A tecnologia 5G e seus riscos para a vida em geral e para a humana

Mario Enrique De León es sociólogo de la Universidad de Panamá nos apresenta um resumo das questões referentes à nova tecnologia 5G, motivo de grande disputa entre EEUU e a China. Aqui ele ressalta, o que nos interessa sumamente, os efeitos sobre a vida em sua diversidade, em particular, sobre a vida humana. A tecnologia não pode ser apenas posta a serviço do mercado e da disputa mundial pela hegemonia. Ela tem que ser boa e benéfica à comunidade de vida, de modo especial, à vida vida. Ela representa altos riscos, considerados pelo sistema dominante mundial como uma externalidade (não entra nos cálculos econômicos e desconsidera seus efeitos malévolos sobre os ecossistemas). Poucos têm acesso aos dados fundamentais desta nova tecnologia que poderá modificar profundamente as relações em todos os sentidos, numa velocidade de milímetros de segundos e que pode nos vigiar em cada canto onde estivermos. Precisamos estar atentos para que ela não seja um passo a mais rumo à nossa própria destruição, nem venha engrossar o cortejo dos que vão para um caminho sem retorno e fatal. Lboff
Eis o artigo publicado na Alai Amlatina (alainet.org) de 4/6/19

¿Por qué la tecnología 5G representa un nuevo peligro para la vida?

Las discusiones mediáticas discurren entre lo banal y lo prometedora que pueda ser la tecnología 5G para resolver tareas cotidianas y las nuevas posibilidades de negocios especuladores en la red. Sin embargo, muy pocos explican en que consiste esta nueva tecnología en desarrollo, en cuanto a sus componentes que la configuran, y cómo podría afectar a los organismos vivos. Esto tiene una explicación muy sencilla: grupos económicos (Verizon, AT&T, T-Mobile, Sprint, Huawei, China Mobile, China Telecom, China Unicom), con el apoyo de gobiernos (EE.UU. y China) y agencias de seguridad (CIA, NSA) desarrollan esta tecnología bajo estricto secreto.

****************************************

Dentro de ello los posibles efectos y consecuencias que pueda provocar la implementación de la tecnología 5G en los organismos vivos como también los posibles usos alternos (control y vigilancia) que darán a ésta. Además, estas empresas de telecomunicaciones son grandes pautadores en los medios de comunicación e importantes donantes a centros de investigación científica. Estas razones explican el nulo debate al respecto.

Dicho de otro modo, se trata de una mezcla entre una supuesta seguridad nacional de los gobiernos, en función de los intereses de grupos económicos, más el desconocimiento generalizado de los avances tecnológicos, en su complejidad, y el control de las agendas mediáticas y de investigaciones.

Sin ninguna duda la tecnología 5G representa un jugoso negocio para estos grupos económicos aliados a los gobiernos de EE.UU. y China. Explica Elizabeth Woyke (2019), en MIT Technology Review, que el desarrollo de la tecnología 5G es, de hecho, operada como política de gobierno. En ese sentido, el gobierno de China en su décimo tercer plan quinquenal describe a la tecnología 5G como una industria estratégica emergente y una nueva área de crecimiento.

Además, en su Plan Made in China 2025 describe como objetivo del país, convertirse en un líder de fabricación global. Además, promete hacer los avances en la comunicación móvil de la 5G. Mientras, su contraparte, EE.UU., bloqueó a la empresa China Huawei alegando que ésta representaba un supuesto peligro para su seguridad nacional. Esto último confirma que en ambas potencias el desarrollo de la tecnología 5G son políticas de gobierno. Entre los negocios en disputa están la instalación de la infraestructura 5G a nivel mundial y su mantenimiento, la fabricación de los equipos necesarios para esta infraestructura, el desarrollo de aplicaciones -como hicieron las corporaciones de Silicon Valley con la tecnología 4G (Youtube, Uber, Alibaba, Facebook, Waze, etc.)- y la fabricación masiva de productos con capacidad de conectarse a la infraestructura 5G (el internet de las cosas).

