La actual crisis político-social reclama profetas

El profetismo es un fenómeno no solo bíblico. Consta en otras religiones como en Egipto, en Mesopotamia, en Mari y en Caná, en todos los tiempos, también en los nuestros. Hay varios tipos de profetas (comunidades proféticas, visionarios, profetas del culto, de la corte etc) que no cabe analizar aquí. Son clásicos los profetas del Primer Testamento (antes se decía Antiguo Testamento) que se mostraban sensibles a las cuestiones sociales, como Oseas, Amós, Miqueas, Jeremías e Isaías.

A decir verdad, en todas las fases del cristianismo siempre ha estado presente el espíritu profético, como entre nosotros innegablemente con Dom Helder Câmara, con el Cardenal Don Paulo Evaristo Arns, con Don Pedro Casaldáliga y otros, para hablar solo de Brasil.

El profeta es un indignado. Su lucha es por el derecho y por la justicia, especialmente en favor de los pobres, los débiles y las viudas, contra los explotadores de los campesinos, contra los que falsifican pesos y medidas y contra el lujo de los palacios reales. Sienten una llamada dentro de sí, interpretada en el código bíblico como una misión divina. Amós, que era un simple vaquero, Miqueas, un pequeño colono, y Oseas, casado con una prostituta, dejan sus quehaceres y van al patio del templo o delante del palacio real para hacer sus denuncias. Pero no solo denuncian. Anuncian catástrofes y después anuncian una nueva esperanza, un comienzo nuevo y mejor.

Están atentos a los acontecimientos históricos también a nivel internacional. Por ejemplo, Miqueas increpa a Nínive, capital del imperio asirio: “Ay de la ciudad sanguinaria, en ella todo es mentira. Está llena de robo y no para de saquear. Lanzaré sobre ti inmundicias” (3,1.6). Jeremías llama a Babilonia “la metrópolis del terror”.

Debemos entender correctamente las previsiones de los profetas. No es que predigan las catástrofes, como si tuviesen acceso a un saber especial. El sentido es este: si la situación actual persiste y no se cambia la explotación, las prácticas contra los indefensos y el abandono de la relación reverente con Javé, entonces va a suceder una desgracia.

Lógicamente desagradan a los poderosos, a los reyes e incluso al pueblo. Les llaman “perturbadores del orden”, “conspiradores contra la corte o el rey”. Por eso los profetas son perseguidos, como Jeremías que fue torturado y encarcelado; otros fueron asesinados. Pocos profetas murieron de viejos, pero nadie les hizo callar.

Evidentemente hay falsos profetas, aquellos que viven en las cortes y son amigos de los ricos. Anuncian sólo cosas agradables y hasta les pagan para eso. Hay un verdadero conflicto entre los falsos y los verdaderos profetas. La señal de que un profeta es verdadero es el valor de arriesgar su vida por la causa de los humildes de la tierra, que siempre grita por la justicia y por el derecho y que, incansablemente, defiende lo correcto y lo justo.

Los profetas irrumpen en tiempos de crisis para denunciar proyectos ilusorios y anunciar un camino que haga justicia al humillado y que genere una sociedad agradable a Dios porque atiende a los ofendidos y a los que han sido invisibilizados. La justicia y el derecho son las bases de la paz duradera: ese es el mensaje central de los profetas.

En nuestra realidad nacional y mundial vivimos hoy una grave crisis. Agrupaciones de científicos y analistas del estado de la Tierra nos advierten que si sigue la lógica de la acumulación ilimitada estamos preparando una grave catástrofe ecológico-social. No vamos hacia el calentamiento global. Estamos ya dentro de él y las señales son innegables.

Estas voces, de las más autorizadas, no son oídas por los “decision makers” ni por los hombres de dinero. En nuestro país, sumergido en una crisis sin precedentes, gobernado caóticamente por personas incompetentes y hasta ridículas, nos faltan profetas que denuncien y apunten caminos viables para salir de este atolladero.

