San José, patrono de la buena muerte

Un manto de tristeza y de desamparo se extiende sobre todo el planeta, especialmente sobre nuestro país. Somos víctimas de un gobierno cuyo jefe de Estado está dominado por una inequívoca pulsión de muerte que lo vuelve insensible a las casi trescientas mil víctimas de la Covid-19, e incapaz de palabras de solidaridad con los familiares y hasta con los auxiliares próximos fallecidos. Parece que hubiera sufrido una lobotomía, volviéndose indiferente al dolor y a la tragedia humana.

El día 19 de marzo se celebra en el mundo cristiano la fiesta de San José. Tuvieron que pasar cerca de 15 siglos para que la gran institución-Iglesia (Papa, obispos y sacerdotes) le concediesen algún valor y sentido. Ella no sabía qué hacer con San José, pues ella es una Iglesia de la palabra y él no dijo ninguna. Guardó siempre silencio y sólo tuvo sueños. Como los psicoanalistas nos enseñan, el sueño es también una forma de comunicación de las dimensiones de la profundidad humana, de los arquetipos más ancestrales donde anidan los “Grandes Sueños” (C.G.Jung), los miedos, las preocupaciones y esperanzas de la existencia humana. Sólo en 1870 fue proclamado Patrono de la Iglesia Universal, no por el Papa Pío IX sino por la Congregación de Ritos. 

A decir verdad, él es más patrono de la Iglesia-pueblo-de-Dios, de los humildes, de los anónimos, de la “gente buena” trabajadora que de la Iglesia-gran-institución. Aquellos son los que viven, sin mucha reflexión, los ideales de su hijo Jesús de buena voluntad, de amor, de solidaridad y de reverencia ante el misterio de la vida y de la muerte. Ellos dieron el nombre de José a hombres y también a mujeres (como por ejemplo, María José, la  traductora de mis textos al espanol), a ciudades, a calles, a instituciones públicas y a escuelas.

El Papa Francisco convocó a los fieles para reflexionar durante todo este año sobre larelevancia de la figura de San José, especialmente como padre en una sociedad sinpadre o con padre ausente. Publicó una Carta Apostólica “Patris corde” (corazón de padre o padre de corazón) en la cual delinea en siete rasgos sus principales características: “un padre amable, padre de ternura, padre de obediencia, padre de acogida, padre de valor creativo, padre trabajador y padre en la sombra”.

En el contexto actual cabe recordar una devoción muy popular, la de San José, patrono de la buena muerte, ya que la muerte se extiende por el mundo y en Brasil, junto con Estados Unidos, está haciendo el mayor número de víctimas.

Las informaciones sobre la muerte de San José se encuentran solo en un evangelio apócrifo (no canónico) “La historia de José, el carpintero” escrito entre los siglos IV yV en Egipto (edición de Vozes de 1990). Se trata de una larga narración en la cual Jesús cuenta a los Apóstoles cómo era su padre José y cómo murió. 

El apócrifo contextualiza su vida y su muerte, testimoniando que al volver del exilio forzado en Egipto, fue a vivir en Nazaret, donde “mi padre José, el anciano bendito, siguió ejerciendo la profesión de carpintero y, así, con el trabajo de sus manos, pudimos mantenernos; nunca jamás se podrá decir que comió su pan sin trabajar” (capítulo IX). Narra también que “yo llamaba a María, mi madre y a José, mi padre; les obedecía en todo lo que me ordenaban, sin permitirme replicarles ni una palabra; al contrario, les dedicaba siempre gran cariño”(c. XI).

Pero llegó un momento, ya en edad avanzada, que José enfermó: “perdió las ganas de comer y de beber, y sintió vacilar su habilidad en el desempeño de su oficio” (c.XV). Narra con pormenores que, echado en la cama, “se puso extremadamente agitado” y empezó a quejarse, profiriendo muchos ayes (c. XV e XVI). A oir tales ayes Jesús dice: “entré en el aposento en que se encontraba y lo saludé: salve, José, mi querido padre, anciano bondadoso y bendito”. A lo que José respondió: “Salve, mil veces, querido hijo! Al oír tu voz, mi alma recobró su tranquilidad (c.XVII).

No mucho después ocurrió el desenlace: “mi padre exhaló su alma con un gran suspiro” (c.XXI). Y concluye: “entonces yo me eché sobre el cuerpo de mi padre José; cerré sus ojos, cerré su boca y me levanté para contemplarlo” (c.XXIV). En el momento en que era llevado al túmulo, comenta Jesús: “Me vino a la mente el recuerdo del día en que me llevó a Egipto y las grandes tribulaciones que soportó por mí. No me contuve, me lancé sobre su cuerpo y lloré largamente” (c.XXVII).

Al final, terminando su narración, Jesús hace una petición a los apóstoles: “Cuandoseáis revestidos de mi fuerza y recibáis el Soplo de mi Padre, es decir, del EspírituParáclito y seáis enviados a predicar el evangelio, predicad también sobre mi querido padre José” (c.XXX).

Con esta pequeña reflexión estamos cumpliendo el mandato de Jesús. Ojalá San José acompañe con su fuerza y su cariño paterno a los miles de personas que están en las UCIs luchando por sus vidas, contra este terrible ataque que la Madre Tierra halanzado contra la humanidad, mandándonos la Covid-19 como señal: no prolonguenel estilo de vida consumista y devastador de los bienes y servicios limitados de la naturaleza; asuman un nuevo modo sostenible de vida y establezcan un lazo de amor y de respeto con la naturaleza y con todos sus seres, nuestros hermanos y hermanas, dentro de la Casa Común, el planeta Tierra, nuestra grande y bondadosa madre.

*Leonardo Boff ha escrito San José: el padre, el artesano y el educador, Vozes 2012

Traducción de Mª José Gavito Milano

San José, la personalización del Padre celeste, es la presencia silenciosa de aquel que se hizo padre de Dios humanado

 Entrevista especial con Leonardo Boff* 

Para el teólogo, San José es el santo de los anónimos, de los trabajadores y de aquellos que asumen su misión. Y va más allá: mantiene que la Trinidad está completa en la encarnación en la Sagrada Familia.

Por: João Vitor Santos | 29 Diciembre 2020 – IHU (Instituto Humanitas Unisinos-RS)

“Él es el santo de los anónimos, de los trabajadores que hablan con las manos, delsilencio activo y de la discreción”. Así es como el teólogo Leonardo Boff define a José, el esposo de María, aquel que asume la paternidad terrena de Jesús. Así como el Papa Francisco, Boff llama la atención acerca del coraje de ese judío, un hombre que recibe a una mujer embarazada y toma para sí todas las responsabilidades paternas, por grandes que sean los desafíos. Coraje y acogida que el Papa resalta y quiere animar en todos al instituir el año 2021 como el año de san José, a través de la Carta Apostólica Patris corde- Con corazón de Padre. “De él no tenemos ninguna palabra, solo sueños. Hoy, la humanidad está recogida, ocasión para pensar sobre el sentido de la vida y de nuestra relación con la Tierra. San José es el santo de la familia reunida, como actualmente las familias lo están en sus casas para protegerse de la contaminación de la covid-19”, dice Boff.

