Fechar

Sublime ironia: golpe implodiu PSDB e MDB, e o PT sobreviveu com Lula/Haddad:R.Kotscho

Há momentos na vida, quando se trata do destino de um país especialmente da situação dos pobres, que Jesus chama de “meus irmãos menores”(Mt 25,40), devemos ter um lado, o lado deles e daqueles que querem politicamente representar a sua causa. É o caso atual, no qual o país está quase naufragando na miséria de milhões de desempregados e de famintos, temos que escolher um candidato de confiança que, declaradamente, quer colocar o Estado a serviço de todos mas especialmente dos mais carentes. Não podemos regredir aos tempos sinistros  da ditadura militar, tendo à frente da nação eventualmente dois militares, com ideias as mais exdrúxula e anti-povo. Por isso devemos votar com consciência e responsabilidade pelo futuro de nosso país com justiça social, com paz para que a sociedade, no dizer de Paulo Freire, não seja tão malvada e não torne tão difícil o amor. Por isso publicamos este artigo de um dos melhores jornalistas do pais, Ricardo Kotscho, com muitos prêmios, tirado de seu Blog Balaio do Kotscho: Lboff

“As redes sociais deram o direito à palavra a uma legião de imbecis que antes falavam apenas em um bar” (Umberto Eco, escritor e filólogo italiano, em junho de 2015).

***************************

A 15 dias da eleição, só uma coisa já é certa: PSDB e MDB, os grandes partidos da aliança golpista de 2016, cevada pela Lava Jato e pela velha mídia, já estão fora do segundo turno, relegados ao bloco dos nanicos.

E o PT de Lula, o principal alvo da operação para derrubar Dilma, sobreviveu com Fernando Haddad, na bica para ir ao segundo turno contra Jair Bolsonaro.

A legião de imbecis que ocupou todos os espaços nos últimos anos, ao fazer das redes sociais nativas o campo de combate do antipetismo, não se deu conta de que gerou em seu ventre esta excrecência da extrema-direita ululante das viúvas da ditadura.

Ficaram pendurados na brocha e só lhes restou aderir ao capitão e ao general ensandecidos para impedir a quinta vitória consecutiva do PT nas eleições presidenciais.

Este é o resumo da ópera bufa lavajatense, que vai chegando ao seu clímax, depois de Lula comandar da sua cela solitária em Curitiba a derrocada de quem o condenou e prendeu.

O PT não morreu e agora assiste de camarote à agonia dos seus algozes.

Uma cena singela na madrugada de sexta-feira, retratada pela repórter Anna Virginia Balloussier, na Folha deste sábado, é emblemática desta reta final de campanha.

É a foto do tucano Geraldo Alckmin tomando café sozinho, acompanhado apenas de dona Lu, numa lanchonete deserta de beira de estrada, após o debate dos presidenciáveis na TV Aparecida.

Cercado de mesas e cadeiras vazias, sem nenhum militante, assessor, segurança ou mísero puxa-saco a seu lado, Alckmin era o símbolo de uma era que acabou.

A carta-desespero que FHC enviou aos eleitores na véspera, para tentar ressuscitar a candidatura tucana, pode agora ser colocada na lápide do partido que nos últimos 16 anos se dedicou apenas a destruir o adversário.

Para completar o clima de fim de feira da direita golpista, na mesma noite o patético bilionário Henrique Meirelles, candidato só dele mesmo e do que restou do MDB, jogou no ar seu último trunfo: prometeu liberar a maconha.

Ainda que não vá para o segundo turno, pois permanece aberta a disputa com Ciro Gomes pela segunda vaga, o PT sai desta campanha maior do que entrou, adiando mais uma vez o fim anunciado tantas vezes pela legião de imbecis preconizada por Umberto Eco.

Lula sozinho deu um xeque-mate na elite brasileira, no carcomido establishment, que entronizou Michel Temer no Palácio do Planalto, e agora junta os cacos de um país dilacerado, quebrado, de volta ao passado de fome, miséria e desemprego.

Por onde passa em suas viagens pelo Brasil, seu herdeiro Fernando Haddad é recebido com as mesmas festas que fariam para Lula, se ele pudesse ser candidato, em contraste com seus adversários.

Como ele mesmo anunciou na véspera de ser preso, a ideia sobreviveu ao homem Lula, condenado sem provas, realimentando a esperança de milhões de brasileiros destituídos de seus direitos básicos de cidadania.

Ainda não dá para saber quem vai ganhar, mas já se sabe quem perdeu esta eleição.

Entre a volta à ditadura militar de triste memória e o futuro das novas gerações, o país joga o seu destino nas urnas no próximo dia 7 de outubro.

Falta pouco agora.

Vida que segue.