En línea profética están las palabras de Márcio Pochmann: “Si se mantiene el camino abierto por el neoliberalismo de Temer y ahora profundizado por el ultraliberalismo que domina el confuso gobierno Bolsonaro, la evolución de Brasil tenderá a ser la de Grecia, con cierre de empresas y quiebra de la administración pública. Lo peor se aproxima rápidamente”.

Otros van más allá: “si se imponen las reformas político-sociales, conformes a la lógica del mercado, meramente competitivo y nada cooperativo, Brasil podrá transformarse en una nación de parias”.

Necesitamos profetas, religiosos, civiles, hombres y mujeres, o por lo menos que tengan actitudes proféticas, para denunciar que el camino ya decidido será catastrófico.

No dan esperanza las palabras de Isaías: “El pueblo que vive en la oscuridad verá una gran luz. A los que habitan en regiones áridas, una luz resplandecerá sobre ellos” (9,1-2).

Leonardo Boff es teólogo, filósofo y escritor. Ha escrito Ecología: grito de la Tierra, grito de los pobres,Trotta, Madrid 2005.

Traducción de Mª José Gavito Milano

The gates of hell have been opened

Brazil is experiencing something that is undeniable: the rise of hatred, offenses, gross words of every type, distortions, prejudices and thousands and thousands of instances of fake news is evident in many sectors. In large part, this was responsible for the victory of the current President. There are also youtubers who falsify reality, mixing harsh words with cruel jokes and coarse morals, susceptible to judicial processes.

The words “Communist” and “Socialist” have been turned into accusations. Their real meaning is not even defined, as if we were still in the Cold War of thirty years ago. Many of the perpetrators, including a rather dim-witted minister, say their critics are beholding to Cuba, North Korea or Venezuela… Most have not read even one page about the Theology of Liberation, which they consider to be Marxist. They ignore its basic purpose: the option for the poor and for their liberation, that is, in favor of the great majorities of humanity, who are poor. In fact, the air we breathe is now toxic.

Many of them are mentally degraded and display a complete lack of education. In the electoral campaign their latent rage remained hidden. The preexisting violence was reinforced, giving legitimacy to a culture of violence against the indigenous people, the quilombolas, the Blacks, and especially against the LGBTQ community… and the opposition.

We need to understand the reason for this demented absurdity. We are illuminated by two interpreters of Brazil: Paulo Prado, Portrait of Brazil: essay on the Brazilian sadness, (Retrato de Brasil; ensayo sobre la tristeza brasilera, 1928) and Sérgio Buarque de Holanda, Roots of Brazil, (Raíces de Brasil, 1936) in his V chapter: “The cordial man”.

Both writers have something in common, as Ronaldo Vainfas says, because they both «attempt to decipher the Brazilian character starting from their emotions» Interpreters of Brazil, Vol. II, 2002, Page 16 (Intérpretes de Brasil, vol. II, 2002 p.16). But they do so in different forms. Paulo Prado is profoundly pessimistic, characterizing the Brazilian as driven by lust, greed and sadness. Buarque de Holanda, on the other hand, differs, with respect to cordiality.

«The Brazilian contribution to civilization will be cordiality, we will give to the world the “cordial man”. Openness in the treatment, hospitality, generosity, virtues so praised by foreigners who visit us, represent, in fact, a defining trait of the Brazilian character» (p. 106). But then he observes: «It would be a lie to suppose that these virtues mean “good manners, civility” (107). As he continues: «Enmity can be as cordial as friendship, because both are born in the heart» (107, note 157). We know that from the heart emerge both love and hatred. The psychoanalytic tradition confirms that the heart is the kingdom of feelings. I think that we would better define the character of the Brazilian if we said that his basic design is not one of reason, but feelings . And feeling are contradictory: they can express themselves as love and also as virulent hatred.

