Nuestro mundo corre peligro de explosión y de implosión

Leonardo Boff*

El sueño del Papa Francisco formulado en la Fratelli tutti de una fraternidad sin fronteras y de amistad social (n.6), base para un nuevo orden mundial, se funda en la conciencia de que estamos en una emergencia planetaria. Las amenazas a la vida y a la sostenibilidad de la Tierra lo llevaron a decir: “estamos en el mismo barco; o nos salvamos todos o nadie se salva” (n.32).

Para eso debemos cambiar forzosamente: hacer una transición de paradigmas, es decir, pasar del paradigma dominante que creó la modernidad, del ser humano amo y señor (dominus) de la naturaleza, que no se considera parte de ella y por eso puede explotarla como le parezca, al paradigma de hermano y hermana (frater) por el cual el ser humano se siente parte de la naturaleza, hermano de todos los seres y con la misión de guardarla y cuidar de ella.

En razón de esto, propone como base de sustentación de su propuesta las virtudes ausentes o vividas solo de manera subjetiva en el paradigma de “amo y señor”: el amor universal, la amistad social, el cuidado de todo lo que existe y vive, la solidaridad sin fronteras, la ternura y la amabilidad en todas las relaciones entre los humanos y con la naturaleza. Ella universaliza tales virtudes que antes eran privadas.

Por tanto, su alternativa se alimenta de lo que es esencial y lo mejor del ser humano, aquello que nos hace ser humanos.El Papa se da cuenta de lo inusitado de su propuesta, reconociendo: “parece una utopía ingenua, pero no podemos renunciar a este altísimo objetivo” (n.190).

Realmente hay voces de científicos y sabios que nos avisan de los peligros que corremos. Enumero algunos para concretar y dar carácter de urgencia a la propuesta del Papa, casi al límite de la desesperación, no obstante su fe indestructible y su enraizada esperanza en “Dios, apasionado amante de la vida” (Sab 11,26; Laudato Si n.77 y 89)Por causa de lo atrevido de su propuesta recurre también a aquello sin lo cual la vida no tendría futuro: la virtud y el principio esperanza. “Invito a la esperanza que nos habla de una realidad que está enraizada en lo profundo del ser humano, independientemente de las circunstancias concretas y los condicionamientos históricos en que vive” (n.55).

 La esperanza tiene una base objetiva: el carácter virtual de la realidad. El dato objetivo no es todo lo real. También pertenece a lo real lo potencial y lo utópico, lo que aún no es pero puede ser. El dato actual nos dice que estamos comportándonos como el Satán de la Tierra, como lobos unos con otros, rehenes de la cultura del capital, de la competición sin límites y del consumismo desenfrenado. Pero este dato no lo es todo ni estamos condenados a perpetuarlo. Dentro de nosotros existe también lo potencial y lo utópico viable, de ser los cuidadores de la vida, hermanos y hermanas unos de otros y con todos los demás seres de la naturaleza.

Tal propuesta es enfáticamente predicada por la Fratelli tutti.Ese potencial forma parte de nuestra realidad. Y si está potencialmente en ella, puede ser activado, puede ser hecho proyecto personal y político, y puede inspirar prácticas que darán un sentido salvador a la historia. La esperanza nos salvará de la desesperación y de la destrucción. Vale la pena esperar siempre contra toda esperanza.Mientras tanto, tomemos conciencia de los graves peligros que pesan sobre nuestro destino, como nos confirman los mejores nombres de las distintas ciencias de la vida y de la Tierra.

Damos solo algunos ejemplos:

El genetista francés Albert Jacquard nos dice «que estamos fabricando una Tierra en la cual a ninguno de nosotros nos gustaría vivir. Debemos apresurarnos porque la cuenta regresiva ha empezado» (Le compte à rebous a-t-il commencée?, 2009).

Norberto Bobbio, notable jurista y filósofo, aunque melancólico por temperamento, creía en las virtualidades de dos grandes revoluciones de Occidente: la de los derechos humanos y la de la democracia. Ambas servirían de base para su propuesta de un pacifismo jurídico y político, capaz de resolver el problema de la violencia como lógica del antagonismo entre los Estados. Pero los eventos del terrorismo globalizado, derrumbaron las convicciones del viejo y respetado maestro. En una de sus últimas entrevistas declaró:

«No sabría decir cómo será el Tercer Milenio. Mis certezas caen y solo agita mi cabeza un enorme enorme punto de interrogación: ¿será el milenio de la guerra de exterminio o el milenio de la concordia entre los seres humanos?».

Al final de su vida, el gran historiador Arnold Toynbee (+1975), después de haber escrito diez tomos sobre las grandes civilizaciones históricas, dejó consignada esta opinión sombría en su ensayo autobiográfico Experiencias, de 1969:«Viví para ver el fin de la historia humana tornarse una posibilidad intra-histórica capaz de ser traducida en hechos, no por un acto de Dios sino del hombre».

Las advertencias de Martin Rees, astrónomo real del Reino Unido son muy serias. Con base en muchos conocimientos a los que tiene acceso afirma en su libro La Hora Final: alerta de un científico (2005): «La humanidad está en mayor peligro del que haya estado en cualquier otra época de su historia… nuestra oportunidad de sobrevivir hasta el fin de este siglo no pasa del 50% » (203.205) .

También es momento de citar, por su gran autoridad, la advertencia de uno de los mayores historiadores del siglo XX, Eric Hobsbawn, en su conocido libro-síntesis La Era de los Extremos (1994). Concluyendo sus reflexiones, considera:

«El futuro no puede ser la continuación del pasado… Nuestro mundo corre el peligro de explosión e implosión… No sabemos hacia donde vamos. Sin embargo una cosa es clara: si la humanidad quiere tener un futuro que valga la pena, no puede ser a base de prolongar el pasado o el presente. Si tratamos de construir el tercer milenio sobre esta base, vamos a fracasar. Y el precio del fracaso, o sea, de la alternativa a un cambio de la sociedad, es la oscuridad» (p.562).

La pandemia de la Covid-19 nos deja una grave advertencia: si continuamos agrediendo la naturaleza y a la Tierra puede sucedernos algo todavía peor: otros virus más letales que el de la Covid-19 podrán asaltarnos. Esta situación suscita una indagación humanista y filosófica: ¿es posible tener todavía esperanza en el ser humano, en el sentido de ver y sentir al otro como hermano y hermana? ¿Puede él mejorar desde el punto de vista de las relaciones sociales, de la moralidad y de la humanidad o estamos condenados a vivir nuestra tragedia histórica hasta el fin, hasta nuestra autodestrucción?

El Papa Francisco en sus encíclicas ecológicas no excluye semejante tragedia (Cf. Laudato Si n.161).Seguramente no hay ninguna respuesta cabal para interrogaciones tan radicales, pero si en la pos-pandemia no iniciamos una transformación sustancial en la forma de producir, distribuir, consumir y en la forma de relacionarnos con la naturaleza, entonces sí podemos vernos sorprendidos con la destrucción de gran parte de la humanidad, o de toda ella. La Madre Tierra, entre dolores por perder hijos e hijas queridos pero rebeldes, continuará su trayectoria alrededor del Sol, pero sin nosotros.*

Leonardo Boff, ecoteólogo, filósofo ha escrito El doloroso parto de la Madre Tierra: una sociedad de fraternidad sin fronteras y de amor y amistad social, que será publicado en breve por la editorial Vozes.

