El complot para derribar al Papa Francisco

                      El complot para derribar al Papa Francisco

07/12/2019
Es importante que los católicos, los cristianos y las personas interesadas en asuntos religiosos sepan de la enorme e incluso perversa campaña articulada por multimillonarios estadounidenses, ultraconservadores, junto con personas que ocupan altos cargos de dentro del Vaticano, interesados en distorsionar sus doctrinas, criticar sus prácticas pastorales y difamar directamente a la persona del Papa Francisco. Hay una razón manifiesta para esta campaña (que suponemos tenga también representantes en Brasil) porque por primera vez un Papa se opone directamente al sistema económico que, en su afán por acumular de forma ilimitada, explota naciones, manipula mercados, crea millones de pobres y agrede gravemente los ecosistemas, poniendo en peligro el futuro de la vida en la Tierra. Su encíclica Laudato Si: sobre el cuidado de la Casa Común (2015) dirigida a toda la humanidad, recibe gran rechazo de estos grupos radicales de ultaderecha que se presentan como piadosos. Frustrados por no conseguir hacerlo renunciar (son demasiadamente ingenuos y confiados en su poder financiero), se proponen elaborar dossiers detallados con el auxilio de ex-agentes del FBI sobre los futuros cardenales, favoreciendo todo lo que pueden a aquellos que pueden servir a sus intereses y atacando duramente a aquellos que tal vez prolongarían la agenda del Papa Francisco, sometiéndoles a grandes presiones con fake news, mentiras y calumnias. Estos opositores radicales saben del reconocido liderazgo moral y también ético-político del Papa Francisco sobre la opinión pública mundial y sobre otros jefes de Estado que aprecian su valentía, su sinceridad, su carisma y su entrañable amor a los pobres y a los inmigrados de África y del Medio Oriente, que huyen del hambre y de las guerras hacia Europa. De su círculo próximo pudimos personalmente saber que el Papa se comporta de forma soberana, duerme como un tronco de las 9,30 de la noche a las 5,30 de la mañana y vive el espíritu de las bienaventuranzas evangélicas de la persecución y difamación. Confiamos en el Espíritu que conduce la historia, también la Iglesia de Dios, y en las oraciones de las personas de mente pura para que las maquinaciones maliciosas de estos grupos poderosos sean totalmente frustradas. Ellas no vienen de Dios sino de un espíritu impuro y malo. Lboff

                 El complot en USA para derribar al Papa Francisco

Un periodista francés denuncia el círculo de promotores de una conspiración que llega hasta el Vaticano, compuesto por el sector de los mega millonarios ultraconservadores, que usa su influencia y poder económico para asediar al sumo pontífice.

Por Eduardo Febbro

Carta Maior del 17/09/2019, 18:45

“Para mí es un honor que me ataquen los norteamericanos”, dijo el Papa Francisco cuando el periodista francés Nicolas Senèze, corresponsal del diario católico La Croix en Roma, mostró al papa el libro-reportaje sobre el complot estadunidense contra su papado, durante el vuelo que los llevaba a Mozambique. El título de la obra es Cómo quiere América cambiar de Papa (Comment l’Amérique veut changer de Pape).

Los detalles de ese complot y los nombres de los protagonistas y de los grupos implicados están claramente expuestos en las páginas del libro, que describen desde su inicio la mecánica de la hostilidad contra el papado actual. El operativo tiene hasta nombre “Informe Sombrero Rojo” (“The Red Hat Report”). Un círculo preciso que mueve dinero e influencia, organizado por los sectores ultraconservadores y de mega millonarios de Estados Unidos. Las piezas de este juego de calumnias y de poder se encajan en un complejo rompecabezas que los adversarios del pontífice vienen armando en los últimos años. El golpe empezó a ser fomentado en Washington en 2018. El grupo de ultraconservadores se reunió en la capital norteamericana para fijar dos metas: alcanzar la figura de Francisco de la forma más destructiva posible y adelantar su sucesión para escoger, entre los cardenales actuales, el más adecuado a los intereses conservadores.

El “Informe Sombrero Rojo” fue organizado por un grupo de expolicías, exmiembros del FBI (Departamento Federal de Investigaciones de Estados Unidos), abogados, políticos, periodistas y académicos que han estudiado la vida y las ideas de cada uno de los cardenales, con la finalidad de destruir las carreras de los que no les interesan o beneficiar las de aquellos que pretenden imponer como sustituto de Francisco, cuando llegue el momento oportuno. Y mientras llega ese momento, el grupo busca preparar el terreno para lo que Senèze llama “un golpe de Estado contra el Papa Francisco”.

