San José, la personalización del Padre celeste, es la presencia silenciosa de aquel que se hizo padre de Dios humanado

 Entrevista especial con Leonardo Boff* 

Para el teólogo, San José es el santo de los anónimos, de los trabajadores y de aquellos que asumen su misión. Y va más allá: mantiene que la Trinidad está completa en la encarnación en la Sagrada Familia.

Por: João Vitor Santos | 29 Diciembre 2020 – IHU (Instituto Humanitas Unisinos-RS)

“Él es el santo de los anónimos, de los trabajadores que hablan con las manos, delsilencio activo y de la discreción”. Así es como el teólogo Leonardo Boff define a José, el esposo de María, aquel que asume la paternidad terrena de Jesús. Así como el Papa Francisco, Boff llama la atención acerca del coraje de ese judío, un hombre que recibe a una mujer embarazada y toma para sí todas las responsabilidades paternas, por grandes que sean los desafíos. Coraje y acogida que el Papa resalta y quiere animar en todos al instituir el año 2021 como el año de san José, a través de la Carta Apostólica Patris corde- Con corazón de Padre. “De él no tenemos ninguna palabra, solo sueños. Hoy, la humanidad está recogida, ocasión para pensar sobre el sentido de la vida y de nuestra relación con la Tierra. San José es el santo de la familia reunida, como actualmente las familias lo están en sus casas para protegerse de la contaminación de la covid-19”, dice Boff.

En la entrevista que sigue, concedida por e-mail a IHU On-Line, el teólogo recupera al José histórico e indica en él elementos cruciales que nos den ánimo, “Necesitamos padres que acojan a los desamparados y que promuevan iniciativas en su calle y en su barrio para atender a quienes no pueden defenderse, como ocurrió ejemplarmente en el barrio Paraisópolis de São Paulo y en la favela da Maré de Río de Janeiro”, alerta. Y añade: “No existe solamente el regazo cálido de la madre. El padre es responsable del paso hacia el mundo de los otros, donde hay diferencias, tienen que respetarse ciertos límites y aprender a convivir pacíficamente. No es una tarea fácil, pero es imprescindible para no dejar marcas para siempre”.

Boff recupera la teología en torno a ese personaje del cual no tenemos ni una palabra en los registros canónicos. Es el llamado silencio, pero que no tiene nada de omisión. “En silencio es como vemos mejor, escuchamos la llamada del corazón y nacen visiones que dan sentido a la vida y nos alimentan la esperanza. No fue diferente con el padre trabajador José”, explica. Además, Boff dice que no podemos ignorar que Dios se hace humano y, en su interpretación, la Trinidad se personifica en la familia terrena de Cristo. “San José habla porque es el portador de este misterio abisal en el que el Padre habita. José es la persona que muestra, por su silencio, el misterio del Padre. Él acaba siendo la sombra del Padre, la propia personificación terrestre del Padre celeste”, sostiene.

Para él, sólo quien es divina es capaz de engendrar lo Divino. “Fue lo que ocurrió con María. Si ella no hubiera dicho “fiat”, hágase, el Hijo no habría sido concebido y nacido de ella. Esa parte divina de María es raramente asumida por las mujeres que siguen todavía rehenes de la cristología, de Cristo, olvidando que sin María no habría Cristo”, advierte. O sea, ya hemos asumido a Cristo como Dios encarnado, pero todavía nos falta asumir esta mirada sobre María. “¿Y San José, queda fuera?”, pregunta. “Mi tesis es que toda la Familia divina se autocomunicó al mundo”. Así se cierra el círculo: La Familia divina está para siempre en la familia humana que fue asumida por María, por Jesús y por José”.

Siga la entrevista.

IHU On-Line – El Papa Francisco convocó el 2021 como un año especial dedicado a San José¿Cómo recibió usted esta noticia de que san José puede inspirarnos en tiempos de crisis?

Leonardo Boff – La recibí con sorpresa y alegría. Sorpresa porque el Magisterio habló sólo tardíamente de San José, y con alegría aporque soy devoto de este santo y le dediqué muchos años de investigación en los mejores centros teológicos del mundo, hasta en Rusia y China. Considero que mi libro San José: la personificación del Padre(Petrópolis: Vozes, 2005) es uno de los mejores y más creativos que he escrito. 

Él es el santo de los anónimos, de los trabajadores que hablan con las manos, del silencioactivo y de la discreción. No tenemos ninguna palabra suya, solo sueños. Hoy que toda la humanidad está recogida, es una buena ocasión para pensar sobre el sentido de la vida y de nuestra relación con la Tierra. San José es el santo de la familia reunida, como actualmente las familias lo están en sus casas para protegerse de la contaminación de la covid-19.

En este momento de crisis, él nos ofrece algunas virtudes, bien acentuadas por el Papa Francisco, especialmente como “padre de acogida y padre de valentía creativa”, pues muchos están desamparados y con gran abatimiento hasta el punto de derrumbarse. Necesitamos padres que acojan a los desamparados y que promuevan iniciativas en su calle y en su barrio para atender a quienes no pueden defenderse, como ocurrió ejemplarmente en el barrio Paraisópolis de São Paulo y en la favela da Marè de Río de Janeiro.

En la Carta Apostólica “Patris corde – Con corazón de Padre el Papa describe a San José y anuncia el año de 2021 como un año dedicado a su figura.

