Irrumpieron los jinetes del Apocalipsis: la guerra Hamas-Israel

Leonardo Boff*

En estos días de octubre hemos visto  espantados la guerra que ha estallado entre el grupo terrorista Hamas de Palestina y el estado de Israel, atacado por sorpresa, y la fuerte reacción de este último. Dada la violencia empleada,  con cientos de víctimas en ambos lados, especialmente población inocente, parecería que irrumpió el jinete del Apocalipsis, el de la guerra destructora (Apoc 9,13-19).

Los cohetes, los misiles, los drones, los tanques, los bombarderos, los cazas, las bombas inteligentes y los  propios soldados, hechos pequeñas máquinas de matar, se parecen a figuras salidas de las páginas del libro del Apocalipsis.

Todos los que venimos de una visión pacifista del mundo, de la ecología, de la integración armónica de las oposiciones, del proceso evolutivo, concebido como abierto para formas cada vez más complejas, altas y ordenadas de relaciones e incluso las advertencias del Papa Francisco sobre la alarma ecológica, nos preguntamos angustiados: ¿cómo es posible que hayamos llegado a tales niveles de destrucción? ¿Cómo entender los fenómenos que acompañan el escenario de esta guerra, como la invasión de Israel por terroristas de Hamas, matando indiscriminadamente civiles, secuestrando personas, niños, personas mayores y militares, las fake news, la distorsión planeada de los hechos y la manipulación de las creencias religiosas? Es importante no olvidar los muchos años de durisima y violenta dominación de Israel sobre la región de Gaza y  los palestinos en general. Esto ha provocado resentimiento y mucho odio que está en la base de los permanentes conflictos en la región. Pero todo esto no acalla la pregunta: ¿ qué es lo somos nosotros, seres humanos, capaces de tanta barbarie?

Y  las guerras se han transformado cada vez más en guerras totales, causando más víctimas entre las poblaciones civiles que entre los combatientes. Max Born, premio Nobel de física (1954) denunció la prevalencia de la matanza de civiles en la guerra moderna. En la primera guerra mundial murieron sólo un 5% de civiles, en la segunda guerra, el 50%, en la guerra de Corea y Vietnam el 85%. Y datos recientes muestran que contra Irak y la ex-Yugoslavia, en Ucrania el 98% de las víctimas son civiles. En la presente guerra, entre el grupo Hamas e Israel los datos deberán ser de proporciones semejantes, por lo que se deduce de las palabras amenazantes del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.

Según el historiador Alfred Weber, hermano de Max Weber, de los 3.400 años de historia  de la humanidad que podemos datar con documentos, 3.166 han sido de guerra. Los restantes 234 no han sido ciertamente de paz sino de tregua y de preparación para otra guerra.

Frente a este drama que da miedo irrumpe una pregunta radical: ¿Cuál es el sentido del ser, de la vida y de la historia? ¿Cómo  iluminar ese anti-fenómeno?

No tenemos otra categoría para iluminar ese enigma sino reconocer que es la explosión y la implosión de la demencia, inscrita en el ser  humano, tal como lo conocemos. Somos también seres de demencia, de exceso, de voluntad de dominar, estrangular y asesinar. Esto fue ampliamente ilustrado en las guerras del siglo XX que causaron la muerte de 200 millones de personas y en los actos espectaculares perpetrados por el terrorismo y fundamentalismo islámico como la destrucción de las Torres Gemelas en Estados Unidos y actualmente por el sorprendente y terrible ataque de las milicias de Hamas (parte rechazada por los palestinos) al estado de Israel.

Lo enigmático es que esa demencia viene siempre junto con la sapiencia. La sapiencia  es nuestra capacidad de amar, de cuidar, de  extasiarse y de abrirse al Infinito. Somos, simultáneamente, todos sin excepción, sapiens y demens, es decir, seres humanos sapientes y  dementes.

El paradigma dominante de nuestra cultura, asentado sobre la voluntad de poder y de dominación, creó las condiciones para que nuestra demencia colectiva se manifestase poderosamente y predominase. Ese espíritu de guerra está presente en la economía de mercado financierizada, en la guerra del trigo, del maíz, de los automóviles, de las computadoras, de los móviles, de los grupos religiosos y hasta de los centros de investigación.

