Ser Papa en tiempos de “anticristos”

Leonardo Boff

       El Papa León XIV, en su visita a España, en junio, realizó claras declaraciones en las que contrapone a la IA la Inteligencia Emocional, que “nos da consuelo, sentido, esperanza y cercanía”, algo que la IA no hace. Critica también a los gobiernos autoritarios que producen guerras letales. En este contexto escribí este texto.

       San Juan, en su Primera Epístola, dice: “ya han aparecido muchos anticristos” (1 Juan 2,18). Efectivamente, vivimos tiempos en los que han surgido figuras con las características típicas de los “anticristos”. No soy yo quien lo afirma. Lo sostienen serios estudiosos de la Biblia, todos norteamericanos: The Fourth Beast: Is Donald Trump The Antichrist? de Lawrence R. Moelhauser (2016); Is Trump the Antichrist? de D. Xander Varo (2017); y Donald Trump Is the Antichrist de Drew Ponder (2025). Todos pueden verificarse en Google buscando sus nombres y el resumen de sus afirmaciones.

       Junto a la figura de Trump debemos agregar a Benjamin Netanyahu, el monstruoso Herodes, genocida de miles de niños inocentes en la Franja de Gaza y en el sur del Líbano.

       ¿Cuáles son las características de los “anticristos”, válidas principalmente para quien se presenta como el “Emperador del mundo”, Donald Trump? El primer atributo es presentarse como una divinidad, como lo hizo usando la figura de Jesucristo sanador. Otro rasgo es ser enemigo de toda vida, sugiriendo a su pueblo no vacunarse contra el Coronavirus y promoviendo guerras letales por el mundo, con total desprecio por la moral y la ética. Afirma claramente que es él quien definirá lo qué es moral y ético. Otro componente es desmontar mundialmente todo un orden económico-social basado en reglas, introduciendo el caos con efectos dañinos para todos y especialmente para los países más pobres. Otra característica es imponer la paz no mediante el diálogo y la diplomacia, sino por la fuerza, sea económica, comercial o militar; es decir, una pacificación forzada. El nuevo orden que pretende imponer no pasa por la paz, sino por la capitulación de quienes se le oponen. Y la última nota es la extrema arrogancia y el ilimitado narcisismo, que justifican la mentira como método y la eliminación de cualquier límite, incluso enfrentándose de manera mentirosa con la persona del Papa León XIV. Se hace dueño de la vida y de la muerte de las personas y de una de las culturas más venerables y antiguas, como la persa (Irán). Habría otras notas contenidas especialmente en el Apocalipsis, particularmente en la figura de los cuatro jinetes (cap. 6). Lo que vale para Trump puede trasladarse al criminal contra la humanidad Netanyahu.

       Para completar este escenario tenebroso, importa incluir las decenas de guerras que ocurren simultáneamente con gran letalidad. Ya se han hecho amenazas de utilización de armas nucleares tácticas (que destruyen menos) o estratégicas, capaces de amenazar toda la vida del planeta, dejando el sol blanquecino durante largo tiempo debido a las partículas atómicas. No habría fotosíntesis, ni oxígeno suficiente, ni producción de alimentos. Los que sobrevivieran envidiarían a quienes murieron antes.

       En estas condiciones, ¿cómo está ejerciendo su ministerio papal León XIV? No es un Papa con el carisma propio del Papa Francisco, de inmensa irradiación, libertad de espíritu y plena conciencia de lo que ocurre en el mundo. Francisco decía que estamos en una “tercera guerra mundial en pedazos”. Clarísima como el sol fue su advertencia: “Esta vez estamos en la misma barca, nadie se salva solo; o nos salvamos todos o no se salva nadie” (Fratelli tutti, nn. 32, 137, 138).

       El Papa León demuestra el carisma de la calma serena. No levanta la voz, no improvisa, pues escribe prácticamente todas sus intervenciones. Con esta serena calma se coloca frente a dos frentes: el interno de la Iglesia y el externo del mundo convulsionado. Pero en España mostró toda su emoción.

