Pentagono:un solo mondo,un solo impero – Papa Francesco:un solo mondo,una sola casa comune”.

Dei no dia 15 de outubro de 2015 em Roma uma pequena entrevista a um dos mais sérios vaticanólogos , Raffaele Luise, muito próssimo ao Papa Francisco. Reproduzo o texto pois exprime um pouco o que penso da atual situação da Igreja e  qual seria o sentido concreto da mensagem do Jesus histórico: lboff

********************

“Sul Pentagono campeggia la scritta: Un solo mondo, un solo impero. Papa Francesco invece dice:Un solo mondo, casa comune”.

Comincia cosi’ il colloquio con Leonardo Boff, uno dei padri della teologia della liberazione, ora da lui definita come “ecoteologia della liberazione”, a due passi dal Vaticano.

D: Chi e’ papa Francesco?
“E’ una benedizione di Dio per il mondo e per la chiesa‎. Piu’ che un nome e’ un “progetto” che abbraccia chiesa e mondo, incentrato sulla cultura dell’incontro tra i popoli, di dialogo complessivo e globale, di convivenza e di pace. Francesco di Roma vuole far rivivere la visione di Francesco d’Assisi di una chiesa povera, umile, amica della natura, aperta aggli ultimi e ai vulnerabili. La chiesa della misericordia e dell’amore incondizionato, della sororita’ e della fraternita’ con gli uomini e con le creature, dal filo d’erba alle stelle, unite nella lode di Dio.Francesco rappresenta il seme di un mondo nuovo,memore del fatto che Dio non ha piantato alberi ma sparso semi che dentro hanno tutto: radici, rami, fiori e frutti. Appunto un mondo “nuovo”. E il papa non si limita a parlarne in astratto, ma ci mostra come esso puo’ essere con la sua rivoluzione della tenerezza, e interrogando severamente il paradigma cinico e insensibile della tecnocrazia. Collocandosi sempre dalla parte dei vulnerabili, e raccogliendo in modo sistematico il grido della Terra e dei poveri. Nella sua visione dell’ecologia integrale, Francesco coniuga intimamente la giustizia sociale e la giustizia ecologica, i due amori crocifissi, sollecitandoci a far risorgere la Terra. In questo senso, la “Laudato Si'” e’ un prezioso manuale di ecologia globale, che tiene insieme l’ambiente, il sociale, il mentale e lo spirituale. Il papa non e’ un ambientalista: il senso vero della sua enciclica sta nella restaurazione e nella fioritura della casa comune”.

D: In qualche modo lei ha contribuito all’elaborazione dell’enciclica.
“Solo nel senso che, richiesto dal papa, che conosceva i miei testi, ho mandato per tre volte a Francesco pacchi dei miei libri, con diversi articoli, e la Carta della Terra, scritta da un gruppo redazionale di 23 intellettuali, me compreso, sotto la direzione di Mikhail Gorbaciov. Un documento che il papa cita, e i cui autori mi piacerebbe che Francesco incontrasse”.

D: Come giudica l’attuale situazione in vaticano?
“Penso che la teoria del caos possa spiegare la situazione di Roma. Questa teoria si articola in due direzioni: il caos distruttivo, in cui cio’ che non ha forza cade, rimanendo il nocciolo, e il caos generativo di un altro ordine. Penso che ci troviamo nel primo caos, che e’ premessa per il caos generativo. L’ultima parola non sara’ la crisi intesa come distruzione, ma come purificazione. E allora la chiesa avra’ un altro volto, quello che emergera’ dalla pratica della visione pastorale di papa Francesco”.

D: Il tuo ultimo libro si chiama “Al cuore del cristianesimo”. Qual e’ il cuore del cristianesimo e del tuo messaggio?
“Ho cercato di pensare quale sia la “ipsissima intentio Jesu”, e credo che essa risieda nel “Padre nostro”‎, la preghiera in cui Gesu’ articola la “fame di Dio”, Abba’ e Madre, con la sua tensione verso la trascendenza, con il “pane nostro” , la fame concreta, in cui risiede la radice tenera dell’essere umano.In essa Gesu’ unisce queste due forme di fame, di infinito e di terra, riconciliandole. Non dice “Padre mio” ne’ “pane mio”, ma “nostro”, perche’ la preoccupazione di Gesu’ era che tutti si sentissero figli e figlie del Dio materno. Non il pane dell’individualismo, ma la generosita’ dell’abbraccio fra uomini e Terra. Si tratta di una visione anche politica, perche’ tutti possano vivere la convivialita’, celebrando alla stessa tavola la generosita’ della vita e della Terra. E questo e’ il simbolo del Regno di Dio, una cena, che e’ l’ideale piu’ antico di qualsiasi cultura: l’umanita’ come famiglia che si siede a tavola celebrando insieme la bonta’ della vita e la generosita’ di Dio”.

Raffaele Luise

Francisco de Asís: el prototipo occidental de la razón cordial

Esta entrevista salió en IHU(Instituto Humanitas-Unisinos) online de los jesuitas de la Unisinos RS el 4/10/2015

IHU Online – ¿Quién fue Francisco de Asís? ¿Cómo entenderlo en su complejidad que va de la ternura al vigor?

