Otra agenda mundial: liberar la vida u otro paradigma civilizatorio?

 Nota previa: Se ha organizado un grupo internacional que se propone “otra agenda mundial para liberar la vida”. La primera sesión tuvo lugar el día 5/5/2022. Cada participante (en total unos 20 aunque no todos intervinieron) tenía 10-15 minutos para presentar su visión del tema. El coordinador era un conocido economista italiano, que trabaja en la Comunidad Europea, en Bruselas. El propósito básico es cómo democratizar los conocimientos científicos que refuerzan la búsqueda de una agenda que tenga como objetivo liberar la vida. Expongo aquí mi corta presentación, hecha en francés, con las ideas que he propuesto y defendido en otros escritos. Hasta ahora, por lo visto, la nueva agenda se sitúa todavía dentro del viejo paradigma (la burbuja dominante), sin plantearse la cuestión de la profunda crisis que este paradigma, el de la modernidad científico-técnica, ha provocado, paradigma que está poniendo en peligro el futuro de nuestra vida y de nuestra civilización. De ahí la oportunidad de exponer claramente mi posición crítica, que no cree en las virtualidades de liberar la vida de este paradigma, pues la está destruyendo rápidamente. Lboff

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Voy directo al punto: ¿dentro del actual paradigma civilizatorio, de la modernidad, es posible otra Agenda o hemos tocado sus límites insuperables y tenemos que buscar otro paradigma civilizatorio si todavía queremos seguir viviendo sobre este planeta?

Mi respuesta se inspira en tres afirmaciones de gran autoridad.

La primera es de la Carta de la Tierra, aprobada por la UNESCO en 2003. Su frase inicial presenta tonos apocalípticos: “Estamos ante un momento crítico de la historia de la Tierra, en el cual la humanidad debe elegir su futuro… y esa elección es: o formar una alianza global para cuidar la Tierra y cuidarnos unos a otros, o arriesgarnos a la destrucción de nosotros mismos y a la destrucción de la diversidad de la vida” (Preámbulo).

La segunda afirmación muy seria es del Papa Francisco en la encíclica Fratelli tutti(2020): “estamos en el mismo barco, nadie se salva solo, o nos salvamos todos o no se salva nadie” (n.32).

La tercera afirmación es del gran historiador Eric Hobsbawn en su conocida obra Laera de los extremos (1994) en su frase final: No sabemos hacia donde estamos yendo. Sin embargo, una cosa es segura: si la humanidad quiere tener un futuro aceptable, no puede ser mediante la prolongación del pasado o del presente. Si intentamos construir el tercer milenio sobre esta base vamos a fracasar. Y el precio del fracaso, o sea la alternativa al cambio de la sociedad, es la oscuridad”(p.562).

En otras palabras: nuestro modo de habitar la Tierra, que nos ha traído innegables beneficios, ha llegado a su agotamiento. Todos los semáforos están en rojo. Hemos construido el principio de autodestrucción, que puede exterminar toda la vida con armas químicas, biológicas y nucleares de muchas formas distintas. La tecnociencia que nos hace llegar a los límites extremos de sostenibilidad del planeta Tierra (The Earth Overshoot) no tiene condiciones por si sola, como la Covid-19 ha mostrado, para salvarnos Podemos limar los dientes al lobo pensando que le quitamos, ilusoriamente, su voracidad. Pero esta no reside en los dientes sino en su naturaleza.

Por lo tanto, tenemos que abandonar nuestro barco e ir más allá de una nueva agenda mundial. Hemos llegado al final del camino. Tenemos que abrir un camino distinto. De lo contrario, como dijo en su última entrevista antes de morir Zygmunt Bauman: “vamos a engrosar el cortejo de aquellos que caminan en dirección a su propia tumba”. Nos vemos forzados, si queremos vivir, a recrearnos y a reinventar un nuevo paradigma de civilización.

Dos paradigmas: el del dominus y el del frater

En este momento veo enfrentados dos paradigmas: el paradigma del dominus y el paradigma del frater. Dicho de otra manera: el paradigma de la conquista esexpresión de la voluntad de poder como dominación, formulada por los padres fundadores de la modernidad, como Descartes, Newton, Francis Bacon; dominación de todo, de pueblos, como en las Américas, África y Asia, dominación de clases, de la naturaleza, de la vida y dominación de la materia hasta su última expresión energética con el Bosón de Higgs.

El ser humano (maître et possesseur de Descartes) no se siente parte de la naturaleza, sino su dueño y señor (dominus), que en palabras de Francis Bacon “debe torturar a la naturaleza como el torturador hace con su víctima hasta que entregue todos sus sus secretos”. Él es el fundador del método científico moderno, prevalente hasta el día de hoy. 

Ese paradigma entiende la Tierra como mera res extensa y sin propósito, transformada en un baúl de recursos, considerados infinitos y que permiten un crecimiento/desarrollo también infinito. Sucede sin embargo que hoy sabemos científicamente que un planeta finito no soporta un proyecto infinito. Esta es la gran crisis del sistema del capital como modo de producción y del neoliberalismo como su expresión política.

