Guerra global. Detengámoslo

Por un pacto mundial, ahora, por un devenir común y universal de justicia y paz

                   Sobre la “guerra en Ucrania”

Publicamos este texto de extrema importância, elaborado pelo movimento mundial, aqui por seu ramo italiano,             

AGORA DOS HABITANTES DA TERRA- Itália.

Sem deixar de denunciar o ato criminoso da Rússia invadindo a Ucrânia, trata-se de desvendar o que se esconde por detrás desta guerra devastadora (o enfrentamento dos USA/NATO) contra a Russia/China).Verifica-se uma transformação geopolítica de graves consequências: a substituição da soberania dos estados pelos interesses e as estratégias das grandes corporações globais, a maioria estadounidenses, que tomam as principais decisões politico-economico-geoestratégicas e trabalham para menter a hegemonia global, com a possibilidade de uma guerra total. Se ela ocorrer, será realmente total : sobrarão poucos para contar a história e estes terão que recomeçar a aventura humana, sob terrível empobrecimento e pesadíssimas dificuldades. Daí a importância de tomarmos conhecimento deste texto, divulgado pelo principal promotor da AGORA DOS HABITANTES DA TERRA : Riccardo Petrella, notório economista que por anos chefiou o centro de investigações científicas da Comunidade Europeia em Bruxelas e o articulador da busca de um Pacto Mundial ao redor do tema da AGUA da qual todos dependem. L.Boff  

*****************         

Declaración del Ágora de los Habitantes de la Tierra – Italia

La naturaleza de la “guerra en Ucrania”

La inadmisible invasión de Ucrania por parte de la Rusia de Putin es un acto criminal, contrario a todas las normas del derecho internacional y de los derechos humanos. Se trata, a primera vista, de una “guerra entre rusos y ucranianos”, cuyos motivos estallaron sobre todo tras el colapso de la Unión Soviética en 1989 y la declaración de independencia de Ucrania en 1991. Dio lugar a violentos conflictos en 2004 y, en 2014, tras el golpe de Estado perpetrado por un grupo de nacionalistas ucranianos, fascistas-nazis, con el fuerte apoyo (ampliamente documentado) de Estados Unidos El golpe de Estado llevó a la sustitución del presidente prorruso elegido por un presidente no elegido, antirruso y prooccidental/proamericano. Estados Unidos lleva años pilotando el giro antirruso de la “nueva” Ucrania con muchos dólares y ayudas. La recuperación del control de Crimea por parte de Rusia en 2014 y su apoyo al levantamiento independentista contra el gobierno ucraniano de las poblaciones rusas de las regiones de Donetsk y Lougansk se consideraron inevitables. Por su parte, Estados Unidos intensificó y aceleró su acción, a través de la OTAN, presentándose como los defensores y liberadores de Ucrania y de toda Europa del Este frente a los objetivos expansionistas de Rusia.

Como se desprende de lo anterior, las razones internas ruso-ucranianas por sí solas no habrían conducido a la actual invasión masiva si no hubiera habido otras razones que demuestran que la “guerra en Ucrania” es sobre todo y esencialmente la última (?) fase de la guerra entre Estados Unidos y la URSS (más tarde Rusia), que durante décadas dividió el mundo en dos bloques y sembró la semilla del odio, el conflicto y las guerras entre los pueblos y entre grupos sociales dentro de los propios pueblos.

 Para ser más precisos, todo indica que vivimos, desde hace unos veinte años, una nueva fase histórica, la de la “guerra global”. ¿Qué se entiende por “guerra global”?

               Una guerra global

Podemos definir la actual “guerra en Ucrania” como una de las principales expresiones violentas en curso de una “guerra global” a escala planetaria. Por tres razones.

La primera razón. Dado el gran desequilibrio que se ha acumulado en los últimos treinta años entre EE.UU. y la OTAN, por un lado, y Rusia, por otro, en beneficio de EE.UU., el principal interés que lleva a EE.UU. y a (“su”) OTAN a apoyar activamente la guerra en Ucrania no es la defensa del pueblo ucraniano. Es, sobre todo, la oportunidad que se les ofrece de reducir en gran medida la “potencia mundial Rusia” militar y políticamente. Durante al menos veinte años, Estados Unidos se ha estado preparando para la guerra contra Rusia intentando sistemáticamente ampliar la presencia operativa de la OTAN en todos los territorios fronterizos con Rusia, incluida la Ucrania “independiente”. Y esto, a pesar de las promesas hechas en repetidas ocasiones y los acuerdos firmados con Rusia sobre la no ampliación de la OTAN hacia el Este. Y lo hicieron, a pesar de las protestas de Rusia, con el golpe de Estado de 2014. Con la petición oficial de Finlandia y Suecia de ingresar en la OTAN estos días, todos los vecinos europeos de Rusia (considerando a Bielorrusia como aliado de Rusia) forman ya parte de la OTAN. Así es el Muro de Berlín. El muro ofensivo armado de Estados Unidos contra Rusia en suelo europeo tiene más de 2.000 km de longitud, y lo más importante es que está repleto de armas, incluidas cabezas nucleares, a sólo unos minutos de Moscú. 

Para Estados Unidos, y la gran mayoría de los Estados miembros de la OTAN, el objetivo de la “guerra de Ucaina” está claro: a) ganarla para reducir el poder mundial ruso, b) mantener así la supremacía militar y política mundial, c) reducir la dependencia energética y alimentaria de Occidente con respecto a Rusia y promover los intereses de poder económico de los grandes grupos multinacionales estadounidenses y europeos, también para “legitimar” inversiones cada vez más masivas en energía nuclear e incluso en energías falsamente renovables (como el gas de esquisto), desafiando los objetivos del desarrollo sostenible mundial.

Esto explica por qué, en respuesta a una reciente insinuación del ucraniano Szelenski sobre una (¿sincera?) apertura a las conversaciones de alto el fuego, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, declaró enfáticamente que la UE quiere que Ucrania gane la guerra, y el secretario general de la OTAN, el sueco Stontelberg, anunció que se necesitaría un tiempo más largo y doloroso para lograr la victoria final de Ucrania sobre Rusia. La decisión del presidente Biden de destinar 33.000 millones de dólares(trilhões em português) a la reconstrucción de Ucrania va en la misma dirección: no a la paz, sino a ganar la guerra contra Rusia y a reducir a Ucrania a una nueva colonia y a un nuevo Estado “aliado” (satélite).u Los llamamientos a no ayudar a Ucrania con armas, sino a buscar lo más rápidamente posible el cese de la guerra con Rusia, han quedado fuera de lugar. El poder de los ucranianos para decidir sobre la guerra es muy reducido. Estados Unidos y la UE, a través de la OTAN, deciden. Así es la “libertad para los ucranianos”. La declaración del 14 de mayo en Florencia de Josehp Borrel, Alto Representante de la UE para Asuntos Internacionales, “Al ayudar a Ucrania, nuestra voluntad es defender a los más débiles de los más fuertes” es pura mistificación.

