Gran frente de valores ético-sociales

Estamos viviendo tiempos política y socialmente dramáticos. En nuestra historia nunca se había visto un odio y una rabia tan difundidos, principalmente a través de los medios sociales. Ha sido elegido para presidente una figura aterradora que encarna la dimensión de sombra y de lo reprimido de nuestra historia.

Él ha contaminado a buena parte de sus electores. Esta figura ha logrado traer a la luz lo dia-bólico (lo que separa y divide) que siempre acompaña a lo sim-bólico (lo que une y congrega) de forma tan avasalladora que lo dia-bólico ha inundado la conciencia de muchos y debilitado lo sim-bólico hasta el punto de dividir familias, romper con amigos y liberar violencia verbal y también física. Esta se dirige especialmente contra minorías políticas, que en realidad son mayorías numéricas, como la población negra, además de indígenas, quilombolas y otros de condición sexual diferenciada.

Necesitamos un líder o una unión de líderes, con el carisma capaz de pacificar, de traer paz y armonía social: una persona de síntesis. El presidente electo no será esta persona, pues le faltan todas esas características. Por el contrario, refuerza la dimensión de sombra, presente en todos nosotros, pero que mediante la civilidad, la ética, la moral y la religión la controlamos con la dimensión de luz. Los antropólogos nos enseñan que todos nosotros somos sapiens y simultáneamente demens, o en el lenguaje de Freud, estamos atravesados por el principio de vida (eros) y por el principio de muerte (thanatos).

El desafío de cada persona y de cualquier sociedad es ver cómo se equilibran estas energías, que no pueden ser negadas, dando la hegemonía a lo sapiens y al principio de vida. De lo contrario nos devoraríamos unos a otros.

En los tiempos actuales en nuestro país hemos perdido este punto de equilibrio. Si queremos convivir y construir una sociedad mínimamente humana, debemos potenciar la fuerza de la positividad haciendo contrapunto a la fuerza de la negatividad. Es urgente desentrañar la luz, la tolerancia, la solidaridad, el cuidado y el amor a la verdad que están arraigados en nuestra esencia humana. ¿Cómo hacerlo?

Los sabios de la humanidad, sin olvidar la sabiduría de los pueblos originarios, nos atestiguan que hay un solo camino y no hay otro. Este fue bien formulado por el poverello de Asís cuando cantó: donde haya odio que yo lleve amor, donde haya discordia que yo lleve unión, donde haya tinieblas que yo lleve luz y donde haya error que yo lleve verdad.

Especialmente la verdad ha sido secuestrada por el excapitán dentro de un discurso de amenazas y de odio, contrario al espíritu de Jesús, transformando la verdad en una horrible falsedad e injuria. Cabe citar los versos del gran poeta español Antonio Machado: “Tu verdad, no, la Verdad. Y ven conmigo a buscarla. La tuya, guárdatela”. La verdad genuina nos debe unir y no separar, pues nadie tiene su propiedad exclusiva. Todos participamos de ella, de un modo u otro sin espíritu de posesión.

Junto con un frente político amplio en defensa de la democracia y de los derechos sociales necesitamos aunar otro frente amplio, de todas las tendencias políticas, ideológicas y espirituales, en torno a valores capaces de sacarnos de la presente crisis.

Esto es importante: debemos usar aquellas herramientas que ellos jamás podrán usar, como el amor, la solidaridad, la fraternidad, el derecho de cada uno a poseer un pedacito de Tierra de la Casa Común que Dios ha destinado a todos, una vivienda decente, a cultivar la compasión hacia los que sufren, el respeto, la comprensión, la renuncia a todo espíritu de venganza, el derecho a ser feliz y la verdad transparente. Valen las tres “tes” del Papa Francisco: Tierra, Techo y Trabajo, como derechos fundamentales.

Debemos atraer a los fieles de las iglesias pentecostales a través de estos valores, que son también valores evangélicos, en contra de sus pastores que son verdaderos lobos. Al darse cuenta de estos valores que los humanizan y los acercan al Dios verdadero que está por encima y dentro de todos, y cuyo verdadero nombre es amor y misericordia y no amenazas de infierno, los fieles se liberarán de la servidumbre de un discurso que busca más el bolsillo de las personas que el bien de sus almas.