El otro paradigma es el de frater: hermano y hermana de todos los seres humanos entre sí y hermanos y hermanas de todos los demás seres de la naturaleza. Todos los seres vivos tenemos, como Dawson y Crick mostraron en los años 1950, los mismos 20 aminoácidos y las 4 bases nitrogenadas, desde la célula más originaria que surgió hace 3.800 millones de años, pasando por los dinosaurios y llegando hasta nosotros humanos. Por eso dice la Carta de la Tierra y lo enfatiza fuertemente el Papa Francisco en sus dos encíclicas ecológicas, Laudato Si: sobre el cuidado de la Casa Común (2015) y Fratelli tutti (2020): un lazo de fraternidad nos une a todos, “al hermano Sol, la hermana Luna, al hermano río y a la Madre Tierra” (LS n.92; CT preámbulo). El ser humano se siente parte de la naturaleza y tiene el mismo origen que todos los demás seres: “el humus” (la tierra fértil) de donde se deriva homo, como masculino y femenino, hombre y mujer.

Si en el primer paradigma prevalece la conquista y la dominación (paradigma de Alejandro Magno y Hernán Cortés), en el segundo se muestra el cuidado y la corresponsabilidad de todos con todos (paradigma de Francisco de Asís y Madre Teresa de Calcuta).

Representado figurativamente podemos decir: el paradigma del dominus es el puño cerrado que somete y domina. El paradigma del frater es la mano extendida que se entrelaza con otras manos para la caricia esencial y el cuidado de todas las cosas.

El paradigma del dominus es el dominante, está en el origen de nuestras muchas crisis y en todas las áreas. El paradigma del frater está naciendo y representa el mayor anhelo de la humanidad, especialmente de aquellas grandes mayorías dominadas sin piedad, marginalizadas y condenadas a morir antes de tiempo. Pero posee la fuerza de una semilla y, como en toda semilla, en ella están presentes las raíces, el tronco, las ramas, las hojas, las flores y los frutos. Por eso por él pasa la esperanza, como principio más que como virtud, como aquella energía indomable que proyecta siempre nuevos sueños, nuevas utopías y nuevos mundos, es decir, nos hace caminar en dirección a nuevas formas de habitar la Tierra, de producir, de distribuir los frutos de la naturaleza y del trabajo, de consumir y de organizar relaciones fraternales y sororales entre los humanos y con los demás seres de la naturaleza.

El paso del paradigma del dominus al paradigma del frater

Sé que aquí se plantea el espinoso problema de la transición de un paradigma a otro. Se hará gradualmente, con un pie en el viejo paradigma del dominus/conquista ya que debemos garantizar nuestra subsistencia y el otro pie en el nuevo paradigma del frater/cuidado para inaugurarlo a partir de abajo. Aquí deben ser discutidos varios supuestos, pero no es el momento de hacer eso. Una cosa podemos adelantar: la gran amenaza para la continuidad de la vida humana en el planeta es el calientamiento global incontrolable que puede frustrar todos nuestros proyectos. Apesar de esto, si tenemos alguún futuro, hau que empezar trabajando el territorio, el biorregionalismo. En él se podrá implantar regionalmente el nuevo paradigma del frater/cuidado de forma sostenible, pues tiene la capacidad de incluir a todos y crear más igualdad social y equilibrio ambiental. Pero siempre a condición de habermos superado y sobrevivido al calientamiento global.

Nuestro gran desafío es este: cómo pasar de una sociedad capitalista de superproducción de bienes materiales a una sociedad de sostenimiento de toda la vida, con valores humano-espirituales intangibles como el amor, la solidaridad, la compasión, la justa medida, el respeto y el cuidado especialmente de los más vulnerables.

El adviento de una biocivilización

Esta nueva civilización tiene un nombre: es una biocivilización, cuya centralidad es la vida en toda su diversidad, pero especialmente la vida huma personal y colectiva. La economía, la política y la cultura están al servicio del mantenimiento y de la expansión de las virtualidades presentes en todas las formas de vida.

El futuro de la vida en la Tierra y el destino de nuestra civilización están en nuestras manos. Tenemos poco tiempo para hacer las trasformaciones necesarias, pues ya hemos entrado en la nueva fase de la Tierra, su calentamiento creciente. Falta la suficiente conciencia en los jefes de estado sobre las emergencias ecológicas y es todavía muy escasa en el conjunto de la humanidad.

Leonardo Boff, teólogo, filósofo y ha escrito: Ecología: grito de la Tierra, grito de los pobres, 1999/2018; Habitar la Tierra: ¿cuál es el camino para la fraternidad universal? Vozes 2022.

Traducción de Mª José Gavito Milano

Uma outra agenda (mundial): libertemos a vida ou um outro paradigma civilizatório?

Nota prévia: Organizou-se um grupo internacional que se propunha “uma outra agenda mundial para libertar a vida”. Realizou-se a primeira sessão no dia 5/5/2022. Cada participante (ao todo uns 20 mas nem todos participaram) tinha 10-15 minutos para apresentar sua visão do tema. O articulador era o conhecido economista italiano, trabalhando na Comunidade Europeia,em Bruxelas.O propósito básico é como democratizar os conhecimentos científicos que reforçam a busca de uma agenda que tenha por objetivo libertar a vida. Apresento aqui minha curta apresentação, feita em francês, com as ideias que tenho proposto e defendido em outros escritos. Até agora, pelo visto, a nova agenda se situa ainda dentro do velho paradigma (a bolha dominante), não se colocando a questão da profunda crise que este paradigma, o da modernidade tecno-científica, provocou e que está pondo em risco o futuro de nossa vida e de nossa civilização. Daí a oportunidade de expor claramente minha posição crítica e totalmente descrente das virtualidades deste paradigma de libertar a vida, antes a está celeremente destruindo. Lboff

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Vou direto o ponto: dentro do atual paradigma civilizatório, da modernidade, é possível outra Agenda ou tocamos nos seus limites intransponíveis e temos que buscar um outro paradigma civilizatório se quisermos continuar ainda viver sobre este planeta?

