“A esperança que só se justifica naqueles que caminham”:P.Casaldaliga

 Pedro Casaldaliga bispo de São Felix do Araguaia fará 90 anos no dia 16 de fevereiro. Está sendo celebrado no mundo inteiro. É pastor, profeta, poeta e amigo dos pobres, especialmente dos indígenas e das vítimas do latifúndio. Ameaçado de morte e de ser expulso do Brasil, pois é espanhol de Barcelona, só não o foi quando o Papa Paulo VI disse:”Quem mexe em Pedro, mexerá em Paulo (o Papa). Agora com parkinson, quase não fala, mas mantem a mente lúcida e o vigor poético. Transcrevemos aqui a homenagem que a Universidade Carlos III de Madrid lhe dedicou. Nos associamos a esta celebração. Lboff
José María Concepción, Juan José Tamayo, Eduardo Lallana y Mari Pepa Raba RD

Dios tiene un sueño. Este sueño coincide con los mejores sueños de todas las personas y todos los pueblos: la vida, la paz, la justicia, la libertad en la diversidad, en un solo mundo, sin primero ni segundo ni tercero, en la ley suprema del amor

(Jesús Bastante).- “La esperanza sólo se justifica en quienes caminan”. Palabra de Casaldáliga. La voz del apóstol de la Amazonía se hizo presente esta tarde-noche en el campus de Madrid de la Universidad Carlos III, donde decenas de amigos se concentraron para homenajear a Pedro Casaldáliga. El hombre, el obispo, el intelectual, el poeta subversivo.

Cuatro primeros espada en el conocimiento de dom Pedro, Juan José Tamayo, Mari Pepa Raba, Eduardo Lallana y José María Concepción, se ocuparon de trazar un perfil personal e intelectual de Casaldáliga, que el próximo 16 de febrero cumplirá 90 años (¡Santidad, llame a Pedro Casaldáliga por su 90 cumpleaños!)

Junto a ellos, Fernando García Casas, secretario de Estado de Cooperación Internacional, quiso enviar un saludo a los presentes, en el que definió a Pedro como “un ciudadano universal”, con “un intenso mensaje cristiano” que hoy, a sus 90 años, sigue siendo un ejemplo “para quienes no nacieron en el lado soleado de la vida”.

José María Concepción: “Con Pedro, la utopía sigue”

Fue José María, el ‘archivero de Casaldáliga’, quien apuntó cómo “Pedro vive, y yo prefiero escuchar, y ser su portavoz”. Así, leyó un texto suyo, que dom Pedro pronunció en la Universidad de Campinhas en octubre de 2000, al ser declarado Doctor Honoris Causa. “Un viejo cura de aldea, catalán y poeta”, se definía a sí mismo, aunque pidió ser denominado “Pasionis Causa“, por su “pasión por la utopía” en plena “posmodernidad escarmentada, pero que es la pasión de la esperanza”.

Una utopía frente al “pensamiento único, poder único”, hablaba Pedro, refiriéndose a la “eutopía”, ese “otro lugar” donde quepan todos “para la completa familia humana”, lejos de la “globalización neoliberal homicida y ecocida“. Unas palabras que hoy subrayaría el mismísimo Papa Francisco.

Y tres actitudes éticas: la mirada limpia, la empatía compasiva, y la sencillez de vida, para crear unos valores alternativos. Para Pedro, es preciso “tener en cuenta la realidad, trabajar por y con la realidad, y encargarse de ella para transformarla”. “Somos obreros en construcción de la utopía (…) Queremos dar razón de nuestra esperanza, por una esperanza creíble. No se trata de esperar sentados (…). La esperanza no se puede traducir en pasiva resignación religiosa. Contra toda esperanza, esperamos, tal vez… pero andando”.

“Con Pedro, la utopía sigue”, concluyó José María, anunciando la creación de una web donde se colgarán todos los poemas en castellano de Casaldáliga, y que se podrán consultar aquí.