       Internamente, en la Iglesia, enfatiza la unidad. Existen fracturas en la Iglesia, particularmente entre quienes aún se resisten a asumir el nuevo estilo de ser cristiano propuesto por el Concilio Vaticano II (1962-1965). Otros no aceptaban a un Papa venido “del fin del mundo”, rompiendo con el estilo imperial y con las formas en que institucionalmente se organizó la Iglesia, con palacios y símbolos paganos en las vestimentas litúrgicas de obispos y cardenales. Francisco era un hombre entre los hombres, un Francisco de Roma inspirado en Francisco de Asís, particularmente en el cuidado de los pobres. El Papa León asumió este legado por su extrema sensibilidad hacia los pobres, mostrada especialmente en los países que visitó en África. Se esfuerza por crear puentes, acogiendo incluso la diversidad litúrgica dentro de la Iglesia.

       No quiere ejercer su ministerio como soberano con plenos poderes (cf. canon 331), sino en la forma de la sinodalidad. Es decir, quiere caminar junto con todos los fieles, sí, como confirmador de la fe común.

       La unidad apunta también a una humanidad tan desgarrada por los prejuicios y por las violentas exclusiones de inmigrantes, como ocurre en Estados Unidos y también en Europa. En el lavatorio de pies del Jueves Santo, realizado en una prisión, incluyó mujeres de todas las etnias y creencias.

       Frente al ámbito externo, muestra un inequívoco carisma de coraje. Siente su deber evangélico de Pastor de pronunciarse sobre la sangrienta y sombría situación del mundo. Aquí el gran tema es la paz. En sus palabras, “una paz desarmada y desarmante”. El presidente Trump amenazó con exterminar “toda la civilización” de Irán. El Papa León XIV, el 7 de abril, denunció esa amenaza como “verdaderamente inaceptable”. Convocó a todos a “contactar a las autoridades, a los líderes políticos, a los congresistas, para pedirles y decirles que trabajen por la paz y rechacen siempre la guerra”.

       Al ministro de Guerra estadounidense le dice: “no se puede hacer la guerra invocando el nombre de Dios”. Al presidente Trump, que lo consideró “débil” y “sin comprensión de la política mundial”, respondió serenamente: “No tengo miedo ni de la administración Trump ni de proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio, que es lo que creo que es mi misión, aquello para lo cual  la Iglesia vino a hacer”.

       Con determinación enfatiza: “La estabilidad y la paz no se construyen con amenazas mutuas ni con armas, que siembran destrucción, dolor y muerte, sino solamente a través de un diálogo razonable, auténtico y responsable”. Como los Papas Francisco y Juan XXIII, el Papa León XIV sostiene: “Si permaneciéramos indiferentes ante el clamor del pobre, este clamaría al Señor contra nosotros y eso se convertiría para nosotros en pecado (cf. Dt 15,9) y, de este modo, nos alejaríamos del propio corazón de Dios” (Dilexi Te, n. 8).

       Mucho habría que decir sobre el actual Papa. Pero termino afirmando que es el único que se opone directamente a los “anticristos” que están llevando a la humanidad hacia un precipicio. Se transformó, sin quererlo, pero impulsado por la dramática situación del mundo actual, en portavoz de la humanidad, del compromiso con la solidaridad y con la fraternidad universal.

Convoca a la esperanza, como dijo en España: “la esperanza no se sostiene únicamente en las ideas ni en los proyectos, sino también en la capacidad de amar, de emocionarse y de creer”. Representa un grito por el cuidado de la Madre Tierra y de todo compromiso ecológico. Exige un respeto sagrado por cada persona humana. Y señala el multilateralismo como el camino a seguir para la humanidad. En ese sentido va su importantísima encíclica Magnifica Humanistas.

Leonardo Boff escribe para la revista virtual LIBERTA del ICL yn((https://www.revistaliberta.com.br); escreveu também para Religión Digital da Espanha 5/6/26 e escreveu Sustentabilidade e cuidado ICL/Contratempo 2025  https://www.leonardoboff.org).

Ser Papa em tempos de “anticristos”

Leonardo Boff  

O Papa Leão XIV em sua visita à Espanha,em junho, fez claros pronunciamentos, nos quais  contrapõe à Inteligência Artificial a Inteligência Emocional que “nos dá consolo,sentido,esperança e proximidade”,coisa que não que não o faz IA. Critica o ambiente autoritário que produz guerras letais.Nesse contexto escrevi este texto.