Minha resposta se inspira em três afirmações de grande autoridade.

A primeira é da Carta da Terra, assumida pela UNESCO em 2003. Sua frase de abertura assume tons apocalípticos:”Estamos diante de um momento crítico da história da Terra, numa época em que a humanidade deve escolher o seu futuro…A nossa escolha é: ou formar uma aliança global para cuidar da Terra e uns dos outros, ou arriscar a nossa destruição e a destruição da diversidade da vida”(Preâmbulo).

A segunda afirmação severa é do Papa Francisco na encíclica Fratelli tutti (2020):”estamos no mesmo barco, ninguém se salva por si mesmo,ou nos salvamos todos ou ninguém se salva”(n.32).

A terceira afirmação é do grande historiador Eric Hobsbawn em sua conhecida obra A era dos extremos(1994) em sua frase final: Não sabemos para onde estamos indo. Contudo, uma coisa é certa. Se a humanidade quer ter um futuro aceitável, não pode ser pelo prolongamento do passado ou do presente. Se tentarmos construir o terceiro milênio nessa base,  vamos fracassar. E o preço do fracasso ou seja, a alternativa para a mudança da sociedade é a escuridão”(p.562).

Em outras palavras: o nosso modo de habitar a Terra, que inegáveis vantagens nos trouxe, chegou ao seu esgotamento. Todos os semáforos entraram no vermelho. Construimos o princípio da autodestruição, podendo exterminar toda a vida com armas químicas, biológicas e nucleares por múltiplas formas diferentes. A techno-ciência que nos fez chegar aos limites extremos de suportabilidade do planeta Terra (The Earth Overshoot) não tem condições, por si só, como o mostrou o Covid-19, de nos salvar. Podemos  limar os dentes do lobo pensando que lhe tiramos,ilusoriamente, sua voracidade. Mas esta não reside nos dentes mas em sua natureza.

Portando, temos que abandonar o nosso barco e ir além de uma nova agenda mundial. Chegamos ao fim do caminho. Temos que abrir um outro diferente. Caso contrário, como disse em sua última entrevista antes de morrer Sigmund Bauman: “vamos engrossar o cortejo daqueles que rumam na direção de sua própria sepultura”. Somos forçados, se quisermos viver, a nos recriar e reinventar um novo paradigma de civilização.

Dois paradigmas: do dominus  e do frater

Vejo nesse momento o confronto entre dois paradigmas: o paradigma do dominus e o paradigma do frater. Em outra formulação: o paradigma da conquista, expressão da vontade de poder como dominação, formulada pelos pais fundadores da modernidade com Descartes,Newton,Francis Bacon,dominação de tudo, de povos, como nas Américas, na África e na Ásia, dominação das classes, da natureza, da vida e dominação da matéria até em sua última expressão energética pelo Bóson Higgs.

O ser humano (maître et possesseur  de Descartes) não se sente parte da natureza, mas seu senhor e dono (dominus) que nas palavras de Francis Bacon “deve torturar a natureza como o torturador faz com sua vítima até que ela entregue todos os seus segredos”. Ele é o fundador do método científico moderno, prevalente até os dias de hoje.

Esse paradigma entende a Terra como mera res extensa e sem propósito, transformada num baú de recursos,tidos como infinitos que permitem um crescimento/desenvolvimento também infinito. Ocorre que hoje sabemos cientificamente que um planeta finito não suporta um projeto infinito.Essa é a grande crise do sistema do capital como modo de produção e do neoliberalismo como sua expressão política.

O outro paradigma é o do frater: o irmão e a irmã de todos os seres humanos entre si e os  irmãos e as irmãs de todos os demais seres da natureza.Todos os seres vivos possuem como Dawson e Crick mostraram nos anos de 1950, os mesmos 20 aminoácidos e as 4 bases nitrogenadas, a partir da célula mais originária que surgiu há 3,8 bilhões de anos, passando pelos dinosauros e chegando até  nós humanos. Por isso, diz a Carta da Terra e o enfatiza fortemente o Papa Francisco em suas duas encíclicas ecológicas, Laudato Si: sobre o cuidado da Casa Comum (2015) e a Fratelli tutti (2020): um laço de fraternidade nos une a todos,”ao irmão Sol, a irmã Lua, o irmão rio e a Mãe Terra”(LS n.92;CT preâmbulo). O ser humano se sente parte da natureza e possui a mesma origem que todos os demais seres, “o humus”(a terra fértil) de onde se deriva o homo, como masculino e feminino,homem e mulher.

Se no primeiro paradigma vigora a conquista e a dominação (paradigma Alexandre Magno e Hernan Cortes), no segundo se mostra o cuidado e a corresponsabilidade de todos com todos( o paradigma Francisco de Assis e Madre Teresa de Calcutá).

Figurativamente representando podemos dizer: o paradigma do dominus é o punho cerrado que submete e domina. O paradigma do frater é a mão estendida que se entrelaça com outras mãos para a carícia essencial e o cuidado de todas as coisas.