Traducción de Mª José Gavito Milano

Fra Éloi Leclerc che ha scoperto la fraternità di San Francesco a Buchenwald e Dachau. E l’ha trasmessa a Papa Bergoglio (di Leonardo Boff)

Di redazione – 31/01/2021 Faro di Roma

La figura del francescano francese Éloi Leclerc, autore del best-seller “La sapienza di un povero”, morto nel 2016 all’età di 95 anni nella casa di riposo delle Piccole Sorelle dei Poveri a Saint-Servan, in Francia, è evocata da Leonardo Boff, il più grande teologo brasiliano, in un saggio sulla fraternità umana nell’ottica dell’enciclica Fratelli tutti di Papa Francesco, ospitato da RaiNews nel blog Confini di Pierluigi Mele.

Nel testo, Boff propone una vera e propria etica della fraternità universale. È l’utopia di Francesco d’Assisi, di cui frate Éloi si è fatto cantore sino agli ultimi giorni della sua vita, che è stata come spezzata in due parti ben distinte: una prima, quella della giovinezza e della formazione francescana, culminata nell’esperienza del dolore e della crudeltà, con l’internamento nei lager tedeschi sino alla fine della guerra; la seconda totalmente consacrata alla testimonianza di un mondo diverso, che nasce dal riconoscere la bontà originaria della creazione di Dio: un riconoscimento che diventa chiamata per l’uomo ad accogliere la fraternità che gli è donata e che chiede di essere accolta con gratitudine.
La seconda parte della riflessione di Boff sarà pubblicata nei prossimi giorni sempre dal blog Confini. Di seguito le prime pagine del saggio di Boff

Il tema della fraternità universale è stata la preoccupazione insistente di uno dei migliori conoscitori degli ideali di Francesco di Assisi: il francese Eloi Leclerc in molte delle sue opere, specialmente nella “Saggezza di un povero” (Parigi 1959) e “Il Sole nasce ad Assisi” (Parigi 1999). Non parla in modo teorico ma da una terrificante esperienza personale. Giovane frate francese, anche se non ebreo, fu portato in Germania precipitando nell’inferno dei campi di sterminio nazisti a Buchenwald e Dachau. Ha conosciuto la banalità del male, le uccisioni compiute dalle SS per il semplice gusto di uccidere, le torture e le umiliazioni che segnavano la sua anima come ferro rovente.

Dopo la Shoah è possibile la fraternità umana?

Scosso nella fede nell’essere umano e dubitando dell’intero ideale di una fraternità umana, cercò disperatamente un raggio di luce che provenisse dal nulla. Anche dopo la sua liberazione per opera degli Alleati nel 1945, iniziò ad avere paura di ogni essere umano. Confessa: “di notte, mi svegliavo di soprassalto, il sudore colava e la mia anima si riempiva di paura; quelle immagini di orrore ritornavano sempre e mi perseguitavano; non potevo cancellarle” (p.33). E continua: “Che il Signore mi perdoni, se a volte di notte, questo vecchio che sono diventato, alza gli occhi inquieti al cielo, cercando un poco di luce” (p.31).

Caricava dentro di se i carnefici nazisti che lo perseguitavano e li suscitavano terrificanti domande sul destino umano e la sua capacità di distruggere vite indifese. Lo stesso trauma, più che psicologico, che invade e distrugge ogni essere umano dentro e fuori, è stato vissuto dal domenicano brasiliano padre Tito Alencar, che è stato barbaramente torturato dal delegato di polizia Fleury. Ha interiorizzato la sua immagine perversa in una forma tale da sentirsi sempre perseguitato da lui fino a quando, non sopportandolo più, ha posto fine alla sua vita, preferendo morire piuttosto che vivere una tortura permanente. Questa terribile esperienza è stata vissuta anche da padre Eloi Leclerc che, dopo una lunga e dolorosa riflessione, ci ha donato una piccola luce tremula indicando la possibilità di una fraternità universale, ispirata nei poverelli di Assisi.

In mezzo all’agonia: il Cantico delle Creature

È stato l’incontro con questa figura e con il suo esempio che ha fatto sì che alcuni raggi di sole apparissero nella sua anima ossessionata, facendogli sopportare le immagini dell’inferno umano. Narra di un fatto misterioso accaduto sul treno scoperto e carico di prigionieri che per 28 giorni da Buchenwald viaggiò da un luogo a un altro fino a fermarsi a Dachau, alla periferia di Monaco. C’erano tre confratelli, uno dei quali agonizzante. Nel mezzo dell’inferno irruppe qualcosa dal cielo. Senza sapere perché, mossi da un impulso superiore, iniziarono a cantare con voci quasi impercettibili il Cantico delle Creature di San Francesco. La fitta oscurità non poteva impedire la luce del Signore e del fratello Sole e la generosità della madre e della signora Terra. Nel Cantico si celebrano l’incontro dell’ecologia interiore con l’ecologia esteriore e il rapporto tra Cielo e Terra, da cui nascono tutte le cose. La domanda che sempre attraversava la sua gola: è possibile la fraternità tra gli esseri umani e con gli altri esseri della creazione? Questa esperienza tra agonia e abbaglio non potrebbe contenere un’eventuale risposta piena di speranza? Almeno si è aperto un tremulo lampo. Tale shock esistenziale lo motivò a studiare e ad approfondire quella che sarebbe stata la singolarità di questa figura assolutamente eccezionale nell’insieme delle agiografie.

La scoperta della fraternità nel volto del Crocifisso

Leclerc descrive, allora, il processo di costruzione della fraternità universale nella storia di Francesco di Assisi. Figlio di un ricco mercante di stoffe, considerato il re della gioventù dorata della città che viveva di feste e abbuffate, cominciò improvvisamente a rendersi conto della futilità di quella vita. Passava ore nella cappella di San Damiano, contemplando il volto dolce e tenero di un crocifisso bizantino. Qualcosa di simile faceva Dostoievsky: una volta l’anno viaggiava fino a Dresda in Germania per contemplare in una chiesa, per ore, la bellezza di un quadro di Maria straordinariamente sbalorditivo. Aveva bisogno di questa contemplazione per placare la sua anima tormentata. Nel romanzo I fratelli Karamasov ha lasciato questa frase stimolante: “la bellezza salverà il mondo”.

Così fu la dolcezza e lo sguardo misericordioso del Cristo bizantino che, similmente a Dostoevskij, conquistò quel giovane in profonda crisi esistenziale, cambiando il destino della sua vita. Lo convinse la fede nel Creatore che creò una fraternità fondamentale, facendo sì che tutti gli esseri, piccoli e grandi, inclusi gli umani e lo stesso Gesù di Nazareth, fossero tutti originati dalla polvere, dall’humus della Terra. Tutti hanno la stessa origine, formano una fraternità terrena.

In questo contesto di umiltà vale la pena ricordare ciò che San Paolo scriveva ai lettori della sua lettera agli Efesini: “Abbiate gli stessi sentimenti che aveva Cristo. Essendo Dio, non faceva caso alla sua condizione divina; si fece ultimo e assunse la condizione di servo per solidarietà con gli esseri umani; si presentò come un uomo semplice; si umiliò obbedientemente fino alla fine e alla morte in croce” (la più umiliante delle pene imposte ai sovversivi: Flp 2,5-8).

Alla luce di queste intuizioni, Francesco dimenticò la sua condizione di figlio di un ricco mercante, scoprì l’origine comune di tutti gli esseri, dalla polvere della terra, dal suo humus e contemplò l’umiltà di Cristo ritratto nel sereno e dolce volto del crocifisso bizantino. Siccome era concreto e risoluto in tutto ciò che si proponeva, ne trasse subito una conclusione: mi unirò solidariamente a coloro che sono più vicini al Crocifisso: i lebbrosi e con loro vivrò quello che ci fa, per la creazione, fratelli e sorelle e creerò una fraternità radicale con loro. Confessa nel suo testamento: “quella che prima mi sembrava amarezza ora emerge come dolcezza”. Conosciamo il resto della saga del Sole di Assisi come la chiama Dante nella Divina Commedia.