En la entrevista que sigue, concedida por e-mail a IHU On-Line, el teólogo recupera al José histórico e indica en él elementos cruciales que nos den ánimo, “Necesitamos padres que acojan a los desamparados y que promuevan iniciativas en su calle y en su barrio para atender a quienes no pueden defenderse, como ocurrió ejemplarmente en el barrio Paraisópolis de São Paulo y en la favela da Maré de Río de Janeiro”, alerta. Y añade: “No existe solamente el regazo cálido de la madre. El padre es responsable del paso hacia el mundo de los otros, donde hay diferencias, tienen que respetarse ciertos límites y aprender a convivir pacíficamente. No es una tarea fácil, pero es imprescindible para no dejar marcas para siempre”.

Boff recupera la teología en torno a ese personaje del cual no tenemos ni una palabra en los registros canónicos. Es el llamado silencio, pero que no tiene nada de omisión. “En silencio es como vemos mejor, escuchamos la llamada del corazón y nacen visiones que dan sentido a la vida y nos alimentan la esperanza. No fue diferente con el padre trabajador José”, explica. Además, Boff dice que no podemos ignorar que Dios se hace humano y, en su interpretación, la Trinidad se personifica en la familia terrena de Cristo. “San José habla porque es el portador de este misterio abisal en el que el Padre habita. José es la persona que muestra, por su silencio, el misterio del Padre. Él acaba siendo la sombra del Padre, la propia personificación terrestre del Padre celeste”, sostiene.

Para él, sólo quien es divina es capaz de engendrar lo Divino. “Fue lo que ocurrió con María. Si ella no hubiera dicho “fiat”, hágase, el Hijo no habría sido concebido y nacido de ella. Esa parte divina de María es raramente asumida por las mujeres que siguen todavía rehenes de la cristología, de Cristo, olvidando que sin María no habría Cristo”, advierte. O sea, ya hemos asumido a Cristo como Dios encarnado, pero todavía nos falta asumir esta mirada sobre María. “¿Y San José, queda fuera?”, pregunta. “Mi tesis es que toda la Familia divina se autocomunicó al mundo”. Así se cierra el círculo: La Familia divina está para siempre en la familia humana que fue asumida por María, por Jesús y por José”.

Siga la entrevista.

IHU On-Line – El Papa Francisco convocó el 2021 como un año especial dedicado a San José¿Cómo recibió usted esta noticia de que san José puede inspirarnos en tiempos de crisis?

Leonardo Boff – La recibí con sorpresa y alegría. Sorpresa porque el Magisterio habló sólo tardíamente de San José, y con alegría aporque soy devoto de este santo y le dediqué muchos años de investigación en los mejores centros teológicos del mundo, hasta en Rusia y China. Considero que mi libro San José: la personificación del Padre(Petrópolis: Vozes, 2005) es uno de los mejores y más creativos que he escrito. 

Él es el santo de los anónimos, de los trabajadores que hablan con las manos, del silencioactivo y de la discreción. No tenemos ninguna palabra suya, solo sueños. Hoy que toda la humanidad está recogida, es una buena ocasión para pensar sobre el sentido de la vida y de nuestra relación con la Tierra. San José es el santo de la familia reunida, como actualmente las familias lo están en sus casas para protegerse de la contaminación de la covid-19.

En este momento de crisis, él nos ofrece algunas virtudes, bien acentuadas por el Papa Francisco, especialmente como “padre de acogida y padre de valentía creativa”, pues muchos están desamparados y con gran abatimiento hasta el punto de derrumbarse. Necesitamos padres que acojan a los desamparados y que promuevan iniciativas en su calle y en su barrio para atender a quienes no pueden defenderse, como ocurrió ejemplarmente en el barrio Paraisópolis de São Paulo y en la favela da Marè de Río de Janeiro.

En la Carta Apostólica “Patris corde – Con corazón de Padre el Papa describe a San José y anuncia el año de 2021 como un año dedicado a su figura.

IHU On-Line – ¿Qué lectura hace usted de la Carta Apostólica “Patris corde – Con corazón de Padrefirmada por el Papa que dedica el año 2021 a San José? ¿Qué señales emite Francisco con este documento y esta propuesta? 

Leonardo Boff – Con el título “Padre de corazón, el Papa, de forma nueva y creativa, quiere evitar tantos títulos que la tradición teológica ha dado a San José, no todos muy dignos: padre putativo, padre nutricio, padre legal, padre matrimonial y otros. La expresión “Padre de corazón” evita todo eso y muestra que por el corazón y el amor a María y a Jesús él se hizo realmente padre, asumiendo todas las responsabilidades. Los evangelios no lo califican, apenas se refieren con naturalidad a Jesús como “el hijo del carpintero” (Mt 13,54-56); “¿no es el hijo de José, no conocemos a su padre y a su madre?” (Jn,6,41-42)?

La Carta Apostólica Patris corde es un documento relativamente corto, de cuño pastoral y espiritual. Presenta las virtudes de José en número de siete: padre amablepadre de ternurapadre de obedienciapadre de acogidapadre de valentía creativapadre trabajadorpadre en la sombra. Si miramos bien, son virtudes transculturales, que están presentes en las comunidades humanas, aunque cada una de ellas reciba una concreción propia. El Papa comenta cada una de ellas en términos existenciales aplicándolas a las familias de hoy. Vivimos en una sociedad sin padre o con padre ausente. El Papa se da cuenta de la importancia fundamental de la figura del padre en la construcción de la personalidad de los hijos e hijas, especialmente en el respeto al otro y el sentido de los límites.

No existe solamente el regazo cálido de la madre. El padre es responsable del paso hacia el mundo de los otros, donde hay diferencias y conflictos, tienen que respetarse ciertos límites y aprender a convivir pacíficamente. No es una tarea fácil, puede ser hasta antipática, pero es imprescindible para no dejar marcas en sus hijos e hijas para siempre. Esto está entre líneas en la Exhortación Patris corde. En este aspecto no hay mayores novedades teológicas, cosa que aparece mejor en la Redemptoris Custos del 15 de agosto de 1989, una Exhortación Apostólica de Juan Pablo II. En ella hace una afirmación arrojada, en el nº 21, al sustentar que la paternidad humana de San José viene asumida en el misterio de la encarnación, señalando así una cierta dimensión hipostática.

IHU On-Line – ¿Qué es ser un “padre de corazón”? ¿Cuál es la importancia de esa figura en nuestro tiempo?