Leonardo Boff – Aunque haya vivido hace más de 800 años, él es nuevo; nosotros somos viejos, pues él consiguió lo que nosotros difícilmente alcanzamos: relacionarnos con todas las cosas, incluso con las más adversas como la muerte, llamándolas con el dulce nombre de hermanos y hermanas. Así consiguió una reconciliación, como si fuese un habitante del paraíso terrenal. Con razón el gran historiador Arnold Toynbee dijo en su última entrevista: «Francisco, el mayor de los hombres que han vivido en Occidente, debe ser imitado por todos nosotros, pues su actitud es la única que puede salvar la Tierra y no la de su padre, el mercader Bernardone».

El filósofo Max Scheler en su conocido libro Esencia y Formas de la Simpatía afirmaba: «San Francisco es el prototipo occidental de la razón cordial y emocional, cosa que posteriormente fue relegada al margen». Ella nos hace sensibles a la pasión de los que sufren y a los gritos de la Tierra devastada por la voracidad industrialista actual.

IHU Online – Usted dice que el contacto con Francisco de Asís provoca una crisis profunda. ¿Qué tipo de crisis es esa?

Leonardo Boff – San Francisco nos hace descubrir nuestro distanciamiento de la naturaleza, como si no fuésemos parte de ella, sino sus dueños y señores. Esa actitud está en la raíz de la crisis ecológica actual, pues se funda en la falta de pertenencia, en la ausencia de cuidado y de amor para con todas las cosas, pues ellas tienen un valor intrínseco en sí mismas. Comparar lo que somos y hacemos con lo que hacía y era San Francisco nos crea mala conciencia y nos introduce en una crisis purificadora, pues nos invita a cambiar nuestro estilo de vida.

IHU Online – ¿Cómo entender la mística de Francisco de Asís y su relación con el medio ambiente?

Leonardo Boff – San Francisco dio centralidad al corazón. En sus escritos la palabra “corazón” aparece 42 veces frente a una de “inteligencia”; “amor”, 23 veces frente a 12 de “verdad”. Hoy sabemos que en la razón cordial y sensible se encuentra la sensibilidad profunda para con los otros, los valores éticos y la espiritualidad. El corazón le hace sentir al Sol, a la Luna, al agua, al lobo y hasta a la muerte como hermanos y hermanas. Es la actitud que nos exige hoy la crisis ecológica. La razón por sí sola no explica nuestros problemas fundamentales, porque ella solo ve, analiza y calcula. El corazón nos moverá al cuidado, al respeto y al amor a la Madre Tierra.

IHU Online – ¿Cuál era la concepción de Iglesia de Francisco de Asís? ¿Cuales eran los puntos cruciales de divergencia con el clero alto? ¿Con que modelo de Iglesia dialogaba e, incluso, se oponía?

Leonardo Boff – El teólogo Joseph Ratzinger, en uno de sus escritos sobre el sentido de la profecía en la Iglesia, escribió que el “no” de San Francisco al tipo de Iglesia de su tiempo no podía ser más radical. Pero su “no” nunca es verbalizado, nunca hace una crítica abierta al sistema curial, especialmente bajo Inocencio III, el Papa más poderoso de la historia de la Iglesia. Él no habló ni criticó como hicieron los Reformadores del siglo XVI. Él simplemente se dejó orientar por el evangelio, leído sin glosas, es decir, sin comentarios que le quitan la fuerza trasformadora, en su sentido original: vivir siguiendo a Cristo pobre, descubierto en los más pobres de los pobres que son los leprosos, tener extrema ternura y compasión con todos los que sufren dolores y acogiendo jovialmente las más duras adversidades que la pobreza radical le comportaba.

El inauguró una Iglesia en la base, junto con los pobres, predicando por las calles o en las plazas, rezando las horas canónicas debajo de los árboles y teatralizando pasajes bíblicos como hizo con la celebración de Navidad, inventando el pesebre. Quería que sus seguidores fuesen “menores”, categoría social de los sin poder y que no aceptasen ningún cargo eclesiástico. Debían “in plano subsistere”, es decir, mantenerse a ras del suelo, donde todos los anónimos e invisibles, el pueblo en general, se encuentran.

IHU Online – ¿Cuáles son los conceptos-clave, las ideas y concepciones principales de Francisco de Asís? ¿Cómo comprender esos conceptos en nuestros días?

Leonardo Boff – San Francisco no era teólogo. Ni era un clérigo. Olvidamos que era un laico. Solo al final de su vida se dejó ordenar diácono para poder seguir predicando (ya que había un decreto papal que prohibía a los laicos predicar, como hacían antes). Pero con la condición de que a este oficio no le correspondería ningún beneficio. Las virtudes principales que vivía con gran jovialidad era la extrema sencillez, acogiendo a todos tal como eran; después, una gran humildad considerándose a sí mismo como menor y servidor, hermano o fratello de todos; y principalmente vivía una radical pobreza como poverello.

Pero para él, la pobreza no consistía en no tener sino en la capacidad de dar, y volver a dar, hasta despojarse de todo. Tenía conciencia de que entre las personas se interponen los bienes y los intereses. Desprenderse de tales cosas permitía el encuentro directo e inmediato, ojo a ojo, cuerpo a cuerpo para situarse junto al otro como hermano. Ser radicalmente pobre para poder ser plenamente hermano: este es el sentido de la pobreza franciscana. Y por último, la permanente alegría, como quien se siente continuamente en la palma de la mano de Dios. Se le atribuye este dicho: “tengo poco y lo poco que tengo, lo necesito poco”. Este proyecto de vida, si se viviera hoy, crearía un mundo tierno y fraterno, amigo de la vida, con una sobriedad compartida, con un aura de fraternidad universal entre las personas y con todos los seres de la naturaleza, abrazados como hermanos y hermanas.

