versuchte, sie zu retten, und appellierte sogar an das Votum des Gehorsams.  Es ist typisch für den Jesuitenorden und bedeutet, dass sie die Favela verlassen sollten, um nicht Opfer gewaltsamer Repression zu werden.

Sie argumentierten in evangelikaler Form: “Ein Pastor verlässt niemals seine Herde, sein Volk; er teilt ihr Schicksal; es ist besser, dem Gott der Armen zu gehorchen, als einem menschlichen religiösen Vorgesetzten zu gehorchen.”

Letztendlich wurden sie entführt und schwer gefoltert. Jalics versöhnte sich mit Bergoglio und lebt in Deutschland, während Yorio sich im Stich gelassen fühlte und sich vom Kardinal distanzierte (Yorio starb vor Jahren in Uruguay). Ich konnte seine persönliche Bitterkeit spüren, als ich versuchte, die Sackgasse zu verstehen, mit der verantwortungsvolle religiöse Autorität in Extremsituationen konfrontiert ist. Schon damals versteckte Bergoglio viele im Colegio Méximo de San Miguel oder half ihnen, die Grenze eines anderen Landes zu erreichen, um dem sicheren Tod zu entkommen.

Papst Franziskus:  Sorge um das Gemeinsame Zuhause

Als er zum Papst gewählt wurde, haben wir wieder miteinander kommuniziert. Da er wusste, dass ich mich intensiv mit dem Thema der ganzheitlichen Ökologie beschäftigt hatte, einschließlich des Gemeinsamen Hauses, Mutter Erde, bat Papst Franziskus um meine Mitarbeit, die ich eifrig gewährte. Aber er warnte mich: “Schick die Texte nicht an den Vatikan, denn sie werden sie mir nicht geben (der berühmte Sottoseder der päpstlichen Kurie: aussitzen und vergessen), sondern sende sie direkt an mich über den argentinischen Botschafter beim Hl. Stuhl, denn er nimmt den Kumpel täglich frühmorgens mit”. So habe ich es immer getan. Es heißt, dass meine Gedanken und Themen in der Enzyklika “Laudato Si: über die Sorge um das Gemeinsame Haus” (2015) auffallen. Aber die Enzyklika ist die des Papstes, und er kann alle Berater haben, die er will. Ich schickte ihm auch Texte für die Pan-Amazonische Synode 2019, für die er sich bedankt hat.

Bei der Wahl des Namens Franziskus, auf Anregung seines brasilianischen Freundes, Kardinal Claudio Hummes, der ihm den Namen Franziskus zuflüsterte, und auf die klare Option für die Armen, wurde er verwandelt. Die Jesuitenstrenge wurde mit der franziskanischen Zärtlichkeit vereint. Er geht äußerst streng mit den internen Problemen der Vatikanischen Kurie um, der Pädophilie und der Finanzkorruption der Vatikanbank. Auf der anderen Seite ist er sichtlich zärtlich und brüderlich.

Kein Papst vor ihm hat das System aufs schärfste gerügt, das seine Sensibilität, seine Solidarität mit den Millionen Armen und Hungernden, und seine Fähigkeit zu weinen verloren hat und stattdessen das Idol des Geldes anbetet. Es ist ein Raubtier für die Natur, gegen das Leben und gegen Mutter Erde. Wir brauchen nicht zu sagen, von welchem System er spricht. Seine Option für die Armen ist deutlich. Papst Franziskus ist durch seine mutige Haltung zur ökologischen Notlage der Erde, zur globalen Erwärmung und zur Entmenschlichung der menschlichen Beziehungen zu einem religiösen und politischen Führer geworden. Seine Stimme wird auf der ganzen Welt gehört und respektiert.

Zwei Arten von Mensch und zwei Modelle von Kirche 

Der Zweck des Films ist es, zwei Arten von religiösen Personen und zwei Modelle für die Kirche zu zeigen.