São João em sua Primeira Epístola diz:”eis que já há muitos anticristos”(1João 2,18). Efetivamente estamos em tempos nos quais apareceram figuras com as características típicas dos “anticristos”. Não sou eu quem o diz.Está sendo afirmado por estudiosos sérios da Bíblia, todos norte-americanos:The Fourth Beast: Is Donald Trump The Antichrist?” de Lawrence R. Moelhauser de 2016; Is Trump the Antichrist?” de D. Xander Varo de 2017; Donald Trump Is the Antichrist” de Drew Ponder de 2025. Todos estes podem ser verificados pelo Google buscando seus nomes e o resumo de suas afirmações. 

Junto à figura de Trump devemos agregar Benjamin Netanyhau,o monstruoso Herodes, genocida de milhares de crianças inocentes da Faixa de Gaza e do Sul do  Líbano.

Quais são as características dos “anticristos”, válidas principalmente por quem se apresenta como o “Imperador do mundo”, Donald Trump. O primeiro atributo é apresentar-se como uma divindade, como o fez com a figura Jesus Cristo curador.Outro traço é ser inimigo de toda a vida,sugerindo a seu povo a não tomar a vacina contra o Coronavírus e levando a guerra letal pelo mundo afora, com total desprezo da moral e da ética. Diz claramente que é ele que definirá o que é moral e ético. Outro componente é desconstruir mundialmente toda uma ordem econômico-social, baseado em regras,introduzindo o caos com efeitos danosos para todos e para os países mais pobres.Outra característica é impor a paz não pelo diálogo e pela diplomacia, mas pela força seja econômica, comercial ou militar, vale dizer uma pacificação forçada. A nova ordem que quer impor não passa pela paz mas pela capitulação de todos dos que se lhe opõe.E a última nota é a extrema arrogância e o ilimitado narcisismo que justificam a mentira como método e a eliminação de qualquer limite,inclusive confrontando-se de forma mentirosa com a pessoa do Papa Leão XIV. Fa-ze dono da vida e da morte das pessoas e de uma das mais veneráveis e antigas culturas como a da Pérsia (Irã). Haveria outras notas contidas especialmente no Apocalipse, particularmente na figura dos quatro ginetes(cap.6). O que vale para Trump pode ser transposto, com muito mais razão, para o lesa-humanidade Netanyhau.

Para completar o cenário tenebroso importa incluir as dezenas de guerras que estão ocorrendo simultaneamente com grande letalidade. Fizeram-se já ameaças de utilização de armas nucleares táticas (destroem menos) ou estratégicas,capazes de destruir toda a vida do planeta,deixando o sol por largo tempo branco em razão das partículas atômicas. Não haveria fotosíntese,nem oxigênio sificiente,nem produção de alimentos.Os que sobreviverem invejarão os que antes morreram.

Sob estas condições como está exercendo seu ministério papal Leão XIV? Não é um Papa com o carima próprio do Papa Francisco, de imensa irradiação, liberdade de espírito e plena consciência do que ocorre no mundo.Estamos, dizia, numa “terceira guerra mundial aos pedaços”.Claríssima como o sol foi sua advertência:”Desta vez estamos no mesmo barco, ninguém se salva sozinho, ou nos salvamos todos ou ninguém se salva”(Fratelli tutti,n.32,137,138).

O Papa Leão demonstra o carisma da calma serenidade.Não alça a voz, não improvisa, pois escreve praticamene todas as suas intervenções.Com esta serena calma se coloca face a duas frentes: a interna da Igreja e a externa no mundo convulsionado.Mas na Espanha mostrou sua emoção.