Leonardo Boff – Vivimos en una sociedad dominada por la inteligencia instrumental analítica con la cual hemos cambiado la faz del planeta, introduciendo profundas modificaciones en la naturaleza y en la sociedad mundial, algunas positivas, como los antibióticos y los medios de comunicación, y otras cuestionables. En la Laudato Si’ se hace una severa crítica de la dictadura de la tecnociencia asentada exclusivamente en la inteligencia intelectual y eficientista. Nos ha traído muchas comodidades humanas, pero ha vuelto las relaciones funcionales y frías. Faltó el corazón. Sabemos que el corazón es sede de la empatía, del sentimiento profundo, de la solidaridad, de la compasión y principalmente del amor, de la espiritualidad y de la ética, en una palabra: de lainteligencia cordialemocional y sensible.

Esta surgió hace 220 millones de años con la irrupción del cerebro límbico de los mamíferos. Al dar a luz a su cría, la aman, la cuidan y la defienden. La razón intelectual transformada en instrumental-analítica apareció con el cerebro neocortical hace 7-8 millones de años. Es la más reciente pero no la más decisiva para la existencia humana; la necesitamos para ocuparnos de la complejidad de nuestras sociedades, pero no a costa de la empatía, de la gentileza y de la ternura

Olvidamos que somos mamíferos sensibles y racionales. Ha habido un desencuentro entre las dos inteligencias. La intelectual y analítica reprimió la inteligencia emocional, la más profunda y ancestral en nosotros, pues se alegaba que ella interfería en la mirada objetiva de la ciencia. Hoy sabemos que nunca ha existido una inteligencia fría y absolutamente objetiva. El ser humano está siempre presente con sus sentimientos e intereses. El desafío actual consiste en recuperar la razón sensible y enriquecer la razón intelectual. No basta saber, necesitamos sentir el grito del pobre y el de la Tierra. Este sentimiento, ausente en gran parte de nuestra cultura, unido a la inteligencia intelectual, nos podrá salvar del actual derrumbe de nuestro paradigma científico-técnico. Este no tiene sentimientos ante el dolor humano y el de la naturaleza. O recuperamos la razón cordial y sensible o asistiremos al asalto cada vez más insensible y avasallador de la razón científico-técnica sobre la naturaleza, con el peligro de poner la vida del planeta en un proceso de erosión.

El desafío actual consiste en recuperar la razón sensible y enriquecer la razón intelectual. No basta saber, necesitamos sentir el grito del pobre y el de la Tierra – Leonardo Boff.

De aquí la importancia de rescatar los derechos del corazón, tan ejemplarmente vividos por el Papa Francisco en sus prácticas con los pobres y con la Madre Tierra, expresadas maravillosamente en sus dos encíclicas ecológicas Laudato Si’ y Fratelli tutti.

IHU On-Line – El Papa Francisco se ha referido muchas veces, especialmente a través de la figura de Nuestra Señora de Guadalupe, la necesidad de no volvernos una sociedad del ‘desmadre’ [que olvida la memoria de la madre]. ¿Qué significa esto? 

Leonardo Boff – Uno de los temas más queridos del Papa es el de la ternura. Ella debe formar parte del comportamiento principal de la pastoral hasta el punto de hablar de la urgencia de una revolución de la ternura. Ya en la Fratelli tutti se dice que “hay lugar para el amor con ternura hacia los más pequeños y más débiles, a los más pobres” (n. 194). La ternura es una relación dulce, suave como la mano que acaricia. Es una derivación del cuidado esencial, el verdadero título de la Laudato Si: sobre el cuidado de la Casa Común. Todos los seres humanos somos portadores de cuidado y de ternura. Pero ella adquiere una mayor densidad en las mujeres. Ellas son las que cuidan durante nueve meses la vida que crece dentro de ellas. Y después, el cuidado y la ternura que dan a sus hijos e hijas los hace crecer sin miedos existenciales.

El Papa Francisco vive personalmente este enternecimiento maternal con los pobres y refugiados venidos de África y con los de América Latina que quieren ir a Estados Unidos, y extiende el cuidado a nuestra relación con la naturaleza y a todos los seres considerados como hermanos y hermanas en la gran Casa Común. María vivió este cuidado hacia el hijo que crecía dentro de ella, y durante toda la vida hasta el pie de la cruz. Esto debe ser asumido por los seguidores de su Hijo, que fue educado en este cuidado y que mostró un cuidado especial con los enfermos y empobrecidos. Esta actitud debería ser vivida por la Mater Ecclesiae, fuera de os burocratismos y ritualismos que se ejercen casi mecánicamente sin implicación personal. De aquí la importancia que tributa a María en las actitudes de la Iglesia, a veces demasiado doctrinaria y ritualista.

IHU On-Line – ¿Quien fue San José? ¿Cómo comprender esa figura en su tiempo, un hombre judío que acaba acogiendo una mujer encinta?

Leonardo Boff – El José de la historia es un artesano, un padre, un esposo y un educador. No sabemos sus orígenes. San Matedice que su padre fue Jacob (Mt 1,16). San Lucas refiere que fue Elí (Lc 3,23). Es decir, no lo sabemos exactamente, ni como fue su fin. Solo sabemos que no viene del mundo de las letras (escribas), ni de las leyes (fariseos), ni de la burocracia estatal (cobradores de impuestos y los saduceos), ni de la clase sacerdotal y levítica. Es un interiorano, morador de un pueblo desconocido, Nazaret. Llamar a alguien nazareno, como a José y después a Jesús, equivalía a llamarlo “donnadie y pobretón”, como aparece en el evangelio de San Juan, que algunos renombrados exégetas sustentan que es la interpretación correcta.

Su profesión, en griego es tékton, nombre genérico para alguien que trabaja la madera, un carpintero multifuncional, pues construía casas, tejados, yugos, muebles, ruedas, estantes, carros de bueyes. Sabía también trabajar con piedras, construyendo muros y sepulturas, y manejaba el hierro para hacer azadas, palas, clavos y rejas. Jesús fue iniciado en la profesión del padre, pues le llaman “el hijo del carpintero” (Mt 13,55). Nadie vivía solo de una profesión. Casi todos trabajaban en el campo, cultivando frutas y legumbres, en una tierra considerada todavía hoy como una de las más fértiles del mundo. También cuidaba del pastoreo de cabras, de ovejas y de ganado. Todo esto está implícito en la profesión de Jesús como tékton, un factotum.

El padre valiente

Ya nos hemos referido a José como padre y como esposo. Es una persona valiente que acogió a una joven encinta y la llevó a su casa, Dios sabrá los comentarios en el pequeño pueblo donde todos saben todo de todos. No lo hizo sin preocupación. Se dice que era un “hombre justo” (Mt 1,19a). El sentido no es el mismo que le damos nosotros, como aquel que da valor exacto a las personas y a las cosas y que actúa correctamente. Bíblicamente el justo es también esto, pero principalmente es una persona piadosa, que vive el orden del amor a Dios, a las tradiciones del pueblo y frecuenta la sinagoga semanalmente. Quien vive así se transforma, bíblicamente, en un justo, es decir, en una persona que irradia socialmente y por su ejemplo puede volverse un líder espiritual.