Por otro lado, nunca dejó de aparecer, en ningún  tiempo, también nuestra dimensión sapiente. Plazas de todo el mundo se llenan de multitudes clamando por paz y nunca más la guerra, siempre que aparece la amenaza de conflicto  como forma de resolver problemas. Líderes políticos, intelectuales y religiosos, alzan su  voz y alimentan el lado luminoso y pacífico de los seres humanos y no nos dejan desesperar. Jesús, San Francisco de Asís, M. Gandhi, Luther King Jr, Dom Helder Câmara, entre otros se transformaron en referencias de la anti-violencia y en paladines de la paz.

¿Qué salida encontraremos para este  problema con dimensiones metafísicas? Hasta hoy no sabemos exactamente.

La salida más realista y más sabia parece ser la expresada en la oración de la Paz de San Francisco de Asís, el hermano universal, de la naturaleza, de los animales, de las montañas y de las estrellas. En esa oración, ampliamente divulgada y hecha  credo común por el macroecumenismo, es decir, por el ecumenismo entre las religiones y las iglesias, encontramos una clave iluminadora.

Los términos de la oración dejan clara la conciencia  del carácter contradictorio de la condición humana, hecha de amor y de odio, de sapiencia y de demencia. Se parte de esta contradicción, pero se afirma confiadamente el polo positivo con la certeza de que él limitará e integrará el polo negativo.

La lección, subyacente a la oración de San Francisco, es esta: no se cura la demencia sino reforzando la sapiencia. Por eso, en sus palabras: “donde haya odio, que yo lleve amor; donde haya discordia, que yo lleve unión; donde haya desesperación, que yo lleve esperanza; donde haya oscuridad,  que yo lleve la luz”. Porque es más importante “amar que ser amado,  comprender  que ser comprendido, perdonar que ser perdonado, pues es dando como recibiremos y muriendo  como se vive para la vida eterna”.

En esta sabiduría de los sencillos quizá se encuentre el secreto de la superación de las voluntades que quieren la violencia y la guerra como forma de resolver conflictos o de hacer valer los intereses de unos contra los otros, como está ocurriendo en la actual guerra Hamas-Israel.

El camino de la paz, enseñaba Gandhi, es la propia paz. Sólo medios pacíficos producen la paz. La paz es, a un tiempo, meta y método, fin y medio. Ojalá ese espíritu acabe triunfando sobre la violencia brutal en la presente guerra, profundamente asimétrica, entre el pequeño y violento grupo de Hamas y el también pequeño pero poderoso   estado de Israel.

Leonardo Boff ha escrito: La búsqueda de la justa medida (I y II), Vozes  2023; La oración de San Francisco: un mensaje de paz para el mundo de hoy Vozes y Sal Terrae 2014; Fundamentalismo, terrorismo, religión y paz

Die Apokalyptischen Reiter sind ausgebrochen: der Hamas-Israel-Krieg

In diesen Oktobertagen haben wir mit Erstaunen den Ausbruch des Krieges zwischen der Terrorgruppe Hamas in Palästina und dem Staat Israel, der überraschend angegriffen wurde, sowie die heftige Vergeltung des Staates Israel beobachtet. Angesichts der Gewalt, der auf beiden Seiten Hunderte von Menschen zum Opfer fielen, vor allem Unschuldige, scheint es, als sei das Pferd der Apokalypse, das Pferd des Vernichtungskrieges (Offb 9,13-19), ausgebrochen.

Die Raketen, die Raketen, die Drohnen, die Panzer, die Bomber, die Kampfflugzeuge, die intelligenten Bomben und die Soldaten selbst, die zu kleinen Tötungsmaschinen gemacht wurden, sehen aus wie Figuren direkt aus dem Buch der Offenbarung.