El odio no se vence con más odio, ni la violencia con más violencia todavía. Sólo las manos que se entrelazan con otras manos, sólo los hombros que se ofrecen a los debilitados, sólo el amor incondicional nos permitirá gestar, en las palabras del injustamente odiado Paulo Freire, una sociedad menos malvada donde no sea tan difícil el amor.

Aquí se encuentra el secreto que haría de Brasil una gran nación de los trópicos que, en el irrefrenable proceso de mundialización, podría ayudar a adquirir un rostro humano, jovial, alegre, hospitalario, tolerante, tierno y fraterno.

*Leonardo Boff es filósofo, teólogo y escritor, autor del libro La oración de San Francisco: un mensaje de paz para el mundo actual, Sal Terrae 2009.

Traducción de Mª José Gavito Milano

Grande frente de valores ético-sociais

Estamos vivendo tempos política e socialmente dramáticos. Nunca se viu em nossa história ódio e raiva tão difundidos, principalmente através das mídias sociais. Foi eleito para presidente uma figura amedrontadora que encarnou a dimensão de sombra e do recalcado de nossa história. Ele contaminou boa parte de seus eleitores. Essa figura conseguiu trazer à tona o dia-bólico (que separa e divide) que sempre acompanha o sim-bólico (o que une e congrega) de uma forma tão avassaladora que o dia-bólico inundou a consciência de muitos e enfraqueceu o sim-bólico a ponto de dividir famílias, romper com amigos e liberar a violência verbal e também física. Especialmente ela se dirige contra minorias políticas que, na verdade, são maiorias numéricas, como a população negra, além de indígenas, quilombolas e outros de condição sexual diferenciada.

Precisamos de uma liderança ou um colegiado de líderes, com o carisma capaz de pacificar,de trazer paz e harmonia social: uma pessoa de síntese. Esta não será o presidente eleito, pois lhe faltam todas estas características. Ao contrario, reforça a dimensão de sombra, presente em todos nós, mas que pela civilidade, pela ética, pela moral e pela religião a controlamos sob a égide da dimensão de luz. Os antropólogos nos ensinam que todos nós somos sapiens e simultaneamente demens, ou na linguagem de Freud, somos perpassados pelo princípio de vida (eros) e pelo princípio de morte (thanatos)..

O desafio de cada pessoa e de qualquer sociedade é ver como se equilibram estas energias que não podem ser negadas, dando a hegemonia ao sapiens e ao princípio de vida Caso contrário nos devoraríamos uns aos outros.

Nos tempos atuais em nosso pais perdemos este ponto de equilíbrio. Se quisermos conviver e construir uma sociedade minimamente humana, devemos potenciar a força da positividade fazendo o contraponto à força da negatividade. É urgente desentranhar a luz, a tolerância, a solidariedade, o cuidado e o amor à verdade que estão enraizados em nossa essência humana. Como faze-lo?

Os sábios da humanidade, sem esquecer a sabedoria dos povos originários, nos testemunham que há um só caminho e não há outro. Ele foi bem formulado pelo poverello de Assis quando cantou: onde houver ódio que eu leve o amor, onde houver discórdia que eu leve a união, onde houver trevas que eu leve a luz e onde houver erro que eu leve a verdade.

Especialmente a verdade foi sequestrada pelo ex-capitão, dentro de um discurso de ameaças e de ódio, contrário ao espírito de Jesus, transformando a verdade numa amedrontadora falsidade e injúria. Aqui cabem os versos do grande poeta espanhol António Machado:

“Tua verdade, não: a Verdade. E vem comigo buscá-la. A tua, guarda-a contigo”. A verdade genuina nos deve unir e não separar, pois ninguém tem a posse exclusiva dela. Todos participamos dela, de um modo ou de outro sem espírito de posse.

Junto com uma frente política ampla em defesa da democracia e dos direitos sociais precisamos agregar uma outra frente ampla, de todas as tendências políticas, ideológicas e espirituais, ao redor de valores, capazes de nos tirar da presente crise.