«Está dentro de las posibilidades humanas desentrañar un San Francisco escondido dentro de cada uno»

IHU Online – ¿Cómo pueden ser actualizados esos conceptos para nuestros días en busca de inspiración ante la crisis?

Leonardo Boff – Entre muchas otras cosas, considero fundamental, para que salgamos de la crisis actual, que recuperemos los derechos del corazón. Es decir, que no seamos solo portadores de inteligencia racional, que junto con ella y de forma más profunda, seamos también portadores de inteligencia cordial o sensible. Sentir, como dice el Papa en su encíclica sobre “el cuidado de la Casa Común”, como propios las dolores de la Tierra y los padecimientos de los demás hermanos y hermanas.

Actuar a partir del corazón que ama, que se identifica con el otro, que cultiva la compasión y el cuidado con todas las cosas, como cuidaba San Francisco.

Él sacaba a las babosas de los caminos para que no las pisasen y pedía que hasta las hierbas silvestres tuviesen un rincón reservado en las huertas, porque ellas también merecen vivir y alaban a Dios a su manera. Si en la humanidad tuviésemos estos sentimientos, no necesitaríamos hablar de ecología ni de derechos de las personas y de la naturaleza, pues todo eso sería vivido con total espontaneidad.

IHU Online – ¿Cómo comprenden Bergoglio y Ratzinger la figura de San Francisco de Asís?

Leonardo Boff –Joseph Ratzinger, en su tesis sobre el concepto de historia en San Buenaventura, escribió como introducción al tema una de las más bellas páginas que se han escrito modernamente sobre la figura singular de San Francisco. Creo que los franciscanos todavía no han sabido valorar tales reflexiones.

Bergoglio tomó el nombre de Francisco por la fascinación que ejerció siempre sobre él la figura de este santo especial y por su amor a los pobres y a la naturaleza. En su encíclica, le dedica tres grandes parágrafos (nn.10, 11 12) y explica: «Creo que Francisco es el ejemplo por excelencia del cuidado por lo que es frágil y por una ecología integral… su corazón era universal» (n.10). Todo el texto de la encíclica está lleno de corazón, pues lee los datos de la situación de la Tierra afectivamente y no solo intelectualmente. Ese es el modo como San Francisco lee el mundo a partir de un sentimiento profundo de unión.

IHU Online – ¿Cómo comprender la relación entre Francisco y Clara de Asís? ¿Cuál es el papel de Clara en la historia y en la “doctrina” de Francisco?

Leonardo Boff –La relación entre Clara e Francisco es una de las más bellas y puras de la historia del cristianismo. El tenía tres amores: amor a Cristo crucificado, amor a los pobres y amor a la hermana Clara. Era un verdadero amor entre un hombre y una mujer, pero transfigurado por un proyecto común: servir al Crucificado y a los crucificados de la historia. El eros florecía en el ágape sin perder su fascinación y belleza. Entre ellos había afecto y cariño que no escondió durante toda su vida. Clara seguramente lo ayudó a ser tan tierno y amoroso con todas las criaturas.

IHU Online – ¿En qué medida la visión de Francisco de Asís en relación al mundo, a los seres humanos y a la Iglesia dialoga con el pontificado de Bergoglio?

Leonardo Boff – El Papa Francisco ha puesto el evangelio en el centro de su predicación y de sus gestos ejemplares. Fue exactamente eso lo que hizo San Francisco: para él el evangelio era todo, no como mero texto, sino como fuente de inspiración, de humanización, de espiritualización y de identificación con el Jesús histórico, hasta el punto de que los textos originarios afirman que llegó a recibir las llagas de Cristo en su propio Cristo. No sin razón ha sido llamado “el primero después del Único (Jesucristo)” o incluso “el último cristiano”. La sencillez, la bondad, la ternura y la proximidad que el Papa Francisco revela en su vida, traducen bien el espíritu de San Francisco.

IHU Online – ¿Cómo comprender Laudato Si’ desde la perspectiva de Francisco de Asís? ¿De qué forma la idea de Ecología Integral, concepto central de la Encíclica, aparece en el legado de Francisco de Asís?

Leonardo Boff – El propio Papa lo aclara en su encíclica sobre “el cuidado de la Casa Común”, al decir: «la reacción de Francisco era mucho más que una valoración intelectual o un cálculo económico, porque para él cualquier criatura era

una hermana, unida a él con lazos de cariño. Por eso se sentía llamado a cuidar todo lo que existe» (n.11). Como decíamos, Francisco ponía corazón en todas las cosas, por eso las amaba y se sentía unido a ellas como miembros de una gran familia terrenal y cósmica.

IHU Online – En su libro San Francisco de Asís, ternura y vigor, la historia del santo tiene cinco aspectos como telón de fondo.

¿Cuáles son y cómo se relacionan? ¿Cómo se actualizan hoy esos aspectos?

Leonardo Boff – Algunos dicen que de todos mis libros (ya casi cien) este es el mejor. Que lo digan los demás, no yo. Pero intenté, al celebrarse los 800 años de su nacimiento, destacar cinco puntos que mostrasen su actualidad para el Foto: http://www.paroquiadapompeia.org.br mundo de hoy.