Mari Pepa Raba: “Un hombre que buscó la verdad, sin hacer daño a nadie”

Por su parte, Mari Pepa Raba recordó sus primeros encuentros con Casaldáliga, allá por 1990. “Desde entonces esos han sido nuestros veranos”, evocó, emocionada. “Nuestra vida más cercana con Pedro han sido estos últimos 16 años. Es un comunicador nato, y te quiere escuchar”.

Ahora, que ella tampoco puede viajar, recuerda el momento en que se despidieron. “será la última vez que nos viéramos. Él me dijo que nos volveríamos a encontrar”.

Hablar de Pedro ahora es un poco duro. La enfermedad es muy cruel. Él le llama ‘su hermano’, un ‘hermano grileiro’, que le estaba cansando la vida”, apuntó Mari Pepa. O “su superior general”, como recordó Eduardo Lallana.

“Es difícil de explicar. Es un hombre con una armonía en sí mismo, en su conexión con el mundo, con la naturaleza, que va unido al encuentro interior con Jesús”, explicó Mari Pepa, y eso “le lleva al amor que ofrece a los demás, especialmente a los niños”. “Es un hombre delicado, con muy buen humor… Ha sido muy especial con las mujeres, con las madres, con las abuelas”.

Cuando conoces a Pedro te das cuenta que lo del Evangelio es verdad, que lo del Buen Pastor es así en Pedro” subrayó Raba, quien confesó cómo en su 80 cumpleaños, el obispo les contó cuando en la Guerra Civil su padre fue arrestado. “Su padre era tratante de ganado, y apareció un corderillo que iba detrás del camión con los detenidos. Pedro cogió al cordero y lo abrazó. Y en ese momento sintió que quería ser pastor, quería cuidar a los demás”.

“Un hombre muy radical, muy crítico con la política y con la Iglesia. Y en esa búsqueda de la verdad, ha tenido muy claro que había de hacerlo sin hacer daño a nadie. Para nosotros siempre estará, y seguirá allí. Ahora, su situación no es buena. Ya no puede hablar, y yo me despedí ya, en el año 2015″.

Eduardo Lallana: “Pedo hace poesía del cada día”

Mi casa y mi corazón están abiertos”, fue la respuesta de Pedro Casaldáliga a la petición de Eduardo Lallana de conocerle. Corría el año 1999. Desde entonces, una experiencia que “ha dado pleno sentido a mi vida desde que le conocí”.

Lallana, presidente de ‘Tierra Sin Males’, habló del río Araguaia, pues el entorno es importante para entender a Casaldáliga. “El río, la tierra, las gentes”. El paisaje de Pedro ha dado naturaleza a toda esa región. “Detrás de su casa está la selva en su virginidad”.

“Pedro hace poesía del cada día”, sostuvo, citando algunas frases de este poeta que, lamentó, “no ha sido reconocido por ninguna Universidad española, tampoco de la Iglesia”. Sí por varias latinoamericanas. Junto al río y la tierra, “el pueblo”. “Pedro entrega su existencia por su gente, el pueblo”, destacó. “Dios tiene un sueño -nos dice Pedro-. Este sueño coincide con los mejores sueños de todas las personas y todos los pueblos: la vida, la paz, la justicia, la libertad en la diversidad, en un solo mundo, sin primero ni segundo ni tercero, en la ley suprema del amor”.

Lo que yo os pido es que no os olvidéis de los pobres. Y estos pobres se concretan en los pueblos indígenas, la mujer marginada, los sin tierra, los prisioneros, y los muchos hijos e hijas de Dios prohibidos de vivir en libertad. También os pido que no os olvidéis nunca de la sangre de los mártires”, les pidió a Lallana y Concepción. Eso es, también, la Misa de la Tierra sin Males, que “nos invita a la lucha y al compromiso, por una tierra que está naciendo ya”.

También, el pueblo negro, oprimido también en Brasil. “Pedro les dedicó la Misa de los Quilombos, pidiéndoles perdón”. En la presentación de la misma, critica cómo “en el nombre de un Dios supuestamente blanco (…), millones de negros vienen siendo sometidos, durante siglos a la esclavitud, a la desesperación y la muerte (…). Pero ahí están, de pie, rompiendo las numerosas cadenas (…). Fulgurantemente negros, al pie de la luz y la esperanza”.

