Laudato Si :Una Enciclica anti-sistemica:la opinión de un marxista

MICHAEL LÖWY é um dos mais criativos e fecundos intelectuais brasileiros. De ascêndencia hebraica, nasceu no Brasil em 1938 mas passa grande parte do tempo em Paris como Diretor de Pesquisa do Centre National de la Recherche Scientifique. Faz frequentes viagens ao Brasil para cursos e assessorias acompanhando de perto as política nacional, sempre numa perspectiva libertadora. É um dos melhores conhecedores da Teologia da Libertação com obras que cabe serem lidas e estudadas: Marxismo e Teologia da Libertação, Cortez, São Paulo 1991; A guerra dos deuses: religião e políticas na América Latina, Vozes 2000; Redenção e utopia:o judaismo libertador na Europa Central. Companhia das Letras, Rio de Janeiro 1989 entre outros. É um dos fundadores do ecosocialismo em nivel internacional e lançou em 2014 o livro O que é o ecossocialismo? Editora Cortez, São Paulo. Representa um marxismo aberto e humanista sempre em diálogo com as correntes libertárias da Europa e da América Latina, valorizando o aspecto mobilizador da religião e da teologia que se voltam para as questões sociais, especialmente dos mais penalizados. Vale ler sua leitura positiva da encíclica sobre a ecologia integral do Papa Francisco e também avaliar algumas observações críticas que ajudam a aprofundar as intuições básicas do texto papal. O atual texto saíu na Revista espanhola Exodo de 2015:LBoff

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La « Enciclica ecologica » del Papa Francisco es un evento de importancia planetaria, del punto de vista religioso, etico, social y politico. Considerando la enorme influencia mundial de la Iglesia catolica, es una contribucion crucial al desarrollo de una consciencia ecologica critica. Fué recibida con entusiasmo por los verdaderos defensores del medio-ambiente, pero suscito inquietud y rechazo de la parte de religiosos conservadores, representantes del capital, y ideologos de la « ecologia de mercado ».   Se trata de um documento de gran riqueza y complejidad, que plantea una nueva interpretacion de la tradicion judeo-cristiana – en ruptura con el « sueño prometeico de dominio sobre el mundo » – y una refleccion profundamente radical sobre las causas de la crisis ecologica. En varios aspectos, como por ejemplo en la inseparable asociacion del « clamor de la tierra » y del « clamor de los pobres », se percibe que la teologia de la liberacion – en particular la del eco-teologo Leonardo Boff – fué una de sus fuentes de inspiracion.

En las breves notas que siguen, me interesa enfatizar una dimension de la Enciclica que explica las resistencias que encontro en el establishment economico y mediatico : su caracter anti-sistemico.

         Para el Papa Francisco, los desastres ecologicos y el cambio climatico no resultan simplemente de comportamientos individuales – aun si ellos tienen su papel – sino de  los actuales modelos de produccion y de consumo . Bergoglio no es un marxista, y la palabra « capitalismo » no aparece en la Enciclica…Pero queda muy claro que para el los dramaticos problemas ecologicos de nuestra época resultan de « los engranajes de la actual economía globalizada » – engrenajes que constituyen   un sistema global, un « un sistema de relaciones comerciales y de propiedad estructuralmente perverso » (subrayado por nosotros).

         Cuales son, para Francisco, estas caracteristicas « estructuralmente perversas » ? Antes de todo, es un sistema en el cual predominan « los intereses limitados de las empresas » y « una cuestionable racionalidad económica », una racionalidad instrumental que tiene por unico objetivo de  maximizar la ganancia  . Ahora bien, « el principio de maximización de la ganancia, que tiende a aislarse de toda otra consideración, es una distorsión conceptual de la economía: si aumenta la producción, interesa poco que se produzca a costa de los recursos futuros o de la salud del ambiente ».   Esta distorsion, esta perversidad etica y social, no es propria de uno o otro pais, sino de un « sistema mundial, donde priman una especulación y una búsqueda de la renta financiera que tienden a ignorar todo contexto y los efectos sobre la dignidad humana y el medio ambiente. Así se manifiesta que la degradación ambiental y la degradación humana y ética están íntimamente unidas » (subrayado por nosotros).

