El complot para derribar al Papa Francisco

                      El complot para derribar al Papa Francisco

07/12/2019
Es importante que los católicos, los cristianos y las personas interesadas en asuntos religiosos sepan de la enorme e incluso perversa campaña articulada por multimillonarios estadounidenses, ultraconservadores, junto con personas que ocupan altos cargos de dentro del Vaticano, interesados en distorsionar sus doctrinas, criticar sus prácticas pastorales y difamar directamente a la persona del Papa Francisco. Hay una razón manifiesta para esta campaña (que suponemos tenga también representantes en Brasil) porque por primera vez un Papa se opone directamente al sistema económico que, en su afán por acumular de forma ilimitada, explota naciones, manipula mercados, crea millones de pobres y agrede gravemente los ecosistemas, poniendo en peligro el futuro de la vida en la Tierra. Su encíclica Laudato Si: sobre el cuidado de la Casa Común (2015) dirigida a toda la humanidad, recibe gran rechazo de estos grupos radicales de ultaderecha que se presentan como piadosos. Frustrados por no conseguir hacerlo renunciar (son demasiadamente ingenuos y confiados en su poder financiero), se proponen elaborar dossiers detallados con el auxilio de ex-agentes del FBI sobre los futuros cardenales, favoreciendo todo lo que pueden a aquellos que pueden servir a sus intereses y atacando duramente a aquellos que tal vez prolongarían la agenda del Papa Francisco, sometiéndoles a grandes presiones con fake news, mentiras y calumnias. Estos opositores radicales saben del reconocido liderazgo moral y también ético-político del Papa Francisco sobre la opinión pública mundial y sobre otros jefes de Estado que aprecian su valentía, su sinceridad, su carisma y su entrañable amor a los pobres y a los inmigrados de África y del Medio Oriente, que huyen del hambre y de las guerras hacia Europa. De su círculo próximo pudimos personalmente saber que el Papa se comporta de forma soberana, duerme como un tronco de las 9,30 de la noche a las 5,30 de la mañana y vive el espíritu de las bienaventuranzas evangélicas de la persecución y difamación. Confiamos en el Espíritu que conduce la historia, también la Iglesia de Dios, y en las oraciones de las personas de mente pura para que las maquinaciones maliciosas de estos grupos poderosos sean totalmente frustradas. Ellas no vienen de Dios sino de un espíritu impuro y malo. Lboff

                 El complot en USA para derribar al Papa Francisco

Un periodista francés denuncia el círculo de promotores de una conspiración que llega hasta el Vaticano, compuesto por el sector de los mega millonarios ultraconservadores, que usa su influencia y poder económico para asediar al sumo pontífice.

Por Eduardo Febbro

Carta Maior del 17/09/2019, 18:45

“Para mí es un honor que me ataquen los norteamericanos”, dijo el Papa Francisco cuando el periodista francés Nicolas Senèze, corresponsal del diario católico La Croix en Roma, mostró al papa el libro-reportaje sobre el complot estadunidense contra su papado, durante el vuelo que los llevaba a Mozambique. El título de la obra es Cómo quiere América cambiar de Papa (Comment l’Amérique veut changer de Pape).

Los detalles de ese complot y los nombres de los protagonistas y de los grupos implicados están claramente expuestos en las páginas del libro, que describen desde su inicio la mecánica de la hostilidad contra el papado actual. El operativo tiene hasta nombre “Informe Sombrero Rojo” (“The Red Hat Report”). Un círculo preciso que mueve dinero e influencia, organizado por los sectores ultraconservadores y de mega millonarios de Estados Unidos. Las piezas de este juego de calumnias y de poder se encajan en un complejo rompecabezas que los adversarios del pontífice vienen armando en los últimos años. El golpe empezó a ser fomentado en Washington en 2018. El grupo de ultraconservadores se reunió en la capital norteamericana para fijar dos metas: alcanzar la figura de Francisco de la forma más destructiva posible y adelantar su sucesión para escoger, entre los cardenales actuales, el más adecuado a los intereses conservadores.

