The gates of hell have been opened

Brazil is experiencing something that is undeniable: the rise of hatred, offenses, gross words of every type, distortions, prejudices and thousands and thousands of instances of fake news is evident in many sectors. In large part, this was responsible for the victory of the current President. There are also youtubers who falsify reality, mixing harsh words with cruel jokes and coarse morals, susceptible to judicial processes.

The words “Communist” and “Socialist” have been turned into accusations. Their real meaning is not even defined, as if we were still in the Cold War of thirty years ago. Many of the perpetrators, including a rather dim-witted minister, say their critics are beholding to Cuba, North Korea or Venezuela… Most have not read even one page about the Theology of Liberation, which they consider to be Marxist. They ignore its basic purpose: the option for the poor and for their liberation, that is, in favor of the great majorities of humanity, who are poor. In fact, the air we breathe is now toxic.

Many of them are mentally degraded and display a complete lack of education. In the electoral campaign their latent rage remained hidden. The preexisting violence was reinforced, giving legitimacy to a culture of violence against the indigenous people, the quilombolas, the Blacks, and especially against the LGBTQ community… and the opposition.

We need to understand the reason for this demented absurdity. We are illuminated by two interpreters of Brazil: Paulo Prado, Portrait of Brazil: essay on the Brazilian sadness, (Retrato de Brasil; ensayo sobre la tristeza brasilera, 1928) and Sérgio Buarque de Holanda, Roots of Brazil, (Raíces de Brasil, 1936) in his V chapter: “The cordial man”.

Both writers have something in common, as Ronaldo Vainfas says, because they both «attempt to decipher the Brazilian character starting from their emotions» Interpreters of Brazil, Vol. II, 2002, Page 16 (Intérpretes de Brasil, vol. II, 2002 p.16). But they do so in different forms. Paulo Prado is profoundly pessimistic, characterizing the Brazilian as driven by lust, greed and sadness. Buarque de Holanda, on the other hand, differs, with respect to cordiality.

«The Brazilian contribution to civilization will be cordiality, we will give to the world the “cordial man”. Openness in the treatment, hospitality, generosity, virtues so praised by foreigners who visit us, represent, in fact, a defining trait of the Brazilian character» (p. 106). But then he observes: «It would be a lie to suppose that these virtues mean “good manners, civility” (107). As he continues: «Enmity can be as cordial as friendship, because both are born in the heart» (107, note 157). We know that from the heart emerge both love and hatred. The psychoanalytic tradition confirms that the heart is the kingdom of feelings. I think that we would better define the character of the Brazilian if we said that his basic design is not one of reason, but feelings . And feeling are contradictory: they can express themselves as love and also as virulent hatred.

But this ambiguous dual facet of the Brazilian, of “cordiality”, or, better said, “of feelings,” has now acquired wings and occupied minds and hearts: The”lack of good manners and civility”. One need only check the web sites, the tweets, facebooks and youtubes to see that the gates of hell are wide open. From there emerged the demons dividing people, insulting such distinguished figures as Dráuzio Varela and the world renowned and appreciated Paulo Freire. The word of the uncivilized occupies the same space as the word of Pope Francis or of the Dalai Lama. But this is only the dark side of the of the Brazilian feeling. There is also the side of light, previously expressed by Buarque de Holanda and by Cassiano Ricardo. We must rescue it, so that we need not live in a barbarian society where no one can enjoy a civilized and humane life.

There is no need to despair. The very condition of the universe consists of order and disorder (cosmos and chaos). Cultures possess their sim-bolic and dia-bolic side, and each human being is inhabited by the great pulse of life (eros) and that of death (thanatos). That is not a defect of creation: it is the natural order of things. Religions, ethics and civilizations were born to give hegemony to light over darkness, so that we do not devour one another. The pessimist Pablo Prado ends with: «the trust in the future cannot be worse than in the past» (p. 98). We agree.

We are inspired by this verse of Agustin Neto, leader of the liberation of Angola: «Is not enough that our Cause is Pure and Just. Purity and Justice must exist within ourselves» (The Angola Poems, 1976, 50).

Leonardo Boff Eco-Theologian-Philosopher Earthcharter Commission

Free translation from the Spanish sent by
Melina Alfaro, alfaro_melina@yahoo.com.ar.
Done at REFUGIO DEL RIO GRANDE, Texas, EE.UU.

