En el fin de semana del 3 al 4 de diciembre de este año, me tocó vivir en las afueras de Belo Horizonte una experiencia portadora de esperanza: políticos, en su mayoría de del PT, hicieron su 21ª reunión anual para discutir los caminos de la política a partir de las bases y de los movimientos populares de Minas Gerais. Allí estaban decenas de nuevos alcaldes y concejales. Algo les unía: la articulación entre fe y política. La fe da una especie de mística de compromiso con los más pobres (proyecto de Jesús) y la política como el campo donde se lleva a cabo ese propósito. El representante estatal del PT y actual presidente de la Cámara estatal, Durval Ângelo de Andrade, líder agregador y carismático, ha organizado esta articulación que abarca todo el estado de Minas Gerais. Invita a buenos asesores, pero los participantes son los protagonistas en la discusión en grupos y en la toma de decisiones. Un aura de espiritualidad, típica de los mineros activistas políticos cristianos marcaba el ambiente. El ex arzobispo José María Pires (Dom Zumbi), de 97 años, celebró la eucaristía e hizo una excelente homilía sobre la importancia de comprometerse con el pueblo si queremos hacer una política liberadora.
Creo que aquí se muestra un ejemplo, que ll ya 21 años, de cómo el PT, inmerso en una crisis grave, puede regar sus raíces y reanudar su caminada. He ahí una mística, hecha de ideas y valores sólidos que informan las prácticas, bien en el sentido secular o en el sentido cristiano, como expresión del Reino, el sueño de Jesús, construyéndose en la historia. En reuniones como estas no hay desaliento, sino alegría de luchar junto con el pueblo. Lo que se hace en Minas debería hacerse en todas las bases del PT en todo Brasil . Entonces sí que se produciría la reanudación de un proyecto de pueblo y de nación soberana con ética y pasión.
Añado a mi testimonio, la reflexión crítica y relevante de Frei Betto en “La hora de la autocrítica”.
“Sigo haciendo coro con ‘Fuera Temer’ y denunciando la usurpación del vice de Dilma como un golpe parlamentario. Sin embargo, las fuerzas políticas progresistas, que dieron la victoria al PT en cuatro elecciones presidenciales, deben hacer autocrítica.
No hay duda de que los 13 años de gobierno del PT fueron los mejores de nuestra historia republicana. No para el FMI y los grandes corruptores, golpeados por la autonomía del Ministerio Público y la Policía Federal, ni para los intereses estadounidenses, afectados por una política exterior independiente, ni para aquellos que están a favor de la financiación de las campañas electorales por parte de empresas y bancos, ni para los invasores de las tierras indígenas y los quilombos.
Los últimos 13 años fueron mejores para 45 millones de brasileños que se beneficiaron de los programas sociales y salieron de la miseria; para aquellos que reciben el salario mínimo, ajustado anualmente por encima de la inflación; para los que han podido entrar en la universidad gracias al sistema de cuotas, al ProUni y al Fies; para el mercado nacional, fortalecido por la lucha contra la inflación; para millones de familias que se beneficiaron de Luz para Todos y del programa Mi Casa, Mi Vida; para todos los pacientes atendidos en el programa Más Médicos.
Sin embargo, cometimos errores. El golpe fue posible también por nuestros errores. En 13 años no promovimos la alfabetización política de la población. No organizamos las bases populares. No valoramos los medios de comunicación que apoyaron al gobierno ni tomamos iniciativas eficaces para la democratización de los medios de comunicación. No adoptamos una política económica orientada al mercado interno.
En los momentos de dificultades llamamos a los incendiarios para apagar el fuego, es decir, a los economistas neoliberales que piensan por la cabeza de los rentistas. No hicimos ninguna reforma estructural, como la agraria, la tributaria y la de seguridad social. Hoy somos víctimas de la omisión en lo que respecta a la reforma política.
¿En qué baúl de la vergüenza guardamos a los autores que enseñan a analizar la realidad desde la perspectiva liberadora de los oprimidos? ¿Dónde están los núcleos de base, las comunidades populares, el sentido crítico en el arte y en la fe?