El “Informe Sombrero Rojo” fue organizado por un grupo de expolicías, exmiembros del FBI (Departamento Federal de Investigaciones de Estados Unidos), abogados, políticos, periodistas y académicos que han estudiado la vida y las ideas de cada uno de los cardenales, con la finalidad de destruir las carreras de los que no les interesan o beneficiar las de aquellos que pretenden imponer como sustituto de Francisco, cuando llegue el momento oportuno. Y mientras llega ese momento, el grupo busca preparar el terreno para lo que Senèze llama “un golpe de Estado contra el Papa Francisco”.

Una mañana de 2017, Roma amaneció cubierta de carteles contra el Papa. Fue el primer acto de la ofensiva. El segundo, y ciertamente el más espectacular, sucedió en agosto de 2018, cuando por primera vez en la historia del Vaticano, un cardenal hizo pública una carta exigiendo la renuncia de Francisco. El autor fue monseñor Carlo Maria Viganò, exnuncio del Vaticano en Estados Unidos. El corresponsal de La Croix en el Vaticano detalla la odisea maligna de este grupo de poder en su misión por sacar del camino a un Papa, que con sus posiciones contra el neoliberalismo, contra la pena de muerte, a favor de los inmigrantes y su inédita defensa del medio ambiente a través de la encíclica Laudato Si promueve una corriente contraria a la de esos empresarios. Los conspiradores no tienen nada de santos: son adeptos a la teología de la prosperidad, poseen empresas ligadas al mercado financiero y de seguros, y están implicados hasta en la explotación de la Amazonia. Francisco es una piedra en sus zapatos, una cruz sobre sus ambiciones.

Según Senèze, organizaciones de caridad como “Los Caballeros de Colón” (que poseen cerca de 100 mil millones de dólares, gracias a las compañías de seguros que administran), el banquero Frank Hanna, la red de medios de comunicación Eternal World Television Network (EWTN), cuyo promotor, el abogado Timothy Busch, es también el creador del Instituto Napa, que tiene la misión de difundir “una visión conservadora y favorable a la libertad económica”, están entre los miembros más activos del complot. Pero hay también otros, como George Weigel y su famoso think tank, el Centro de Ética y Política Pública. En diálogo con el periódico argentino Página/12, Senèze habla sobre la trama que, a pesar del poder de sus componentes, todavía no ha sido capaz de derribar al Papa.

Pregunta: Parece una historia de novela, pero es una historia real. El Papa Francisco fue y es objeto de una de las campañas más intensas vistas contra un sumo pontífice.

Nicolas Senèze: El Papa Francisco no sirve a los intereses de ese grupo de empresarios ultraconservadores, y por eso decidieron atacarlo. Actúan como si fuese el consejo de administración de una empresa, cuando se despide al director porque no alcanzó los objetivos deseados. Esa gente cuenta con enormes recursos financieros, e incluso así, durante el mandato de Francisco, no consiguieron influenciar su línea de pensamiento. Por eso empezaron a acercarse a personas de dentro de la Iglesia que también están en contra de Francisco. Algunas de ellas, como monseñor Viganò, llegaron a exigir públicamente su renuncia. Creo que ese grupo de ultraconservadores sobrestimaron sus fuerzas. Monseñor Carlo Maria Viganò, por ejemplo, no calculó la lealtad de las personas dentro del Vaticano que no estaban dispuestas a traicionar al Papa, incluso las que son críticas con Francisco.

Pregunta: La operación que organiza el “Informe Sombrero Rojo” tenía dos objetivos, uno para ahora y otro para el futuro.

Senèze: Efectivamente. Como no pudieron derribar al Papa, intentan ahora una nueva estrategia. Francisco tiene 84 años y podemos pensar que estamos cerca del fin de su pontificado. Lo que están haciendo es preparar el próximo cónclave. Para eso, están invirtiendo mucho dinero, contratando a exmiembros del FBI, para preparar dossiers sobre los cardenales que participarán en la elección. El primer objetivo es destruir a aquellos que tienen la intención de continuar las reformas aplicadas por el Papa Francisco. Y después, buscar un sustituto adecuado a sus intereses. El problema de esta meta es que, por lo menos hasta ahora, no cuentan con un candidato verosímil. No les será fácil. Entre tanto, les puede ir bien en el trabajo de arañar la credibilidad de los candidatos reformistas, y de esta forma pueden conseguir la elección de un reformista débil y manipulable, que ceda a la presión en favor de desmontar las reformas de Francisco. Para eso cuentan con mucho poder económico e influencias. Creo profundamente que la mayoría de los católicos norteamericanos respaldan al Papa Francisco. Pero en Estados Unidos la cantidad no basta. Lo que habla más alto es el factor dinero.