Wir alle, die wir von einer pazifistischen Weltanschauung, von der Ökologie der harmonischen Integration von Gegensätzen, vom evolutionären Prozess, der als offen für immer komplexere, höhere und geordnetere Formen von Beziehungen konzipiert ist, und sogar von den Warnungen von Papst Franziskus vor ökologischem Alarm ausgehen, fragen uns voller Sorge: Wie ist es möglich, dass wir ein solches Ausmaß an Zerstörung erreicht haben? Wie können wir die Phänomene verstehen, die diesen Krieg begleiten, wie den Einmarsch der Hamas-Terroristen in Israel, das wahllose Töten von Zivilisten, die Entführung von Menschen, Kindern, älteren Menschen und Militärangehörigen, die Fake News, die gezielte Verdrehung von Tatsachen und die Manipulation von religiösen Überzeugungen? Es ist wichtig, die vielen Jahre der harten israelischen Herrschaft über die Gaza-Region und die Palästinenser im Allgemeinen nicht zu vergessen. Dies hat zu Ressentiments und viel Hass geführt, was die Ursache für die anhaltenden Konflikte in der Region ist. Doch all dies lässt die Frage nicht verstummen: Wie sind wir Menschen zu einer solchen Barbarei fähig?

Und Kriege sind zunehmend zu totalen Kriegen geworden, die mehr Opfer unter der Zivilbevölkerung als unter den Kämpfern fordern. Max Born, Nobelpreisträger für Physik (1954), prangerte die hohe Zahl der zivilen Todesopfer in der modernen Kriegsführung an. Im Ersten Weltkrieg starben nur 5 % der Zivilisten, im Zweiten Weltkrieg 50 % und im Korea- und Vietnamkrieg 85 %. Und die jüngsten Zahlen zeigen, dass im Gegensatz zum Irak und dem ehemaligen Jugoslawien in der Ukraine 98 Prozent der Opfer Zivilisten sind. Im aktuellen Krieg zwischen der Hamas-Gruppe und Israel dürften die Zahlen ähnlich ausfallen, wie der israelische Premierminister Benjamin Netanjahu drohend erklärte.

Laut dem Historiker Alfred Weber, dem Bruder von Max Weber, waren von den 3.400 Jahren der Menschheitsgeschichte, die wir mit Dokumenten belegen können, 3.166 Jahre Krieg. Die restlichen 234 Jahre waren mit Sicherheit kein Frieden, sondern ein Waffenstillstand und die Vorbereitung auf einen weiteren Krieg.

Angesichts dieses erschreckenden Dramas stellt sich eine radikale Frage: Was ist der Sinn des Seins, des Lebens und der Geschichte? Wie kann dieses Antiphänomen erhellt werden?

Wir haben keine andere Kategorie, um dieses Rätsel zu erhellen, als es zu erkennen: Es ist die Explosion und Implosion der Demenz, die dem Menschen, wie wir ihn kennen, eingeschrieben ist. Wir sind auch Wesen des Wahnsinns, des Exzesses, des Willens zu dominieren, zu erwürgen und zu morden. Das haben die Kriege des 20. Jahrhunderts mit 200 Millionen Toten, die spektakulären Taten des Terrorismus und des islamischen Fundamentalismus wie die Zerstörung der Zwillingstürme in den USA im Jahr 2001 und aktuell der überraschende und schreckliche Angriff der von den Palästinensern abgelehnten Terrorgruppe Hamas auf den Staat Israel deutlich gemacht.

Das Rätselhafte daran ist, dass diese Demenz immer mit Weisheit einhergeht. Weisheit ist unsere Fähigkeit zu lieben, sich zu kümmern, sich zu verzaubern und sich dem Unendlichen zu öffnen. Wir alle sind ausnahmslos sapiens und demens zugleich, also kluge und demente Menschen.

Das vorherrschende Paradigma unserer Kultur, das auf dem Willen zur Macht und zur Beherrschung beruht, hat die Voraussetzungen dafür geschaffen, dass sich unser kollektiver Wahn kraftvoll manifestieren und durchsetzen kann. Dieser Geist des Krieges ist in der finanzgesteuerten Marktwirtschaft, im Krieg um Weizen, Mais, Autos, Computer, Mobiltelefone, religiöse Gruppen und sogar Forschungszentren präsent.