Zunächst zeigt er Ratzinger und Bergoglio, beide menschlich, zutiefst menschlich. In diesem Sinne haben beide ihre positive und auch ihre dunkle Seite. Für Papst Benedikt XVI. ist es seine Milde und Nachsicht gegenüber den Pädophilen. Wir dürfen nicht vergessen, dass er unter päpstlicher Geheimhaltung, die niemals gebrochen werden kann, an alle Bischöfe geschrieben hat, um die pädophilen Priester und Bischöfe nicht an die Zivilgerichte zu übergeben. Dies würde die institutionelle Kirche demoralisieren. Sie sollten ihre Sünde bekennen und woanders hin versetzt werden. Papst Benedikt erkannte nicht, dass es nicht nur um eine Sünde ging, die durch die Beichte vergeben werden konnte. Es war ein Verbrechen gegen unschuldige Menschen, das die Ziviljustiz untersuchen und bestrafen musste. Man dachte nicht an die Opfer, sondern nur darum, das Bild der Kirche als Institution zu bewahren. Dieses Versäumnis wurde von Kardinal Bergoglio scharf kritisiert, wie der Film deutlich zeigt.

Papst Benedikt XVI. folgte der Linie von Johannes Paul II., der ein moralischer und doktrinärer Konservativer war.  Er versuchte, den „aggiornamento“ des II. Vatikanischen Konzils (1962-1965) zu relativieren. Er sah die Kirche als eine Festung an, die von allen Seiten von Feinden belagert wurde, d.h. von den Fehlern und Abweichungen der Moderne. Die vorgeschlagene Lösung bestand darin, zur früheren Disziplin der Konzile von Trient (1545-1563) und Vatikan I (1869-1870) zurückzukehren. Im Zentrum stand die Orthodoxie und die wahre Lehre, als würden Predigen retten und nicht die Glaubenspraxis. In dieser Linie war Kardinal Joseph Ratzinger streng: Mehr als 110 männliche und weibliche Theologen wurden verurteilt, von ihren Lehrstühlen abgesetzt, zum Schweigen gebracht (in Brasilien, Yvone Gebara und ich) oder in irgendeiner Form bestraft. Einer von ihnen, ein ausgezeichneter Theologe, wurde ohne Erklärung verurteilt.  Er wurde so deprimiert, dass er an Selbstmord dachte.  Er wurde erst geheilt, als er nach Mittelamerika ging, um mit den Comunidades Eclesiales de Base (Basisgemeinden) zu arbeiten. Das Glaubensleben der einfachen und armen Menschen gab ihm den Sinn des Lebens zurück.

Die Kirche durchlebte einen harten Winter. Eine ganze Generation von Priestern wurde in diesem doktrinären Stil ausgebildet, mit ihren Augen auf die Vergangenheit gerichtet und in Ausübung der Symbole der klerikalen Macht. Ebenso wurden viele Bischöfe geweiht, die eher orthodoxe autoritäre Geistliche waren als Pastoren inmitten ihres Volkes.

Papst Franziskus ist eine andere Art von religiöser Persönlichkeit. Er kommt von den Enden der Erde, weit weg vom alten und fast im Sterben liegenden europäischen Christentum. Und er hat der Kirche und der politischen Welt den Frühling gebracht.

Papst Franziskus hat zuerst die Gewohnheiten verändert. Er weigerte sich, die “Mozzeta” zu benutzen, diesen kleinen weißen Umhang voller Brokat, die Päpste auf ihren Schultern trugen, ein Symbol für die absolute Macht der heidnischen römischen Kaiser. Im Film sagt Franziskus deutlich: “Der Karneval ist vorbei”. Er nimmt das goldene Kreuz nicht an und behält sein Kreuz aus Eisen, lehnt die roten Prada-Schuhe ab und behält seine alten schwarzen Schuhe an. Er erklärt sich nicht zum Papst der Kirche, sondern zum Bischof von Rom und nur von dort aus zum Papst der Weltkirche. Als er als neuer Papst vorgestellt wurde, bat Franziskus das Volk, für ihn zu beten. Erst danach segnete der neue Papst das Volk. Hier erscheint eindeutig eine neue theologische Vision gemäß dem II. Vatikanischen Konzil: Zuerst kommt das Volk Gottes und danach kommt der Papst und alle anderen kirchlichen Autoritäten im Dienst des Volkes Gottes.

Papst Franziskus inspiriert die Kirche nicht mit dem Kanonischen Recht, sondern mit Liebe und Kollegialität (Beratung mit der Gemeinschaft der Bischöfe).  In seiner ersten öffentlichen Rede sagte Papst Franziskus: “Wie sehr wünsche ich mir eine Kirche, die arm ist und da ist für die Armen“. Er wohnt nicht im päpstlichen Palast, das wäre eine Beleidigung für den Poverello aus Assisi, sondern in einer Pension. Beim Essen steht er wie alle anderen Schlange und kommentiert mit Humor: “So ist es schwieriger, vergiftet zu werden“.