Denunciamos como irresponsable y criminal esta voluntad declarada de guerra y destrucción de la que las principales víctimas directas son los pueblos ucraniano y ruso e, indirectamente, los pueblos más pobres de África y Asia que están sufriendo y muriendo de hambre en mayor número que nunca debido a los efectos desastrosos en la distribución del grano producido en Ucrania como resultado de las sanciones económicas (y las represalias rusas). adoptadas por la UE para castigar y poner de rodillas a la economía rusa.

Las ambiciones dictatoriales de Putin para reconstituir el poder de la Gran Rusia zarista no son los únicos factores clave en la guerra de Ucrania.  También denunciamos las mistificaciones, las mentiras y la hipocresía de los beligerantes no declarados, pero reales, que, desafiando los tratados, los acuerdos y las promesas, han cometido claras violaciones del derecho internacional y han contribuido masivamente a exacerbar y alimentar la guerra en curso con la voluntad de ganarla.

La segunda razón muestra la importancia de las estrategias geopolíticas y militares globales en relación con la “guerra en Ucrania” . La premura y el empecinamiento con que Estados Unidos/OTAN y, en posiciones subordinadas, la UE, quieren ganarse a Rusia empezando por Ucrania se debe a un elemento crucial. . Desde hace algunos años, Estados Unidos no hace más que atacar abiertamente a China, alegando que la considera su nuevo enemigo sistémico. Y Europa ha adoptado la misma línea estratégica: el Presidente de la Comisión Europea ha declarado que China es el enemigo sistémico de Europa.

En realidad, los cambios científicos y tecnológicos unidos a los cambios económicos y sociales de los últimos 30 años- han consolidado la supremacía mundial militar y política de Estados Unidos, a pesar de su indecorosa derrota (el abandono precipitado de los estadounidenses en Afganistán) y su desastrosa presencia militar en Siria – han hecho desaparecer el enfrentamiento ideológico-cultural entre el capitalismo y el comunismo, habiendo adoptado la inmensa mayoría de las potencias mundiales (Estados miembros del G20), incluida Rusia, los principios básicos de la economía global de mercado, competitiva y financiera a nivel internacional. El comunismo ha desaparecido como enemigo radical del capitalismo. Lo mismo puede decirse del socialismo histórico;

– Durante un tiempo, surgieron en su lugar movimientos islamistas extremistas, que han sido y siguen siendo el origen de algunas crisis y guerras “locales”; 

– han cambiado la naturaleza de los titulares del poder político y la “soberanía del pueblo”. El poder político de los Estados y de los parlamentos “nacionales” ha pasado laxamente a manos de entidades privadas, especialmente de las grandes empresas multinacionales, globales, industriales, comerciales y financieras. El poder de control e influencia de estos sujetos sobre las decisiones y estrategias políticas de los estados se ha hecho cada vez más fuerte y, curiosamente, también aceptado por la mayoría de los ciudadanos. Por lo tanto, se puede afirmar que la soberanía “nacional” sigue siendo, a nivel jurídico e institucional y formal, la de los estados, mientras que la soberanía real del pueblo está hoy en manos de un “pueblo” muy restringido e “irresponsable” políticamente de los pocos poderosos financieros, industriales, comerciales y tecnológicos del mundo. Piense en el mundo de los negocios y las finanzas en los sectores de la energía, la agroindustria, el medio ambiente, la salud, la información y la comunicación.  El control y el uso, por ejemplo, de las tecnologías de procesamiento de datos, de la información y de la comunicación juegan un papel crucial en la “guerra de Ucrania”, ‘ especialmente por parte de la OTAN-EEUU, que está bastante más avanzada que Rusia en este campo gracias a las grandes empresas “globales” estadounidenses ;

Así, la seguridad económica de un país se ha convertido, de facto, tras la coartada de la cortina de humo de la “seguridad nacional”, en la seguridad de los intereses de las empresas multinacionales más fuertes de los distintos países. Este es el caso macroscópico de los tres fondos de inversión privados más poderosos del mundo, los tres de Estados Unidos. Sólo el fondo de BlackRock gestiona 9,5 billones de dólares, ¡el doble de la riqueza producida por Alemania en 202!  Lo mismo ocurre con GAFAM (Google, Apple, Facebook,Amazon, Microsoft), y Big Pharma (de las quince primeras empresas del mundo, 12 son estadounidenses)…

La combinación de estos “senores de la Tierra” ha convencido a Estados Unidos, apoyado por sus alianzas militares en todos los continentes, como la OTAN, de que la supremacía mundial político-militar, tecnológica y económica de Estados Unidos sigue siendo buena para el mundo, renovando un eslogan en boga a principios de los años 50: “Lo que es bueno para Estados Unidos es bueno para el mundo“.  Cualquier intento o desarrollo que ponga en peligro el mantenimiento de esta supremacía se considera un enemigo de la supremacía mundial de los Estados Unidos y, por tanto, según ellos, del buen estado del mundo y del bienestar de la población mundial.

Ahora, la globalización económica y las “revoluciones” tecnológicas han contribuido a que China se convierta en la segunda gran potencia económica moderna del mundo, incluso la primera en términos de producto interior bruto.  La supremacía de Estados Unidos está en cuestión. Estados Unidos teme que China logre imponer el yuan como moneda preferida para el comercio mundial en lugar del dólar y que llegue a ocupar una posición de liderazgo en los mercados financieros gracias a las monedas virtuales, en particular los BitCoins. La supremacía de Estados Unidos en los medios de comunicación actuales en la red también está amenazada por la nueva generación asiática, bajo el impulso del enorme mercado potencial chino.

El interés directo de Estados Unidos/OTAN en la guerra de Ucrania encaja en este contexto global. Su victoria sobre Rusia en nombre (?) de los valores occidentales y mundiales de libertad y justicia contribuiría, según sus expertos, a devolver la credibilidad y la luz a Estados Unidos en la escena mundial.

Considere el hecho de que estamos en presencia de una guerra lanzada por los Estados Unidos simultáneamente a) contra el mundo y b) contra la vida de la Tierra.

La tercera razón cierra el círculo de la “lógica” y las características de la “guerra global”.