“Me emociona hablar de Pedro”, culminó Lallana, quien recordó cómo, al igual que le sucedió a él, la casa de Casaldáliga siempre está abierta a todos, desde ministros a los más pobres. “A todos los recibe de la misma manera. Por eso Pedro puede decir aquelllo de ‘Al final de mi vida abriré mi corazón lleno de nombres'”.

Juanjo Tamayo: “Memoria subversiva de la liberación”

Finalmente, el teólogo Juan José Tamayo trazó un “retrato en doce imágenes” del obispo-profeta de la Amazonía. Para el director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones ‘Ignacio Ellacuría’ de la Carlos III, la figura de Casaldáliga “trasciende lo religioso”.

“El 16 de febrero de 2018 Pedro Casaldàliga cumple 90 años. Una efemérides para celebrar, conmemorar, festejar, para hacer memoria subversiva de una vida comprometida con la liberación de los pueblos oprimidos y con las causas de los sectores más vulnerables que, como él mismo confiesa, son más importantes que su vida. Pero también para mirar al futuro con esperanza, en medio de los nubarrones que se ciernen por doquier”, señaló Tamayo, quien denunció los “nubarrones” que se ciernen sobre Brasil, “donde una alianza “golpista” entre la oligarquía, el neoliberalismo, una parte de la judicatura y la “bancada evangélica” ha derrocado a la presidenta Dilma Rousseff, elegida democráticamente, ha colocado al frente de la República a un presidente al servicio de la oligarquía y ahora quiere impedir que Lula se presente a las elecciones presidenciales de 2018″.

Para Tamayo, son doce las imágenes que definen a Casaldáliga:

1. El misionero, que no va a convertir infieles, sino a llevar a cabo una evangelización liberadora con el Evangelio como buena noticia

2. El profeta, despertador de conciencias adormecidas, que denuncia las injusticias del sistema y, por ello es amenazado de muerte y anuncia Otro Mundo Posible en la historia.

3. El místico descubre y encuentra a Dios en los rostros de los empobrecidos y habla con él en el silencio

4. El teólogo, que piensa la fe liberadoramente, la vive esperanzadamente, la practica a través de la solidaridad, que él mismo llama “la ternura de los pueblos”, y se pone del lado de las teólogas y los teólogos de la liberación represaliados.

5. El obispo en rebelde fidelidad e insurrección evangélica y, por ello, siempre bajo sospecha del Vaticano y de no pocos de sus colegas episcopales de Brasil, América Latina y España, donde antiguos compañeros claretianos y luego colegas en el episcopado le pusieron bajo sospecha por su ortopraxis.

6. El poeta, esteta de la palabra encarnada, que no se queda en palabrería vacía, sino que provoca revoluciones.

7. El internacionalista, que apoya las luchas populares y no considera ajena ninguna revolución: la cubana, la sandinista, la zapatista, la guatemalteca, la salvadoreña.

8. El intelectual crítico del poder, de todos los poderes, religioso, eclesiástico, político, económico, del imperialismo, del colonialismo, de los poderes oscuros del Vaticano. Pero no iconoclasta, sino creativo, que hace propuestas alternativas.

9. El ecologista que defiende el derecho de los pueblos originarios a su territorio y el respeto a la Madre Tierra que esos pueblos consideran sagrada y con quien se identifican y forman una unidad eco-humana.

10. El defensor de la causa indígena y negra

11. El defensor de la causa de las mujeres campesinas, indias, prostitutas, afrodescendientes y el crítico del patriarcado.

12. El macro-ecumenista en diálogo intercultural interreligioso

Y una decimotercera imagen: “La pasión por la utopía”. Un hombre esperanzado que tiene pasión por la utopía como otro lugar, que está en construcción, con una esperanza creíble, no fundada en promesas electorales, ni en la esperanza religiosa pasiva”.

“A sus 90 años, con el párkinson a cuestas, goza de una envidiable lucidez intelectual que expresa con gestos fraterno-sororales y en el silencio meditativo”, concluyó Tamayo, quien destacó cómo Casaldáliga “mantiene un insobornable compromiso liberador, y propone el reino de Dios como alternativa al Imperio, a cualquier Imperio, pasado presente o futuro”.

