Consejos para el encierro y la cuarentena: Frei Betto y Leonardo Boff

Diez consejos para enfrentar el encierro

Frei Betto*

Estuve en prisión bajo la dictadura militar. Durante mis cuatro años en prisión, me encerraron en celdas solitarias en el DOPS de Porto Alegre y en la capital paulista, y también en el estado de São Paulo, en el cuartel general de la PM, en el Batallón ROTA, en la Penitenciaría del Estado en Carandiru y en la Penitenciaría Presidente Venceslau.

Comparto, por lo tanto, 10 consejos para apoyar mejor este período de encarcelamiento forzado por la pandemia:

1. Mantén el cuerpo y la cabeza juntos. Tener el cuerpo confinado en casa y la mente enfocada hacia afuera puede causar depresión.

2. Crea una rutina. No te quedes en pijama todo el día, como si estuvieras enfermo. Establece una agenda de actividades: ejercicio físico, especialmente aeróbico (para estimular el sistema respiratorio), lectura, limpieza de armarios, limpieza de habitaciones, cocina, búsqueda en Internet, etc.

3. No pases todo el día delante de la televisión o del ordenador. Diversifica tus ocupaciones. No hagas como el pasajero que se queda en la estación todo el día sin la más mínima idea del horario del tren.

4. Usa el teléfono para hablar con familiares y amigos, especialmente los ancianos, los vulnerables y los que viven solos. Entretenerlos les hará bien y a ti también.

5. Dedícate al trabajo manual: repara equipos, arma rompecabezas, cose, cocina, etc.

6. Juegos mentales. Si estás en compañía de otras personas, establece una hora del día para jugar al ajedrez, a las damas, a las cartas, etc.

7. Escribe el diario de la cuarentena. Aunque no tengas intención de que otros lo lean, hazlo para ti mismo. Poner ideas y sentimientos en el papel o en la computadora es profundamente terapéutico.

8. Si hay niños u otros adultos en casa, comparte las tareas domésticas con ellos. Organiza un programa de actividades, momentos de convivencia y momentos en que cada uno vaya a su aire.

9. Medita. Incluso si no eres religioso aprende a meditar, ya que esto vacía tu mente, retiene tu imaginación, evita la ansiedad y alivia la tensión. Dedica a la meditación al menos 30 minutos al día.

10. No te convenzas de que la pandemia terminará pronto o que durará tantos meses. Actúa como si el período de reclusión fuera a durar mucho tiempo. En prisión, nada peor que un abogado que asegura al cliente que recuperará su libertad en dos o tres meses. Esto desencadena una expectativa agotadora. Así que prepárate para un largo viaje dentro de tu propia casa.

*Frei Betto es escritor, autor de Cartas desde la prisión (Companhia das Letras), entre otros libros.

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Algunos puntos para la vida espiritual de los de cuarentena

Leonardo Boff*

Dado que la cuarentena es un retiro forzado, haz como los religiosos y religiosas que deben hacer un retiro todos los años. Es la oportunidad de hacer una revisión del rumbo de la vida.  Algunas sugerencias para la dimensión espiritual de la vida:

1. Toma tiempo para ti y haz revisión de vida.

2. ¿Cómo ha sido mi vida hasta ahora?

3. ¿De qué lado estoy? ¿Del de aquellos que están bien en la vida, o del lado de los que tienen alguna necesidad, de los que necesitan una palabra de consuelo, de quien es pobre y sufre?

4. ¿Cuál es mi opción fundamental? ¿Ser feliz por todos los medios? ¿Acumular bienes materiales? ¿Conseguir estatus social? ¿O ser bueno, comprensivo, dispuesto a ayudar y apoyar a quienes están en peor situación?

5. ¿Puedo tolerar los límites de los demás, a los aburridos, controlarme para no responder a las tonterías que escucho? ¿Puedo dejarlo pasar?

6. ¿Puedo perdonar de verdad, pasar página y no ser rehén de resentimientos y malos juicios?

7. ¿Puedo encontrar las palabras correctas cuando tengo que decir algunas verdades y llamar la atención sobre los errores o equivocaciones de otros que están relacionados conmigo? ¿O van directamente, agresivamente, humillando a la persona?

8. ¿Cuando me levanto por la mañana, digo una oración con el pensamiento, no necesita ser con palabras, pidiéndole a Dios que me proteja a mí, a mi familia y a aquellos con quienes vivo y trabajo? ¿Y por la noche, antes de ir a dormir, elevo mi mente a Dios, incluso sin palabras, para agradecer el día, por todo lo que ha sucedido y por estar vivo?