Cuando el presidente Biden advirtió a Putin de que Estados Unidos no toleraría ni un centímetro de ocupación rusa en suelo ucraniano, expresó claramente la visión de la dominación mundial según la cual Ucrania “es nuestra”. De la misma manera que en los siglos XIX y XX afirmaron que América (las dos Américas en su conjunto) “es nuestra” (bajo la Doctrina Hoover. (principios de 1900)

Y cuando el pasado mes de octubre, la empresa privada NYSE, que gestiona la Bolsa de Wall Street, la más importante del mundo, decidió con plena soberanía e independencia jurídica abrir una nueva clase de activos financieros, es decir, todos los elementos del mundo natural del planeta, según la propuesta del fondo de inversión BlackRock, estamos claramente ante una oferta de apropiación financiera privada  de la vida por parte de los operadores bursátiles del mundo sobre una base globoamericana. Además, esto ya está ocurriendo en el sector de los cereales en los mercados mundiales. Miles de accionistas de las grandes empresas agroalimentarias obtienen pingües beneficios (por ejemplo, Syngenta) mientras cientos de millones de personas que ya padecen hambre ven cómo sus condiciones empeoran, sufren y mueren de inanición. Así, cuanto más continúan las guerras, más se maltrata, empobrece y priva a las poblaciones de los países más débiles (incluidos los migrantes), y más aumentan los beneficios de los fabricantes y exportadores de armas, entre los que sobresalen Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y Alemania….; y luego China, Rusia y la India de Modi.

Denunciamos la transformación y reducción del mundo en un campo global de guerra tecnológica, militar, política, económica, social y cultural. Haber transformado la seguridad del poder global y la supremacía de las corporaciones y grupos dominantes estadounidenses globales en seguridad económica global y, a partir de ahí, en seguridad militar global es un acto de dominación e irresponsabilidad global. Es inaceptable que la estrategia de la agenda mundial para los próximos 15 años se defina y subyugue a la guerra global lanzada por Estados Unidos contra China. Es un robo del futuro del mundo.

Pensemos, por poner sólo un ejemplo muy paradigmático, en la forma en que los grupos gobernantes estadounidenses intentaron desacreditar las vacunas chinas (y también las rusas y cubanas) contra el cólera 19 alegando que las vacunas buenas, sicuras, eran sólo las estadounidenses y, en segundo lugar, las europeas. No sólo eso, sino que lucharon ferozmente contra la petición de Sudáfrica y la India hace dos años de suspender temporalmente las normas de la OMC (Organización Mundial do Comercio) sobre derechos de propiedad intelectual privada (patentes sobre la vida). Para los dirigentes estadounidenses, los derechos privados de las patentes sobre organismos vivos, de los que poseen una gran parte, son un principio inalienable e inexpugnable de su supremacía y no quieren perderlo. No quieren transferir las competencias en este ámbito a la Organización Mundial de la Salud (OMS) de la ONU porque corren el riesgo de ser superados. Por el contrario, mantienen las competencias de la OMC (Organización Mundial del Comercio) porque allí conservan un poder decisivo de decisión.   La salud de casi tres mil millones de personas no cuenta. Sólo cuenta la defensa de los intereses de poder económico de los grandes grupos globales estadounidenses.

Nunca antes había existido una lógica de dominación tan explícita.

¿QUÉ HACER?

Como Ágora de los Abiotats de la Tierra, consideramos urgente denunciar la inaceptabilidad e ilegalidad de esta guerra global fundada en el principio de la dominación y la mercantilización y privatización de la vida.

Los universos del “yo” han aniquilado los universos del “nosotros” (excepto el nacional-corporativista, socio-racista y xenófobo, y el ultraliberal “Sólo el más fuerte sobrevivirá”).

Denunciamos el espíritu corrosivo y destructivo de despojo de los derechos universales de todos los habitantes de la Tierra, los seres humanos y las demás especies derrotadas de la comunidad de vida de la Tierra.

Deploremos la cultura del odio que esta guerra global está reforzando contra todos aquellos que no aceptan ser sometidos a la actual dominación neocolonial global. en particular de la superpotencia EEUU/OTAN/UE.

¡Un pequeño ejemplo de la gran hipocresía y cinismo al que ha llevado la actual guerra de globos: la UE también ha sacado para financiar su ayuda económica y militar a Ucrania de un fondo ad hoc “para acciones a favor de la paz” (sic)!

Denunciamos la ausencia de formas de gobierno mundial plural, democrático y participativo desde lo local a lo global, pluricomunitario, promotor y defensor de los derechos de y a la vida de todos los habitantes de la Tierra.

 Los actuales grupos dominantes no quieren ese gobierno. Quieren dominar. Son depredadores.

Luchamos por el reconocimiento de la Humanidad como sujeto institucional jurídico y político para regular la convivencia global.

La invasión militar de Rusia en Ucrania es un desastre, un acto criminal. Es el producto nefasto e inaceptable de la igualmente nefasta e inaceptable “guerra global” en curso.

La guerra nunca ha resuelto los problemas, sólo ha destruido vidas humanas y la vida de los militares de la Tierra.

Por lo tanto, proponemos

a) Lo obvio: el cese de las operaciones militares, con el compromiso por parte de Rusia de retirar sus tropas más allá de las fronteras de los territorios invadidos el pasado mes de febrero, y por parte de Ucrania de dejar de recibir ayuda militar de EE.UU. y la UE de acuerdo con los Tratados de Minsk, y por parte de EE.UU. de dejar de obligar a Ucrania a entrar en la OTAN;

b) La apertura de negociaciones de paz entre rusos y ucranianos para un pacto de “No más guerra entre Rusia y Ucrania”;

c) Negociaciones entre Rusia y la Unión Europea para un nuevo acuerdo para el siglo XXI de cooperación y seguridad paneuropea, sin la participación de EE.UU., China, India, Brasil, pero invitados a asistir como observadores amistosos;

d) La salida de la OTAN de aquellos países europeos que lo deseen en el contexto de una revisión en profundidad del estatus y las funciones “atlánticas” de la OTAN para tener en cuenta los cambios mundiales y las nuevas necesidades sociales y medioambientales;

e) La apertura de un proceso “fundacional” de una Comunidad Europea basada en la paz mediante, entre otras cosas, i) la propuesta de abandono unilateral de las armas nucleares por parte de la nueva ONU y ii) la coforamción de un ejército civil europeo;

f) La puesta en marcha en la ONU a partir de 2025, incluso antes de que finalice la Agenda 2015-2030, de la definición de un Pacto Global por la Paz, la Seguridad y la Solidarisa  entre todos los habitantes de la Tierra para la preservación y el cuidado de la comunidad global de vida de Tezrra.  Proponemos que este Pacto se llame “La Agenda 2045” en honor al centenario de la naciación de la ONU.