Pregunta: Esos grupos ya existían antes, pero nunca actuaron con tanta fuerza.

Senèze: Son empresarios que disponen de enormes medios. Cada uno de ellos ha ido creando su grupo de reflexión dentro de la Iglesia, su escuela de teología, su universidad católica, su equipo de abogados para defender la libertad religiosa. Es una operación nebulosa, que funciona mediante una red de instituciones privadas, y que llegó para dominar el catolicismo norteamericano. Son, por ejemplo, los que donaron mucho dinero para ayudar a las diócesis estadounidenses que tuvieron que pagar enormes indemnizaciones tras la revelación de los casos de abuso sexual. Por eso pueden imponer una dirección ideológica a esas diócesis. Tim Busch, por ejemplo, está presente en todas las etapas de ese montaje. Para proteger poderosos intereses económicos en la Amazonia, esos grupos usan toda su fuerza a fin de desviar la atención y evitar así la promoción de ideas en defensa de la ecología. Trabajan siempre para distraer la atención de los debates fundamentales. Por ejemplo, en los sínodos buscan imponer sus puntos de vista, o sea, sus intereses.

Pregunta: ¿Y cómo un grupo tan poderoso pudo dejar que Francisco fuese elegido Papa?

Senèze: No se dieron cuenta de que ocurriría eso, porque la elección de Francisco fue el resultado de una dinámica que envolvía otras necesidades: este Papa fue elegido debido a la crisis en el seno de la institución, gracias a la voluntad de recuperación de los obispos de todo el mundo tras años de problemas generados por errores del pasado, que llevaron, por ejemplo, a la omisión ante los casos de abuso sexual. Bergoglio se impuso porque era el más dispuesto a reformar esa Iglesia. Pero su ideología choca con la visión que los católicos ultraconservadores de Estados Unidos tienen sobre cuál es el papel de la Iglesia. Además, otro ingrediente propio del catolicismo estadounidense es el desprecio de los católicos blancos hacia los latinos. El sector conocido por la sigla WASC (“white anglo saxon catholics” o “católicos blancos anglosajones”) odia a los latinos, los considera pobres fracasados. Los WASC están muy influenciados por la teología de la prosperidad difundida por los evangélicos.

Pregunta: ¿Donald Trump actúa en ese juego?

Senèze: No creo que Trump tenga muchas convicciones propias. Él ciertamente los escucha, pero quien tiene más proximidad con ese sector es el vicepresidente Mike Pence. Las diferencias entre Washington y el Vaticano son muchas: el tema de la pena de muerte, la postura de Francisco contraria a un liberalismo fuera de control, entre otras. El Papa es hoy uno de los opositores principales a los fundamentos del poder económico de los Estados Unidos.

*Publicado originalmente en Página/12 |

Traducción al portugués de Victor Farinelli, véase Carta Maior del 17/9/2019 y para el español por María José Gavito.

 

 

 

Coletivo Bereia: checar informações,verdadeiras,imprecisas,enganosas e falsas

Vivemos todos num tempo novo o das mídias digitais sociais. Nelas tudo pode ocorrer, fake news, falsificações, distorções, campanhas difamatórias e também a comunicação de realidades boas que ocorrem e são notificiadas por estes meios. Precisamos de discernimento, especialmente face às fake news que podem se multiplicar aos milhares até aos milhões. É difícil checar se essa informação é falsa, segura e verdadeira. Um coletivo chamado Bereia, altamente qualificado, se propõe a ajuda realizar este checagem em benefício dos interessados. Com isso poderemos não ser mais vítimas de falsidades e de meias verdades etc. Aconselho seguirem esse Coletivo Bereia e através de seu link no final deste texto, entrar em comunicação com  ele e se assegurar da qualidade das informações: Lboff

                                  Proposta Bereia

                           Bereia – Informação e Checagem de Notícias.
Separar o Joio. Guardar o trigo

Uma iniciativa de organizações, profissionais, pesquisadores e estudantes de comunicação vinculados ao contexto da fé cristã.