Franziskus verzichtet auf ein spezielles Papamobile und auf eine Leibgarde. Er mischt sich unter das Volk, gibt seine Hand dem, der ihm die Seine ausstreckt, und küsst die Kinder. Er ist ein Vater und Großvater, der von der Menge geliebt wird.

Sein Modell der Kirche ist ein “Feldlazarett”, das sich um alle kümmert, ohne zu fragen, woher sie kommen und was ihre moralische Situation ist. Es ist eine “Kirche auf dem Weg” zu den menschlichen und existenziellen Peripherien. Er respektiert Dogmen und Lehren, bekräftigt aber deutlich, dass er es vorzieht, sich vor dem historischen Jesus zu positionieren, indem er sich für direkte Begegnungen mit den Menschen und für die pastorale Fürsorge der Zärtlichkeit entscheidet. Er insistiert darin, dass Jesus gekommen ist, um uns zu lehren, bedingungslose Liebe, Solidarität und Vergebung zu leben. Für Franziskus steht Gottes unendliche Barmherzigkeit im Mittelpunkt. Und er sagt noch mehr: “Gott kennt die ewige Verurteilung nicht, weil Gott angesichts des Bösen verlieren würde.  Und Gott kann nicht verlieren.  Seine Barmherzigkeit hat keine Grenzen.” Folglich ruft Er alle, wenn sie von ihrer Schlechtigkeit gereinigt sind, in das Haus, das der Vater und die Mutter des Guten für alle von Ewigkeit her vorbereitet haben. Sterben heißt, sich von Gott berufen zu fühlen; und man geht glücklich zur Großen Begegnung.

Was die Ökumene betrifft, so betont er, dass die verschiedenen Kirchen einander anerkennen und gemeinsam im Dienst des Reiches der Gerechtigkeit, der Solidarität, der Geschwisterlichkeit und der Liebe stehen müssen, um die heilige Flamme der Spiritualität zu nähren, die in jedem Menschen verborgen ist.

Es ist eine andere Art von Pontifikat, eine andere Form des Menschseins; eine, die zugibt, dass er die Geduld verloren hat, als eine Frau seine Hand packte und sie kräftig drückte. Verärgert schlug er ihr zwei oder drei Mal mit der Hand. Doch am nächsten Tag entschuldigte er sich öffentlich.  Er ist auf natürliche Weise demütig und erkennt seine Schwächen an.

Zwei Päpste: unterschiedlich und komplementär

Papst Franziskus öffnete seine ganze Menschlichkeit und gestand sich das Recht auf Freude am Leben zu, sein Lieblingsteam, San Lorenzo, zu ermutigen, die Musik der Beatles zu genießen; und sogar, um Papst Benedikt XVI. dazu zu bringen, mit ihm einen Tango zu tanzen… etwas Undenkbares für einen ernsten deutschen Akademiker. Hier erscheint er nicht als Papst, sondern als der Mann, Bergoglio, der die schüchterne Menschlichkeit des Mannes Ratzinger entwirrt. Die beiden sind unterschiedlich, aber sie vereinen sich in einem Tango erwachsener Personen.

Der Film ist eine schöne Metapher des menschlichen Seins, mit zwei verschiedenen Formen, das Menschsein zu leben, die sich nicht entgegenstehen, sondern sich gegenseitig komponieren und ergänzen, eine mit Zärtlichkeit und die andere mit Kraft. Der Film ist sehenswert, weil er uns zum Nachdenken anregt und uns lehrt, einander zuzuhören, bietet offenen Dialog, Wahrheiten, die ausgesprochen werden, ohne um den heißen Brei herum zu reden, und eine Freundschaft, die wächst, während die Beziehung durch jede Begegnung erweitert wird. Die Vergebung, die jeder dem anderen gibt, und die letzte Umarmung, lang und liebevoll, erweitert die Menschlichkeit und Spiritualität, die in jedem von uns gegenwärtig ist.                           

Leonardo Boff Ökologe -Theologe -Philosoph von der Erdcharta Kommission