Tuttavia, Eloi Leclerc non si accontentò con l’esperienza illuminante del Cantico delle Creature. Una domanda angosciante non gli dava tranquillità: qual è l’ostacolo maggiore che impedisce la fraternità umana e con tutte le creature? Quale energia perversa è questa che produce i massacri e l’eliminazione sommaria di persone, considerate inferiori o subumane, come avvenne nei campi di sterminio? È giunto a questa conclusione: è la volontà di potenza.

Dove predomina il potere, non c’è né amore né tenerezza

Come aveva già percepito C.G. Jung, questa volontà di potenza costituisce l’archetipo più pericoloso dell’essere umano, perché gli dà l’illusione di essere come Dio, disponendo a suo piacimento della vita e della morte degli altri. E concludeva: “dove predomina il potere non c’è tenerezza né amore”. Quando diventa assoluto, il potere si rivela micidiale ed elimina tutti quelli che fanno sentire un’altra voce (p.30). Ora, le nostre società storiche (con l’eccezione dei popoli originari) sono strutturate intorno alla volontà del potere-dominio e di sottomissione di tutto ciò che si presenta: l’altro, i popoli, la natura e la vita stessa. Egli introduce la grande divisione tra quelli che hanno potere e quelli che non l’hanno.

Finché prevarrà il potere-dominio come asse strutturante di tutto, non ci sarà mai fraternità tra gli esseri umani e con il creato. Poiché quest’archetipo è umano, è latente dentro ciascuno di noi. In noi si nascondono un Hitler, uno Stalin, un Pinochet e un Bolsonaro. Lo stesso Leclerc confessa: “Mi sono sentito risvegliare in me stesso, la bestia assetata di vendetta” (p.32). Dobbiamo mettere sotto un severo controllo questa figura funesta che vive in noi, se vogliamo mantenere la nostra umanità. Se ci consegniamo alla seduzione del potere-dominio, rompiamo tutti i legami e l’indifferenza, l’odio e la barbarie possono occupare l’intero spazio della coscienza, come sta accadendo in diversi paesi del mondo, specialmente tra noi in Brasile. Allora emergono le sinistre figure, persino necrofile, menzionate.

Questo fatto drammatizza ulteriormente la domanda audacemente proposta da Papa Francesco in Fratelli tutti: l’urgenza della fraternità universale e dell’amore senza frontiere. Saranno possibili o costituiscono una mera e santa ingenuità? O forse sia un appello tra disperante e speranzoso, comprensibile di fronte a quanto più volte ripetuto da Papa Francesco: “O ci salviamo tutti o nessuno si salva”. Può darsi che ci sia offerta dalla Terra stessa, chissà, dall’universo stesso, una definitiva chance: o cambiamo e così ci salveremo o la Terra continuerà a girare intorno al sole, ma senza di noi.

Due anni fa, nel febbraio 2019, Papa Francesco, in visita negli Emirati Arabi Uniti, firmò ad Abu Dahbi un importante documento con il Grande Imam Al Azhar Amad Al-Tayyeb “Sulla fraternità umana in favore della pace e della comune convivenza”. In seguito, l’ONU ha stabilito il 4 febbraio come la Giornata della fraternità umana.

Sono tutti sforzi generosi che mirano, se non a eliminare, almeno a minimizzare le profonde divisioni che prevalgono nell’umanità. Aspirare a una fraternità universale sembra essere un sogno lontano, ma sempre desiderato.

Leonardo Boff

San José, la personalización del Padre celeste, es la presencia silenciosa de aquel que se hizo padre de Dios humanado

 Entrevista especial con Leonardo Boff* 

Para el teólogo, San José es el santo de los anónimos, de los trabajadores y de aquellos que asumen su misión. Y va más allá: mantiene que la Trinidad está completa en la encarnación en la Sagrada Familia.

Por: João Vitor Santos | 29 Diciembre 2020 – IHU (Instituto Humanitas Unisinos-RS)

“Él es el santo de los anónimos, de los trabajadores que hablan con las manos, delsilencio activo y de la discreción”. Así es como el teólogo Leonardo Boff define a José, el esposo de María, aquel que asume la paternidad terrena de Jesús. Así como el Papa Francisco, Boff llama la atención acerca del coraje de ese judío, un hombre que recibe a una mujer embarazada y toma para sí todas las responsabilidades paternas, por grandes que sean los desafíos. Coraje y acogida que el Papa resalta y quiere animar en todos al instituir el año 2021 como el año de san José, a través de la Carta Apostólica Patris corde- Con corazón de Padre. “De él no tenemos ninguna palabra, solo sueños. Hoy, la humanidad está recogida, ocasión para pensar sobre el sentido de la vida y de nuestra relación con la Tierra. San José es el santo de la familia reunida, como actualmente las familias lo están en sus casas para protegerse de la contaminación de la covid-19”, dice Boff.

En la entrevista que sigue, concedida por e-mail a IHU On-Line, el teólogo recupera al José histórico e indica en él elementos cruciales que nos den ánimo, “Necesitamos padres que acojan a los desamparados y que promuevan iniciativas en su calle y en su barrio para atender a quienes no pueden defenderse, como ocurrió ejemplarmente en el barrio Paraisópolis de São Paulo y en la favela da Maré de Río de Janeiro”, alerta. Y añade: “No existe solamente el regazo cálido de la madre. El padre es responsable del paso hacia el mundo de los otros, donde hay diferencias, tienen que respetarse ciertos límites y aprender a convivir pacíficamente. No es una tarea fácil, pero es imprescindible para no dejar marcas para siempre”.

Boff recupera la teología en torno a ese personaje del cual no tenemos ni una palabra en los registros canónicos. Es el llamado silencio, pero que no tiene nada de omisión. “En silencio es como vemos mejor, escuchamos la llamada del corazón y nacen visiones que dan sentido a la vida y nos alimentan la esperanza. No fue diferente con el padre trabajador José”, explica. Además, Boff dice que no podemos ignorar que Dios se hace humano y, en su interpretación, la Trinidad se personifica en la familia terrena de Cristo. “San José habla porque es el portador de este misterio abisal en el que el Padre habita. José es la persona que muestra, por su silencio, el misterio del Padre. Él acaba siendo la sombra del Padre, la propia personificación terrestre del Padre celeste”, sostiene.

Para él, sólo quien es divina es capaz de engendrar lo Divino. “Fue lo que ocurrió con María. Si ella no hubiera dicho “fiat”, hágase, el Hijo no habría sido concebido y nacido de ella. Esa parte divina de María es raramente asumida por las mujeres que siguen todavía rehenes de la cristología, de Cristo, olvidando que sin María no habría Cristo”, advierte. O sea, ya hemos asumido a Cristo como Dios encarnado, pero todavía nos falta asumir esta mirada sobre María. “¿Y San José, queda fuera?”, pregunta. “Mi tesis es que toda la Familia divina se autocomunicó al mundo”. Así se cierra el círculo: La Familia divina está para siempre en la familia humana que fue asumida por María, por Jesús y por José”.

Siga la entrevista.

IHU On-Line – El Papa Francisco convocó el 2021 como un año especial dedicado a San José¿Cómo recibió usted esta noticia de que san José puede inspirarnos en tiempos de crisis?

Leonardo Boff – La recibí con sorpresa y alegría. Sorpresa porque el Magisterio habló sólo tardíamente de San José, y con alegría aporque soy devoto de este santo y le dediqué muchos años de investigación en los mejores centros teológicos del mundo, hasta en Rusia y China. Considero que mi libro San José: la personificación del Padre(Petrópolis: Vozes, 2005) es uno de los mejores y más creativos que he escrito. 