Internamente na Igreja enfatiza a unidade. Há fraturas na Igreja particularmente com os que ainda relutam em assumir o no estilo de ser cristão, proposto pelo Concílio Vaticano II(1962-196). Outros não aceitavcam um Papa vindo do fim do mundo,rompendo com o estilo imperial nas formas como se organizou institucionalmente a Igreja,com palácios,símbolos pagãos nas vestimentas litúrgicas, de bispos e de cardeais.Era um homem entre os homens, um Fracisco de Roma,inspirado no Francisco de Assis,particularmente no cuidado para com os pobres. O Papa Leão assumiu este legado por sua extrema sensibilidade para com os pobres, mostrada especialmente nos países que visitou na África. Ele se esforça por criar pontes, acolhendo a diversidade até litúrgica na Igreja.

Não quer exercer seu múnus como soberano com plenos poderes (cf.o cânon 331),mas na forma da sinodalidade. Vale dizer, quer caminhar junto com todos os fiéis, sim, como confirmador da fé comum.

A unidade visa também a humanidade tão dilacerada pelos preconceitos, exclusões violentas de imigrantes,como ocorrem nos Estados Unidos e também na Europa. Na quinta-feira santa lavou no lavapés numa prisão inclui mulheres de todas as etnias e crenças.

Face à frente externa mostra um inequivoco carisma da coragem, Sente seu dever evangélico de Pastor de pronunciar-se sobre a sangrenta e sombria situação do mundo.Aqui o grande tema é a paz. Em suas palavras “uma paz desarmada e desarmente”. O presidente Trump ameaçou exterminar “toda a civilização” do Irã. O Papa Leão XIV, em 7 de abril, denunciou essa ameaça como “verdadeiramente inaceitável”. Conclamou a todos a“contatarem as autoridades, os líderes políticos, os congressistas — a pedirem a eles, a dizerem a eles, a trabalharem pela paz e a rejeitarem a guerra sempre”.

Ao Ministro da Guerrra americano lhe diz:”não se pode fazer guerra, invocando o  nome de Deus”. Ao Presidente Trump que o considerou “fraco” e !sem entendimento de política mundial”, com serenidade, respondeu:”Não tenho medo nem da administração Trump nem de falar em voz alta a mensagem do Evangelho, que é o que acredito ser minha missão, o que a Igreja veio fazer”.

Com determinação enfatiza:”A estabilidade e a paz não se constroem com ameaças mútuas, nem com armas, que semeiam destruição, dor e morte,mas apenas através de um diálogo razoável, autêntico e responsável” Como os Papas Francisco e João XXIII, o Papa Leão XIV sustenta:”Se permanecêssemos indiferentes a esse clamor do pobre, este clamaria ao Senhor contra nós e isso tornar-se-ia para nós um pecado (cf. Dt 15, 9) e, deste modo, afastar-nos-íamos do próprio coração de Deus” (Dilexi Te, n. 8).

Muito dever-se-ia dizer sobre o atual Papa. Mas termino dizendo que é o único a se opor diretamente aos “anticristos”que estão levando a humanidade a um precipício.Transformou-se, sem querê-lo, mas levado pela situação dramática do mundo atual, a ser o porta-voz da humanidade, do empenho pela solidariedade, pela fraternidade universal. Conclama à esperança,como disse na Espanha:”esperança não se sustenta unicamente nas ideas nem nos projetos, senão também na capacidade de amar, de emocionar-se e de crer”. Ele representa um grito pelo cuidado da Mãe Terra e de todo empenho ecológico. Exige um sagrado respeito a cada pessoa humana. E aponta ao multilateralismo como o caminho a seguir para a humanidade. Nesse sentido vai a sua importantíssima encíclica Magnifica Humanistas.

Leonardo Boff escreve para a revista virtual LIBERTA do ICL ((https://www.revistaliberta.com.br); escreveu também para Religión Digital da Espanha 5/6/26 e escreveu Sustentabilidade e cuidado ICL/Contratempo 2025 (  https://www.leonardoboff.org).

Magnifica Humanitas di Papa Leone XIV: una nuova visione e un nuovo stile pontificio

      Leonardo Boff

Nel finire la lettura della prima enciclica di Papa Leone XIV notiamo, con sorpresa, l’introduzione di un nuovo stile argomentativo: non più il classico stile ecclesiastico, con i suoi numerosi riferimenti ai pensatori cristiani dei primi secoli. Ma uno nuovo, contemporaneo, che dialoga con i diversi campi del sapere e con autori, uomini e donne, al di là della loro origine confessionale. Ci sembra di leggere un testo di un teologo contemporaneo.