9.Que lugar tiene Dios en tu vida? ¿Quieres intentar unos minutos de meditación pura, donde solo Dios y tú estéis presentes, olvidando un poco  el mundo? Simplemente levanta la mente y ponte en silencio ante Él. He escrito un pequeño libro: Meditación de la luz: el camino de la simplicidad, un método que une Oriente y Occidente, dejando que un rayo de luz de lo Alto penetre en todo tu cuerpo y en tus puntos de energía (chakras) y transfigure tu vida. Son suficienes apenas algunos minutos.

10. ¿Tienes el coraje de fomentar una actitud de entrega total a Dios, sabiendo que siempre estás en la palma de su mano? Todo lo que sucede proviene de su amor. La muerte es como un nacimiento y nadie ha visto su propio nacimiento. En la muerte, sin darnos cuenta, caeremos en los brazos de Dios Padre y Madre de infinita bondad y misericordia. No olvides nunca las palabras reconfortantes de la Primera Epístola de San Juan (3,20): “Si tu corazón te acusa, debes saber que Dios es más grande que tu corazón”. Entonces, parte en paz bajo el manto de la infinita misericordia divina.

*Leonardo Boff ha escrito Meditación de la luz: el camino de la simplicidad, Vozes 2010 y Experimentar a Dios: la transparencia de todas las cosas,Vozes 2011 y Sal Terrae 2011.

Traducción de Mª José Gavito Milano.

 

 

 

Dicas para enfrentar a reclusão e a quarentena:frei Betto-L.Boff

Dez dicas para enfrentar a reclusão

Frei Betto

Estive recluso sob a ditadura militar. Nos quatro anos de prisão trancaram-me em celas solitárias nos DOPS de Porto Alegre e da capital paulista, e também, no estado de São Paulo, no quartel-general da PM, no Batalhão da ROTA, na Penitenciária do Estado, no Carandiru e na Penitenciária de Presidente Venceslau.

Partilho, portanto, 10 dicas para suportar melhor esse período de reclusão forcada pela pandemia:

  1. Mantenha corpo e cabeça juntos. Estar com o corpo confinado em casa e a mente focada lá fora pode causar depressão.
  2. Crie rotina. Não fique de pijama o dia todo, como se estivesse doente. Imponha-se uma agenda de atividades: exercícios físicos, em especial aeróbicos (para estimular o aparelho respiratório), leitura, arrumação de armários, limpeza de cômodos, cozinhar, pesquisar na internet etc.
  3. Não fique o dia todo diante da TV ou do computador. Diversifique suas ocupações. Não banque o passageiro que permanece o dia todo na estação sem a menor ideia do horário do trem.
  4. Use o telefone para falar com parentes e amigos, em especial com os mais velhos, os vulneráveis e os que vivem só. Entretê-los fará bem a eles e a você.
  5. Dedique-se a um trabalho manual: consertar equipamentos, montar quebra-cabeças, costurar, cozinhar etc.
  6. Ocupe-se com jogos. Se está em companhia de outras pessoas, estabeleçam um período do dia para jogar xadrez, damas, baralho etc.
  7. Escreva um diário da quarentena. Ainda que sem nenhuma intenção de que outros leiam, faça-o para si mesmo. Colocar no papel ou no computador ideias e sentimentos é profundamente terapêutico.
  8. Se há crianças ou outros adultos em casa, divida com eles as tarefas domésticas. Estabeleça um programa de atividades, e momentos de convívio e momentos de cada um ficar na sua.
  9. Medite. Ainda que você não seja religioso, aprenda a meditar, pois isso esvazia a mente, retém a imaginação, evita ansiedade e alivia tensões. Dedique ao menos 30 minutos do dia à meditação.
  10. Não se convença de que a pandemia cessará logo ou durará tantos meses. Aja como se o período de reclusão fosse durar muito tempo. Na prisão, nada pior do que advogado que garante ao cliente que ele recuperará a liberdade dentro de dois ou três meses. Isso desencadeia uma expectativa desgastante. Assim, prepare-se para uma longa viagem dentro da própria casa.

Frei Betto é escritor, autor de “Cartas da prisão” (Companhia das Letras), entre outros livros.