Esto último incluye desde un reloj o cafetera hasta una maquinaria industrial o equipos de cirugías en un centro médico especializado. De manera, que la magnitud del negocio proyectado no tiene antecedentes en el proceso de acumulación de capital de los últimos 200 años, y por tales motivos, se excluyen del panorama público las críticas que puedan persuadir a la audiencia de los posibles efectos negativos. Pero ¿En qué sentido representa la tecnología 5G un peligro para la vida? Para ello debemos conocer, con antelación, en que consiste la nueva tecnología 5G y sus componentes.

La respuesta en términos simples nos la brinda Knight (2019), en MIT Technology Review, de la siguiente manera: “las redes inalámbricas 5G son una variedad de tecnologías de red destinadas a trabajar conjuntamente para conectarlo todo” a través de dos rangos de frecuencias diferentes. Una de ellas es la frecuencia utilizada por las redes 4G y WIFI. La otra es una milimétrica, de mayor velocidad a su predecesora mejorada, pero transmite en rangos más cortos. Este último rango de frecuencia milimétrica necesita de una superlativa densidad de transmisores por metros cuadrados. Esto dará paso a una multiplicidad de pequeños transmisores -por metros cuadrados- en todas las ciudades con tecnología 5G. Esos enjambres de transmisores estarán compuestos por una tecnología conocida como MIMO masivo (múltiple entrada, múltiple salida), la cual permitirá el funcionamiento simultaneo de los transmisores para alcanzar la velocidad esperada por los desarrolladores de las redes inalámbricas 5G (20 gigabits por segundo).

Además, de otra tecnología, conocida como dúplex completo (full dúplex), que permitirá a los transmisores y a los dispositivos (celulares, computadoras, etc.) enviar y recibir datos en la misma frecuencia. Sin embargo, esta multiplicidad de transmisores será lo peligroso para todos los organismos vivos expuestos a la saturación de radiación de radiofrecuencias.

Existe una base científica de más de 10 mil investigaciones referentes a la asociación de enfermedades cardíacas, y entre otras cómo el cáncer, con la contaminación electromagnética, según el llamamiento internacional para detener la implementación de la red 5G en la tierra y en el espacio organizado por la International Appeal. La exposición permanente (24hrs) de niveles de radiación de radiofrecuencias, centeneras de veces mayores a las actuales, provocará efectos graves en todos los organismos vivos y en sus respectivos ecosistemas.

La tecnología 5G además de conectar y permitir la comunicación ubicua entre los seres humanos y sus organizaciones también conectará a todos los objetos (automóviles, lavadoras, microondas, maquinarias, cámaras de vigilancia, etc), coronando así, el internet de las cosas y configurando las llamadas ciudades inteligentes. Esto conformará un campo electromagnético, de enorme potencia, que afectará directamente a “las débiles ondas electromagnéticas que caracterizan los vuelos de los insectos, por ejemplo, pero interferirán también emisiones de cuerpos vivos de mayor tamaño, incluidos los nuestros…numerosas publicaciones científicas han demostrado que los Campos Electro Magnéticos-CEM afectan a los organismos vivos (no solo a los humanos) en niveles muy por debajo de la mayoría de las directrices internacionales y nacionales, cuyos efectos incluyen mayor riesgo de cáncer, estrés celular, aumento de radicales libres dañinos, daños genéticos, cambios estructurales y funcionales del sistema reproductivo, déficit de aprendizaje y memoria, trastornos neurológicos e impactos negativos en el bienestar general de los seres humanos” (Sabini, 2019).

Sin embargo, a pesar de la amplia documentación de los posibles efectos negativos de los campos electromagnéticos sobre los organismos vivos están prevaleciendo los intereses privados -que genera la tecnología 5G- sobre los colectivos. En este caso, la vida misma del planeta corre peligro, sobre todo la nuestra, en medio de un contexto acelerado de cambio climático producto de nuestras propias actividades, pero singularmente por las generadas por el proceso de acumulación de capital privado.