But this ambiguous dual facet of the Brazilian, of “cordiality”, or, better said, “of feelings,” has now acquired wings and occupied minds and hearts: The”lack of good manners and civility”. One need only check the web sites, the tweets, facebooks and youtubes to see that the gates of hell are wide open. From there emerged the demons dividing people, insulting such distinguished figures as Dráuzio Varela and the world renowned and appreciated Paulo Freire. The word of the uncivilized occupies the same space as the word of Pope Francis or of the Dalai Lama. But this is only the dark side of the of the Brazilian feeling. There is also the side of light, previously expressed by Buarque de Holanda and by Cassiano Ricardo. We must rescue it, so that we need not live in a barbarian society where no one can enjoy a civilized and humane life.

There is no need to despair. The very condition of the universe consists of order and disorder (cosmos and chaos). Cultures possess their sim-bolic and dia-bolic side, and each human being is inhabited by the great pulse of life (eros) and that of death (thanatos). That is not a defect of creation: it is the natural order of things. Religions, ethics and civilizations were born to give hegemony to light over darkness, so that we do not devour one another. The pessimist Pablo Prado ends with: «the trust in the future cannot be worse than in the past» (p. 98). We agree.

We are inspired by this verse of Agustin Neto, leader of the liberation of Angola: «Is not enough that our Cause is Pure and Just. Purity and Justice must exist within ourselves» (The Angola Poems, 1976, 50).

Leonardo Boff Eco-Theologian-Philosopher Earthcharter Commission

Free translation from the Spanish sent by
Melina Alfaro, alfaro_melina@yahoo.com.ar.
Done at REFUGIO DEL RIO GRANDE, Texas, EE.UU.

Brazil,Bolsonaro,Theology of Liberation and the Attacks on the Church:Nathalia Toledo Urban

Brazil Fascism Human Rights International Left Politics Liberation Theology

Brazil, Bolsonaro, Liberation Theology and the new attacks on the Church

Bolsonaro’s government is becoming well known for their paranoia against “invisible enemies,” one of their traits is to accuse the most unthinkable people/institutions to be leftists. After accusing BBC, The EU and The economist of being communists, Bolsonaro’s government has a new target: The Catholic Church! It might sound surprising and even random to many specially for non-Brazilians to hear that, but the truth is, The Catholic Church had and still has an important impact among social programs in Latin America, mostly thanks to the Theology of Liberation.

The Theology of Liberation is a non-partisan movement that started during the 70’s, their philosophy encompasses several streams of thought interpreting the teachings of Jesus Christ as liberator of unjust social, political, and economic conditions. The movement is not based on the ecclesiastical interpretation of reality, but on the reality of poverty and exclusion. Its proponents have described it as an analytical and anthropological interpretation of the Christian faith.

But, by adding several currents of thought, the movement absorbed beliefs of Umbanda (an Afro-brazilian religion), Spiritism, Islam and even Shamanism.

Leonardo Boff Copyright:© Rafael Stedile

In spite of the internationalization of Liberation Theology, Latin America gathers its greatest representatives, such as the Peruvian priest Gustavo Gutiérrez, the Brazilian Leonardo Boff and the Uruguayan Juan Luis Segundo. According Leonardo Boff, the central point of Theology of Liberation is the concrete of the poor, its oppressions, the degradation of its lives and the sufferings without account that suffers. Without the poor and the oppressed there is no Liberation Theology, “Every oppression calls for a liberation.”

The Catholic Church dedicated two documents to Liberation Theology in the 1980s, considering it heretical and incompatible with Catholic doctrine. Just to give an historical political context the 3 countries were under military dictatorship during the “birth” of those ideas. Even though in Brazil, the majority of Catholics supported the dictatorship, many rebellious priests were very hands on fighting against the military’s authoritarian views and specially interested in protecting the poor workers and peasants that were being massacred by the government.