O paradigma do dominus é dominante e está na origem de nossas muitas crises e em todas as áreas. O paradigma do frater é nascente e representa o anseio maior da humanidade,especialmente aquelas grandes maiorias impiedosamente dominadas, marginalizadas e condenas a morrer antes do tempo. Mas ele possui a força de uma semente. Como em toda semente, nela estão presentes as raízes, o tronco, os ramos, as folhas, as flores e os frutos. Por isso por ele passa a esperança,como princípio mais que com virtudes, como aquela energia indomável que sempre projeta novos sonhos, novas utopias e novos mundos, vale dizer, nos fazem caminhar na direção de novas formas de habitar a Terra, de produzir, de distribuir os frutos da natureza e do trabalho, de consumir e de organizar relações fraternais e sororais entre os humanos e com os demais seres da natureza.

A travessia de um paradigma do dominus para o paradigma do frater

Sei que aqui se põe o espinhoso problema da transição de um paradigma ao outro. Ele se fará processualmente, tendo um pé no velho paradigma do dominus/ conquista pois devemos garantir nossa subsistência e outro pé no novo paradigma do frater/cuidado para inaugurá-lo a partir de baixo. Aqui vários pressupostos devem ser discutidos, mas não é o momento de fazer isso. Mas uma coisa podemos avançar: trabalhando o território, o bioregionalismo, se poderá implantar regionalmente o novo paradigma do frater/cuidado de forma sustentável, pois tem a capacidade de incluir a todos e criar mais igualdade social e equilíbrio ambiental.

Nosso grande desafio é este: como passar de uma sociedade capitalista de superprodução de bens materiais para uma sociedade de sustentação de toda a vida, com valores humano-espirituais, intangíveis como o amor, a solidariedade,a compaixão, a justa medida,o respeito e o cuidado especialmente dos mais vulneráveis.

O advento de uma biocivilização

Essa nova civilização possui um nome: é uma biocivilização, na qual a centralidade é ocupada pela vida em toda a sua diversidade,mas especialmente a vida huma pessoal e coletiva. A economia,a política e a cultura estão a serviço da manutenção e da expansão das virtualidades presentes em todas as formas de vida.

O futuro da vida na Terra e o destino de nossa civilização está em nossas mãos. Temos pouco tempo para fazer as transformações necessárias, pois já entramos na nova fase da Terra, seu aquecimento crescente. Falta a suficiente consciência nos chefes de estado sobre as emergências ecológicas e é muito rara ainda no conjunto da humanidade.

Leonardo Boff,teólogo,filósofo e escreveu: Ecologia: grito da Terra, grito dos pobres,1999/2018; Habitar a Terra:qual é o caminho para a fraternidade universal? Vozes 2022.

Rússia/EUA/Ucrânia:o que está em jogo:Jeffrey Sachs

 Publicamos esta entrevista de Jeffrey Sachs,famoso economista, especialista em desigualdade social a nível mundial e como poucos articula a economia com a ecologia. Ele criticamente esclarece a posições dos EUA e também da Rússia no contexto do conflito na Ucrânia. O que se esconde atrás dessa terrível tragédia que está destruindo todo um país como a Ucrânia? É importante conhecermos os dois lados para não sermos dependentes só das leituras feitas entre nós, quase sempre, da versão norte-americana e europeia. L.Boff

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Jefrey Sachs é diretor do Instituto da Terra da Universidade de Columbia, nomeado em 2021 pelo Papa Francisco para a Pontifícia Academia de Ciências Sociais, responde com esta entrevista à matéria de 23 de abril em que o Corriere se pergunta se os erros do Ocidente nas relações com a Rússia pós-soviética, que experimentou uma dramática crise econômica na década de 1990, contribuíram para pavimentar o caminho para o nacionalismo revanchista de Vladimir Putin. Sachs foi conselheiro econômico do Kremlin entre 1990 e 1993.

A entrevista é de Federico Fubini, publicada por Corriere della Sera, 01-05-2022 e no Brasil pela IHU de 03/05/2022. 

Eis a entrevista.

A imposição de sanções cada vez mais duras à Rússia é a linha correta?

Ao lado das sanções, precisamos de uma via diplomática. É possível negociar a paz com base na independência da Ucrânia e excluindo que faça adesão à OTAN. O grande erro dos estadunidenses é acreditar que a OTAN derrotará a Rússia: típica arrogância e miopia estadunidense. É difícil entender o que significa ‘derrotar a Rússia’, já que Vladimir Putin controla milhares de ogivas nucleares. Os políticos estadunidenses têm um desejo de morte? Conheço bem o meu país. Os líderes estão prontos para lutar até o último ucraniano. Seria muito melhor acertar a paz do que destruir a Ucrânia em nome da ‘derrota’ de Putin.

Mas Putin não quer paz. Ele mostrou que não está interessado em negociar e segue com uma guerra total contra a Ucrânia, sem fazer distinção entre militares e civis. Como você acredita que as negociações funcionam em tal situação?

Minha hipótese é que os Estados Unidos sejam mais relutantes do que a Rússia para uma paz negociada. A Rússia quer uma Ucrânia neutra e o acesso aos seus mercados e recursos. Alguns desses objetivos são inaceitáveis, mas ainda assim são claros em vista de uma negociação. Os Estados Unidos e a Ucrânia, por outro lado, nunca declararam seus termos para negociar. Os Estados Unidos querem uma Ucrânia no campo euro-estadunidense, em termos militares, políticos e econômicos. Aqui reside a principal razão para esta guerra. Os Estados Unidos nunca mostraram um sinal de compromisso, nem antes do início da guerra, nem depois.