El luto parece no tener fin

Brasil parece estar viviendo un luto que no termina. La gente anda malhumorada por causa del desempleo y por las reformas conservadoras que el nuevo gobierno pretende introducir, retirando derechos de los trabajadores y atacando directamente varias políticas sociales que beneficiaban a los más destituidos. Los estudiantes universitarios que vivían con bolsas del gobierno han tenido que interrumpir sus estudios. Las reformas en la educación nos remiten a la fase anterior al Iluminismo, en algunos puntos, a la Edad Media. Una sombra oscura pesa sobre el rostro de millones de compatriotas.

Parece que cada día ocurre algo siniestro. Sin duda el gran luto nacional fue el desastre criminal de Brumadinho-MG que, al romperse la presa de la empresa minera Vale, acabo con cientos de vidas en medio a un tsunami de residuos de metales pesados, barro y agua, contaminando el rio en decenas de kilómetros. Luto fue la muerte del conocido periodista Ricardo Boechat al caer el helicóptero en el que viajaba. Luto fue la muerte de la gran artista, cantora y directora Bibi Ferreira. Y otros que podrían ser citados.

Hace poco tiempo abordamos el tema del luto, pero la situación es tan grave que nos invita a darle un cuidado especial. En vez de utilizar la abundante literatura actual que existe sobre el tema, me permito relatar una experiencia personal que aclara mejor la necesidad de cuidar del luto.

En 1981 perdí a una hermana con la que tenía una afinidad especial. Era la última de las hermanas de los 11 hermanos. Era profesora y una mañana hacia las 10, estando delante de los alumnos, dio un inmenso grito y cayó muerta. Misteriosamente, a los 33 años, la aorta se había roto.

Todos los de la familia, venidos de varias partes del país, quedamos desorientados por el choque fatal. Lloramos copiosas lágrimas. Pasamos dos días viendo fotos y recordando, entristecidos, hechos de la vida de la hermanita querida. Los míos pudieron cuidar del luto y de la pérdida. Yo tuve que partir poco después hacia Chile, donde tenía que dar conferencias a todos los frailes del Cono Sur. Fui con el corazón partido. Cada charla era un ejercicio de autosuperación. De Chile seguí hacia Italia donde tenía charlas de renovación de la vida religiosa para toda una congregación.

La pérdida de mi querida hermana me atormentaba como un absurdo insoportable. Comencé a desmayarme dos, tres veces al día sin una razón física manifiesta. Me tuvieron que llevar al médico. Le conté el drama que estaba pasando. Él intuyó todo y me dijo:

«Tú todavía no has enterrado a tu hermana ni has guardado el luto necesario; mientras no cuides tu luto y no la sepultes, no vas a mejorar; algo de ti murió con ella y necesita ser resucitado».

Cancelé todos los demás programas. En el silencio y la oración cuidé el luto. A la vuelta, en un restaurante, mientras recordábamos a nuestra hermana querida, mi hermano teólogo Clodovis y yo escribimos en una servilleta de papel esta pequeña reflexión:

«Fueron treinta y tres años, como los de Jesús.
Años de mucho trabajo y sufrimiento
pero también de mucho fruto.
Ella cargaba con el dolor de los otros
en su propio corazón, como rescate.
Era límpida como la fuente de la montaña,
amable y tierna como la flor del campo.
Tejió, punto por punto, y en silencio
un brocado precioso.
Dejó dos pequeños, fuertes y hermosos.
Y un marido orgulloso de ella.
Feliz tú, Claudia, pues el Señor al volver
te encontró de pie, trabajando.
Lámpara encendida.
Y tú caíste en su regazo
para el abrazo infinito de la paz».

Entre sus papeles encontramos esta frase: “Hay siempre un sentido de Dios en todos los eventos humanos: es importante descubrirlo”. Integramos el luto, pero quedo una herida que nunca se cierra.

Hasta hoy estamos buscando el sentido de aquella frase misteriosa. Un día se revelará.

Leonardo Boff es teólogo y filósofo ha escrito: El cuidado necesario, Trotta 2012.