Una mañana de 2017, Roma amaneció cubierta de carteles contra el Papa. Fue el primer acto de la ofensiva. El segundo, y ciertamente el más espectacular, sucedió en agosto de 2018, cuando por primera vez en la historia del Vaticano, un cardenal hizo pública una carta exigiendo la renuncia de Francisco. El autor fue monseñor Carlo Maria Viganò, exnuncio del Vaticano en Estados Unidos. El corresponsal de La Croix en el Vaticano detalla la odisea maligna de este grupo de poder en su misión por sacar del camino a un Papa, que con sus posiciones contra el neoliberalismo, contra la pena de muerte, a favor de los inmigrantes y su inédita defensa del medio ambiente a través de la encíclica Laudato Si promueve una corriente contraria a la de esos empresarios. Los conspiradores no tienen nada de santos: son adeptos a la teología de la prosperidad, poseen empresas ligadas al mercado financiero y de seguros, y están implicados hasta en la explotación de la Amazonia. Francisco es una piedra en sus zapatos, una cruz sobre sus ambiciones.

Según Senèze, organizaciones de caridad como “Los Caballeros de Colón” (que poseen cerca de 100 mil millones de dólares, gracias a las compañías de seguros que administran), el banquero Frank Hanna, la red de medios de comunicación Eternal World Television Network (EWTN), cuyo promotor, el abogado Timothy Busch, es también el creador del Instituto Napa, que tiene la misión de difundir “una visión conservadora y favorable a la libertad económica”, están entre los miembros más activos del complot. Pero hay también otros, como George Weigel y su famoso think tank, el Centro de Ética y Política Pública. En diálogo con el periódico argentino Página/12, Senèze habla sobre la trama que, a pesar del poder de sus componentes, todavía no ha sido capaz de derribar al Papa.

Pregunta: Parece una historia de novela, pero es una historia real. El Papa Francisco fue y es objeto de una de las campañas más intensas vistas contra un sumo pontífice.

Nicolas Senèze: El Papa Francisco no sirve a los intereses de ese grupo de empresarios ultraconservadores, y por eso decidieron atacarlo. Actúan como si fuese el consejo de administración de una empresa, cuando se despide al director porque no alcanzó los objetivos deseados. Esa gente cuenta con enormes recursos financieros, e incluso así, durante el mandato de Francisco, no consiguieron influenciar su línea de pensamiento. Por eso empezaron a acercarse a personas de dentro de la Iglesia que también están en contra de Francisco. Algunas de ellas, como monseñor Viganò, llegaron a exigir públicamente su renuncia. Creo que ese grupo de ultraconservadores sobrestimaron sus fuerzas. Monseñor Carlo Maria Viganò, por ejemplo, no calculó la lealtad de las personas dentro del Vaticano que no estaban dispuestas a traicionar al Papa, incluso las que son críticas con Francisco.

Pregunta: La operación que organiza el “Informe Sombrero Rojo” tenía dos objetivos, uno para ahora y otro para el futuro.

Senèze: Efectivamente. Como no pudieron derribar al Papa, intentan ahora una nueva estrategia. Francisco tiene 84 años y podemos pensar que estamos cerca del fin de su pontificado. Lo que están haciendo es preparar el próximo cónclave. Para eso, están invirtiendo mucho dinero, contratando a exmiembros del FBI, para preparar dossiers sobre los cardenales que participarán en la elección. El primer objetivo es destruir a aquellos que tienen la intención de continuar las reformas aplicadas por el Papa Francisco. Y después, buscar un sustituto adecuado a sus intereses. El problema de esta meta es que, por lo menos hasta ahora, no cuentan con un candidato verosímil. No les será fácil. Entre tanto, les puede ir bien en el trabajo de arañar la credibilidad de los candidatos reformistas, y de esta forma pueden conseguir la elección de un reformista débil y manipulable, que ceda a la presión en favor de desmontar las reformas de Francisco. Para eso cuentan con mucho poder económico e influencias. Creo profundamente que la mayoría de los católicos norteamericanos respaldan al Papa Francisco. Pero en Estados Unidos la cantidad no basta. Lo que habla más alto es el factor dinero.