La obsesion del crescimiento ilimitado, el consumismo, la tecnocracia, el dominio absoluto de la finanza y la divinizacion del mercado son otras caracteristicas perversas del sistema. En su logica destructiva todo se reduce al mercado y al « cálculo financiero de costos y beneficios ». Pero sabemos que « el ambiente es uno de esos bienes que los mecanismos del mercado no son capaces de defender o de promover adecuadamente ».   El mercado es incapaz de llevar en cuenta valors calitativos, eticos, sociales, humanos o naturales, es decir   « valores que exceden todo cálculo ».

         El poder « absoluto » del capital financero especulativo es un aspecto esencial del sistema, como lo ha revelado la reciente crisis bancaria. El comentario de la Enciclica es contundente y desmistificador : « La salvación de los bancos a toda costa, haciendo pagar el precio a la población, sin la firme decisión de revisar y reformar el entero sistema, reafirma un dominio absoluto de las finanzas que no tiene futuro y que sólo podrá generar nuevas crisis después de una larga, costosa y aparente curación. La crisis financiera de 2007-2008 era la ocasión para el desarrollo de una nueva economía más atenta a los principios éticos y para una nueva regulación de la actividad financiera especulativa y de la riqueza ficticia. Pero no hubo una reacción que llevara a repensar los criterios obsoletos que siguen rigiendo al mundo. »

Esta dinamica perversa del sistema global que « sigue rigiendo el mundo » es la razon que ha llevado en el fracaso de las Cumbres mundiales sobre el medio ambiente : « Hay demasiados intereses particulares y muy fácilmente el interés económico llega a prevalecer sobre el bien común y a manipular la información para no ver afectados sus proyectos. »     Encuanto predominem los imperativos de los poderosos grupos economicos « sólo podrían esperarse algunas declamaciones superficiales, acciones filantrópicas aisladas, y aun esfuerzos por mostrar sensibilidad hacia el medio ambiente, cuando en la realidad cualquier intento de las organizaciones sociales por modificar las cosas será visto como una molestia provocada por ilusos románticos o como un obstáculo a sortear ».

En este contexto desarrola la Enciclica una critica radical a la irresponsabilidad de los « responsables », es decir, las elites dominantes, las oligarquias interesadas en la conservacion del sistema, en relacion a la crisis ecologica : « Muchos de aquellos que tienen más recursos y poder económico o político parecen concentrarse sobre todo en enmascarar los problemas o en ocultar los síntomas, tratando sólo de reducir algunos impactos negativos del cambio climático. Pero muchos síntomas indican que esos efectos podrán ser cada vez peores si continuamos con los actuales modelos de producción y de consumo ».

Confrontados con el dramatico proceso de destruccion de los equilibrios ecologicos del planeta y la amenaza sin precedente que representa el cambio climatico, que proponen los gobiernos, o los representantes internacionales del sistema (Banca Mundial, FMI, etc) ? Su propuesta es el pretenso « desarrollo sostenible », una concepto que se hizo cada vez mas vacia de contenido, un verdadero flatus vocis como decian los escolasticos del Medioevo.   Francisco no tiene ninguna ilusion en esta mistificacion tecnocratica : « el discurso del crecimiento sostenible suele convertirse en un recurso diversivo y exculpatorio que absorbe valores del discurso ecologista dentro de la lógica de las finanzas y de la tecnocracia, y la responsabilidad social y ambiental de las empresas suele reducirse a una serie de acciones de marketing e imagen. »

Las medidas concretas que propone la oligarquia tecno-finanzera dominante son perfectamente ineficazes, como por ejemplo los llamados « mercados de carbono ». La critica mordaz que hace el Papa Francisco a esta falsa solucion es uno de los argumentos mas importantes de la Enciclica. Citando a una resolucion de la Conferencia Epiiscopal Boliviana, Bergoglio escribe :

« La estrategia de compraventa de «bonos de carbono» puede dar lugar a una nueva forma de especulación, y no servir para reducir la emisión global de gases contaminantes. Este sistema parece ser una solución rápida y fácil, con la apariencia de cierto compromiso con el medio ambiente, pero que de ninguna manera implica un cambio radical a la altura de las circunstancias. Más bien puede convertirse en un recurso diversivo que permita sostener el sobreconsumo de algunos países y sectores ».