Você pode fornecer elementos concretos do que está dizendo?

Quando Zelensky lançou a ideia de neutralidade, o governo dos EUA manteve um silêncio de tumba. Ora, eles estão convencendo os ucranianos de que podem realmente derrotar Putin. Mas, justamente, até a simples ideia de derrotar um país com tantas armas nucleares é uma loucura. Todos os dias eu vasculho a mídia para encontrar pelo menos um caso de um representante dos EUA que aprove o objetivo de negociar um acordo. Eu não vi uma única declaração sobre isso.

 Os EUA e a Europa devem discutir com Putin para alcançar a paz ou deveriam esperar o fim de seu regime, porque ele é um criminoso de guerra?

Discutir, certamente. Se querem julgar Putin por crimes de guerra, então devem acrescentar à lista de réus George W. Bush e Richard Cheney pelo Iraque, Barack Obama pela Síria e Líbia, Joe Biden por confiscar as reservas cambiais de Cabul, alimentando assim a fome no Afeganistão. E a lista não termina aí. Não pretendo exonerar Putin. Quero enfatizar que a paz deve ser feita, admitindo que estamos em meio a uma guerra por procuração entre duas potências expansionistas: Rússia e Estados Unidos. Não à toa, fora dos Estados Unidos e da Europa, poucos países estão alinhados com o Ocidente quanto a isso. Apenas os aliados dos Estados Unidos, como Japão e Coréia do Sul. Os outros veem a dinâmica das grandes potências em ação.

 A Rússia, porém, aqui é a agressora, e nem sofreu provocações. Não concorda?

 A Rússia começou esta guerra, é claro, mas em grande parte porque viu os Estados Unidos entrarem irreversivelmente na Ucrânia. Em 2021, quando Putin pedia aos Estados Unidos que negociassem o alargamento da OTAN para a Ucrânia, Biden dobrou a aposta diplomática e militar. Não só se recusou a discutir o alargamento da OTAN com Moscou, como garantiu que o compromisso da OTAN a este respeito fosse renovado na cúpula de 2021 e, em seguida, assinou dois acordos com a Ucrânia sobre o tema. Os Estados Unidos também continuaram os exercícios militares e o envio de armas em grande escala. Além disso, é interessante ver como os Estados Unidos e a Austrália estão se arrancando os cabelos por um pacto de segurança entre a China e as pequenas Ilhas Salomão, a 3.000 quilômetros da Austrália. Este acordo é visto como uma terrível ameaça à segurança pelo Ocidente. Como então a Rússia deve se sentir sobre o alargamento da OTAN à Ucrânia?

Então o que você sugere?

Para salvar a Ucrânia, devemos acabar com a guerra e, para acabar com a guerra, precisamos de um compromisso no qual a Rússia se retira e a OTAN não se alarga. Não é difícil, mas os Estados Unidos nem sequer mencionam a ideia, porque são contra. Os Estados Unidos querem que a Ucrânia lute para proteger as prerrogativas da OTAN. Isso já é um desastre, mas, sem uma solução razoável e racional, riscos muito maiores nos aguardam.

O argumento do alargamento da OTAN pode não ser convincente, professor. Antes da guerra, a Ucrânia nem sequer tinha um Plano de Ação para a filiação (um “roteiro”) para a adesão. E o chanceler alemão Olaf Scholz declarou ao Kremlin, na frente de Putin, que a Ucrânia não teria entrado na OTAN “enquanto nós dois estivermos no cargo” (ou seja, pelo menos até 2036). Não parece motivo suficiente para invadir…

Dizer que a Ucrânia não vai entrar parece um expediente estadunidense. Na realidade, os Estados Unidos já estavam trabalhando arduamente para alcançar a interoperabilidade militar da Ucrânia com a OTAN, de modo que, em algum momento, o alargamento se tornaria substancialmente um fato consumado. Como o próprio ministro das Relações Exteriores da Rússia, Sergei Lavrov, disse recentemente, o Ministério da Defesa da Ucrânia já estava repleto de conselheiros da Aliança Atlântica. A ideia de que o alargamento não teria ocorrido é mais uma operação de relações públicas do que uma verdade. É o caminho escolhido pelos Estados Unidos, como mostra em toda política de hoje. O ponto fundamental é que os Estados Unidos se recusam a discutir a questão. Isso já é uma pista.

As sanções devem ser indefinidas ou devem estar vinculadas a resultados tangíveis: talvez prevendo que algumas sejam retiradas se a Rússia aceitar um cessar-fogo ou se retirar da Ucrânia?

As sanções deveriam ser revogadas como parte de um acordo de paz. A guerra na Ucrânia é terrível, cruel e ilegal, mas não é a primeira guerra do tipo. Os Estados Unidos também se envolveram em inúmeras aventuras irresponsáveis: Vietnã, Laos, Camboja, Afeganistão, Irã (golpe e ditadura de 1953), Chile, Iraque, Síria, Líbia, Iêmen. Isso apenas para citar alguns, porque haveria muitos mais. No entanto, os Estados Unidos não foram permanentemente banidos da comunidade das nações. A Rússia também não deveria ser. Em vez disso, os Estados Unidos falam em isolar a Rússia permanentemente. Novamente, é a típica arrogância estadunidense.