Pregunta: Esos grupos ya existían antes, pero nunca actuaron con tanta fuerza.

Senèze: Son empresarios que disponen de enormes medios. Cada uno de ellos ha ido creando su grupo de reflexión dentro de la Iglesia, su escuela de teología, su universidad católica, su equipo de abogados para defender la libertad religiosa. Es una operación nebulosa, que funciona mediante una red de instituciones privadas, y que llegó para dominar el catolicismo norteamericano. Son, por ejemplo, los que donaron mucho dinero para ayudar a las diócesis estadounidenses que tuvieron que pagar enormes indemnizaciones tras la revelación de los casos de abuso sexual. Por eso pueden imponer una dirección ideológica a esas diócesis. Tim Busch, por ejemplo, está presente en todas las etapas de ese montaje. Para proteger poderosos intereses económicos en la Amazonia, esos grupos usan toda su fuerza a fin de desviar la atención y evitar así la promoción de ideas en defensa de la ecología. Trabajan siempre para distraer la atención de los debates fundamentales. Por ejemplo, en los sínodos buscan imponer sus puntos de vista, o sea, sus intereses.

Pregunta: ¿Y cómo un grupo tan poderoso pudo dejar que Francisco fuese elegido Papa?

Senèze: No se dieron cuenta de que ocurriría eso, porque la elección de Francisco fue el resultado de una dinámica que envolvía otras necesidades: este Papa fue elegido debido a la crisis en el seno de la institución, gracias a la voluntad de recuperación de los obispos de todo el mundo tras años de problemas generados por errores del pasado, que llevaron, por ejemplo, a la omisión ante los casos de abuso sexual. Bergoglio se impuso porque era el más dispuesto a reformar esa Iglesia. Pero su ideología choca con la visión que los católicos ultraconservadores de Estados Unidos tienen sobre cuál es el papel de la Iglesia. Además, otro ingrediente propio del catolicismo estadounidense es el desprecio de los católicos blancos hacia los latinos. El sector conocido por la sigla WASC (“white anglo saxon catholics” o “católicos blancos anglosajones”) odia a los latinos, los considera pobres fracasados. Los WASC están muy influenciados por la teología de la prosperidad difundida por los evangélicos.

Pregunta: ¿Donald Trump actúa en ese juego?

Senèze: No creo que Trump tenga muchas convicciones propias. Él ciertamente los escucha, pero quien tiene más proximidad con ese sector es el vicepresidente Mike Pence. Las diferencias entre Washington y el Vaticano son muchas: el tema de la pena de muerte, la postura de Francisco contraria a un liberalismo fuera de control, entre otras. El Papa es hoy uno de los opositores principales a los fundamentos del poder económico de los Estados Unidos.

*Publicado originalmente en Página/12 |

Traducción al portugués de Victor Farinelli, véase Carta Maior del 17/9/2019 y para el español por María José Gavito.

 

 

 

A pós-verdade: Sócrates morreria de tristeza

Vivemos tempos dos pós: pós-moderno, pós-capitalista, pós-neoliberal, pós-comunismo, pós socialismo, pós-democracia, pós-religioso, pós-cristão, pós-humano e recentemente pós-verdade. Praticamente tudo tem o seu pós. Tal fato denota apenas que não encontramos ainda o nome que define o nosso tempo, vivendo reféns do velho. Contudo, assomam, aqui e acolá, sinais de que algum nome adequado está por vir. Em outras palavras, não sabemos ainda como definir a identidade de nosso tempo.

Assim ocorre com a expressão pós-verdade. Ela foi cunhada por um dramaturgo servo-norte-americano, Steve Tesich num artigo da revista The Nation de 1992 e retomada por ele depois ao referir-se ironicamente ao escândalo da Guerra do Golfo. O presidente Bush Filho, reunindo todo o Gabinete, pediu licença para retirar-se por alguns minutos. Fundamentalista, ia consultar o bom Senhor. Diz, “de joelho pedi ao Bom Senhor luzes para a decisão que iria tomar; ficou-me claro que devíamos ir à guerra contra Saddam Hussein”. As informações mais seguras afirmavam que não havia armas de destruição em massa. Era uma pós-verdade. Mas graças ao “Bom Senhor”, contra todas as evidências reafirmou: “Vamos à guerra”. E bárbaros, foram e destruíram uma das civilizações mais antigas.