Passages como este explican el poco entusiasmo de los circulos « oficiales » y de los partidarios de la « ecologia de mercado » (o del « capitalismo verde ») por Laudato Si…

         Siempre asociando la cuestion ecologica con la cuestion social, Francisco insiste en la necesidad de medidas radicales, drasticas, es decir, de cambios profundos, para enfrentar este doble desafio.   El principal obstaculo para esto es la naturaleza « perversa » del sistema : « La misma lógica que dificulta tomar decisiones drásticas para invertir la tendencia al calentamiento global es la que no permite cumplir con el objetivo de erradicar la pobreza. »

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Si el diagnostico de Laudato Si sobre la crisis ecologica es de una clareza y de una coerencia impresionantes, las acciones que propone son mas limitadas. Cierto, muchas de sus sugestiones son utiles y necesarias, por ejemplo, « facilitar formas de cooperación o de organización comunitaria que defiendan los intereses de los pequeños productores y preserven los ecosistemas locales de la depredación ».   Es tambien muy significativo que la Enciclica reconozca la necessidad, para las sociedades mas desarrolladas, de « detener un poco la marcha, e poner algunos límites racionales e incluso en volver atrás antes que sea tarde » ; en otras palabras,   « ha llegado la hora de aceptar cierto decrecimiento en algunas partes del mundo aportando recursos para que se pueda crecer sanamente en otras partes ».

Pero hacen falta precisamente las « medidas drasticas », como por ejemplo las que propone Naomi Klein en su ultimo libro Esto cambia todo ! : romper, antes que sea tarde demas, con las energias fosiles (carbon, petroleo), dejandolas bajo el solo.   No se puede pensar en una transicion mas alla de las estructuras perversas del actual modo de produccion y consumo sin un conjunto de iniciativas anti-sistemicas, que ponen en cuestion la propriedad privada, por ejemplo de las grandes multinacionales de la energia fossil (BP, Shell, Total, etc). Cierto, el Papa habla de la necesidad de « grandes estrategias que detengan eficazmente la degradación ambiental y alienten una cultura del cuidado que impregne toda la sociedad », pero este aspecto estrategico es poco desarrollado en la Enciclica.

Reconociendo que « el sistema mundial actual es insostenible », Bergoglio busca una alternativa global, que intitula « cultura ecologica », un cambio que « no se puede reducir a una serie de respuestas urgentes y parciales a los problemas que van apareciendo en torno a la degradación del ambiente, al agotamiento de las reservas naturales y a la contaminación. Debería ser una mirada distinta, un pensamiento, una política, un programa educativo, un estilo de vida y una espiritualidad que conformen una resistencia ante el avance del paradigma tecnocrático ». Pero hay pocas indicaciones sobre la nueva economia, la nueva sociedad que corresponden à esta cultura ecologica. No se trata de pedir al Papa que adopte el ecosocialismo, pero la alternativa futura queda muy abstracta.

El Papa Francisco hace suya la « opcion preferencial por los pobres » de las Iglesias latino-americanas.   La Enciclica lo plantea claramente, como un imperativo planetario :   « en las condiciones actuales de la sociedad mundial, donde hay tantas inequidades y cada vez son más las personas descartables, privadas de derechos humanos básicos, el principio del bien común se convierte inmediatamente, como lógica e ineludible consecuencia, en un llamado a la solidaridad y en una opción preferencial por los más pobres. »

Pero los pobres no aparecen ,   en la Enciclica, como los actores de su propria liberacion – el mas importante planteamiento de la teologia de la liberacion. Las luchas de los pobres, de los campesinos, de los indigenas, en defensa de los bosques, del agua, de la tierra, en contra las multinacionales y el agro-negocio, son una tematica poco presente en Laudato Si. Francisco organizo recien un encuentro – el primero en la milenar vida de la Iglesia Catolica – con los movimientos sociales : se trata de un evento de significacion historica. Pero en la Enciclica hay pocas referencias a los movimientos sociales, que son precisamente los principales actores del combate en contra del cambio climatico : Via Campesina, Climate Justice, el Forum Social Mundial, etc.

Por supuesto, como lo subraya Bergoglio en la Enciclica, no es tarea de la Iglesia sustituir à los partidos politicos, proponiendo un programa de transformacion social. Por su diagnostico anti-sistemico de la crisis, asociando de forma inseparable la cuestion social y la proteccion del medio ambiente, « el clamor de los pobres » y el « clamor de la tierra », Laudato Si es un precioso, un inestimable aporte à la refleccion y a la accion para salvar la naturaleza y la humanidad de la catastrofe.