Os de Bereia dedicaram-se a avaliar se tudo correspondia à verdade. – Atos 17:11

Conhecer e comunicar a verdade é urgente em um tempo marcado pela chamada “pós-verdade” (prática de formação da opinião pública nos quais os fatos objetivos têm menos influência que os apelos às emoções e às crenças pessoais) e pela ampla circulação de fake news (notícias falsas), de desinformação e de informação manipulada, em especial com objetivos políticos. Nesse sentido, a verdade liberta pessoas e grupos das amarras de conteúdos mentirosos, caluniosos e promotores de intolerância em todas as suas formas.

O nome Bereia tem um caráter simbólico e faz parte de uma narrativa bíblica do Novo Testamento. Conforme o livro de Atos dos Apóstolos 17.10-15, a mensagem de Paulo e seus companheiros foi bem recebida na sinagoga judaica de Bereia, localizada na Grécia, na região da Macedônia. O texto registra um elogio aos bereanos, homens e mulheres, que mantiveram não apenas uma abertura em ouvir as Escrituras, mas de examiná-la.

Os judeus que moravam em Bereia tinham a mente mais aberta que os de Tessalônica e ouviram a mensagem de Paulo com grande interesse. Todos os dias, examinavam as Escrituras para ver se Paulo e Silas ensinavam a verdade. Como resultado, muitos judeus creram, assim como vários gregos de alta posição, tanto homens como mulheres” (Novo Testamento).

Nesse espírito e a partir da iniciativa da organização Paz e Esperança Brasil, um grupo de jornalistas se reuniu e criou o Coletivo Bereia, responsável por este site (Bereia – Informação e Checagem de Notícias) e pelas contas associadas nas redes sociais. Importantes parcerias institucionais foram estabelecidas no processo de construção dessa proposta. Hoje, Bereia conta com o apoio das seguintes organizações: Agência Latino Americana e Caribenha de Comunicação (ALC), Associação Católica de Comunicação – Brasil (SIGNIS), Associação Mundial para a Comunicação Cristã – América Latina (WACC-AL, na sigla em inglês), Grupo de Pesquisa Comunicação e Religião da Sociedade Brasileira de Estudos Interdisciplinares da Comunicação (GP Comunicação e Religião – INTERCOM) e Paz e Esperança Brasil.

Objetivo

Checar fatos publicados diariamente em mídias religiosas e em mídias sociais brasileiras que abordem conteúdos sobre religiões e suas lideranças no Brasil e no exterior. Bereia oferecerá pluralidade de pontos de vista e transparência, com base em sua política editorial, para que o/a leitor/a tenha condições de avaliar se a informação está correta e contextualizada com a realidade dos fatos. Não serão checadas opiniões ou material analítico, apenas material informativo (notícias).

Métodologia de Checagem

Diariamente, a equipe do Bereia acompanha sites e portais (agências) de notícias gospel. Acompanha também pronunciamentos e declarações de políticos e autoridades cristãs de expressão nacional (líderes da Bancada Religiosa e Ministros de Estado) veiculados pelas mídias noticiosas, pelas mídias sociais destas personagens e/ou expostos no Parlamento. Será verificado se os conteúdos veiculados são informativos (verdadeiros) ou desinformativos (imprecisos, enganosos, inconclusivos e falsos).