¿Por qué abandonamos las periferias, tratamos a los movimientos sociales como menos importantes y cerramos las escuelas y los centros de formación de militantes?
Nos dejamos contaminar por la derecha. Aceptamos la adulación de sus empresarios, disfrutamos de sus prerrogativas, hicimos del poder un trampolín para la ascension ascensión social. Cambiamos un proyecto de Brasil por un proyecto de poder. Ganar las elecciones se volvió más importante que promover cambios a través de la movilización de los movimientos sociales. Engañados, abrazamos una concepción burguesa del Estado, como si no pudiera ser una herramienta en manos de las fuerzas populares, y mereciera siempre estar preparado por las élites.
Ahora llegó la factura de los errores cometidos. Dejemos, sin embargo, el pesimismo para tiempos mejores. Es el momento de hacer autocrítica en la práctica y organizar la esperanza”.
*Leonardo Boff es columnista del JBonline y escritor y publicó De donde viene el universo…la vida. el espíritu y Dios? El nuevo paradigna contemporaneo. Editora Mar de Ideias,Rio 2016.
Traducción de María José Gavito Milano
Each thing and each person has many facets. As I have said, each point of view is the view from a point. Everyone occupies a point on this planet and in the society of which we are a part. And from that point, each sees such reality as can be seen from that point. That is why we cannot treat any point of view as absolute, as if it were the only one. This is the origin of fundamentalism and discrimination.
That thought is worth keeping in mind with respect to the many points of view that are being expressed about the saga of Fidel Castro. No point can encompass all the views.
Something else must be considered. Each human possesses his share of light and his share of darkness. Spoken in the dialect of the new anthropology: each human being is sapiens and simultaneously demens. Thus, each human is a carrier of intelligence and of a sense of life. That is his sapiens moment. And he simultaneously displays deviations and contradictions. That is his demens moment.
Both always appear together. That is not a defect in our being. Is an objective fact of our human reality that must always be taken into account. It is also important when we evaluate Fidel Castro’s complex figure: his light and his darkness.
I want to make some points, beginning with those which enabled me to have a unique visit with Fidel Castro. The first is the negation of TINA (There is No Alternative ). The prevailing capitalist system maintains that “there is no alternative to capitalism,” that capitalism represents the pinnacle of human societies. Fidel Castro showed that socialism can offer a very distinct alternative to capitalism, which is now in a radical crisis of survival. The fury with which the United States attacked Cuba and Fidel, so as to destroy Cuban socialism, was intended to show that there can be no alternative to capitalism. Good or bad, with all its known defects, socialism is another possible means of organizing society.
A second point worth noting was Fidel Castro’s interest in the Theology of Liberation. He even confessed that if the Theology of Liberation had existed in his time, (it only began in 1970), he would have incorporated its lessons in the development of Cuban society. Under the pressure of the Cold War he was forced to side with the Soviet Union and from there to adopt Marxism. Fidel read and noted our principal works, those of Gustavo Gutierrez, Frei Betto, the works of my brother Fray Clodovis and my own. The books were all annotated with various colors. And in the margins were lists of questions and expressions about which he asked for clarification.
Another relevant point was his invitation, during the time of “polite silence” that was imposed on me in 1984 by the former Holy Office (the Inquisition). Fidel invited me to spend 15 days with him on the Island to explore questions of religion, Latin America and the world. He was a friend of the Apostolic Nuncio. As soon as I arrived he phoned the Nuncio, and in my presence, he told him: “Boff is here with me. I myself will ensure that he observes the polite silence. He will only talk with me”. In effect, we visited the whole island through our conversations, which lasted very late into the night. I recorded almost everything in three thick notebooks, because I wanted to turn them into material for a book. A few days after I returned from Cuba I left the three notebooks in the trunk of the car while I went to talk for a moment (some 15 minutes) with Don Aloisio, Cardinal, Lorscheider, who was the guest in the house of a friend in Copacabana. When I returned, I saw that the trunk of the car had been opened. Nothing was taken, except my three notebooks. I suspect that the security services of Brazil, or from the exterior, appropriated the material.