Michael Löwy

Autor del libro Ecosocialismo, la alternativa radical a la catastrofe ecologica capitalista.         

 

 

O el PT se renueva o se vuelve mediocre

Reza un mito antiguo del área mediterránea que, de tiempo en tiempo, el águila cuando observa en su cuerpo señales envejecimiento, debilidad en sus ojos penetrantes, y flacidez de las garras, se propone renovarse totalmente. Así hacía también la fénix egipcia que aceptaba morir para volver rejuvenecida a una nueva vida. ¿Cuál era la estrategia del águila? Se ponía a volar cada vez más alto hasta llegar cerca del sol. Entonces sus plumas se incendiaban y toda ella empezaba a arder. Cuando llegaba a este punto extremo, se precipitaba desde el cielo y se lanzaba cual flecha en las aguas frías del lago. El fuego se apagaba.

Y entonces ocurría la gran transformación. A través de esta experiencia de fuego y de agua, la vieja águila volvía a tener plumas nuevas, garras afiladas, ojos penetrantes y el vigor de la juventud.

Queremos aplicar este mito al PT, metido en una crisis crucial que lo obliga a renovarse como el águila o a aceptar el lento envejecimiento hasta perder todo el vigor vital y la capacidad de renovación de la sociedad, como era su sueño primordial.

Para entender mejor este relato y aplicarlo al PT vamos a revisitar al filósofo Gaston Bachelard y al psicoanalista C. G. Jung que entendían mucho de mitos y de su sentido profundo. Según ellos, fuego y agua son opuestos, pero cuando se unen se vuelven poderosos símbolos de transformación.

El fuego simboliza la conciencia, el vigor y la determinación de abrir caminos nuevos. El agua, por el contrario, representa el inconsciente y las dimensiones del cuidado y la capacidad de entender el sentido secreto de las crisis.
Pasar por el fuego y por el agua significa, por tanto, integrar en sí los opuestos: la determinación con el descubrimiento del sentido secreto de las crisis. Estas suceden para purificar, limpiar todo tipo de añadido y dejar aparecer lo esencial. Nadie al pasar por el fuego y por el agua permanece intocado. O sucumbe o se transfigura, porque el agua lava y el fuego purifica.

El agua nos hace pensar también en las grandes crecidas, como las que conocimos en 2011 en las ciudades serranas del Estado de Río de Janeiro. Con su fuerza se llevaron todo, especialmente lo que no tenía consistencia y solidez. En una sola noche murieron 903 personas y 32 mil quedaron sin abrigo. Fue un cataclismo de resonancia mundial. Es el poder invencible del agua.

El fuego nos hace imaginar el crisol o los hornos que queman y acrisolan todo lo que es ganga y no es esencial. El oro y la plata pasan por ese proceso purificador del fuego.

Las crisis existenciales son bien conocidas. Cuando hacemos esa travesía por la “noche escura y temible”, como dicen los maestros espirituales, dejamos aflorar nuestro yo profundo sin las ilusiones del ego superficial. Entonces maduramos para lo que es auténticamente humano y verdadero. Quien recibe el bautismo de fuego y de agua rejuvenece como el águila del mito antiguo.

Pero existen también las crisis mayores, de todo un proyecto e incluso de todo un partido como el PT. Él tiene que asumir la verdad: tuvo muchos aciertos que beneficiaron a millones de personas que vivían en la pobreza y en la marginalidad, pero también cometió errores evitables: se dejó tomar por el “demonio” del poder como fin en sí mismo, cuando debe ser siempre medio. Hubo la corrupción vergonzosa de algunos miembros importantes que destruyeron el sueño de una multitud que creía y se esforzaba para vivir lo nuevo factible.

Pero dejando las metáforas y yendo directamente al contenido real: ¿qué significa concretamente para el PT rejuvenecerse como el águila? Significa entregar a la muerte todos los errores cometidos que impiden que el sueño despierte.
Lo viejo en el PT son los hábitos y las actitudes de la vieja política que servía de instrumento para crecer y perpetuarse en el poder. Con eso perdió el sentido originario del poder como medio de transformación en beneficio de las grandes mayorías y jamás como fin en sí mismo. Todo eso debe morir para que el PT pueda inaugurar una forma de relación con los verdaderos portadores del poder, que son el pueblo y los movimientos sociales.