Para isso, adotamos um protocolo com cinco passos de checagem:

  1. Identificação de matérias e pronunciamentos ou declarações veiculados em mídias e expostos no Parlamento que, pelas características do título e da chamada, demandam verificação (afirmações absolutas, ufanismo, casos inusitados) por representarem relevância (interesse público, ou que afetem o maior número de pessoas possível) relacionada à presença de grupos religiosos no espaço público e/ou tenham tido destaque nas mídias noticiosas.
  2. Pesquisa sobre a fonte original (quando existir).
  3. Pesquisa sobre o que foi publicado sobre o assunto/tema.
  4. Pesquisa em fontes oficiais e alternativas (incluindo pessoas, grupos, instituições/organizações/associações/movimentos sociais citados) para confirmação, identificação de lacunas e de distorções ou para refutação do conteúdo. Tudo será relatado no texto a ser produzido pela equipe do Bereia com a devida indicação do acesso dos leitores/as a estas fontes.
  5. Contextualização do conteúdo checado, com busca de referencial bibliográfico e contato com especialistas, quando for o caso.
  6. Classificação do conteúdo como Verdadeiro, Impreciso, Enganoso, Inconclusivo ou Falso:

VERDADEIRO – A notícia, o pronunciamento ou a declaração são corretas e coerentes com os fatos apurados.

IMPRECISO – A notícia, o pronunciamento ou a declaração oferecem conteúdos verdadeiros, mas não oferecem dados comprováveis, não consideram diferentes perspectivas e não contextualizam a situação em questão. Isto pode levar o público a julgamentos errôneos sobre determinados casos, pessoas, grupos, instituições/organizações/associações/movimentos sociais. É desinformação e necessita de complementações e contextualização.

ENGANOSO –A notícia, o pronunciamento ou a declaração oferecem conteúdos de substância verdadeira, mas a apresentação deles é desenvolvida para confundir. Os títulos e imagens que não correspondem ao que é exposto na íntegra, teores distorcidos que instigam julgamentos negativos de uma pessoa, de um grupo ou de instituição/organização/associação/movimentos sociais, ou invocam sensacionalismo para conquista de audiência. Representa desinformação e necessita de correções, substância e contextualização.

INCONCLUSIVO – A notícia, o pronunciamento ou a declaração oferecem conteúdos de substância informativa mas não apresentam todos os elementos necessários para serem classificados como verdadeiros. Além disso, trazem evidências na redação para serem avaliados como desinformação. São matérias que demandam cuidado, atenção e acompanhamento em torno da conclusão.

FALSO – A notícia, o pronunciamento ou a declaração não oferecem informações, não têm substância factual, caracterizando-se como boato, conteúdo fabricado para parecer informação. Os dados disponíveis sobre a situação em questão contradizem objetivamente o que é apresentado. É desinformação.

Política Editorial

Será checado apenas conteúdo que se apresente como informação (conteúdo noticioso baseado em fatos e apresentação de ideias organizadas e ordenadas baseadas em dados) que tenha relevância (interesse público, ou que afetem o maior número de pessoas possível) relacionada à presença de grupos religiosos no espaço público e/ou tenham tido destaque nas mídias noticiosas. Nesse sentido, não será verificado material opinativo na forma de artigos, editoriais, resenhas.

Bereia entende como desinformação: informação comprovadamente falsa, inconclusiva, enganosa e imprecisa, que é criada, apresentada e divulgada para obter vantagens econômicas ou para enganar deliberadamente, podendo prejudicar o interesse público.

A checagem e a classificação do conteúdo são realizadas por um/a jornalista e um/a estagiário/a e são revisadas por um/a editor/a. Se necessário, o Conselho Editorial será consultado. O objetivo é a transparência no serviço oferecido: as classificações serão apresentadas de forma clara e objetiva. Caso haja algum erro, ele será corrigido e isto será explicitado no material disponível no site, sendo disponível o acesso ao material original e ao corrigido.

Bereia espera que os/as leitores/as participem ativamente desta proposta. Primeiramente, verificando a própria atuação do Coletivo por meio do acesso às fontes de checagem que serão divulgadas a partir do compromisso estabelecido com a transparência. Também, indicando conteúdos para que Bereia realize a checagem. Para isso haverá espaços específicos oferecidos aos/às leitores/as.

No que disser respeito ao conteúdo, Bereia é apartidário, não realiza militância, e não defenderá, seja com checagens específicas, seja com a produção de textos, qualquer discurso, teologia, ideologia ou tendência político-partidária. Como um serviço jornalístico ético e transparente, Bereia apresentará perspectivas diversas sobre os fatos apurados.