Another fact shows Fidel Castro’s tender dimension, to which many can attest.
I have a niece with a type of rheumatism that no physician could treat. I asked Fidel whether it was possible to treat her in Cuba. He asked me for all the medical information from Brazil, and he personally spoke with the Cuban doctors.
In effect, there was no cure. Each time Fidel saw me, the first thing he would ask was: “¿How is your niece Lola doing?” That affectionate and tender memory is not common in heads of state. Generally, where power predominates love does not prevail, nor does tenderness flourish. It was different with Fidel. He was extremely happy when I told him that a Brazilian physician had created a vaccine, of which a side effect was that it cured that type of rheumatism.
These are small gestures that show that power does not need to fatally undermine so profound a dimension as tenderness and concern for the destiny of the other.
The legacy of his charismatic persona will remain as a reference point for those who refuse to further the culture of capitalism, with all the injustices to the social and ecological order that accompany it.
Leonardo Boff Theologian-Philosopher and of the Earthcharter Commission
Free translation from the Spanish sent by
Melina Alfaro, alfaro_melina@yahoo.com.ar.
Done at REFUGIO DEL RIO GRANDE, Texas, EE.UU.
Ogni cosa, come ogni persona, ha molte facce. Come ho già detto una volta, ogni punto di vista è diverso. Ognuno di noi occupa un posto su questo pianeta e nella società in cui vive. E da quel posto si vede la realtà che questo permette di vedere. Quindi non possiamo assolutizzare nessun punto di vista come se fosse l’unico. Da questo nascono fondamentalismi e discriminazioni.
Questo modo di pensare si applica ai molti pareri che si sentono oggi sulla personalità di Fidel Castro. Ma nessuno di essi è in grado di esaurire tutti i diversi modi di vedere.
C’è un altro elemento da considerare. Ogni essere umano ha le sue zone di luce e di ombra. Oppure, detto come dice la nuova antropologia: ogni essere umano è allo stesso tempo sapiens e demens. Cioè, ogni essere umano è portatore di intelligenza e di un senso della vita. È la parte sapiens. E allo stesso tempo mostra deviazioni e contraddizioni. È il momento demens. Entrambi si presentano sempre insieme. Questo non è un difetto della nostra costituzione. Si tratta di un dato obiettivo della nostra realtà umana che deve essere sempre preso in considerazione. Si applica anche quando giudichiamo la complessa figura di Fidel Castro: le sue luci e le sue ombre.
Voglio fare riferimento ad alcuni aspetti che mi hanno permesso una visione particolare di Fidel Castro. Il primo punto è la negazione di TINA (There Is No Alternative = non c’è alternativa). Il sistema capitalistico predominante dice che “non c’è alternativa ad esso.” Questo rappresenta il punto più elevato delle società umane. Fidel Castro ha dimostrato che il socialismo può essere una alternativa diversa dal capitalismo, ora in crisi radicale di auto-riproduzione. La furia degli Stati Uniti contro Cuba e Fidel per distruggere il socialismo cubano c’è stata per dimostrare che non ci può essere un’altra alternativa. Giusto o sbagliato, con i difetti che conosciamo, il socialismo si presenta come un altro modo di organizzare la società.
Un secondo punto forte di Fidel è stato il suo interesse per la teologia della liberazione. Egli ha confessato che, se a suo tempo fosse esistita la Teologia della Liberazione (iniziata a partire dal 1970), lui avrebbe preso come riferimento questa lettura per costruire la società cubana. Sotto la pressione della guerra fredda è stato costretto a schierarsi dalla parte dell’URSS, e da qui deriva l’assunzione del marxismo a Cuba. Leggeva i nostri libri più importanti, di Gustavo Gutiérrez, di Frei Betto, del mio fratello frate Clodovis e miei. Questi libri erano stati tutti segnati da lui con matite di vari colori. E accanto una lista di domande ed espressioni sulle quali voleva chiarimenti.