Referencias:

Knight, W. (2019). Claves para entender por qué EE.UU. teme que Huawei dominine el 5G. Mit Technology Review.

Sabini, L. (2019). 5G: ¿pasaje al cielo comunicacional o al infierno climático y sanitario? América Latina en movimiento. Artículo/199457.

Woyke, E. (2019). Cinco argumentos que pueden convertir a China en líder del 5G. Mit Technology Review.

 

 

 

Carattere suicida dell’attuale governo?

Le attuali pratiche politiche del governo stanno distruggendo le possibilità di una governance che porti qualche miglioramento per le persone e per i più svantaggiati. Non ha progetti nazionali e mostra comportamenti indegni della posizione che occupa.

Quando si chiudono tutte le porte e un governo non vede più nessun modo per uscire dalla propria sopravvivenza, l’alternativa è il suicidio. Questo può essere fisico o politico. Con Vargas è stato fisico: uno sparo nel cuore. Con Jânio Quadros è stato politico, con il pretesto di una insopportabile coercizione di forze nascoste. Con Collor è stato anche politico, dimettendosi prima della conclusione della procedura di impeachment. Con Bolsonaro può accadere qualcosa di simile, per riconoscere il Brasile come ingovernabile e per la fortissima pressione delle multinazionali. Non sarà evitato dalle dimostrazioni del 26/5 o dallo strano patto tra le tre potenze, dove il ministro Toffoli non dovrebbe mai essere.

Bolsonaro ha scelto la strada peggiore: il confronto con il Congresso, con un gruppo di partiti conservatori, noto come Centrão, con la Corte Suprema Federale (STF), con la stampa e con parte dell’esercito. Una tale strategia indebolisce la sua intera politica. La via d’uscita sarebbe lasciare la scena e cercare di salvare se stesso e i suoi parenti dall’intervento della giustizia.

In effetti, il governo di Bolsonaro ha smantellato i quattro pilastri fondamentali che sostengono una società in modo che funzioni minimamente.

Il primo, ereditato dal suo predecessore, Michel Temer, accusato in diversi processi: la distruzione e la completa precarizzazione delle leggi sul lavoro. Una nazione vive del lavoro delle grandi masse lavoratrici che garantiscono la vita e la continuità di una nazione. Ha concesso così tanti privilegi ai padroni che gli operai si sono trovati in una situazione simile a quella degli inizi del capitalismo selvaggio in Inghilterra, senza diritti garantiti, e ha smantellato la struttura sindacale.

Il secondo è stato lo smantellamento dei diritti fondamentali, in particolare penalizzando le minoranze, come LGBT, indigeni e le comunità dei “quilombolas”. Le istituzioni che li hanno implementati sono state in gran parte svuotate.

Il terzo è l’attacco diretto all’insegnamento, alle scuole, alle università, alla scienza e alle sue istituzioni scientifico-tecniche. Hanno voluto istituire una “scuola senza partiti” per dare origine all’ideologia del partito di governo conservatore di estrema destra, intollerante e fondamentalista. Sotto la discutibile motivazione di contingenza, ma in realtà come una sorta di punizione per le critiche da parte dell’intellighenzia nazionale e accademica, sono stati fatti tagli sostanziali all’intera rete di istruzione superiore e ai centri di ricerca scientifica e tecnologica. Inoltre, la preoccupazione per l’ambiente è stata totalmente distorta per privilegiare il business degli agrari, trascurando la conservazione dell’Amazzonia e negando il riscaldamento globale per ragioni puramente ideologiche e di supina ignoranza.

Il quarto è stato quello di lasciare languire il Sistema Unico di Salute (SUS), uno dei più grandi programmi di sanità pubblica al mondo, con lo scopo di privatizzare gran parte del sistema sanitario. I tagli influiscono sulle farmacie popolari e sui farmaci gratuiti per diverse malattie come il diabete, l’HIV e altre.