Hasta los vientos contrarios nos conducirán a puerto seguro

El pueblo brasilero se ha habituado a “enfrentar la vida” y a conseguir todo “en la lucha y a la fuerza”, es decir, superando dificultades y con mucho trabajo. Por qué no “enfrentaría” también el último desafío de hacer los cambios necesarios, en medio de la actual crisis, que nos coloquen en el recto camino de la justicia para todos.

El pueblo brasilero todavía no ha acabado de nacer. Lo que heredamos fue la Empresa-Brasil con una élite esclavista y una masa de destituidos. Pero del seno de esta masa nacieron líderes y movimientos sociales con conciencia y organización. ¿Su sueño? Reinventar Brasil.

El proceso comenzó a partir de abajo y ya no hay cómo detenerlo, ni por los sucesivos golpes sufridos como el de 1964 civil-militar y el de 2016 parlamentario-jurídico-mediático.

A pesar de la pobreza, de la marginación y de la perversa desigualdad social, los pobres inventaron sabiamente caminos de supervivencia. Para superar esta anti-realidad, el Estado y los políticos necesitan escuchar y valorar lo que el pueblo ya sabe y ha inventado. Sólo entonces habremos superado la división élites-pueblo y seremos una nación no escindida ya sino cohesionada.

El brasilero mantiene un compromiso con la esperanza. Es la última que muere. Por eso tiene la seguridad de que Dios escribe derecho con líneas torcidas. La esperanza es el secreto de su optimismo, que le permite relativizar los dramas, bailar su carnaval, luchar por su equipo de futbol y mantener encendida la utopía de que la vida es bella y que el mañana puede ser mejor. La esperanza nos remite al principio-esperanza de Ernst Bloch que es más que una virtud; es una pulsión vital que siempre nos hace suscitar sueños nuevos, utopías y proyectos de un mundo mejor.

Existe en el momento actual, marcado por un casi naufragio del país, cierto miedo. Lo opuesto al miedo, sin embargo, no es el valor. Es la fe de que las cosas pueden ser diferentes, de que organizados podemos avanzar. Brasil mostró que no es solo bueno en el carnaval y la música, sino que puede ser bueno en la agricultura, en la arquitectura, en las artes y en su inagotable alegría de vivir.

Una de las características de la cultura brasilera es la jovialidad y el sentido del humor, que ayudan a aliviar las contradicciones sociales. Esa alegría jovial nace de la convicción de que la vida vale más que cualquier otra cosa. Por eso debe ser celebrada con fiesta y ante el fracaso, mantener el humor que lo relativiza y lo hace soportable. El resultado es la levedad y la vivacidad que tantos admiran en nosotros.

Se está dando un casamiento que nunca antes se dio en Brasil entre el saber académico y el saber popular. El saber popular es “un saber hecho de experiencias”, que nace del sufrimiento y de las mil maneras de sobrevivir con pocos recursos. El saber académico nace del estudio, bebiendo de muchas fuentes. Cuando esos dos saberes se unan, habremos reinventado otro Brasil. Y seremos todos más sabios.

El cuidado pertenece a la esencia de lo humano y de toda la vida. Sin cuidado enfermamos y morimos. Con cuidado, todo se protege y dura mucho más. El desafío hoy es entender la política como cuidado de Brasil, de su gente, especialmente de los más vulnerables, como indios y negros, cuidado de la naturaleza, de la educación, de la salud, de la justicia para todos. Ese cuidado es la prueba de que amamos a nuestro país y queremos a todos incluidos en él.

Una de las marcas del pueblo brasilero bien analizada por el antropólogo Roberto da Matta, es su capacidad de relacionarse con todo el mundo, de sumar, juntar, sincretizar y sintetizar. Por eso, en general, no es intolerante ni dogmático. Le gusta acoger bien a los extranjeros. Pues bien, estos valores son fundamentales para una globalización de rostro humano. Estamos mostrando que ella es posible y la estamos construyendo. Infelizmente en los últimos años ha surgido, en contra de nuestra tradición, una oleada de odio, discriminación, fanatismo, homofobia y desprecio a los pobres (el lado sombrío de la cordialidad, según Buarque de Holanda) que nos muestran que somos, como todos los humanos, sapiens y demens, y ahora más demens. Pero eso seguramente pasará y predominará la convivencia más tolerante y apreciadora de las diferencias.

Brasil es la mayor nación neolatina del mundo. Tenemos todo para ser también la mayor civilización de los trópicos, no imperial, sino solidaria con todas las naciones, porque incorporó en sí a representantes de 60 pueblos diferentes que vinieron aquí. Nuestro desafío es mostrar que Brasil puede ser, de hecho, una pequeña anticipación simbólica de que todo es rescatable: la humanidad unida, una y diversa, sentados a la mesa en una comensalidad fraterna, disfrutando de los buenos frutos de nuestra bonísima, grande, generosa Madre Tierra, nuestra Casa Común.