Un altro punto importante è stato l’invito rivoltomi durante il periodo di “silenzio ossequioso”, che mi fu imposto nel 1984 dall’ex Sant’Uffizio. Mi invitò a trascorrere 15 giorni con lui sull’isola per approfondire i temi della religione, dell’America Latina e del mondo. Era amico del Nunzio Apostolico. Appena arrivato lo chiamò e davanti a me gli disse: “Boff è qui con me. Io stesso farò in modo che osservi il “silenzio ossequioso”. Parlerà solo con me”. In effetti abbiamo visitato insieme l’intera isola, avendo colloqui che andavano avanti fino a tarda notte. Avevo scritto quasi tutto questo in tre grossi quaderni perché volevo trasformare il materiale in un libro. Pochi giorni dopo il mio ritorno da Cuba, avevo lasciato i tre quaderni nel bagagliaio dell’auto per parlare brevemente con il cardinale dom Aloisio Lorscheider, ospite da un amico a Copacabana, non più di 15 minuti. Quando ritornai, vidi che il bagagliaio era stato forzato, non avevano preso niente, solo i tre quaderni. Il mio sospetto è che agenzie di sicurezza nazionali o straniere avevano portato via il materiale.
Un altro fatto dimostra la dimensione di tenerezza di Fidel Castro, qualcosa che molti testimoniano. Ho una nipote con un tipo di artrite che nessun medico era in grado di curare. Ne parlai con Fidel per capire se questa malattia potesse essere trattata a Cuba. Mi chiese tutti i referti medici che aveva. Lui stesso si incaricò di parlare con i medici cubani. Effettivamente non c’era alcuna cura possibile. Ogni volta che mi incontrava, la prima cosa che chiedeva era: “Come va Lola, sua nipote?” Questa memoria affettuosa e tenera non è comune nei capi di stato. Generalmente dove domina il potere non prevale l’amore né fiorisce la tenerezza. Fidel era diverso. Si rallegrò enormemente quando gli dissi che un medico brasiliano aveva scoperto un vaccino il cui effetto collaterale era quello di curare questo tipo di reumatismo.
Sono piccoli gesti che dimostrano che il potere non ha necessariamente bisogno di oscurare questa dimensione profonda che è la tenerezza e la preoccupazione per la sorte di un’altra persona.
L’eredità della sua persona carismatica rimarrà come un punto di riferimento per coloro che si rifiutano a riprodurre la cultura del capitale con le ingiustizie che lo accompagnano, di ordine sociale ed ecologico.
*Leonardo Boff è articolista del JB on-line e scrittore.
Respeitado pela vasta obra em que disseca o poderio dos Estados Unidos a partir do financiamento de guerras e da desestabilização de países, o cientista político brasileiro Luiz Alberto de Vianna Moniz Bandeira afirma, em entrevista ao Jornal do Brasil, que representantes da Lava Jato, como o procurador-geral da República, Rodrigo Janot, e o juiz de primeira instância Sérgio Moro, avançam nos prejuízos provocados ao país e à economia nacional. Segundo o professor, os “vínculos notórios” de Moro e Janot com instituições norte-americanas explicam a situação atual das empresas brasileiras.
“Os prejuízos que causaram e estão a causar à economia brasileira, paralisando a Petrobras, as empresas construtoras nacionais e toda a cadeia produtiva, ultrapassam, em uma escala imensurável, todos os prejuízos da corrupção que eles alegam combater. O que estão a fazer é desestruturar, paralisar e descapitalizar as empresas brasileiras, estatais e privadas, como a Odebrecht, que competem no mercado internacional, América do Sul e África”, argumenta Moniz Bandeira, que está lançando o livro A Desordem Mundial: O Espectro da Total Dominação.
“A delação premiada é similar a um método fascista. Isso faz lembrar a Gestapo ou os processos de Moscou, ao tempo de Stálin, com acusações fabricadas pela GPU (serviço secreto)”, critica professor
Na entrevista a seguir, o cientista político, que é autor de mais de 20 obras sobre temas como geopolítica internacional, Estados Unidos, Brasil e América Latina, faz críticas severas ao presidente Michel Temer, que, segundo ele, “não governa”, mas segue apenas as coordenadas do ministro da Fazenda, Henrique Meirelles, “representante do sistema financeiro internacional”.
