Entre la perversa cordialidad brasilera y el caos destructivo: un balance del 2018

Dicen notables cosmólogos que todo comenzó con un inmenso caos, el big bang. Materia y antimateria chocaron. Sobró una ínfima porción de materia que dio origen al actual universo. El caos fue generativo. Este año hemos conocido también un gran caos en todas las instancias. Irrumpió el lado perverso de la cordialidad brasilera. Según Sergio Buarque de Holanda (Raizes do Brasil, 5.capitulo) “la enemistad bien puede ser tan cordial como la amistad, ya que una y otra nacen del corazón” (p.107). En las elecciones de 2018, el lado perverso de la cordialidad ocupó la escena: mucho odio, difamaciones, millones de fake news, hasta la puñalada dada al candidato Bolsonaro que acabó elegido presidente del país. Ese caos fue sólo destructivo, todavía no mostró ser generativo. Y debe serlo para que no entremos en un callejón sin salida.
Nunca en nuestra historia republicana habíamos tenido un presidente de extrema-derecha, homófobo, misógino, enemigo declarado de los homoafectivos y quilombolas, amenazador de las reservas indígenas, promotor de la venta generalizada de armas, y teniendo como símbolo de campaña los dedos en forma de arma.

Descendiente de italianos Sin Tierra, llegados a Brasil a finales del siglo XIX, pretende criminalizar al Movimiento de los Sin Terra y de los Sin Techo como terroristas. Asuntos tan sensibles como la corrupción, el anti-PT, el rescate de los valores tradicionales de la familia (aunque Bolsonaro va ya por su tercer casamiento) y la lucha contra el aborto, fueron temas que propulsaron su campaña. Algunas iglesias neopentecostales fueron aliados fundamentales suyos, máquinas de falsas noticias.

El elegido se muestra ignorante de los principales problemas nacionales y mundiales. Tiene una lectura de cuartel, fijada en los tiempos de la dictadura militar, hasta el punto de declarar héroe a un famoso torturador Brilhante Ustra. Ha escogido ministros que van a contra-corriente de la historia, negacionistas del calentamiento global, con ideas extrañas, como lo son el de Relaciones Exteriores, el de Educación y el de Medio Ambiente. Se ha alineado subalternamente a la política del presidente Trump, entrando en conflicto con aliados históricos. 7

Dice introducir una nueva política que de nuevo no tiene nada. Como dice un joven filósofo, Raphael Alvarenga, que bien articula filosofía con política: “La novedad consiste en la combinación monstruosa de necropolítica, lawfare, fundamentalismo religioso y ultraliberalismo económico”.

El neoliberalismo económico generalizado en todo el mundo, ha alcanzado aquí una forma todavía más radical, poniendo nuestros “commons” como el petróleo a la venta en el mercado internacional y privatizando otros bienes públicos.

El pacto social creado por la Constitución de 1988 ha sido roto, primero con el discutible impeachment de la presidenta Dilma Roussef, y después con el cambio de las leyes laborales, con la negación de la presunción universal de inocencia, con las arbitrariedades de la PF, del MPF y no en último lugar, con el comportamiento confuso y poco digno del STF, ya muy indulgente o excesivamente severo, o sometido al control militar por la presencia de un general, asesor del Presidente de la Casa. Vivimos de hecho en un Estado de excepción, posdemocrático y sin ley, como lo denunció en dos libros, con ese título, el juez de derecho del Tribunal de Justicia de Rio de Janeiro, Rubens R.R. Casara. Boaventura de Souza Santos, conocido sociólogo portugués, afirma más perentoriamente: “El sistema jurídico y judicial creado para garantizar el orden jurisdiccional es, en este momento, un factor jurídico de desorden; es una perversión peligrosa… El STF es una guerra social e institucional”.

El propósito de los que han llegado al poder con sus aliados es destruir al PT y a su líder Lula, preso político y rehén, borrar de la memoria popular las políticas sociales que beneficiaron a millones de pobres y permitieron a miles de destituidos el acceso a la universidad.
Ha habido corrupción en el PT como en casi todos los partidos. Un juez de primera instancia, Sérgio Moro, perseguidor, fue entrenado en los USA para aplicar el lawfare (deformación la ley para condenar al acusado). Fue de una parcialidad palmaria, denunciada por los juristas nacionales e internacionales más serios.