The oppressive police even monitored churches and masses, especially the ones happening in the biggest cities.  According to the Brazilian government at the time some priests were contaminated by the Marxism ideology and were using their power to spread subversive propaganda. The Ecumenical Documentation and Information Centre produced in 1988 a list of 12 forms of attack suffered by the Church: defamation, invasion, imprisonment, torture, murder, kidnapping, prosecution, subpoena, expulsion, censorship, prohibition and counterfeiting.

Between 1969 and 1981, there were 15 deaths or disappearances of clerics or lay people that were involved in the church’s social movements. People like, Father Antônio Henrique Pereira da Silva Neto, direct auxiliary of Archbishop Dom Hélder Câmara. He was kidnapped, tortured and killed in Recife in May 1969, Santo Dias, leader of the Worker’s Pastoral , killed by a back shot fired by a military police officer during a strike in São Paulo, Alexandre Vanucchi Leme, a student at the University of São Paulo, who died of injuries caused by torture in the premises of the Second Army, in the capital of São Paulo.

And student leader Honestino Guimarães da Silva, a member of The Catholic Student Youth, arrested and tortured in, Rio, his body is still missing. Father João Bosco Burnier, murdered on 1976 the forces of repression in Conceição do Araguaia, he and the bishop D. Pedro Casaldaliga, defended women who were being tortured by militaries.

There were 18 cases of banishment or expulsion. Father James Murray was expelled, for celebrating Mass in black and for reading the Declaration of Human Rights during his homily. And the most famous case Frier Betto, arrested twice, he wrote his experiences during that dark period of the Dictatorship in books, the most famous Baptism of Blood, which tells about the involvement of Dominican Friers at the Ação Libertadora Nacional, a communist guerrilla group, the book was adapted and became a movie in 2006.

Santo Dias: Shot in the back by a soldier.

So, lets talk about present days: Bolsonaro’s government is trying to bring back that whole McCarthyist “communist threat” in 2019. In their vision, the Church is a traditional ally of the Worker’s Party (PT) and is organizing itself to lead debates with the left; the alert to the government came from reports from the Brazilian Intelligence Agency (Abin), headed by General Heleno, and military commandos; the reports are from recent meetings of Brazilian cardinals with Pope Francisco to discuss the Pan Amazonian Synod, which will gather in October in Rome, bishops from all continents.

The debate will address the situation of indigenous peoples, climate change caused by deforestation and quilombo and according to the article in the Estado de São Paulo, based on documents circulating in the Planalto, the Internal security military judged that sectors of the Church allied with social movements and leftist parties, members of the so-called ‘progressive clergy’, wanted to use the Synod to criticize the Bolsonaro’s government and gain international impact.

And of course their fears are being fed by all neopentecostal population that since day one were lining themselves with Bolsonaro.

Many theologists believe that the Theology of Liberation died, because many of their biggest supporters are dead or old, but their legacy is still very much alive.

In 1991, after almost a decade fighting with cardinals from Rome (in special Cardinal Ratzinger, latter the Pope Benedict XVI) Boff, wrote to the Vatican asking for a dispensation of his vows, and nowadays he’s a philosopher and social political activist.

Sources: Leonardo Boff’s blog: https://leonardoboff.wordpress.com
Estado de São Paulo: https://noticias.uol.com.br/ultimas-noticias/agencia-estado/2019/02/10/planalto-ve-igreja-catolica-como-potencial-opositora.htm
Baptism of Blood (movie trailer): https://youtu.be/uhBemy_vXCk

By Nathália Toledo Urban

 

 

 

la victoire de Bolsonaro légitime une culture de la violence

 Entrevista dada à revista belga Démocratie n.2 13 de fevereiro de 2019

Alors qu’au Brésil, la situation politique s’enfonce chaque jour davantage dans le chaos et que se dessinent des perspectives sombres et incertaines, Leonardo Boff, éminent théologien et penseur brésilien, nous propose une vision du futur de son pays qui n’est pas dénuée d’espoir. Cet homme de gauche, proche de Lula1, nous rappelle l’impor- tance de la théologie de la libération dans la mise en place des mouvements sociaux et de leurs combats en faveur des catégories les plus pauvres et marginalisées.

