Desatanizar a Satán o Diablo

En estos tiempos de campaña política y presidencial no es raro que un candidato satanice a su adversario. Se hace inclusive una división esdrújula entre quién está de parte de Dios y quién de parte del Diablo o de Satán.

Ese término Satán (en hebraico) o Diablo (en latín) ha ido adquiriendo muchos significados, positivos y negativos, a lo largo de la historia. Esto ocurre en muchas religiones especialmente en las abrahámicas (judaísmo, cristianismo e islamismo).

No obstante, debemos decir que nadie ha sufrido tantas injusticias y ha sido tan “satanizado” como el mismo Satán. Al principio no fue así. Por esta razón es importante recordar brevemente la historia de Satán o del Diablo.

Él se cuenta entre los “hijos de Dios” al igual que los demás ángeles, como se dice en el libro de Job (1,6). Está en la corte celestial; por lo tanto, es un ser de bondad. No es la figura mala que adquirirá más tarde. Pero recibió de Dios una tarea inusitada e ingrata: debe poner a prueba a las personas buenas como Job que es “un hombre íntegro, recto, temeroso de Dios y alejado del mal” (Job 1,8). Debe someterlo a todo tipo de pruebas para ver si, en realidad, es aquello que todos dicen de él: “no hay otro igual en la tierra” (Job 1,8). Como prueba promovida por Satán, Job pierde todo, la familia, los bienes y los amigos. Pero no pierde la fe.

A partir de siglo VI aC se produjo una gran mutación, cuando los judíos vivieron el cautiverio babilónico (587a.C.) en Persia. Allí se confrontaron con la doctrina de Zoroastro que establecía un combate entre el “príncipe de la luz” y el “príncipe de las tinieblas”. Ellos incorporaron esta doctrina dualista y maniquea que dio origen a Satán como parte del reino de las tinieblas, el “gran acusador” o el “adversario” que induce a los seres humanos a actos de maldad. Después se produce un enfrentamiento entre Dios y Satán. En los textos judaicos tardíos, a partir del siglo II, especialmente en el libro de Henoc se elabora la saga de la revuelta de los ángeles dirigida por Satán, ahora llamado Lucifer, contra Dios. Se narra la caída de Lucifer y cerca de un tercio de los ángeles que le siguieron y acabaron siendo expulsados del cielo.

Surge entonces la pregunta: si fueron expulsados, ¿dónde los ponemos? Ahí se hizo uso de la categoría del infierno: del fuego ardiente y de todos los horrores, bien descritos por Dante Alighieri en la segunda parte de su Divina Comedia dedicada al infierno. 

En el Primer Testamento (el Antiguo) casi no se habla del diablo (cf.Cron 21,1;Samuel 24,1). En el Segundo Testamento (Nuevo), aparece en algunos relatos “… serán lanzados en el horno de fuego; ahí será el llanto y el crujir de dientes” (Mt 8,12;13,42-50;Lc 13,27) o en la parábola del rico Epulón y el pobre Lázaro (Lc 16,23-24) o en el Apocalipsis (16,10-11).

Esta comprensión fue asumida por los teólogos antiguos, de modo especial por san Agustín. Él influenció toda la tradición de las Iglesias, la doctrina de los papas y ha llegado hasta hoy.

La categoría del infierno y de la condenación eterna fue determinante en la conversión de los pueblos originarios de América Latina y de otros lugares de misión, produciendo miedo y pánico. Sus antepasados, se les decía, por el hecho de no haber sido cristianos, están en el infierno. Y se argumentaba que si ellos no se convertían y no se dejaban bautizar conocerían el mismo destino. Esto se puede ver en todos los catecismos que se elaboraron poco después de la conquista, con los que se pretendía convertir a aztecas, incas, mayas y otros. Fue el miedo lo que condujo y sigue conduciendo a la conversión de multitudes, como ha demostrado el gran historiador francés Jean Delumeau. Es apelando al Diablo, a Satanás, como hoy en día, en tiempos de ira y de odio social, se busca descalificar al adversario, a menudo convertido en un enemigo al que hay que desmoralizar y eventualmente liquidar.