 O que você acha das sanções sobre o petróleo e o gás russo em discussão na Europa, para paralisar financeiramente a máquina militar de Putin?

 A União Europeia deveria agir de forma muito mais decisiva para favorecer um acordo de paz. Um embargo total ao petróleo e ao gás provavelmente lançaria a Europa numa recessão. Eu não recomendo. Não mudaria o resultado da guerra de forma decisiva e não teria muita influência em um acordo de paz, mas prejudicaria seriamente a Europa.

 Você está preocupado que a inflação possa alimentar o populismo no Ocidente, já que os eleitores culpam as sanções e não a guerra desencadeada por Putin?

Sim, a guerra e as sanções já estão criando dificuldades políticas em muitos países e um aumento acentuado da fome nos países mais pobres, especialmente na África, que dependem maciçamente de cereais importados. Biden também pagará um preço político pelo aumento do custo de vida nas eleições de novembro. Observe que esses choques do lado da oferta estão ocorrendo após um longo período de expansão monetária, portanto, há amplo espaço para a inflação. Espera-nos um período difícil no plano macroeconômico.

Até que ponto os fracassos das reformas durante a era Boris Yeltsin abriram caminho para a ditadura de Putin? Foi um fracasso semelhante ao descrito por John Maynard Keynes em 1919 para a Alemanha?

Fui conselheiro econômico de Mikhail Gorbachev em 1991 e de Yeltsin em 1992-3. Meu principal objetivo era ajudar a União Soviética, depois a Rússia como país independente depois de dezembro de 1991, a superar uma grave crise financeira, de modo a garantir a estabilidade social e melhorar as perspectivas de paz e reforma a longo prazo. Não esqueçamos que a economia soviética havia desmoronado e entrado em uma violenta espiral negativa no final dos anos 1980.Naqueles anos, muitas vezes me referia a “As Consequências Econômicas da Paz“, o grande livro de John Maynard Keynes de 1919. Aquele texto foi provavelmente o mais importante para minha carreira, porque destaca um ponto essencial: para pôr fim a uma crise financeira intensa e desestabilizadora em um país, o resto do mundo deve intervir antes que a situação saia do controle. Isso foi verdade após a Primeira Guerra Mundial: em vez de impor o pagamento de duras reparações ao povo alemão, a Europa e os Estados Unidos deveriam ter se empenhado a cooperar para a recuperação de toda a Europa, o que teria contribuído a prevenir a ascensão do nazismo.

 Você quer dizer que a forma como o Ocidente tratou da Rússia no início dos anos 1990 contribuiu para torná-la uma espécie de República de Weimar 2.0?

Quando propus uma assistência financeira internacional para a Polônia em 1989 – com um empréstimo de emergência, um fundo de estabilização da moeda e a redução da dívida – meus argumentos foram bem recebidos pela Casa Branca e pelos países europeus. Quando fiz as mesmas propostas para a União Soviética sob Gorbachev em 1991, e para a Rússia sob Yeltsin em 1992-3, a Casa Branca as rejeitou. O problema era geopolítico.

Os Estados Unidos viam a Polônia como uma aliada, enquanto erroneamente viam a União Soviética e a recém-independente Rússia como um inimigo. Foi um erro enorme. Quando se trata mal outro país ou é humilhado, cria-se uma realidade que se autorrealiza: aquele país se tornará realmente um inimigo. Obviamente, não há simples determinismo na história, e certamente não num período de trinta anos. O Tratado de Versalhes de 1919, com sua dureza, não causou sozinho a ascensão de Hitler em 1933. Hitler ou alguém como ele nunca teria chegado ao poder se não fosse pela Grande Depressão de 1929 e, mesmo então, sem os terríveis erros de cálculo de Hindenburg e von Papen em janeiro de 1933.

Da mesma forma, os erros financeiros dos Estados Unidos e da Europa em relação a Gorbachev e Yeltsin certamente não ditaram os eventos trinta anos depois. Até mesmo sugerir isso é absurdo. Mas a difícil situação financeira da União Soviética e da Rússia no início da década de 1990 deixou um sabor amargo. Contribuiu para a queda dos reformadores, para a propagação da corrupção e, finalmente, para a ascensão de Putin ao poder. Mas mesmo assim poderia ter se recuperado. No entanto, Putin poderia ter tido uma abordagem de colaboração com a Europa. Um grande problema foi criado pela arrogância dos Estados Unidos, que lançaram o alargamento da OTAN para o leste depois de prometer em 1990 que não o fariam.

Depois também pela ideia absolutamente perigosa e provocativa de George W. Bush de prometer que a OTAN se estenderia à Geórgia e à Ucrânia. Essa promessa, de 2008, deteriorou dramaticamente as relações EUA-Rússia. O apoio estadunidense à deposição do presidente pró-Rússia da Ucrânia Viktor Yanukovych em 2014 e o subsequente rearmamento em larga escala da Ucrânia pelos Estados Unidos também pioraram dramaticamente as relações entre a Rússia e os Estados Unidos.

 Você foi consultor do Kremlin em 1992-93, por meio de seu papel no Instituto de Desenvolvimento Internacional de Harvard. Durante a década de 1990, o “big bang” da liberalização do mercado prevaleceu sobre a construção das instituições e das estruturas da democracia. Foi um erro?