Traducción de Mª José Gavito Milano

la victoire de Bolsonaro légitime une culture de la violence

 Entrevista dada à revista belga Démocratie n.2 13 de fevereiro de 2019

Alors qu’au Brésil, la situation politique s’enfonce chaque jour davantage dans le chaos et que se dessinent des perspectives sombres et incertaines, Leonardo Boff, éminent théologien et penseur brésilien, nous propose une vision du futur de son pays qui n’est pas dénuée d’espoir. Cet homme de gauche, proche de Lula1, nous rappelle l’impor- tance de la théologie de la libération dans la mise en place des mouvements sociaux et de leurs combats en faveur des catégories les plus pauvres et marginalisées.

Comment expliquez-vous la victoire
du candidat d’extrême droite Jair Bolsonaro, le 28 octobre dernier?

Tout d’abord, bien qu’elle paraisse joviale et hospi- talière, la société brésilienne est conservatrice. Les questions qui touchent à la famille traditionnelle comme l’homosexualité, le mariage entre personnes de même sexe, mais aussi celles liées aux Noirs2, ainsi qu’aux Quilombolas3 et aux peuples autoch- tones, sont généralement rejetées ou débattues de manière négative. Tous ces groupes ont souffert et souffrent encore beaucoup de préjugés et de discri- mination. Ensuite, les classes dominantes 4 n’ont ja- mais accepté qu’un travailleur du Nordeste accède à la présidence du pays. Ils ont toujours cherché à le piéger. Ils ont réussi l’impeachment de Dilma Roussef et finalement via le Lava-Jato 5 et en utilisant la Lawfare 6, Lula a été condamné et emprisonné, sans preuve claire, sans matérialité criminelle. Ces élites, riches et très riches, ont toujours contrôlé l’État pour obtenir leurs privilèges. Elles ont réussi à désigner un candidat d’extrême droite, Jair Bolsonaro, qui, élu, ferait le jeu de ces élites et de ses stratégies qui consistent à réduire le pouvoir de l’État, à privatiser autant que possible les communs (les biens naturels) comme le pré-sel7, les centrales électriques, les terres amazoniennes. Pour y arriver, elles ont désigné un bouc émissaire: le PT comme parti le plus corrompu de l’histoire et Lula comme voleur. Ainsi, un anti-PTisme généralisé a été créé, ce qui a totalement empêché la formation d’une discussion sérieuse sur un projet de société pour le Brésil.

Deplus, Jair Bolsonaro, impréparé à son futur rôle et véritable ignorant, a évité tous les débats et utilisé des milliers de fausses nouvelles (fake news) en provenance de l’Irlande et du Portugal, discréditant le candidat du PT à la présidence, Fernando Haddad, une personne honorable. Près de 70 % des personnes interrogées sur ces mensonges ont dit leur accorder du crédit. L’élection de Bolsonaro repose donc sur une fraude qui a trompé, avec l’aide des marchés et des oligarchies économiques, des millions de Brési- liens fanatisés.

Après un mois de gouvernement,
quelle est la situation ?

C’est déjà un chaos indescriptible. Les postes-clés du gouvernement sont occupés par des généraux à la retraite, de sorte que nous sommes gouvernés, pratiquement, par l’armée qui contrôle tout… La victoire frauduleuse de Bolsonaro a légitimé une culture de la violence. Elle existait déjà dans le pays à des niveaux insupportables comme l’attestent les plus de 62.000 meurtres par an. Mais maintenant elle se sent légitimée par le discours de haine qu’il a nourri pendant la campagne. Une réalité aussi sinistre débouche sur une forte impuissance et un vide d’espoir.

Dans ce contexte sombre et incertain, voyez-vous malgré tout de l’espoir ?

Je pars de l’hypothèse que le Brésil, pays complexe et aux dimensions continentales, est plus grand que sa crise. Je crois vraiment que cette crise a son côté positif.

1. Leonardo Boff est un des seuls proches de Lula à être autorisé à lui rendre visite en prison.

2. 55,4 % de la population se déclarent noirs ou bruns de peau.

3. Villages composés de fugitifs noirs. Il y en a plus de mille au Brésil.

4. 1.173 de super riches, soit 0,05 % de la population qui contrôle 45 % de la richesse nationale.

On retrouve dans les élites brésiliennes de grands propriétaires terriens, des militaires, des lobbys pro-armement et les puissantes églises évangéliques.