Auf der anderen Seite hat unsere weise Dimension nie aufgehört, zu jeder Zeit zu erscheinen. Überall auf der Welt füllen sich die Plätze mit Menschenmengen, die nach Frieden und nicht mehr nach Krieg rufen, wann immer die Gefahr eines Konflikts als Mittel zur Lösung von Problemen angesprochen wird. Politische, intellektuelle und religiöse Führer erheben ihre Stimme und fördern die helle und friedliche Seite des Menschen und lassen uns nicht verzweifeln. Jesus, der Heilige Franz von Assisi, M. Gandhi, Luther King Jr., Dom Helder Câmara und andere sind zu Vorbildern für die Bekämpfung von Gewalt und die Förderung des Friedens geworden.

Welche Lösung werden wir für dieses Problem mit den metaphysischen Dimensionen finden? Das wissen wir noch nicht genau.

Der realistischste und weiseste Ausweg scheint derjenige zu sein, der im Friedensgebet des Heiligen Franz von Assisi, des universellen Bruders der Natur, der Tiere, der Berge und der Sterne, zum Ausdruck kommt. In diesem Gebet, das durch die Makro-Ökumene, d.h. durch die Ökumene zwischen den Religionen und Kirchen, weithin bekannt gemacht und zu einem gemeinsamen Glaubensbekenntnis gemacht wurde, finden wir einen erhellenden Schlüssel.

Die Worte des Gebetes verdeutlichen das Bewusstsein der Widersprüchlichkeit des menschlichen Daseins, das aus Liebe und Hass, Weisheit und Dummheit besteht. Es geht von diesem Widerspruch aus, bejaht aber zuversichtlich den positiven Pol mit der Gewissheit, dass er den negativen Pol begrenzen und integrieren wird.

Die Lektion, die hinter dem Gebet des heiligen Franziskus steht, ist folgende: Demenz kann nur durch die Stärkung der Weisheit geheilt werden. Deshalb, mit seinen Worten: “Wo Hass ist, bringe ich Liebe; wo Zwietracht ist, bringe ich Einheit; wo Verzweiflung ist, bringe ich Hoffnung; wo Dunkelheit ist, bringe ich Licht”. Und es ist wichtig, “mehr zu lieben als geliebt zu werden, mehr zu verstehen als verstanden zu werden, mehr zu vergeben als vergeben zu werden, denn im Geben empfängt man, und im Sterben lebt man für das ewige Leben”.

In dieser Weisheit des Einfachen liegt vielleicht das Geheimnis der Überwindung des Willens, der Gewalt und Krieg als Mittel zur Lösung von Konflikten oder zur Durchsetzung der Interessen des einen gegen den anderen will, wie es im aktuellen Krieg zwischen Hamas und Israel geschieht.

Der Weg zum Frieden, so lehrte Gandhi, ist der Frieden selbst.  Nur friedliche Mittel schaffen Frieden. Frieden ist sowohl Ziel als auch Methode, Zweck und Mittel. Hoffen wir, dass dieser Geist am Ende über die brutale Gewalt im aktuellen, zutiefst asymmetrischen Krieg zwischen der kleinen und gewalttätigen Hamas-Gruppe und dem ebenfalls kleinen, aber mächtigen Staat Israel triumphiert.

Leonardo Boff, ist Ökotheologe, Philosoph und Schritsteller. Autor von: A busca da justa medida (I e II), Vozes  2023; A oração de São Francisco:uma mensagem de paz para o mundo atual,Vozes 2014; Fundamentalismo,terrorismo, religião e paz, Vozes 2009.

Irromperam os cavalos do Apocalipse:a guerra Hamas-Israel

Leonardo Boff

Nestes dias de outubro assistimos, espantados, a guerra que explodiu entre o grupo terrorista Hamas, da Palestina e o estado de Israel, atacado de surpresa e o forte revide deste último. Dada a violência empregada,vitimando centenas de pessoas de ambos os lados,especialmente população inocente, pareceria que irrompeu o cavalo do Apocalipse,aquele da guerra destruidora (Apoc 9,13-19).

Os foguetes, ao mísseis, os drones, os tanques, os bombardeiros, os caças, os  as bombas inteligentes e os  próprios soldados, feitos pequenas máquinas de matar, se parecem a figuras saídas das páginas do livro do Apocalipse.