Essas reclamações são conversas acadêmicas, não têm nada a ver com o mundo real. Meu papel em 1990-1992 foi ajudar a Polônia, Estônia, Eslovênia e outros países a evitar uma catástrofe financeira. Esse também era meu objetivo para a União Soviética e a Rússia. Recomendei medidas que provaram ser um sucesso em muitos países: estabilização da moeda, suspensão dos vencimentos da dívida, diminuição do ônus da dívida a longo prazo, empréstimos de emergência, medidas de apoio social também de emergência.

Os Estados Unidos aceitaram esses argumentos para países como a Polônia, mas os rejeitaram em favor de Gorbachev e Yeltsin. A política e a geopolítica, não a boa política econômica, dominavam a Casa Branca. A construção de instituições e as reformas democráticas levariam anos, aliás, décadas. A Rússia nunca havia tido uma verdadeira democracia em um milênio de história. A sociedade civil havia sido destruída por Stalin. Mas, nesse meio tempo, havia uma forte crise financeira acontecendo. As pessoas precisavam comer, viver, sobreviver, ter abrigo sobre suas cabeças, ter assistência médica, enquanto as mudanças de longo prazo seriam introduzidas gradualmente. É por isso que recomendei por muitos anos um apoio financeiro em grande escala à Rússia. E é por isso que continuei citando a lição de Keynes.

 Mas, em retrospectiva, a abordagem da reforma deveria ter sido menos focada na “terapia de choque”?

Mais uma vez, meu papel era lidar com a crise financeira. Eu sabia bem – da Polônia, Tchecoslováquia e outros lugares – que muitas reformas levariam muito tempo. Meu objetivo era prevenir a hiperinflação e um colapso financeiro. Eu nunca falei a favor de uma privatização rápida, por exemplo. Eu sabia que aquelas políticas requerem anos, até décadas para serem concluídas.

É verdade que a Polônia e outros países da Europa Central e Oriental tiveram muito mais sucesso ao aplicar as mesmas receitas que a Rússia. Mas a Polônia recebeu ajuda dos Estados Unidos para estabilização da moeda, depois um fortalecimento institucional e a contribuição da legislação da UE, você não acha?

Claro, esse é o ponto. A capacidade de fazer reformas depende do contexto internacional. Tudo teria sido muito mais difícil na Rússia do que na Europa Centro-Oriental por inúmeras razões de história, política, geografia econômica, custos de transporte, existência da sociedade civil, geopolítica. A dissolução da União Soviética, como a da Iugoslávia, também complicou dramaticamente a situação, acrescentando instabilidade e recessão. No entanto, por todas essas razões, o Ocidente deveria ter estado muito mais pronto para ajudar a Rússia financeiramente, em vez de declarar ‘vitória’ e ignorar a dureza das condições na Rússia.

O problema foi a “terapia de choque” em si ou a recusa da Alemanha em perdoar a dívida externa da Rússia e dos Estados Unidos em fornecer ajuda como para a Polônia? A “terapia de choque” com pouco apoio financeiro externo foi o mix errado?

A chamada ‘terapia de choque’ significava acabar com os controles sobre os preços no início de 1992, como a Polônia havia feito em 1990. A razão era que, com o colapso da economia controlada centralmente, com uma maciça instabilidade financeira e controles sobre os preços, todas as transações aconteciam basicamente no mercado negro. Nem mesmo os gêneros alimentares chegavam às cidades. A desregulamentação dos preços deveria ter sido combinada com apoio financeiro em larga escala dos Estados Unidos e Europa e medidas de política social, como na Polônia. E isso é precisamente o que eu aconselhei, todos os dias. Mas os Estados Unidos e a Europa não ouviram. Foi um fracasso vergonhoso e terrível dos governos ocidentais. Se a estabilização tivesse sido ativamente apoiada pelo Ocidente, teria lançado as bases para os estágios subsequentes de reforma, que por sua vez levariam a outras reformas ao longo de anos e décadas.

Andrei Shleifer, então no Instituto de Desenvolvimento Internacional de Harvard com você, estava encarregado de aconselhar a Rússia sobre o big bang das privatizações. Que relação você tinha com ele?

Meu papel para Gorbachev e Yeltsin era o de consultor macrofinanceiro. Eu dava conselhos sobre como estabilizar uma economia instável. Não era consultor sobre as privatizações. Shleifer, sim. No que me diz respeito, não defendi a privatização com o modelo de vouchers do início da década de 1990 (que criou os primeiros oligarcas, ndr) e não dei conselhos sobre os abusos como ‘empréstimos por ações’ (um esquema concebido em 1995 que permitiu que os oligarcas financiassem a reeleição de Yeltsin em troca de grandes ações em empresas de propriedade estatal a preços reduzidos).