Hay que liberar el devenir de la vida, de los pueblos y de la comunidad mundial de las hipotecas excluyentes y piratas del nacionalismo, de la apropiación privada mercantil de los bienes comunes esenciales e insoportables para la vida, del rendimiento financiero totalitario, de los imperativos tecnocráticos que anteceden a la vida y a la fraternidad.

La libertad y la justicia son asesinadas cuando son dominadas por la libertad del poder adquisitivo. El sentido y los derechos de la vida no están en venta y no se pueden comprar.

17 de mayo de 2022

L’ombra oscura del bolsonarismo

                        Leonardo Boff

Tempo fa ho pubblicato un articolo sul mio blog (facebook e twitter) dal titolo “Il peso karmico della storia brasiliana”. Oggi vedo la necessità di tornare sul tema perché la situazione nazionale, in uno scenario elettorale, si è oscurata e ha assunto contorni inquietanti, siano essi di rottura costituzionale o di gravi e violenti sconvolgimenti sociali. Quando l’attuale e sinistro presidente afferma, pubblicamente, che riconoscerà solo un risultato elettorale, cioè la sua rielezione, in caso contrario metterebbe in discussione il voto elettronico o convocherebbe i suoi seguaci armati, probabilmente, i miliziani e a quel punto ci sarebbero gravi disordini.

È così poco politico e frenetico che non nasconde nemmeno il gioco. Lo rivela chiaramente. Un tale comportamento di un capo di Stato, che si caratterizza da continue minacce alle istituzioni e per il perenne disprezzo della drammatica situazione del paese, in particolare, per le oltre 660mila vittime del Covid-19, per i milioni di affamati, per l’insufficienza alimentare, per i disoccupati, ci provoca serie preoccupazioni e serie apprensioni.

Le ragioni dell’emergere dell’ombra bolsonarista

Dobbiamo cercare di capire perché è scoppiata questa ondata di odio, di bugie come metodo di governo, di fake news, di calunnie e di corruzione governativa, impedita di essere indagata. Mi sono venute in mente due categorie: una dalla psicoanalisi junghiana, quella dell’ombra, e un’altra della grande tradizione orientale del buddismo e simili, e tra noi, dello spiritualismo, il karma.

La categoria dell’ombra, presente in ogni persona o collettività, è costituita da quegli elementi negativi che facciamo fatica ad accettare, che cerchiamo di dimenticare o addirittura di reprimere, mandandoli nell’inconscio, sia personale che collettivo.

Cinque ombre nella storia del Brasile

In effetti, cinque grandi ombre segnano la storia politica e sociale del nostro paese: il genocidio indigeno, che persiste fino ad oggi; la colonizzazione che ci ha impedito di avere un nostro progetto, di un popolo libero; lo schiavismo, una delle nostre vergogne nazionali, in quanto implicava trattare lo schiavo come una cosa, un “oggetto” messo sul mercato per essere comprato e venduto e costantemente sottoposto a frustate e al disprezzo; il permanere della conciliazione tra di loro, dei rappresentanti delle classi dominanti, siano esse eredi della ‘Casa Grande’ o dell’industrialismo, soprattutto di San Paolo. Questi non hanno mai pensato a un progetto nazionale che includesse il popolo, ma un progetto che fosse solo loro per loro, in grado di controllare lo Stato, occuparne i suoi apparati e guadagnare fortune nei programmi statali. Per questo emerge una quinta ombra, la democrazia a bassa intensità che persiste fino ad oggi e mostra attualmente una grande debolezza. Misurata dal rispetto della costituzione, dei diritti umani personali e sociali e dal livello di partecipazione popolare, appare come una farsa piuttosto che come una democrazia consolidata.

Ogni volta che un leader politico con idee riformiste, proveniente dal basso, dai quartieri sociali degli ex-schiavi, presenta un progetto più ampio che abbraccia il popolo con politiche sociali inclusive, queste forze di conciliazione, con il loro braccio ideologico, i grandi mezzi di comunicazione, come giornali, radio e canali televisivi, associati a parlamentari e importanti settori della magistratura, hanno utilizzato la risorsa del colpo di stato sia militare (1964), sia giuridico-politico-mediatico (1968) per garantire i propri privilegi. Diffamano, perseguitano e persino, senza base legale, mettono in prigione i leader popolari. Il disprezzo e l’odio, un tempo diretti agli schiavi, si sono trasferiti vigliaccamente ai poveri e ai miseri, condannati a vivere sempre nell’esclusione. È il metodo denunciato dall’eminente sociologa Jessé Souza nel suo classico ‘A élite do atraso’  (2017). Quest’ombra incombe sull’atmosfera sociale del nostro paese. È sempre ideologicamente nascosta, negata e repressa.

La visibilità dell’ombra bolsonarista

Con l’attuale presidente innominabile e l’entourage dei suoi seguaci, ciò che era nascosto e represso è uscito allo scoperto. È sempre stato lì, ritirato ma attivo, a impedire alla nostra società, dominata dall’élite dell’arretratezza, di apportare i cambiamenti necessari in modo da continuare con la logica conservatrice e, in alcuni campi come nei costumi, anche reazionaria.

Le cinque ombre di cui sopra sono diventate visibili nel bolsonarismo e nel suo “capo”: l’ampliamento della violenza fino alla tortura, il razzismo culturale, l’omofobia, quelli di un’altra opzione sessuale, il disprezzo per gli afro-discendenti, gli indigeni, le donne e i poveri. È sorprendente che molte persone, anche persone sensate, possano seguire una figura così maleducata, ignorante e senza alcuna empatia per i sofferenti del nostro paese e del mondo.

Questa è una spiegazione, non certo esaustiva, attraverso l’ombra che sta alla base delle varie crisi che attraversano l’intera società.

L’altra categoria è quella del karma. Per conferirgli un certo grado di analisi e non solo metafisico (il destino umano) mi avvalgo di un lungo dialogo tra il grande storico inglese Arnold Toynbee e Daisaku Ikeda, eminente filosofo giapponese, raccolto nel libro: Elige la vida (Emecé. Buenos Aires 2005).

Il karma è un termine sanscrito che originariamente significava forza e movimento, concentrato nella parola “azione” che ne provocava la corrispondente “reazione”. Si applica agli individui così come alle collettività.