“Seu propósito é jogar o peso da crise sobre os assalariados, para atender à soi-disant, ‘confiança do mercado’, isto é, favorecer os rendimentos do capital financeiro, especulativo, investido no Brasil, e de uma ínfima camada da população – cerca de 46 bilionários e 10.300 multimilionários”, critica Moniz Bandeira.
Confira a entrevista com o cientista político:
Jornal do Brasil – Um livro como Quem pagou a conta?, da historiadora britânica Frances Stonor Saunders, aponta a cultura como estratégia de dominação e força dos Estados Unidos em relação aos seus artistas e intelectuais e em relação a outros países durante a Guerra Fria. Essa dominação ainda se dá da mesma forma? Ela passou por novas configurações?
Moniz Bandeira – Sim, o inglês é a língua franca e os Estados Unidos ainda possuem o maior soft power. É através do controle dos meios de comunicação, das artes e da cultura que influenciam e dominam, virtualmente, quase todos os povos, sobretudo no Ocidente. E os recursos financeiros correm por diversas fontes.
Jornal do Brasil – Como o senhor vê o modo como os EUA elegem seu presidente da República? É um método seguro? A Rússia chegou a anunciar que enviaria fiscais para acompanhar o processo de votação até a apuração do resultado.
Moniz Bandeira – Os grandes bancos e corporações, concentradas em Wall Street, são, geralmente, os grandes eleitores nos Estados. George W. Bush não foi de fato eleito, mas instalado no governo por um golpe do poder judiciário. Agora, porém, a tentativa de colocar na presidência dos Estados Unidos a candidata de Wall Street e do complexo industrial-militar, a democrata Hillary Clinton, falhou. Elegeu-se Donald Trump, um bilionário outsider, como franco repúdio ao establishment político, à continuidade da política de guerra, de agressão. Trump recebeu o apoio dos trabalhadores brancos, empobrecidos pela globalização, dos desempregados e outros segmentos da população descontentes com o status quo. E o fato foi que mais de 70 milhões de cidadãos americanos (59 milhões em favor de Trump e 13 milhões em favor Bernie Sanders, no Partido Democrata) votaram contra o establishment, contra uma elite política corrupta, e demandaram mudança.
Jornal do Brasil – De que modo os EUA participaram da destituição da presidente Dilma Rousseff? Essas intervenções se dão em que nível, quando comparadas às do período da ditadura militar no Brasil?
Moniz Bandeira – Conforme o historiador John Coatsworth contabilizou, entre 1898 e 1994, os Estados Unidos patrocinaram, na América Latina, 41 casos de “successful” de golpes de Estado para mudança de regime, o que equivale à derrubada de um governo a cada 28 meses, em um século. Após a Revolução Cubana, os Estados Unidos, em apenas uma década, a partir de 1960, ajudaram a derrubar nove governos, cerca de um a cada três meses, mediante golpes militares, como no Brasil. Depois de 1994, outros métodos, que não militares, foram usados para destituir os governos de Honduras (2009) e Paraguai (2012). No Brasil, o impeachment da presidente Dilma Rousseff constituiu, obviamente, um golpe de Estado. Houve interesses estrangeiros, elite financeira internacional, aliados a setores do empresariado, com o objetivo de regime change (mudança de regime), através da mídia corporativa, com o apoio de vastas camadas das classes médias, abaladas com as denúncias de corrupção.
Jornal do Brasil – E qual teria sido o papel norte-americano na destituição?
Moniz Bandeira – Há evidências, diretas e indiretas, de que os Estados Unidos influíram e encorajaram a lawfare, a guerra jurídica para promover a mudança do regime no Brasil. O juiz de primeira instância Sérgio Moro, condutor do processo contra a Petrobras e contra as grandes construtoras nacionais, preparou-se, em 2007, em cursos promovidos pelo Departamento de Estado. Em 2008, ele participou de um programa especial de treinamento na Escola de Direito de Harvard, em conjunto com sua colega Gisele Lemke. E, em outubro de 2009, participou da conferência regional sobre “Illicit Financial Crimes”, promovida no Rio de Janeiro pela Embaixada dos Estados Unidos. A Agência Nacional de Segurança (NSA), que monitorou as comunicações da Petrobras, descobriu a ocorrência de irregularidades e corrupção de alguns militantes do PT e, possivelmente, forneceu os dados sobre o doleiro Alberto Yousseff ao juiz Sérgio Moro, já treinado em ação multi-jurisdicional e práticas de investigação, inclusive com demonstrações reais (como preparar testemunhas para delatar terceiros).