Pero no seamos ingenuos: la evasión fiscal anual de más de 500 mil millones de reales, es siete veces mayor que la corrupción política, revela el Sindicato Nacional de los Procuradores de Hacienda Nacional. Si se cobrase, solo con ella se evitaría la reforma de la Seguridad Social. Pero la oligarquía brasilera, atrasada y anti-pueblo, esconde el hecho y la prensa, cómplice, se calla.

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Qué podemos esperar? Es una incógnita. Por amor al país y a los condenados de la Tierra, las grandes mayorías engañadas y decepcionadas, deseamos que el caos actual sea generativo y la cordialidad signifique bienquerencia, para que la sociedad, ya muy injusta, no sea tan malvada.

Leonardo Boff es filósofo y teólogo y ha escrito Brasil: concluir la refundación o prolongar la dependencia, Vozes 2018.

Traducción de Mª José Gavito Milano

A pesar de las tribulaciones todavía celebramos Navidad

 

 

Vivimos en el mundo y en nuestro país tiempos sombríos. Hay mucha rabia y mucho odio. Sobre todo reina falta de sensibilidad hacia nuestros semejantes, especialmente hacia los niños, como el Niño Jesús, que viven en las calles y sufren abusos. A pesar de todo vivimos la humanidad de nuestro Dios que asumió nuestra condición humana tan contradictoria.

El cristianismo no anuncia la muerte de Dios, sino la humanidad, la benevolencia y el amor misericordioso de Dios. Miremos al Niño entre el buey y la mula: en él sonríe la jovialidad y la eterna juventud del mismo Dios.

Pasé por Belén de Judá y oí un susurro tierno. Era la voz de María acunando a su hijito: “Mi niño, mi Sol, ¿cómo voy a cubrirte con ropa? ¿Cómo voy a amamantarte, si eres tú quien nutres a todas las criaturas”?

Del pesebre vino también una voz angelical que me decía: “Oh criatura humana, ¿por qué tienes miedo de Dios? ¿No ves que su madre envolvió su cuerpecito frágil? Un niño no amenaza a nadie, ni condena a nadie. ¿No escuchas su suave llanto? Más que ayudar, él necesita ser ayudado y llevado en brazos”.

No dejemos que sea verdad lo que escribió el evangelista San Juan: “El vino a los suyos y los suyos no le recibieron”. Nosotros queremos estar entre quienes lo reciben como hermano y compañero de camino.

La entrada de Dios en el mundo no fue estrepitosa. Se dio al margen de la historia oficial, fuera de la ciudad, en medio de la noche oscura, en una gruta de animales. En Roma, capital del imperio, y en Jerusalén, el centro religioso del Pueblo de Israel, no se supo nada. Casi nadie se dio cuenta. Solamente aquellos que tenían un corazón sencillo, como los pastores de Belén. Estos caminaron hasta la gruta, donde tiritaba de frío el Divino Infante.

La Navidad nos ofrece la clave para descifrar algunos misterios insondables de nuestra atribulada existencia. Los seres humanos siempre se han preguntado y se preguntan: ¿por qué la fragilidad de nuestra existencia? ¿Por qué la humillación y el sufrimiento? Y Dios callaba. Pero he aquí que en Navidad nos viene una respuesta: Él se hizo frágil como nosotros. Él se humilló y sufrió como todos los humanos. Esta fue la respuesta de Dios: no con palabras sino con un gesto de identificación. Ya no estamos solos en nuestra inmensa soledad. Él está con nosotros. Su nombre es Jesús.

La Navidad nos descubre también una respuesta última al sentido del ser humano. Somos un proyecto infinito. Sólo el Infinito puede realizar nuestra plena humanidad. Y sucede que el Infinito se hace humano para que el humano realice su proyecto Infinito. El Infinito se hizo ser humano para que el ser humano se hiciese Infinito.