O dicionário Oxford de 2016 a escolheu como a palavra do ano. Assim a define:”O que é relativo a circunstância na qual os fatos objetivos são menos influentes na opinião pública do que as emoções e crenças pessoais”. Não importa a verdade; só a minha conta. O jornalista britânico Matthew D’Ancona dedicou-lhe todo um livro com o título “Pós-verdade: a nova guerra contra os fatos em tempos de fake news (Faro Editorial 2018). Ai mostra como se dá a predominância da crença e convicção pessoal sobre o fato bruto da realidade.

É doloroso verificar que toda a tradição filosófica do Ocidente e do Oriente que significou um esforço exaustivo na busca da verdade das coisas, sendo agora invalidada por um inaudito movimento histórico que afirma ser a verdade da realidade e da dureza dos fatos algo irrelevante. O que conta serão minhas crenças e convicções: só serão acolhidos aqueles fatos e aquelas versões que se coadunam à estas minhas crenças e convicções, sejam elas verdadeiras ou falsas. Elas representarão para mim a verdade. Isso funcionou largamente na campanha presidencial do Donald Trump e de Jair Bolsonaro.

Se Sócrates que dialogava incansavelmente com seus interlocutores sobre a verdade da justiça, da beleza e do amor, constatasse a predominância da pós-verdade, seguramente não precisaria ser obrigado a tomar a sicuta. Morreria de tristeza.

A pós-verdade denota a profundidade da crise de nossa civilização. Representa a covardia do espírito que não consegue ver e conviver com aquilo que é. Tem que deformá-lo e acomodá-lo ao gosto subjetivo das pessoas e dos grupos geralmente políticos.

Aqui valem as palavras do poeta espanhol, António Machado, fugido da perseguição de Franco:”A tua verdade. Não. A verdade. A tua guarde-a para ti. Busquemos juntos a verdade”. Agora vergonhosamente não se precisa mais buscar juntos a verdade. Educados como individualistas pela cultura do capital, cada um assume como  verdade a que lhe serve. Poucos se enfrentam com a verdade “verdadeira” e se deixam medir por ela. Mas a realidade resiste e se impõe e nos dá duras lições.

Bem observava Iya Prigogine, prêmio Nobel em termodinâmica em seu livro o Fim das Certezas (1996): vivemos o tempo das possibilidades mais do que das certezas, o que não impede de buscar a verdade das leis da natureza. Zygmunt Bauman preferia falar “das realidades líquidas” como uma das características de nosso tempo. Dizia-o antes como ironia pois assim se sacrificava a verdade das coisas (da vida, do amor etc). Seria o império do evey thing goes: do vale tudo. E sabemos que nem tudo vale, como estuprar uma criança.

A pós-verdade não se identifica com as fake news: estas são mentiras e calúnias difundidas aos milhões pelas mídias digitais contra pessoas ou partidos. Tiveram um papel decisivo na vitória de Bolsonaro bem como na de Trump. Aqui vale o descaramento, a falta de caráter e o total descompromisso com os fatos. Na pós-verdade predomina a seleção daquilo, verdadeiro ou falso, que se adequa à minha visão das coisas. O defeito é a falta de crítica e de discernimento para buscar o que de fato é verdadeiro ou falso.

Não creio que estamos diante de uma era da “pós-verdade”. O que é perverso não tem sustentação própria para fundar uma história. A palavra decisiva cabe sempre à verdade cuja luz nunca se apaga.

Leonardo Boff é filósofo e escreveu Tempo de Transcendência: o ser humano como projeto infinito, Mar de Ideias, Rio 2010.

 

 

Lula und Bolsonaro: Das Aufeinandertreffen zweier Visionen für Brasilien

Die Freilassung des ehemaligen Präsidenten Luiz Inacio Lula da Silva aus dem Gefängnis unter der Präsidentschaft von Jair Bolsonaro hat zu einer dramatischen Konfrontation zweier Visionen für Brasilien geführt. Diese beiden Sichtweisen sind nicht nur gegensätzlich, sondern antagonistisch. Ohne die Begriffe erzwingen zu wollen, sieht es aus wie die Umsetzung der Weltsicht der Gnostiker, die Geschichte als Kampf zwischen Gut und Böse liest, oder nach St. Agustinus‘ „Die Stadt Gottes“ ein Kampf zwischen Liebe und Hass.