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         Alguns pontos espirituais para a Quarentena

                           Leonardo Boff

Já que a quarentena é um retiro forçado, faça como os religiosos e religiosas que todo ano devem fazer um retiro. Algumas sugestões:

  1. Tire um tempo para você mesmo e faça uma revisão de vida.
  2. Como foi minha vida até agora?
  3. De que lado fiquei? Daqueles que estão bem de vida ou daqueles que estão com alguma necessidade, precisam de uma palavra de conforto e de quem é pobre e sofre?
  4. Qual a minha opção fundamental? Ser feliz por todos os meios? Acumular bens materiais? Ganhar um status social? Ou ser bom, compreensivo, disposto a ajudar e ser solidário com quem está numa pior?
  5. Sou capaz de tolerar os limites dos outros, dos chatos e me controlar para não retrucar logo às asneiras que ouço? Sou capaz de deixar passar?
  6. Sou capaz de perdoar de verdade, virar a página e não ser refém de ressentimentos e de maus juízos?
  7. Sou capaz de encontrar as palavras certas quando tenho que dizer algumas verdades e chamar atenção a erros ou equívocos dos outros que estão ligados a mim? Ou vão direto, de modo agressivo, humilhando a pessoa?
  8. Faço, quando levanto de manhã, uma oração, em pensamento e não precisa ser com palavras, pedindo a Deus proteção a mim, à minha família e àqueles com quem convivo e trabalho? E, à noite, antes de ir dormir, elevar a mente a Deus,mesmo sem palavras, agradecer pelo dia, por tudo o que ocorreu e por estar vivo?
  9. Quer tentar fazer uns minutos de pura meditação, onde só Deus e você estão presentes, esquecendo um pouco o mundo ao redor? Só elevar a mente, colocar-se em silêncio diante d’Ele (Tenho um livrinho: “Meditação da Luz: o caminho da simplicidade”, um método que une o Oriente e o Ocidente, deixando que um raio da luz do Alto penetre em todo o seu corpo e em seus pontos de energia (chacras).
  10. Tem a coragem de alimentar uma atitude de total entrega a Deus, sabendo que está sempre na palma de sua mão? Tudo o que ocorrer provém de seu amor. A morte é como um nascimento e ninguém assistiu a seu próprio nascimento. Assim na morte, sem nos darmos conta, cairemos nos braços de Deus Pai e Mãe de infinita bondade e misericórdia. Nunca esqueça as palavras consoladoras da Primeira Epistola de São João (3,20): “Se o teu coração te acusa, saiba que Deus é maior que teu coração”. Então parta em paz sob o manto da infinita misericórdia divina.

Leonardo Boff escreveu Meditação da luz:o caminho da simplicidade, Vozes 2010 e Experimentar Deus:a transparência de todas as coisas, Vozes 2011.

 

 

Sugestões para a reflexão aos que estão em quarentena

Muitos, por causa do coronavírus têm que se manter reclusos em casa. É a oportunidade de uma espécie de interiorização. Não vejamos só a TV e filmes do NTflix também muito úteis. Mas temos outras formas de nos ocuparmos. Não temos só corpo que cuidamos especialmente agora, nem só a psiqué que nos faz manter o equilíbrio interior. Temos também o Profundo que é nosso espírito que tudo anima, vivifica e nos voar ao infinito. Ele não é vazio.Está cheio de sonhos, arquétipos (disposições profundas) e anseios por algo maior que vai além desta cansada existência. O mundo moderno nos distrai com tantos meios que nos dificulta esta visitação interior. Agora é o momento: qual é o sentido,afinal, de nossas vidas, de nossas famílias, que futuro terão nossos filhos e filhas face à crise ecológica gravíssima pondo em risco nosso futuro, qual o sentido de nosso mundo ameaçado de mil doenças como a de agora e de outras pre-anunciadas? Que podemos esperar para além desta vida tão curta e trabalhosa? O que se esconde atrás das coisas, do céu estrelado e do nosso Profundo mais profundo, onde se esconde o Self, a imagem de Deus ou Deus mesmo? É nesses momentos seminais que é importante pensar,repensar,meditar e ler textos que nos alimentam o espírito. Eu sugiro como cristão os evangelhos, as Cartas de São Paulo, cheias de sabedoria e especialmente os Salmos.Vejam o salmo 103 que nos fala da misericórdia:”Deus não está sempre nos acusando,nem guarda rancor para  sempre…é como um pai que sente compaixão por seus filhos e filhas, porque ele conhece nossa natureza e se lembra de que somos pó e sua misericórdia é de sempre para sempre”. Todo momento sentimos o peso do negativo em nossas vidas. E quando lemos estas palavras, de fato inspiradas (quem poderia dizer tais coisas,senão alguém inspirado pelo Espírito?) nos sentimos aliviados. Jesus disse “que veio para os doentes e não para os sãos e que ama os ingratos e maus”. Ou ler tópicos da Imitação de Cristo (de 1441), o livro mais lido na Cristandade depois da Bíblia tão cheio de sabedoria que Freud e Heidegger os consultavam. Eu me dei o trabalho,por dois anos, de traduzi-lo do latim medieval, arrendar algumas formulações dualistas, na linha da teologia oficial da Igreja de hoje e ainda ousei acrescentar uma parte sobre o Seguimento de Jesus, onde Ele fala a nossa linguagem e a nossa visão moderna do mundo em evolução. E há tantos outros livros de outros caminhos espirituais, como a Via de Tzuan-Chu, traduzida por Thomas Merton, da velha sabedoria do Tao e outros modernos. Transcrevo aqui a reflexão de um monge beneditino, Dom Marcelo Barros, que vive a contemplação no meio de mil ocupações e de viagens (é um dos mais requisitados no Brasil e no exterior) no caminho de São Bento, o primeiro a criar mosteiros no Ocidente (547). É um estímulo de como ser espiritual no mundo secular, sem precisar ir a uma igreja ou se retirar dos afazeres da vida. Leiam suas sugestões pois lhes podem inspirar algum caminho. Lboff