5. Lava-Jato (lavage express) est une vaste opération menée depuis 2014 d’enquête sur une affaire de corruption et de blanchiment d’argent impliquant notamment la société pétrolière publique Petrobras.

6. À interpréter comme la loi pour préjudicier l’accusé.

7. Les gisements de pré-sel (champ de pétrole) se situent dans la croûte terrestre, sous des couches de sel, à environ 7.000 mètres de profondeur. On en trouve au large des côtes brésiliennes.

8. Environs 8 postes importants. Des cinq ministères qui composent l’équipe économique du gouvernement,quatre sont sous le commandement de l’armée, ce qui représente la plus grande représentation vert olive dans l’administration publique fédérale depuis la dictature (https://www. brasildefato.com.br/2019/01/17/ para-luiz-gonzaga-belluzzo-visao- dos-militares-que-estao-no-poder-e- antiquada/).

9. Voir à ce sujet, L. BOFF, Brasil: concluir a refundação ou prolongar a dependência, Éd. Vozes, 2018.

10. En plus de leur dimension pécifiquement religieuse, les communautés de base étaient des centres de prise de conscience, de résistance contre la dictature et de construction de la citoyenneté. L’articulation de ces communautés est l’un des points de départ de la fondation du Parti du Travail en 1980.

Si L’union européenne et la Chine rompent leurs relations avec le Brésil ou que ce dernier décide de se séparer de ces nations, une grande partie de nos entreprises exportatrices de viande et de soja pourraient faire faillite. De mon point de vue, l’alternative consiste à rompre avec nos dépendances historiques et à refonder la patrie sur d’autres bases et d’autres valeurs 9.

De quelle manière ?

J’identifie trois piliers, proprement brésiliens, qui pourraient soutenir un projet alternatif. Tout d’abord, celui de la nature. Le Brésil possède la plus grande biodiversité de la planète, la plus grande forêt tropicale du monde – l’Amazonie – 13 % des réserves mondiales d’eau douce, et une immense richesse en minerais et matériaux rares. Comme le dit Paul Krugman, prix Nobel d’économie, dans quelques années, toute l’économie passera par l’écologie. Les pays qui possèderont plus de biens et de services naturels (la bonté de la nature comme disent les Andins) auront un rôle décisif à jouer pour l’avenir de la vie et de la civilisation. Le deuxième pilier est le peuple brésilien lui-même, composé de représentants de 60 peuples différents qui vivent re- lativement sans préjugés raciaux et qui constituent un grand métissage (japonais, espagnol, allemand, italien, coréen, russe, ukrainien et autres). Ce peuple est très créatif, ouvert au dialogue et aux différences (malgré le traditionalisme des coutumes) et est ac- cueillant. Le troisième élément est la culture brésilienne, riche et diversifiée, de par l’extension du pays et les différents écosystèmes, que ce soit en musique, architecture, artisanat ou dans son carnaval la plus grande fête populaire du monde où se manifeste une incroyable créativité des populations des favelas dont sont issues les écoles de samba. J’estime que ces quelques éléments, qui peuvent être enrichis, ont la capacité de fonder un nouvel essai civilisationnel, important pour le processus mondial de globalisation, conférant légèreté, joie de vivre et aura mystico-religieuse (typique du peuple brésilien) opposé au processus actuel trop rigide et dont l’hégémonie est fondée sur la compétition et non sur la coopération.

Comme voyes-vous la “cordialité” brésilienne?

La cordialité, typique du peuple brésilien est très ambigue. Elle a montré le côté sombre de la «cordialité» brésilienne. Que derrière celle-ci peut aussi se cacher de l’hostilité et de la haine. En ce moment de grande colère et de haine dans la société, le côté pervers de la « cordialité » se manifeste. Elle est sortie du placard. Le fait est que ni les élites, ni le gouvernement de Jair Bolsonaro ne veulent un Brésil pour tous. Ils se sont simplement alignés sur Donald Trump, avec le risque que le Brésil ne perde ses relations avec la Chine, son plus grand partenaire commercial. Ni les élites, ni le gouvernement de Bolsonaro ne veulent un Brésil pour tous. Ils se sont simplement alignés sur Donald Trump.

De votre point de vue de théologien, comment peut-on comprendre les évolutions
des dynamiques théologiques catholique et évangélique ?