¿Es un sueño? Sí, el necesario y bueno.

*Leonardo Boff ha escrito Brasil, ¿concluir a refundación o prolongar la dependencia? Vozes 2018.

Traducción de Mª José Gavito Milano

Até os ventos contrários nos conduzirão ao porto seguro

O povo brasileiro se habituou a “enfrentar a vida” e a conseguir tudo “na luta e na amarra”, quer dizer, superando dificuldades e com muito trabalho. Por que não iria “enfrentar” também o derradeiro desafio de fazer as mudanças necessárias, no meio da atua crise, que nos coloquem no reto caminho da justiça para todos.

O povo brasileiro ainda não acabou de nascer. O que herdamos foi a Empresa-Brasil com uma elite escravagista e uma massa de destituídos. Mas do seio desta massa, nasceram lideranças e movimentos sociais com consciência e organização. Seu sonho? Reinventar o Brasil. O processo começou a partir de baixo e não há mais como detê-lo nem pelos sucessivos golpes sofridos como o de 1964 civil-militar e o de 2016 parlamentar-juridico-mediático.

Apesar da pobreza, da marginalização e da perversa desigualdade social, os pobres sabiamente inventaram caminhos de sobrevivência. Para superar esta anti-realidade, o Estado e os políticos precisam escutar e valorizar o que o povo já sabe e inventou. Só então teremos superado a divisão elites-povo e seremos uma nação não mais cindida mas coesa.

O brasileiro tem um compromisso com a esperança. É a última que morre. Por isso, tem a certeza de que Deus escreve direito por linhas tortas. A esperança é o segredo de seu otimismo, que lhe permite relativizar os dramas, dançar seu carnaval, torcer por seu time de futebol e manter acesa a utopia de que a vida é bela e que amanhã pode ser melhor. A esperança nos remete ao princípio-esperança de Ernst Bloch que é mais que uma virtude; é uma pulsão vital que sempre nos faz suscitar novos sonhos, utopias e projetos de um mundo melhor.

Existe, no momento atual, marcado por um quase naufrágio do país, certo medo. O oposto ao medo, porém, não é a coragem. É a fé de que as coisas podem ser diferentes e que, organizados, podemos avançar. O Brasil mostrou que não é apenas bom no carnaval e na música. Mas pode ser bom na agricultura, na arquitetura, nas artes e na sua inesgotável alegria de viver.

Uma das características da cultura brasileira é a jovialidade e o sentido de humor, que ajudam aliviar as contradições sociais. Essa alegria jovial nasce da convicção de que a vida vale mais do que qualquer outra coisa. Por isso deve ser celebrada com festa e diante do fracasso, manter o humor que o relativiza e o torna suportável. O efeito é a leveza e a vivacidade que tantos admiram em nós.

Está havendo um casamento que nunca antes fora feito no Brasil: entre o saber acadêmico e o saber popular. O saber popular é “um saber de experiências feito”, que nasce do sofrimento e dos mil jeitos de sobreviver com poucos recursos. O saber acadêmico nasce do estudo, bebendo de muitas fontes. Quando esses dois saberes se unirem, teremos reinventado um outro Brasil. E seremos todos mais sábios.

O cuidado pertence à essência do humano e de toda a vida. Sem o cuidado adoecemos e morremos.. Com cuidado, tudo é protegido e dura muito mais. O desafio hoje é entender a política como cuidado do Brasil, de sua gente, especialmente dos mais vulneráveis, como índios e negros, cudado da natureza, da educação, da saúde, da justiça para todos. Esse cuidado é a prova de que amamos o nosso pais e queremos todos incluídos.

Uma das marcas do povo brasileiro bem analisada pelo antropólogo Roberto da Matta, é sua capacidade de se relacionar com todo mundo, de somar, juntar, sincretizar e sintetizar. Por isso, em geral, ele não é intolerante nem dogmático. Ele gosta de acolher bem os estrangeiros. Ora, esses valores são fundamentais para uma globalização de rosto humano. Estamos mostrando que ela é possível e a estamos construindo. Infelizmente nos últimos anos surgiu, contra a nossa tradição, uma onda de ódio, discriminação, fanatismo, homofobia e desprezo pelos pobres (o lado sombrio da cordialidade, segundo Buarque de Holanda) que nos mostram que somos, como todos os humanos, sapiens e demens e agora mais demens.. Mas isso, seguramente, passará e predominará a convivência mais tolerante e apreciadora das diferenças.