Innanzitutto, è opportuno sottolineare il tono generalmente fiducioso dell’enciclica nell’affrontare un tema così controverso e spinoso come quello dell’Intelligenza Artificiale (IA). Ma è realistico nel descrivere la situazione mondiale di perenne belligeranza: «può apparire cupo o pessimista, ma ritengo che sia una denuncia necessaria.» (MH, 210). Questa denuncia diventa cristallina quando si riferisce a «bombardamenti su civili, ad attacchi contro ospedali, scuole o infrastrutture vitali, a violenze che colpiscono bambini, ci troviamo davanti a scandali che feriscono lumanità stessa.» (MH, 216). È come se stesse riferendosi ai crimini dell’esercito israeliano nella Striscia di Gaza. Assume la prospettiva delle vittime «Ci sono conflitti in cui non è giusto rimanere neutrali» (MH, 216).

Ma quando affronta direttamente la sfida dell’IA, in modo positivo, afferma subito che essa rimane sempre artificiale e non sostituirà mai la natura (MH, 97). Tuttavia, può rappresentare «una forma umana di partecipazione allatto divino della creazione» (MH, 111). Questo fatto implica che l’IA debba assumere una speciale responsabilità etica e spirituale, perché ogni scelta progettuale esprime una visione dell’umanità (MH, 111; 117; 129). Infatti, questo punto è cruciale nella comprensione del Papa: non basta considerare se la tecnica e l’intelligenza artificiale siano buone o cattive e i loro fini buoni, ma bisogna chiarire «la visione che vi soggiace: se l’essere umano è trattato come materiale da perfezionare o da oltrepassare […] svincolata dal progresso morale e sociale» (MH, 117). Non possiamo considerare l’IA «moralmente neutra. In realtà, ogni artefatto tecnico porta con sé scelte e priorità: ciò che misura, ciò che ignora, ciò che ottimizza e il modo in cui classifica persone e situazioni» (MH, 104). Bisogna «chiedersi come esso venga progettato e quale idea di persona e di società risulti inscritta nei dati e nei modelli che lo guidano» (MH, 104). È intrinsecamente ambivalente «ciò che nasce per difendere può essere rapidamente convertito alloffesa, e il confine tra protezione e aggressione tende a sfumare» (MH, 183).

È a questo punto che Papa Leone muove una forte critica a due ideologie, il transumanesimo e il postumanesimo. Queste hanno come presupposto «la centralità della tecnica e il sogno di oltrepassare i limiti della condizione umana» (MH, 116). Il transumanesimo vuole esacerbare esponenzialmente le capacità umane (attraverso la biomedicina, l’ingegneria del corpo, gli algoritmi) per essere più efficienti e ottenere così vantaggi lucrativi. Il postumanesimo «prospetta una forma di ibridazione tra essere umano, macchina e ambiente, fino a immaginare un passaggio di soglia in cui lumanità supererà se stessa entrando in un nuovo stadio evolutivo» (MH, 116). Qui si ignorano i limiti naturali dell’essere umano e «si promette una “salvezza” puramente tecnica» (MH 117). Possiamo affermare che oggi, come hanno sottolineato diversi analisti, prevale un’idolatria della tecnica, una vera e propria religione. Tra noi l’ha pubblicamente denunciata, il nostro neuro-scienziato di fama mondiale Miguel Nicolelis.

Sarebbe lungo commentare i diversi punti affrontati dall’enciclica Magnifica Humanitas. In pratica, il suo ambito si estende dalle filosofie di vita alla politica (i vari radicalismi), all’economia (finanziarizzazione e criptovalute), alla salvezza del cuore, all’educazione, all’importanza dell’immaginario sociale, al tema del lavoro e dell’ecologia, culminando in utopie basate sulla cultura digitale, tecnologica e cibernetica e infine alla civiltà dell’amore. Questa «non è unutopia ingenua, ma un progetto esigente» (NH 186).