IHU On-Line – ¿Qué lectura hace usted de la Carta Apostólica “Patris corde – Con corazón de Padrefirmada por el Papa que dedica el año 2021 a San José? ¿Qué señales emite Francisco con este documento y esta propuesta? 

Leonardo Boff – Con el título “Padre de corazón, el Papa, de forma nueva y creativa, quiere evitar tantos títulos que la tradición teológica ha dado a San José, no todos muy dignos: padre putativo, padre nutricio, padre legal, padre matrimonial y otros. La expresión “Padre de corazón” evita todo eso y muestra que por el corazón y el amor a María y a Jesús él se hizo realmente padre, asumiendo todas las responsabilidades. Los evangelios no lo califican, apenas se refieren con naturalidad a Jesús como “el hijo del carpintero” (Mt 13,54-56); “¿no es el hijo de José, no conocemos a su padre y a su madre?” (Jn,6,41-42)?

La Carta Apostólica Patris corde es un documento relativamente corto, de cuño pastoral y espiritual. Presenta las virtudes de José en número de siete: padre amablepadre de ternurapadre de obedienciapadre de acogidapadre de valentía creativapadre trabajadorpadre en la sombra. Si miramos bien, son virtudes transculturales, que están presentes en las comunidades humanas, aunque cada una de ellas reciba una concreción propia. El Papa comenta cada una de ellas en términos existenciales aplicándolas a las familias de hoy. Vivimos en una sociedad sin padre o con padre ausente. El Papa se da cuenta de la importancia fundamental de la figura del padre en la construcción de la personalidad de los hijos e hijas, especialmente en el respeto al otro y el sentido de los límites.

No existe solamente el regazo cálido de la madre. El padre es responsable del paso hacia el mundo de los otros, donde hay diferencias y conflictos, tienen que respetarse ciertos límites y aprender a convivir pacíficamente. No es una tarea fácil, puede ser hasta antipática, pero es imprescindible para no dejar marcas en sus hijos e hijas para siempre. Esto está entre líneas en la Exhortación Patris corde. En este aspecto no hay mayores novedades teológicas, cosa que aparece mejor en la Redemptoris Custos del 15 de agosto de 1989, una Exhortación Apostólica de Juan Pablo II. En ella hace una afirmación arrojada, en el nº 21, al sustentar que la paternidad humana de San José viene asumida en el misterio de la encarnación, señalando así una cierta dimensión hipostática.

IHU On-Line – ¿Qué es ser un “padre de corazón”? ¿Cuál es la importancia de esa figura en nuestro tiempo?

Leonardo Boff – Vivimos en una sociedad dominada por la inteligencia instrumental analítica con la cual hemos cambiado la faz del planeta, introduciendo profundas modificaciones en la naturaleza y en la sociedad mundial, algunas positivas, como los antibióticos y los medios de comunicación, y otras cuestionables. En la Laudato Si’ se hace una severa crítica de la dictadura de la tecnociencia asentada exclusivamente en la inteligencia intelectual y eficientista. Nos ha traído muchas comodidades humanas, pero ha vuelto las relaciones funcionales y frías. Faltó el corazón. Sabemos que el corazón es sede de la empatía, del sentimiento profundo, de la solidaridad, de la compasión y principalmente del amor, de la espiritualidad y de la ética, en una palabra: de lainteligencia cordialemocional y sensible.

Esta surgió hace 220 millones de años con la irrupción del cerebro límbico de los mamíferos. Al dar a luz a su cría, la aman, la cuidan y la defienden. La razón intelectual transformada en instrumental-analítica apareció con el cerebro neocortical hace 7-8 millones de años. Es la más reciente pero no la más decisiva para la existencia humana; la necesitamos para ocuparnos de la complejidad de nuestras sociedades, pero no a costa de la empatía, de la gentileza y de la ternura

Olvidamos que somos mamíferos sensibles y racionales. Ha habido un desencuentro entre las dos inteligencias. La intelectual y analítica reprimió la inteligencia emocional, la más profunda y ancestral en nosotros, pues se alegaba que ella interfería en la mirada objetiva de la ciencia. Hoy sabemos que nunca ha existido una inteligencia fría y absolutamente objetiva. El ser humano está siempre presente con sus sentimientos e intereses. El desafío actual consiste en recuperar la razón sensible y enriquecer la razón intelectual. No basta saber, necesitamos sentir el grito del pobre y el de la Tierra. Este sentimiento, ausente en gran parte de nuestra cultura, unido a la inteligencia intelectual, nos podrá salvar del actual derrumbe de nuestro paradigma científico-técnico. Este no tiene sentimientos ante el dolor humano y el de la naturaleza. O recuperamos la razón cordial y sensible o asistiremos al asalto cada vez más insensible y avasallador de la razón científico-técnica sobre la naturaleza, con el peligro de poner la vida del planeta en un proceso de erosión.

El desafío actual consiste en recuperar la razón sensible y enriquecer la razón intelectual. No basta saber, necesitamos sentir el grito del pobre y el de la Tierra – Leonardo Boff.

De aquí la importancia de rescatar los derechos del corazón, tan ejemplarmente vividos por el Papa Francisco en sus prácticas con los pobres y con la Madre Tierra, expresadas maravillosamente en sus dos encíclicas ecológicas Laudato Si’ y Fratelli tutti.