Ogni persona è segnata dalle azioni che ha compiuto nella vita. Questa azione non è ristretta alla persona, ma connota tutto l’ambiente. Si tratta di una specie di conto corrente etico il cui saldo cambia continuamente a seconda delle azioni buone o cattive che si compiono, cioè i “debiti e i crediti”. Anche dopo la morte, la persona, nella credenza buddista, porta con sé questo conto; ecco perché si reincarna affinché, per diverse rinascite, possa azzerare il conto negativo.

Per Toynbee non c’è bisogno di ricorrere all’ipotesi di tante rinascite perché la rete dei legami garantisce la continuità del destino di un popolo (p. 384). Le realtà karmiche permeano le istituzioni, i paesaggi, modellano le persone e segnano lo stile unico di un popolo. Questa forza karmica agisce nella storia, segnando i fatti benèfici o malèfici, cosa già vista da C.G.Jung nelle sue analisi psico-socio-storiche.

Toynbee nella sua grande opera in dieci volumi “A Study of History” lavora sulla chiave Challenge-Response e vede il significato nella categoria del karma. Ma ti offre un’altra versione che mi sembra illuminante e ci aiuta a capire un po’ le ombre nazionali e l’ombra bolsonarista.

La storia è fatta di reti relazionali all’interno delle quali ogni persona è inserita, legata con quelle che l’hanno preceduta e con quelle presenti. C’è un funzionamento karmico nella storia di un popolo e delle sue istituzioni secondo i livelli di bontà e giustizia o di malvagità e ingiustizia che hanno prodotto nel tempo. Si tratterebbe di una specie di campo morfico che continuerebbe a permeare ogni cosa.

L’arroganza europea e il bolsonarista

Prendiamo l’esempio della cultura europea occidentale. Ha creato la modernità e progettato l’ideale dell’essere umano come dominus, signore di tutto, dei popoli, dei continenti, della Terra, della vita e anche degli ultimi elementi della materia. Si è imposto a livello globale con il ferro e il fuoco e ha generato le principali guerre, in particolare le due guerre mondiali e attualmente, attraverso la NATO, sostiene la guerra in Ucraina.

Nelle parole del grande e discusso analista Samuel P.Huntington nel suo noto libro Clash of Civilizations (1997): “L’intervento occidentale negli affari delle altre civiltà è probabilmente la fonte più pericolosa di instabilità e di un possibile conflitto globale in un mondo multi-civilizzato.” (p.397). È la famosa arroganza occidentale di avere la migliore religione (cristianesimo), la migliore scienza e tecnologia, la migliore società, la migliore democrazia, la migliore cultura, il meglio di tutto ecc. Nel rispetto delle differenze, questo giudizio vale anche per l’arroganza bolsonarista, del presidente e di molti suoi ministri.

Sia Toynbee che Ikeda concordano su questo: “la società moderna (noi inclusi) può essere guarita dal suo carico karmico, e aggiungerei dalla sua ombra, solo attraverso una rivoluzione spirituale nel cuore e nella mente (p. 159), sulla falsariga della giustizia compensativa e di politiche di cura con istituzioni giuste.

Come disfarci delle ombre e del karma negativo

Tuttavia, esse da sole non sono sufficienti e non annulleranno ombre e karma negativi. Servono amore, solidarietà, compassione e una profonda umanità verso le vittime. L’amore sarà il motore più efficace perché, in fondo, Toynbee e Ikeda affermano che “è l’ultima realtà” (p.387).

Una società, permeata dall’odio e dalla menzogna come nel bolsonarismo e incapace di amare efficacemente e di essere meno malvagia, non potrà mai decostruire una g tanto segnata da ombre e dal karma negativo come la nostra. Ciò è particolarmente vero per i modi rozzi, offensivi e bugiardi dell’attuale presidente del Brasile.

Non predicano diversamente i maestri dell’umanità, come Gesù, San Francesco d’Assisi, Dalai Lama, Gandhi, Luther King Jr e Papa Francesco? Solo la dimensione della luce e il karma del bene liberano e redimano la società dalla forza delle ombre oscure e dal male karmico.

Se non sconfiggiamo elettoralmente l’indicibile attuale presidente, il paese passerà da una crisi all’altra, creando una catena di ombre e karma distruttive, mettendo a rischio il proprio futuro. Ma la luce e l’energia del positivo si sono storicamente dimostrate sempre più potenti delle ombre e del karma negativo. Siamo sicuri che saranno loro che scriveranno la pagina definitiva nella storia di un popolo.

*Ecoteologo brasiliano ha scritto Abitare la Terra: quale via per la fraternità universale, Castelvecchi,Roma 2021.

(Traduzione. Dal portoghese di Gianni ALIOTI)

La sombra tenebrosa del bolsonarismo

Leonardo Boff*

Tiempo atrás publiqué en mi blog (facebook y twitter) un artículo con el título “El peso kármico de la historia de Brasil”. Hoy veo la necesidad de retomar el tema pues la situación nacional, en un escenario electoral, se ha oscurecido y ha adquirido contornos perturbadores, sea de ruptura constitucional, sea de grave y violenta convulsión social. En particular, cuando el actual y siniestro presidente afirma, públicamente, que sólo reconocerá un resultado electoral, es decir, su reelección, en caso contrario cuestionaría las urnas electrónicas o convocaría a sus seguidores armados, probablemente los milicianos, y entonces ocurriría una grave perturbación.

Él es tan poco político y desquiciado que no esconde el juego. Lo expone claramente. Tal comportamiento de un jefe de estado que se caracteriza por amenazas constantes a las instituciones y por su permanente falta de atención a la dramática situación del país, en especial a las 660 mil víctimas del Covid-19, millones con hambre, alimentación insuficiente, desempleados, nos produce graves preocupaciones y serias aprensiones.

Las razones de la irrupción de la sombra bolsonarista

Tenemos que intentar entender por qué irrumpió esta ola de odio, de mentiras como método de gobierno, de fake news, de calumnias y de corrupción gubernamental, cuya investigación ha sido impedida. Me vienen a la mente dos categorías: una del psicoanálisis junguiano, la de la sombra, y otra de la gran tradición oriental del budismo y afines y entre nosotros, del espiritismo, el karma.

La categoría de sombra, presente en cada persona o colectividad, está formada por aquellos elementos negativos que nos cuesta aceptar, que procuramos olvidar o reprimir, enviándolos al inconsciente, ya sea personal o colectivo.