Isso é importante: devemos usar aquelas ferramentas que eles jamais poderão usar: como o amor, a solidariedade, a fraternidade, o direito de cada um de possuir um pedacinho de Terra, da Casa Comum que Deus destinou a todos, de uma moradia decente, de cultivar a com-paixão para com os sofredores, o respeito, a compreensão, a renúncia a todo espírito de vingança, o direito de ser feliz e a verdade transparente. Valem os três “ts”do Papa Francisco: Terra, Teto e Trabalho, como direitos fundamentais.

Devemos atrair os fiéis das igrejas pentecostais através desses valores que são também evangélicos, em contra de seus pastores que são verdadeiros lobos. Ao se darem conta destes valores que os humanizam e os aproximam do Deus verdadeiro que está acima e dentro de todos mas cujo nome verdadeiro é amor e misericórdia, e não de ameaças de inferno, os fiéis se libertarão da servidão de um discurso que visa mais o bolso das pessoas do que o bem de suas almas.

O ódio não se vence com mais ódio, nem a violência com mais violência ainda. Só a mãos que se entrelaçam com outras mãos, só os ombros que se oferecem aos combalidos, só o amor incondicional nos permitirão gestar, nas palavras do injustamente odiado Paulo Freire, uma sociedade menos malfada onde não seja tão difícil o amor.

Aqui se encontra o segredo que faria do Brasil uma grande nação nos trópicos, que poderá ajudar n irrefreávell processo de mundialização a ganhar um rosto humano, jovial, alegre, hospitaleiro, tolerante terno e fraterno.

Leonardo Boff é filosofo, teólogo e escritor, autor do livro A oração de São Francisco: uma mensagem de paz para o mundo atual, Vozes 2009.

Dichiarazione di voto per la Democrazia e per Fernando Haddad

Dichiarazione di voto per la Democrazia e per Fernando Haddad

Leonardo Boff*

Vengo dalla Teologia della Liberazione che ha come asse fondamentale l’opzione per i poveri, contro la povertà e a favore della giustizia sociale e della liberazione.

Nello spettro politico Brasiliano, non vedo nessun partito politico eccetto il PT che abbia dato tanta centralità ai poveri e alle minoranze politiche che sono, in verità maggioranze numeriche come neri/e, nativi, abitanti dei Quilombos e dei socialmente discriminati per la loro condizione sessuale e altri. Viaggiando, per lavoro, attraverso molti territori e osservando gruppi popolari poveri, ho sentito molte volte dalla loro bocca: Lula è stato l’unico che ha pensato a noi e ci ha dato l’opportunità di uscire dalla fame e dalla miseria.

Ecco qui la mia principale ragione per votare la coppia Fernando Haddad e la vice Manuela d’Ávila, per portare avanti questo progetto sociale veramente messianico: soccorrere gli affamati, garantire che nessuno muoia prima del tempo e fare giustizia agli oppressi e a quelli che sono diventati invisibili.

Si mugugna che il PT si è macchiato di corruzione, non il PT nel suo insieme, ma alcuni leader importanti tra le fila del suo governo. La corruzione ha attraversato tutti i partiti, con qualche rara eccezione. In altri partiti si contano corrotti più che nel PT. Tutto questo deve essere riconosciuto e, se identificata, specialmente per l’arricchimento personale la corruzione deve essere severamente punita.

Ma facciamo giustizia alla verità dei fatti: la maxi-corruzione che sfiora tutta la nostra storia e continua fino ad oggi è l’evasione fiscale. Dall’anno passato ad oggi, sotto Temer fino al 09 agosto 2018 sono stati evasi direttamente o per esenzione fiscale dalle imprese e dalle Banche, circa 450 miliardi di reais. Sono dati del procuratore del Ministero delle Finanze.

Che significa tutto questo? Che tutta la corruzione nella Petrobras e nelle grandi imprese è stata di circa 40 miliardi di Reais, cioè ci fa capire la sproporzione tra una corruzione naturalizzata e l’altra per finanziare soprattutto campagne elettorali.

Tutte e due fanno male al paese, sottraendo risorse destinate a migliorare la vita del popolo.