Para concluir nada más conmovedor que estos versos de Fernando Pessoa, el gran poeta portugués, sobre el Niño Jesús:

Él es el Niño Eterno, el Dios que faltaba.

Es tan humano que es natural.

Es lo divino que sonríe y que juega.

Por eso sé con toda seguridad

Que él es el Niño Jesús verdadero.

Es un niño tan humano que es divino.

Nos llevamos tan bien los dos,

En compañía de todo,

Que nunca pensamos el uno en el otro.

Pero vivimos los dos juntos,

Con un acuerdo íntimo,

Como la mano derecha y la izquierda.

Cuando me muera, Niño mío,

Déjame ser el niño, el más pequeño.

Tómame en tus brazos y llévame a tu casa.

Desnuda mi ser cansado y humano.

Y acuéstame en tu cama.

Cuéntame historias, si me despierto,

Para que me vuelva a dormir.

Y dame tus sueños para que juegue,

Hasta que nazca cualquier día

Que sabes cuál es.

Feliz Navidad a todos y a todas. Confiemos: hay una Estrella como la de Belén que ilumina nuestro camino por más sombrío que se presente. Si yo no sé el camino, Niño, tú lo sabes y lo sabes muy bien.

*Leonardo Boff es teólogo y ha escrito Navidad: la humanidad y la jovialidad de nuestro Dios, Vozes, 8ª edición 1976.

Traducción de Mª José Gavito Milano

Carta do Papa Francisco a Leonardo Boff

O Papa Francisco está sofrendo grande oposição por parte de alguns da Cúria Romana  e, curiosamente, também de membros conservadores do governo Trump, articulados com  grupos conservadores e até reacionários da Igreja Católica estadounidense, liderados pelo Card. Viganó.

Como apoio ao Papa Francisco  lhe escrevi uma carta, como fiz de outras vezes. Através do embaixador argentino junto a Santa Sé, Valdés, no governo de Cristiana Kirchner, me respondia através dele. O mesmo fez ao escrever a encíclica Laudato Sí: sobre o cuidado da Casa Comum, agradecendo minha modesta colaboração.

Aqui mostro a carta de agradecimento pelo meu apoio a ele com os melhores augúrios pelos meus 80 anos de vida.

Eis a carta:

Dr. Leonardo Boff

Querido hermano,

Gracias por tu carta enviada tràmite el P. Fabiàn.
Me alegrò recibirla y te agradezco la generosidad de tus comentarios.

Recuerdo nuestro primer encuentro, en San Miguel, en una reuniòn de la CLAR, allà por los anios 72-75. Y luego te seguì leyendo algunas de tus obras.

Por estos dìas estaràs cumpliendo 80 años. Te hago llegar mis mejores augurios.

Y, por favor, no te olvides de rezar por mì. Lo hago por vos y tu Senora.
Que Jesùs te bendiga y la Virgen Santa te cuide.

Fraternalmente.

Francisco

Revisando los días pasados, tengo la mente vuelta hacia la eternidad: 80 años de vid

Hoy, 14 de diciembre, cumpliré 80 años de vida. Estoy descendiendo la montaña de la vida.

En primer lugar, doy gracias a Dios por haber llegado hasta aquí y por haber sobrevivido. De pequeño, con algunos meses, estaba destinado a morir. En aquellos interiores profundos de Santa Catarina, Concórdia, todavía no había médicos. Todos, desolados, decían: “pobrecito, va a morir”. Mi madre, desesperada, después de hacer el pan familiar en un horno de piedra, lo dejó entibiar y sobre una pala de madera me colocó unos cuantos minutos allí dentro. A partir de este experimento último, mejoré y aquí estoy como sobreviviente.

Pensaba que nunca pasaría de la edad de mi padre que murió de un infarto fulminante a los 54 años. Sobreviví. Escribí un balance a los 50. Después pensaba que no pasaría de la edad de mi madre, que también murió de infarto con 64 años. Sobreviví. Hice otro balance a los 60. Entonces, estaba seguro de que no llegaría a los 70. Sobreviví. Tuve que escribir otro balance a los 70. Finalmente, pensé convencido, de todas maneras no llegaré a los 80. Sobreviví. Y tengo que escribir otro balance.