El primero es «la irrupción de la ternura y de la convivialidad, como mensaje a la cultura actual». Es la tentativa de oponer al paradigma moderno, fundado en el poder como dominación, que tantos males ha traído a las grandes mayorías, el paradigma del cuidado, de la ternura, de la convivialidad con todas las criaturas, no dominándolas, sino estando al pie de ellas, como hermano menor.

«Fue exactamente eso lo que hizo San Francisco: para él el evangelio era todo, no como mero texto, sino como fuente de inspiración, de humanización, de espiritualización y de identificación con el Jesús histórico».

El segundo punto es «la opción por los pobres como mensaje de San Francisco a la sociedad actual». Intenté asumir el propósito de la Iglesia latinoamericana, expresado en Medellín y en Don Helder, que entendió la pobreza no como algo natural y dado, sino como resultado de relaciones injustas entre las personas y sus instituciones. Se hizo la opción preferencial por los pobres, contra la pobreza y a favor de la justicia social. De esta opción nació la teología de la liberación. Don Helder siempre repetía que fue San Francisco el verdadero fundador de esta teología, porque él no tuvo una actitud asistencialista, viviendo para los pobres. Él mismo se hizo pobre, fue a vivir en medio de ellos como pobre, y a partir de ellos leía toda la realidad, también la eclesial. Estimo que esta perspectiva es enormemente actual.

El tercer punto trata «de la liberación por la bondad: una contribución de San Francisco para una liberación integral de los oprimidos». Traté de mostrar su estrategia que era de renuncia total a cualquier tipo de violencia. Procura conversar con todos, hasta con el feroz lobo, y conquistar a las personas por la bondad, convencido de que dentro de cada uno arde la llama divina de la bienquerencia entre todas las personas.

El cuarto punto aborda «cómo San Francisco creó en las bases de la Iglesia de aquel tiempo una iglesia popular y pobre», en la cual prevaleció la fraternidad sobre el poder, la palabra del evangelio sobre las reflexiones teológicas, la celebración de la vida sobre la celebración de simples ritos y la profunda piedad por los actos y los hechos del Jesús histórico, su nacimiento, su cruz, su presencia eucarística.

Como último punto abordo el tema «del proceso de individuación realizado biográficamente por San Francisco». Es decir, cómo de todo lo que le sucedía, la dimensión de sombra y la dimensión de luz, sus decepciones y alegrías, su sufrimiento y muerte, él hacía caminos de crecimiento y de total integración. De ese proceso que combina ternura y vigor, cielo y tierra, vida y muerte irrumpe su irradiación como alguien que realizó su humanidad de un modo ejemplar. Creó un humanismo tierno y fraterno que va más allá del mundo humano y que abarca a toda la naturaleza y al propio universo. Penetró en su Profundidad radical donde se anida Dios con su gracia y su amor.

Haber podido llegar hasta ese punto es más que esfuerzo personal, es principalmente don de Dios. Francisco lo sabía bien, por eso, aunque para nosotros sea un santo ejemplar, se consideraba el mayor pecador del mundo, «pequeñín, pútrido y fétido, mezquino, miserable», como dice en una de sus cartas. Él podía decir eso, pues no había negado sino integrado tales realidades sombrías, propias de nuestra condición humana, en una síntesis superior, repleta de luz, de ternura y de amorización.

IHU Online – ¿Qué humanismo inaugura Francisco y cómo se alínea con los principios cristianos?

Leonardo Boff – Francisco se transformó en un arquetipo, o sea, en una referencia de valor y de ideal humano. Como tal no pertenece ya a los franciscanos ni siquiera a los cristianos. Pertenece a la humanidad. Es una de las figuras de las cuales podemos enorgullecernos y decir: está dentro de las posibilidades humanas descubrir un San Francisco escondido dentro de cada uno. Esa energía amorosa y tierna, escondida en nosotros, nos hace más humanos, más compasivos, más solidarios y más capaces de un amor incondicional. ¿No era eso lo que quería Jesús de Nazaret? Su propósito no era crear una nueva religión, sino enseñar a vivir y suscitar el hombre y la mujer, hechos de amor, de compasión, de entrega a los otros hasta el último sacrificio, siempre con total desapego, con alegre jovialidad y con jovial alegría.

Por João Vitor Santos y Patricia Fachin

Traducción de MJ Gavito Milano

Another way of resolving conflicts

Humanity has always seen conflicts of every type, especially under patriarchy. The predominant means of resolving them has been, and still is, the use of violence, to defeat the other and subjugate him to some lower order. That is the worst of paths, because it leaves in the vanquished the taste of bitterness, humiliation and a desire for revenge. And this perpetuates the spiral of violence that, especially today, takes on the form of terrorism, the expression of revenge of the humiliated. Could this be the only way for human beings to resolve their conflicts?

There was someone who considered himself “God’s madman” (pazzus Dei), Francis of Assisi, who could also be the present Francis of Rome, who sought another way. The previous path was one of win/lose. The new one, the win/win path, removes the bases of the bellicose spirit. Let’s take examples from the practice of Francis of Assisi. His usual greeting was to wish everyone: “peace and good”. He asked of his followers: “Anyone who comes, friend or foe, thief or bandit, greet him with kindness” (Regla no bulada, 7).

Let us consider Francis’ strategy regarding violence. Let’s take two legends, that, as legends, express the spirit better than the letter of the facts: the thieves of the Hamlet of San Sepolcro and the Wolf of Gubbio (Fioretti, c. 21).