Aquí debemos superar todo el fundamentalismo del texto bíblico. No basta citar textos sobre el infierno, incluso en boca de Jesús. Debemos saber interpretarlos para no caer en contradicción con el concepto de Dios y destruir incluso la buena nueva de Jesús, del Padre lleno de misericordia, como el padre del hijo pródigo que acoge al hijo perdido (Lc 15,11-23).

En primer lugar el ser humano busca una razón para el mal en el mundo. Tiene gran dificultad para asumir su propia responsabilidad. Entonces la trasfiere al Demonio o a los demonios.

En segundo lugar, el significado de los demonios y del infierno de los horrores representa una pedagogía del miedo para, por medio del miedo, hacer que las personas busquen el camino del bien. Demonio e infierno son por lo tanto creaciones humanas, una especie de pedagogía siniestra, como todavía hay madres que dicen a los niños: “Si no te portas bien, por la noche viene el lobo malo a morderte el pie”. El ser humano puede ser el Satán de la tierra y de la sociedad. Él puede crear el “infierno” para los otros por medio del odio, la opresión y los mecanismos de muerte, como infelizmente está ocurriendo en nuestra sociedad.

En tercer lugar, Satán o el Diablo es una criatura de Dios. Decir que es una criatura de Dios, significa que, en cada momento, Dios está creando y recreando esta criatura, incluso en el fuego del infierno. ¿Puede Dios que es amor y bondad infinita proponerse hacer eso? Bien dice el libro de la Sabiduría: “Sí, tu amas a todos los seres y no detestas nada de lo que hiciste; si odiases alguna cosa no la habrías creado; y cómo podría subsistir alguna cosa si no la quisieses… salvas a todos porque te pertenecen, oh Soberano amante de la vida” (Sab 11,24-26). El Papa Francisco lo dijo claramente: “no existe condenación eterna; ella es sólo para este mundo”.

En cuarto lugar, el gran mensaje de Jesús es la infinita misericordia de Dios-Abba (papá) que ama a todos, también a los “ingratos y malos” (Lc 6,35). La afirmación del castigo eterno en el infierno destruye directamente la buena-nueva de Jesús. Un Dios castigador es incompatible con el Jesús histórico que anunció la infinita amorosidad de Dios para con todos, también para con los pecadores. El salmo 103 ya había intuido eso: “El Señor es compasivo y clemente, lento para la cólera y rico en misericordia. No está siempre acusando ni guarda rencor para siempre. No nos trata según nuestros pecados… como un padre siente compasión por sus hijos e hijas, así el Señor se compadecerá de los que le aman, porque conoce nuestra naturaleza y se acuerda de que somos polvo… la misericordia del Señor es desde siempre para siempre”(103,8-17). Dios no puede perder nunca a ninguna criatura, por más perversa que sea. Si la perdiese, aunque fuera una sola, habría fracasado en su amor. Y eso no puede suceder.

Bien dijo el Papa Francisco que predica incansablemente la misericordia: La misericordia siempre será mayor que cualquier pecado y nadie puede poner límites al amor de Dios que perdona” (Misericordiae vultus, 2).

Esto no significa que se entrará en el cielo de cualquier manera. Todos pasaremos por el juicio y por la clínica de Dios, para purificarnos, reconocer nuestros pecados, aprender a amar y finalmente entrar en el Reino de la Trinidad. El purgatorio no es la antesala del infierno, sino la antesala del cielo. Quien está en él purificándose participa ya del mundo de los redimidos.

El infierno y los demonios y el principal de ellos, Satán, son proyecciones nuestras de la maldad que existe en la historia o que nosotros mismos producimos y de la cual no queremos responsabilizarnos y la proyectamos en estas figuras siniestras.

Tenemos que liberarnos, finalmente, de tales proyecciones, para vivir la alegría del mensaje de salvación universal de Jesucristo. Eso deslegitima toda satanización en cualquier situación, especialmente en política y en las iglesias pentecostales que usan de forma totalmente exorbitante la figura del demonio y del infierno. Esto asusta a los fieles en lugar de consolarlos con el amor y la infinita misericordia de Dios.

*Leonardo Boff es teólogo, filósofo y ha escrito: Vida para além da morte, Vozes, 2021, muchas ediciones. En español, Hablemos de la otra Vida, publicado por Sal Terrae.