Esta atmósfera hizo de él un educador, especialmente del niño que crecía en sabiduría y gracia. Lo inició en las tradiciones y fiestas del pueblo, como hace todo padre en cualquier lugar. Si Jesús en la vida pública predica el amor incondicional y llama a Dios “Abba” (papá), fue en la carpintería de José y junto con Maria donde experimentó esta intimidad. Jesús vio esa actitud en su padre y la asumió como experiencia típica suya. 

Si Jesús en la vida pública predica el amor incondicional y llama a Dios “Abba” (papá), fue en la carpintería de José y junto con María donde experimentó esta intimidad – Leonardo Boff.

IHU On-Line – ¿Por qué en los Evangelios y demás libros del Segundo Testamento no se oyla voz de José? ¿Cómo podemos interpretar el silencio de José?

Leonardo Boff – El silencio de José no es el mutismo de alguien que no tiene nada que decir. Es un trabajador que habla con las manos y con el ejemplo (justo). No es el absentismo de un alienado que no capta lo que está pasando con él. Él sabe, como esposo, padre y educador cual es la misión que tiene que cumplir. Está siempre presente cuando su presencia es necesaria: en el embarazo, en el parto, al escoger el nombre del bebé, en la hora del bautismo judaico (circuncisión), en la huida a Egipto, en buscar un lugar donde vivir, Nazaret, en la iniciación de Jesús en las tradiciones religiosas de su pueblo, yendo al templo a los 12 años.

El silencio de José no es el mutismo de alguien que no tiene nada que decir. Es el de un trabajador que habla con las manos y con el ejemplo (justo) – Leonardo Boff.

Estas acciones se expresan más por gestos que por palabras. Paul Claudel, que amaba mucho a San José debido a su silencio, escribía en 1934 a un amigo: “El silencio es el padre de la Palabra. Ahí en Nazaret hay solo tres personas muy pobres que simplemente se aman. Ellos van a cambiar el rostro de la Tierra”.

El silencio de José representa nuestra cotidianidad. Gran parte de nuestra vida sucede en el seno de la familia y en el trabajo. Lógicamente hay demasiadas palabras. Pero cuando tenemos que oír al otro guardamos silencio. Cuando trabajamos no conversamos ni discutimos. El trabajo sólo se hace bien cuando nos concentramos, silenciosamente. Tenemos también nuestro mundo interior, nuestros sueños, nuestras preguntas y preocupaciones. Guardando silencio vemos mejor, escuchamos lo que nos dice el corazón y nacen visiones que dan sentido a la vida y nos alimentan la esperanza. No fue diferente con el padre y trabajador José.

Los sueños de José

Pero hay una razón más profunda que a la teología le corresponde investigar. El Padreeterno es el misterio absoluto para el cual no hay palabras. Él no habla. Quien habla es el Hijo. Pero como dijo Jesús, su Padre trabaja y él también. Lo inefable se expresa por lo más profundo que existe en nosotros que es, según psicólogos como C. G. Jung, el inconsciente universal. Su forma preferida de comunicación es a través de los sueños y de los Grandes Sueños. José de Nazaret los tuvo. Es la morada del misterio, del Padre delHijo en la fuerza del Espíritu.

San José no habla porque es el portador de este misterio abisal en el cual el Padre habita. José se hace la persona que representa, por su silencio, el misterio del Padre. Él acaba siendo la sombra del Padre, la propia personificación terrestre del Padre celeste. Este es el sentido secreto del silencio de José, adecuado al misterio que pide silencio reverente porque ninguna palabra lo podrá expresar. .

San José no habla porque es el portador de este misterio abisal en el cual el Padre habita – Leonardo Boff.

IHU On-Line – ¿Quiere usted decir que José es la personificación del Padre? 

Leonardo Boff – La tesis central de mi libro es que Dios se autocomunica así como es. Si es Trinidad de Personas que están eternamente juntas y actúan juntas según su singularidad personal, así se autocomunican al mundo. Sostengo que la primera Persona divina en venir a este mundo fue el Espíritu SantoSan Lucas 1,35 dice claramente que el Espíritu vino sobre María y armó su tienda sobre ella (episkiásei), esto significa que comenzó a morar definitivamente en ella.

Por detrás está el verbo skené que significa tienda, morada. Es la misma palabra que usa San Juan para la encarnación del Verbo, del Hijo (eskénosen). Aplicando el concepto a la venida del Espíritu Santo sobre María equivale a decir que la asumió y la elevó a su altura divina. Por eso, consecuentemente dice: “por causa de esto (dià óti) el Santo engendrado será llamado Hijo de Dios” (Lc 1,35).

Solamente quien fue hecha divina podrá engendrar al Divino. Fue lo que ocurrió con María. Si ella no hubiese dicho “fiat”, hágase, el Hijo no habría sido concebido y nacido de María. Esa parte divina de María es raramente asumida por las mujeres que siguen siendo rehenes de la cristología, de Cristo, olvidando que sin María no habría Cristo. De la encarnación del Hijo no hay duda, pues se transformó en doctrina dogmática en todas las iglesias cristianas. Y San José, ¿quedó fuera? Mi tesis es que toda la Familia divina se autocomunicó al mundo. El Padre, misterio absoluto que guarda un eterno silencio (quien habla es el Verbo, el Hijo), encontró la persona adecuada que podía acoger su presencia entre nosotros en San José, el hombre del silencio y del trabajo. San José, según esta comprensión, es la personificación terrestre del Padre celestial.

Equilibrio perfecto entre la Familia divina y la familia humana

Ahora tenemos un equilibrio perfecto porque Dios-Trinidad se autocomunicó totalmente a nosotros: a María por el Espíritu Santo, a Jesús por el Hijo, el Verbo, y a San Josépor el Padre. Dios es así, comunión de Personas que eternamente están juntas (pericoresis) en amor mutuo y en mutua entrega de uno a otro.

Así se cierra el círculo: la Familia divina está para siempre en la familia humana que ha sido asumida por María, por Jesús y por José. Pertenecemos eternamente al Reino de laTrinidad, hechos Dios por participación, correspondiendo a cada una de las divinasPersonas en su singularidad. 

Quiero aclarar que esto no es todavía doctrina, es un teologúmeno, es decir, una reflexión teológica bien fundada que un día podrá ser asumida por toda la comunidad cristiana.

IHU On-Line – Una de las escenas más conmovedoras de la natividad es el viaje de José y María a Belén¿Cómo interpreta usted este pasaje? ¿Cuáles son las preguntas de fondo existentes allí que normalmente son borradas?

Leonardo Boff – Ese viaje de Nazaret hasta Belén debe ser correctamente interpretado. El emperador Cesar Augusto decretó realizar un censo. La finalidad no era saber cuántos habitantes había en el imperio, sino la de establecer un impuesto por cada persona. Este impuesto anual era para mantener la infraestructura de sacrificios al emperador, que se presentaba como Dios. Los judíos no podían aceptar semejante blasfemia, pues implicaba reconocer un Dios que no era el único verdadero, Yavé.