A band of thieves used to hide in the woods and rob the passers-by of the neighborhood. Moved by hunger, they went to the hermitage of the friars to ask for food. They were welcomed, not without remorse, by the friars: “It is not right that we give charity to this band of thieves who cause so much evil in this world”. They brought the question to Francis; who suggested the following strategy: take bread and wine to the woods, and shout to them: “Brother thieves, come here, we are brothers and we bring you bread and wine” ―they happily eat and drink―, then talk to them about God, but do not ask them to abandon the life they lead because it would be to ask too much; only ask them that when they assault to not cause the person harm. Another time, Francis counsels: “Bring them something better: cheese and eggs”. Happier, the thieves rejoice, but listen to the exhortation of the friars: “Leave this life of hunger and suffering, stop thieving, convert to work because the good God will provide what is necessary for the body and for the soul”. The thieves, moved by such goodness, leave that life and some of them even become friars.

Here the finger, ready to accuse and to condemn, was set aside in the name of the warm closeness, and trust in the energy hidden in them to be something other than thieves. It is to overcome the tendency to see things in black and white, that puts goodness on one side and evil on the other. In fact, in each person is hidden a possible thief and a possible friar. With tender affection, the friar hidden within the thief can be rescued. And that is what happened in Assisi.

This strategy of renouncing violence also appears clearly in the legend of the Wolf of Gubbio. that attacked the people of that small town. Once again schematization is overcome: on one side, the “big wolf, terrible and ferocious” and on the other, the people, filled with fear and armed. The two actors whose only relationship was violence and mutual destruction confronted each other. Francis’ strategy was not to seek a truce or an equilibrium of forces ruled by fear. Francis did not take sides with one or the other, in a false Pharisaic attitude: “it is the other who is bad, not I, therefore the other must be destroyed”. Has anyone asked himself whether inside each of us there can be hiding a bad wolf, and at the same time, a good citizen?

The path of Francis was the union of opposites, and to bring the opposites close enough to each other that they could make a pact of peace. Francis went to the wolf and said to him: “brother wolf, you are a bad murderer, and deserve the gallows, but I also recognize that you do so much harm because of hunger. Let’s make a pact: the people will feed you, and you will stop threatening them”. Then Francis addressed the people, preaching: “turn to God, stop sinning. Make sure that there is enough food for the wolf, and that way God will free you from eternal punishment, and from the bad wolf”.

Legend has it that the small town changed its habits. They decided to feed the wolf, and the wolf moved among the people, as if he were a gentle citizen.

There have been those who read that legend as a metaphor for class struggle. That could be. The fact is that the peace that was accomplished was not through the victory of one of the parties, but by transcending the sides and parties. Each one gave in, the gain/gain was realized and peace came, one which does not exist by itself, but that results from a collective agreement between the citizens and the wolf.

Conclusion: Francis did not stimulate the contradictions nor did he remove the dark dimension where hatreds boil. Francis trusted in the humanizing capacity of goodness, dialogue and mutual trust. He was not naive. He knew that we live in the “regio dissimilitudinis”, a world of inequalities (Fioretti, c. 37). But he did not resign himself to this decadent situation. He intuited that beyond bitterness, deep inside each creature there exists a submerged goodness to be rescued. And it was.

The day will come when humans will embrace their cordial and spiritual intelligence, whose biological base was identified by the new neurologists, and which complements the intellectual reason, that divides and atomizes. Then we will have inaugurated the kingdom of peace and concord. The wolf will continue being a wolf, but he will threaten no one.
Free translation from the Spanish by
Servicios Koinonia, http://www.servicioskoinonia.org.
Done at REFUGIO DEL RIO GRANDE, Texas, EE.UU.

Francisco de Assis:o protótipo ocidental da razão cordial. Entrevista com L. Boff

Esta entrevista saiu no IHU- on line, dos jesuitas da Unisinos RS no dia 4/10/2015

“Francisco punha coração em todas as coisas, por isso as amava e sentia-se unido a elas como membros de uma grande família terrenal e cósmica”, afirma o teólogo

Foto: Jim Frazier

“Ser radicalmente pobre para poder ser plenamente irmão: este é o sentido da pobreza franciscana”, explica Leonardo Boff à IHU On-Line, na entrevista a seguir, concedida por e-mail.

Neste domingo, 04-10-2015, a Igreja celebra o dia de São Francisco de Assis, que, segundo o teólogo, “inaugurou uma Igreja na base, junto com os pobres, pregando pelas estradas ou nas praças, rezando as horas canônicas debaixo de árvores e teatralizando passagens bíblicas como fez com a celebração do Natal, inventando o presépio”.

Fonte de inspiração nos dias de hoje, a figura de Francisco de Assis é reavivada na Igreja e inspira inclusive Bergoglio, que “tomou o nome de Francisco pelo fascínio que sempre exerceu sobre ele a figura deste santo especial e por causa do amor aos pobres e à natureza”, diz o teólogo. Parafraseando a Carta Encíclica Laudato Si’, do Papa Francisco, sobre o cuidado da casa comum, Boff lembra que “‘Francisco é o exemplo por excelência do cuidado pelo que é frágil e por uma ecologia integral… o seu coração era universal’ (n.10). Todo o texto da encíclica vem imbuído de coração, pois lê os dados da situação da Terra afetivamente e não apenas intelectualmente. Isso é o modo de São Francisco ler o mundo a partir de um sentimento profundo de união”.