Una ricerca condotta dal Senatore Paim, fatta con risorse tecniche del Senato stesso, è arrivata alla stessa conclusione. Se questo debito fosse saldato, non sarebbe necessario fare la riforma della Previdenza e nemmeno stabilire un tetto ai costi per la sanità e per l’istruzione.

Il giudice Sergio Moro, tanto zelante nel combattere la corruzione, perché non corre dietro a questo tipo di corruzione maggiore, facile da scoprirsi altamente negatrice del bene comune?

Tra molti argomenti io ne sfodero a favore di Haddad-Manuela, soltanto uno a favore di Haddad: si tratta di un uomo sensibile alla sofferenza umana, competente amministratore, con eccellente formazione accademica, dottore in filosofia (viva Platone che voleva un filosofo come capo dello Stato), laureato in diritto e economia. Lui ha saputo abbassarsi al livello del popolo per ascoltare il grido degli oppressi e fare politiche che facessero smettere quel grido. Una simile sensibilità vale anche per la vice Manuela d’Ávila, che ha lavorato con i più poveri di Porto Alegre.

La maggior crisi di umanità, maggiore di quella economica, politica, culturale e morale, già lo diceva Betinho e lo ripete a ogni momento Papa Francesco: è la mancanza di sensibilità di esseri umani verso gli altri umani.

Questa sensibilità Fernando Haddad l’ha dimostrata quando era ministro dell’Educazione e poi come Prefetto di São Paulo, con le politiche sociali e educazionali da tutti riconosciute.

Gravemente insensibile si è dimostrato il candidato Jair Bolsonaro. Tra i tanti esempi, scegliamo il seguente. Quando le donne in lacrime cercavano di avere i resti mortali, almeno qualche osso dei loro cari figli e figlie, assassinati o spariti, Bolsonaro rispose: “chi cerca ossi sono i cani” risposta che oltre ad essere una innominabile offesa a quelle donne, dimostrando il suo livello di mancanza di sensibilità e la più profonda disumanità…

Per questa e altre ragioni, il mio voto è per Fernando Haddad e Manuela d’Ávila che avranno come primo impegno quello di riconciliare il paese e riscattare un minimo di sensibilità ―il diritto del cuore―per metter su un governo che sia come diceva Gandhi un gesto amoroso verso il popolo e la cura della casa comune.

*Leonardo Boff, filosofo, teologo e scrittore. Petropolis, 24.X.2018.

Traduzione di Romano Baraglia & Lidia Arato

Declaración de voto por la Democracia y por Fernando Haddad

Brasil  está amenazado por una candidatura presidencial por  ex-capitán del ejército Jair Bolsonaro que anunca una politica francamente fascista, homofógico, misógeno, defensor de la tortura y perseguidor de los LGBT, despreciador de indígenas y descendientes de la esclavitud (quilombolas) y demás negros (la mayoría de la población) y establecer esta alternativa a quién se opone a él: o el carcel o el exilio.Nunca hubo en nuestra historia tal radicalismo de tipo nazista (venera le figura de Hitler). Sería una desgracia para el país, para América Latina, con repercución en el mundo democrático en general. Por eso hay un esfurzo inmenso para que el candidato democrático Fernando Haddad (del PT), pueda, en el último instante, vencer las elecciones, apesar de que tiene todavía una signficativa diferencia con su oponiente. Mantenemos la esperanza de que el pueblo sepa no eligir a su opresor. En momentos asi un teólogo no puede callar y tiene que denunciar el fascismo y anunciar la democracia, como el bien politico más significativo de nuestra história mundial. En este sentido publico aquí m iapoyo al candidato de la democracia Fernando Haddad: LBoff

DECLARACIÓN DE VOTO POR FERNANDO HADDAD

Vengo de la Teología de la Liberación que tiene como eje fundamental la opción por los pobres, contra su pobreza y a favor de la justicia social y la liberación.

En el espectro político brasilero no veo ningún partido, a no ser el PT, que haya dado tanta centralidad a los pobres y a las minorías políticas que son, en realidad, mayorías numéricas como los negros/as, indígenas, quilombolas, los socialmente discriminados por su condición sexual y otros. Andando por el interior y entre los grupos populares pobres, en función de mi trabajo, oí muchas veces de su boca: Lula fue el único que pensó en nosotros y nos dio oportunidades para salir del hambre y de la miseria.