Por eso hubo muchas revueltas y la última, en el año 67, significó la total destrucción del pueblo y del templo. Los que quedaron fueron llevados como esclavos fuera de Judea yobligados a construir el canal de Corinto, existente hasta hoy, que une el Adriático con el Mediterráneo.

José y Marítuvieron que someterse a ese edicto. Como no había lugar en las hospederías de la región, no les quedó otra alternativa que refugiarse en una pesebrera de animales. Allí nació Jesús, fuera de la comunidad humana y entre los animales. Aquel que vino de la oscuridad fue el primero en ver “la Luz verdadera que ilumina a cada persona que viene a este mundo” (Jn 1,9).

IHU On-Line – Otra escena inolvidable es la huida de José y María a Egipto, ya con el niño Jesús. ¿Podría explicarnos este otro momento y lo que él revela sobre elentendimiento de José acerca del poder político, especialmente de Herodes?

Leonardo Boff – Herodes era un rey sanguinario y temeroso de perder el trono. Sabiendo que había nacido un niño de la descendencia David, eventual sucesor del trono, mandó matar a todos los niños menores de dos años para asegurarse así de no tener pretendientes. El genocida así lo hizo. Y las Escrituras traen una de las más conmovedoras expresiones de las madres que perdieron a sus hijos: “En Ramá se oyó una voz, mucho llanto y muchos sollozos: es la madre que llora a sus hijos muertos y no quiere ser consolada porque los perdió para siempre” (cf. Mt 2,28).

Cuántas madres hoy en la Baixada Fluminense lloran a sus hijos inocentes muertos por la policía cuando estaban jugando o simplemente conversando en la puerta de casa. Sabiendo cuan sanguinario era Herodes, José tomó a María y a Jesús, atravesó el desierto, con todos los peligros que los evangelios apócrifos relatan, y llegó con ellos a Egipto, país odiado por los judíos por el tiempo de esclavitud que sufrieron allí. Solamente cuando se certificó que Herodes había muerto, volvió y fue a esconderse en un pueblo desconocido al norte, en Nazaret, para estar allí finalmente seguros.

IHU On-Line – ¿Qué narrativa se hace de San José hasta el decreto Quemadmodum Deusfirmado el 8 de diciembre de 1870 por Pío IX, en el que se declara a José Esposo de Maríy Patrono de la Iglesia Católica? ¿Qué cambia en la historia contada sobre José después de ese decreto?

Leonardo Boff – De modo general San José nunca tuvo centralidad en la Iglesia latina. Casi todo se concentraba en Jesús y en María. Solo en el siglo VIII se empezó cierto culto a San José. A partir de los años 800 aparecen los primeros sermones, pues la Iglesia no sabía qué hacer con alguien que no había dicho ni una palabra y había tenido solamente sueños. Sólo en 1870 fue proclamado patrono de la Iglesia Universal, no por el Papa Pío IX, sino por un decreto de la Congregación de Ritos.

Pío XII proclamó el día primero de mayo, como día de San José, obrero, pero fue el Papa Juan XXIII quien incluyó su nombre en el canon de la misa, “San José, Esposo de María”. El verdadero culto a San José, como trabajador o como patrono de la buena muerte, fue durante siglos venerado por el pueblo que conocía los apócrifos, llenos de detalles de la vida cotidiana de Jesús, que inspiró a los artistas renacentistas y hasta la actualidad, como entre otros ‘La historia de José, el carpintero’ y ‘Diálogos de Jesús, María y José’. Son conmovedoras estas palabras de Jesús en La historia de José, el carpintero: “Viendo que expiraba, me eché sobre el cuerpo de mi padre José, cerré sus ojos, cerré su boca y me levanté para contemplarlo”. Más tarde confió a los Apóstoles,“cuando iban a sepultarlo, no me pude contener, me lancé sobre su cuerpo y lloré largamente”.

San José, a causa de la devoción popular ‒ es el patrono del Estado de Ceará‒ da nombre a personas, calles, edificios, escuelas, y a varias congregaciones religiosas, especialmente la de los Josefinos, que llevan su nombre por el mundo. Entre tanto, uno de los mayores conocedores de Josefología, los estudios sobre san José, comenta: “la Santa sede fue la última en ser conquistada para la devoción a San José” (Roland Gautier). Con la Exhortación Apostólica Patris corde del Papa Francisco se ha dado un paso más en la consolidación de la devoción a aquel que, según mi comprensión, es la personalización del Padre celestial. 

IHU ON-Line – San José también es una de las figuras más presentes en la piedad popular, ¿Cómo analiza usted esa devoción, especialmente en el Ceará y el nordeste brasilero? 

Leonardo Boff – En la Iglesia oficial, los papas, los obispos y los curas son quienes tienen la palabra y poseen visibilidad. San José, oficialmente, es casi invisible. Pero existe un poderoso cristianismo popular, cotidiano y anónimo del cual pocos toman nota. En él vive la gran mayoría de los cristianos, nuestros padres, abuelos y parientes que toman en serio en Evangelio y el seguimiento de Jesús. San José, por su anonimato y silencio se inserta dentro de ese mundo pequeño que es el de las grandes mayorías. 

Más que patrono de la Iglesia universal es el patrono de la Iglesia doméstica, de los hermanos y hermanas menores de Jesús. San José es un representante de la “gente buena”, de la “gente humilde”, inmersos en su día a día gris, que se ganan la vida con mucho trabajo y sudor, y llevan a sus familias por los caminos de la honradez, de la solidaridad y del amor. Se orientan más por el sentimiento profundo de Dios que por doctrinas teológicas sobre Dios. Para ellos, como para José, Dios no es un problema sino una luz poderosa para los problemas. 

Más que patrono de la Iglesia universal es el patrono de la Iglesia doméstica, de los hermanos y hermanas menores de Jesús – Leonardo Boff.

En un ambiente así, popular, fue donde creció y se educó Jesús. Y el pueblo inconscientemente en su fe intuitiva captó esta singularidad, que no habla, pero acompaña siempre a los fieles en sus dificultades y en sus fiestas.

IHU ON-Line – ¿Qué mensaje puede usted darnos para enfrentar el 2021 con ánimoy alegría y para que, incluso ante las adversidades, alimentemos la esperanza de un tiempo nuevo?

Leonardo Boff – Vivimos tiempos sombríos como los que vivió San José. Él nunca abandonó a María y se quedó junto a su hijo hasta que él comenzó su misión liberadora. Cumplió su misión y desapareció, pues hizo todo lo que tenía que hacer como padre, esposo, trabajador y educador. Él puede acompañarnos en estos tiempos de abatimiento y dolor de tantos miles de personas, millones en el mundo, que han perdido a sus seres queridos. 