Cinco sombras en la historia de Brasil

Efectivamente, cinco grandes sombras marcan la historia político-social de nuestro país: el genocidio indígena, que perdura hasta hoy; la colonización, que nos impidió tener un proyecto propio de un pueblo libre; la esclavitud, una de nuestras vergüenzas nacionales, pues implicaba tratar al esclavo como cosa, “pieza” puesta en el mercado para ser comprada y vendida, sometida constantemente al látigo y al desprecio; el permanente pacto entre los representantes de las clases dominantes, herederas de la Casa Grande o del industrialismo, especialmente a partir de São Paulo. Estos nunca pensaron en un proyecto nacional que incluyese al pueblo, sino en un proyecto solamente de ellos para ellos, capaces de controlar el estado, ocupar sus aparatos y ganar fortuna en los proyectos estatales. Por esta razón emerge una quinta sombra, la democracia de baja intensidad que perdura hasta el día de hoy y que actualmente muestra una gran debilidad. Medida por el respeto a la constitución, a los derechos humanos personales y sociales y por el nivel de participación popular parece más una farsa que una verdadera democracia consolidada.

Siempre que algún líder político con ideas reformistas, venido del piso de abajo, de la senzala social, presenta un proyecto más amplio que abarca al pueblo con políticas sociales inclusivas, estas fuerzas de pacto, con su brazo ideológico, los grandes medios de comunicación, como periódicos, radios y canales de televisión, asociados a parlamentarios y a sectores importantes del poder judicial, han usado el recurso del golpe, sea militar (1964), sea jurídico-político-mediático (1968) para garantizar sus privilegios. Difaman, persiguen y llegan a meter en la cárcel, incluso sin base jurídica, a sus líderes populares. El desprecio y el odio, dirigidos en otro tiempo a los esclavos, ha sido transferido cobardemente a los pobres y miserables, condenados a vivir siempre en la exclusión. Es el método denunciado por el eminente sociólogo Jessé Souza en su clásico La élite del atraso (2017). Esta sombra se cierne sobre la atmósfera social de nuestro país. Está siempre ideológicamente escondida, negada y reprimida.

La visibilidad de la sombra bolsonarista

Con el actual innombrable como presidente y con el séquito de sus seguidores, lo que estaba oculto y reprimido ha salido del armario. Siempre estuvo allí, recogido pero actuante, impidiendo que nuestra sociedad, dominada por la élite del atraso, hiciese las transformaciones necesarias, continuando así con una línea conservadora y, en algunos campos, como en las costumbres, hasta reaccionaria.

Las cinco sombras antes mencionadas se volvieron visibles en el bolsonarismo y en su “capo”: la magnificación de la violencia y hasta de la tortura, el racismo cultural, la homofobia, el rechazo a los de otra opción sexual, el desprecio al afrodescendiente, al indígena, a la mujer y al pobre. Resulta extraño que muchos, hasta personas sensatas, puedan seguir a una figura tan grosera, tan maleducada y sin ninguna empatía por los sufridores de nuestro país y del mundo.

Esta es una explicación, ciertamente no exhaustiva, a través de la sombra que subyace a las distintas crisis que atraviesan toda la sociedad.

La otra categoría es la del karma. Para conferirle algún grado analítico y no solo metafísico (el destino humano) me valgo de un largo diálogo entre el gran historiador inglés Arnold Toynbee y Daisaku Ikeda, eminente filósofo japonés, diálogo recogido en el libro Elige la vida (Emecé. Buenos Aires 2005).

Karma es un término sánscrito que originalmente significaba fuerza y movimiento, concentrado en la palabra “acción” que provoca su correspondiente “reacción”. Se aplica a los individuos y también a las colectividades.

Cada persona está marcada por las acciones que practica en la vida. Esa acción no se restringe a la persona, connota todo el ambiente. Se trata de una especie de contracorriente ética cuyo saldo está en mutación según las acciones buenas o malas que se han hecho, o sea, “los débitos y los créditos”. Incluso después de la muerte, las personas, en la creencia budista, cargan con esta cuenta. Por eso se reencarnan para que en varios renacimientos puedan poner a cero la cuenta negativa.

Para Toynbee no es necesario recurrir a la hipótesis de los muchos renacimientos porque la red de vínculos garantiza la continuidad del destino de un pueblo (p.384). Las realidades kármicas impregnan las instituciones, los paisajes, configuran las personas y marcan el estilo singular de un pueblo. Esta fuerza kármica actúa en la historia, marcando los hechos benéficos o maléficos, cosa ya vista por C.G.Jung en sus análisis psico-socio-históricos.

Toynbee en su gran obra en diez volúmenes Estudio de la Historia (A Study of History) trabaja el binomio Reto-Respuesta (Challenge – Response) y ve sentido en la categoría del karma. Pero le da otra versión que me parece esclarecedora y nos ayuda a entender un poco las sombras nacionales y la sombra bolsonarista. 

La historia está hecha de redes relacionales dentro de las cuales está inserta cada persona, ligada con las que la precedieron y con las presentes. Hay un funcionamiento kármico en la historia de un pueblo y de sus instituciones de acuerdo a los niveles de bondad y justicia o de maldad e injusticia que produjeron a lo largo del tiempo. Este sería una especie de campo mórfico que permanecería impregnando todo.

La arrogancia europea y la bolsonarista

Veamos el ejemplo de la cultura europea occidental. Creó la modernidad y proyectó el ideal del ser humano como dominus, señor de todo, de los pueblos, de los continentes, de la Tierra, de la vida y hasta de los últimos elementos de la materia. Se impuso globalmente a sangre y fuego y generó las principales guerras, especialmente las dos guerras mundiales y actualmente, a través de la OTAN, apoyando la guerra en Ucrania.

Al decir del gran y discutido analista Samuel P. Huntington en su conocido libro Choque de civilizaciones (1997): «La intervención occidental en los asuntos de otras civilizaciones es probablemente la más peligrosa fuente de inestabilidad y de un posible conflicto global en un mundo multicivilizacional» (p.397). Es la famosa arrogancia occidental de poseer la mejor religión (cristianismo), la mejor ciencia y tecnología, la mejor sociedad, la mejor democracia, la mejor cultura, todo mejor. Respetadas las diferencias, semejante juicio se aplica también a la arrogancia bolsonarista del presidente y de muchos de sus ministros.

Tanto Toynbee como Ikeda concuerdan en esto: «la sociedad moderna (nosotros incluidos) sólo puede ser curada de su carga kármica, ‒añadiríamos, de su sombra‒ a través de una revolución espiritual en el corazón y en la mente» (p.159), en la línea de la justicia compensatoria y de políticas sanadoras con instituciones justas.