As Escrituras patriarcais falam do feminino

Fundamentalmente importa reconhecer que a tradição espiritual judaico-cristã vem expressa predominantemente no código patriarcal. O Deus do Primeiro Testamento (AT) é vivido como o Deus dos Pais, Abraão, Isaac e Jacó, e não como o Deus de Sara, de Rebeca e de Miriam. No Segundo Testamento (NT), Deus é Pai de um Filho único que se encarnou na virgem Maria, sobre a qual o Espírito Santo estabeleceu uma morada definitiva, coisa que a teologia nunca deu especial atenção, porque significa a assunção de Maria pelo Espírito Santo e desta forma colocando-a do lado do Diivino. Por isso se professa que é Mãe de Deus.

A Igreja que se derivou da herança de Jesus é dirigida exclusivamente por homens que detém todos os meios de produção simbólica. A mulher foi considerada, por séculos, como não-persona jurídica e até hoje é excluída sistematicamente de todas as decisões do poder religioso. A mulher pode ser mãe de um sacerdote, de um bispo e até de um Papa, mas jamais poderá aceder a funções sacerdotais. O homem, na figura de Jesus de Nazaré, foi divinizado, enquanto, a mulher é mantida, segundo a teologia comum, como simples criatura, embora no caso de Maria, seja feita Mãe de Deus.

Apesar de toda esta concentração masculina e patriarcal, há um texto do Gênesis, verdadeiramente, revolucionário, pois afirma a igualdade dos sexos e sua origem divina. Trata-se do relato sacerdotal (Priesterkodex escrito por volta do século VI-V a.C.). Aí o autor afirma de forma contundente: “Deus criou a humanidade (adam em hebraico que significa os filhos e filhas da Terra, derivado de adamah: terra fértil) à sua imagem e semelhança e criou-os homem e mulher”(Gn 1,27).

Como se depreende, aqui se afirma a igualdade fundamental dos sexos. Ambos lançam sua origem em Deus mesmo. Este só pode ser conhecido pela via da mulher e pela via do homem. Qualquer redução deste equilíbrio, distorce nosso acesso a Deus e desnatura nosso conhecimento do ser humano, homem e mulher.

No Segundo Testamento (NT) encontramos em São Paulo a formulação da igual dignidade dos sexos: “não há homem nem mulher, pois todos são um em Cristo Jesus”(Gl 3,28). Num outro lugar, diz claramente: “em Cristo não há mulher sem homem nem homem sem mulher; como é verdade que a mulher procede do homem, é também verdade que o homem procede da mulher e tudo vem de Deus”(1Cor 11,12).

Além disso, a mulher não deixou de aparecer ativamente nos textos fundadores. Nem poderia ser diferente, pois sendo o feminino estrutural, ele sempre emerge de uma forma ou de outra. Assim na história de Israel surgiram mulheres politicamente ativas como Miriam, Ester, Judite, Débora ou as anti-heroínas como Dalila e Jezabel. Ana, Sara e Rute serão sempre lembradas honrosamente pelo povo. Inigualável é o idílio, numa linguagem altamente erótica, que cerca o amor entre o homem e a mulher no livro do Cântico dos Cânticos.

A partir do século terceiro a. C. a teologia judaica elaborou uma reflexão sobre a graciosidade da criação e da eleição do povo na figura feminina da divina Sofia (Sabedoria; cf. todo o livro da Sabedoria e os primeiros dez capítulos do livro dos Provérbios). Bem o expressou a conhecida teóloga feminista E. S. Fiorenza, “a divina Sofia é o Deus de Israel na figura da deusa”(As origens cristãs a partir da mulher, São Paulo 1992 p. 167).

Mas o que penetrou no imaginário coletivo da humanidade, de forma devastadora, é o relato anti-feminista da criação de Eva (Gn 1,l8-25) e da queda original (Gn 3,1-19: literariamente o texto é tardio, (por volta do ano 1000 ou 900 a.C). Segundo este relato, a mulher é formada da costela de Adão que, ao vê-la, exclama: “eis os ossos de meus ossos, a carne de minha carne; chamar-se-á varoa (ishá) porque foi tirada do varão (ish); por isso o varão deixará pai e mãe para se unir à sua varoa: e os dois serão uma só carne”(Gn 2,23-25).