“Estamos diante da ameaça de uma extinção e as pessoas nem sequer sabem”:Jeremy Rifkin

24 Abril 2020- IHU

O sociólogo Jeremy Rifkin (Denver, Estados Unidos, 1945), que se define como ativista em favor de uma transformação radical do sistema baseado no petróleo e em outros combustíveis fósseis, há décadas reivindica uma mudança da sociedade industrial para modelos mais sustentáveis. Assessor de governos e corporações de todo o mundo, escreveu mais de vinte livros dedicados a propor fórmulas que garantam nossa sobrevivência no planeta, em equilíbrio com o meio ambiente e também com a nossa própria espécie.

A entrevista é de Juan M. Zafra, publicada por The Conversation, 22-04-2020.

Eis a entrevista.

Qual será o impacto da pandemia da COVID-19 no caminho para a terceira revolução industrial?

A atividade humana gerou essas pandemias porque alteramos o ciclo da água e o ecossistema que mantém o equilíbrio no planeta – Jeremy Rifkin

Tweet

Não podemos dizer que isso tenha nos pegado de surpresa. Tudo o que está ocorrendo conosco procede da mudança climática, que vem sendo advertida por pesquisadores e por mim, há tempo. Tivemos outras pandemias, nos últimos anos, e foram lançadas advertências de que algo muito grave poderia ocorrer. A atividade humana gerou essas pandemias porque alteramos o ciclo da água e o ecossistema que mantém o equilíbrio no planeta.

Os desastres naturais – pandemias, incêndios, furacões, inundações… – continuarão porque a temperatura na Terra continua aumentando e porque arruinamos o solo. Há dois fatores que não podemos deixar de considerar: a mudança climática provoca movimentos de população humana e de outras espécies; o segundo é que a vida animal e a humana se aproximam cada dia mais, como consequência da emergência climática e, por isso, seus vírus viajam juntos.

Esta é uma boa oportunidade para extrair lições e atuar em consequência, não acredita?

Nada mais voltará a ser normal. Esta é uma chamada de alarme em todo o planeta. O que cabe agora é construir as infraestruturas que nos permitam viver de uma maneira diferente. Devemos assumir que estamos em uma nova era. Se não fizermos isso, haverá mais pandemias e desastres naturais. Estamos diante da ameaça de uma extinção.

Você trabalha, estará trabalhando nesses dias, com governos e instituições de todo o mundo. Não parece imperar o consenso em relação ao futuro imediato.

A primeira coisa que devemos fazer é ter uma relação diferente com o planeta. Cada comunidade deve se responsabilizar em como estabelecer essa relação em seu âmbito mais próximo. E, sim, temos que empreender a revolução para o Green New Deal global, um modelo digital de zero emissões.

Temos que desenvolver novas atividades, criar novos empregos, para reduzir o risco de novos desastres. A globalização acabou, devemos pensar em termos de ‘glocalização’ – Jeremy Rifkin

Tweet

Temos que desenvolver novas atividades, criar novos empregos, para reduzir o risco de novos desastres. A globalização acabou, devemos pensar em termos de glocalização. Esta é a crise de nossa civilização, mas não podemos continuar pensando na globalização como até agora. São necessárias soluções glocais para desenvolver as infraestruturas de energia, comunicações, transportes, logísticas, …

Acredita que durante esta crise, ou até mesmo quando diminuir a tensão, os governos e as empresas tomarão medidas nessa direção?

Não. A Coreia do Sul está combatendo a pandemia com tecnologia. Outros países estão fazendo isso. Contudo, não estamos mudando nosso modo de vida. Necessitamos de uma nova visão, uma visão diferente de futuro, e os líderes nos principais países não têm essa visão. São as novas gerações que, realmente, podem agir.

Você defende uma mudança radical na forma de ser e estar no mundo. Por onde começamos?

Temos que começar com a maneira como organizamos nossa economia, nossa sociedade, nossos governos, mudando a forma de ser neste planeta. A nossa civilização é a dos combustíveis fósseis. Fundamentou-se, durante os últimos 200 anos, na exploração da Terra. O solo havia se mantido intacto até que começamos a escavar os alicerces da terra para o transformar em gás, petróleo e carvão. E pensávamos que a Terra permaneceria sempre ali, intacta.

