A lógica do Capital nacional e internacional

Recebi do amigo, economista, ecologista e analista político Marcos Arruda este texto que passo adiante, pois aprofunda o tema que abordei a propósito de Strauss-Kahn. LB

À reflexão do mano Leonardo Boff acrescento:
O Capital, encarnado no megacorporativismo, não teve vergonha de (1) provocar a crise, que era necessária para enxugar os quatrilhões de dólares sem lastro em riquezas materiais que estavam circulando nos mercados de capitais do mundo; (2) tomar os fundos públicos durante a crise para ‘salvar’ os bancos e financeiras responsáveis pela crise; (3) levar os Estados do hemisfério Norte a endividar-se com estes mesmos bancos e cair na semi-falência, transferindo assim a imensa riqueza gerada pelo trabalho social para os piratas e gangsters do século 21, os magnatas das finanças. Hoje o Estado dos EUA têm uma dívida pública de US$ 14 trilhões, o equivalente ao seu PIB de 2010 segundo o Banco Mundial. Vários países da Europa têm dívida pública superior ao seu PIB! A doença do endividamento, que foi endêmica no hemisfério Sul desde 1982, é hoje uma pandemia. Os organismos virulentos que se alimentam dela são os megabancos e aqueles que especulam através deles.

O FMI e o Banco Mundial são os organismos de GOVERNANÇA GLOBAL que regem esta orquestra macabra.
E os governos nacionais são os comparsas do Cassino da Globalização do Capital.
Vejam como Lula e seu governo geriram o Orçamento da União no seu último ano de governo. Lá estão as prioridades reais que guiam os governos brasileiros. O Bonner, há dias, encheu a boca no Jornal Nacional para anunciar que até maio de 2011, o governo já havia “economizado” mais da metade do valor total prometido ao FMI como superávit primário – o dinheiro destinado ao pagamento dos cerca de 20 mil credores da dívida pública brasileira – para todo o ano de 2011. “Economizado” quer dizer, deixado de investir na saúde, educação, saneamento, previdência, segurança, gestão ambiental, reforma agrária,
O escândalo Strauss-Kahn reflete o escândalo do endividamento-expoliação-enriquecimento – o “estupro econômico” qualificado por Leonardo – contra os povos.
Seus resultados no mundo e no Brasil:
•2011: 1240 bilionários no mundo, 214 mais do que em 2010.
•BRICs – Brasil, Rússia, Índia e China: mais da metade dos novos bilionários. Países sem pobreza?…
•Brasil: bilionários eram 18 (2010) e passaram a ser 30 (2011)! Neste mesmo país, os miseráveis, segundo o IBGE, chegam a 16,2 milhões (ganham até R$ 56 por mês, ou 1/10 do salário mínimo)!
•Riqueza dos 30 bilionários brasileiros = US$ 131,4 bilhões! Equivale a 243 milhões de salários mínimos…
O SISTEMA DO CAPITAL GLOBALIZADO é uma grande máquina de concentrar riqueza e esmagar seres humanos e toda forma de vida.

Strauss-Kahn: una metáfora de las prácticas del FMI

El lector o la lectora pensará que es una tragedia que el Director-gerente del FMI, Strauss-Kahn, diera alas a su vicio, la obsesiva búsqueda de sexo perverso, corriendo desnudo detrás de una camarera negra en la suite 2806 del hotel Sofitel de Nueva York, hasta sujetarla y forzarla a practicar sexo, con detalles que la Fiscalía de Nueva York describe minuciosamente y que, por decencia, no voy a decir. Para él no era una tragedia, sino una víctima más entre otras que ha hecho en este mundo. Se vistió y se fue directo al aeropuerto. Lo cómico fue que olvidó el móvil en la suite y así pudo ser detenido por la policía cuando estaba dentro del avión.