O sentido originário visava mostrar a unidade homem/mulher (ish-ishá) e fundamentar a monogamia. Entretanto, esta compreensão que em si deveria evitar a discriminação da mulher, acabou por reforçá-la. A anterioridade de Adão e a formação a partir de sua costela foi interpretada como superioridade masculina.

O relato da queda é mais contundentemente anti-feminista: “Viu, pois, a mulher que o fruto daquela árvore era bom para comer..tomou do fruto e o comeu; deu-o também a seu marido e comeu; imediatamente se lhes abriram os olhos e se deram conta de que estavam nus”(Gn 3,6-7). O relato quer etiologicamente mostrar que o mal está do lado da humanidade e não do lado de Deus. Mas articula essa ideia de tal forma que trai o anti-feminismo da cultura vigente naquele tempo.

No fundo interpretará a mulher como sexo fraco, por isso ela caiu e seduziu o homem. Daí a razão de sua submissão histórica, agora teologicamente (ideologicamente) justificada: “estarás sob o poder de teu marido e ele te dominará”(Gn 3,16). Eva será para a cultura patriarcal a grande sedutora e a fonte do mal. No próximo artigo veremos como essa narrativa masculinista distorceu uma anterior, feminista, para reforçar a supremacia do homem..

Jesus inaugura outro tipo de relação para com a mulher, o que veremos também proximamente.

Leonardo Boff é teólogo e filósofo e escreveu O rosto materno de Deus, Vozes 2005.

Dio: Padre materno e Madre paterna

Ragionando in termini esistenziali, Dio è il nome che simbolizza quella dolcissima realtà e quel senso amoroso capaci di colmare la finitudine dell’essere umano. Dio ha senso solo se fa irruzione nel nostro più profondo desiderio, che per Aristotele e Freud è infinito.

Tale Suprema Realtà (il reale realissimum dei pensatori medievali) è stata concepita in un contesto di cultura patriarcale: Dio appare come maschio. Conseguenza: tutte le grandi religioni storiche si sono strutturate intorno a un linguaggio patriarcale. Perciò quel linguaggio ha bisogno di essere destrutturato e aggiornato se proprio vogliamo arrivare a un’esperienza totalizzante del sacro. In questo le donne possono essere nostre maestre e insegnanti.

Noi tutti siamo stati aiutati dalla scoperta che realmente è esistita una fase matriarcale dell’umanità, attiva circa ventimila anni fa, cosa che in passato veniva messa in dubbio. Le divinità erano tutte femminili. Questo ha significato una sterzata nella riflessione teologica. Oggi facciamo giustizia, e niente di più, alla nostra esperienza del Divino se la traduciamo in termini maschile e simultaneamente femminile. Dio emerge in un linguaggio inclusivo: padre materno e madre paterna, Dio/Lui e Dio/Lei secondo l’espressione di molte femministe.

Ovviamente “Dio” oltrepassa le connotazioni sessuali, pertanto sono in vigore valori positivi presenti nella forma di dare un nome a Dio. Maschio (animus) e femmina (anima) sono principi strutturati della nostra identità.

Tutte insieme le parole del dizionario non riescono a definire Dio, perché Lui le supera tutte. Vive nella dimensione dell’ineffabile. Davanti a lui è più opportuno tacere che parlare; è necessario vivere un atteggiamento di rispetto e di devozione.

Credo comunque che non possiamo rinunciare alla parola “Dio” per il ricco significato semantico dovuto alla sua origine sanscrita (di) e greca (Theòs): la luminosità che si irradia nella nostra vita (il significato di ‘di’ in sanscrito) o la sollecitudine verso tutti gli esseri che brucia nella sua bontà ogni malizia come un fuoco purificatore (il senso originario di theòs greco).