Todos os que viemos de uma visão pacifista do mundo, da ecologia da integração harmônica das oposições, do processo evolucionário, concebido como aberto para formas cada vez mais complexas, altas e ordenadas de relações e mesmo as advertências do Papa Francisco sobre o alarme ecológico, nos perguntamos angustiados: como é possível chegarmos a tais patamares de destruição? Como entender os fenômenos que acompanham o cenário desta guerra, como a invasão de Israel por terroristas do Hamas, matando indiscriminadamente civis, sequestrando pessoas, crianças, idosos e militares, os fake news, a distorção planejada dos fatos e a manipulação das crenças religiosas? Importa não esquecer os muitos anos de dura dominação israelense sobre a região de Gaza e dos palestinos em geral. Isso provocou ressentimento e muito ódio que está na base dos permanentes conflitos na região. Mas tudo isso não cala a pergunta: o que  somos nós, seres humanos, capazes de tanta barbárie?

E  as guerras se transformaram cada vez mais em guerras totais, fazendo mais vítimas entre as populações civis do que entre os combatentes. Max Born, prêmio Nobel de física (1954) denunciou a prevalência da matança de civis na guerra moderna. Na primeira guerra mundial morriam só 5% de civis, na segunda guerra, 50%, na guerra da Coreia e Vietnam 85%. E dados recentes dão conta de que contra o Iraque e a ex-Iugoslávia,na Ucrânia 98% das vítimas são civis. Na presente guerra, entre o grupo Hamas e Israel os dados deverão ser de semelhante proporção,pelo que se deduz das palavras ameaçadores do premier israelense, Binyamin Netanyahu.

Segundo o historiador Alfred Weber, irmão de Max Weber, dos 3.400 anos de história  da humanidade que podemos datar com documentos, 3.166 foram de guerra. Os restantes 234 não foram certamente de paz mas de trégua e de preparação para outra guerra.

Face a esse drama assustador irrompe uma interrogação radical: qual é o sentido do ser, da vida e da história? Com o iluminar esse anti-fenômeno?

Não temos outra categoria para iluminar esse enigma senão reconhecer: é a explosão e a implosão da demência,inscrita no ser  humano assim como o conhecemos. Somos também seres de demência, de excesso, de vontade de dominar, esganar e assassinar. Isso foi amplamente ilustrado nas guerras do século XX que implicaram no morticínio de 200 milhões de pessoas e nos atos espetaculares perpetrados pelo terrorismo e fundamentalismo islâmico como a destruição das Torres Gemini nos EUA em 2001 e atualmente pela surpreendente e terrível ataque do grupo terrorista Hamas (parte rejeitada pelos palestinos) ao estado de Israel.

O enigmático é que essa demência vem sempre junto com a sapiência. A sapiência  é  a nossa capacidade de amar, de cuidar, de se extasiar e de abrir-se ao Infinito. Somos, simultaneamente, todos sem exceção, sapiens e demens, vale dizer, seres humanos sapientes e dementes.

O paradigma dominante de nossa cultura, assentado sobre a vontade de poder e de dominação, criou as condições para que nossa demência coletiva se manifestasse poderosamente e predominasse. Esse espírito de guerra está presente na economia de mercado financeirizada, na guerra do trigo, do milho, dos carros, dos computadores,dos celulares, dos grupos religiosos e até de centros de pesquisa.

Por outro lado, nunca deixou de aparecer, em tempo algum, também nossa dimensão sapiente. Praças do mundo inteiro se enchem de multidões clamando por paz e nunca mais a guerra, sempre que a ameaça de conflito é suscitada, como forma de resolução de problemas. Líderes políticos, intelectuais e religiosos, erguem sua voz e alimentam o lado luminoso e pacífico dos seres humanos e não nos deixam desesperar. Jesus,São Francisco de Assis, M. Gandhi, Luther King Jr, Dom Helder Câmara, entre outros se transformarem em referências da anti-violência e paladinos da paz.

Que saída encontraremos para esse  problema com dimensões metafísicas? Até hoje não sabemos exatamente.