Aconselhei Gorbachev em 1991 e depois Yeltsin em 1992 e 1993 em questões financeiras. Após o primeiro ano de tentativas de ajudar a Rússia, eu renunciei, dizendo que não podia ajudar porque os EUA não concordavam com o que eu estava recomendando. Minha permanência teria sido de apenas um ano, o 1992. Em seguida, foi nomeado um novo ministro das Finanças, Boris Fyodorov. Uma pessoa maravilhosa que morreu jovem. Ele me pediu para continuar como conselheiro para ajudá-lo. Aceitei, relutantemente, e fiquei mais um ano, apenas para renunciar no final de 1993. Foi um período curto e frustrante, porque fiquei profundamente frustrado com a negligência e incompetência tanto da Casa Branca de Bush pai em 1991-1992, como da Casa Branca de Clinton em 1993.Quando soube que Shleifer estava fazendo investimentos pessoais na Rússia, despedi-o do Instituto de Desenvolvimento Internacional de Harvard. Naturalmente, eu não tinha nada a ver com suas atividades de investimento ou seus conselhos sobre as privatizações russas. Tampouco recebi um único copeque pelo meu trabalho, nem um único dólar. Minhas consultorias para os governos, desde o início há 37 anos na Bolívia, nunca previram uma compensação além do meu salário acadêmico. Não aconselho os governos para obter ganhos pessoais

O que sabemos e o que não sabemos sobre o Covid de longa duração

Publicamos aqui um pequeno artigo traduzido do ECONOMIST de 30/4/22 que nos relata sobre as consequências do Covid-19, chamado de “long covid” , prolongamento do covid-19 ou de Covid de longa duração. São raras as informações sobre este tema. Com no Brasil mais de 20 milhões pessoas foram afectadas por este vírus, é de bom juízo trazer informações acerca do que pode ocorrer após a infecção, superada pelas várias vacinas. Uma razão a mais para continuarmos com as prevenções pois o vírus pode conhecer outras mutações que eventualmente tornam a afetar os já imunizados ou portadores de sequelas danosas. LBoff

27 de abril de 2022 (Atualizado em 29 de abril de 2022) Eis o texto:

Mais de dois anos desde o início da pandemia de covid-19, os cientistas aprenderam muito sobre como o vírus SARS-CoV-2 afeta o corpo. Mas os sintomas e as complicações conhecidas como “covíd longo” são muito menos compreendidos. Os Centros de Controle e Prevenção de Doenças (CDC) dos Estados Unidos definem o covid longo como a continuação dos sintomas por pelo menos quatro semanas após a infecção. A Organização Mundial da Saúde diz que geralmente ocorre três meses após o início do vírus e dura pelo menos dois meses. Fadiga, falta de ar e neblina cerebral são características comuns. Há pouco consenso sobre como tratá-lo. O que é o covid prolongado?

A prevalência do covid longo é difícil de calcular e alguns relatórios iniciais deram estimativas inflacionadas. O CDC acredita que um em cada dez americanos desenvolverá sintomas de covid longo mais de um mês após a infecção. O Escritório Britânico de Estatísticas Nacionais (ONS) estima que 1,7 milhões de pessoas, ou 2,7% da população, estavam experimentando o auto-relatado covid de longa duração a partir de 5 de março. Dessas, 1,1 milhões encontraram sua capacidade de realizar atividades do dia-a-dia seriamente reduzida. A maioria experimentou fadiga, um terço teve falta de ar, e quase um quarto relatou dores musculares. A condição era mais comum em mulheres, entre 35 e 49 anos de idade e em pessoas que viviam em áreas pobres. As pessoas empregadas na assistência social, educação ou cuidados de saúde também eram mais propensas a relatar sintomas.

Mas há problemas até mesmo com estas estimativas cuidadosas. A fadiga e a dor muscular poderiam ser causadas por uma série de outras condições. Um estudo anterior da ONS descobriu que 5% das pessoas infectadas com covid tinham pelo menos um dos 12 sintomas comuns 12 a 16 semanas após a infecção; 3,4% de um grupo de controle que não tinha sido infectado também relatou um desses sintomas.

Confusamente, o covid longo pode na verdade ser uma coleção de síndromes bem diferentes. Por exemplo, qualquer encontro com uma doença infecciosa pode ter sérias consequências a longo prazo. O covid pode causar danos duradouros ou permanentes aos pulmões e ao coração. Alguns casos de covid longo podem realmente ser “síndrome de cuidados pós-intensivos”, que pode afetar qualquer pessoa que passe tempo em uma unidade de terapia intensiva. Os doentes enfrentam sérias fraquezas físicas, danos pulmonares e problemas de memória e atenção. Eles podem ter distúrbio de estresse pós-traumático. E os pesquisadores também se perguntam se alguns casos de covid prolongado podem ser uma forma de síndrome pós-viral, como a fadiga crônica. Por último, alguns pacientes que parecem ter  covid longo podem, de fato, ter uma infecção contínua que seu sistema imunológico ainda não foi eliminada.

Como muitas pessoas já contraíram o covid, se mesmo uma porcentagem mínima sofrer de problemas de saúde contínuos, uma enorme crise de saúde pública poderia ocorrer. Alguns a chamam de pandemia após a pandemia. As empresas farmacêuticas estão buscando ensaios de medicamentos que possam ajudar. Estão em andamento estudos com um medicamento chamado Paxlovid, que já é usado para tratar o próprio covid, bem como com outros antivirais. Outro estudo está testando uma hipótese de que o vírus pode prejudicar a capacidade das células humanas de gerar energia (o que causaria fadiga e fraqueza muscular). Algumas empresas estão procurando soluções para dor crônica, função pulmonar danificada e defeitos cognitivos. Além de ajudar os que sofrem de uma doença de longa duração, este trabalho pode beneficiar aqueles com outras condições pós-virais, que há muito são ignoradas.

Fonte: The Economits 30/4//22