Le donne si sono imposte il compito: pensare il Divino, la rivelazione, la salvezza, la grazia, il peccato, partendo dall’esperienza delle donne stesse, vale a dire, a partire dal femminile. Nel contesto della teologia della liberazione, la questione è: come pensare Dio a partire dalle donne povere, nere e oppresse?

In questo campo si sono avuti contributi notevoli. Prima di tutto le donne hanno mostrato quanto patriarcale e maschilista è il discorso detto normale e ufficiale che penetrato nella catechesi, nei discorsi ufficiali e perfino nella teologia degli studiosi. Raramente i teologi – uomini hanno coscientizzato il loro posto sociale – sessuale – patriarcale.

La teologia ancora oggi dominante costituisce un’elaborazione che gli uomini, in quanto uomini, fanno del Divino. Normalmente la teologia maschile è razionale e cerca il sistema. Essa è poco spirituale, al contrario della teologia femminile che è più narrativa, segnata dall’intelligenza cordiale e dalla spiritualità.

A partire dall’esperienza del femminile, il discorso teologico è risultato più essenziale, inclusivo e integratore del quotidiano. Una cosa è dire Dio-padre. In questa parola risuonano ancestrali archetipi legati all’ordine, al potere, alla giustizia e a un piano Divino. Altra cosa è dire Dio-madre. In questo evocazione emergono esperienze originarie e desideri arcaici di protezione, di utero accogliente, di misericordia e di amore incondizionato.

Dove la religione del padre introduce l’inferno, la religione della madre fa prevalere la misericordia e il perdono.

Infine, ci dobbiamo domandare in che misura il femminile-maschile sono sentieri di Dio per l’umanità? Abbiamo un solo accesso integrale a Dio mediante il femminile e il maschile, dato che “sono a sua immagine e somiglianza”.

Già C.G. Jung e Paul Ricoeur osservavano che il maschile e femminile oltrepassano l’ambito della ragione. Entrano nella dimensione del Profondo, inconoscibile, vale a dire del mistero. Esiste pertanto una certa affinità tra la realtà Dio e la realtà femminile-maschile, perché tutte e due sono mistero, sebbene Dio sia sempre maggiore, (semper maior).

Se il femminile-maschile rappresentano perfezioni, allora sono ancorati in Dio. Se è cosi femminile-maschile acquisiscono dimensione Divine.

La teologia propone ancora una questione radicale: a che cosa sono chiamati, nel piano ultimo di Dio, il femminile-maschile? Questa questione è irrinunciabile.

In una formulazione estremamente astratta e generalista, ma autentica, possiamo dire: tutte le religioni per più diversi sentieri promettono pienezza e eternità dell’esistenza umana, maschile-femminile. Saranno Dio per partecipazione, nel dire del mistico San Giovanni della Croce. Sarà una fusione con la Suprema Realtà che è amore e un insieme di relazioni reciproche. Il cristianesimo si somma a questa comprensione beata chiamandola il Regno della Trinità.

Traduzione di Romano Baraglia e Lidia Arato.

Los animales, portadores de derechos: hay que respetarlos!

La aceptación o no de la dignidad de los animales depende del paradigma (visión del mundo y valores) que cada cual asume. Hay dos paradigmas que vienen de la más remota antigüedad y perduran hasta hoy.<p>

El primero entiende al ser humano como parte de la naturaleza y, junto a ella, un convidado más a participar en la inmensa comunidad de vida que existe hace ya 3,8 mil millones de años. Cuando la Tierra estaba prácticamente terminada con toda su biodiversidad irrumpimos nosotros en el escenario de la evolución como un miembro más de la naturaleza. Ciertamente dotados con una singularidad, la de tener la capacidad de sentir, pensar, amar y cuidar. Esto no nos da el derecho de juzgarnos dueños de esa realidad que nos antecedió y que creó las condiciones para que surgiésemos nosotros. La culminación de la evolución se dio con el surgimiento de la vida, no con el ser humano. La vida humana es un subcapítulo del capítulo mayor de la vida. <p>

El segundo paradigma parte de que el ser humano es el ápice de la evolución y todas las cosas están a su disposición para dominarlas y poder usarlas como bien le plazca. Olvida que para surgir necesitó de todos los factores naturales anteriores a él. El ser humano se juntó a lo que ya existía, no se colocó por encima. <p>