La tragedia no ha sido lo que le pasó a él, sino a la víctima, que a nadie le interesa conocer. Su nombre es Nifissatou Diallo, de Guinea, africana, musulmana, viuda y madre de una hija de 15 años. La policía la encontró escondida detrás de un armario, llorando y vomitando, traumatizada a causa de la violencia sufrida por parte del huésped de la suite, cuyo nombre ni siquiera conocía.

La mayor parte de la prensa francesa, con cinismo e indisimulable machismo, trató de esconder el hecho, alegando hasta una posible trampa contra el futuro candidato socialista a la Presidencia de la República. El ex-ministro de cultura y educación, Jacques Lang, de quien se podría esperar algún esprit de finesse, afirmó con desprecio: «a fin de cuentas, no murió nadie». Que una mujer quede psicológicamente destruida por la brutalidad de Mr. Strauss-Kahn no importa mucho. Para esa gente se trata solamente de una mujer, y africana. ¿Es que en esa mentalidad atrasada la mujer cuenta para algo salvo para ser mero «objeto de cama y mesa»?

Para ser justos, tenemos que ver el hecho desde la mirada de la víctima. Ahí podemos captar la dimensión de su sufrimiento y la humillación de tantas mujeres en el mundo que son secuestradas, violadas y vendidas como esclavas del sexo. Sólo una sociedad que ha perdido todo sentido de la dignidad y se ha brutalizado por el predominio de una concepción materialista de la vida, que todo lo convierte en objeto y mercancía, pudo hacer posible esta práctica.

Hoy todo se ha vuelto mercancía y ocasión de ganancia, desde los bienes comunes de la humanidad, privatizados (commons como el agua, los suelos, las semillas), hasta órganos humanos en comercio, niños y mujeres prostituidas. Si Marx viese esta situación seguramente se escandalizaría, pues para él el capital vive de la explotación de la fuerza de trabajo pero no de la venta de vidas. Sin embargo, ya en 1847 en la Miseria de Filosofía intuía: «Ha llegado, por último, un tiempo en que todo lo que los hombres habían considerado inalienable se ha vuelto objeto de cambio, de tráfico, y podría alienarse. Un tiempo en el que las cosas que hasta entonces eran comunicadas, pero jamás intercambiadas; dadas, pero nunca vendidas; adquiridas pero jamás compradas, como la virtud, el amor, la opinión, la ciencia y la conciencia, han pasado a ser comercio. Reina el tiempo de la corrupción general y de la venalidad universal… en el que todo se lleva al mercado».

Strauss-Kahn es una metáfora del actual sistema neoliberal. Chupa la sangre de los países en crisis como Islandia, Irlanda, Grecia, Portugal, y ahora España, como antes lo hiciera con Brasil y con los países de América Latina y de Asia. Para salvar a los bancos y obligar a saldar las deudas, arrasan la sociedad, desemplean, privatizan bienes públicos, disminuyen los salarios, retrasan la edad de jubilación, hacen trabajar más horas.. Sólo por causa del capital. El articulador de estas políticas mundiales es, entre otros, el FMI, del cual Strauss-Kahn era la figura central.

Lo que él hizo con Nafissatou Diallo es una metáfora de lo que estaba haciendo con los países con dificultades financieras. Merecería la cárcel no sólo por la violencia sexual contra la camarera sino mucho más por el estupro económico al pueblo, que él articulaba a partir del FMI. Estamos desolados.

Strauss-Kahn: a metaphor for IMF Practices

One might think that it is a tragedy that the head of the IMF, Dominique Strauss-Kahn, succumbed to his vice, the obsessive search for perverse sex. Running naked after a Black maid in suite 2806 of the Sofitel Hotel in New York City, he grabbed and forced her to have sex. The details were thoroughly described by the New York District Attorney. For the sake of decency, I will not repeat them. It was not a tragedy for him: it was just one more person in this world whom he has victimized. Afterwards, he got dressed, and went directly to the airport. What is funny is that he left his cell phone in the hotel suite, and because of that, the police were able to detain him, after he had already boarded the plane.