RECURSOSO FINANCEIROS

Bereia dispõe de pequeno recurso financeiro alcançado com apoiadores-simpatizantes para criação do website e funcionamento inicial. O principal aporte se dará pela atuação de voluntários da equipe de mineração de dados e na checagem dos fatos e pela adesão de doadores.

Bereia é transparente quanto à abertura do recebimento de doações para a realização deste serviço. A aceitação de doações não implica influência de doadores/as sobre os conteúdos checados. Os recursos serão geridos pela Diretoria e pelo Conselho Fiscal do Paz e Esperança Brasil, organização responsável institucionalmente por esta iniciativa.

Conselho Editorial

Conheça as pessoas que colaboram para garantir que o conteúdo publicado seja claro e verdadeiro.

Ver perfis

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A brief account of «the destruction of the Indians» in Brazil

Meditating on the PanAmazon Synod of October 2019, makes me remember what Bartolome de las Casas called «the destruction of the Indians» when he was dealing with Central America.

The first encounter of April 21, 1500, idyllically narrated by the chronicler Pero Vaz de Caminha, soon turned into a profound disappointment: due to the greed of the colonizers there was no reciprocity between the Portuguese and the Indigenous people. Rather, it was a confrontation, unequal and violent, with disastrous consequences for the future of all Native Nations.

As in the entire Latin American continent, the Indigenous people were deprived of their status as human beings. Even in 1704, the Aguiras Chamber, in Ceara, Brazil, wrote in a letter to the king of Portugal that “there is no need for missions with these barbarians because they have only the form of humans, and whoever says anything different is clearly wrong.” Before Pope Paul III had to intervene, and with the Papal Bull Sublimis Deus of July 9, 1537, he proclaimed the absolute dignity of the Indigenous peoples as true human beings, free peoples and owners of their lands.

Due to the white invader’s diseases, against which the Indigenous people had no immunity: flu, chickenpox, measles, malaria and syphilis; to the Cross and the sword; the degradation of their lands, making hunting and farming impossible; because of slavery; the wars officially declared by Don João VI on May, 1808, against the Krenak in the Rio Dulce Valley; the systematic humiliation and denial of their identity… the five million indigenous were reduced to the current 930.000. The virtual eradication for political purposes of the Indigenous peoples was accomplished, either by forced acculturation, spontaneous and planed misogynistic practices, or by pure and simple genocide, much as Brazil’s General Governor, Mendes Sá, did with the Tupiniquim of Iheus: “The corpses were placed along the beaches, aligned in the extension of a legua.” In recent times, when the great highways and the hydroelectric damns in the Amazon were opened, chemical defoliants, helicopter attacks and low level flights of airplanes were used against the Indigenous populations, plus bacteria that were intentionally introduced.

We need quote only one paradigmatic example that reflects the logic of the “destruction of the Brazilian Indians”. In the beginning of the Twentieth century, when Dominican Friars created a Mission on the banks of the Araguaia River, 6 to 8.000 Kaiapo, were at war with the collectors of natural rubber of the region. By 1918 they had been reduced to 500. In 1927 there were 27, and in 1958 there was only one surviving Kaiapo. In 1962 the Kaiapo were declared extinct in the whole region.

With the annihilation of more than a thousand nations in 500 years of Brazilian history, a human inheritance, built over thousands of years of cultural work, dialogue with nature, creation of languages and construction of a world vision friendly to life and respectful of nature, disappeared forever. We are all poorer without them.

The nightmare of a Native Terena, related by one who knows well the souls of Brazilians and the Indigenous, shows the impact of this demographic devastation on people and nations: “I went to the old Guarani cemetery in the Reserve, and saw a big cross. Some white men came and nailed me face down to that cross. They left and I lay there, desperate, nailed to the cross. Suddenly I awoke, filled with fear” (Roberto Gambini, The Indigenous Mirror, (El espejo indio, Rio de Janeiro 1980, p. 9).

This fear, due to the continuous aggression of the barbarian white (who arrogantly calls himself civilized), has been converted in the Indigenous populations into terror of being exterminated forever from the face of the Earth.