A saída mais realista e mais sábia parece ser aquela,  expressa na oração da Paz de São  Francisco de Assis, o irmão universal, da natureza,dos animais, das montanhas e das estrelas. Nessa oração, amplamente divulgada e feita credo comum pelo macroecumenismo, vale dizer, pelo ecumenismo entre as religiões e as igrejas, encontramos uma chave iluminadora.

Os termos da oração deixam claro a consciência  do caráter contraditório da condição humana, feita de amor e de ódio, de sapiência e de demência. Parte-se desta contradição, mas se afirma confiadamente o polo positivo com a certeza de que ele irá limitar e integrar o polo negativo.

A lição, subjacente à oração de São Francisco, é essa: não se cura a demência senão reforçando a sapiência. Por isso, em suas palavras: “onde houver ódio, que eu eu leve o amor; onde houver discórdia que eu leve a união; onde houver desespero, que eu leve a esperança; onde houver trevas, que eu leve a luz”. E importa mais “amar que ser amado, mais compreender que ser compreendido, perdoar mais que ser perdoado, pois é dando que se recebe e é morrendo que se vive para a vida eterna”.

Nessa sabedoria dos simples se encontra, quiçá, o segredo  da superação das vontades que querem a violência e a guerra como forma de resolver conflitos ou de fazer valer os interesses de uns contra os outros, como está ocorrendo na atual guerra Hamas-Israel.

O caminho da paz, ensinava Gandhi, é a própria paz.  Só meios pacíficos produzem a paz. A paz é, a um tempo, meta e método, fim e meio. Oxalá esse espírito acabe triunfando sobre a violência brutal na presente guerra,profundamente assimétrica, entre o pequeno e violento grupo Hamas e o também pequeno mas poderoso   estado de Israel.

Leonardo Boff escreveu: A busca da justa medida (I e II), Vozes  2023; A oração de São Francisco:uma mensagem de paz para o mundo atual,Vozes 2014; Fundamentalismo,terrorismo, religião e paz, Vozes 2009.

“Nem loucos, nem mortos”: vivos e resistentes:testemunhos de ex-presos políticos argentinos

Finalmente sai em português “Nem loucos, nem mortos,o um testemunho coletivo e anônimo de ex-presos políticos de um dos presídios de segurança máxima da Argentina durante a última ditadura cívico-militar. Ele guarda a memória de todas estas pessoas se opuseram à ditadura na Argentina. Este testemunho é válido para a situação brasileira. Daí a importância de sua publicação no Brasil com um comovente prólogo de João Paulo Rodrigues da Coordenação Nacional do MST.

Publicamos um artigo do conhecido jornalista argentino,vivendo na Suiça e comprometido com a defesa dos direitos humanos no mundo: Sergio Ferrari

Vale ler o que escreve e denuncia pois a tragédia continua a nível mundial.

O livro é lançado pela Editora Expressão Popular-SP e seu lançamento é previsto para o dia 9 de outubro na Livraria Tapera-Taperá,Av.São Luis,187. 2.andar Loja 29 São Paulo.  LBoff

Sergio Ferrari

Ativar a memória coletiva como antídoto contra a repetição das brutalidades que a América Latina viveu em tempos de ditaduras. Essa é a premissa de um grupo de ex-presos políticos do Presídio de Coronda, em Santa Fé, na Argentina, que, no próximo 9 de outubro, apresenta Nem loucos, nem mortos, livro testemunhal escrito por mais de 70 deles, agora publicado em português pela Editora Expressão Popular de São Paulo.

E será nessa cidade brasileira que essa obra coletiva e anônima de 350 páginas, com muitas fotos e desenhos em cores, terá seu batismo de fogo em solo latino-americano, apenas 20 anos após ter sido apresentada na Argentina a primeira edição em espanhol.

Em 2003, a Associação El Periscopio, que reúne um importante grupo de ex-prisioneiros de Coronda –por onde passaram 1.153 detidos pela ditadura- publicou Del otro lado de la mirilla. Olvidos y memorias de ex-presos políticos de Coronda 1974-1979. Essa obra, agora traduzida e adaptada para o português, já teve sua terceira edição em espanhol, com mais de 11 mil exemplares vendidos, e também circula em diversos idiomas. Em 2020, foi publicada em francês com o título Ni fous, ni morts(Editorial de l’Aire, Vevey, Suíça) e, em 2022, em italiano, pela prestigiada editora romana Albatros Il Filo, sob o nome Grand Hotel Coronda.