Autor de São Francisco de Assis: Ternura e Vigor, Boff enfatiza que Francisco se “transformou num arquétipo”, numa referência de ideal humano, porque “de tudo o que lhe acontecia, a dimensão de sombra e a dimensão de luz, suas decepções e alegrias, seu sofrimento e morte, fazia caminhos de crescimento e de total integração. Desse processo que combina ternura e vigor, céu e terra, vida e morte, irrompe sua irradiação de alguém que realizou sua humanidade de modo exemplar. Criou um humanismo terno e fraterno que vai além do mundo humano e que abarca toda a natureza e o próprio universo. (…) Francisco bem o sabia, por isso, embora para nós seja um santo exemplar, se considerava o maior pecador do mundo, ‘pequenino, pútrido e fétido, mesquinho, miserável e vil’, como diz numa de suas cartas. Ele podia dizer isso, pois não havia negado, mas integrado tais realidades sombrias, próprias de nossa condição humana, numa síntese superior, repleta de luz, de enternecimento e de amortização”.

Leonardo Boff é teólogo, filósofo e autor de uma imensa obra sobre temas ambientais. Desta obra, citamos Ecologia: grito da Terra, grito dos pobres, recentemente reeditada.

Confira a entrevista.

Foto: http://www.paroquiadapompeia.org.br

IHU On-Line – Quem foi Francisco de Assis? Como entendê-lo na sua complexidade que vai da ternura ao vigor?

Leonardo Boff – Embora tenha vivido há mais de 800 anos, novo é ele; nós somos velhos. Pois ele conseguiu o que nós dificilmente alçamos: nos relacionar com todas as coisas, mesmo as mais adversas como a morte, chamando-as com o doce nome de irmãos e irmãs. Assim conseguiu uma reconciliação, como se fosse um habitante do paraíso terrenal. Com razão o grande historiador Arnold Toynbee disse em sua última entrevista: “Francisco, o maior dos homens que viveram no Ocidente, deve ser imitado por todos nós, pois sua atitude é a única que pode salvar a Terra e não aquela de seu pai, o mercador Bernardone”.

O filósofo Max Scheler em conhecido livro Essência e Formas da Simpatia afirmava: “São Francisco é o protótipo ocidental da razão cordial e emocional, coisa que posteriormente foi relegada à margem”. É ela que nos faz sensíveis à paixão dos sofredores e aos gritos da Terra devastada pela voracidade industrialista atual.

IHU On-Line – O senhor diz que o contato com Francisco de Assis provoca uma crise profunda. Que tipo de crise é essa?

Leonardo Boff – São Francisco nos faz descobrir nosso distanciamento da natureza, como se não fôssemos parte dela, mas sim seus senhores e donos. Essa atitude está na raiz da crise ecológica atual, pois ela se funda na falta de pertencimento, da ausência de cuidado e de amor para com todas as coisas, pois elas têm um valor intrínseco em si mesmas. Comparar o que somos e fazemos com o que fazia e era São Francisco nos cria má consciência e nos introduz numa crise purificadora, pois nos convida a mudar nosso estilo de vida.

IHU On-Line – Como entender a mística de Francisco de Assis e a sua relação com o meio ambiente?

Leonardo Boff – São Francisco conferiu centralidade ao coração. Em seus escritos a palavra “coração” ocorre 42 vezes sobre uma de “inteligência”; “amor”, 23 vezes sobre 12 de “verdade”. Sabemos hoje que é na razão cordial e sensível que se encontram a sensibilidade profunda para com os outros, os valores éticos e a espiritualidade. É o coração que o fez sentir o Sol, a Lua, a água e o lobo e até a morte como irmãos e irmãs. Essa atitude nos é exigida hoje pela crise ecológica. A razão sozinha não dá conta de nossos problemas fundamentais, porque ela apenas vê, analisa e calcula. Será o coração que nos moverá para o cuidado, o respeito e o amor à Mãe Terra.

IHU On-Line – Qual era a concepção de Igreja de Francisco de Assis? Quais eram os pontos cruciais de divergência com o alto clero? Com qual modelo de igreja ele estava dialogando e, inclusive, se opondo?

Leonardo Boff – O teólogo Joseph Ratzinger, num de seus escritos sobre o sentido da profecia na Igreja, escreveu que o “não” de São Francisco ao tipo de Igreja de seu tempo não poderia ser mais radical. Mas seu “não” nunca é verbalizado, nunca faz uma crítica aberta ao sistema curial, especialmente sob Inocêncio III, o Papa mais poderoso da história da Igreja. Ele não falou nem criticou como fizeram os Reformadores do século XVI. Ele simplesmente deixou-se orientar pelo evangelho, lido em glossa, quer dizer, sem comentários que lhe tiram a força transformadora, mas em seu sentido original: viver seguindo o Cristo pobre, descoberto nos mais pobres dos pobres que são os hansenianos, ter extremo enternecimento e compaixão para com todos os sofredores e jovialmente acolhendo as mais duras adversidades que a pobreza radical lhe comportava.

Ele inaugurou uma Igreja na base, junto com os pobres, pregando pelas estradas ou nas praças, rezando as horas canônicas debaixo de árvores e teatralizando passagens bíblicas como fez com a celebração do Natal, inventando o presépio. Queria que seus seguidores fossem “menores”, categoria social dos sem poder e que não aceitassem nenhum cargo eclesiástico. Deviam “in plano subsistere”, quer dizer, “manter-se no nível do chão” onde todos os anônimos e invisíveis, o povo em geral, se encontram.