Jornal do Brasil – O sr, cita também o procurador-geral da República, Rodrigo Janot, no desmantelamento de empresas brasileiras…
Moniz Bandeira – Rodrigo Janot foi a Washington, em fevereiro de 2015, apanhar informações contra a Petrobras, acompanhado por investigadores da força-tarefa responsável pela Operação Lava Jato, e lá se reuniu com o Departamento de Justiça, o diretor-geral do FBI, James Comey, e funcionários da Securities and Exchange Commission (SEC). A quem serve o juiz Sérgio Moro, eleito pela revista Time um dos dez homens mais influentes do mundo? A que interesses servem com a Operação Lava-Jato? A quem serve o procurador-geral da República, Rodrigo Janot? Ambos atuaram e atuam com órgãos dos Estados Unidos, abertamente, contra as empresas brasileiras, atacando a indústria bélica nacional, inclusive a Eletronuclear, levando à prisão seu presidente, o almirante Othon Luiz Pinheiro da Silva. Os prejuízos que causaram e estão a causar à economia brasileira, paralisando a Petrobras, as empresas construtoras nacionais e toda a cadeia produtiva, ultrapassam, em uma escala imensurável, todos os prejuízos da corrupção que eles alegam combater. O que estão a fazer é desestruturar, paralisar e descapitalizar as empresas brasileiras, estatais e privadas, como a Odebrecht, que competem no mercado internacional, América do Sul e África.
Jornal do Brasil – Levando-se em consideração a destruição de empresas de infraestrutura no país, projetos para acabar com a exclusividade da Petrobras na exploração da commodity, o senhor acredita na tese de que o cérebro da Lava Jato está fora do país? Se sim, como se daria isso?
Moniz Bandeira – Não há cérebro. Há interesses estrangeiros e nacionais que convergem. Como apontei, os vínculos do juiz Sérgio Moro e do procurador-geral Rodrigo Janot com os Estados Unidos são notórios. E, desde 2002, existe um acordo informal de cooperação entre procuradores e polícias federais não só do Brasil, mas também de outros países, com o FBI, para investigar o crime organizado. E daí que, provavelmente, a informação através da espionagem eletrônica do NSA, sobre a corrupção por grupos organizados dentro da Petrobras, favorecendo políticos, chegou à Polícia Federal e ao juiz Sérgio Moro. A delação premiada é similar a um método fascista. Isso faz lembrar a Gestapo ou os processos de Moscou, ao tempo de Stálin, com acusações fabricadas pela GPU (serviço secreto). E é incrível que, no Brasil, um juiz determine, a polícia faça prisões arbitrárias, ilegais, sem que os indivíduos tenham culpa judicialmente comprovada, um procurador ameace processá-los se não delatarem supostos crimes de outrem, e assim, impondo o terror e medo, obtêm uma delação em troca de uma possível penalidade menor ou outro prêmio. Não entendo como se permitiu e se permite que a Polícia Federal, que reconhecidamente recebe recursos da CIA e da DEA, atue de tal maneira, ao arbítrio de um juiz de 1ª Instância ou de um procurador, que nenhuma autoridade pode ter fora de sua jurisdição, conluiados com a mídia corporativa, em busca de escândalos para atender aos seus interesses comerciais. A quem servem? Combater a corrupção é certo, mas o que estão a fazer é destruir a economia e a imagem do Brasil no exterior. E em meio à desestruturação da Petrobras, das empresas de construção e a cadeia produtiva de equipamentos, com o da “lawfare”, da guerra jurídica, com a cumplicidade da mídia e de um Congresso quase todo corrompido. O bando do PMDB-PSDB apossou-se do governo, com o programa previamente preparado para atender aos interesses do sistema financeiro, corporações internacionais e outros políticos estrangeiros.