IHU On-Line – El Papa Francisco se ha referido muchas veces, especialmente a través de la figura de Nuestra Señora de Guadalupe, la necesidad de no volvernos una sociedad del ‘desmadre’ [que olvida la memoria de la madre]. ¿Qué significa esto? 

Leonardo Boff – Uno de los temas más queridos del Papa es el de la ternura. Ella debe formar parte del comportamiento principal de la pastoral hasta el punto de hablar de la urgencia de una revolución de la ternura. Ya en la Fratelli tutti se dice que “hay lugar para el amor con ternura hacia los más pequeños y más débiles, a los más pobres” (n. 194). La ternura es una relación dulce, suave como la mano que acaricia. Es una derivación del cuidado esencial, el verdadero título de la Laudato Si: sobre el cuidado de la Casa Común. Todos los seres humanos somos portadores de cuidado y de ternura. Pero ella adquiere una mayor densidad en las mujeres. Ellas son las que cuidan durante nueve meses la vida que crece dentro de ellas. Y después, el cuidado y la ternura que dan a sus hijos e hijas los hace crecer sin miedos existenciales.

El Papa Francisco vive personalmente este enternecimiento maternal con los pobres y refugiados venidos de África y con los de América Latina que quieren ir a Estados Unidos, y extiende el cuidado a nuestra relación con la naturaleza y a todos los seres considerados como hermanos y hermanas en la gran Casa Común. María vivió este cuidado hacia el hijo que crecía dentro de ella, y durante toda la vida hasta el pie de la cruz. Esto debe ser asumido por los seguidores de su Hijo, que fue educado en este cuidado y que mostró un cuidado especial con los enfermos y empobrecidos. Esta actitud debería ser vivida por la Mater Ecclesiae, fuera de os burocratismos y ritualismos que se ejercen casi mecánicamente sin implicación personal. De aquí la importancia que tributa a María en las actitudes de la Iglesia, a veces demasiado doctrinaria y ritualista.

IHU On-Line – ¿Quien fue San José? ¿Cómo comprender esa figura en su tiempo, un hombre judío que acaba acogiendo una mujer encinta?

Leonardo Boff – El José de la historia es un artesano, un padre, un esposo y un educador. No sabemos sus orígenes. San Matedice que su padre fue Jacob (Mt 1,16). San Lucas refiere que fue Elí (Lc 3,23). Es decir, no lo sabemos exactamente, ni como fue su fin. Solo sabemos que no viene del mundo de las letras (escribas), ni de las leyes (fariseos), ni de la burocracia estatal (cobradores de impuestos y los saduceos), ni de la clase sacerdotal y levítica. Es un interiorano, morador de un pueblo desconocido, Nazaret. Llamar a alguien nazareno, como a José y después a Jesús, equivalía a llamarlo “donnadie y pobretón”, como aparece en el evangelio de San Juan, que algunos renombrados exégetas sustentan que es la interpretación correcta.

Su profesión, en griego es tékton, nombre genérico para alguien que trabaja la madera, un carpintero multifuncional, pues construía casas, tejados, yugos, muebles, ruedas, estantes, carros de bueyes. Sabía también trabajar con piedras, construyendo muros y sepulturas, y manejaba el hierro para hacer azadas, palas, clavos y rejas. Jesús fue iniciado en la profesión del padre, pues le llaman “el hijo del carpintero” (Mt 13,55). Nadie vivía solo de una profesión. Casi todos trabajaban en el campo, cultivando frutas y legumbres, en una tierra considerada todavía hoy como una de las más fértiles del mundo. También cuidaba del pastoreo de cabras, de ovejas y de ganado. Todo esto está implícito en la profesión de Jesús como tékton, un factotum.

El padre valiente

Ya nos hemos referido a José como padre y como esposo. Es una persona valiente que acogió a una joven encinta y la llevó a su casa, Dios sabrá los comentarios en el pequeño pueblo donde todos saben todo de todos. No lo hizo sin preocupación. Se dice que era un “hombre justo” (Mt 1,19a). El sentido no es el mismo que le damos nosotros, como aquel que da valor exacto a las personas y a las cosas y que actúa correctamente. Bíblicamente el justo es también esto, pero principalmente es una persona piadosa, que vive el orden del amor a Dios, a las tradiciones del pueblo y frecuenta la sinagoga semanalmente. Quien vive así se transforma, bíblicamente, en un justo, es decir, en una persona que irradia socialmente y por su ejemplo puede volverse un líder espiritual.

Esta atmósfera hizo de él un educador, especialmente del niño que crecía en sabiduría y gracia. Lo inició en las tradiciones y fiestas del pueblo, como hace todo padre en cualquier lugar. Si Jesús en la vida pública predica el amor incondicional y llama a Dios “Abba” (papá), fue en la carpintería de José y junto con Maria donde experimentó esta intimidad. Jesús vio esa actitud en su padre y la asumió como experiencia típica suya. 

Si Jesús en la vida pública predica el amor incondicional y llama a Dios “Abba” (papá), fue en la carpintería de José y junto con María donde experimentó esta intimidad – Leonardo Boff.

IHU On-Line – ¿Por qué en los Evangelios y demás libros del Segundo Testamento no se oyla voz de José? ¿Cómo podemos interpretar el silencio de José?