IHU On-Line – Quais os conceitos-chave, as ideias e concepções principais de Francisco de Assis? Como compreender esses conceitos nos dias de hoje?

Leonardo Boff – São Francisco não era um teólogo. Nem era um clérigo. Esquecemos que era um leigo. Só no final da vida deixou-se ordenar diácono para poder continuar a pregar já que havia um decreto papal que os leigos não podiam mais pregar como se fazia antes. Mas à condição de que a este ofício não caberia nenhum benefício. As virtudes principais que vivia com grande jovialidade era a extrema simplicidade, acolhendo a todos assim como eram; depois era a grande humildade tendo-se a si como o menor e servidor, irmãozinho de todos, o fratello; principalmente vivia uma radical pobreza como poverello.

Mas para ele, a pobreza não consistia em não ter, mas na capacidade de dar, e mais uma vez dar, até se espoliar de tudo. Tinha consciência de que entre as pessoas se interpõem os bens e os interesses. Remover tais coisas permitia o encontro direto e imediato, olho a olho, corpo a corpo para colocar-se junto ao outro como irmão. Ser radicalmente pobre para poder ser plenamente irmão: este é o sentido da pobreza franciscana. E por fim, era a permanente alegria, como quem se sente continuamente na palma da mão de Deus. Atribui-se a ele este dito: “eu possuo pouco e o pouco que possuo é pouco”. Este projeto de vida, se vivido hoje, criaria um mundo terno e fraterno, amigo da vida, com uma sobriedade compartida, numa aura de fraternidade universal, entre as pessoas e com todos os seres da natureza, abraçados como irmãos e irmãs.

“Está dentro das possibilidades humanas desentranhar um São Francisco escondido dentro de cada um”

 

IHU On-Line – Como esses conceitos podem ser atualizados para nossos dias na busca por inspiração para sairmos do estado de crise?

Leonardo Boff – Entre muitas outras coisas, considero fundamental, para sairmos da atual crise, resgatarmos os direitos do coração. Quer dizer, sermos não apenas portadores da inteligência racional, mas junto com ela e de forma mais profunda, da inteligência cordial ou sensível. Sentir, como diz o Papa em sua encíclica sobre “o cuidado da Casa Comum”, como próprias as dores da Terra e o padecimento dos outros irmãos e irmãs.

Agirmos a partir do coração que ama, que se identifica com o outro, que cultiva a compaixão e cuidado para com todas as coisas, como cuidava São Francisco.

Ele tirava da estrada as minhocas para não serem pisadas e pedia que até as ervas silvestres tivessem o seu canto reservado nas hortas, porque elas também merecem viver e louvam a Deus de seu modo. Se tivéssemos na humanidade tais sentimentos, não precisaríamos falar em ecologia nem em direitos das pessoas e da natureza, pois tudo isso seria vivido com total espontaneidade.

IHU On-Line – Como Bergoglio e Ratzinger compreendem a figura de São Francisco de Assis?

Leonardo Boff – Joseph Ratzinger, em sua tese sobre o conceito de história em São Boaventura, escreveu como introdução ao tema uma das mais belas páginas que já se escreveram modernamente sobre a figura singular de São Francisco. Creio que os franciscanos ainda não souberam valorizar tais reflexões.

Bergoglio tomou o nome de Francisco pelo fascínio que sempre exerceu sobre ele a figura deste santo especial e por causa do amor aos pobres e à natureza. Em sua encíclica, lhe dedica três grandes parágrafos (nn.10, 11 12) e explica: “Acho que Francisco é o exemplo por excelência do cuidado pelo que é frágil e por uma ecologia integral… o seu coração era universal” (n.10). Todo o texto da encíclica vem imbuído de coração, pois lê os dados da situação da Terra afetivamente e não apenas intelectualmente. Isso é o modo de São Francisco ler o mundo a partir de um sentimento profundo de união.

IHU On-Line – Como compreender a relação entre Francisco e Clara de Assis? Qual o papel de Clara na história e na “doutrina” de Francisco?

Leonardo Boff – A relação entre Clara e Francisco é uma das mais belas e puras da história do cristianismo. Ele possuía três amores: amor ao Cristo crucificado, amor aos pobres e amor à irmã Clara. Era um verdadeiro amor entre um homem e uma mulher, mas transfigurado por um projeto comum: servir ao Crucificado e aos crucificados da história. O eros desabrochava no agape sem perder o seu fascínio e beleza. Entre eles havia afeto e carinho que não escondeu durante toda a sua vida. Clara seguramente o ajudou a ser tão terno e amoroso para com todas as criaturas.

IHU On-Line – Em que medida a visão de Francisco de Assis com relação ao mundo, os seres humanos e a Igreja dialogam com o pontificado de Bergoglio?

Leonardo Boff – O Papa Francisco colocou o evangelho no centro de sua pregação e de seus gestos exemplares. Foi exatamente isso que fez São Francisco: para ele o evangelho era tudo, não como mero texto, mas como fonte de inspiração, de humanização, de espiritualização e de identificação com o Jesus histórico, a ponto de os textos originários atestarem que chegou a receber as chagas de Cristo em seu próprio Cristo. Não sem razão foi chamado “o primeiro depois do Único (Jesus Cristo)” ou até de “o último cristão”. A simplicidade, a bondade, a ternura e a proximidade que o Papa Francisco revela em sua vida, bem traduzem o espírito de São Francisco.