The tragedy was not what happened to him, but to the victim, which no-one wants to know. Her name is Nifissatou Diallo, an African, Moslem, from Guinea, a widow and mother of a 15 year old daughter. The police found her hiding behind a cupboard, crying and vomiting, traumatized by the violence suffered at the hands of the hotel guest, whose name she did not even know.

Most of the French media, cynically and openly machista, tried to hide the facts, claiming even possible entrapment of the future socialist candidate for President of the French Republic. The former Minister of Culture and Education, Jacques Lang, from whom we could have expected some esprit de finesse, said contemptuously: «in the end, no one died.» It was not important that a woman was psychologically devastated by Mr. Strauss-Kahn’s brutality. For them, she is just a woman, an African woman. Could it be that in their backward mentality, a woman is good only to be a mere «object of bed and table»?

In fairness, we have to see the facts through the eyes of the victim. Only then can we capture the dimensions of her suffering, and the humiliation of so many other women in the world who have been kidnapped, raped, and sold as sex slaves. Only a society that has lost all sense of dignity, that has been brutalized by the prevalence of a materialist conception of life, that turns everything into objects and merchandise, could make such an offense possible.

Everything today has become merchandise, and an opportunity to make money; from privatizing the goods common to humanity, (such as water, earth, seeds), to prostituting children and women. Even human organs are marketed. If Marx saw all this, he would certainly be scandalized, because to him capitalism lived on the exploitation of the work force, but not from selling lives. Nonetheless, already in 1847, in the Misery of Philosophy, he wrote: «Recently, we have arrived at a point where everything that men had considered inalienable has been turned into objects of exchange, commercialized, and subject to sale. Things have become commercialized that previously were communicated, but never exchanged; given, but never sold; acquired, but never bought, things such as virtue, love, opinion, science and consciousness. A time of general corruption and of universal venality reigns … when everything is taken to the market.»

Strauss-Kahn is a metaphor for the present neoliberal system. It sucks the blood of countries in crisis, such as Iceland, Ireland, Greece, Portugal, and now Spain, as was previously done with Brazil and the countries of Latin America and of Asia. To save the banks and enable repayment of debts, it devastated societies, forced workers out of their jobs, privatized public goods, cut salaries, delayed retirement ages, mandated longer work hours. All because of capital. The enforcer of these world policies is, among others, the IMF, of which Strauss-Kahn was the central figure.

What he did to Nafissatou Diallo is a metaphor for what he was doing to the countries in financial difficulties. He deserves jail not just for the sexual violence against the hotel maid, but even more, for the economic rape of the people, that he committed from the IMF. We are desolate.

Conosco un hombre…

Esbelto, de figura elegante, fumando siempre su cigarro de paja, fue un pionero. Cuando los colonos italianos ya no tuvieron tierras para cultivar en la Sierra Gaúcha, emigraron en grupos hacia el interior de Santa Catarina, a las tierras de Concórdia, conocida por ser la sede de las más conocidas empresas de carnes del país, la Sadia y la Perdigão. Allí no había nada, excepto algunos mestizos, sobrevivientes de la guerra del Contestado y grupos de indígenas kaigan. Reinaban los pinares, soberbios, hasta donde se perdía la vista.

Los colonos italianos venían organizados en caravanas, traían su profesor, su animador de rezos y una inmensa voluntad de trabajar y de construir la vida a partir de nada. Él había estudiado varios años con los jesuitas de São Leopoldo y había acumulado un amplio saber humanístico. Sabía latín y griego y leía en lenguas extranjeras. Vino para animar la vida de aquella povera gente. Era maestro de escuela, figura de referencia, respetadísimo. Daba clases por la mañana y por la tarde. Por la noche enseñaba portugués a los colonos que sólo hablaban italiano y alemán en casa. Además de esto, abrió una escuelita para los más avanzados, para formarlos como tenedores de libros, para hacer la contabilidad de las bodegas y ventas de la región.