Cómo deshacer las sombras y el karma negativo

Sin embargo, estas políticas solas no son suficientes y no deshacen las sombras y el karma negativo. Es necesario el amor, la solidaridad, la compasión y una profunda humanidad con las víctimas. El amor será el motor más eficaz porque, en el fondo, afirman Toynbee e Ikeda “es la Última Realidad” (p.387).

Una sociedad atravesada por el odio y por la mentira, como en el bolsonarismo, e incapaz de amar efectivamente y de ser menos malvada, jamás deconstruirá una historia tan marcada por las sombras y por el karma negativo como la nuestra. Esto vale específicamente para los modos rudos, ofensivos y mentirosos del actual presidente de Brasil.

¿No es lo que predican los maestros de la humanidad, como Jesús, San Francisco de Asís, Dalai Lama, Gandhi, Luther King Jr y el Papa Francisco? Sólo la dimensión de luz y el karma del bien libran y redimen a la sociedad de la fuerza de las sombras tenebrosas y de las kármicas del mal.

Si no derrotamos electoralmente al innombrable presidente actual, el país se moverá de crisis en crisis, creando una corriente de sombras y karmas destructivos, comprometiendo su propio futuro. Pero la luz y la energía de lo positivo siempre se mostraron históricamente más poderosas que las sombras y el karma negativo. Estamos seguros de que ellas escribirán la página definitiva de la historia de un pueblo.

*Leonardo Boff es teólogo y filósofo y ha escrito Brasil:concluir la refundación o prolongar la dependencia, Vozes 2018.

Traducción de Mª José Gavito Milano

Eine andere (Welt-)Agenda: freies Leben oder ein anderes zivilisatorisches Paradigma?

Leonardo Boff

Vorbemerkung: Eine internationale Gruppe wurde organisiert, die eine “andere Weltagenda zur Befreiung des Lebens” vorschlug. Die erste Sitzung fand am 5.5.2022 statt. Jeder Teilnehmer (insgesamt etwa 20, aber nicht alle haben teilgenommen) hatte 10-15 Minuten Zeit, um seine Vision des Themas vorzustellen. Grundsätzlich geht es darum, wie die wissenschaftlichen Erkenntnisse, die die Suche nach einer Agenda zur Befreiung des Lebens unterstützen, demokratisiert werden können. Ich stelle hier meine kurze Präsentation in französischer Sprache vor, mit den Ideen, die ich in anderen Schriften vorgeschlagen und verteidigt habe. Bislang, so scheint es, bewegt sich die neue Agenda noch innerhalb des alten Paradigmas (der vorherrschenden Blase), und die Frage nach der tiefen Krise, die dieses Paradigma, das der technisch-wissenschaftlichen Moderne, ausgelöst hat und die die Zukunft unseres Lebens und unserer Zivilisation gefährdet, wurde nicht gestellt. Daher die Gelegenheit, eine kritische und völlig ungläubige Position gegenüber der Virtualität dieses Paradigmas der Lebensbefreiung, die es schnell zerstört, deutlich zu machen.

Leonardo Boff

*************

Lassen Sie mich gleich zur Sache kommen: Ist innerhalb des gegenwärtigen zivilisatorischen Paradigmas der Moderne eine andere Agenda möglich, oder sind wir an seine unüberwindlichen Grenzen gestoßen und müssen wir ein anderes zivilisatorisches Paradigma suchen, wenn wir weiterhin auf diesem Planeten leben wollen?

Inspiriert durch drei Aussagen von großer Autorität.

Die erste stammt aus der Erdcharta, die 2003 von der UNESCO verabschiedet wurde. Ihr erster Satz hat apokalyptische Züge: “Wir stehen vor einem kritischen Moment in der Geschichte der Erde, in einer Zeit, in der die Menschheit über ihre Zukunft entscheiden muss… Wir haben die Wahl: Entweder wir bilden eine globale Allianz, um für die Erde und für einander zu sorgen, oder wir riskieren unsere eigene Zerstörung und die Zerstörung der Vielfalt des Lebens” (Präambel).

Die zweite ernste Aussage stammt von Papst Franziskus in der Enzyklika Fratelli tutti (2020): “Wir sitzen alle im selben Boot, niemand wird von sich aus gerettet, entweder wir retten uns alle oder niemand wird gerettet” (Nr. 32).

Die dritte Aussage stammt von dem großen Historiker Eric Hobsbawn in seinem bekannten Werk The Age of Extremes (1994), und zwar in seinem letzten Satz: “Wir wissen nicht, wohin wir gehen. Eines ist jedoch sicher. Wenn die Menschheit eine annehmbare Zukunft haben will, kann dies nicht durch die Verlängerung der Vergangenheit oder der Gegenwart geschehen. Wenn wir versuchen, das dritte Jahrtausend auf dieser Grundlage aufzubauen, werden wir scheitern. Und der Preis des Scheiterns, d.h. die Alternative zur Veränderung der Gesellschaft, ist die Finsternis” (S.562).

Mit anderen Worten: Unsere Art, die Erde zu bewohnen, die uns unbestreitbare Vorteile gebracht hat, ist an ihre Grenzen gestoßen. Alle Ampeln sind auf Rot geschaltet. Wir haben das Prinzip der Selbstzerstörung entwickelt und sind in der Lage, alles Leben mit chemischen, biologischen und nuklearen Waffen auf vielfältige Weise auszulöschen. Die Technik, die uns an die äußerste Grenze der Tragfähigkeit des Planeten Erde gebracht hat (The Earth Overshoot), ist nicht in der Lage, uns allein zu retten, wie Covid-19 gezeigt hat. Wir können die Zähne des Wolfes abfeilen, weil wir denken, dass wir ihm seine Gefräßigkeit nehmen. Aber diese liegt nicht in den Zähnen, sondern in seiner Natur.

Deshalb müssen wir unser Boot verlassen und über eine neue Weltagenda hinausgehen. Wir haben das Ende des Weges erreicht. Wir müssen einen anderen Weg einschlagen. Andernfalls werden wir uns, wie Sigmunt Bauman in seinem letzten Interview vor seinem Tod sagte, “in den Zug derer einreihen, die auf ihr eigenes Grab zusteuern”. Wenn wir leben wollen, sind wir gezwungen, uns neu zu erschaffen und ein neues Paradigma der Zivilisation zu erfinden.