Como salí desacreditado en mis previsiones, ya no pienso en nada más. Cuando llegue la hora que sólo Él conoce, iré alegremente al encuentro del Señor.

Releyendo los distintos balances, sorprendentemente y sin intención previa, veo que hay constantes que atraviesan todas las memorias. Voy a tratar de hacer una lectura de ciego que solo capta lo que es relevante. Siempre estuve movido por alguna pasión más fuerte que me llevaba a hablar y a escribir.

La primera pasión fue por la Iglesia renovada por el Concilio Vaticano II. Escribí mi tesis doctoral en Múnich: La Iglesia como sacramento; Iglesia: carisma y poder (que me llevó al silencio obsequioso) y Eclesiogénesis: las CEBs reinventan la Iglesia.

La segunda pasión fue por el Jesús histórico, su gesta que lo llevó a la cruz. Escribí Jesucristo el Liberador; Nuestra resurrección en la muerte; El evangelio del Cristo cósmico; Vía Crucis de la justicia.

La tercera pasión fue por San Francisco de Asís, el primero después del último (Jesús). Escribí Francisco de Asís: ternura y vigor; San Francisco: nostalgia del Paraíso; Comentario a su Oración por la Paz.

La cuarta pasión fue por los pobres y oprimidos. Nació la teología de la liberación y escribí Teología del cautiverio y de la liberación; El caminar de la Iglesia con los oprimidos; y junto con mi hermano Fr. Clodovis escribimos Cómo hacer teología de la liberación.

La quinta pasión fue por la Madre Tierra superexplotada. Escribí La opción Tierra: la solución a la Tierra no cae del cielo; El Tao de la liberación: ecología de la transformación junto con Mark Hathaway; Cómo cuidar la Casa Común.

La sexta pasión fue por la condición humana sapiente y demente. Escribí El destino del hombre y del mundo; El águila y la gallina: una metáfora de la condición humana; El despertar del águila: lo dia-bólico y lo sim-bólico en la construcción de la realidad; Saber cuidar; El cuidado necesario; Femenino-Masculino con Rose-Marie Muraro; El ser humano como proyecto infinito.

La séptima pasión fue por la vida del Espíritu: Traduje la obra principal del místico Maestro Eckhart; retraduje actualizándola la Imitación de Cristo de 1441 añadiéndole una parte nueva: El seguimiento de Cristo; Experimentar a Dios hoy; La Santísima Trinidad es la mejor comunidad; El Espíritu Santo: fuego interior, dador de vida y padre de los pobres; Espiritualidad: un camino de transformación.

He publicado cerca de cien libros. Es trabajoso, con solo 25 letras, componer las palabras y después con las palabras formular las frases y por fin con las frases concebir el contenido pensado de un libro.

Cuando me preguntan: “¿Qué haces en la vida”? Respondo: “soy un trabajador como cualquier otro, como un carpintero o un electricista. Solo que mis instrumentos son muy sutiles: apenas 25 letras”.

“¿Y qué es lo que pretendes con tantas letras?” Respondo: “solo pensar, en sintonía, las preocupaciones mayores de los seres humanos a la luz de Dios; suscitar en ellos la confianza en las potencialidades escondidas dentro de sí para encontrar soluciones; intentar llegar al corazón de las personas para que tengan compasión por el sufrimiento injusto del mundo y de la naturaleza, para que nunca desistan de mejorar siempre la realidad, comenzando por mejorarse a sí mismos. Para que, independientemente de su condición moral, se sientan siempre en la palma de la mano de Dios-Padre-y-Madre de infinita bondad y misericordia.

“¿Valieron la pena tantos sacrificios para escribir?” Respondo con el poeta Fernando Pessoa: “Todo vale la pena si el alma no es pequeña”. Me esforcé para que no fuese pequeña. Dejo a Dios la última palabra. Ahora en el atardecer de la vida, reviso los días pasados y tengo la mente vuelta hacia la eternidad.

*Leonardo Boff es teólogo, filósofo y escritor. Ha escrito: Reflexiones de un viejo teólogo y pensador, Vozes 2018.

Traducción de Mª José Gavito Milano