Como los adultos tenían especial dificultad para aprender, usó un método creativo. Se hizo representante de una distribuidora de radios y obligaba a cada familia a tener una radio en casa, así aprendían «brasilian» oyendo programas en portugués. Montaba catavientos y pequeños dínamos allí donde había una cascada para que pudiesen recargar las baterías.

Como maestro de escuela era un Paulo Freire avant la lettre. Consiguió montar una biblioteca de dos mil libros. Cada familia se llevaba un libro a casa, lo leía y el domingo, después del rezo del rosario en latín, se formaba un corro donde cada uno contaba en portugués lo que había leído y entendido. Nosotros los niños, nos reíamos a más no poder del mal portugués que hablaban. No enseñaba solamente lo básico, sino todo lo que un colono debía saber: medir tierras, tejar el tejado del depósito para las municiones, calcular los intereses, cuidar del bosque ciliar y tratar los terrenos con gran pendiente.

Nos introducía en los rudimentos de la filología, enseñándonos las palabras latinas y griegas. De pequeños, sentados junto al fogón por causa del frío helador, debíamos recitar todo el alfabeto griego, alfa, beta, gamma, delta… y más tarde en el colegio, nos llenábamos de orgullo al mostrar a los compañeros y a los profesores de dónde venían las palabras. A sus once hijos los incitaba a leer mucho. Yo decía de memoria frases de Hegel y de Darwin, sin entenderlas, para impresionar a los otros.

Era un maestro en todo el sentido de la palabra porque no se restringía a las cuatro paredes del aula. Salía con los alumnos a contemplar la naturaleza, a explicarles los nombres de las plantas, la importancia de las aguas y de los árboles frutales. En aquellos lugares del interior, distantes de todo, actuaba como farmacéutico. Salvó decenas de vidas usando la penicilina cuando le llamaban, frecuentemente en plena noche. Estudiaba en libros técnicos los síntomas de las enfermedades y cómo tratarlas.

En aquellas tierras ignotas de nuestro país había una persona angustiada por problemas políticos y metafísicos. Creó hasta una pequeña tertulia de amigos que se reunían para discutir de «cosas serias», pero más que todo para oírlo. Sin interlocutores, leía a los clásicos del pensamiento como Espinoza, Hegel, Darwin, Ortega y Gasset, Jaime Balmes. Por la noche pasaba muchas horas pegado a la radio para escuchar programas extranjeros e informarse de la segunda guerra mundial.

Era crítico con la Iglesia de los curas, porque éstos no respetaban a los vecinos, todos protestantes alemanes, condenados ya al fuego del infierno por no ser católicos. Se oponía con dureza a quienes discriminaban a los «negriti» y los «spuzzetti» (los que olían mal). A nosotros, sus hijos, nos obligaba a sentarnos en la escuela al lado de ellos para aprender a respetarlos y a convivir con los diferentes.

Su piedad era interiorizada. Nos transmitió un sentido espiritual y ético de la vida: ser siempre honesto, nunca engañar y confiar incondicionalmente en la Providencia divina. Para que sus once hijos pudiesen estudiar y llegar a la universidad iba vendiendo, a trozos, todas las tierras que tenía o heredara. Al final llegó a vender su casa. Su alegría no tenía límites cuando veníamos de vacaciones pues así podía discutir horas y horas con nosotros. Y nos ganaba a todos.

Murió joven, a los 54 años, extenuado de tanto trabajo y servicio en función de todos. Sabía que iba a morir. Soñaba conversar con Platón, discutir con San Agustín y estar entre los sabios. A la misma hora y el mismo día en que me embarqué para estudiar en Europa su corazón dejó de latir. Sólo lo supe, un mes después, al llegar a Múnich. Mis hermanos y hermanas piadosamente escribieron sobre su tumba su lema de vida: «De su boca oímos, de su vida aprendimos: quien no vive para servir no sirve para vivir».

El 23 de mayo de 2011 habría cumplido cien años. Este maestro de escuela, sabio e interiorano, era Mansueto Boff, mi querido y añorado padre.