Criamos uma civilização inteira baseada no uso dos fósseis. Utilizamos tantos recursos que agora estamos recorrendo ao capital da terra, em vez de obter benefícios dela. Estamos usando uma terra e meia, quando só temos uma. Perdemos 60% da superfície do solo do planeta. Desapareceu e demorará milhares de anos para recuperá-lo.

O que diria para aqueles que acreditam que é melhor viver o momento, o aqui e agora, e esperam que no futuro venham outros para consertar isso?

Enfrentamos a sexta extinção e as pessoas nem sequer sabem. Os cientistas dizem que, em oito décadas, metade de todos os habitats e animais da terra vão desaparecer. Esse é o marco em que estamos – Jeremy Rifkin

Tweet

Estamos realmente diante de uma mudança climática, mas também a tempo de agir. A mudança climática provocada pelo aquecimento global e as emissões de CO2 altera o ciclo da água da terra. Somos o planeta da água, nosso ecossistema emergiu e evoluiu ao longo de milhares de anos graças à água. O ciclo da água permite viver e se desenvolver.

E aqui está o problema: para cada grau de temperatura que aumenta como consequência das emissões de gases do efeito estufa, a atmosfera absorve 7% a mais de precipitações do solo e este aquecimento as força a cair mais rápidas, mais concentradas e provocando mais catástrofes naturais relacionadas à água. Por exemplo, grandes nevadas no inverno, inundações na primavera por todas as partes do mundo, secas e incêndios em toda a temporada de verão e furacões e tufões no outono, varrendo nossas costas.

As consequências vão se agravando com o tempo.

Enfrentamos a sexta extinção e as pessoas nem sequer sabem. Os cientistas dizem que, em oito décadas, metade de todos os habitats e animais da terra vão desaparecer. Esse é o marco em que estamos, cara a cara com uma extinção em potência da natureza para a qual não estamos preparados.

Qual é a gravidade dessa emergência global? Quanto tempo nos resta?

Não sei. Faço parte desse movimento em favor da mudança, desde os anos 1970, e acredito que passou o tempo que necessitávamos. Nunca voltaremos para onde estávamos, para a boa temperatura, para um clima adequado… A mudança climática estará conosco por milhares e milhares de anos. A pergunta é: como espécie, podemos ser resilientes e nos adaptar a ambientes totalmente diferentes, e que nossos companheiros na terra também possam ter a oportunidade de se adaptar?

Se me pergunta quanto tempo levaremos para mudar para uma economia não poluente, nossos cientistas na cúpula europeia da mudança climática, em 2018, disseram que tínhamos 12 anos. Já é menos o que nos resta para transformar completamente a civilização e começar essa mudança. A Segunda Revolução Industrial, que provocou a mudança climática, está morrendo. E é graças ao baixo custo da energia solar, que é mais rentável que o carvão, o petróleo, o gás e a energia nuclear. Estamos caminhando para uma Terceira Revolução Industrial.

É possível uma mudança de tendência global, sem os Estados Unidos do nosso lado?

A União Europeia e a China se uniram para trabalhar conjuntamente e os Estados Unidos estão avançando porque os estados desenvolvem as infraestruturas necessárias para isso. Não esqueçam que somos uma república federal. O governo federal apenas cria os códigos, as regulamentações, as normas, os incentivos. Na Europa, acontece o mesmo: seus estados-membros criam as infraestruturas. O que acontece nos Estados Unidos é que prestamos muita atenção no senhor Trump, mas, dos 50 estados, 29 desenvolvem planos para o desenvolvimento de energias renováveis e estão integrando a energia solar.

No ano passado, na conferência europeia pela emergência climática, as cidades estadunidenses declararam uma emergência climática e, agora, estão lançando seu Green New Deal. Estão ocorrendo muitas mudanças nos Estados Unidos. Se tivéssemos uma Casa Branca diferente seria genial, mas, mesmo assim, essa Terceira Revolução Industrial está emergindo na União Europeia e na China e começou na Califórnia, no estado de Nova York e em parte do Texas.

Quais são os componentes básicos dessas mudanças tão relevantes, em diferentes regiões do mundo?