Zwei Paradigmen: das des dominus und das des frater

Ich sehe in diesem Moment die Konfrontation zwischen zwei Paradigmen, die von der Enzyklika Fratelli tutti gut herausgestellt wurden: das dominus-Paradigma und das frater-Paradigma. Mit anderen Worten: das Paradigma der Eroberung, Ausdruck des Willens zur Macht als Herrschaft, formuliert von den Gründervätern der Moderne mit Descartes, Newton, Francis Bacon, Herrschaft über alles, über die Völker, wie in Amerika, Afrika und Asien, Herrschaft über die Klassen, über die Natur, über das Leben, und Herrschaft über die Materie bis zu ihrem letzten energetischen Ausdruck durch das Higgs-Boson.

Der Mensch (Descartes’ maître et possesseur) fühlt sich nicht als Teil der Natur, sondern als ihr Herr und Meister (dominus), der nach den Worten von Francis Bacon “die Natur foltern muss, wie der Folterknecht sein Opfer, bis sie alle ihre Geheimnisse preisgibt”, dem Begründer der modernen wissenschaftlichen Methode, die bis heute vorherrscht.

Dieses Paradigma versteht die Erde als eine bloße res extensa und zwecklos, die in eine Truhe mit Ressourcen verwandelt wurde, die als unerschöpflich angesehen werden und ein unendliches Wachstum/eine unendliche Entwicklung ermöglichen. Heute wissen wir jedoch wissenschaftlich, dass ein endlicher Planet kein unendliches Projekt tragen kann, was die große Krise des Kapitalsystems als Produktionsweise und des Neoliberalismus als dessen politischer Ausdruck ist.

Alle Lebewesen haben, wie Dawson und Crick in den 50er Jahren gezeigt haben, dieselben 20 Aminosäuren und vier Stickstoffbasen, die von der ursprünglichsten Zelle, die vor 3,8 Milliarden Jahren entstand, über die Dinosaurier bis hin zu uns Menschen reichen. Deshalb sagt die Erd-Charta, und Papst Franziskus unterstreicht dies in seinen beiden Öko-Enzykliken Laudato Si’ über die Sorge für das gemeinsame Haus (2015) und Fratelli tutti (2020): Ein Band der Geschwisterlichkeit verbindet uns alle, “zum Bruder Sonne, zur Schwester Mond, zum Bruder Fluss und zur Mutter Erde” (LS Nr. 92; CT-Präambel). Der Mensch fühlt sich als Teil der Natur und hat denselben Ursprung wie alle anderen Lebewesen, den “Humus” (die fruchtbare Erde), aus dem der homo als männlich und weiblich, als Mann und Frau hervorgeht.

Während das erste Paradigma von Eroberung und Herrschaft geprägt ist (das Paradigma von Alexander dem Großen und Hernan Cortes), zeigt das zweite die Fürsorge und Mitverantwortung aller für alle (das Paradigma von Franz von Assisi und Mutter Teresa von Kalkutta).

Bildlich gesprochen können wir sagen: Das Paradigma des dominus ist die geballte Faust, die sich unterwirft und dominiert. Das Paradigma des frater ist die ausgestreckte Hand, die sich mit anderen Händen verschränkt, um alle Dinge zu streicheln und zu pflegen.

Das Paradigma des dominus ist dominant und ist der Ursprung unserer vielen Krisen und in allen Bereichen. Das Paradigma der Geschwisterlichkeit ist im Entstehen begriffen und stellt die größte Sehnsucht der Menschheit dar, insbesondere jener großen Mehrheiten, die gnadenlos beherrscht, ausgegrenzt und dazu verurteilt sind, vor ihrer Zeit zu sterben.

Aber sie hat die Kraft eines Samenkorns. Wie jedes Samenkorn enthält es die Wurzeln, den Stamm, die Zweige, die Blätter, die Blüten und die Früchte. Deshalb geht die Hoffnung durch es hindurch, als ein Prinzip, das mehr ist als eine Tugend, als jene unbezwingbare Energie, die immer neue Träume, neue Utopien und neue Welten projiziert, das heißt, die uns dazu bringt, neue Wege zu beschreiten, um die Erde zu bewohnen, um zu produzieren, um die Früchte der Natur und der Arbeit zu verteilen, um zu konsumieren und um brüderliche und schwesterliche Beziehungen zwischen den Menschen und mit den anderen Wesen der Natur zu organisieren.

Der Übergang vom dominus-Paradigma zum frater-Paradigma

Ich weiß, dass sich hier das dornige Problem des Übergangs von einem Paradigma zum anderen stellt. Er wird prozesshaft erfolgen, mit einem Fuß im alten Paradigma des dominus/der Eroberung, weil wir unseren Fortbestand sichern müssen, und mit dem anderen Fuß im neuen Paradigma des frater/der Fürsorge, um es von unten her einzuleiten. Hier sollten mehrere Annahmen erörtert werden, aber dies ist nicht der richtige Zeitpunkt, um dies zu tun. Aber in einem Punkt können wir vorankommen: Durch die Arbeit im Territorium, den Bioregionalismus, kann das neue Paradigma der Geschwisterlichkeit/Pflege regional auf nachhaltige Weise umgesetzt werden, weil es die Fähigkeit hat, alle einzubeziehen und mehr soziale Gleichheit und ökologisches Gleichgewicht zu schaffen.

Unsere große Herausforderung besteht darin, von einer kapitalistischen Gesellschaft der Überproduktion materieller Güter zu einer Gesellschaft überzugehen, die alles Leben erhält, mit menschlich-geistigen, immateriellen Werten wie Liebe, Solidarität, Mitgefühl, Gerechtigkeit, Respekt und Fürsorge insbesondere für die Schwächsten.

Das Aufkommen einer Bio-Zivilisation

Diese neue Zivilisation hat einen Namen: Sie ist eine Biozivilisation, in der das Leben in seiner ganzen Vielfalt, vor allem aber das persönliche und kollektive menschliche Leben, im Mittelpunkt steht. Wirtschaft, Politik und Kultur stehen im Dienst der Aufrechterhaltung und Erweiterung der in allen Lebensformen vorhandenen Virtualität.

Die Zukunft des Lebens auf der Erde und das Schicksal unserer Zivilisation liegen in unserer Hand. Wir haben wenig Zeit, um die notwendigen Veränderungen vorzunehmen, denn wir sind bereits in die neue Phase der Erde eingetreten, in die Phase der zunehmenden Erwärmung. Die Staatsoberhäupter sind sich der ökologischen Notlage nicht ausreichend bewusst, und die gesamte Menschheit ist sich dessen noch sehr wenig bewusst.

Leonardo Boff/ Mark Hathaway, Theologe und schrifsteller, hat Die Weisheit des Kosmos. In zukunftsweisendes Weltbild,mit einen Vorwort von Frijtjof Capra, Litverlag 2021 geschrieben