Thanks to the Indigenous organizations and the new protectionist state laws, the support of civil society and the Churches, and to international pressure, the Indigenous nations are strengthening and growing in numbers. Their organizations reveal the high level of consciousness and articulation they have accomplished. They experience themselves as adult citizens who want to participate in the destiny of the national community, without renouncing their identity, cooperating with other historical subjects, sharing their cultural, ethical and spiritual wealth.

Still, the form of the Brazilian State, especially under the Bolsonaro government, is extremely offensive to their dignity. It threatens and mistreats them through its Indigenous policies, as if they were primitive and puerile. In fact, the Native people have an integrity that we Westerners, who are hostages to a paradigm of civilization that divides, atomizes and sets one against the other to totally dominate, have lost. The Indigenous people are the guardians of the sacred and complex unity of the human being with others, immersed in nature, of which we all are part and parcel. They preserve the happy consciousness of our belonging to the Whole and the eternal alliance between heaven and Earth, the origin of all things.

When, in October 1999, I encountered, in Umeo, the Samis,the Indigenous Norwegians, they first asked me a question before our conversation:

– Do the Brazilian Indigenous keep the marriage of heaven and Earth?

I immediately understood the question and firmly answered:

– But of course, they maintain this marriage, because from the marriage between heaven and Earth all things are born.

They happily replied:

– “Then they still are as truly Indigenous as we. They are not like our brothers from Stockholm who have forgotten heaven and only stayed with the Earth. This is why they are unhappy and so many commit suicide. If we maintain the unity of heaven and Earth, of spirit and matter, the Great Spirit and the human spirit, we will then save humanity and our Great Mother Earth”.

That surely is the great mission of the Original Peoples and the enormous challenge to help us save our Pacha Mama, our Mother Earth, who generates and supports us all and without which nothing in this world is possible.

We need to listen to their message and join in their commitment, to be, as they are, witnesses to the beauty, wealth and vitality of Mother Earth.

Leonardo Boff Leonardo Boff Eco-Theologian-Philosopher and  of the Earthcharter Commission

Free translation from the Spanish sent by
Melina Alfaro, alfaro_melina@yahoo.com.ar.
Done at REFUGIO DEL RIO GRANDE, Texas, EE.UU.

Un desafío: salvaguardar la unidad de la familia humana

Existe el peligro real de que la familia humana se bifurque en dos. Una, la de aquellos que se benefician de los avances tecnológicos de la biotecnología y nanotecnología y disponen de todos los medios posibles de vida y de bienestar, cerca de mil seiscientos millones de personas, pudiendo prolongar la vida hasta los 120 años, que corresponde a la edad posible de las células. Y la otra humanidad, los más de cinco mil cuatrocientos millones restantes, barbarizados, entregados a su suerte, pudiendo vivir como mucho hasta los 60-70 años con las tecnologías convencionales, en un cuadro perverso de pobreza, miseria y exclusión.

Este foso proviene del horror económico producido en la escena histórica por la dominación del capital globalizado, especialmente del especulativo, bajo la regencia cruel del neoliberalismo radical. Considerándose triunfante frente al socialismo real, cuyo derrocamiento se dio a finales de los años 80, aquel ha exacerbado sus principios: la competición, el individualismo, la privatización, la difamación de todo tipo de política y la satanización del Estado, reducido al mínimo. Cerca de 200 megacorporaciones, cuyo poder económico equivale al de 182 países, dirigen, junto con los organismos del orden capitalista como el FMI, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio, la economía mundial según el principio de la competición, sin el más mínimo sentido de cooperación ni de respeto ecológico hacia la naturaleza. Todo se ha vuelto mercancía, desde el sexo a la religión, en un deseo de acumulación desenfrenada de riquezas y servicios a costa de la devastación de la naturaleza y de la precarización ilimitada de los puestos de trabajo.

El peligro consiste en que los muy ricos creen un mundo sólo para ellos, que rebajen los derechos humanos a una necesidad humana que debe ser atendida por los mecanismos del mercado (por lo tanto sólo tiene derechos quien paga y no quien es simplemente una persona humana), que hagan de los diferentes desiguales y de los desiguales no semejantes, a los cuales se les niega prácticamente la pertenencia a la especie humana. Son otra cosa, aceite quemado, ceros económicos.