Leonardo Boff – El silencio de José no es el mutismo de alguien que no tiene nada que decir. Es un trabajador que habla con las manos y con el ejemplo (justo). No es el absentismo de un alienado que no capta lo que está pasando con él. Él sabe, como esposo, padre y educador cual es la misión que tiene que cumplir. Está siempre presente cuando su presencia es necesaria: en el embarazo, en el parto, al escoger el nombre del bebé, en la hora del bautismo judaico (circuncisión), en la huida a Egipto, en buscar un lugar donde vivir, Nazaret, en la iniciación de Jesús en las tradiciones religiosas de su pueblo, yendo al templo a los 12 años.

El silencio de José no es el mutismo de alguien que no tiene nada que decir. Es el de un trabajador que habla con las manos y con el ejemplo (justo) – Leonardo Boff.

Estas acciones se expresan más por gestos que por palabras. Paul Claudel, que amaba mucho a San José debido a su silencio, escribía en 1934 a un amigo: “El silencio es el padre de la Palabra. Ahí en Nazaret hay solo tres personas muy pobres que simplemente se aman. Ellos van a cambiar el rostro de la Tierra”.

El silencio de José representa nuestra cotidianidad. Gran parte de nuestra vida sucede en el seno de la familia y en el trabajo. Lógicamente hay demasiadas palabras. Pero cuando tenemos que oír al otro guardamos silencio. Cuando trabajamos no conversamos ni discutimos. El trabajo sólo se hace bien cuando nos concentramos, silenciosamente. Tenemos también nuestro mundo interior, nuestros sueños, nuestras preguntas y preocupaciones. Guardando silencio vemos mejor, escuchamos lo que nos dice el corazón y nacen visiones que dan sentido a la vida y nos alimentan la esperanza. No fue diferente con el padre y trabajador José.

Los sueños de José

Pero hay una razón más profunda que a la teología le corresponde investigar. El Padreeterno es el misterio absoluto para el cual no hay palabras. Él no habla. Quien habla es el Hijo. Pero como dijo Jesús, su Padre trabaja y él también. Lo inefable se expresa por lo más profundo que existe en nosotros que es, según psicólogos como C. G. Jung, el inconsciente universal. Su forma preferida de comunicación es a través de los sueños y de los Grandes Sueños. José de Nazaret los tuvo. Es la morada del misterio, del Padre delHijo en la fuerza del Espíritu.

San José no habla porque es el portador de este misterio abisal en el cual el Padre habita. José se hace la persona que representa, por su silencio, el misterio del Padre. Él acaba siendo la sombra del Padre, la propia personificación terrestre del Padre celeste. Este es el sentido secreto del silencio de José, adecuado al misterio que pide silencio reverente porque ninguna palabra lo podrá expresar. .

San José no habla porque es el portador de este misterio abisal en el cual el Padre habita – Leonardo Boff.

IHU On-Line – ¿Quiere usted decir que José es la personificación del Padre? 

Leonardo Boff – La tesis central de mi libro es que Dios se autocomunica así como es. Si es Trinidad de Personas que están eternamente juntas y actúan juntas según su singularidad personal, así se autocomunican al mundo. Sostengo que la primera Persona divina en venir a este mundo fue el Espíritu SantoSan Lucas 1,35 dice claramente que el Espíritu vino sobre María y armó su tienda sobre ella (episkiásei), esto significa que comenzó a morar definitivamente en ella.

Por detrás está el verbo skené que significa tienda, morada. Es la misma palabra que usa San Juan para la encarnación del Verbo, del Hijo (eskénosen). Aplicando el concepto a la venida del Espíritu Santo sobre María equivale a decir que la asumió y la elevó a su altura divina. Por eso, consecuentemente dice: “por causa de esto (dià óti) el Santo engendrado será llamado Hijo de Dios” (Lc 1,35).

Solamente quien fue hecha divina podrá engendrar al Divino. Fue lo que ocurrió con María. Si ella no hubiese dicho “fiat”, hágase, el Hijo no habría sido concebido y nacido de María. Esa parte divina de María es raramente asumida por las mujeres que siguen siendo rehenes de la cristología, de Cristo, olvidando que sin María no habría Cristo. De la encarnación del Hijo no hay duda, pues se transformó en doctrina dogmática en todas las iglesias cristianas. Y San José, ¿quedó fuera? Mi tesis es que toda la Familia divina se autocomunicó al mundo. El Padre, misterio absoluto que guarda un eterno silencio (quien habla es el Verbo, el Hijo), encontró la persona adecuada que podía acoger su presencia entre nosotros en San José, el hombre del silencio y del trabajo. San José, según esta comprensión, es la personificación terrestre del Padre celestial.

Equilibrio perfecto entre la Familia divina y la familia humana

Ahora tenemos un equilibrio perfecto porque Dios-Trinidad se autocomunicó totalmente a nosotros: a María por el Espíritu Santo, a Jesús por el Hijo, el Verbo, y a San Josépor el Padre. Dios es así, comunión de Personas que eternamente están juntas (pericoresis) en amor mutuo y en mutua entrega de uno a otro.

Así se cierra el círculo: la Familia divina está para siempre en la familia humana que ha sido asumida por María, por Jesús y por José. Pertenecemos eternamente al Reino de laTrinidad, hechos Dios por participación, correspondiendo a cada una de las divinasPersonas en su singularidad. 