Él es el santo de los anónimos, de los trabajadores que hablan con las manos, del silencioactivo y de la discreción. No tenemos ninguna palabra suya, solo sueños. Hoy que toda la humanidad está recogida, es una buena ocasión para pensar sobre el sentido de la vida y de nuestra relación con la Tierra. San José es el santo de la familia reunida, como actualmente las familias lo están en sus casas para protegerse de la contaminación de la covid-19.

En este momento de crisis, él nos ofrece algunas virtudes, bien acentuadas por el Papa Francisco, especialmente como “padre de acogida y padre de valentía creativa”, pues muchos están desamparados y con gran abatimiento hasta el punto de derrumbarse. Necesitamos padres que acojan a los desamparados y que promuevan iniciativas en su calle y en su barrio para atender a quienes no pueden defenderse, como ocurrió ejemplarmente en el barrio Paraisópolis de São Paulo y en la favela da Marè de Río de Janeiro.

En la Carta Apostólica “Patris corde – Con corazón de Padre el Papa describe a San José y anuncia el año de 2021 como un año dedicado a su figura.

IHU On-Line – ¿Qué lectura hace usted de la Carta Apostólica “Patris corde – Con corazón de Padrefirmada por el Papa que dedica el año 2021 a San José? ¿Qué señales emite Francisco con este documento y esta propuesta? 

Leonardo Boff – Con el título “Padre de corazón, el Papa, de forma nueva y creativa, quiere evitar tantos títulos que la tradición teológica ha dado a San José, no todos muy dignos: padre putativo, padre nutricio, padre legal, padre matrimonial y otros. La expresión “Padre de corazón” evita todo eso y muestra que por el corazón y el amor a María y a Jesús él se hizo realmente padre, asumiendo todas las responsabilidades. Los evangelios no lo califican, apenas se refieren con naturalidad a Jesús como “el hijo del carpintero” (Mt 13,54-56); “¿no es el hijo de José, no conocemos a su padre y a su madre?” (Jn,6,41-42)?

La Carta Apostólica Patris corde es un documento relativamente corto, de cuño pastoral y espiritual. Presenta las virtudes de José en número de siete: padre amablepadre de ternurapadre de obedienciapadre de acogidapadre de valentía creativapadre trabajadorpadre en la sombra. Si miramos bien, son virtudes transculturales, que están presentes en las comunidades humanas, aunque cada una de ellas reciba una concreción propia. El Papa comenta cada una de ellas en términos existenciales aplicándolas a las familias de hoy. Vivimos en una sociedad sin padre o con padre ausente. El Papa se da cuenta de la importancia fundamental de la figura del padre en la construcción de la personalidad de los hijos e hijas, especialmente en el respeto al otro y el sentido de los límites.

No existe solamente el regazo cálido de la madre. El padre es responsable del paso hacia el mundo de los otros, donde hay diferencias y conflictos, tienen que respetarse ciertos límites y aprender a convivir pacíficamente. No es una tarea fácil, puede ser hasta antipática, pero es imprescindible para no dejar marcas en sus hijos e hijas para siempre. Esto está entre líneas en la Exhortación Patris corde. En este aspecto no hay mayores novedades teológicas, cosa que aparece mejor en la Redemptoris Custos del 15 de agosto de 1989, una Exhortación Apostólica de Juan Pablo II. En ella hace una afirmación arrojada, en el nº 21, al sustentar que la paternidad humana de San José viene asumida en el misterio de la encarnación, señalando así una cierta dimensión hipostática.

IHU On-Line – ¿Qué es ser un “padre de corazón”? ¿Cuál es la importancia de esa figura en nuestro tiempo?

Leonardo Boff – Vivimos en una sociedad dominada por la inteligencia instrumental analítica con la cual hemos cambiado la faz del planeta, introduciendo profundas modificaciones en la naturaleza y en la sociedad mundial, algunas positivas, como los antibióticos y los medios de comunicación, y otras cuestionables. En la Laudato Si’ se hace una severa crítica de la dictadura de la tecnociencia asentada exclusivamente en la inteligencia intelectual y eficientista. Nos ha traído muchas comodidades humanas, pero ha vuelto las relaciones funcionales y frías. Faltó el corazón. Sabemos que el corazón es sede de la empatía, del sentimiento profundo, de la solidaridad, de la compasión y principalmente del amor, de la espiritualidad y de la ética, en una palabra: de lainteligencia cordialemocional y sensible.

Esta surgió hace 220 millones de años con la irrupción del cerebro límbico de los mamíferos. Al dar a luz a su cría, la aman, la cuidan y la defienden. La razón intelectual transformada en instrumental-analítica apareció con el cerebro neocortical hace 7-8 millones de años. Es la más reciente pero no la más decisiva para la existencia humana; la necesitamos para ocuparnos de la complejidad de nuestras sociedades, pero no a costa de la empatía, de la gentileza y de la ternura

Olvidamos que somos mamíferos sensibles y racionales. Ha habido un desencuentro entre las dos inteligencias. La intelectual y analítica reprimió la inteligencia emocional, la más profunda y ancestral en nosotros, pues se alegaba que ella interfería en la mirada objetiva de la ciencia. Hoy sabemos que nunca ha existido una inteligencia fría y absolutamente objetiva. El ser humano está siempre presente con sus sentimientos e intereses. El desafío actual consiste en recuperar la razón sensible y enriquecer la razón intelectual. No basta saber, necesitamos sentir el grito del pobre y el de la Tierra. Este sentimiento, ausente en gran parte de nuestra cultura, unido a la inteligencia intelectual, nos podrá salvar del actual derrumbe de nuestro paradigma científico-técnico. Este no tiene sentimientos ante el dolor humano y el de la naturaleza. O recuperamos la razón cordial y sensible o asistiremos al asalto cada vez más insensible y avasallador de la razón científico-técnica sobre la naturaleza, con el peligro de poner la vida del planeta en un proceso de erosión.

El desafío actual consiste en recuperar la razón sensible y enriquecer la razón intelectual. No basta saber, necesitamos sentir el grito del pobre y el de la Tierra – Leonardo Boff.

De aquí la importancia de rescatar los derechos del corazón, tan ejemplarmente vividos por el Papa Francisco en sus prácticas con los pobres y con la Madre Tierra, expresadas maravillosamente en sus dos encíclicas ecológicas Laudato Si’ y Fratelli tutti.

IHU On-Line – El Papa Francisco se ha referido muchas veces, especialmente a través de la figura de Nuestra Señora de Guadalupe, la necesidad de no volvernos una sociedad del ‘desmadre’ [que olvida la memoria de la madre]. ¿Qué significa esto? 

Leonardo Boff – Uno de los temas más queridos del Papa es el de la ternura. Ella debe formar parte del comportamiento principal de la pastoral hasta el punto de hablar de la urgencia de una revolución de la ternura. Ya en la Fratelli tutti se dice que “hay lugar para el amor con ternura hacia los más pequeños y más débiles, a los más pobres” (n. 194). La ternura es una relación dulce, suave como la mano que acaricia. Es una derivación del cuidado esencial, el verdadero título de la Laudato Si: sobre el cuidado de la Casa Común. Todos los seres humanos somos portadores de cuidado y de ternura. Pero ella adquiere una mayor densidad en las mujeres. Ellas son las que cuidan durante nueve meses la vida que crece dentro de ellas. Y después, el cuidado y la ternura que dan a sus hijos e hijas los hace crecer sin miedos existenciales.