Vivimos tiempos sombríos como los que vivió San José. Él nunca abandonó a María y se quedó junto a su hijo hasta que él comenzó su misión liberadora. – Leonardo Boff.

Su hijo no murió en la cama, sino con dolores terribles en lo alto de una cruz. Pero resucitó para decirnos: la muerte no tiene la última palabra. Los que mueren, me seguirán en mi resurrección. Yo solo soy el primero entre muchos hermanos y hermanas. La vida no está hecha para terminar en la muerte, menos de forma tan triste como ahora, sino para trasformarse a través de la muerte en una vida nueva en Dios, que recibe a todos como Padre materno o Madre paterna para vivir felices con todos los que nos antecedieron, abuelos, padres, hermanos, parientes y amigos. La via escribe siempre la última página. 

Palabra final: he asumido intencionadamente el mandato que Jesús dejó a sus Apóstoles: “Cuando seáis revestidos de mi fuerza y recibáis el Espíritu de mi Padre, el Espíritu Paráclito, y cuando prediqueis el Evangleio, predicad también sobre mi querido padre José” (La historia de José, el carpintero, capítulo 30, nº 3)El Papa Francisco con su Exhortación Patris corde y yo hemos hecho nuestra parte. Que los cristianos, hombres y mujeres, hagan tambien la suya.

*Leonardo Boff es doctor eTeología por la Universidad de Munichen Alemania. Fueprofesor de teología sistemática y ecuménica con los Franciscanos en Petrópolis ydespués profesor de ética, filosofía de la religión y ecología filosófica en la Universidad del Estado de Río de Janeiro y profesor visitante en varias universidades extranjeras. Entre sus libros publicados, destacamos Iglesia: carisma y poder (Vozes 1982/2014),Ecología, Mundialización, Espiritualidad (Rio de Janeiro: Record, 1993), Civilizaciónplanetaria (Rio de Janeiro: Sextante, 1994), Ecología: grito de la Tierra, grito de lospobres (Petrópolis: Vozes, 1995), La voz del arcoiris (Rio de Janeiro: Sextante, 2000), Del iceberg al Arca de Noé (Rio de Janeiro: Sextante, 2002), Hombre: satán o ángel bueno (Rio de Janeiro: Record, 2008), Evangelio del Cristo cósmico (Rio de Janeiro: Record, 2008), Opción Tierra. La solución de la Tierra no cae del cielo (Rio de Janeiro: Sextante, 2009), Proteger la Tierra-cuidar la vida. Cómo evitar el fin del mundo (Rio de Janeiro: Record, 2010), Ética y ecoespiritualidad (Petrópolis: Vozes, 2011), Saber cuidar(Ed. 20. Petrópolis: Vozes, 2014), Reflexiones de un viejo teólogo y pensador (Petrópolis: Vozes, 2018). Específicamente sobre San José escribió San José: la personificación delPadre (Petrópolis: Vozes, 2005). Y, más recientemente, en estos tiempos de pandemia, ha publicado Covid-19: la Madre Tierra contraataca a la humanidad (Petrópolis: Vozes, 2020). 

Traducción de Mª José Gavito Milano

Carta aberta à humanidade

Este texto, elaborado por várias mãos e cabeças, é fruto do desamparo. A pandemia está matando nosso povo. Não sabemos a quem recorrer, pois aqueles que poderiam fazer algo não o fazem, por misteriosos desíggnios que suspeitamos quais sejam. A dizimação do nosso povo equivale a 6 guerras do Paraguai, na qual morreram 50 mil soldados brasileiros. Não podemos assistir sem indignação e sem fazer nada face à essa guerra interna, cujo inimigo está dentro de nosso país e ocupando o mais alto cargo da nação. Mas existe a humanidade que ainda tem “humanidade”em nome da qual recorremos. Nosso temor reside em que o instinto de morte de nosso presidente queira a partir do Brasil afetar toda a humanidade e mais diretamente nossos vizinhos com o vírus amazônico altamente perigoso. Já invadiu todo o país e chegou já aos USA. Trata-se de salvar vidas e a própria humanidade sob risco de não conseguir se regenerar. totalmente. É a razão ética e humanitária que nos moveu a publicar esta manifesto, traduzido em várias línguas. Pedimos que o subscrevam para criar as condições políticas para encontrar alguém que preza a vida, não exalta a violência nem é indiferente face à morte de milhares de nossos compatriotas. Não há mais lenços para enxugar tantas lágrimas, nem mais a possiblidade de um último adeus.Repetindo um bispo franciscano escocês do século XIII contra a demasiada extorsão dos impostos: não aceitamos, nos recusamos e nos rebelamos contra essa situação inimiga da vida. Leonardo Boff

Adesão  por: https://forms.gle/H8Y8pQMe3WhYjQrZA


This text was done collectively and has already received support from Bishop Mauro Morelli, Father Júlio Lancellotti, Leonardo Boff, Chico Buarque de Holanda, Carol Proner, Zélia Ducan,Michael Löwy, Eric Nepomuceno,Ladislau Dawbor, Frei Betto, Yves Lesbaupin, Regina Zappa and others

OPEN LETTER TO HUMANITY

“We live in dark times, where the worst people have lost their fear and the best have lost hope.” Hannah Arendt
Brazil screams for help.
Brazilian women and Brazilian men committed to life are being held hostage by the genocidal Jair Bolsonaro, who holds the presidency of Brazil, along with a gang of fanatics driven by fascist irrationality.
This man without humanity denies science, life, protection of the environment and compassion. Hatred of others is his reason for exercising power.
Brazil today suffers from the intentional collapse of the health system. The neglect of vaccination and basic preventive measures, the encouragement of crowd-gathering and breaking confinement, combined with the total absence of a health policy, create the ideal environment for new mutations of the virus and endanger all of humanity. We watch in horror the systematic extermination of our people, especially the poor, quilombolas (communities of former slaves) and indigenous peoples.
We have become an “open-air gas chamber”.
Bolsonaro’s monstrous genocidal government has gone from being just a threat to Brazil to becoming a truly global threat.
We appeal to our national institutions – STF (Supreme Court), OAB (Organization of Brazilian Lawyers), the National Congress, CNBB (the National Conference of Brazilian Bishops) – and to the United Nations. We urge the International Criminal Court (ICC) to condemn the genocidal policy of this government that threatens civilization.
Life above all else!

For sigantures

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 LETTRE OUVERTE À L’HUMANITÉ

«Nous vivons à une époque sombre, où les pires personnes ont perdu leur peur et les meilleures ont perdu espoir». Hanna Arendt

Le Brésil crie à l’aide.

Les brésiliennes et brésiliens engagés dans la vie sont retenus en otage par le génocidaire Jair Bolsonaro, qui détient la présidence du Brésil, avec un gang de fanatiques poussés par l’irrationalité fasciste.

Cet homme sans humanité nie la science, la vie, la protection de l’environnement et la compassion. La haine de l’autre est la raison pour laquelle il exerce le pouvoir.