A paixão da memória

Desde a publicação da primeira edição, em 2003, Del otro lado de la mirilla repercutiu significativamente tanto na Argentina quanto na Europa. No entanto, sua distribuição na América Latina e, especificamente, a versão em português permanecia uma questão pendente.

Nem loucos, nem mortos é um testemunho coletivo e anônimo de ex-presos políticos de um dos presídios de segurança máxima da Argentina durante a última ditadura cívico-militar. É, talvez, o primeiro livro do gênero publicado na América Latina, resultado do trabalho de um grande grupo de coautores reunidos em El Periscopio (https://elperiscopio.org.ar/).

Em 2006, inspirou a criação teatral Coronda en Acción, (http://www.youtube.com/watch?v=mkK12e2yaFw) e durante a pandemia de Covid-19 alimentou conceitualmente o projeto Corondaes, uma realização experimental audiovisual onde cada quadrícula digital (via zoom) representava uma cela desse presídio argentino (https://www.youtube.com/watch?v=G18LTkssir0). Também inspirou a realização do curta-metragem Retorno a Coronda (2020), que narra a visita realizada por um grupo de ex-prisioneiros a esse centro penitenciário, em outubro de 2019, e que é projetada como introdução por ocasião da apresentação do livro (https://vimeo.com/733955181).

Para El Periscopio, o trabalho de Memória, Verdade e Justiça é a tarefa central nessas duas décadas de existência. Dessa forma, converge com as Mães e com as Avós da Praça de Maio, com outras associações de ex-prisioneira-os e com tantos outros atores sociais que lutam contra o esquecimento e contra todas as formas de obscurantismo histórico. É o que diz Hugo Borgert, membro da Associação, que viaja de Buenos Aires a São Paulo para a primeira apresentação da edição em português. “Nossa militância pela memória é uma espécie de paixão e quase uma obsessão”, explica Borgert, que reivindica a importância da memória coletiva em momentos em que alguns partidos e candidatos presidenciais negacionistas, como Javier Milei en Argentina, tentam minimizar a brutalidade dos crimes da última ditadura cívico-militar.

Para Alfredo Vivono, ex-preso político que também participará na apresentação de Nem loucos, nem mortos, “É uma honra enorme publicar o livro em português, no Brasil, junto com a Editora Expressão Popular, que pertence aos movimentos sociais brasileiros, que nasce das entranhas do Movimento Sem Terra (MST), e que dá uma contribuição cultural e pedagógica gigante para fortalecer os atores populares”. E continua: “Estamos honrados por compartilharmos a primeira apresentação com Frei Betto, figura de referência para a militância em todo o continente, e com João Paulo Rodrigues, da direção do Movimento Sem Terra que nos deu um presente inestimável ao prefaciar a edição brasileira”.

Borgert e Vivono concordam em que as resistências antiditatoriais dos anos 70 e 80 convergem hoje com os mais importantes movimentos sociais latino-americanos, como o MST do Brasil, com suas utopias e suas lutas atuais. “Somos parte de um todo latino-americano que continua aspirando a outro continente possível e necessário, com justiça, equidade e soberania. Um continente que se aproprie da igualdade e da diversidade de gêneros, que respeite os migrantes independentemente da sua proveniência e que abrace a luta contra a crise climática e pela sobrevivência da Terra”, reflete Alfredo Vivono.