Rejuvenecer como águila significa también desprenderse de convicciones endurecidas, de cierta arrogancia de representar el mejor camino, de querer tener razón en todo. Muchos dirigentes del PT continúan manejando conceptos superados, incapaces de ofrecer respuestas nuevas a la crisis que devasta los países centrales y ahora nos toca poderosamente. Rejuvenecer como águila significa tener valor para volver a comenzar y estar siempre abierto a escuchar, a aprender y a revisar.

Pero esto no es lo que está ocurriendo. Hasta hoy esperamos una revisión sincera y el reconocimiento público de sus errores. Sus líderes imaginan que haciendo así dan armas a los adversarios, cuando demostrarían ser más fieles a la verdad que a su propia imagen.

El PT, que se presentaba como un águila de alto vuelo, se está se transformando en gallina común que apenas cisca el suelo y hace vuelos rastreros. No es ese el destino que la historia quiere destinarle.

Por último, si el PT quisiera renovarse como un águila debe regresar al seno del pueblo. Este le da bellos ejemplos de lucha, de trabajo, de entereza ética y también duras lecciones. Esa inmersión es salvadora y renovadora como lo fue para el águila arder en fuego, sumergirse en las aguas frías y así resurgir rejuvenecida.

*Leonardo Boff es columnista del JB online y escritor.

Traducción de María José Gavito Milano

O IL PT SI RINNOVA O DIVENTA SUBITO INSIGNIFICANTE

Un mito diffuso anticamente nell’area mediterranea racconta che l’aquila, in certi periodi, osservando nel suo corpo segni di invecchiamento, debolezza della vista acutissima, indebolimento degli artigli nella presa, si proponeva di rinnovarsi completamente. La stessa cosa faceva la Fenice Egizia, che accettava la morte, per tornare ringiovanita a rivivere nuova vita.

Qual era la strategia dell’aquila? Si esercitava a volare sempre più alto fino ad arrivare vicino al sole. A quel punto, le sue penne prendevano fuoco e lei stessa cominciava a bruciare. Arrivata a questo punto estremo, si precipitava dal cielo e si buttava come una freccia nelle acque fredde di un lago. Il fuoco che l’avvolgeva, si spegneva.

E così avveniva la grande trasformazione. Attraverso questa esperienza di fuoco e di acqua, la vecchia aquila tornava ad avere nuove penne, artigli di ferro, occhi penetranti e il vigore della gioventù.

Applichiamo questo mito al PT, che si è cacciato in un crisi sociale che lo costringe o a rinnovarsi come l’aquila o ad accettare un lento invecchiamento fino a perdere la spinta vitale e la capacità di sostenere il rinnovamento di tutta la società, com’era il suo sogno primordiale.

Per capire meglio questo racconto e applicarlo al PT, abbiamo bisogno di rivisitare il filosofo Gastone Bachelard e lo psicanalista C.G. Jung, che erano intenditori di miti e del loro significato profondo. Secondo loro, il fuoco e l’acqua si pongono come opposti. Ma quando uniti, diventano poderosi simboli di trasformazione.

Il fuoco significa la coscienza, il vigore e la determinazione di aprire nuovi sentieri. L’acqua, al contrario, rappresenta l’inconscio, le dimensioni della cura necessaria e la capacità di capire il senso segreto delle crisi.

Passare attraverso il fuoco e l’acqua significa dunque integrare in sé gli opposti: la determinazione con il senso segreto delle crisi. Queste avvengono per purificare, pulire da ogni tipo di incrostazioni e permettere all’essenziale di apparire. Nessuno riesce a passare attraverso il fuoco o attraverso l‘acqua restando indenne: o soccombe o si trasfigura, perché l’acqua lava e il fuoco purifica. L’acqua ci rammenta anche le grandi inondazioni che abbiamo conosciuto nel 2011 nelle città della Serra dello Stato di Rio de Janeiro. Con il loro impeto portarono via tutto quello che non aveva consistenza o solidità. In una sola notte perirono 903 persone e 30 mila perdettero la casa. Una catastrofe di livello mondiale. E’ il potere invincibile dell’acqua.