Le Brésil souffre aujourd’hui de l’effondrement intentionnel du système de santé. L’abandon de la vaccination et des mesures de prévention de base, l’encouragement à l’agglomération et la rupture du confinement, combinés à l’absence totale de politique de santé, créent l’environnement idéal pour de nouvelles mutations du virus et mettent en danger l’humanité toute entière. Nous avons assisté avec horreur à l’extermination systématique de notre population, en particulier des pauvres, des quilombolas et des autochtones.

Nous sommes devenus une «chambre à gaz» à ciel ouvert.

Le gouvernement génocidaire monstrueux de Bolsonaro est passé d’une simple menace pour le Brésil à une menace mondiale.

Nous lançons un appel aux organismes nationaux – STF, OAB, Congrès national, CNBB – et aux Nations Unies. Nous exhortons la Cour pénale internationale (CPI) à condamner de toute urgence la politique génocidaire de ce gouvernement qui menace la civilisation.

La vie avant tout

Pour les abonements

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CARTA ABIERTA A LA HUMANIDAD

“Vivimos en tiempos oscuros, donde las peores personas han perdido el miedo y las mejores han perdido la esperanza”. Hannah Arendt

Brasil pide ayuda a gritos.

Brasileños y brasileños comprometidos con la vida son rehenes del genocida Jair Bolsonaro, que ostenta la presidencia de Brasil, junto con una banda de fanáticos impulsados ​​por la irracionalidad fascista.

Este hombre sin humanidad niega la ciencia, la vida, la protección del medio ambiente y la compasión. El odio al otro es su razón para ejercer el poder.

Brasil sufre hoy el colapso intencional del sistema de salud. El descuido de la vacunación y las medidas preventivas básicas, el fomento de la aglomeración y la ruptura del confinamiento, sumado a la ausencia total de una política de salud, crean el ambiente ideal para nuevas mutaciones del virus y ponen en peligro a los países vecinos y a toda la población. Vimos con horror el exterminio sistemático de nuestra población, especialmente de los pobres, quilombolas e indígenas.

Brasil se há hecho una “camara de gas” a cielo abierto.

El monstruoso gobierno genocida de Bolsonaro pasó de ser solo una amenaza para Brasil a convertirse en una amenaza global.

Apelamos a los organismos nacionales – STF, OAB, Congreso Nacional, CNBB – ya la OSM y las Naciones Unidas. Instamos a la Corte Penal Internacional (CPI) a condenar urgentemente la política genocida de ese gobierno que amenaza a la civilización.

La vida sobre todo

Para suscripciones https://forms.gle/H8Y8pQMe3WhYjQrZA


LETTERA APERTA ALLA UMANITÀ

 “Siamo stati in tempi bui nel quale lo cattivo uomo è senza paùra e lo buono è senza speranza”, Hannah Arendt

 Il Brasile chiede l’aiuto.

 Tutti i brasilani che hanno compromesso con la vita vivono come in ostaggio dal genocida Jair Bolsonaro, il presidente del Brasile che mantiene accanto a sé una banda di fanatici guidati dall’irrazionalità fascista.

 Quest’uomo senza il principio dell’umanità nega la scienza, la vita, la protezione dell’ambiente e la compassione. L’odio al prossimo è la ragione per esercitare il suo potere.

 Il Brasile oggi soffre del collasso intenzionale del sistema sanitario. La trascuratezza della vaccinazione e delle misure preventive di base, l’incoraggiamento dell’agglomerazione e la rottura del confinamento, insieme alla totale assenza di una politica sanitaria, constituiscono l’ambiente ideale a nuove mutazioni del virus e mettono in pericolo i paesi vicini e l’intera popolazione. L’umanità. Abbiamo assistito con l’orrore allo sterminio sistematico della nostra popolazione, in particolare dei poveri, dei quilombola e degli indigeni.

Il Brasile è diventato una “camera à gas” a cielo aperto.

 Il mostruoso governo genocida dal Bolsonaro non è più solo una minaccia al Brasile a diventare una minaccia globale.

 Facciamo appello agli organismi nazionali – STF (Supremo Tribunale Federale), OAB (Organizazzione degli avvocati del Brasile), Parlamento Nazionale, CNBB (Confederazione dei vescovi del Brasile) –  a la OMS e alle Nazioni Unite. Chiediamo urgenza alla Corte Penale internazionale (CPI) al condannare la politica genocida di quel governo che minaccia la civiltà.

 La vita prima di tutto.

Per sottoscrizioni

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Dieser Text wurde gemeinsam verfasst und wurde bereits von Bischof Mauro Morelli, Pater Júlio Lancellotti, Leonardo Boff, Chico Buarque de Holanda, Carol Proner, Zélia Ducan, Michael Löwy, Eric Nepomuceno, Ladislau Dawbor, Frei Betto, Yves Lesbaupin und Regina Zappa unterstützt und andere tausennde.


OFFENER BRIEF AN DIE MENSCHEIT

“Wir leben in dunklen Zeiten, in denen die schlimmsten Menschen ihre Angst verloren haben und die besten die Hoffnung verloren haben.” Hannah Arendt

Brasilien schreit um Hilfe.

Brasilianerinen und Brasilianer, die sich dem Leben verschrieben haben, werden vom Völkermord Jair Bolsonaro, der die Präsidentschaft Brasiliens innehat, zusammen mit einer Bande von Fanatikern, die von faschistischer Irrationalität getrieben werden, als Geiseln gehalten.

Dieser Mann ohne Menschlichkeit leugnet Wissenschaft, Leben, Umweltschutz und Mitgefühl. Hass auf den anderen ist Ihr Grund, Macht auszuüben.

Brasilien leidet heute unter dem absichtlichen Zusammenbruch des Gesundheitssystems. Die Vernachlässigung von Impfungen und grundlegenden Präventionsmaßnahmen, die Förderung der Agglomeration und die Aufhebung der  sozialem Isolation in Verbindung mit dem völligen Fehlen einer Gesundheitspolitik schaffen das ideale Umfeld für neue Mutationen des Virus und gefährden alle benachbarten lateinamerikanischen Länder und die Menschheit. Wir beobachteten entsetzt die systematische Ausrottung unserer Bevölkerung, insbesondere der Armen, Quilombolas und Indianer.

Wir wurden eine “offene Gaskammer”.

Bolsonaros monströse Völkermordregierung entwickelte sich von einer bloßen Bedrohung für Brasilien zu einer globalen Bedrohung.

Wir appellieren an nationale Stellen – STF, OAB, National Congress, CNBB – an die WHO und die Vereinten Nationen. Wir fordern den Internationalen Strafgerichtshof (IStGH) dringend auf, die Völkermordpolitik dieser Regierung, die die Zivilisation bedroht, dringend zu verurteilen.

Das Leben über alles!