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Nesse dia, 21 de março, há muitos séculos (547), faleceu Bento de Núrcia (São Bento) que propôs um estilo de vida para quem quer viver a radicalidade do evangelho em comunidade. Essa foi a origem dos monges beneditinos que depois institucionalizaram demais essa proposta que é a vida nos mosteiros. Hoje, podemos pensar o mesmo projeto em uma sociedade laical (isso é, não religiosa) e de forma mais espontânea e na dispersão da vida, de modo que mesmo vivendo separados, não seja cada um por si.
Quando São Bento era jovem, ele pensava: “Dentro de mim, eu não sou um. Sou muitos”. E trabalhou isso de forma que, algum tempo depois de sua morte, o papa Gregório dizia: Era um homem que habitava consigo mesmo. Essa é a proposta da espiritualidade nas mais diversas tradições espirituais: unificar-se interiormente e para isso ser capaz de viver em comum com os outros, trabalhar em comum, aceitar as diferenças e viver o amor.
Em tempos de riscos de contágio do vírus, é bom a gente saber que a sociedade tem vários vírus que nós pegamos sem nem perceber. A normose é um deles. Hábitos, falas, caminhos, tudo já bem decidido e bem arrumadinho… A vida fica parecendo esses mapas turísticos que em cidades da Europa (Paris, Veneza) as pessoas compram quando vão visitar. No mapa tem os pontos. 1, 2, 3, 4… É só você ir seguindo… Da catedral passa para o monumento antigo. Deste, você vai para o 3 que é a praça onde se deu tal acontecimento e assim por diante. Tudo previsto, tudo contido. E muita gente se satisfaz em viver assim. Como foi o teu dia ontem? Levantei, tomei café, fui para o trabalho, voltei, tomei banho, vi televisão e fui dormir.
Para a vida espiritual, não há mapas turísticos, regrinhas e etiquetas já programadas. O caminho da libertação do povo de Deus foi o êxodo no deserto. Quando, no rio Jordão, ao ser batizado, Jesus escutou de Deus a revelação de que ele é o filho amado do Pai, saiu das águas e correu ao deserto para fazer sua escolha de um projeto de vida. Essa quaresma de 2020 tem sido para a maioria de nós um deserto forçado pelo coronavírus. Um momento do mundo que no século XXI, a gente não podia imaginar que iria viver, como se estivéssemos nos tempos medievais da peste negra. O vírus revela a fragilidade das estruturas da sociedade. Tudo quebra. Tudo está em crise. Em tempos de contágio, como sobreviverem shoppings, clubes, cruzeiros marítimos e viag ens a&ea cute;reas? Claro os pobres que sobrevivem de vender picolé na rua sofrem mais e quem vive de trabalho precário e autônomo e é obrigado a parar, quem vai pagar? Ao mesmo tempo, as notícias mostram em todo o mundo, as águas de Veneza limpas como há 50 anos quando não havia a poluição dos barcos a motor. Mostram botos nadando nas baías e cisnes e patos selvagens voltando a ocupar os rios antes sujos de petróleo… E isso em apenas um ou dois meses de quarentena.
Será que conseguiremos aprender com a natureza a também nós voltarmos ao nosso ecossistema original que é a espiritualidade do bem-viver? Será que reaprenderemos a alegria do diálogo dois a dois, do ter assuntos agradáveis para ir ganhando (não perdendo) tempo? Será que conseguiremos voltar a horários de sono e de acordado que nos façam mais bem? Principalmente, será que aceitaremos ir revendo nosso estilo de vida e ir priorizando relações que nos façam construir juntos um projeto novo de vida e não apenas a normose de sempre?

