Apoyo contra la violencia en Nicaragua-CDDH-L.Boff

 Apoyo contra la violencia en Nicaragua por el CDDH de Petrópolis/Leonardo Boff

Queridos compañeros y compañeras del Cenid y querido José Argüello Lacayo

Como Presidente de honor de nuestro Centro de Defensa de los Derechos Humanos de Petrópolis, Rio. me uno al Centro Nicaraguense de Derechos Humanos que con su Comunicado de apoyo a los Obispos, hace una justa critica al gobierno que está perseguiendo, secuestrando y asesinando sus propos compatriotas. Repito las palabras del Papa Juan Pablo Ii: no hay guerra santa, ni guerra justa, ni guerra humanitária por que toda guerra mata y ofende a Dios. Lo mismo vale para quien comanda semejantes práticas contra su pueblo.

Estoy perplejo por el fecho de que un gobierno que condujo la liberación de Nicaragua pueda imitar las praticas del antigo dictador . El poder existe no para imponerse a su pueblo, sino para servirlo en justicia y en paz.

Nicaragua necesita del diálogo pero antes de todo necesita que las fuerzas represivas cesen de matar, especialmente a jovens. Esto es innaceptable. Nicaragua necesita paz y de nuevo paz.

Cito la más bella definición de la paz, consignada en la Carta de la Tierra que reza:

“La paz es la plenitud que resulta de relaciones correctas consigo mismo, con otras personas,, otras culturas, otras vidas, con la Tierra y con el Todo mayor del cual somos parte’ (n.16 f).

Es decir, la paz no existe en si misma. La paz es la conseqüência de relaciones correctas en todas las instancias personales, sociales, con la naturaleza y con el Todo mayor. Esta paz, fruto de tales relaciones, es lo que más deseamos al pueblo, al Gobierno y a toda Nicaragua.

Con la solidaridad del Centro de Defensa de los Derechos Humanos de Petróplis, Rio, y la mia personal nos sentimos unidos a todos Ustedes también en oración ante el Señor, príncipe de la paz.

Leonardo Boff, teólogo y presidente del CDDH de Petrópolis, Rio de Janeiro.

Petrópolis 21 de julio de 2018.

From: José Argüello Lacayo <teyocoya@gmail.com>
Date: sábado, 21 de julho de 2018 09:29
To: José Argüello Lacayo <teyocoya@gmail.com>
Subject: Silencios que matan

Silencios que matan

Respaldo a la Conferencia Espiscopal de Nicaragua0001-1_1425

Está confuso pero yo sueño

“Está oscuro pero canto porque la mañana va a llegar”, proclamó el poeta Thiago de Mello en la época sombría de la dictadura civil-militar de 1964.
“Está confuso pero sueño” digo yo en estos tiempos no menos sombríos. El sueño nadie te lo puede quitar. Él anticipa el futuro y anuncia el mañana.
Nadie puede decir lo que va a ser de este país después del golpe parlamentario-jurídico-mediático de 2016. Está escuro y todo está confuso, pero yo sueño. Este sueño está rondando por mi cabeza desde hace muchos días y he resuelto expresarlo para alimentar nuestra inquebrantable esperanza.
Sueño ver un Brasil construido desde abajo hacia arriba y desde dentro hacia fuera, forjando una democracia popular, participativa y socio-ecológica, y reconociendo a la naturaleza y a la Madre Tierra como nuevos ciudadanos con derechos.
Sueño ver al pueblo organizado en redes de movimientos, un pueblo ciudadano con competencia social para generar sus propias oportunidades y moldear su propio destino, libre de la dependencia de los poderosos, recuperando su autoestima.
Sueño ver plenamente realizada la utopía mínima de comer al menos tres veces al día, de vivir con decencia, de asistir ocho años a la escuela, de recibir por su trabajo un salario que satisfaga las necesidades esenciales de toda la familia, de tener acceso a la salud básica y después de haber trabajado durante toda una vida, recibir una jubilación digna para enfrentar serenamente los achaques de la vejez.
Sueño ver celebrado el matrimonio entre el saber popular, hecho de experiencias, y el saber académico, hecho de estudios, construyendo entre ambos un país para todos, sin excesos y también sin carencias.
Sueño ver al pueblo celebrando sus fiestas con mucha comida y alegría, bailando su San Juan, su Bumba-meu-Boi, su samba, su frevo y su espléndido carnaval, expresión de una sociedad sufrida, pero que se encuentra en la fraternura y en la celebración alegre de la vida.
Sueño ver a los que han sido condenados a perder siempre, sentirse victoriosos porque el sufrimiento no fue en vano y los hizo madurar para construir, junto con otros, un Brasil diferente, uno y diverso, hospitalario y alegre.
Sueño contar con políticos que se abajan para estar a la altura de los ojos del otro, despojados de arrogancia, conscientes de representar las demandas populares, haciendo de la política cuidado diligente de la cosa pública.
Sueño poder andar por ahí de noche sin miedo a ser asaltado o víctima de balas perdidas, pudiendo disfrutar de la libertad de hablar y criticar en las redes sociales sin ser inmediatamente ofendido y difamado.
Sueño contemplar nuestras selvas verdes, nuestros inmensos ríos regenerados, nuestros soberbios paisajes y la biodiversidad preservada, renovando el pacto natural con la Madre Tierra que nos da todo, reconociendo sus derechos y por eso tratándola con veneración y cuidado.
Sueño ver al pueblo místico y religioso venerando a Dios como le gusta, sintiéndose acompañado por espíritus buenos, por fuerzas portadoras de la energía cósmica del axé, dando un carácter mágico a la realidad, con la convicción de que, al final, por causa de Dios, Padre-y-Madre de infinita bondad y misericordia, todo va a salir bien.
Sueño que este sueño no sea sólo un sueño sino una realidad dichosa y factible, fruto maduro de tantos siglos de resistencia, de lucha, de lágrimas, de sudor y de sangre.
Sólo entonces, solamente entonces, podremos reír y cantar, cantar y bailar, bailar y celebrar un Brasil nuevo, el mayor país latino del mundo, una de las provincias más ricas y bellas de la Tierra que la evolución o Dios nos entregaron