Tatsächlich basiert Bolsonaros Vision auf der Verbreitung von Hass auf die Homo-Freundlichen, die LGBT, die Schwarzen und die Armen im Allgemeinen und auf der Verherrlichung von Diktaturen bis hin zur Lobpreisung notorischer Folterer. Lula seinerseits beteuert, dass er keinen Hass hegt, sondern Liebe, die ihn dazu gebracht hat, eine Sozialpolitik umzusetzen, um Millionen von Ausgegrenzten einzubeziehen und ihnen das Lebensnotwendige zu garantieren

Wir erkennen an, dass dies eine Vision projiziert, die dialektisch erscheint und die Geschichte in Hell und Dunkel teilt, aber leider ist es so, selbst wenn dieser Dualismus abgelehnt wird.

Dies geschieht im Kontext des weltweiten Aufstiegs des Konservatismus, des Fundamentalismus, sowohl des politischen als auch des religiösen Fundamentalismus und der Verschärfung der Logik des Kapitalismus, wie sie im ultraradikalen Neoliberalismus zum Ausdruck kommt, der zur Axialoption von Bolsonaros Regierung wurde. Dieser radikale Neoliberalismus, der von den Schulen in Wien und Chicago formuliert wurde, aus denen Paulo Guedes stammt, behauptet, dass “es keine anderen Rechte als die Gesetze des Marktes gibt, und Armut kein ethisches Problem ist, sondern die technische Inkompetenz wider spiegelt, weil die Armen Individuen sind, die aufgrund ihrer eigenen Unzulänglichkeiten die Verlierer im Wettbewerb mit den anderen sind.” Diese theoretische Voraussetzung impliziert, dass man sich keine Sorgen um die Politik für die Armen machen muss. Es ist eine Regierung der Reichen für die Reichen.

Lula hingegen bekräftigt die zentrale Bedeutung der sozialen Gerechtigkeit, beginnend mit der großen Mehrheit, die Opfer des Kapitalismus ist. Lula schlägt eine soziale und partizipative Demokratie vor, die diese Mehrheiten einschließt. Er wollte dieses Projekt mit einem Präsidialismus einer Koalition von Parteien durchführen, was ich für seinen großen Fehler halte, anstatt sich auf soziale Bewegungen zu verlassen, aus denen er kam, wie es der bolivianische Präsident Evo Morales Ayma, der kürzlich durch einen klassischen und rassistischen Staatsstreich abgesetzt wurde, erfolgreich tat.

In Brasilien sind Rassismus und Intoleranz – die immer präsent, aber nur latent vorhanden waren – explizit ausgebrochen. Früher versteckten sie sich unter dem Namen “Brasilianische Herzlichkeit”. Aber wie Sergio Buarque de Hollanda (in Roots of Brazil) bemerkte, kann Herzlichkeit sowohl Gewalt und Hass als auch Offenheit und Liebe bedeuten, weil beide im Herzen leben. Daher der Ausdruck “cordial” (herzlich).

Auf dieser nationalen und internationalen Welle wurde Jair Bolsonaro gewählt, und der ehemalige Präsident Lula wurde von der Justiz, die die Operation „Lava Jato“) durchgeführt hat, verhaftet und durch Rechtshilfe (Anwendung des Gesetzes zum Schaden der Verhörten) verurteilt.

Jair Bolsonaro verwendet selbst nach seiner Wahl noch oft “fake news”, offene Lügen und regiert mit seinen Kindern (Nepotismus) auf autoritäre und oftmals grobe Weise.

Lula erscheint als bekannter charismatischer Führer, der zu denHerzen der hoffnungslosen Massen spricht und eine Sozialdemokratie, Rechtsstaatlichkeit und die Dringlichkeit der Wiederherstellung des Abgeschafften vorschlägt.

Alles hängt vom Stil dieser Konfrontation ab. Bolsonaro vermeidet eine direkte Konfrontation. weil er die Grenzen seiner Kompetenzen kennt; er hat es in den Händen seines Justizministers Sergio Moro und des Finanzministers, Paulo Guedes, gelegt, die besser vorbereitet sind.

Meiner Ansicht nach muss Lula es vermeiden, sich auf Bolsonaros Ebene zu einer Konfrontation zu hinabzulassen. Es ist wichtig, dass Lula ans Licht bringt, was Bolsonaro verbirgt und nicht nutzen kann: die Schärfe der Tatsachen, die Tragödie, die die große Mehrheit plagt, demütigt und beleidigt. Es gibt keine Notwendigkeit für eine lange Rede als Antwort auf Bolsonaro, weil er selbst zerstörerisch ist. Lula muss positiv sein, wenn er zu den Herzen der mittellosen Massen spricht und das Übel, das durch die Maßnahmen der Ausgrenzung, die im Widerspruch zu den etablierten Rechten und dem Leben selbst stehen, begangen wird, entschieden anprangert.