A capo dei ministeri sono state nominate persone senza la minima qualifica per la posizione, alcune bizzarre, come quella dei diritti umani e delle donne, o incompetenti come quelle di educazione, dell’ambiente e delle relazioni estere.

C’è la sensazione che ci sia lo scopo di guidare il paese verso un modello premoderno, congelando il parco industriale, uno dei più avanzati dei paesi in via di sviluppo, privatizzando il più possibile tutto di tutto, al punto che il ministro delle finanze è arrivato a dire senza vergogna agli investitori di Dallas che anche il Palazzo di Planalto, sede della presidenza, potrebbe essere privatizzato e la Banca del Brasile fusa con la Bank of America. Infine, il paese è stato sottoposto a una ricolonizzazione, condannandolo a essere un semplice esportatore di materie prime e partner aggiunto al progetto di egemonia globale voluto dagli Stati Uniti. Il presidente Bolsonaro visitò quel paese e fece lì un esplicito rito di vassallaggio.

La conseguenza è che si condanna il nostro paese a essere irrilevante. Se la politica dei tagli continua, gran parte della popolazione può essere ridotta allo stato di paria. Sappiamo che il Brasile è decisivo per il futuro ecologico-sociale della vita e del pianeta.

Un popolo ignorante, perché gli è negata un’istruzione di qualità, e malato, perché non ci si prende cura della propria salute, non conoscerà mai uno sviluppo sostenibile né sarà in grado di dare un contributo importante all’umanità.

Bolsonaro avrebbe fatto bene al paese e al mondo se si fosse dimesso dalla presidenza, per la quale ha confessato di non avere vocazione. Idealmente, se avesse un minimo di generosità e un po’ d’amore per il popolo, saprebbe farlo da sé prima di essere costretto a farlo dal crollo del terreno che lo sostiene.

*Leonardo Boff è ecoteologo, filosofo e scrittore e ha scritto: “Saudade di Dio. La forza dei piccoli”, che sarà pubblicato a breve.

Traduzione di M. Gavito & S. Toppi

¿Carácter suicida del gobierno actual?

Las prácticas políticas del actual gobierno están destruyendo las posibilidades de una gobernanza que traiga alguna mejoría para el pueblo y para los más desfavorecidos. No tiene ningún proyecto de nación y muestra comportamientos indignos del cargo que ocupa.

Cuando se cierran todas las puertas y un gobierno ya no ve ninguna salida para su supervivencia, la alternativa es el suicidio. Este puede ser físico o político. Con Vargas, fue físico: un tiro en el corazón. Con Jânio Quadros fue político, bajo el pretexto de una insoportable coacción de fuerzas ocultas. Con Collor también fue político, renunciando antes de la conclusión del impeachment. Con Bolsonaro puede ocurrir algo semejante, por reconocer a Brasil como ingobernable y por causa de la fortísima presión de las corporaciones. No lo evitarán las manifestaciones del día 26/5 ni el extraño pacto entre los tres poderes, donde el ministro Toffoli jamás debería estar.

Bolsonaro ha escogido el camino peor: la confrontación con el Congreso, con un grupo de partidos de orientación conservadora conocido como Centrão, con el Supremo Tribunal Federal (STF), con la prensa y con parte del ejército. Tal estrategia debilita toda su política. La salida sería abandonar la escena y tratar de salvarse a sí mismo y a sus familiares del alcance de la justicia.

Efectivamente, el gobierno Bolsonaro ha desmantelado los cuatro pilares básicos que sustentan una sociedad para que funcione mínimamente.

El primero, heredado de su antecesor, Michel Temer, acusado en varios procesos: la destrucción y completa precarización de las leyes laborales. Una nación vive del trabajo de las grandes mayorías trabajadoras que garantizan la vida y la continuidad de una nación. Concedió tantos privilegios a los patrones que los trabajadores han quedado en una situación similar a los inicios del capitalismo salvaje en Inglaterra, sin derechos garantizados y desarbolada la estructura sindical.