L’Église catholique brésilienne a perdu ses grands prophètes qui dénonçaient la violation des droits de l’homme et l’oppression des marginalisés. La plupart des évêques ont été nommés par le Pape Jean-Paul II et Benoît XVI ouvertement conserva- teurs, plus endoctrinés que pasteurs. La plupart des évêques brésiliens ont peu de choses à dire sur la situation sociale brésilienne. Au contraire, l’affaiblis- sement de l’Église catholique a ouvert la voie aux Églises pentecôtistes et néo-pentecôtistes. Celles-ci rassemblent des milliers de fidèles, pour la plupart pauvres et nécessiteux. Il leur prêche l’évangile de la prospérité et non de la bienveillance. On n’y parle jamais de justice sociale et de transformation de la société. Ce sont des usines pour l’enrichissement de leurs bergers, de vrais loups, trompant les fidèles par des promesses et des miracles préconstruits. Le plus grand groupe néo-pentecôtiste, l’Église universelle du Royaume de Dieu, à la tête de laquelle se trouve l’évêque Macedo, a joué un rôle déterminant dans la victoire de M. Bolsonaro. Cette Église est devenue le centre de millions de fausses nouvelles, sans au- cun sens éthique ou religieux.

Et qu’en est-il de l’Église du peuple
et de ses communautés de base 10 ?

Nous devons différencier l’Église catholique comme grande institution qui, à mon sens est dans une crise grave, de l’Église du peuple. Il y a près de cent mille communautés de base ici; plus d’un million de cercles bibliques qui lisent la Bible et en tirent des conclusions en termes de militance et d’engagement pour la justice sociale. Il y a le mouvement national Foi et Politique, national et régional, qui rassemble des laïcs qui voient dans l’Évangile une source d’inspiration pour une politique éthique et libéra- trice et voient dans la politique un lieu privilégié pour réaliser les biens du Royaume de Dieu que sont solidarité, justice sociale et esprit communautaire. En outre, il existe des mouvements de Sans-Terre et de Sans-Toit, fortement influencés par la théologie

Démocratie n° 2 • Février 2019 • 15

Réflexion d’un vieux théologien et penseur 1

L’importance de la dimension utopique

Dans un contexte de délabrement politique au Brésil, et ont produit un océan de pauvreté, d’injustice sociale et avant de parler d’espérance, il faut retrouver la dimendion de souffrances évitables en lieu et place de bénéfices pour tous. L’utopie ne s’oppose pas à la réalité, mais elle lui appartient, parce que celle-ci n’est pas seulement faite de ce qui est fait et donné, de ce qui y est palpable. Mais elle est également faite de ce qui peut encore être fait et donné, donc de ce qui est potentiel et faisable, de ce qui n’est pas encore visible. L’utopie naît de ces tréfonds de po- tentialités présentes dans l’histoire, dans chaque peuple et dans chaque personne. Le philosophe allemand Ernst Bloch a introduit l’expression principe-espérance. Celui-ci est plus que la vertu de l’espérance, il apparaît comme une source génératrice de rêves et d’actions. Le principe de l’espé- rance représente le potentiel inépuisable de l’existence et de l’histoire humaine qui nous permet de dire non à toute réalité concrète, aux limites de notre condition humaine, aux modèles politiques et aux barrières qui limitent la vie, la connaissance, la volonté et l’amour. Et dire oui à des formes nouvelles ou alternatives d’organisation sociale ou de formation de tout projet.

Les utopies maximalistes et les utopies minimalistes

Aujourd’hui, nous pouvons affirmer que les grandes utopies, les utopies maximalistes, celles des Lumières (alphabétisation de tous), du socialisme (faire prévaloir le nous sur le moi) et aussi du capitalisme (le moi sur le nous) sont entrés dans une crise profonde. Elles n’ont jamais réalisé ce qu’elles avaient promis : tout le monde ne participe pas à la culture alphabétisée, la majorité ne voit pas la distribution équitable et juste des biens et la richesse n’est le fait que de petits groupes et non de la majorité. De plus, toutes ces uto- pies ont dégradé la Maison commune par la surexploitation de tous.