Jornal do Brasil – O economista Bresser-Pereira, ex-ministro de FHC, afirma, na apresentação de A Desordem Mundial, que os EUA, segundo a tese do senhor, passaram por um processo de democracia para a oligarquia. Que paralelo se pode fazer com o Brasil nesse sentido, tomando como base as últimas três décadas? O sr. acredita que passamos brevemente por um momento de democracia e agora voltamos à ditadura do capital financeiro/oligarquia?
Em livro, professor disseca poder dos EUA na “exportação” de democracias para o mundo
Moniz Bandeira – Michel Temer, que se assenhoreou da presidência da república, não governa. É um boneco de engonço. Quem dita o que ele deve fazer é o ministro da Fazenda, Henrique Meirelles, como representante do sistema financeiro internacional. E seu propósito é jogar o peso da crise sobre os assalariados, para atender à soi-disant, “confiança do mercado”, isto é, favorecer os rendimentos do capital financeiro, especulativo, investido no Brasil, e de uma ínfima camada da população – cerca de 46 bilionários e 10.300 multimilionários.
Jornal do Brasil – O senhor afirma que onde quer que os EUA entrem com o objetivo de estabelecer a democracia, eles entram na verdade por interesses políticos e econômicos. É esse o caso da aproximação dos norte-americanos com Cuba? Fidel Castro é um dos que compartilhavam dessa visão de interesse.
Moniz Bandeira – Sim, havia forte pressão de empresários americanos para o restabelecimento de relações com Cuba, por causa de seus interesses comerciais. Estavam a perder grandes oportunidades de negócios e investimentos devido ao embargo econômico, comercial e financeiro imposto a Cuba desde fins de 1960, portanto mais de 50 anos, sem produzir a queda do regime instituído pela revolução comandada por Fidel Castro. Era um embargo de certa forma inócuo, uma vez que outros países, como o Brasil, estavam a investir e fazer negócios com Cuba. A construção do complexo-industrial de Mariel, pela Odebrecht, com equipamento produzidos pela indústria brasileira e o apoio do governo do presidente Lula, contribuíram, possivelmente, para a decisão do presidente Barack Obama de normalizar as relações Cuba. Essa Zona Especial de Desarrollo de Mariel (ZEDM), 45 quilômetros a oeste de Havana, tende a atrair investimentos estrangeiros, com fins de exportação, bem como opção para o transbordo de contêineres, a partir da ampliação do Canal do Panamá, ao permitir a atracagem dos grandes e modernos navios de transporte interoceânicos. Tenho um livro sobre as relações dos Estados Unidos com Cuba (De Martí a Fidel – A Revolução Cubana e a América Latina).
Jornal do Brasil – O processo de apoio financeiro de instituições políticas às religiões cristãs de direita, tal como o senhor descreve ao tratar do governo Bush, se assemelha de alguma forma ao contexto do Brasil, levando-se em conta o crescimento da bancada evangélica no Congresso Nacional e a conquista de cargos do Poder Executivo por representantes da Igreja?
Moniz Bandeira – Sim, o processo é secreto. Ocorre através de ONGs, muitas das quais são financiadas pela USAID, National Endowment for Democracy, conforme demonstro em A Segunda Guerra Friae A desordem mundial, bem como através de outras agências semi-oficiais e privadas. Essas igrejas também coletam muito dinheiro dos crentes, acumulam fortunas. E as bancadas de deputados recebem dinheiro de empresas não nacionais, mas de grandes empresas estrangeiras, muitas das quais apresentam no Brasil balanços com prejuízos, conquanto realizem seus lucros nas Bahamas e em outros paraísos fiscais. Tais empresas multinacionais não foram investigadas pelo juiz Sérgio Moro, o procurador-geral Rodrigo Janot e a força-tarefa da Operação Lava-Jato et caterva. A quem eles servem? Racine, o dramaturgo francês, escreveu que “não há segredo que o tempo não revele”. Não sabemos exatamente agora, porém podemos imaginar.