Fur Subscrition

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Hoje conta mais o banqueiro que o bom Padre Júlio Lancellotti

A cultura dominante, hoje mundializada, se estrutura ao redor da vontade de poder que se traduz por vontade de dominação da natureza, do outro, dos povos e dos mercados. Essa  lógica cria continuamente tensões, conflitos e guerras. E provocou a intrusão do Covid-19 que encontrou num presidente”um Trump dos grotões” que a considerou uma “gripezinha” e assim se dispensou de cuidar do povo, assistindo sem qualquer empatia à morte de mais de 240 mil vítimas, para escândalo nacional e internacional.

Dos 3.400 anos de história  da humanidade,  que podemos datar, diz-nos o historiador Georg Weber, 3.166 foram de guerra. Os restantes 234 não foram certamente de paz mas de preparação para outra guerra.

Praticamente em todos os países as festas nacionais, seus heróis e os monumentos das praças são ligados a feitos de guerra. Os meios de comunicação levam ao paroxismo a magnificação de todo tipo de violência, bem simbolizado no programa noturno de uma das televisões sob o título “Tela Quente”. E para vexame geral nosso presidente defende a tortura dos tempos da ditadura militar e exalta torturadores sanguinários.

Nos vários países, o militar, o banqueiro e o especulador valem mais do que o poeta, o filósofo e o santo. Conta mais o rico empresário da Fiesp do que o pobre homem de Deus, que cuida da população de rua e, só por isso, sempre ameaçado de morte: o padre Júlio Lancellotti. Nos processos de socialização formal e informal, a cultura da violência não cria mediações para uma cultura da paz, do diálogo e da fraternidade universal.

Esta situação faz suscitar sempre de novo a pergunta que, de forma dramática, Albert Einstein colocou a Sigmund Freud nos idos de 1932: é possível superar ou controlar a violência? Freud, realisticamente, responde: “É impossível aos homens controlar diretamente o instinto de morte (thánatos). Pode,entretanto, percorrer vias indiretas. Tudo o que faz surguir laços emotivos entre os seres humanos age contra a guerra. Tudo o que civiliza, trabalha contra a guerra”. Mas conclui com uma forma resignada: “esfaimados pensamos no moinho que tão lentamente mói que poderemos morrer de fome antes de receber a farinha”( Obras completas III:3, 215).

Sem detalhar a questão, diríamos que por detrás da violência funcionam fortes estruturas que rompem os possíveis laços de fraternidade. Se não as controlarmos, se torna verdade o que Thomas Hobbes sustenta em seu Levitã (1561): o ser humano é lobo para o outro ser humano.

 A primeira estrutura é o caos sempre presente no processo cosmogênico e antropogênico. Somos todos filhos e filhas do caos primordial, daquela  imensa explosão silenciosa, o big bang que ocorreu há 13,7 bilhões de anos. A expansão e a evolução do universo constituem  uma forma de criar ordem (cosmos) neste caos e não permitir que seja só caótico mas que seja também generativo. Ele gera novos corpos celestes, galáxias, estrelas e buracos negros. Mesmo assim o caos  e o cosmos (novas ordens) sempre acompanham  evolução do universo. Ele atua também no ser humano, fazendo que seja simultaneamente amoroso e violento, luz e sombra.

Essa estrutura de caos produziu cerca de cinco grandes dizimações em massa de seres vivos, ocorridas há milhões de anos. Na última, há cerca de 67 milhões de anos,  pereceram todos os dinossauros. Possivelmente a própria  inteligência também nos foi dada para limitar  a ação destrutiva do caos e potencializarmos sua ação generativa de novas ordens.

Em segundo lugar, somos herdeiros da cultura patriarcal que instaurou,há mais de dez séculos, a dominação do homem sobre a mulher e criou as instituições assentadas sobre o uso legítimo da violência pelo Estado, mas presente no  exército, na guerra, nas classes, no projeto da tecno-ciência posto a serviço  dos processos de produção que implicam uma  sistemática depredação da natureza e uma desumana injustiça social.

Em terceiro lugar, essa cultura patriarcal usou da repressão, do medo, do terror e da guerra como forma de resolução dos conflitos. Sobre esta vasta base se formou a cultura do capital, explorando a força do trabalho humano e devastando a natureza. Seu objetivo é o lucro e não a vida,  sua lógica é a competição e não a cooperação,o individualismo e não a interdependência entre todos. Sua dinâmica excludente origina desigualdades, injustiças, violências que ceifam milhares e até milhões de vidas humanas. A intrusão do Covid-19 impôs a todos uma pausa nessa voracidade pois tudo teve que parar, a produção e a circulação dos seres humanos, sujeitos ao confinamento social. Limou os dentes do lobo mas não lhe tirou a ferocidade. Os especuladores acumulassem fortunas fantásticas agravando a desigualdade social.

Todas estas forças se articulam estruturalmente para consolidar a cultura da dominação e da violência, atitudes contrárias a qualquer tipo de fraternidade. Elas nos desumanizam a todos, fazendo-nos no dizer da encíclica do Papa Francisco Fratelli tutti, não mais irmãos e irmãs mas apenas sócios ao redor de interesses pessoais ou corporativos (cf.n.12;101). Não basta sermos a favor da paz. Temos que ser contra a guerra e no Brasil denunciar a ausência de um projeto oficial para deter o Covid-19, tornando o seu principal responsável, o chefe da nação “um gendarme da burguesia”, que não cuida das vidas de seu povo e não mostra empatia para com as famílias e pessoas que perderam entes queridos, como se tivesse feito uma lobotomia.

 À essa cultura da violência há que se opor a cultura da paz. Ao mundo dos sócios temos que fazer valer o mundo dos irmãos e das irmãs. Esta é proposta inovadora,um verdadeiro novo  paradigma civilizacional do Papa Francisco na encíclica Fratelli tutti: um modo de habitar a Casa Comum, como frater irmão e irmã, na qual vigora uma fraternidade sem fronteiras entre os humanos e também com os demais seres da natureza da qual é parte, em contraposição ao paradigma da modernidade  assentado sobre  o dominus, o ser humano como senhor e dono da natureza e não parte dela.

Tal proposta é imperativa, porque as forças de destruição já por séculos romperam o contrato natural com a Terra e a natureza e  estão ameaçando, por todas as partes, quebrar o contrato social mínimo pela ascensão da direita e da extrema direita que não respeita as leis e a Constituição criando um Estado pós-democrático e sem lei (R.R. Casara).  É imperativa esta proposta papal porque  o potencial destrutivo, em termos de armas de destruição em massa já montado, mais o aquecimento global podem ameaçar toda a biosfera e impossibilitar a continuidade do projeto humano. Ou limitamos a violência e fazemos prevalecer o projeto da fraternidade universal, do amor social e da  paz perene, como o proclama de forma entre angustiada e esperançada o atual Pontífice, ou conheceremos, no limite, um caminho sem retorno.A decisão cabe à nossa geração.

Leonardo Boff é teólogo e retraduziu do latim medieval a Imitação de Cristo com um acréscimo sobre o Seguimento de Jesus, Vozes 2018.