A nova Revolução Industrial traz consigo novos meios de comunicação, energia, meios de transporte e logística. A revolução comunicativa é a Internet, assim como foram a imprensa e o telégrafo na Primeira Revolução Industrial, no século XIX, no Reino Unido, ou o telefone, a rádio e a televisão na segunda revolução, no século XX, nos Estados Unidos. Hoje, temos mais de 4 bilhões de pessoas conectadas e logo teremos todos os seres humanos em comunicação pela Internet. O mundo todo agora está conectado.

Em um período como o que vivemos, as tecnologias nos permitem integrar um grande número de pessoas em um novo marco de relações econômicas. A Internet do conhecimento se ajusta com a Internet da energia e com a Internet da mobilidade. Estas três criam a infraestrutura da Terceira Revolução Industrial. Essas três convergirão e se desenvolverão sobre uma infraestrutura de Internet das coisas, que reconfigurará a forma como se administra toda a atividade no século XXI.

As grandes companhias desaparecerão. Algumas delas continuarão, mas terão que trabalhar com pequenas e médias empresas, com quem estarão conectadas pelo mundo todo – Jeremy Rifkin

Tweet

Que papel desempenhará os novos agentes econômicos na formação desse novo modelo econômico e social?

Estamos criando uma nova era chamada glocalização. A tecnologia zero emissões desta terceira revolução será tão barata que nos permitirá criar nossas próprias cooperativas e nossos próprios negócios, tanto física como virtualmente. As grandes companhias desaparecerão. Algumas delas continuarão, mas terão que trabalhar com pequenas e médias empresas, com quem estarão conectadas pelo mundo todo.

Essas grandes empresas serão provedoras das redes e trabalharão juntas, em vez de competir entre elas. Na primeira e na segunda revolução, as infraestruturas foram feitas para ser centralizadas, privadas. No entanto, a terceira revolução tem infraestruturas inteligentes para unir o mundo de uma maneira glocal, distribuída, com redes abertas.

De que forma a superpopulação afeta a sustentabilidade do planeta, no modelo industrial?

Somos 7 bilhões de pessoas e chegaremos muito em breve a 9 bilhões. Essa progressão, no entanto, irá acabar. As razões para isso têm a ver com o papel das mulheres e sua relação com a energia. Na antiguidade, as mulheres eram escravas, eram as provedoras de energia, tinham que manter a água e o fogo. A chegada da eletricidade está intimamente relacionada aos movimentos sufragistas na América. Libertou as mulheres jovens, que iam para a escola e podiam continuar sua formação até a universidade. Quando as mulheres se tornaram mais autônomas, livres, mais independentes, houve menos nascimentos.

Você não parece otimista e, no entanto, seus livros são um guia para um futuro sustentável. Temos ou não um futuro melhor à vista?

Todas as minhas esperanças estão depositadas na geração millennial. Os millennials saíram de suas aulas para expressar sua inquietação. Milhares e milhares deles reivindicam a declaração de uma emergência climática e pedem um Green New Deal. O interessante é que este não é como nenhum outro protesto na história, e houve muitos, mas este é diferente: move esperança, é a primeira revolta planetária do ser humano, em toda a história, em que duas gerações se veem como espécies, espécies em perigo. Propõem eliminar todos os limites e fronteiras, os preconceitos, tudo aquilo que nos separa. Começam a se ver como uma espécie em perigo e tentam preservar as outras criaturas do planeta. Esta é provavelmente a transformação mais importante da consciência humana na história.

Brasil: proyecto autoritario versus proyecto democrático

Nunca en nuestra historia hemos corrido un peligro tan amenazador como el que estamos corriendo ahora con ocasión de las elecciones del 30 de octubre. Hay un proyecto de Brasil autoritario, de sesgo fascista, que puede desmantelar nuestros bienes más preciosos, los culturales y los naturales como la selva amazónica y nuestra biodiversidad.

Es propio del fascismo manipular y distorsionar la religión, la familia y la moral de tal forma que contradicen directamente los valores predicados por Jesús y queridos por Dios, citado siempre por estas personas fanatizadas que lo tienen en los labios pero no en el corazón. En ese proyecto nefasto predomina el odio, la mentira y la división, producida dentro de las familias y en el círculo de amigos. Permitió la compra de muchos miles de armas, exalta la tortura y se propone eliminar opositores.