Um eine lange Argumentation zusammenzufassen: Es wäre klug, die Haltung des besten Mannes anzunehmen, den der Westen hervorgebracht hat, des armen und demütigen Franz von Assisi. Mit seiner realistischen Sensibilität wusste er, dass die Wirklichkeit widersprüchlich ist, bestehend aus dem Dia-bolischen (dem Trennenden) und dem Sym-bolischen (dem Verbindenden). Er betonte nicht die dunkelste Seite unserer Realität, sondern die leuchtende Seite, sodass sie Geist und Herz durchflutet. Wie der Poverello von Assisi verkündet: “Wo Hass ist, bringe ich Liebe; wo Zwietracht herrscht, bringe ich Einheit; wo Verzweiflung herrscht, bringe ich Hoffnung; wo Dunkel ist, bringe ich Licht.”

Diese Option impliziert die Überzeugung, dass keine Regierung bestehen kann, wenn sie auf Hass, Lügen und Verachtung der bescheidensten und ärmsten Menschen der Erde beruht. Wahrheit, aufrichtige Absichten und selbstlose Liebe werden das letzte Wort haben. Nicht Kain, sondern Abel. Nicht Judas, sondern Jesus. Nicht Brilhante Ustra, sondern Vladimir Herzog

Leonardo Boff   Ökologe – Theologe – Philosoph, Erdcharta Kommissionier

 

O complô dos USA para derrubar o Papa Francisco

É importante que os católicos, os cristãos e pessoas interessadas em assuntos religiosos saibam da enorme e até perversa campanha articulada por multibilionários estadounidenses, ultraconsrevadores, junto com pessoas de dentro do Vaticano, ocupando altos cargos, interessados em distorcer suas doutrinas, criticar suas práticas pastorais e diretamente difamar a pessoa do Papa Francisco. E há uma razão manifesta para esta campanha (que supomos ter representantes também no  Brasil) porque, pela primeira vez, um Papa se opõe diretamente ao sistema econômico que, no afã de acumular de forma ilimitada, explora nações, manipula mercados, cria milhões de pobres e agride gravemente os ecossistemas, pondo em risco o futuro da vida na Terra. Sua encíclica Laudato Si: sobre o cuidado da Casa Comum (2015) dirigida a toda a humanidade, recebe  grande rejeição destes grupos radicais de direita que se apresentam como piedosos. Frustrados por não conseguirem fazê-lo renunciar (são demasiadamente ingênuos e confiantes em seu poder financeiro), propõem-se a elaborar dossiers detalhados com o auxílio de  agentes da FBI sobre os futuros cardeais, favorecendo o mais que podem aqueles que podem servir a seus interesses e atacando duramente aqueles que talvez prolongarão a agenda do Papa Francisco, submetendo-os a grandes constrangimentos com fake news,inverdade e calúnias. Estes opositores figadais sabem da  reconhecida liderança moral e também ético-política do Papa Francisco sobre a opinião pública mundial e sobre outros chefes de Estado que apreciam sua coragem, sua sinceridade, seu carisma e seu entranhável amor aos pobres e aos imigrados de África e do Oriente Médio, fugindo da fome e das guerras a caminho da Europa. De seu círculo bem próximo viemos saber que o Papa se comporta de forma soberana, dorme como uma pedra das 9,30 da noite às 5,30 da manhã e vive o espírito das bem-aventuranças evangélicas da perseguição e difamação. Confiamos no Espírito que conduz a história. também a Igreja de Deus r nas orações das pessoas de mente pura para que as maquinações maliciosas destes grupos poderosos sejam totalmente frustradas. Elas não vem de Deus mas de um espírito impuro e mau. Lboff

               O complô dos USA para derrubar o Papa Francisco

Jornalista francês denuncia o círculo de interessados em uma conspiração no Vaticano, composto pelo setor de mega milionários ultraconservadores, que usa sua influência e poder econômico para assediar o sumo pontífice

Por Eduardo Febbro

Carta Maior de 17/09/2019 18:45

“Para mim, é uma honra que os norte-americanos me ataquem”, disse o Papa Francisco quando o jornalista francês Nicolas Senèze, correspondente do diário católico La Croix em Roma, mostrou a ele o livro-reportagem sobre o complô estadunidense contra o seu papado, durante a viagem de avião que os levou a Moçambique. O título da obra é “Como a América atua para substituir o Papa” (o título original é “Comment l’Amérique veut changer de Pape”).