El segundo ha sido el desmantelamiento de los derechos fundamentales, penalizando especialmente a minorías como los LGBT, indígenas y quilombolas Las instituciones que los implementaban han sido en gran parte vaciadas.

El tercero es el ataque directo a la educación, a las escuelas, las universidades, la ciencia y a sus instituciones científico-técnicas. Se ha intentado implantar una “escuela sin partido” para dar lugar a la ideología del partido de gobierno de cariz conservador, ultraderechista, intolerante y fundamentalista. Bajo el cuestionable alegato de contingencia, pero en realidad como una especie de castigo a las críticas por parte de la inteligencia nacional y académica, se han hecho recortes sustanciales a toda la red de enseñanza superior y a los centros de investigación científica y tecnológica. Además, se ha deformado totalmente la preocupación por el medio ambiente para privilegiar al agronegocio, descuidando la preservación de la Amazonia y negando el calentamiento global por razones meramente ideológicas y de ignorancia supina.

El cuarto ha sido el dejar languidecer el Sistema Único de Salud (SUS), uno de los mayores programas mundiales de salud pública, con el propósito de privatizar gran parte del sistema de salud. Los recortes afectan a las farmacias populares y a los medicamentos gratuitos para distintas enfermedades como diabetes, VIH y otras.

Al frente de los ministerios han sido nombradas personas sin la más mínima calificación para el cargo, algunas bizarras, como la de los derechos humanos y de la mujer o incompetentes como las de educación, medio ambiente y relaciones exteriores.

Se tiene la sensación de que hay el propósito de conducir el país a moldes premodernos, congelar el parque industrial, uno de los más avanzados de los países en desarrollo, privatizar lo más posible todo de todo, hasta el punto de que el ministro de hacienda ha llegado a decir sin ningún pudor a inversores de Dallas que hasta el Palacio de Planalto, sede de la presidencia, podría ser privatizado y el Banco de Brasil fusionado con el Bank of America. Por último, se ha sometido al país a una recolonización, condenándolo a ser mero exportador de commodities, como socio agregado al proyecto de hegemonía mundial pretendido por EEUU. El presidente visitó aquel país y cumplió allí un rito de explícito vasallaje.

La consecuencia es que se condena al país a ser irrelevante. De seguir la política de recortes, una gran parte de la población podrá verse reducida a la condición de parias. Sabemos que Brasil es decisivo para el futuro ecológico-social de la vida y del planeta.

Un pueblo ignorante, porque se le niega una enseñanza de calidad y enfermo, por no cuidar de su salud, jamás conocerá un desarrollo sostenible ni podrá aportar una contribución importante a la humanidad.

Bolsonaro haría bien al país y al mundo si renunciase a la presidencia, para la cual confesó no tener vocación. Lo ideal, si tuviese un mínimo de generosidad y un poco de amor al pueblo, sería que lo hiciese por sí mismo antes de verse obligado a ello por el hundimiento total del suelo que lo sustenta.

*Leonardo Boff es ecoteólogo, filósofo y escritor y ha escrito: “Saudade de Dios. La fuerza de los pequeños”, que saldrá publicado próximamente.

Traducción de Mª José Gavito Milano

Caráter suicidário do atual governo?

As práticas políticas do atual governo estão destruindo as possibilidades de uma governança que traga alguma melhoria para o povo e aos mais destituídos. Não possui projeto de nação nenhum e mostra comportamentos indignos do cargo que ocupa.

Quando todas as portas se fecham e um governo não vê mais nenhuma saída para sua sobrevida, a alternativa é o suicídio. Este pode ser físico ou político. Com Vargas, foi físico: deu um tiro no coração. Com Jânio Quadro, foi político sob o pretexto de insuportável coação de forças ocultas. Com Collor, foi também político, renunciando antes da conclusão do impeachment. Com Bolsonaro pode ocorrer algo semelhante, por reconhecer o Brasil como ingovernável e por causa da fortíssima pressão das corporações. Não o evitarão as manifestações do dia 26/5 nem o estranho pacto entre os três poderes, no qual o ministro Toffoli jamais deveria estar.