El Papa Francisco vive personalmente este enternecimiento maternal con los pobres y refugiados venidos de África y con los de América Latina que quieren ir a Estados Unidos, y extiende el cuidado a nuestra relación con la naturaleza y a todos los seres considerados como hermanos y hermanas en la gran Casa Común. María vivió este cuidado hacia el hijo que crecía dentro de ella, y durante toda la vida hasta el pie de la cruz. Esto debe ser asumido por los seguidores de su Hijo, que fue educado en este cuidado y que mostró un cuidado especial con los enfermos y empobrecidos. Esta actitud debería ser vivida por la Mater Ecclesiae, fuera de os burocratismos y ritualismos que se ejercen casi mecánicamente sin implicación personal. De aquí la importancia que tributa a María en las actitudes de la Iglesia, a veces demasiado doctrinaria y ritualista.

IHU On-Line – ¿Quien fue San José? ¿Cómo comprender esa figura en su tiempo, un hombre judío que acaba acogiendo una mujer encinta?

Leonardo Boff – El José de la historia es un artesano, un padre, un esposo y un educador. No sabemos sus orígenes. San Matedice que su padre fue Jacob (Mt 1,16). San Lucas refiere que fue Elí (Lc 3,23). Es decir, no lo sabemos exactamente, ni como fue su fin. Solo sabemos que no viene del mundo de las letras (escribas), ni de las leyes (fariseos), ni de la burocracia estatal (cobradores de impuestos y los saduceos), ni de la clase sacerdotal y levítica. Es un interiorano, morador de un pueblo desconocido, Nazaret. Llamar a alguien nazareno, como a José y después a Jesús, equivalía a llamarlo “donnadie y pobretón”, como aparece en el evangelio de San Juan, que algunos renombrados exégetas sustentan que es la interpretación correcta.

Su profesión, en griego es tékton, nombre genérico para alguien que trabaja la madera, un carpintero multifuncional, pues construía casas, tejados, yugos, muebles, ruedas, estantes, carros de bueyes. Sabía también trabajar con piedras, construyendo muros y sepulturas, y manejaba el hierro para hacer azadas, palas, clavos y rejas. Jesús fue iniciado en la profesión del padre, pues le llaman “el hijo del carpintero” (Mt 13,55). Nadie vivía solo de una profesión. Casi todos trabajaban en el campo, cultivando frutas y legumbres, en una tierra considerada todavía hoy como una de las más fértiles del mundo. También cuidaba del pastoreo de cabras, de ovejas y de ganado. Todo esto está implícito en la profesión de Jesús como tékton, un factotum.

El padre valiente

Ya nos hemos referido a José como padre y como esposo. Es una persona valiente que acogió a una joven encinta y la llevó a su casa, Dios sabrá los comentarios en el pequeño pueblo donde todos saben todo de todos. No lo hizo sin preocupación. Se dice que era un “hombre justo” (Mt 1,19a). El sentido no es el mismo que le damos nosotros, como aquel que da valor exacto a las personas y a las cosas y que actúa correctamente. Bíblicamente el justo es también esto, pero principalmente es una persona piadosa, que vive el orden del amor a Dios, a las tradiciones del pueblo y frecuenta la sinagoga semanalmente. Quien vive así se transforma, bíblicamente, en un justo, es decir, en una persona que irradia socialmente y por su ejemplo puede volverse un líder espiritual.

Esta atmósfera hizo de él un educador, especialmente del niño que crecía en sabiduría y gracia. Lo inició en las tradiciones y fiestas del pueblo, como hace todo padre en cualquier lugar. Si Jesús en la vida pública predica el amor incondicional y llama a Dios “Abba” (papá), fue en la carpintería de José y junto con Maria donde experimentó esta intimidad. Jesús vio esa actitud en su padre y la asumió como experiencia típica suya. 

Si Jesús en la vida pública predica el amor incondicional y llama a Dios “Abba” (papá), fue en la carpintería de José y junto con María donde experimentó esta intimidad – Leonardo Boff.

IHU On-Line – ¿Por qué en los Evangelios y demás libros del Segundo Testamento no se oyla voz de José? ¿Cómo podemos interpretar el silencio de José?

Leonardo Boff – El silencio de José no es el mutismo de alguien que no tiene nada que decir. Es un trabajador que habla con las manos y con el ejemplo (justo). No es el absentismo de un alienado que no capta lo que está pasando con él. Él sabe, como esposo, padre y educador cual es la misión que tiene que cumplir. Está siempre presente cuando su presencia es necesaria: en el embarazo, en el parto, al escoger el nombre del bebé, en la hora del bautismo judaico (circuncisión), en la huida a Egipto, en buscar un lugar donde vivir, Nazaret, en la iniciación de Jesús en las tradiciones religiosas de su pueblo, yendo al templo a los 12 años.

El silencio de José no es el mutismo de alguien que no tiene nada que decir. Es el de un trabajador que habla con las manos y con el ejemplo (justo) – Leonardo Boff.

Estas acciones se expresan más por gestos que por palabras. Paul Claudel, que amaba mucho a San José debido a su silencio, escribía en 1934 a un amigo: “El silencio es el padre de la Palabra. Ahí en Nazaret hay solo tres personas muy pobres que simplemente se aman. Ellos van a cambiar el rostro de la Tierra”.

El silencio de José representa nuestra cotidianidad. Gran parte de nuestra vida sucede en el seno de la familia y en el trabajo. Lógicamente hay demasiadas palabras. Pero cuando tenemos que oír al otro guardamos silencio. Cuando trabajamos no conversamos ni discutimos. El trabajo sólo se hace bien cuando nos concentramos, silenciosamente. Tenemos también nuestro mundo interior, nuestros sueños, nuestras preguntas y preocupaciones. Guardando silencio vemos mejor, escuchamos lo que nos dice el corazón y nacen visiones que dan sentido a la vida y nos alimentan la esperanza. No fue diferente con el padre y trabajador José.

Los sueños de José

Pero hay una razón más profunda que a la teología le corresponde investigar. El Padreeterno es el misterio absoluto para el cual no hay palabras. Él no habla. Quien habla es el Hijo. Pero como dijo Jesús, su Padre trabaja y él también. Lo inefable se expresa por lo más profundo que existe en nosotros que es, según psicólogos como C. G. Jung, el inconsciente universal. Su forma preferida de comunicación es a través de los sueños y de los Grandes Sueños. José de Nazaret los tuvo. Es la morada del misterio, del Padre delHijo en la fuerza del Espíritu.

San José no habla porque es el portador de este misterio abisal en el cual el Padre habita. José se hace la persona que representa, por su silencio, el misterio del Padre. Él acaba siendo la sombra del Padre, la propia personificación terrestre del Padre celeste. Este es el sentido secreto del silencio de José, adecuado al misterio que pide silencio reverente porque ninguna palabra lo podrá expresar. .

San José no habla porque es el portador de este misterio abisal en el cual el Padre habita – Leonardo Boff.

IHU On-Line – ¿Quiere usted decir que José es la personificación del Padre? 

Leonardo Boff – La tesis central de mi libro es que Dios se autocomunica así como es. Si es Trinidad de Personas que están eternamente juntas y actúan juntas según su singularidad personal, así se autocomunican al mundo. Sostengo que la primera Persona divina en venir a este mundo fue el Espíritu SantoSan Lucas 1,35 dice claramente que el Espíritu vino sobre María y armó su tienda sobre ella (episkiásei), esto significa que comenzó a morar definitivamente en ella.

Por detrás está el verbo skené que significa tienda, morada. Es la misma palabra que usa San Juan para la encarnación del Verbo, del Hijo (eskénosen). Aplicando el concepto a la venida del Espíritu Santo sobre María equivale a decir que la asumió y la elevó a su altura divina. Por eso, consecuentemente dice: “por causa de esto (dià óti) el Santo engendrado será llamado Hijo de Dios” (Lc 1,35).