Termino con los versos de un poeta y cantor de las Comunidades de Base, José Viicente.qur dice:”Sueño que se sueña solo puede ser pura ilusión,pero el sueño que se sueña junto es señal de solución.Por eso, compañeros y compañeras, vamos soñar ligero,soñar en mutirón”.

Así lo quiere el pueblo brasileño y Dios nos ayude.

*Leonardo Boff es escritor y ha publicado Brasil: concluir la refundación o prolongar la dependencia, Vozes 2018.

Traducción de Mª José Gavito Milano

Está confuso mas eu sonho

“Faz escuro mas eu canto porque a manhã vai chegar”,proclamou o poeta Thiago de Mello na época sombria da ditadura civil-militar de 1964.

”Está confuso mas eu sonho”digo eu, nestes tempos não menos sombrios. O sonho ninguém pode prender. Ele antecipa o futuro e anuncia o amanhã.

Ninguém pode dizer o que vai ser deste país após o golpe parlamentar-jurídico-mediático de 2016. Faz escuro e tudo está confuso mas eu sonho. Este sonho está rodando em minha cabeça há muitos dias e resolvi expressá-lo para alimentar a nossa inarredável esperança.

Sonho ver um Brasil construído de baixo para cima e de dentro para fora, forjando uma democracia popular, participativa e sócio-ecológica, recohecendo como novos cidadãos com direitos, a natureza e a Mãe Terra.

Sonho ver o povo organizado em redes de movimentos, povo cidadão, com competência social para gerar as suas próprias oportunidades e moldar o seu próprio destino, livre da dependência dos poderosos e resgatando a própria auto-estima.

Sonho ver a utopia mínima plenamente realizada de comer pelo menos três vezes ao dia, de morar com decência, de ter frequentado a escola por oito anos, de cursar a universidade e a pós-graduação, de receber por seu trabalho um salário que satisfaça as necessidades essenciais de toda a família, de ter acesso à saúde básica e depois de ter labutado por toda uma vida, ganhar uma aposentadora digna para enfrentar, serenamente os achaques da velhice.

Sonho ver  celebrado o casamento entre o saber popular, de experiências feito, com o saber acadêmico, de estudos feito, ambos construindo um país para todos, sem excessos e também sem carências.

Sonho ver o povo celebrando suas festas com muita comida e alegria, dançando o seu São João, o seu Bumba-meu-Boi, seu samba, seu frevo, seu funk e seu esplêndido carnaval, expressão de uma sociedade sofrida mas que se encontrou na fraternura e na alegre celebração da vida.

Sonho ver aqueles que foram condenados  a sempre perder, sentirem-se vitoriosos porque o sofrimento não foi em vão e os amadureceu para, com outros, construirem um Brasi diferente, uno e diverso, hospitaleiro e alegre.

Sonho contar com políticos que se abaixam para estar à altura dos olhos do outro, despojados de arrogância, conscientes de representar as demandas populares, fazendo da política cuidado diligente da coisa pública.

Sonho andar por aí à noite sem medo de ser assaltado ou vítima de balas perdidas podendo desfrutar da liberdade de poder falar e criticar nas redes sociais  sem logo ser  ofendido e  difamado.