También se presenta otro proyecto, el proyecto de un Brasil democrático, asumido por un frente amplio y democrático, que a la vista del peligro inminente, unió partidos antes opuestos, celebridades de la ciencia, las artes, la religión y líderes populares. Este proyecto de Brasil está fundado en la democracia, en las libertades, en el respeto de los derechos humanos y de la naturaleza. Da centralidad a la vida, comenzando con los 33 millones de hambrientos y otros cerca de 100 millones con insuficiencia alimentaria. A pesar de una economía neoliberal concentradora y fracasada, procura crear oportunidades de trabajo, cuidar de la salud, la educación, la cultura, la seguridad y el ocio para todos. 

Nadie puede permanecer neutral e indiferente ante esta amenaza, pues se volvería cómplice de la tragedia socioecológica que puede ocurrir. Es un asunto de supervivencia del país como nación, evitando retroceder a la pura y simple barbarie.

Confiamos en el sentido común de los electores y de las electoras para optar por el proyecto más esperanzador. Contamos también con Dios, el “apasionado amante de la vida” como dicen las Escrituras y con la patrona de Brasil, la negra Nuestra Señora Aparecida.

Nada supera la fuerza intrínseca del amor y del cuidado de unos a otros y para con la Madre Tierra. La capacidad de discernimiento y el buen sentido de nuestro pueblo le harán escoger el mejor proyecto de Brasil y garantizar un futuro prometedor para todos, en el que estarán el compromiso por la justicia social y por la paz, y la alegre celebración de la vida. 

Leonardo Boff, ecoteólogo, filósofo y escritor, miembro de la Comisión Internacional de la Carta de la Tierra.

*********************

Publico este texto pues es aclaratorio y puede iluminar a aquellos que aún no han decidido de qué lado de la historia quieren estar con su voto.

                                              CARTA A LOS HERMANOS PRESBÍTEROS DE LA IGLESIA CATÓLICA

Mis queridos hermanos presbíteros,

Hemos visto el fantasma del hambre, de la violencia, del autoritarismo, del prejuicio y de la exclusión social rondando nuestro país de forma preocupante. Más grave es ver como la política que exalta la tortura, desprecia al pobre y se burla de la muerte se ha mezclado con el fundamentalismo religioso que se dice cristiano.

Estamos envueltos en un clima que preanuncia una mezcla de los regímenes totalitarios del siglo pasado con el moderno régimen teocrático y fundamentalista de los talibanes. No debemos minimizar los peligros del contexto político actual, pues los que se abstuvieron antes de que se concretasen hechos históricos semejantes, se arrepintieron amargamente por no haber dimensionado correctamente las consecuencias.

Tenemos la oportunidad de evitar que se repitan eventos lamentables de nuestra historia. Todos los actos ya practicados, gestos, discursos y promesas del actual presidente y su grupo apuntan hacia un régimen autoritario y de desprecio de la vida humana y de la naturaleza. No se trata de especulación. Si no fuese por los pocos frenos jurídicos e institucionales que aún están funcionando en la República, ya viviríamos sin el poco de democracia y libertad que todavía nos queda.

Una victoria en la elección que se aproxima significaría refrendar al Gobierno de la Muerte y le daría respaldo para seguir en su proyecto de entrega del país a la rapiña de garimpeiros, explotadores ilegales de la naturaleza, crimen organizado y empresarios sin ética. Además de esto, sellaría el destino del pueblo más pobre y oprimido, amargado por el hambre y la miseria; de los pueblos originarios que están abandonados a su suerte y corren peligro de exterminio; de nuestros biomas sin la protección de los órganos de fiscalización; de los estudiantes y profesores sometidos a persecución del pensamiento libre y crítico como resultado de la ideologización de la educación por el MEC; de las minorías que apenas han comenzado a asegurar sus derechos en la sociedad y que son perseguidas y vilipendiadas públicamente a la luz del día.

Desgraciadamente, algunos sacerdotes y obispos, que tienen poder real y/o simbólico en el catolicismo, se están pronunciando a favor de ese proyecto de muerte en las redes sociales, inclusive revestidos con sus ornamentos o en celebraciones litúrgicas. Sabemos que nuestra Iglesia es santa y pecadora y que se ha puesto del lado de los opresores demasiado tiempo.