Quiero aclarar que esto no es todavía doctrina, es un teologúmeno, es decir, una reflexión teológica bien fundada que un día podrá ser asumida por toda la comunidad cristiana.

IHU On-Line – Una de las escenas más conmovedoras de la natividad es el viaje de José y María a Belén¿Cómo interpreta usted este pasaje? ¿Cuáles son las preguntas de fondo existentes allí que normalmente son borradas?

Leonardo Boff – Ese viaje de Nazaret hasta Belén debe ser correctamente interpretado. El emperador Cesar Augusto decretó realizar un censo. La finalidad no era saber cuántos habitantes había en el imperio, sino la de establecer un impuesto por cada persona. Este impuesto anual era para mantener la infraestructura de sacrificios al emperador, que se presentaba como Dios. Los judíos no podían aceptar semejante blasfemia, pues implicaba reconocer un Dios que no era el único verdadero, Yavé.

Por eso hubo muchas revueltas y la última, en el año 67, significó la total destrucción del pueblo y del templo. Los que quedaron fueron llevados como esclavos fuera de Judea yobligados a construir el canal de Corinto, existente hasta hoy, que une el Adriático con el Mediterráneo.

José y Marítuvieron que someterse a ese edicto. Como no había lugar en las hospederías de la región, no les quedó otra alternativa que refugiarse en una pesebrera de animales. Allí nació Jesús, fuera de la comunidad humana y entre los animales. Aquel que vino de la oscuridad fue el primero en ver “la Luz verdadera que ilumina a cada persona que viene a este mundo” (Jn 1,9).

IHU On-Line – Otra escena inolvidable es la huida de José y María a Egipto, ya con el niño Jesús. ¿Podría explicarnos este otro momento y lo que él revela sobre elentendimiento de José acerca del poder político, especialmente de Herodes?

Leonardo Boff – Herodes era un rey sanguinario y temeroso de perder el trono. Sabiendo que había nacido un niño de la descendencia David, eventual sucesor del trono, mandó matar a todos los niños menores de dos años para asegurarse así de no tener pretendientes. El genocida así lo hizo. Y las Escrituras traen una de las más conmovedoras expresiones de las madres que perdieron a sus hijos: “En Ramá se oyó una voz, mucho llanto y muchos sollozos: es la madre que llora a sus hijos muertos y no quiere ser consolada porque los perdió para siempre” (cf. Mt 2,28).

Cuántas madres hoy en la Baixada Fluminense lloran a sus hijos inocentes muertos por la policía cuando estaban jugando o simplemente conversando en la puerta de casa. Sabiendo cuan sanguinario era Herodes, José tomó a María y a Jesús, atravesó el desierto, con todos los peligros que los evangelios apócrifos relatan, y llegó con ellos a Egipto, país odiado por los judíos por el tiempo de esclavitud que sufrieron allí. Solamente cuando se certificó que Herodes había muerto, volvió y fue a esconderse en un pueblo desconocido al norte, en Nazaret, para estar allí finalmente seguros.

IHU On-Line – ¿Qué narrativa se hace de San José hasta el decreto Quemadmodum Deusfirmado el 8 de diciembre de 1870 por Pío IX, en el que se declara a José Esposo de Maríy Patrono de la Iglesia Católica? ¿Qué cambia en la historia contada sobre José después de ese decreto?

Leonardo Boff – De modo general San José nunca tuvo centralidad en la Iglesia latina. Casi todo se concentraba en Jesús y en María. Solo en el siglo VIII se empezó cierto culto a San José. A partir de los años 800 aparecen los primeros sermones, pues la Iglesia no sabía qué hacer con alguien que no había dicho ni una palabra y había tenido solamente sueños. Sólo en 1870 fue proclamado patrono de la Iglesia Universal, no por el Papa Pío IX, sino por un decreto de la Congregación de Ritos.

Pío XII proclamó el día primero de mayo, como día de San José, obrero, pero fue el Papa Juan XXIII quien incluyó su nombre en el canon de la misa, “San José, Esposo de María”. El verdadero culto a San José, como trabajador o como patrono de la buena muerte, fue durante siglos venerado por el pueblo que conocía los apócrifos, llenos de detalles de la vida cotidiana de Jesús, que inspiró a los artistas renacentistas y hasta la actualidad, como entre otros ‘La historia de José, el carpintero’ y ‘Diálogos de Jesús, María y José’. Son conmovedoras estas palabras de Jesús en La historia de José, el carpintero: “Viendo que expiraba, me eché sobre el cuerpo de mi padre José, cerré sus ojos, cerré su boca y me levanté para contemplarlo”. Más tarde confió a los Apóstoles,“cuando iban a sepultarlo, no me pude contener, me lancé sobre su cuerpo y lloré largamente”.

San José, a causa de la devoción popular ‒ es el patrono del Estado de Ceará‒ da nombre a personas, calles, edificios, escuelas, y a varias congregaciones religiosas, especialmente la de los Josefinos, que llevan su nombre por el mundo. Entre tanto, uno de los mayores conocedores de Josefología, los estudios sobre san José, comenta: “la Santa sede fue la última en ser conquistada para la devoción a San José” (Roland Gautier). Con la Exhortación Apostólica Patris corde del Papa Francisco se ha dado un paso más en la consolidación de la devoción a aquel que, según mi comprensión, es la personalización del Padre celestial. 