Schematizzando, è evidente il background intellettuale, teologico e spirituale dell’attuale Papa. Si fonda su Sant’Agostino (354-430), fonte d’ispirazione per il suo Ordine religioso (gli Agostiniani). Come è noto, il vescovo di Ippona, uno dei geni del pensiero occidentale, articola la sua visione della storia nell’interazione dialettica tra le due città e i due amori (129-130): la città terrena e la città celeste, l’amore di Dio e del prossimo e l’amore di sé. Biblicamente, ciò significa: costruire Babele, prototipo dell’essere umano che superbamente pensa solo a se stesso, dimenticando Dio, e ricostruire Gerusalemme, esempio dell’essere umano che fa la storia pensando a Dio e, a partire da Lui, a se stesso (MH, 130).

Leone XIV attualizza questa dialettica con ciò che sta accadendo oggi: un sistema di sorveglianza e controllo sulle popolazioni, proposto da alcune piattaforme digitali, in particolare la più perversa di tutte, Palantir (controllare tutta la popolazione di un paese e usare l’IA per la guerra), e il sistema di cura dell’essere umano, della sua relazione rispettosa con la natura e della fraternità universale tra gli esseri umani e tra loro e il Tutto. Tutta la sua riflessione presuppone questo scontro odierno. Prende chiaramente posizione a favore della cura, dell’amore disinteressato, della prospettiva delle vittime, dei poveri e degli oppressi.

Ci presenta un testo contemporaneo, di grande attualità, con un linguaggio del nostro tempo e quindi accessibile a tutti, senza sacrificare la gravità e la profondità delle questioni da considerare, affrontare e perseguire in modo da generare speranza per la possibilità di un mondo diverso, affettuoso, rispettoso della natura e aperto all’Infinito.

Concludendo, possiamo affermare che l’attuale Papa, seguendo le orme di Sant’Agostino e della grande tradizione dottrinale della Chiesa sulle questioni sociali (riassunta nell’enciclica MH nn. 28-44), ripropone il tema della civiltà dell’amore (termine coniato da Papa Paolo VI). Lo definisce così: «Essa consiste nel tradurre la carità in strutture di giustizia, nel dare corpo istituzionale alla fraternità e nel considerare laltro sia esso persona o popolo come un alleato necessario per la costruzione del bene comune. […] solo questo amore sociale, capace di farsi cultura e norma, può generare un ordine internazionale stabile, trasformando la convivenza da semplice coesistenza armata a comunità di destino» (MH, 186).

(Traduzione dal portoghese di Gianni Alioti)

Magnifica Humanitas do Papa Leão XIV: nova visão e novo estilo pontifício

Leonardo Boff

         Ao acabar a leitura da primeira encíclica do Papa Leão XIV notamos, com surpresa, a introdução de um novo estilo de argumentação: não é mais aquele eclesiástico clássico, com muitas referências aos pensadores cristãos dos primeiros séculos. Mas um novo, contemporâneo, que dialoga com os vários saberes e autores, homens e mulheres, para além de sua origem confessional. Parece-nos estar lendo um texto de algum teólogo contemporâneo.

Mas ao abordar diretamente o desafio das IA, positivamente, logo afirma que ela continua sempre ser artificial e jamais substitui a natural (MH,97). No entanto “ela pode representar “uma forma de participação do ato divino da criação”(MH,111). Esse dado implica que ela deve assumir “uma responsabilidade ética e espiritual especial, pois cada eleição do desenho, expressa uma visão de humanidade”(MH,111;117;129). Aliás, este ponto é decisivo,na compreensão do Papa:não basta considerar se a técnica e  IA são  boas ou más e seus fins bons, mas tirar a limpo “a visão subjacente, se elas tratam o ser humano como material a ser aperfeiçoado ou a superar…ou o seu progresso moral e social”(MH,117). A IA “não é moralmente neutra, pois todo artefato técnico implica decisões e prioridades: o que mede, o que ignora, o que otimiza e a forma como classifica as pessoas e as situações…Deve-se perguntar “como é o desenho, que ideia de pessoa e de sociedade se inscreve nos dados e nos modelos que a guiam”(MH,104). Ela é “intrinsecamente ambígua, pode defender como atacar ou a fronteira entre a proteção e a agressão  tende a se esfumar”(MH,183).