Las dos posiciones tienen representantes en todos los siglos, con comportamientos muy diferentes entre sí. La primera posición encuentra sus mejores representantes en Oriente, con el budismo y en las religiones de la India. Entre nosotros, además de Bentham, Schopenhauer y Schweitzer, su mayor impulsor fue Francisco de Asís, considerado por el Papa Francisco en su encíclica “Sobre el cuidado de la Casa Común” como alguien «que vivía una maravillosa armonía con Dios, con los otros, con la naturaleza y consigo mismo… ejemplo de una ecología integral» (n. 10). Pero este comportamiento tierno y fraterno de fusión con la naturaleza no fue el que prevaleció. <p>

El segundo paradigma, el ser humano “maestro y propietario de la naturaleza”, al decir de Descartes, se hizo hegemónico. Ve la naturaleza desde afuera, no sintiéndose parte de ella sino su señor. Está en la raíz del antropocentrismo moderno. El ser humano dominó la naturaleza, sometió pueblos y explotó todos los recursos posibles de la Tierra, hasta el punto de alcanzar hoy una situación crítica de falta de sostenibilidad. Sus representantes son los padres fundadores del paradigma moderno como Newton, Francis Bacon y otros, así como el industrialismo contemporáneo que trata la naturaleza como una mera exposición de recursos con vistas al enriquecimiento. <p>

El primer paradigma –el ser humano es parte de la naturaleza– vive una relación fraterna y amigable con todos los seres. Se debe ampliar el principio kantiano: no sólo el ser humano es un fin en sí mismo, sino igualmente todos los vivientes y por eso deben ser respetados. Hay un dato científico que favorece esta posición. Al descodificarse el código genético por Drick y Dawson en los años 50 del siglo pasado, se verificó que todos los seres vivos, desde la ameba más originaria, pasando por las grandes selvas y por los dinosaurios y llegando hasta nosotros los humanos, poseemos el mismo código genético de base: los 20 aminoácidos y las cuatro bases fosfatadas. Esto llevó a la Carta de la Tierra, uno de los principales documentos de la UNESCO sobre la ecología moderna, a afirmar que «tenemos un espíritu de parentesco con toda la vida» (Preámbulo).

El Papa Francisco es más enfático: «caminamos juntos como hermanos y hermanas y un lazo nos une con tierno afecto al hermano sol, a la hermana luna, al hermano río y a la Madre Tierra» (n. 92). Desde esta perspectiva, todos los seres, en la medida en que son nuestros primos y hermanos/as y poseen su nivel de sensibilidad e inteligencia, son portadores de dignidad y de derechos. Si la Madre Tierra goza de derechos, como afirmó la ONU, ellos, como partes vivas de la Tierra, participan de estos derechos. <p>

El segundo paradigma –el ser humano señor de la naturaleza– tiene una relación de uso con los demás seres y los animales. Si conocemos los procedimientos de matanza de bovinos y de aves quedamos horrorizados de los sufrimientos a los que son sometidos. La Carta de la Tierra nos advierte: «hay que proteger a los animales salvajes de métodos de caza, trampas y pesca que causen sufrimiento extremo, prolongado y evitable» (n. 15b). Ahí recordamos las sabias palabras del cacique Seattle (1854): «¿Que es el hombre sin los animales? Si se acabasen todos los animales, el hombre moriría de soledad de espíritu. Porque todo lo que les sucede a los animales, le sucederá también al hombre. Todo está relacionado entre sí».<p>

Si no nos convertimos al primer paradigma,- somos parte de la naturaleza – continuaremos con la barbarie contra nuestros hermanos y hermanas de la comunidad de vida: los animales. En la medida en que crece la conciencia ecológica sentimos cada vez más que somos parientes y como tales nos debemos tratar, como San Francisco con el hermano lobo de Gubbio y con los seres más simples de la naturaleza.

Leonardo Boff es teólogo, filósofo y escritor. Escribió Ecologia: grito de la Tierra, grito de los pobres, Trotta 2015.