Comment expliquez-vous la victoire
du candidat d’extrême droite Jair Bolsonaro, le 28 octobre dernier?

Tout d’abord, bien qu’elle paraisse joviale et hospi- talière, la société brésilienne est conservatrice. Les questions qui touchent à la famille traditionnelle comme l’homosexualité, le mariage entre personnes de même sexe, mais aussi celles liées aux Noirs2, ainsi qu’aux Quilombolas3 et aux peuples autoch- tones, sont généralement rejetées ou débattues de manière négative. Tous ces groupes ont souffert et souffrent encore beaucoup de préjugés et de discri- mination. Ensuite, les classes dominantes 4 n’ont ja- mais accepté qu’un travailleur du Nordeste accède à la présidence du pays. Ils ont toujours cherché à le piéger. Ils ont réussi l’impeachment de Dilma Roussef et finalement via le Lava-Jato 5 et en utilisant la Lawfare 6, Lula a été condamné et emprisonné, sans preuve claire, sans matérialité criminelle. Ces élites, riches et très riches, ont toujours contrôlé l’État pour obtenir leurs privilèges. Elles ont réussi à désigner un candidat d’extrême droite, Jair Bolsonaro, qui, élu, ferait le jeu de ces élites et de ses stratégies qui consistent à réduire le pouvoir de l’État, à privatiser autant que possible les communs (les biens naturels) comme le pré-sel7, les centrales électriques, les terres amazoniennes. Pour y arriver, elles ont désigné un bouc émissaire: le PT comme parti le plus corrompu de l’histoire et Lula comme voleur. Ainsi, un anti-PTisme généralisé a été créé, ce qui a totalement empêché la formation d’une discussion sérieuse sur un projet de société pour le Brésil.

Deplus, Jair Bolsonaro, impréparé à son futur rôle et véritable ignorant, a évité tous les débats et utilisé des milliers de fausses nouvelles (fake news) en provenance de l’Irlande et du Portugal, discréditant le candidat du PT à la présidence, Fernando Haddad, une personne honorable. Près de 70 % des personnes interrogées sur ces mensonges ont dit leur accorder du crédit. L’élection de Bolsonaro repose donc sur une fraude qui a trompé, avec l’aide des marchés et des oligarchies économiques, des millions de Brési- liens fanatisés.

Après un mois de gouvernement,
quelle est la situation ?

C’est déjà un chaos indescriptible. Les postes-clés du gouvernement sont occupés par des généraux à la retraite, de sorte que nous sommes gouvernés, pratiquement, par l’armée qui contrôle tout… La victoire frauduleuse de Bolsonaro a légitimé une culture de la violence. Elle existait déjà dans le pays à des niveaux insupportables comme l’attestent les plus de 62.000 meurtres par an. Mais maintenant elle se sent légitimée par le discours de haine qu’il a nourri pendant la campagne. Une réalité aussi sinistre débouche sur une forte impuissance et un vide d’espoir.

Dans ce contexte sombre et incertain, voyez-vous malgré tout de l’espoir ?

Je pars de l’hypothèse que le Brésil, pays complexe et aux dimensions continentales, est plus grand que sa crise. Je crois vraiment que cette crise a son côté positif.

1. Leonardo Boff est un des seuls proches de Lula à être autorisé à lui rendre visite en prison.

2. 55,4 % de la population se déclarent noirs ou bruns de peau.

3. Villages composés de fugitifs noirs. Il y en a plus de mille au Brésil.

4. 1.173 de super riches, soit 0,05 % de la population qui contrôle 45 % de la richesse nationale.

On retrouve dans les élites brésiliennes de grands propriétaires terriens, des militaires, des lobbys pro-armement et les puissantes églises évangéliques.