Il fuoco ci fa pensare alle fornaci o al crogiolo che bruciano tutto quello che non è essenziale. Oro e argento passano attraverso questo processo purificatore del fuoco.

Sono notorie le crisi esistenziali. Nel compiere questa traversata attraverso “una notte buia e tempestosa” , come dicono i maestri spirituali, lasciamo affiorare il nostro ego profondo. senza le illusioni dell’io superficiale. Allora maturiamo per quello che c’ è in noi di autenticamente umano e vero. Chi riceve il battesimo di fuoco e di acqua, ringiovanisce come l’aquila del mito.

Esistono però anche crisi maggiori, di tutto un progetto e perfino di un intero partito, come il PT. Il PT deve assumere la verità. Ha messo a segno tanti progetti, di cui hanno beneficiato milioni di persone che vivevano nella povertà e nell’emarginazione. Però ha anche commesso errori evitabili: si è lasciato prendere dal demonio del potere come fine a se stesso, mentre questo deve essere sempre un ‘mezzo’. C’è stata una vergognosa corruzione di alcuni personaggi, che hanno distrutto il sogno di un’intera moltitudine che credeva e si sforzava a vivere il nuovo-possibile.

Lasciamo stare le metafore e andiamo dritti all’argomento: che cosa vuol dire in pratica per il PT ringiovanire come l’aquila? Vuol dire mettere a morte tutti gli errori commessi e ciò che impedisce al sogno di rinascere.

Con questo ha perso il senso originario del potere come mezzo di trasformazione a beneficio delle grandi maggioranze e mai come fine a se stesso. Tutto questo deve esser messo a morte, perché il PT possa inaugurare una forma di relazione coi i veri portatori del potere, che sono il popolo e i movimenti sociali.

Ringiovanire come l’aquila significa disfarsi anche di concezioni rigide, di un certo tipo di arroganza di essere rappresentanti del sentiero ideale e di volere avere ragione in tutte le questioni. Molti dirigenti del PT continuano a maneggiare concetti sorpassati, incapaci di offrire risposte nuove alla crisi che devasta i paesi centrali e adesso raggiunge anche noi brutalmente. Ringiovanire come l’aquila significa avere coraggio per ricominciare e stare sempre aperti all’ascolto a imparare e a rivedere.

Ma questo non sta succedendo. Fino ad oggi stiamo ancora aspettando una verifica una revisione il riconoscimento pubblico degli errori. I suoi leader immaginano che facendo così si fornirebbe di armi gli avversari, se cioè mostrassero di essere più fedeli alla verità piuttosto che alla propria immagine.

Il PT che si presentava come un’aquila che volava alto, si sta trasformando in una gallina comune che appena beccheggia al suolo e svolazza raso terra. Non è questo il compito che la storia vuole destinargli.

Per ultimo, se il PT vuole rinnovarsi come un’aquila, deve ritornare indietro nel seno del popolo. Questo gli darà preclari esempi di lotta, di lavoro, di solidità etica e anche dure lezioni. Questa immersione è salvatrice e rinnovatrice come fu per l’aquila bruciare nel fuoco, tuffarsi nelle acque fredde e così risorgere ringiovanita.

Traduzione di Romano e Lidia Baraglia

O PT ou se renova ou se mediocriza de vez

      Reza um mito antigo da cultura mediterânea que, de tempos em tempos, a águia, obsevando em seu corpo sinais de envelhecimento, fraqueza dos olhos penetrantes, e flacidez das garras se propunha renovar-se totalmente. Assim fazia também a fênix egípcia que aceitava morrer para voltar rejuvenescida para nova vida. Qual era a estratégia da águia? Punha-se a voar cada vez mais alto até chegar perto do sol. Então as penas se incendiavam e ela toda começava a arder. Quando chegava a este ponto extremo, ela se precipitava do céu e se lançava qual flecha nas águas frias do lago. O fogo nela se apagava.

E então ocorria a grande transformação. Através desta experiência de fogo e de água, a velha águia voltava a ter penas novas, garras afiadas, olhos penetrantes e o vigor da juventude.

Queremos aplicar este mito ao PT metido numa crise crucial que o obriga a renovar-se como a águia ou aceitar o lento envelhecimento até perder todo o vigor vital e a capacidade de renovação da sociedade, como era seu sonho primordial.