Um prólogo emocionado, a voz brasileira

Na prisão de Coronda, centenas de ativistas que resistiram ao autoritarismo e à violência da ditadura argentina nos anos setenta estiveram presos sob o terror e a tortura permanentes. “Só sairão daqui loucos ou mortos!”. Essa era a sentença aterrorizante que os torturadores impunham com total crueldade, lembra João Paulo Rodrigues, membro da Coordenação Nacional do MST, no comovente prólogo da edição brasileira. E acrescenta que, apesar dessas torturas diárias, o grupo não desistiu, manteve-se vivo, resistiu e consolidou depois a Associação “El Periscopio” como instrumento de luta. Não se limitaram a escrever a experiência da resistência, mas sempre consideraram a produção coletiva do livro como uma ferramenta de luta. Inclusive, conseguiram acusar perante os tribunais comuns os dois diretores do Presídio de Coronda, que eram comandantes da Gendarmaria. Em maio de 2018, ambos foram condenados a 22 e 17 anos de prisão pela política destrutiva que aplicaram naquele presídio. Para os juízes, o regime diário aplicado em Coronda, que buscava a destruição física, mental e ideológica dos presos, constituiu um crime contra a humanidade.

Em sua profunda reflexão, João Paulo Rodrigues enfatiza que Nem loucos, nem mortos “abre o horizonte de análise para uma perspectiva latino-americana, reforça um processo coletivo de resistência e destaca um exemplo de memória que resultou em um movimento de luta, chegando inclusive à acusação e condenação de agentes torturadores do Estado”. Isso é ainda mais importante, acrescenta, no contexto brasileiro, já que aqui centenas de crimes cometidos por agentes do Estado durante a ditadura militar (1964-1985) permanecem impunes. O Brasil levou quase três décadas desde o início do processo de redemocratização para criar uma Comissão da Verdade (2012-2014). “No entanto, seu relatório, apesar de ser um documento importante, não levou à punição dos funcionários públicos que cometeram graves crimes contra os direitos humanos”.

João Paulo Rodrigues ressalta que esse livro aposta na importância da memória coletiva para os processos de organização e mobilização popular. E quanto à sua promoção e divulgação, “espero que sirva de ferramenta para amplos processos de educação popular na rica e diversificada realidade dos movimentos sociais no Brasil”. E o dirigente nacional do MST conclui afirmando que “o objetivo do livro é manter viva a memória de um passado que corre o risco constante de ser silenciado pelo esquecimento. Mas a memória não se restringe ao passado. Tem raízes profundas na construção de um hoje e de um amanhã diferentes das experiências de tortura, de dominação e de exploração”.

Um livro que nos homenageia

“Para nós é muito importante construir laços de solidariedade e de internacionalismo e é por isso que, como Editora, somos muito gratos pela confiança de El Periscopio em publicar seu livro conosco”, diz Miguel Yoshida, diretor da Expressão Popular.

Yoshida ressalta o valor do processo vivido na gestão do livro: “coincidindo com o caráter coletivo de Nem loucos, nem mortos, também trabalhamos coletivamente, juntos, há vários meses, de São Paulo e por zoom, com um grande grupo de membros do El Periscopio, da Argentina, do Brasil, da Alemanha, da França e da Suíça. Foi uma experiência muito original e enriquecedora”.

Nem loucos, nem mortos, no dia 9 de outubro nasce na atividade pública na livraria Tapera Taperá. No dia seguinte, também em São Paulo, será apresentado na Escola Nacional Florestan Fernandes, do Movimento Sem Terra. Continuará sua maratona inicial no dia 11 de outubro, no Rio de Janeiro, em uma atividade pública na Livraria Leonardo da Vinci. E dias depois, integrantes do El Periscopio com o livro em mãos participarão em intercâmbio com representantes da Central de Movimentos Populares, no 7º Congresso Nacional, a ser realizado entre os dias 26 e 29 de outubro, em Salvador, Bahia.

Pontapé inicial de um caminho “em português” que os ex-presos políticos de Coronda imaginam longo e fecundo. Com outras apresentações possíveis nos próximos meses em Foz do Iguaçu, novamente no Rio de Janeiro, em Porto Alegre etc. Sem perder a esperança de encontrar um multiplicador/distribuidor que nos permita chegar com o livro e com a experiência da “resistência coletiva em Coronda e da solidariedade eterna entre nós” do Brasil a Portugal. Lembrando, como dizem os autores, que “nossas histórias são uma gota d’água no grande Mar da Memória e da luta única por Outro Mundo Possível”.

Tradução: Rose Lima

SergioFerrari
Jornalista
sergioechanger@yahoo.fr