5. Lava-Jato (lavage express) est une vaste opération menée depuis 2014 d’enquête sur une affaire de corruption et de blanchiment d’argent impliquant notamment la société pétrolière publique Petrobras.

6. À interpréter comme la loi pour préjudicier l’accusé.

7. Les gisements de pré-sel (champ de pétrole) se situent dans la croûte terrestre, sous des couches de sel, à environ 7.000 mètres de profondeur. On en trouve au large des côtes brésiliennes.

8. Environs 8 postes importants. Des cinq ministères qui composent l’équipe économique du gouvernement,quatre sont sous le commandement de l’armée, ce qui représente la plus grande représentation vert olive dans l’administration publique fédérale depuis la dictature (https://www. brasildefato.com.br/2019/01/17/ para-luiz-gonzaga-belluzzo-visao- dos-militares-que-estao-no-poder-e- antiquada/).

9. Voir à ce sujet, L. BOFF, Brasil: concluir a refundação ou prolongar a dependência, Éd. Vozes, 2018.

10. En plus de leur dimension pécifiquement religieuse, les communautés de base étaient des centres de prise de conscience, de résistance contre la dictature et de construction de la citoyenneté. L’articulation de ces communautés est l’un des points de départ de la fondation du Parti du Travail en 1980.

Si L’union européenne et la Chine rompent leurs relations avec le Brésil ou que ce dernier décide de se séparer de ces nations, une grande partie de nos entreprises exportatrices de viande et de soja pourraient faire faillite. De mon point de vue, l’alternative consiste à rompre avec nos dépendances historiques et à refonder la patrie sur d’autres bases et d’autres valeurs 9.

De quelle manière ?

J’identifie trois piliers, proprement brésiliens, qui pourraient soutenir un projet alternatif. Tout d’abord, celui de la nature. Le Brésil possède la plus grande biodiversité de la planète, la plus grande forêt tropicale du monde – l’Amazonie – 13 % des réserves mondiales d’eau douce, et une immense richesse en minerais et matériaux rares. Comme le dit Paul Krugman, prix Nobel d’économie, dans quelques années, toute l’économie passera par l’écologie. Les pays qui possèderont plus de biens et de services naturels (la bonté de la nature comme disent les Andins) auront un rôle décisif à jouer pour l’avenir de la vie et de la civilisation. Le deuxième pilier est le peuple brésilien lui-même, composé de représentants de 60 peuples différents qui vivent re- lativement sans préjugés raciaux et qui constituent un grand métissage (japonais, espagnol, allemand, italien, coréen, russe, ukrainien et autres). Ce peuple est très créatif, ouvert au dialogue et aux différences (malgré le traditionalisme des coutumes) et est ac- cueillant. Le troisième élément est la culture brésilienne, riche et diversifiée, de par l’extension du pays et les différents écosystèmes, que ce soit en musique, architecture, artisanat ou dans son carnaval la plus grande fête populaire du monde où se manifeste une incroyable créativité des populations des favelas dont sont issues les écoles de samba. J’estime que ces quelques éléments, qui peuvent être enrichis, ont la capacité de fonder un nouvel essai civilisationnel, important pour le processus mondial de globalisation, conférant légèreté, joie de vivre et aura mystico-religieuse (typique du peuple brésilien) opposé au processus actuel trop rigide et dont l’hégémonie est fondée sur la compétition et non sur la coopération.

Comme voyes-vous la “cordialité” brésilienne?

La cordialité, typique du peuple brésilien est très ambigue. Elle a montré le côté sombre de la «cordialité» brésilienne. Que derrière celle-ci peut aussi se cacher de l’hostilité et de la haine. En ce moment de grande colère et de haine dans la société, le côté pervers de la « cordialité » se manifeste. Elle est sortie du placard. Le fait est que ni les élites, ni le gouvernement de Jair Bolsonaro ne veulent un Brésil pour tous. Ils se sont simplement alignés sur Donald Trump, avec le risque que le Brésil ne perde ses relations avec la Chine, son plus grand partenaire commercial. Ni les élites, ni le gouvernement de Bolsonaro ne veulent un Brésil pour tous. Ils se sont simplement alignés sur Donald Trump.