Solamente quien fue hecha divina podrá engendrar al Divino. Fue lo que ocurrió con María. Si ella no hubiese dicho “fiat”, hágase, el Hijo no habría sido concebido y nacido de María. Esa parte divina de María es raramente asumida por las mujeres que siguen siendo rehenes de la cristología, de Cristo, olvidando que sin María no habría Cristo. De la encarnación del Hijo no hay duda, pues se transformó en doctrina dogmática en todas las iglesias cristianas. Y San José, ¿quedó fuera? Mi tesis es que toda la Familia divina se autocomunicó al mundo. El Padre, misterio absoluto que guarda un eterno silencio (quien habla es el Verbo, el Hijo), encontró la persona adecuada que podía acoger su presencia entre nosotros en San José, el hombre del silencio y del trabajo. San José, según esta comprensión, es la personificación terrestre del Padre celestial.

Equilibrio perfecto entre la Familia divina y la familia humana

Ahora tenemos un equilibrio perfecto porque Dios-Trinidad se autocomunicó totalmente a nosotros: a María por el Espíritu Santo, a Jesús por el Hijo, el Verbo, y a San Josépor el Padre. Dios es así, comunión de Personas que eternamente están juntas (pericoresis) en amor mutuo y en mutua entrega de uno a otro.

Así se cierra el círculo: la Familia divina está para siempre en la familia humana que ha sido asumida por María, por Jesús y por José. Pertenecemos eternamente al Reino de laTrinidad, hechos Dios por participación, correspondiendo a cada una de las divinasPersonas en su singularidad. 

Quiero aclarar que esto no es todavía doctrina, es un teologúmeno, es decir, una reflexión teológica bien fundada que un día podrá ser asumida por toda la comunidad cristiana.

IHU On-Line – Una de las escenas más conmovedoras de la natividad es el viaje de José y María a Belén¿Cómo interpreta usted este pasaje? ¿Cuáles son las preguntas de fondo existentes allí que normalmente son borradas?

Leonardo Boff – Ese viaje de Nazaret hasta Belén debe ser correctamente interpretado. El emperador Cesar Augusto decretó realizar un censo. La finalidad no era saber cuántos habitantes había en el imperio, sino la de establecer un impuesto por cada persona. Este impuesto anual era para mantener la infraestructura de sacrificios al emperador, que se presentaba como Dios. Los judíos no podían aceptar semejante blasfemia, pues implicaba reconocer un Dios que no era el único verdadero, Yavé.

Por eso hubo muchas revueltas y la última, en el año 67, significó la total destrucción del pueblo y del templo. Los que quedaron fueron llevados como esclavos fuera de Judea yobligados a construir el canal de Corinto, existente hasta hoy, que une el Adriático con el Mediterráneo.

José y Marítuvieron que someterse a ese edicto. Como no había lugar en las hospederías de la región, no les quedó otra alternativa que refugiarse en una pesebrera de animales. Allí nació Jesús, fuera de la comunidad humana y entre los animales. Aquel que vino de la oscuridad fue el primero en ver “la Luz verdadera que ilumina a cada persona que viene a este mundo” (Jn 1,9).

IHU On-Line – Otra escena inolvidable es la huida de José y María a Egipto, ya con el niño Jesús. ¿Podría explicarnos este otro momento y lo que él revela sobre elentendimiento de José acerca del poder político, especialmente de Herodes?

Leonardo Boff – Herodes era un rey sanguinario y temeroso de perder el trono. Sabiendo que había nacido un niño de la descendencia David, eventual sucesor del trono, mandó matar a todos los niños menores de dos años para asegurarse así de no tener pretendientes. El genocida así lo hizo. Y las Escrituras traen una de las más conmovedoras expresiones de las madres que perdieron a sus hijos: “En Ramá se oyó una voz, mucho llanto y muchos sollozos: es la madre que llora a sus hijos muertos y no quiere ser consolada porque los perdió para siempre” (cf. Mt 2,28).

Cuántas madres hoy en la Baixada Fluminense lloran a sus hijos inocentes muertos por la policía cuando estaban jugando o simplemente conversando en la puerta de casa. Sabiendo cuan sanguinario era Herodes, José tomó a María y a Jesús, atravesó el desierto, con todos los peligros que los evangelios apócrifos relatan, y llegó con ellos a Egipto, país odiado por los judíos por el tiempo de esclavitud que sufrieron allí. Solamente cuando se certificó que Herodes había muerto, volvió y fue a esconderse en un pueblo desconocido al norte, en Nazaret, para estar allí finalmente seguros.

IHU On-Line – ¿Qué narrativa se hace de San José hasta el decreto Quemadmodum Deusfirmado el 8 de diciembre de 1870 por Pío IX, en el que se declara a José Esposo de Maríy Patrono de la Iglesia Católica? ¿Qué cambia en la historia contada sobre José después de ese decreto?

Leonardo Boff – De modo general San José nunca tuvo centralidad en la Iglesia latina. Casi todo se concentraba en Jesús y en María. Solo en el siglo VIII se empezó cierto culto a San José. A partir de los años 800 aparecen los primeros sermones, pues la Iglesia no sabía qué hacer con alguien que no había dicho ni una palabra y había tenido solamente sueños. Sólo en 1870 fue proclamado patrono de la Iglesia Universal, no por el Papa Pío IX, sino por un decreto de la Congregación de Ritos.

Pío XII proclamó el día primero de mayo, como día de San José, obrero, pero fue el Papa Juan XXIII quien incluyó su nombre en el canon de la misa, “San José, Esposo de María”. El verdadero culto a San José, como trabajador o como patrono de la buena muerte, fue durante siglos venerado por el pueblo que conocía los apócrifos, llenos de detalles de la vida cotidiana de Jesús, que inspiró a los artistas renacentistas y hasta la actualidad, como entre otros ‘La historia de José, el carpintero’ y ‘Diálogos de Jesús, María y José’. Son conmovedoras estas palabras de Jesús en La historia de José, el carpintero: “Viendo que expiraba, me eché sobre el cuerpo de mi padre José, cerré sus ojos, cerré su boca y me levanté para contemplarlo”. Más tarde confió a los Apóstoles,“cuando iban a sepultarlo, no me pude contener, me lancé sobre su cuerpo y lloré largamente”.

San José, a causa de la devoción popular ‒ es el patrono del Estado de Ceará‒ da nombre a personas, calles, edificios, escuelas, y a varias congregaciones religiosas, especialmente la de los Josefinos, que llevan su nombre por el mundo. Entre tanto, uno de los mayores conocedores de Josefología, los estudios sobre san José, comenta: “la Santa sede fue la última en ser conquistada para la devoción a San José” (Roland Gautier). Con la Exhortación Apostólica Patris corde del Papa Francisco se ha dado un paso más en la consolidación de la devoción a aquel que, según mi comprensión, es la personalización del Padre celestial. 

IHU ON-Line – San José también es una de las figuras más presentes en la piedad popular, ¿Cómo analiza usted esa devoción, especialmente en el Ceará y el nordeste brasilero? 

Leonardo Boff – En la Iglesia oficial, los papas, los obispos y los curas son quienes tienen la palabra y poseen visibilidad. San José, oficialmente, es casi invisible. Pero existe un poderoso cristianismo popular, cotidiano y anónimo del cual pocos toman nota. En él vive la gran mayoría de los cristianos, nuestros padres, abuelos y parientes que toman en serio en Evangelio y el seguimiento de Jesús. San José, por su anonimato y silencio se inserta dentro de ese mundo pequeño que es el de las grandes mayorías. 