Por parte de los que realmente se entregaron al proyecto de “vida en abundancia” (Jn 10,10), de “liberación de los oprimidos” (Lc 4, 18) y de amparo a los hambrientos y abandonados (Mt 25, 35-46) hemos visto sin embargo pocas manifestaciones explícitas contra el proyecto de muerte representado por el gobierno actual. Mucho de ese silencio está justificado por el miedo a “partidizar” la misión eclesial aceptada por los ministros ordenados.

Ahora bien, esta segunda vuelta de las elecciones de 2022 va mucho más allá de las cuestiones partidarias tradicionales de Brasil. Tanto es así que tenemos un frente amplio en torno a la candidatura de Lula que incluye a representantes de todos los gobiernos anteriores y de partidos que hicieron oposición a su gobierno. Ya no se trata de la disputa entre Lula y Bolsonaro, sino de un frente por la democracia contra los signos de barbarie, autoritarismo y fundamentalismo religioso ya demostrados por este gobierno que busca la reelección.

Por lo tanto, no se trata de escoger entre uno u otro candidato, sino en qué lado de la historia queremos quedar. Quedarse al margen, en este caso, es reforzar el lado opuesto.

Por estas razones, pido humildemente a los hermanos sacerdotes que se manifiesten en vídeos, homilías, pronunciamientos y publicaciones para hacer el contrapunto a los que se presentan como representantes de la Iglesia y hacen apología del actual presidente, mostrando su contradicción con el mensaje de los evangelios y la Doctrina Social de la Iglesia.

El silencio en situaciones límite de nuestra historia puede acabar volviéndose omisión. Que el Señor nos libre del Mal (Mt 6, 13).

Saludos en Cristo

Maurício Abdalla 

Profesor de filosofía de la UFES y miembro de la Red Nacional de Asesores del Centro de Fe y Política Dom Helder Câmara (CEFEP), organismo de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) y Coordinador Pedagógico de la Escuela de Fe y Política de la Arquidiócesis de Vitória.

Brasil: projeto autoritário  versus projeto democrático

Nunca em nossa história corremos um risco tão ameaçador como este que estamos correndo por ocasião das eleições no dia 30 de outubro. Há um projeto de Brasil autoritário, de viés fascista que pode desmantelar nossos bens mais preciosos, os culturais e os naturais como a floresta amazônica e a nossa biodiversidade. É próprio do fascismo manipular e distorcer a religião, a família e a moral, de tal forma que contradizem diretamente os valores pregados por Jesus e queridos por Deus, sempre citado por estas pessoas fanatizadas que o tem nos lábios mas não no coração. Nesse projeto nefasto predomina o ódio,a mentira e a divisão, produzida dentro das famílias e no círculo de amigos. Permitiu a compra de milhares de armas, exalta a tortura e se propõe eliminar opositores.

Apresenta-se um outro, o projeto de Brasil democrático, assumido por uma frente ampla e democrática, que sabendo do risco iminente,uniu partidos, antes opostos, celebridades da ciência, das artes, da religião e lideranças populares. Este projeto de Brasil vem fundado na democracia, nas liberdades,no respeito dos direitos humanos e da natureza. Confere centralidade à vida,começando com os 33 milhões de famintos e cerca de 100 milhões com insuficiência alimentar. Apesar de uma economia neoliberal concentradora e falida, procura criar oportunidades de trabalho, cuidar da saúde, da educação, da cultura, da segurança e do lazer para todos.

Ninguém pode ficar neutro e indiferente à essa ameaça, pois se tornaria cúmplice da tragédia socio-ecológica que pode ocorrer. É uma questão de sobrevivência do país como nação, evitando regredir à pura e simples barbárie.

Confiamos no bom senso dos eleitores e das eleitoras na decisão pelo projeto mais esperançoso.Contamos também com Deus, o “apaixonado amante da vida”como dizem as Escrituras e com a padroeira do Brasil, a negra Nossa Senhora Aparecida.

Nada supera a força intrínseca do amor e do ocuidado de uns para com os outros e para com a Mãe Terra. A capacidade de discernimento e o bom senso de nosso povo os fará  escolher o melhor projeto de Brasil e garantir um futuro promissor para todos, no compromisso pela justiça social, pela paz  e na alegre celebração da vida.

Leonardo Boff, ecoteólogo, filósofo e escritor, membro da Comissão Internacional da Carta da Terra.