De votre point de vue de théologien, comment peut-on comprendre les évolutions
des dynamiques théologiques catholique et évangélique ?

L’Église catholique brésilienne a perdu ses grands prophètes qui dénonçaient la violation des droits de l’homme et l’oppression des marginalisés. La plupart des évêques ont été nommés par le Pape Jean-Paul II et Benoît XVI ouvertement conserva- teurs, plus endoctrinés que pasteurs. La plupart des évêques brésiliens ont peu de choses à dire sur la situation sociale brésilienne. Au contraire, l’affaiblis- sement de l’Église catholique a ouvert la voie aux Églises pentecôtistes et néo-pentecôtistes. Celles-ci rassemblent des milliers de fidèles, pour la plupart pauvres et nécessiteux. Il leur prêche l’évangile de la prospérité et non de la bienveillance. On n’y parle jamais de justice sociale et de transformation de la société. Ce sont des usines pour l’enrichissement de leurs bergers, de vrais loups, trompant les fidèles par des promesses et des miracles préconstruits. Le plus grand groupe néo-pentecôtiste, l’Église universelle du Royaume de Dieu, à la tête de laquelle se trouve l’évêque Macedo, a joué un rôle déterminant dans la victoire de M. Bolsonaro. Cette Église est devenue le centre de millions de fausses nouvelles, sans au- cun sens éthique ou religieux.

Et qu’en est-il de l’Église du peuple
et de ses communautés de base 10 ?

Nous devons différencier l’Église catholique comme grande institution qui, à mon sens est dans une crise grave, de l’Église du peuple. Il y a près de cent mille communautés de base ici; plus d’un million de cercles bibliques qui lisent la Bible et en tirent des conclusions en termes de militance et d’engagement pour la justice sociale. Il y a le mouvement national Foi et Politique, national et régional, qui rassemble des laïcs qui voient dans l’Évangile une source d’inspiration pour une politique éthique et libéra- trice et voient dans la politique un lieu privilégié pour réaliser les biens du Royaume de Dieu que sont solidarité, justice sociale et esprit communautaire. En outre, il existe des mouvements de Sans-Terre et de Sans-Toit, fortement influencés par la théologie

Démocratie n° 2 • Février 2019 • 15

Réflexion d’un vieux théologien et penseur 1

L’importance de la dimension utopique

Dans un contexte de délabrement politique au Brésil, et ont produit un océan de pauvreté, d’injustice sociale et avant de parler d’espérance, il faut retrouver la dimendion de souffrances évitables en lieu et place de bénéfices pour tous. L’utopie ne s’oppose pas à la réalité, mais elle lui appartient, parce que celle-ci n’est pas seulement faite de ce qui est fait et donné, de ce qui y est palpable. Mais elle est également faite de ce qui peut encore être fait et donné, donc de ce qui est potentiel et faisable, de ce qui n’est pas encore visible. L’utopie naît de ces tréfonds de po- tentialités présentes dans l’histoire, dans chaque peuple et dans chaque personne. Le philosophe allemand Ernst Bloch a introduit l’expression principe-espérance. Celui-ci est plus que la vertu de l’espérance, il apparaît comme une source génératrice de rêves et d’actions. Le principe de l’espé- rance représente le potentiel inépuisable de l’existence et de l’histoire humaine qui nous permet de dire non à toute réalité concrète, aux limites de notre condition humaine, aux modèles politiques et aux barrières qui limitent la vie, la connaissance, la volonté et l’amour. Et dire oui à des formes nouvelles ou alternatives d’organisation sociale ou de formation de tout projet.