Nous sommes donc obligés de nous tourner vers des utopies minimalistes, celles qui, ne pouvant pas changer le monde, mais qui peuvent cependant l’améliorer : recevoir un salaire qui réponde aux besoins de la famille, avoir ac- cès aux soins de santé, envoyer les enfants à l’école, obtenir des transports publics qui ne font pas perdre tant de temps, avoir des services de santé de base, avoir des lieux de loisirs et culturels, et avoir une pension suffisante pour affronter les maladies du troisième âge.

La réalisation de ces utopies minimalistes crée la base des utopies supérieures: aspirer à ce que la nation sur- monte les relations de haine et d’exclusion, à ce que les peuples embrassent la fraternité, à ce qu’ils ne fassent pas la guerre, à ce que tous s’unissent pour préserver cette pe- tite et belle planète Terre, sans laquelle aucune autre utopie ne serait possible.

Restaurer la force politique de l’espoir

Nous devons renverser la vapeur, ne pas considérer la situa- tion actuelle comme une tragédie sans espoir, mais comme une crise fondamentale qui nous force à résister, à tirer les leçons des contradictions et à sortir plus mûrs, plus expé- rimentés et plus sûrs pour ouvrir une nouvelle voie, plus juste, démocratique, populaire et inclusive pour le Brésil. #

1. Extrait de Reflexões de um velho teólogo e pensador, https://leonardoboff.wordpress. com/2018/12/03/esperanca-indignacao-e-coragem/

de la libération, dont les dirigeants viennent pour la plupart des cadres de l’Église de base. A ce niveau fondamental, l’Église est vivante, elle élabore sa li- turgie, sa propre théologie et une interprétation in- novante de la Bible. Ici est vivante la vraie théologie de la libération dans laquelle les théologiens entrent par la porte de derrière et ne sont que des compa- gnons des autres, sur le chemin de la libération.

Quelle est la plus grande réussite politique
de la théologie de libération ?

Ce que Lula dit et répète toujours, c’est qu’elle est la force principale qui a constitué le PT, le parti des travailleurs. Sans l’Église de la libération, les mou- vements sociaux chrétiens, le PT n’aurait jamais surgi comme le plus grand parti de masse de notre histoire. C’est l’une des raisons pour lesquelles les élites traditionnelles sont contre le PT, parce c’est un parti qui vient d’en bas, des pauvres, des noirs, de ceux qu’ils méprisent et humilient et qui s’élèventdans la société et questionnent leur projet d’exclu- sion et de privilèges.

Lula a laissé un mouvement ouvrier autonome et vigoureux. Il est celui qui résiste le plus aux me- sures anti-populaires, mesures qui nient les droits conquis par les travailleurs, et aux restrictions des politiques à destinations des populations pauvres. J’espère que le Brésil, la plus grande nation latine et dans l’Atlantique Sud, jouera, pour les raisons évoquées précédemment, un rôle important dans la formation d’un type d’humanité, enfin unifiée dans la même Maison commune, dans le cadre d’une vé- ritable démocratie écologique et sociale, intégrant tous les peuples avec leurs spécificités, mais préser- vant et prenant soin de la seule planète qui nous fait vivre. #

Leonardo Boff est un théologien brésilien, écologiste et écriteur

Propos recueillis par Stéphanie Baudot et Thomas Miessen.

https://www.autresbresils.net/

In Brasile si sono spalancate le finestre dell’inferno

C’è una costatazione innegabile riguardo al Brasile: in molti settori è in corso un’alluvione di odio, di offese, di parolacce di ogni specie, di distorsioni, di pregiudizi e di migliaia e migliaia di fake news, che in gran parte hanno contribuito alla vittoria elettorale dell’attuale presidente.Ci sono ancora utenti di youtube che falsificano la realtà, mescolano parolacce a burle di cattivo gusto e spregevole moralismo, materiale da processo giudiziario.

‘Comunista’ e ‘socialista’ sono diventati epitesi accusatori. Nemmeno si definisce il loro reale significato come se stessimo ancora in piena Guerra Fredda di 50 anni fa. Contando anche uno dei ministri di mentalità ristretta, tanti inviano i loro oppositori a Cuba, nella Corea del Nord o in Venezuela. La maggioranza non ha letto nemmeno qualche pagina della teologia della liberazione, fatta da un marxista. Ignorano il loro proposito basilare: la opzione per i poveri e per la loro liberazione, cioè a favore della maggioranza dell’umanità che è povera.