O Brasil é a maior nação neolatina do mundo. Temos tudo para sermos também a maior civilização dos trópicos, não imperial, mas solidária com todas as nações, porque incorporou em si representantes de 60 povos diferentes que para cá vieram. Nosso desafio é mostrar que o Brasil pode ser, de fato, uma pequena antecipação simbólica de que tudo é resgatável: a humanidade unida, una e diversa, sentados à mesa numa fraterna comensalidade, desfrutando dos bons frutos de nossa boníssima, grande, generosa Mãe Terra , nossa Casa Comum.

É um sonho? Sim, aquele necessário e bom.

Leonardo Boff escreveu Brasil: concluir a refundação ou prolongar a dependência? Vozes 2018.

III Continental Congress of Latin American and Caribbean Theology:

III Continental Congress of Latin American and Caribbean Theology:

“we are challenged by the cry of the poor and of the Earth”

From August 30 to September 2 in El Salvador, land of martyrs, especially of Don Oscar Arnulfo Romero, the III Continental Latinamerican and Caribbean Encounter of Theology was celebrated, on the occasion of 50th anniversary of the gathering of the Latin American and Caribbean bishops, that ensured a great change of the Roman Catholic Church towards the poor and their liberation. It was the baptism of the Church into this new phase of history. More than 600 persons from all over the Continent and the exterior attended, which shows the general interest in that event and its consequences. We offer here part of the final document that offers a very good summary of the event, which was promoted by the Red Amerindia of the Central American University of San Salvador: L. Boff.

************************

Message to the Caribbean and Latin American Peoples

1. Young men and women theologians, and some brothers and sisters from Evangelical and Pentecostal Churches, were present.

2. In those days we had relearned how to understand our faith, and to live it, starting from the principles taught us by Monsignor Oscar Romero, the murdered priest Ignacio Ellacuria, the martyred Sister Ita Ford, the tortured people’s lawyer Marianela Garcia-Villas, and many other brothers and sisters who became our teachers in following Jesus of Nazareth. Those men and women martyrs show us that we must live the faith, paying attention and giving importance to the socio-political and cultural reality, seen through the eyes of the impoverished.

3. In Medellin, the Church inserted herself into the processes of socio-political transformation occurring around the continent. We will not rest as long as we cannot have an economy at the service of the common good and of the caring of the Earth, the Water and all of Nature, to which we all belong, as her sons and daughters.

4. Around the whole continent, what in Medellin was called “institutionalized violence” continues to challenge us. The dominant society still today neither respects nor values either the indigenous communities of different ethnic nations, or their ancestral cultures.

5. We join in the struggles of the women who, in every country, are victims of diverse types of violence. We recognize the contribution of the Black theologies during these 50 years, the contributions of the Original Nations and, in particular, the proposal made by the Feminist Theology, in contemplating a Church founded in fact as a discipleship of equals. We assumed the plight of the victims of sexual abuse committed against children, teenagers, against women and against our brothers and sisters of the LGBT communities. It is urgent that we change the patriarchal and clerical structure of our Churches.

6. We know about the massacres of young people, especially the poor and, in some countries, the mostly Black victims of the worsening conditions of life and urban violence. Some of our young theologians are joining these struggles in creative forms.

7. The conquests of new social and political processes belong to the people and deserve to be defended, starting from the bases.

8. We denounced the responsibility of the Northamerican empire in continuing its policy of destabilizing governments that do not bend to its colonialist imperial demands.

9. We will continue struggling against the xenophobic, racist and inhumane policies of the President of the United States, practiced against migrants, especially our poor brothers and sisters who attempt to cross the border between the United States and Mexico.

10. The Medellin Conference proposed a prophetic Church at the service of the liberation of our peoples, starting from the preferential option for the poor. We want to commit ourselves today to the project of a more synodical and courageous Church, in permanent dialogue with humanity, especially with the social movements organized to change the world.

11. We recognize as a sign of the Spirit the proposal of “Good Living”, that we received from the original Nations of our Continent. We understand that “good living” is a path of a society of communion that prefers the common good over the individual, and takes seriously the rights of our sister, Mother Earth, and of Life.

The Zapatistas of Southern Mexico taught us: We are an army of dreamers. For that reason, we are invincible. As Saint Oscar Romero de las Americas said: “let’s continue doing what we can do, because what is important is that we do”. In that firm and unbreakable hope, the force of the Spirit that is expressed in the strength of the poor, illuminates and guides all of us though the paths of the Kingdom.

Note: Everyone present signed a text in support to Pope Francis who is lately enduring opposition and resistance from conservative groups that do not want change to the ways the Christian faith is lived in these present, troubled, days.

Free translation from the Spanish sent by
Leonardo Boff, lboff@leonardoboff.eco.br.
Done at REFUGIO DEL RIO GRANDE, Texas, EE.UU.

Voltar Para o Topo