Um abraço amigo do irmão Marcelo Barros, beneditino.
visite o blog: http://www.marcelobarros.com

 

 

 

 

São José, santo do povo, dos anônimos, dos operários

Hoje, dia 19 de março é o dia de São José, o santo tão venerado pelos nordestinos e por tantos outros cristãos. Se não chover até o dia de São José, a seca virá. Por isso ele é venerado com grande expectativa e unção especialmente pelos camponeses.

Escrevi um livro sobre São José, produto de 20 anos de pesquisa (São José a personificação do Pai, Verus 2005 e Vozes 2012). Não se pode pensar concretamente no mistério da encarnação do Filho Jesus sem a presença de José. Foi ele quem acolheu Maria grávida e criou as condições reais para uma vida de família.

Mas na tradição nunca se deu muita importância a ele. Só se pensa em sua missão e, uma vez cumprida, ele pode desaparecer e ser esquecido. Na verdade, Maria, sem José, não teria condições de cuidar da vida do menino Jesus, especialmente ameaçado de ser morto pelo terrível Herodes. Os primeiros sermões sobre São José só começaram a ser feitos a partir dos anos 800. Por aí se percebe a pouca importância que lhe era atribuída, explico no livro.

A razão é que vivemos num tipo de Igreja na qual o que conta é quem detém a palavra e poder de decisão, que são os bispos e os padres,numa palavra, a Hierarquia. De São José não temos nenhuma palavra. Ele apenas teve sonhos. Nem sabemos sua origem e quem foram seus pais. A Igreja não sabia o que fazer com São José. Só em 1870, foi proclamado patrono da Igreja. Mas, na verdade, ele é patrono da Igreja dos invisíveis e anônimos, dos milhões e milhões de cristãos que vivem no seu dia a dia os valores do evangelho da solidariedade, do respeito e do amor desinteressado. Vejo em São José a representação de milhões de cristãos que nunca aparecem nem podem falar e decidir sobre suas vidas e os rumos da sociedade em que vivem.

Dei em 2013 a Walter Sebastião a seguinte entrevista que transcrevo.

Qual o sentimento do senhor diante da cena do nascimento de Jesus?

Precisamos resgatar a inteligência emocional e cordial que vai além da razão intelectual. Quando nasce uma criança, nos enchemos de admiração e dizemos: sempre que nasce uma criança é sinal de que Deus ainda acredita na humanidade. Assim devemos entender os relatos bíblicos sobre o nascimento de Jesus. A comunidade cristã, quando escreveu os evangelhos, cerca de 40-50 anos depois da crucificação de Jesus e de sua ressurreição, já havia entendido que atrás daquela criança se escondia o próprio filho de Deus. Por isso cercam a cena do Natal de significados celestiais, como anjos que cantam, a estrela no céu, os sábios (magos) que vêm de longe.

Como tudo historicamente aconteceu não o sabemos pela razão intelectual, mas pela inteligência emocional e cordial intuímos que aí há um mistério ao qual nos acercamos com reverência e respeito. E criamos símbolos adequados que conferem relevância a esse fato, que, em si, pareceria banal.

Que tipo de paternidade São José enseja ou inspira?

A teologia cristã diz que ele exerceu todas as funções de pai, que foi a de cuidar de Maria em sua gravidez e de proteger Jesus e sua mãe, Maria, quando tiveram que fugir para o exílio no Egito. Viveu como esposo e iniciou o filho nas tradições religiosas do povo e na profissão de carpinteiro que era uma espécie de fac-totum (telhados, mesas, janelas etc).

Dogmaticamente, nada impede que ele tivesse sido pai biológico de Jesus. Os evangelhos falam que “Jesus é filho de José”, ou “o filho do carpinteiro”. Mas não é isso que testemunha toda a tradição cristã.