Sonho contemplar nossas florestas verdes, nossos imensos rios regenerados, nossas soberbas paisagens e a biodiversidade preservada, renovando o pacto natural com a Mãe Terra que tudo nos dá, reconhecendo seus direitos e por isso tratá-la com veneração e cuidado.

Sonho ver o povo místico e religioso, venerando a Deus como gosta, sentindo-se acompanhado por espíritos bons, por forças portadoras da energia cósmica do axé, dando um caráter mágico à realidade com a convicção de que, no fim, por causa de Deus-Pai-e-Mãe de infinita bondade e misericórdia, tudo vai dar certo.

Sonho que este sonho não seja apenas um sonho  mas uma realidade ridente e factível, fruto maduro de tantos séculos de resistência, de luta, de lágrimas, de suor  e de sangue.

Só então, só então, poderemos rir e cantar, cantar e dançar, dançar e celebrar um Brasil novo, o maior país latino do mundo, uma das províncias mais ricas e belas da Terra que a evolução ou Deus nos entregara.

Termino com o grande cantor das Comunidades eclesiais  de base, Zé Vicente               de  Crateús:

Sonho que se sonha só pode ser pura ilusão, mas sonho que se sonha junto é sinal de solução. Então vamos sonhar companheiros e companheiras, sonhar ligeiro, sonhar em mutirão” (Zé Vicente de Crateús)

Assim o quer o povo brasileiro e nos ajude Deus.

Leonardo Boff é escritor e publicou: Brasil: concluir a refundação ou prolongar a dependênca (Vozes) 2018.

 

 

 

THE PINNACLE OF EVOLUTION IS LIFE, NOT THE HUMAN BEING

In the understanding of the great cosmologists who study cosmo-genetics and bio-genetics, the culmination of this process is not the human being. The great event is life, in its immense diversity, and that which is essential to it: caring. Without the necessary care no form of life can exist (cf. Boff, Leonardo, The necessary caring, El cuidado necesario, 2012).

We must emphasize that the culmination of the cosmo-genetic process is not found through antrophocentism, as if human beings were the center of everything, and other beings are only significant to the extent they are valuable to human beings, for their use and enjoyment. The main event of evolution was the appearance of life, in all its forms, including human beings.
Biologists describe the conditions under which life arose, starting from a high level of complexity. When complexity loses its equilibrium, chaos ensues. But chaos is not only chaotic. Is also generative: chaos generates new orders and many other complexities.

Scientists do not know how to define life. Life is the most surprising and mysterious aspect of the cosmogenic process. Humanity is a sub-chapter of the life chapter. we cannot over-emphasize the centrality of life. To life is given the evolutionary physical, chemical and ecological infrastructure that allows for immense biodiversity. This includes human life: conscious, talking and caring.

Life is understood here as the self organization of matter to the highest degree of interaction with the universe and everything around it. Cosmologists and biologists maintain that life is the supreme expression of the “Original Source of All Beings.” That, for us, is another, very appropriate, name for God. Life does not come from outside but emerges from the nucleus of the cosmo-genetical process, on reaching a very high degree of complexity.

Christian de Duve, the 1974 Biology Nobel Prize Laureate, affirms that when that level of complexity occurs, anywhere in the universe, life emerges as a cosmic imperative (Vital Dust, 1996, Polvo vital, 1997). In that sense, the universe is filled with life.

Life shows a sacred unity in its diverse manifestations, because all living beings have the same basic genetic code, namely, the 20 amino acids and four basic phosphates, that make us all relatives and brothers and sisters unto each other. To care for life, to ensure that life expands, to enter in communion and synergy with the chain of life, and to celebrate life: that is the meaning of life of humans upon the Earth. This is also understood as Gaia, a living super-organism, and we, the humans, are a portion of Gaia that feels, thinks, loves, speaks and venerates.

The centrality of life implies concretely that we ensure the means for life, such as: nourishment, health care, work, housing, security, education and leisure. If we standardized humanity, with the techno-science advances already reached, we would have the means to enable everyone to enjoy the quality services that only the privileged and opulent sectors have at their disposal today.

Until now, knowledge has been understood as power at the service of accumulation by individuals or groups that create inequalities, consequently, at the service of the prevailing unjust and inhumane system. We can postulate a power at the service of life and the necessary changes that life demands. Why not to have a moratorium on research and invention, in favor of the democratization of the knowledge and inventions that civilization has already accumulated, to benefit the millions and millions of dispossessed humanity?

This is the great challenge for the XXI century. We can either self destruct, because we have already created the means to do so, or we could finally start to create a truly just and fraternal society, together with the whole community of life.

Leonardo Boff Eco-Theologian-Philosopher Earthcharter Commission

Free translation from the Spanish sent by
Melina Alfaro, alfaro_melina@yahoo.com.ar.
Done at REFUGIO DEL RIO GRANDE, Texas, EE.UU.