É nesse ponto que o Papa Leão faz uma crítica contundente a duas ideologias, o transhumanismo e o poshumanismo. Estes “dão centralidade total  à técnica e ao sonho de superar os limites da condição humana”(MH,116). O transhumanismo quer exponencialmente exacerbar as capacidades humanas (pela biomedicina,engenharia corporal, algoritmos) para ser mais eficiente e assim alcançar vantagens lucrativas. O poshumanismo “visa ir além do ser humano e conectá-lo de tal forma à máquina e ao meio ambiente que inauguraria  uma nova etapa da evolução” (MH,116). Aqui se menosprezam os limites naturais do ser humano e se promete uma “salvação” puramente técnica”(MH 117). Podemos dizer que hoje, como vários analistas tem apontado, vigora uma idolatria da técnica, uma verdadeira religião. Entre nós o tem denunciado publicamente, nosso neurocientista, mundialmente conhecido Migual Nicolelis.

Seria longo comentar os diversos pontos abordados pela encíclica Magnifica Humanitas. Praticamente seu leque se estende das filosofias da vida, passando pela política (os vários radicalismos) pela economia (financeirização e as criptomoedas),pelo resgate do coração, pela educação, pela importância do imaginário social, pela questão do trabalho e da ecologia, desembocando nas utopias com base na cultura digital, tecnológica e cibernética e finalmente  na civilização amor. Esta “não é uma utopia ingênua, mas um projeto exigente”(MH 186).

Esquematizando, é visível o background intelectual, teológico e espiritual do atual Papa. Ele se funda em Santo Agostinho (354-430), inspirador de sua Ordem Religiosa (agostinianos). Como é sabido, o bispo de Hipona, um dos gênios do pensamento ocidental, articula sua visão da história no jogo dialético entre as duas cidades e os dois amores (129-130): a cidade terrenal e a cidade celeste, o amor a Deus e ao próximo e o amor a si mesmo. Biblicamente significa: construir a Babel, protótipo do ser humano que soberbamente só pensa em si, olvidando Deus, e reconstruir Jerusalém, exemplo do ser humano que faz a história pensando em Deus e a partir dele em si mesmo (MH,130).

Leão XIV atualiza esta dialética com aquilo que está ocorrendo atualmente: um sistema de vigilância e controle sobre as populações, proposto por algumas plataformas digitais, especialmente a mais perversa de todas, a Palantir (controlar todas pessoas de um país e usar a IA para a guerra) e  o sistema do cuidado do ser humano, de sua relação respeitosa para com a natureza e a confraternização universal entre os humanos e estes com o Todo.Toda sua reflexão pressupõe este enfrentamento atual. Toma partido claramente pelo cuidado, pelo amor desinteressado, pelo olhar das vítimas, dos pobres e oprimidos.

Apresenta-nos um texto contemporâneo, atualíssimo, com a linguagem de nosso tempo e por isso acessível a todos, sem sacrificar a gravidade e a profundidade das questões a serem pensadas, assumidas e encaminhadas de forma a gerarem esperança na possibilidade de um mundo diferente, afetuoso, amigo da natureza e aberto ao Infinito.

Concluindo podemos afirmar que o atual Papa, na esteira de Santo Agostinho e da grande tradição doutrinária da Igreja sobre as questões sociais (resumidas na encíclica MH nn.28-44), repropõe o tema da civilização do amor (termo cunhado pelo Papa Paulo VI). Ele assim a define:”consiste traduzir a caridade em estruturas de justiça, em dar corpo institucional à fraternidade e considerar o outro – seja pessoa ou povo – como um aliado necessário para a construção do bem comum…Só este amor pode gerar uma ordem internacional estável, transformando a convivência de uma simples coexistênia armada, numa comunidade de destino”(MH,186).

Leonardo Boff escreve para a revista digial LIBERTA do ICL (https://www.revistaliberta.com.br); escreveu também O cuidado necessário:na vida, na saúde,na educação, na ecologia, na ética e na espiritualidade, Vozes 2012 ((https://www.leonardoboff.org).