Para entender melhor esse relato e aplicá-lo ao PT precisamos revisitar o filósofo Gaston Bachelard e o psicanalista C. G. Jung que entendiam muito de mitos e de seu sentido profundo. Segundo eles, fogo e água são opostos. Mas quando unidos, se fazem poderosos símbolos de transformação.

O fogo simboliza a consciência, o vigor e a determinação de abrir caminhos novos. A água, ao contrário, representa as forças do inconsciente, as dimensões do cuidado e a capacidade de entender o sentido secreto das crises.

Passar pelo fogo e pela água significa, portanto, integrar em si os opostos: a determinação com a descoberta do sentido real das crises. Elas acontecem para purificar, limpar de todo tipo de agregado e deixar aparecer o essencial. Ninguém ao passar pelo fogo ou pela água permanece intocado. Ou sucumbe ou se transfigura, porque a água lava e o fogo purifica.

A água nos faz pensar também nas grandes enchentes como conhecemos em 2011 nas cidades serranas do Estado do Rio de Janeiro. Com sua força tudo carregaram, especialmente o que não tinha consistência e solidez. Numa única noite morreram 903 pessoas e 32 mil ficaram desabrigadas. Foi um cataclismo de ressonância mundial. É o poder invencível da água.

O fogo nos faz imaginar o cadinho ou as fornalhas que queimam e acrisolam tudo o que é ganga e que não é essencial. O ouro e a prata passam por esse processo purificador do fogo.

São notórias as crises existenciais. Ao fazermos esta travessia pela “noite escura e medonha”, como dizem os mestres espirituais, deixamos aflorar nosso eu profundo sem as ilusões do ego superficial. Então amadurecemos para aquilo que é em nós autenticamente humano e verdadeiro. Quem recebe o batismo de fogo e de água rejuvenesce como a águia do mito antigo.

Mas existem também as crises maiores, de todo um projeto e mesmo de todo um partido como o PT. Ele tem que assumir a verdade: teve muitos acertos que beneficiaram milhões que viviam na pobreza e na marginalidade. Mas também cometeu erros evitáveis: deixou-se tomar pelo “demônio” do poder como fim em si mesmo quando deve ser sempre meio. Houve vergonhosa corrupção de pessoas importantes que destruíram o sonho de toda uma multidão que acreditava e se esforçava para viver o novo factível.

Mas abstraindo das metáforas e indo diretamente ao conteúdo real: que significa concretamente para o PT rejuvenescer-se como a águia? Significa entregar à morte tudo o que de errado praticou e que impede o sonho de despertar.

O velho no PT são os hábitos e as atitudes da velha política que servia de instrumento para crescer e perpetuar-se no poder. Com isso perdeu o sentido originário do poder como meio de transformação em benefício das grandes maiorias e jamais como fim em si mesmo. Tudo isso deve ser entregue à morte para o PT poder inaugurar uma forma de relação com os verdadeiros portadores do poder que é o povo e os movimentos sociais.

Rejuvenescer-se como águia significa também desprender-se de convicções enrijecidas, de certa arrogância de representar o melhor caminho e de alimentar a pretensão de estar sempre certo. Muitos dirigentes continuam manejando conceitos ultrapassados, incapazes de oferecer respostas novas à crise que devasta os países centrais e agora nos atinge poderosamente. Rejunecer-se como águia significa ter coragem para recomeçar e estar sempre aberto a escutar, a aprender e a revisar.

Mas não é isso que está ocrrendo. Até hoje esperamos uma revisão sincera e o reconhecimento público de seus erros. Seus líderes imaginam que assim fazendo, dão armas aos adversários, quando mostrariam ser mais fiéis mais à verdade do que à própria imagem.

O PT que se apresentava como uma águia de alto voo, corre o risco de se transformar em galinha comum que apenas cisca o chão e faz voos rasteiros. Não é esse o destino que a história lhe quer reservar.

Por último, se o PT quiser se renovar como uma águia deve regressar ao seio do povo. Este lhe dará belos exemplos de luta, de trabalho, de inteireza ética e também duras lições. Essa imersão é salvadora e renovadora como foi para a águia o arder em fogo e o mergulhar nas águas frias. Só assim pôde se rejuvenescer. Para o PT isso não é uma metáfora mas um desafio.

Leonardo Boff é colunista do JB on line e escritor