*****************************************************************

Publico este texto pois é esclarecedor e pode iluminar aqueles que ainda não decidiram de que lado da história querem estar por seu voto. 

      CARTA AOS IRMÃOS PRESBÍTEROS DA IGRJA CATÓLICA

         Meus queridos irmãos presbíteros,

Temos visto o fantasma da fome, violência, autoritarismo, preconceito e exclusão social rondando nosso país de forma preocupante. Mais grave é ver como a política que exalta a tortura, despreza o pobre e zomba da morte tem se mesclado com o fundamentalismo religioso que se diz cristão.

Estamos envoltos em um clima que prenuncia uma mistura dos regimes totalitários do século passado com o moderno regime teocrático e fundamentalista do Talibã. Não devemos minimizar os riscos do atual contexto político, pois os que se omitiram antes de que fatos históricos semelhantes se concretizassem arrependeram-se amargamente por não terem dimensionado corretamente as consequências.

Temos oportunidade de evitar que eventos lamentáveis de nossa história se repitam. Todos os atos já praticados, gestos, discursos e promessas do atual presidente e seu grupo apontam para um regime autoritário e de desprezo com a vida humana e a natureza. Não se trata de especulação. Não fossem os poucos freios jurídicos e institucionais que ainda funcionam na República, já viveríamos sem o pouco de democracia e liberdade que ainda nos resta.

Uma vitória na eleição que se aproxima significaria o referendo ao Governo da Morte e lhe daria o respaldo para seguir em seu projeto de entrega do país à rapina de garimpeiros, exploradores ilegais da natureza, crime organizado e empresários sem ética. Além disso, selaria o destino do povo mais pobre e oprimido, que amarga a fome e a miséria; dos povos originários que estão jogados à sua própria sorte e sob risco de extermínio; de nossos biomas sem a proteção dos órgãos de fiscalização; dos estudantes e professores submetidos à perseguição ao pensamento livre e crítico resultante da ideologização da educação pelo MEC; das minorias que mal começaram a garantir seus direitos na sociedade e que são perseguidas e vilipendiadas publicamente e à luz do dia.

Infelizmente, alguns padres e bispos, que têm poder real e/ou simbólico no catolicismo, estão se pronunciando a favor desse projeto de morte nas redes sociais, inclusive paramentados ou em celebrações litúrgicas. Sabemos que nossa Igreja é santa e pecadora e que já ficou ao lado dos opressores por muito tempo.

Porém, do lado dos que realmente se entregaram ao projeto de “vida em abundância” (Jo 10,10) e de “libertação dos oprimidos” (Lc 4, 18) e de amparo aos famintos e abandonados (Mt 25, 35-46), temos visto poucas manifestações explícitas contra o projeto de morte representado pelo atual Governo. Muito desse silêncio é justificado pelo medo de se “partidarizar” a missão eclesial aceita pelos ministros ordenados.

No entanto, o segundo turno das eleições de 2022 ultrapassou as questões partidárias tradicionais do Brasil. Tanto que temos uma frente ampla ao redor da candidatura do Lula que inclui representantes de todos os governos anteriores e de partidos que fizeram oposição ao seu Governo. Não se trata mais da disputa entre Lula e Bolsonaro, mas de uma frente pela democracia contra os sinais da barbárie, autoritarismo e fundamentalismo religioso já demonstrados pelo Governo que tenta reeleição.

Portanto, não se trata da escolha entre um ou outro candidato, mas sobre o lado da história no qual queremos ficar. A omissão, neste caso, é reforço do lado oposto.

Por essas razões, peço humildemente aos irmãos padres que se manifestem em vídeos, homilias, pronunciamentos e postagens mostrando a contradição entre a mensagem dos evangelhos e a Doutrina Social da Igreja, para fazer contraponto àqueles que se apresentam como representantes da Igreja e fazem apologia ao atual presidente.

O silêncio em situações limites de nossa história pode acabar se tornando omissão. Que o Senhor nos livre do Mal (Mt 6, 13).

Saudações em Cristo,

Maurício Abdalla Professor de filosofia da UFES e membro da Rede Nacional de Assessores do Centro de Fé e Política Dom Helder Câmara (CEFEP), organismo da CNBB e Coordenador Pedagógico da Escola de Fé e Política da Arquidiocese de Vitória.