IHU On-Line – Como compreender Laudato Si’ desde a perspectiva de Francisco de Assis? De que forma a ideia de Ecologia Integral, conceito central da Encíclica, aparece no legado de Francisco de Assis?

Leonardo Boff – O próprio Papa o esclarece em sua encíclica sobre “o cuidado da Casa Comum”, ao dizer: “A reação de Francisco ultrapassava uma mera avaliação intelectual ou um cálculo econômico, porque, para ele, qualquer criatura era uma irmã, unida a ele por laços de carinho; por isso sentia-se chamado a cuidar de tudo o que existe” (n.11). Como dizíamos, Francisco punha coração em todas as coisas, por isso as amava e sentia-se unido a elas como membros de uma grande família terrenal e cósmica.

IHU On-Line – Em seu livro “São Francisco de Assis – Ternura e Vigor”, a história do santo é revelada tendo cinco aspectos como pano de fundo. Quais são, como se relacionam? Como esses aspectos se atualizam nos dias de hoje?

Leonardo Boff – Alguns dizem que de todos os meus livros (já são perto de cem) este é o meu melhor. Que outros o digam, não eu. Mas tentei, por ocasião da celebração de 800 anos de seu nascimento, destacar cinco pontos que mostrassem sua atualidade para o mundo de hoje.

O primeiro é “a irrupção da ternura e da convivialidade, como mensagem à cultura atual”. É a tentativa de opor ao paradigma moderno, fundado no poder como dominação, que tantos males trouxe às grandes maiorias, o paradigma do cuidado, da ternura, da convivialidade com todas as criaturas, não as dominando, mas estando ao pé delas, como irmão menor.

“Foi exatamente isso que fez São Francisco: para ele o evangelho era tudo, não como mero texto, mas como fonte de inspiração, de humanização, de espiritualização e de identificação com o Jesus histórico”

O segundo ponto é “a opção pelos pobres como mensagem de São Francisco à sociedade atual”. Tentei assumir o propósito da Igreja latino-americana, expresso em Medellín e Dom Helder, que entendeu a pobreza não como algo natural e dado, mas como resultado de relações injustas entre as pessoas e suas instituições. Fez-se a opção preferencial pelos pobres, contra a pobreza e a favor da justiça social. Desta opção nasceu a teologia da libertação. Dom Helder sempre repetia que foi São Francisco o verdadeiro fundador desta teologia, porque ele não teve uma atitude assistencialista vivendo para os pobres. Ele mesmo se fez pobre, foi viver no meio deles como pobre e a partir deles lia toda a realidade, também a eclesial. Estimo que esta perspectiva é extremamente atual.

O terceiro ponto trata “da libertação pela bondade: uma contribuição de São Francisco para uma libertação integral dos oprimidos”. Tento mostrar a sua estratégia que era de renúncia total a qualquer tipo de violência. Procura conversar com todos, até com o feroz lobo e conquistar as pessoas pela bondade na convicção de que dentro de cada um arde a chama divina da benquerença entre todas as pessoas.

O quarto ponto aborda “como São Francisco criou nas bases da Igreja daquele tempo uma igreja popular e pobre”, na qual prevaleceu a fraternidade sobre o poder, a palavra do evangelho sobre as reflexões teológicas, a celebração da vida sobre a celebração de simples ritos e a profunda piedade pelos atos e fatos do Jesus histórico, seu nascimento, sua cruz, sua presença eucarística.

Por fim, como último ponto abordo o tema “do processo de individuação realizado biograficamente por São Francisco”. Quer dizer, como ele, de tudo o que lhe acontecia, a dimensão de sombra e a dimensão de luz, suas decepções e alegrias, seu sofrimento e morte, fazia caminhos de crescimento e de total integração. Desse processo que combina ternura e vigor, céu e terra, vida e morte irrompe sua irradiação de alguém que realizou sua humanidade de modo exemplar. Criou um humanismo terno e fraterno que vai além do mundo humano e que abarca toda a natureza e o próprio universo. Penetrou no seu Profundo radical onde se aninha Deus com sua graça e seu amor.

Poder ter chegado até aquele ponto é mais que esforço pessoal, é principalmente dom de Deus. Francisco bem o sabia, por isso, embora para nós seja um santo exemplar, se considerava o maior pecador do mundo, “pequenino, pútrido e fétido, mesquinho, miserável e vil”, como diz numa de suas cartas. Ele podia dizer isso, pois não havia negado, mas integrado tais realidades sombrias, próprias de nossa condição humana, numa síntese superior, repleta de luz, de enternecimento e de amorização.

IHU On-Line – Que humanismo Francisco inaugura e como se alinha com os princípios cristãos?

Leonardo Boff – Francisco se transformou num arquétipo, isto é, numa referência de valor e de ideal humano. Como tal não pertence mais aos franciscanos nem sequer aos cristãos. Ele pertence à humanidade. É uma das figuras da qual nos podemos orgulhar e dizer: está dentro das possibilidades humanas desentranhar um São Francisco escondido dentro de cada um. Essa energia amorosa e terna, escondida em nós, nos faz mais humanos, mais compassivos, mais solidários e mais capazes de um amor incondicional. Não foi isso que queria Jesus de Nazaré? Seu propósito não era criar uma nova religião, mas suscitar o homem e a mulher novos, feitos de amor, de compaixão, de entrega aos outros até o último sacrifício, sempre com total desapego, com alegre jovialidade e com jovial alegria.

Por João Vitor Santos e Patricia Fachin