Os detalhes desse complô e os nomes dos protagonistas e dos grupos envolvidos estão claramente expostos nas páginas do livro, que descrevem, desde o seu início, a mecânica da hostilidade contra o papado atual. O operativo tem até o nome de “Relatório Chapéu Vermelho” (“The Red Hat Report”). Um círculo preciso que move dinheiro e influência e é organizado pelos setores ultraconservadores e de mega milionários dos Estados Unidos. As peças deste jogo de calúnias e poder se encaixam em um complexo quebra-cabeças, que os adversários do pontífice vêm armando nos últimos anos. O golpe começou a ser fomentado em Washington, no ano de 2018. O grupo de ultraconservadores se reuniu na capital norte-americana para fixar duas metas: atingir a figura de Francisco da forma mais destrutiva possível e adiantar sua sucessão, para escolher, entre os atuais cardeais, o mais adequado aos interesses conservadores.

O “Relatório Chapéu Vermelho” foi organizado por um grupo de ex-policiais, ex-membros do FBI (Departamento Federal de Investigações dos Estados Unidos), advogados, operadores políticos, jornalistas e acadêmicos que trabalharam no estudo da vida e das ideias de cada um dos cardeais, com o fim de destruir as carreiras dos que não interessam, ou beneficiar as daqueles que pretendem impor como substituto de Francisco, quando chegue o momento oportuno. E enquanto esse momento não chega, o grupo busca preparar o terreno para o que Senèze chama de “um golpe de Estado contra o Papa Francisco”.

Em uma manhã de 2017, Roma amanheceu coberta com cartazes contra o Papa. Foi o primeiro ato da ofensiva: o segundo, e certamente o mais espetacular, aconteceu em agosto de 2018, quando, pela primeira vez na história do Vaticano, um cardeal tornou pública uma carta exigindo a renúncia de Francisco. O autor foi o monsenhor Carlo Maria Vigamo, ex-núncio do Vaticano nos Estados Unidos. O correspondente do La Croix no Vaticano detalha a odisseia maligna deste grupo de poder em sua missão por tirar do caminho um Papa cujas posições contra o neoliberalismo, contra a pena de morte, a favor dos imigrantes e sua inédita defesa do meio ambiente através da encíclica Laudato Sí promove uma corrente contrária à desses empresários. Os conspiradores não têm nada de santos: são adeptos da teologia da prosperidade, possuem empresas ligadas mercado financeiro e de seguros, e estão envolvidos até com a exploração da Amazônia. Francisco é uma pedra em seus sapatos, uma cruz sobre suas ambições.

Segundo Senèze, organizações de caridade como “Os Cavaleiros de Colombo” (que possuem cerca de 100 bilhões de dólares, graças às companhias de seguros que administram), o banqueiro Frank Hanna, a rede de meios de comunicação Eternal World Television Network (EWTN), cujo promotor (o advogado Timothy Busch) também é criador do Instituto Napa, que tem a missão de difundir “uma visão conservadora e favorável à liberdade econômica”, estão entre os membros mais ativos do complô. Mas também há outros, como George Weigel e seu famoso think tank, o Centro de Ética e Política Pública. No diálogo com o jornal argentino Página/12, Senèze fala sobre a trama que, apesar do poder de suas, ainda não foi capaz de derrubar o Papa.

Pergunta: Parece uma história de novela, mas é uma história real. O Papa Francisco foi e é objeto de uma das campanhas mais densas já vistas contra um sumo pontífice.

Nicolas Senèze: O Papa Francisco não serve aos interesses desse grupo de empresários ultraconservadores, e por isso decidiram atacá-lo. Atuam como se fosse o conselho de administração de uma empresa, quando se despede o diretor porque ele não alcançou os objetivos desejados. Essa gente conta com enormes recursos financeiros, e mesmo assim, durante o mandato de Francisco, não conseguiram influenciar sua linha de pensamento. Por isso, começaram a se aproximar de pessoas de dentro da Igreja que também estão contra Francisco. Algumas delas, como o monsenhor Vigamo, chegaram a exigir publicamente sua renúncia. Creio que esse grupo de ultraconservadores superestimaram suas forças. O monsenhor Carlo Maria Vigamo, por exemplo, não calculou a lealdade das pessoas dentro do Vaticano, que não estavam dispostas a trair o Papa, mesmo as que são críticas de Francisco.