Aquí está mi razón principal razón para votar a la candidatura de Fernando Haddad y la Vice Manuela D’Ávila, para llevar adelante ese proyecto social verdaderamente mesiánico: atender al hambriento, garantizar que no muera antes de tiempo y hacer justicia a los oprimidos y a los invisibilizados. Se critica que el PT ha sido corrupto. No el PT como un todo, sino líderes importantes de alto rango de su gobierno. La corrupción atravesó a todos los partidos, con excepción de unos pocos. Otros partidos se han corrompido hasta más que el PT. Esto debe ser reconocido y cuando se identifica esa corrupción, especialmente al servicio del enriquecimiento personal, debe ser severamente castigada.

Pero hagamos justicia a la verdad de los hechos: la maxi-corrupción que atraviesa toda nuestra historia y que continúa hasta hoy día es la evasión fiscal. Desde el año pasado hasta aquí, con Temer hasta el 9/8/2018, fueron evadidos directamente o por exención fiscal a las empresas y bancos cerca de 450 mil millones de reales; son datos de los Procuradores de la Hacienda Nacional.

¿Qué significa eso? Que toda la corrupción en Petrobrás y en las grandes empresas fue de unos 40 mil millones de reales, es por lo tanto el 10% de la corrupción total. Esto no justifica la corrupción, pero nos hace entender la desproporción absurda entre una corrupción naturalizada y otra para financiar principalmente campañas electorales. Ambas hacen mal al país y le quitan recursos que podrían mejorar la vida del pueblo.

Una investigación conducida por el Senador Paim, hecha con los recursos técnicos del propio Senado, llegó a la misma conclusión. En el caso de que esta deuda fuera cobrada, no se necesitaría hacer la reforma de la Seguridad Social ni establecer un techo de gastos para la salud y la educación.

El juez Sérgio Moro, tan celoso en combatir la corrupción, ¿por qué no corre detrás de este tipo de corrupción mayor, detectable y altamente negadora del bien común?

Entre otros muchos argumentos en favor de Haddad-Manuela, aduciré solamente uno. En el caso de Haddad, se trata de un hombre sensible al sufrimiento humano, competente administrador, con excelente formación académica, doctor en filosofía (viva Platón que quería un filósofo como jefe del Estado), formado en derecho y economía. Supo bajarse al nivel del pueblo para escuchar el grito del oprimido y hacer políticas que lo hicieran dejar de gritar. Sensibilidad semejante vale también para la Vice Manuela Dávila, trabajando con los más pobres de Porto Alegre.

La mayor crisis de la humanidad y de Brasil mayor que la económica, política, cultural y moral, ya lo decía Betinho ( él que  primero organizó el movimiento contra el hambre) y lo repite en todo momento el Papa Francisco: es la falta de sensibilidad de los seres humanos hacia otros seres humanos.

Esta sensibilidad de Fernando Haddad quedó demostrada, cuando era Ministro de Educación y luego como Alcalde de São Paulo, con las políticas sociales y educativas reconocidas por todos.

Gravemente insensible se mostró el candidato Jair Bolsonaro con el que sigue, entre otros tantos ejemplos. Cuando las mujeres que, entre lágrimas, buscaban restos, o al menos algunos huesos de sus seres queridos asesinados o desaparecidos, Bolsonaro les dijo: “Quien busca huesos es el perro”. Además de ser una ofensa sin nombre a estas personas, mostró su nivel de falta de sensibilidad y de la más profunda inhumanidad.

Por estas y otras razones, mi voto es para Fernando Haddad y Manuela D ‘Avila que tendrán como primera misión reconciliar el país y recuperar la sensibilidad mínima ―los derechos del corazón― para ejercer un gobierno que sea, al decir de Gandhi, un gesto amoroso para con el pueblo y el cuidado de la cosa común.

* Leonardo Boff, teólogo, filósofo y escritor.

Petrópolis-RJ, 24 de octubre de 2018.

 

Traducción de Mª José Gavito Milano