Les utopies maximalistes et les utopies minimalistes

Aujourd’hui, nous pouvons affirmer que les grandes utopies, les utopies maximalistes, celles des Lumières (alphabétisation de tous), du socialisme (faire prévaloir le nous sur le moi) et aussi du capitalisme (le moi sur le nous) sont entrés dans une crise profonde. Elles n’ont jamais réalisé ce qu’elles avaient promis : tout le monde ne participe pas à la culture alphabétisée, la majorité ne voit pas la distribution équitable et juste des biens et la richesse n’est le fait que de petits groupes et non de la majorité. De plus, toutes ces uto- pies ont dégradé la Maison commune par la surexploitation de tous.

Nous sommes donc obligés de nous tourner vers des utopies minimalistes, celles qui, ne pouvant pas changer le monde, mais qui peuvent cependant l’améliorer : recevoir un salaire qui réponde aux besoins de la famille, avoir ac- cès aux soins de santé, envoyer les enfants à l’école, obtenir des transports publics qui ne font pas perdre tant de temps, avoir des services de santé de base, avoir des lieux de loisirs et culturels, et avoir une pension suffisante pour affronter les maladies du troisième âge.

La réalisation de ces utopies minimalistes crée la base des utopies supérieures: aspirer à ce que la nation sur- monte les relations de haine et d’exclusion, à ce que les peuples embrassent la fraternité, à ce qu’ils ne fassent pas la guerre, à ce que tous s’unissent pour préserver cette pe- tite et belle planète Terre, sans laquelle aucune autre utopie ne serait possible.

Restaurer la force politique de l’espoir

Nous devons renverser la vapeur, ne pas considérer la situa- tion actuelle comme une tragédie sans espoir, mais comme une crise fondamentale qui nous force à résister, à tirer les leçons des contradictions et à sortir plus mûrs, plus expé- rimentés et plus sûrs pour ouvrir une nouvelle voie, plus juste, démocratique, populaire et inclusive pour le Brésil. #

1. Extrait de Reflexões de um velho teólogo e pensador, https://leonardoboff.wordpress. com/2018/12/03/esperanca-indignacao-e-coragem/

de la libération, dont les dirigeants viennent pour la plupart des cadres de l’Église de base. A ce niveau fondamental, l’Église est vivante, elle élabore sa li- turgie, sa propre théologie et une interprétation in- novante de la Bible. Ici est vivante la vraie théologie de la libération dans laquelle les théologiens entrent par la porte de derrière et ne sont que des compa- gnons des autres, sur le chemin de la libération.

Quelle est la plus grande réussite politique
de la théologie de libération ?

Ce que Lula dit et répète toujours, c’est qu’elle est la force principale qui a constitué le PT, le parti des travailleurs. Sans l’Église de la libération, les mou- vements sociaux chrétiens, le PT n’aurait jamais surgi comme le plus grand parti de masse de notre histoire. C’est l’une des raisons pour lesquelles les élites traditionnelles sont contre le PT, parce c’est un parti qui vient d’en bas, des pauvres, des noirs, de ceux qu’ils méprisent et humilient et qui s’élèventdans la société et questionnent leur projet d’exclu- sion et de privilèges.

Lula a laissé un mouvement ouvrier autonome et vigoureux. Il est celui qui résiste le plus aux me- sures anti-populaires, mesures qui nient les droits conquis par les travailleurs, et aux restrictions des politiques à destinations des populations pauvres. J’espère que le Brésil, la plus grande nation latine et dans l’Atlantique Sud, jouera, pour les raisons évoquées précédemment, un rôle important dans la formation d’un type d’humanité, enfin unifiée dans la même Maison commune, dans le cadre d’une vé- ritable démocratie écologique et sociale, intégrant tous les peuples avec leurs spécificités, mais préser- vant et prenant soin de la seule planète qui nous fait vivre. #

Leonardo Boff est un théologien brésilien, écologiste et écriteur

Propos recueillis par Stéphanie Baudot et Thomas Miessen.

https://www.autresbresils.net/