A gravidez de Maria se deve à ação do Espírito Santo que foi a primeira Pessoa divina a vir a esse mundo. Veio morar nela, quer dizer, a elevou à altura divina para gerar um Filho que também fosse divino como observa São Lucas no seu evangelho. Desta forma, com Jesus deu origem a uma nova humanidade, totalmente purificada do peso da história, marcada pela dimensão do negativo, da ruptura com a criação, com os outros e especialmente com Deus. Ele foi pai adotivo e legal no sentido semita, aquele que dá o nome à criança, como refere o evangelho de São Mateus. Assim se torna o pai social. De toda forma, Maria e Jesus formam a família de José.

Como a dimensão do masculino se afirma a partir de São José?

José mostra o lado melhor da paternidade, que é o de ser o cuidador, o educador e provedor,aquele que está sempre ao lado da esposa e do filho. A Bíblia fala que era um “homem justo”. Na linguagem da época significava que socialmente assumia uma liderança e era considerado um ponto de referência para todos.

Hoje, sofremos com o eclipse da figura do pai. Isso produz sentimento de insegurança nos filhos e filhas e sua falta de limites. José foi um educador. Se Jesus mais tarde vai chamar Deus de “paizinho querido”(Abba) isso significa que ele teve uma experiência de grande intimidade com o pai José. Freud mostrou que a base para uma imagem boa de Deus provém de uma relação boa com o próprio pai.

Os tempos de José e os nossos são diferentes. Mas a missão é a mesma: ser aquela figura que cuida, que provê tudo o que a família precisa, que inicia nos valores éticos e espirituais da sociedade e que aceita correr riscos em defesa da família, como quando teve que enfrentar o deserto a caminho do Egito.

Aí aparece a dimensão do masculino ( do “animus”, a coragem, a direção e a determinação), que junto com o feminino (a “anima”, o afeto, o cuidado e o amor) ajudam a constituir uma personalidade integrada e feliz, pois cada pessoa carrega seu lado feminino e masculino.

Qual a importância teológica de São José?

Tenho defendido a tese, até hoje nunca ajuizada pelas autoridades doutrinárias da Igreja, de que São José é a personificação do Pai celeste. Deve haver um equilíbrio no mistério de Deus que se auto-entregou e se revelou à humanidade. O Espírito Santo, segundo Lucas, veio sobre Maria e fez morada nela, quer dizer, ficou permanentemente nela. Em seu seio, por causa da presença do Espírito Santo, começou a se formar a santa humanidade do Filho do Pai.

O Filho se encarnou em Jesus, nascido de Maria. E o Pai não ficou de fora desse processo. Ele é bem representado pela figura de José, porque o Pai é o mistério absoluto representado pelo silêncio (não fala, quem fala é o Filho), é o criador de todas as coisas. O grande psicanalista C.G. Jung mostrou que o sonho representa o Profundo, o lado de Mistério do ser humano. São José só teve sonhos, nele o Profundo se manifestou.

Ele também é o homem do silêncio e o trabalhador. Este, o trabalhador, não fala com a boca, mas pelas mãos que constroem a casa, os bancos, as janelas e os telhados. O Pai celestial é o que cuida de todo o universo e de cada um de nós, à semelhança de São José, que cuidou da família em tudo o que fosse necessário.

São José comparece como a figura mais adequada para receber em sua vida a vinda do Pai que também veio morar conosco. Se o sonho é expressão do mistério no ser humano, o Pai é o Mistério absoluto. Portanto, há uma adequação entre São José e o Pai celeste.

Identifiquei na Igreja de São Francisco Xavier, na pequena vila de Saint François du Lac, em Quebec, no Canadá, um quadro de 1742 que representa são José com o mesmo rosto do Pai celeste que aparece no alto. Daí me veio a ideia de que São José é a personificação do Pai celeste. Assim temos a família divina encarnada na família humana.

A totalidade do mistério da Santíssima Trindade entrou em nossa história e a santificou. São José é parte desta entrega total do Deus-família à família humana. Os cristãos deveriam refletir mais sobre essa conexão para se sentir mais envolvidos pela presença divina e ficar sabendo que o nosso Deus é um Deus próximo e que se revelou assim como é, como Pai (em José) como Filho (em Jesus) e como Espírito Santo (em Maria).

Leonardo Boff é teólogo e escreveu São José: a personificação do Pai, Vozes, Petrópolis 2012