Pergunta: A operação que organiza o “Relatório Chapéu Vermelho” tinha dois objetivos, um para agora e outro para o futuro.

Senèze: Efetivamente. Como não puderam derrubar o Papa, tentam agora uma nova estratégia. Francisco tem 84 anos, e podemos pensar que estamos cerca do fim do seu pontificado. O que estão fazendo é preparar o próximo conclave. Para isso, estão investindo muito dinheiro, contratado ex-membros do FBI para preparar dossiê sobre os cardeais que participarão da eleição. O primeiro objetivo é destruir aqueles que têm a intenção de continuar as reformas aplicadas pelo Papa Francisco. Depois, buscar um substituto adequado aos seus interesses. O problema desta meta é que, ao menos até agora, não eles não contam com nenhum candidato verosímil. Não será fácil para eles. Entretanto, podem ir bem no trabalho de arranhar a credibilidade dos candidatos reformistas, e dessa forma, podem levar à eleição de um reformista fraco e manipulável, que ceda a pressão em favor de desmontar as reformas de Francisco. Para isso, contam com muito poder econômico e influência. Creio profundamente que a maioria dos católicos norte-americanos respaldam o Papa Francisco. Mas nos Estados Unidos, a quantidade não basta. O que fala mais alto é o fator dinheiro.

Pergunta: Esses grupos já existiam antes, mas nunca atuaram com tanta força.

Senèze: São empresários com enormes meios à sua disposição. Cada um deles foi criando seu grupo de reflexão dentro da Igreja, sua escola de teologia, sua universidade católica, sua equipe de advogados para defender a liberdade religiosa. É uma nebulosa operação, que funciona mediante uma rede de instituições privadas, e que chegou para dominar o catolicismo norte-americano. São, por exemplo, aqueles que doaram muito dinheiro para ajudar as dioceses estadunidenses que tiveram que pagar enormes indenizações após a revelação dos casos de abuso sexual. Por isso, podem impor uma direção ideológica a essas dioceses. Por exemplo, Tim Busch está presente em todas as etapas dessa montagem. Para proteger poderosos interesses econômicos na Amazônia, esses grupos usam toda a sua força para desviar a atenção e evitar, assim, a promoção de ideias em defesa da ecologia. Trabalham sempre para distrair a atenção dos debates fundamentais. Por exemplo, nos sínodos, buscam impor seus pontos de vista, ou seja, seus interesses.

Pergunta: E como um grupo tão poderoso pode deixar que Francisco fosse eleito Papa?

Senèze: Não perceberam que isso ocorreria, porque a eleição de Francisco foi resultado de uma dinâmica que envolveu outras necessidades: este Papa foi eleito devido à crise no seio da instituição, graças à vontade dos bispos do mundo inteiro de recuperar a após anos de problemas gerados por erros do passado, que levaram, por exemplo, à omissão diante dos casos de abuso sexual. Bergoglio se impôs porque era o mais disposto a reformar essa Igreja. Mas sua ideologia choca com a visão que os católicos ultraconservadores dos Estados Unidos têm sobre qual é o papel da Igreja. Além disso, outro ingrediente próprio do catolicismo estadunidense é o desprezo dos católicos brancos pelos latinos. O setor conhecido pela sigla WASC (“white anglo saxon catholics”, ou “católicos brancos anglo-saxões”) odeia os latinos, os considera pobres fracassados. Os WASC são muito influenciados pela teologia da prosperidade difundida pelos evangélicos.

Pergunta: Donald Trump atua nesse jogo?

Senèze: Não creio que Trump tenha muitas convicções próprias. Ele certamente os escuta, mas quem tem mais proximidade com esse setor é o vice-presidente Mike Pence. As diferenças entre Washington e o Vaticano são muitas: o tema da pena de morte, a postura de Francisco contrária a um liberalismo fora de controle, entre outras. O Papa, é hoje um dos principais opositores aos fundamentos do poder econômico dos Estados Unidos.

*Publicado originalmente no Página/12 | Tradução de Victor Farinelli veja também em Carta Maior de 17/9/2019