IHU ON-Line – San José también es una de las figuras más presentes en la piedad popular, ¿Cómo analiza usted esa devoción, especialmente en el Ceará y el nordeste brasilero? 

Leonardo Boff – En la Iglesia oficial, los papas, los obispos y los curas son quienes tienen la palabra y poseen visibilidad. San José, oficialmente, es casi invisible. Pero existe un poderoso cristianismo popular, cotidiano y anónimo del cual pocos toman nota. En él vive la gran mayoría de los cristianos, nuestros padres, abuelos y parientes que toman en serio en Evangelio y el seguimiento de Jesús. San José, por su anonimato y silencio se inserta dentro de ese mundo pequeño que es el de las grandes mayorías. 

Más que patrono de la Iglesia universal es el patrono de la Iglesia doméstica, de los hermanos y hermanas menores de Jesús. San José es un representante de la “gente buena”, de la “gente humilde”, inmersos en su día a día gris, que se ganan la vida con mucho trabajo y sudor, y llevan a sus familias por los caminos de la honradez, de la solidaridad y del amor. Se orientan más por el sentimiento profundo de Dios que por doctrinas teológicas sobre Dios. Para ellos, como para José, Dios no es un problema sino una luz poderosa para los problemas. 

Más que patrono de la Iglesia universal es el patrono de la Iglesia doméstica, de los hermanos y hermanas menores de Jesús – Leonardo Boff.

En un ambiente así, popular, fue donde creció y se educó Jesús. Y el pueblo inconscientemente en su fe intuitiva captó esta singularidad, que no habla, pero acompaña siempre a los fieles en sus dificultades y en sus fiestas.

IHU ON-Line – ¿Qué mensaje puede usted darnos para enfrentar el 2021 con ánimoy alegría y para que, incluso ante las adversidades, alimentemos la esperanza de un tiempo nuevo?

Leonardo Boff – Vivimos tiempos sombríos como los que vivió San José. Él nunca abandonó a María y se quedó junto a su hijo hasta que él comenzó su misión liberadora. Cumplió su misión y desapareció, pues hizo todo lo que tenía que hacer como padre, esposo, trabajador y educador. Él puede acompañarnos en estos tiempos de abatimiento y dolor de tantos miles de personas, millones en el mundo, que han perdido a sus seres queridos. 

Vivimos tiempos sombríos como los que vivió San José. Él nunca abandonó a María y se quedó junto a su hijo hasta que él comenzó su misión liberadora. – Leonardo Boff.

Su hijo no murió en la cama, sino con dolores terribles en lo alto de una cruz. Pero resucitó para decirnos: la muerte no tiene la última palabra. Los que mueren, me seguirán en mi resurrección. Yo solo soy el primero entre muchos hermanos y hermanas. La vida no está hecha para terminar en la muerte, menos de forma tan triste como ahora, sino para trasformarse a través de la muerte en una vida nueva en Dios, que recibe a todos como Padre materno o Madre paterna para vivir felices con todos los que nos antecedieron, abuelos, padres, hermanos, parientes y amigos. La via escribe siempre la última página. 

Palabra final: he asumido intencionadamente el mandato que Jesús dejó a sus Apóstoles: “Cuando seáis revestidos de mi fuerza y recibáis el Espíritu de mi Padre, el Espíritu Paráclito, y cuando prediqueis el Evangleio, predicad también sobre mi querido padre José” (La historia de José, el carpintero, capítulo 30, nº 3)El Papa Francisco con su Exhortación Patris corde y yo hemos hecho nuestra parte. Que los cristianos, hombres y mujeres, hagan tambien la suya.

*Leonardo Boff es doctor eTeología por la Universidad de Munichen Alemania. Fueprofesor de teología sistemática y ecuménica con los Franciscanos en Petrópolis ydespués profesor de ética, filosofía de la religión y ecología filosófica en la Universidad del Estado de Río de Janeiro y profesor visitante en varias universidades extranjeras. Entre sus libros publicados, destacamos Iglesia: carisma y poder (Vozes 1982/2014),Ecología, Mundialización, Espiritualidad (Rio de Janeiro: Record, 1993), Civilizaciónplanetaria (Rio de Janeiro: Sextante, 1994), Ecología: grito de la Tierra, grito de lospobres (Petrópolis: Vozes, 1995), La voz del arcoiris (Rio de Janeiro: Sextante, 2000), Del iceberg al Arca de Noé (Rio de Janeiro: Sextante, 2002), Hombre: satán o ángel bueno (Rio de Janeiro: Record, 2008), Evangelio del Cristo cósmico (Rio de Janeiro: Record, 2008), Opción Tierra. La solución de la Tierra no cae del cielo (Rio de Janeiro: Sextante, 2009), Proteger la Tierra-cuidar la vida. Cómo evitar el fin del mundo (Rio de Janeiro: Record, 2010), Ética y ecoespiritualidad (Petrópolis: Vozes, 2011), Saber cuidar(Ed. 20. Petrópolis: Vozes, 2014), Reflexiones de un viejo teólogo y pensador (Petrópolis: Vozes, 2018). Específicamente sobre San José escribió San José: la personificación delPadre (Petrópolis: Vozes, 2005). Y, más recientemente, en estos tiempos de pandemia, ha publicado Covid-19: la Madre Tierra contraataca a la humanidad (Petrópolis: Vozes, 2020). 