En Occidente, que hegemoniza el proceso de globalización, la idea de igualdad nunca triunfó políticamente: Quedó limitada al discurso religioso-cristiano, de contenido idealista. Ese déficit de una cultura igualitaria favorecería la bifurcación de la familia humana. Puede triunfar una edad de las tinieblas mundial que se abatiría sobre toda la humanidad. Sería volver a la barbarie.

El desafío a ser enfrentado es hacer todo lo necesario para mantener la unidad de la familia humana, habitando la misma Casa Común. Todos somos Tierra, hijos e hijas de la Tierra, y para los cristianos, creados a imagen y semejanza del Creador, hemos sido hechos hermanos y hermanas de Cristo y templos del Espíritu. Todos tienen derecho a ser incluidos en esta Casa Común y a participar de sus dones.

Para dar cuerpo a este desafío necesitamos una ética humanitaria distinta, que implica rescatar los valores ligados a la solidaridad, la empatía y la compasión. Es importante recordar que fue la solidaridad/cooperación la que permitió a nuestros antepasados, hace algunos millones de años, dar el salto de la animalidad a la humanidad. Cuando salían a recolectar alimentos no los comían individualmente, como hacen los animales, sino que reunían los frutos y la caza, los llevaban a su grupo de iguales y los repartían solidariamente entre todos. De este gesto primordial nació la sociabilidad, el lenguaje y la singularidad humana. Será todavía la solidaridad irrestricta, a partir de abajo, la compasión que se sensibiliza ante el sufrimiento del otro y de la Madre Tierra, la que garantizará el carácter humano de nuestra identidad y de nuestras prácticas. Vergonzosamente fue lo que les faltó a los grandes acreedores internacionales que, ante la tragedia del tsunami del sudeste asiático, no perdonaron los 26 mil millones de deuda de aquellos países flagelados. Solamente pospusieron un año el pago.

Sin el gesto del buen samaritano que se inclina sobre los caídos a la vera del camino o la voluntad de infinita compasión del bodhisatwa, que renuncia a penetrar en el nirvana por amor a la persona que sufre, al animal quebrantado o al árbol reseco, difícilmente haremos frente a la inhumanidad cotidiana que se está naturalizando a nivel brasilero y mundial.

En la perspectiva de los astronautas, de aquellos que tuvieron el privilegio de ver la Tierra desde fuera de la Tierra, Tierra y Humanidad forman una sola entidad, compleja pero una. Ambas están ahora amenazadas. Ambas tienen un mismo destino común y se enfrentan juntas al futuro. Su salvaguarda constituye el contenido principal de un sueño ancestral: todos sentados a la mesa, en una inmensa comensalidad, disfrutando de los frutos de la buena y generosa Madre Tierra.

Si el cristianismo y los demás caminos espirituales no ayudan a realizar este sueño y no llevan a las personas a concretarlo, no habremos cumplido la misión que el Creador nos reservó en el conjunto de los seres, que es la de ser el ángel bueno y no el satán de la Tierra. No habremos escuchado ni seguido a Aquel que dijo: “Vine a traer vida y vida en abundancia” (Jn 10,10).

Es importante que tomemos conciencia de nuestra responsabilidad, sabiendo que ninguna preocupación es más fundamental que cuidar de la única Casa Común que tenemos y lograr que toda la familia humana, superando las contradicciones que existen siempre, pueda vivir unida dentro de ella con un mínimo de cuidado, de solidaridad, de hermandad, de compasión y de reverencia ante el Misterio de todas las cosas, que producen la discreta felicidad durante el corto tiempo que nos es concedido pasar por este pequeño, bello y radiante Planeta.

¿Una utopía? Sí, pero necesaria si queremos sobrevivir.

*Leonardo Boff ha escrito: Proteger la Tierra- salvar la vida. Cómo escapar del fin del mundo, Record, Rio 2010.

Traducción de Mª José Gavito Milano