Más que patrono de la Iglesia universal es el patrono de la Iglesia doméstica, de los hermanos y hermanas menores de Jesús. San José es un representante de la “gente buena”, de la “gente humilde”, inmersos en su día a día gris, que se ganan la vida con mucho trabajo y sudor, y llevan a sus familias por los caminos de la honradez, de la solidaridad y del amor. Se orientan más por el sentimiento profundo de Dios que por doctrinas teológicas sobre Dios. Para ellos, como para José, Dios no es un problema sino una luz poderosa para los problemas. 

Más que patrono de la Iglesia universal es el patrono de la Iglesia doméstica, de los hermanos y hermanas menores de Jesús – Leonardo Boff.

En un ambiente así, popular, fue donde creció y se educó Jesús. Y el pueblo inconscientemente en su fe intuitiva captó esta singularidad, que no habla, pero acompaña siempre a los fieles en sus dificultades y en sus fiestas.

IHU ON-Line – ¿Qué mensaje puede usted darnos para enfrentar el 2021 con ánimoy alegría y para que, incluso ante las adversidades, alimentemos la esperanza de un tiempo nuevo?

Leonardo Boff – Vivimos tiempos sombríos como los que vivió San José. Él nunca abandonó a María y se quedó junto a su hijo hasta que él comenzó su misión liberadora. Cumplió su misión y desapareció, pues hizo todo lo que tenía que hacer como padre, esposo, trabajador y educador. Él puede acompañarnos en estos tiempos de abatimiento y dolor de tantos miles de personas, millones en el mundo, que han perdido a sus seres queridos. 

Vivimos tiempos sombríos como los que vivió San José. Él nunca abandonó a María y se quedó junto a su hijo hasta que él comenzó su misión liberadora. – Leonardo Boff.

Su hijo no murió en la cama, sino con dolores terribles en lo alto de una cruz. Pero resucitó para decirnos: la muerte no tiene la última palabra. Los que mueren, me seguirán en mi resurrección. Yo solo soy el primero entre muchos hermanos y hermanas. La vida no está hecha para terminar en la muerte, menos de forma tan triste como ahora, sino para trasformarse a través de la muerte en una vida nueva en Dios, que recibe a todos como Padre materno o Madre paterna para vivir felices con todos los que nos antecedieron, abuelos, padres, hermanos, parientes y amigos. La via escribe siempre la última página. 

Palabra final: he asumido intencionadamente el mandato que Jesús dejó a sus Apóstoles: “Cuando seáis revestidos de mi fuerza y recibáis el Espíritu de mi Padre, el Espíritu Paráclito, y cuando prediqueis el Evangleio, predicad también sobre mi querido padre José” (La historia de José, el carpintero, capítulo 30, nº 3)El Papa Francisco con su Exhortación Patris corde y yo hemos hecho nuestra parte. Que los cristianos, hombres y mujeres, hagan tambien la suya.

*Leonardo Boff es doctor eTeología por la Universidad de Munichen Alemania. Fueprofesor de teología sistemática y ecuménica con los Franciscanos en Petrópolis ydespués profesor de ética, filosofía de la religión y ecología filosófica en la Universidad del Estado de Río de Janeiro y profesor visitante en varias universidades extranjeras. Entre sus libros publicados, destacamos Iglesia: carisma y poder (Vozes 1982/2014),Ecología, Mundialización, Espiritualidad (Rio de Janeiro: Record, 1993), Civilizaciónplanetaria (Rio de Janeiro: Sextante, 1994), Ecología: grito de la Tierra, grito de lospobres (Petrópolis: Vozes, 1995), La voz del arcoiris (Rio de Janeiro: Sextante, 2000), Del iceberg al Arca de Noé (Rio de Janeiro: Sextante, 2002), Hombre: satán o ángel bueno (Rio de Janeiro: Record, 2008), Evangelio del Cristo cósmico (Rio de Janeiro: Record, 2008), Opción Tierra. La solución de la Tierra no cae del cielo (Rio de Janeiro: Sextante, 2009), Proteger la Tierra-cuidar la vida. Cómo evitar el fin del mundo (Rio de Janeiro: Record, 2010), Ética y ecoespiritualidad (Petrópolis: Vozes, 2011), Saber cuidar(Ed. 20. Petrópolis: Vozes, 2014), Reflexiones de un viejo teólogo y pensador (Petrópolis: Vozes, 2018). Específicamente sobre San José escribió San José: la personificación delPadre (Petrópolis: Vozes, 2005). Y, más recientemente, en estos tiempos de pandemia, ha publicado Covid-19: la Madre Tierra contraataca a la humanidad (Petrópolis: Vozes, 2020). 

Traducción de Mª José Gavito Milano

Carta aberta à humanidade

Este texto, elaborado por várias mãos e cabeças, é fruto do desamparo. A pandemia está matando nosso povo. Não sabemos a quem recorrer, pois aqueles que poderiam fazer algo não o fazem, por misteriosos desíggnios que suspeitamos quais sejam. A dizimação do nosso povo equivale a 6 guerras do Paraguai, na qual morreram 50 mil soldados brasileiros. Não podemos assistir sem indignação e sem fazer nada face à essa guerra interna, cujo inimigo está dentro de nosso país e ocupando o mais alto cargo da nação. Mas existe a humanidade que ainda tem “humanidade”em nome da qual recorremos. Nosso temor reside em que o instinto de morte de nosso presidente queira a partir do Brasil afetar toda a humanidade e mais diretamente nossos vizinhos com o vírus amazônico altamente perigoso. Já invadiu todo o país e chegou já aos USA. Trata-se de salvar vidas e a própria humanidade sob risco de não conseguir se regenerar. totalmente. É a razão ética e humanitária que nos moveu a publicar esta manifesto, traduzido em várias línguas. Pedimos que o subscrevam para criar as condições políticas para encontrar alguém que preza a vida, não exalta a violência nem é indiferente face à morte de milhares de nossos compatriotas. Não há mais lenços para enxugar tantas lágrimas, nem mais a possiblidade de um último adeus.Repetindo um bispo franciscano escocês do século XIII contra a demasiada extorsão dos impostos: não aceitamos, nos recusamos e nos rebelamos contra essa situação inimiga da vida. Leonardo Boff

Adesão  por: https://forms.gle/H8Y8pQMe3WhYjQrZA


This text was done collectively and has already received support from Bishop Mauro Morelli, Father Júlio Lancellotti, Leonardo Boff, Chico Buarque de Holanda, Carol Proner, Zélia Ducan,Michael Löwy, Eric Nepomuceno,Ladislau Dawbor, Frei Betto, Yves Lesbaupin, Regina Zappa and others

OPEN LETTER TO HUMANITY

“We live in dark times, where the worst people have lost their fear and the best have lost hope.” Hannah Arendt
Brazil screams for help.
Brazilian women and Brazilian men committed to life are being held hostage by the genocidal Jair Bolsonaro, who holds the presidency of Brazil, along with a gang of fanatics driven by fascist irrationality.
This man without humanity denies science, life, protection of the environment and compassion. Hatred of others is his reason for exercising power.
Brazil today suffers from the intentional collapse of the health system. The neglect of vaccination and basic preventive measures, the encouragement of crowd-gathering and breaking confinement, combined with the total absence of a health policy, create the ideal environment for new mutations of the virus and endanger all of humanity. We watch in horror the systematic extermination of our people, especially the poor, quilombolas (communities of former slaves) and indigenous peoples.
We have become an “open-air gas chamber”.
Bolsonaro’s monstrous genocidal government has gone from being just a threat to Brazil to becoming a truly global threat.
We appeal to our national institutions – STF (Supreme Court), OAB (Organization of Brazilian Lawyers), the National Congress, CNBB (the National Conference of Brazilian Bishops) – and to the United Nations. We urge the International Criminal Court (ICC) to condemn the genocidal policy of this government that threatens civilization.
Life above all else!