Traducción de Mª José Gavito Milano

Vacina Sim!


O coronavírus ataca a todos.Só podemos contra-atacar eficazmente com a vacina e com os demais cuidados, mesmo depois da vacinação.

Reafirmamos: vacina sim!

Leonardo e Márcia


Carta aberta à humanidade

Este texto, elaborado por várias mãos e cabeças, é fruto do desamparo. A pandemia está matando nosso povo. Não sabemos a quem recorrer, pois aqueles que poderiam fazer algo não o fazem, por misteriosos desíggnios que suspeitamos quais sejam. A dizimação do nosso povo…

Lettre ouverte à l’humanité: Manifeste pour la vie

Leonardo Boff, Théologien de la libération, est un document issu du milieu artistique et intellectuel brésilien, des mouvements sociaux de protestation contre le génocide perpétré par Jair Bolsonaro. Avec le lien de la pétition. Le Brésil crie au secours. Les brésiliennes et brésiliens attachés…

Lição do Covid-19: adoecemos Terra e a Terra nos adoece

 A intrusão do coronavírus em 2019 revelou a íntima conexão existente entre Terra e Humanidade. Consoante a nova cosmologia (visão científica do universo) nós humanos formamos uma entidade única com a Terra. Participamos de sua saúde e  também de sua doença. Isaac Asimov, cientista…


Nosso mundo corre risco de explosão e de implosão

O sonho do Papa Francisco formulado na Fratelli tutti de uma fraternidade sem fronteiras e de uma amizade social (n.6), fundamentos para uma nova ordem mundial, se funda na consciência de que estamos numa emergência planetária. As ameaças à vida e a  insustentabilidade da Terra levaram-no a dizer:”estamos no mesmo barco; ou nos salvamos todos ou ninguém se salva” (n.32).

Para isso devemos forçosamente mudar: fazer a transição de paradigmas, quer dizer, passar do paradigma dominante que criou a modernidade, do ser humano senhor e dono (dominus) da natureza não se entendendo parte dela e por isso podendo explorá-la como bem entender  para  o paradigma do irmão e da irmã (frater) pelo qual o ser humano se sente parte da natureza, irmão de todos os seres e com a missão de guardar e cuidar dela.

Em razão disso propõe como base de sustentação de sua proposta as virtudes ausentes ou vividas apenas subjetivamente no paradigma do “senhor e dono”: o amor universal, a amizade social, o cuidado para com tudo o que existe e vive, a solidariedade sem fronteiras, a ternura e gentileza em todas as relações entre os humanos e com a natureza. Ela universaliza tais virtudes que antes eram privatizadas. Portanto, sua alternativa se alimenta daquilo que é essencial e do melhor no ser humano, aquilo que de fato nos faz humanos.

O Papa se dá conta do inusitado da proposta, reconhecendo: “parece uma utopia ingênua, mas não podemos renunciar a este sublime objetivo” (n.190). Realmente há vozes de cientistas e sábios que nos advertem dos riscos que corremos. Elenco alguns para dar concreção e caráter de urgência  à proposta do Papa, quase no limite do desespero, não obstante a sua fé inabalável e sua enraizada esperança no “Deus, apaixonado amante da vida”(Sab 11,26; Laudato Sí n.77 e 89)

Em razão do arrojado de sua proposta recorre também àquilo sem o qual a vida não teria futuro: a virtude e o princípio esperança. “Precisamos alimentar a esperança que nos fala de uma realidade enraizada no profundo do ser humano, independentemente das circunstâncias concretas e dos condicionamentos históricos em que vive”(n.55).

 A esperança possui uma base objetiva: o caráter virtual da realidade. O dado objetivo não é todo o real. Pertence também ao real, o potencial e o utópico, aquilo que ainda não é mas pode ser. O dado atual nos diz que estamos nos comportando como o Satã da Terra,como  lobos uns para com os outros, reféns da cultura do capital, da competição ilimitada e do consumismo desenfreado.

Mas esse dado não é tudo, nem somos condenados a perpetuá-lo. Dentro de nós há também o potencial e  o utópico viável, o de sermos os cuidadores da vida, irmãos e irmãs uns dos outros e com todos os demais seres da natureza. Tal proposta vem enfaticamente pregada pela Fratelli tutti.

Esse potencial  pertence à nossa realidade. E se está potencialmente lá, pode ser ativado, pode ser feito projeto pessoal e político e pode inspirar práticas que darão um sentido salvador  à história. A esperança nos salvará do desespero e da destruição. Vale sempre esperar contra toda a esperança.

Entretanto, conscientizamo-nos dos graves riscos que pesam sobre nosso destino, como nos assinalem os melhores nomes das várias ciências da vida e da Terra. Demos apenas alguns exemplos:

O geneticista francês Albert Jacquard nos diz “que estamos fabricando uma Terra na qual ninguém de nós gostaria de viver. Devemos nos apressar porque a contagem regressiva já começou”(Le compte à rebous a-t-il commencée?(2009)

 Norberto Bobbio, notável jurista e filósofo, embora melancólico por temperamento, acreditava nas virtualidades de duas grandes revoluções do Ocidente: a dos direitos humanos e a da democracia. Ambas serviriam de base para a sua proposta por um pacifismo jurídico e político, capaz de equacionar o problema da violência como lógica do antagonismo entre os Estados. Mas os eventos do terrorismo globalizado, abalaram as convicções do velho e respeitado mestre. Numa de suas últimas entrevistas declarou:

Não saberia dizer como será o Terceiro Milênio. Minhas certezas caem e somente um enorme ponto de interrogação agita a minha cabeça: será o milênio da guerra de extermínio ou o da concórdia entre os seres humanos? Não tenho condições de responder a esta indagação”.