Insomma, respiriamo un’aria avvelenata. Molti mostrano una completa mancanza di educazione e di degrado dell’intelligenza. In campagna elettorale questa rabbia rispolverata è uscita dall’armadio. E’stata rinforzata la violenza preesistente, legittimando la violenza contro i nativi, contro gli abitanti dei Quilombos, contro i negri e le negre, specialmente per LGBTI e loro oppositori.

Abbiamo bisogno di capire il perché di questi spropositi che fanno ammattire. Ci illuminano due interpreti del Brasile con discorso pertinente, Paolo Prado, Retrato do Brasil: Saggio su tristezza Brasiliana (1928) e Sergio Buarque de Holanda, Raìzes do Brasil (1936) nel suo capitolo V, a proposito di “O homem cordial”.

Ambedue hanno qualcosa in comune come osserva Ronaldo Vainfas, perché “tentano di decifrare il carattere Brasiliano a partire dalle loro emozioni” (Interpreti del Brasile, vol.II, 2002, pag.16). Ma nel senso contrario. Paolo Prado è profondamente pessimista analizzando il Brasiliano quanto a lussuria, avidità e tristezza. Buarque de Holanda fa delle differenze per quel che riguarda la cordialità.

Il contributo brasiliano alla civiltà sarà la cordialità. Daremo al mondo “l’uomo cordiale”. l’eleganza nel tratto, l’ospitalità, la generosità, virtù tanto elogiate dagli stranieri che vengono a visitarci rappresentano di fatto una traccia definita del carattere brasiliano”(p.106). Ma subito osserva “Sarebbe un inganno immaginando che queste virtù possano significare “Buone maniere, civiltà” (107). E continua: “L’inimicizia può essere altrettanto cordiale come l’amicizia, visto che l’una e l’altra nascono dal cuore” (107). Nota 157). Sappiamo che dal cuore emergono sia l’amore che l’odio. La tradizione psicanalitica ci conferma che lì impera il regno dei sentimenti. Penso che definiremmo meglio il carattere del brasiliano se sostenessimo che il suo progetto fondamentale non è la ragione ma il sentimento. Questo è contraddittorio: Si può esprimere come amore e anche come odio virulento.

Poiché questo lato duale della “cordialità”, detto più chiaramente del “sentimento” ambiguo del brasiliano oggi ha messo le ali e ha occupato menti e cuori. Ha dominato “la mancanza di buone maniere e civiltà”. Basta aprire i sites, i twitters, facebooks e yutubes per constatare che le finestre dell’inferno si sono aperte in concomitanza. Da lì sono usciti i demoni, dividendo le persone, offendendo personaggi benemeriti Dràuzio Varela e come il riconosciuto e mondialmente apprezzato Paulo Freire. La parola di uno screanzato occupa lo stesso spazio riservato al Papa Francesco o al Dalai Lama.

Ma questo è soltanto il lato oscuro del sentimento brasiliano. C’è il lato luminoso, enfatizzato come detto sopra da Buarque de Holanda e anche Cassiano Ricardo. Dobbiamo riscattarlo per non essere obbligati a vivere in una società di barbari in cui nessuno riesce a convivere umanamente e in modo civile. Non c’è motivo di perdere la speranza. Perfino la condizione dell’universo stesso è fatta di ordine e disordine (Caos e cosmos), le culture possiedono il loro lato sim-bolico e dia-bolico e ogni persona umana è abitata da una pulsione di vita (eros) e dalla pulsione di morte (Thanatos).Tale fatto non è un difetto di creazione. E’ la condizione naturale delle cose. Le religioni, le etiche e le civiltà sono nate per dare egemonia alla luce sulle tenebre al fine di impedire che ci divorassimo uno con l’altro. Terminava il pessimista Paulo Prado: “La fiducia nel futuro non può essere peggiore che quella nel passato” (p.98).

Siamo d’accordo.

Ci ispira un verso di Agostinho Neto, lider della liberazione dell’Angola: “Non basta che sia pura e giusta la nostra causa. E’necessario che la purezza e la giustizia esistano dentro di noi” (Poemas de Angola, 1966, 50).

*Leonardo Boff ha scritto Riflessioni di un vecchio teologo e pensatore, Vozes 2019 a pubblicare in Italia

Traduzione di Romano Baraglia e Lidia Arato.