For sigantures

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 LETTRE OUVERTE À L’HUMANITÉ

«Nous vivons à une époque sombre, où les pires personnes ont perdu leur peur et les meilleures ont perdu espoir». Hanna Arendt

Le Brésil crie à l’aide.

Les brésiliennes et brésiliens engagés dans la vie sont retenus en otage par le génocidaire Jair Bolsonaro, qui détient la présidence du Brésil, avec un gang de fanatiques poussés par l’irrationalité fasciste.

Cet homme sans humanité nie la science, la vie, la protection de l’environnement et la compassion. La haine de l’autre est la raison pour laquelle il exerce le pouvoir.

Le Brésil souffre aujourd’hui de l’effondrement intentionnel du système de santé. L’abandon de la vaccination et des mesures de prévention de base, l’encouragement à l’agglomération et la rupture du confinement, combinés à l’absence totale de politique de santé, créent l’environnement idéal pour de nouvelles mutations du virus et mettent en danger l’humanité toute entière. Nous avons assisté avec horreur à l’extermination systématique de notre population, en particulier des pauvres, des quilombolas et des autochtones.

Nous sommes devenus une «chambre à gaz» à ciel ouvert.

Le gouvernement génocidaire monstrueux de Bolsonaro est passé d’une simple menace pour le Brésil à une menace mondiale.

Nous lançons un appel aux organismes nationaux – STF, OAB, Congrès national, CNBB – et aux Nations Unies. Nous exhortons la Cour pénale internationale (CPI) à condamner de toute urgence la politique génocidaire de ce gouvernement qui menace la civilisation.

La vie avant tout

Pour les abonements

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CARTA ABIERTA A LA HUMANIDAD

“Vivimos en tiempos oscuros, donde las peores personas han perdido el miedo y las mejores han perdido la esperanza”. Hannah Arendt

Brasil pide ayuda a gritos.

Brasileños y brasileños comprometidos con la vida son rehenes del genocida Jair Bolsonaro, que ostenta la presidencia de Brasil, junto con una banda de fanáticos impulsados ​​por la irracionalidad fascista.

Este hombre sin humanidad niega la ciencia, la vida, la protección del medio ambiente y la compasión. El odio al otro es su razón para ejercer el poder.

Brasil sufre hoy el colapso intencional del sistema de salud. El descuido de la vacunación y las medidas preventivas básicas, el fomento de la aglomeración y la ruptura del confinamiento, sumado a la ausencia total de una política de salud, crean el ambiente ideal para nuevas mutaciones del virus y ponen en peligro a los países vecinos y a toda la población. Vimos con horror el exterminio sistemático de nuestra población, especialmente de los pobres, quilombolas e indígenas.

Brasil se há hecho una “camara de gas” a cielo abierto.

El monstruoso gobierno genocida de Bolsonaro pasó de ser solo una amenaza para Brasil a convertirse en una amenaza global.

Apelamos a los organismos nacionales – STF, OAB, Congreso Nacional, CNBB – ya la OSM y las Naciones Unidas. Instamos a la Corte Penal Internacional (CPI) a condenar urgentemente la política genocida de ese gobierno que amenaza a la civilización.

La vida sobre todo

Para suscripciones https://forms.gle/H8Y8pQMe3WhYjQrZA


LETTERA APERTA ALLA UMANITÀ

 “Siamo stati in tempi bui nel quale lo cattivo uomo è senza paùra e lo buono è senza speranza”, Hannah Arendt

 Il Brasile chiede l’aiuto.

 Tutti i brasilani che hanno compromesso con la vita vivono come in ostaggio dal genocida Jair Bolsonaro, il presidente del Brasile che mantiene accanto a sé una banda di fanatici guidati dall’irrazionalità fascista.

 Quest’uomo senza il principio dell’umanità nega la scienza, la vita, la protezione dell’ambiente e la compassione. L’odio al prossimo è la ragione per esercitare il suo potere.

 Il Brasile oggi soffre del collasso intenzionale del sistema sanitario. La trascuratezza della vaccinazione e delle misure preventive di base, l’incoraggiamento dell’agglomerazione e la rottura del confinamento, insieme alla totale assenza di una politica sanitaria, constituiscono l’ambiente ideale a nuove mutazioni del virus e mettono in pericolo i paesi vicini e l’intera popolazione. L’umanità. Abbiamo assistito con l’orrore allo sterminio sistematico della nostra popolazione, in particolare dei poveri, dei quilombola e degli indigeni.

Il Brasile è diventato una “camera à gas” a cielo aperto.

 Il mostruoso governo genocida dal Bolsonaro non è più solo una minaccia al Brasile a diventare una minaccia globale.

 Facciamo appello agli organismi nazionali – STF (Supremo Tribunale Federale), OAB (Organizazzione degli avvocati del Brasile), Parlamento Nazionale, CNBB (Confederazione dei vescovi del Brasile) –  a la OMS e alle Nazioni Unite. Chiediamo urgenza alla Corte Penale internazionale (CPI) al condannare la politica genocida di quel governo che minaccia la civiltà.

 La vita prima di tutto.

Per sottoscrizioni

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Dieser Text wurde gemeinsam verfasst und wurde bereits von Bischof Mauro Morelli, Pater Júlio Lancellotti, Leonardo Boff, Chico Buarque de Holanda, Carol Proner, Zélia Ducan, Michael Löwy, Eric Nepomuceno, Ladislau Dawbor, Frei Betto, Yves Lesbaupin und Regina Zappa unterstützt und andere tausennde.


OFFENER BRIEF AN DIE MENSCHEIT

“Wir leben in dunklen Zeiten, in denen die schlimmsten Menschen ihre Angst verloren haben und die besten die Hoffnung verloren haben.” Hannah Arendt

Brasilien schreit um Hilfe.

Brasilianerinen und Brasilianer, die sich dem Leben verschrieben haben, werden vom Völkermord Jair Bolsonaro, der die Präsidentschaft Brasiliens innehat, zusammen mit einer Bande von Fanatikern, die von faschistischer Irrationalität getrieben werden, als Geiseln gehalten.

Dieser Mann ohne Menschlichkeit leugnet Wissenschaft, Leben, Umweltschutz und Mitgefühl. Hass auf den anderen ist Ihr Grund, Macht auszuüben.

Brasilien leidet heute unter dem absichtlichen Zusammenbruch des Gesundheitssystems. Die Vernachlässigung von Impfungen und grundlegenden Präventionsmaßnahmen, die Förderung der Agglomeration und die Aufhebung der  sozialem Isolation in Verbindung mit dem völligen Fehlen einer Gesundheitspolitik schaffen das ideale Umfeld für neue Mutationen des Virus und gefährden alle benachbarten lateinamerikanischen Länder und die Menschheit. Wir beobachteten entsetzt die systematische Ausrottung unserer Bevölkerung, insbesondere der Armen, Quilombolas und Indianer.

Wir wurden eine “offene Gaskammer”.

Bolsonaros monströse Völkermordregierung entwickelte sich von einer bloßen Bedrohung für Brasilien zu einer globalen Bedrohung.

Wir appellieren an nationale Stellen – STF, OAB, National Congress, CNBB – an die WHO und die Vereinten Nationen. Wir fordern den Internationalen Strafgerichtshof (IStGH) dringend auf, die Völkermordpolitik dieser Regierung, die die Zivilisation bedroht, dringend zu verurteilen.

Das Leben über alles!

Fur Subscrition

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