No final de sua vida, o grande historiador Arnold Toynbee (+1975), depois de escrever dez tomos sobre as grandes civilizações históricas, deixou consignada esta opinião sombria em seu ensaio autobiográfico Experiências de 1969:

“Vivi para ver o fim da história humana tornar-se uma possibilidade intra-histórica capaz de ser traduzida em fato não por um ato de Deus mas do homem”.

Severas são as advertências de Martin Rees, astrônomo real do Reino Unido. À base de muitos conhecimentos a que tem acesso afirma em seu livro “A Hora Final:alerta de um cientista”(2005):”A humanidade está em maior perigo do que já esteve em qualquer outra época de sua história…a nossa chance de sobreviver até o fim deste século não passa de 50%”(203.205)

Cabe  citar  ainda, por sua grande autoridade, a advertência de um dos maiores historiadores do século XX Eric Hobsbawn em se conhecido livro-síntese “Era dos Extremos”(1994). Concluindo suas reflexões pondera:

“O futuro não pode ser a continuação do passado…Nosso mundo corre o risco de explosão e implosão…Não sabemos para onde estamos indo. Contudo uma coisa é clara. Se a humanidade quer ter um futro que vale a pena, não pode ser pelo prolongamento do passado ou do presente. Se tentarmos construir o terceiro milênio sobre esta base, vamos fracassar. E  preço do fracasso ou seja, a alternativa para a mudança da sociedade é a escuridão”(p.562).

A pandemia do Covid-19 nos deixa uma grave advertência: se continuarmos agredindo a natureza e a Terra algo ainda  pior nos poderá  acontecer: outros vírus mais letais que o Covid-19 poderão nos assaltar.

Esta situação suscita uma indagação humanística e filosófica: dá para se ter esperança ainda no ser humano no sentido de ver e sentir o outro como irmão e irmã?  Pode ele melhorar sob o ponto de vista das relações sociais, da moralidade e da humanidade?  Ou somos condenados a viver a nossa tragédia histórica até o fim, até a nossa autodestruição? O Papa Francisco em suas encíclicas ecológicas não exclui semelhante tragédia (Cf.Laudato Si n.161).

Seguramente não há nenhuma resposta cabal para interrogações desta radicalidade. Mas se no pós-pandemia não iniciarmos transformação substanciais na forma de produzir,distribuir,consumir e e nos relacionar com a natureza então sim podemos ser surpreendidos com a destruição de grande parte da humanidade, senão de toda ela. A Mãe Terra, entre dores por perder filhos e filhas queridos mas rebeldes, continuará sua trajetória ao redor do Sol, mas sem nós.

Leonardo Boff, ecoteólogo,filósofo escreveu O doloroso parto da Mãe Terra: uma sociedade de fraternidade sem fronteiras e de amor e amizade social a sair em breve pela Vozes.


Favor não divulgar os artigos sem autorização do autor. Se desejar divulgá-los ou publicá-los em qualquer meio de comunicação, eletrônico ou impresso, entre em contato para fazer uma assinatura anual: Direitos Autorais

Lettre ouverte à l’humanité: Manifeste pour la vie

Leonardo Boff, Théologien de la libération, est un document issu du milieu artistique et intellectuel brésilien, des mouvements sociaux de protestation contre le génocide perpétré par Jair Bolsonaro. Avec le lien de la pétition.

Le Brésil crie au secours.

Les brésiliennes et brésiliens attachés à la vie sont retenus en otage par le génocidaire Jair Bolsonaro, qui détient la présidence du Brésil, avec un gang de fanatiques poussés par l’irrationalité fasciste.

Cet homme sans humanité nie la science, la vie, la protection de l’environnement et la compassion. La haine de l’autre est la raison pour laquelle il exerce le pouvoir.

Le Brésil souffre aujourd’hui de l’effondrement intentionnel du système de santé. L’abandon de la vaccination et des mesures de prévention de base, l’encouragement à l’agglomération et la rupture du confinement, combinés à l’absence totale de politique de santé, créent l’environnement idéal pour de nouvelles mutations du virus et mettent en danger l’humanité toute entière. Nous avons assisté avec horreur à l’extermination systématique de notre population, en particulier des pauvres, des quilombolas et des autochtones.

Le gouvernement génocidaire monstrueux de Bolsonaro est passé d’une simple menace pour le Brésil à une menace mondiale.

Nous lançons un appel aux organismes nationaux – STF, OAB, Congrès national, CNBB – et aux Nations Unies. Nous exhortons la Cour pénale internationale (CPI) à condamner de toute urgence la politique génocidaire de ce gouvernement qui menace la civilisation.

La vie avant tout


La source: Lettre ouverte à l’humanité – Manifeste pour la vie
https://www.autresbresils.net/Lettre-ouverte-a-l-humanite