Bolsonaro escolheu o pior caminho: o confronto com o Congresso, com o Centrão, com o STF, com a imprensa e com parte do exército. Tal estratégia debilita toda sua política. A saída seria abandonar a cena e cuidar de salvar a si mesmo e os seus familiares do alcance da justiça.

Efetivamente, o governo Bolsonaro desmantelou as quatro pilastras básicas que sustentam uma sociedade para que minimamente funcione.

A primeira, já herdada de seu antecessor, acusado em vários processos, Michel Temer: a destruição e precarização completa das leis trabalhistas. Uma nação vive do trabalho das grandes maiorias operárias que garantem a vida e a continuidade de uma nação. Concedeu tantos privilégios aos patrões que os operários foram conduzidos a uma situação similar aos inícios do capitalismo selvagem da Inglaterra, sem direitos garantidos e o desmantelamento da estrutura sindical.

A segunda foi o desmonte da salvaguarda dos direitos fundamentais, penalizado especialmente minorias como LGBT, indígenas e quilombolas As instituições que as implementavam foram em muito esvaziadas.

A terceira é o ataque direto à educação, às escolas, às universidades, à ciência e a suas instituições técnico-científicas. Tentou-se implantar uma “escola sem partido” para dar lugar à ideologia do partido do governo de viés conservador, ultradireitista, intolerante e fundamentalista. Sob a questionável alegação de contingenciamento mas, na verdade, uma espécie de punição às críticas por parte da inteligência nacional e acadêmica, fizeram-se cortes substanciais à toda a rede de ensino superior e aos centros de pesquisa científica e tecnológica. Junto a isso se distorceu totalmente a preocupação pelo meio ambiente, para privilegiar o agronegócio, descuidando da preservação da Amazônia e negando o aquecimento global por razões meramente ideológicas e até de supina ignorância.

A quarta foi a desidratação do SUS, um dos maiores programas mundiais de saúde pública, com o propósito de privatizar grande parte do sistema de saúde. Os cortes atingiram as farmácias populares e os medicamentos gratuitos para várias doenças como diabetes, HIV e outras.

À frente dos ministérios foram colocadas pessoas sem a menor qualificação para o cargo, algumas bizarras, como a dos direitos humanos e da mulher ou incompetentes como o da educação, do meio ambiente e o das relações exteriores.

A sensação que se tem, é o propósito de conduzir o país aos moldes pré-modernos, congelar o parque industrial, um dos mais avançados dos países em desenvolvimento, privatizar o mais possível tudo e tudo, a ponto de o ministro da Fazenda, despudoradamente dizer a investidores em Dallas que até o palácio do Planalto poderia ser privatizado e o BB fusionado com Bank of América. Por fim, submeteu-se à recolonização do país, condenado a ser mero exportador de commodities; compôs-se como sócio agregado ao projeto de hegemonia mundial pretendido pelos EEUU. O presidente visitou aquele país e lá cumpriu um rito de explícita vassalagem.

A consequência é a condenação do país à irrelevância. A seguir a política de cortes, poderemos ter uma grande parte da população reduzida à condição de párias. Sabemos que o Brasil é decisivo para o futuro ecológico-social da vida e do planeta.

Um povo ignorante por lhe negarem um ensino de qualidade e doente por não cuidarem de sua saúde, jamais conhecerá um desenvolvimento sustentado e dar uma contribuição importante à humanidade.

Bolsonaro faria bem ao país e ao mundo se renunciasse à presidência, para a qual confessou não ter vocação. Ideal seria se tivesse a generosidade mínima e um pouco de amor ao povo, para fazê-lo por si mesmo, antes de ser obrigado a isso pelo total solapamento do solo que o sustenta.

Leonardo Boff é eco-teólogo,filósofo e escritor e escreveu:”Saudade de Deus- A força dos pequenos”a sair em 2019.