Crisis en la UERJ: el gobierno está secando la savia de la vida intelectual y artística de Río de Janeiro

Ya se ha dicho casi todo y se ha hecho todo en términos de crítica, de manifestaciones de profesores, de alumnos, artistas e intelectuales, en el sentido de salvar uno de los patrimonios culturales más queridos de la ciudad de Río de Janeiro: la Universidad de Río de Janeiro, fundada en 1950. Quiero referir un testimonio personal de los años en que fui profesor de ética y de filosofía de la religión en esta universidad, que tuvo la generosidad de ofrecerme una cátedra después de haber sido condenado al “silencio obsequioso” por las autoridades doctrinales del Vaticano. Posteriormente ingresé por concurso público. Pero antes vale recordar una política ejemplar venida de Cuba.

A la disolución política de la Unión Soviética que apoyaba económicamente a Cuba en el marco de una política de solidaridad, siguió una formidable crisis generalizada, pues la nueva Rusia no estaba en condiciones de seguir ayudando al país. Lo entregó a su propia suerte. Todo fue duramente reducido y reajustado, pero dos campos permanecieron intocables: la salud y la educación. Ahí se mantuvieron todas las inversiones necesarias. Es bien conocido el alto nivel de la educación y de la sanidad en Cuba. La razón era obvia: un pueblo enfermo e ignorante nunca podrá llevar adelante ningún proyecto nacional.

Pero esto no es lo que ocurre en Brasil. Han hecho recortes en la salud y en la educación. Parece que la falta de educación y de salud obedece a la lógica de la dominación de las clases adineradas y del Estado rehén de sus estrategias. Es más fácil explotar a un pueblo ignorante y enfermo que al sano y educado. Gran parte del analfabetismo y de la falta de asistencia sanitaria tiene raíces políticas, lo que es éticamente inhumano y políticamente perverso.

Asistir al derribo de la UERJ, una de las mejores universidades del país, con méritos en casi todos los campos del saber y de la investigación, la primera en abrirse a la política de cuotas ante la carencia de pobres y negros, es aceptar que se mate la savia de la creatividad y se cierre el horizonte de un futuro de la actual generación de estudiantes y de profesores. Bien decía Celso Furtado en El largo amanecer: «Una sociedad sólo se transforma si tiene capacidad de improvisar, de tener o no acceso a la creatividad: esta es la cuestión» (1999, p.67). Lo que caracterizaba a la UERJ era y sigue siendo su creatividad, su apertura a fronteras nuevas, ya sea ligadas a la investigación de punta en varias áreas técnicas y en la salud –la primera en introducir la medicina integral– ya sea su articulación con las bases populares con cursos de extensión en la formación de líderes, en derecho social y educación en derechos humanos en varios municipios, su actuación valerosa en los conflictos de tierras.

Acepté ser profesor de esta universidad con la condición de que mis aulas fuesen abiertas a quien quisiera de las comunidades y a otros interesados. Siempre había representantes de las bases que animaban las discusiones, pues ellos no hablan palabras, hablan cosas. Mi preocupación en filosofía era llevar a los estudiantes a pensar por sí mismos y a tomar como temas de tesis realidades brasileras. No basta saber lo que Aristóteles, Heidegger, Habermas, Bergson, Deleuse o Gatarri sabían. Es importante pensar lo que sabemos. De ahí nacieron tesis brillantes, como por ejemplo, una sobre el profeta Gentileza, otra sobre espiritualidad en los tiempos modernos en diálogo con la psicología analítica de C.G. Jung. Una estudiante embarazada debía observarse en las varias fases del embarazo y hacer una lectura filosófica-fenomenológica del sentido de vida que se iba revelando en ella. Produjo un texto digno de publicación. Son algunos ejemplos entre otros muchos.

Con todo, lo que más me impresionó de esta Universidad, de la cual tengo los mejores recuerdos y cuyo nombre llevé a todos los países en los cuales di conferencias y cursos, a Rusia, a China y entre los samis (esquimales) cerca del polo norte, fue el ambiente de apertura y de representación de lo que es el Brasil real, con la presencia de estudiantes provenientes de las clases populares de la Baixada Fluminese, la coexistencia sin discriminación de negros y blancos, la orientación social de toda la enseñanza de la universidad, con un fuerte acento en la construcción de una nación libre, creativa, soberana e insumisa a las lógicas de la dominación. Hay que recordar la resistencia de la UERJ a la dictadura militar con la muerte de un estudiante por los órganos de represión.

El lema de las manifestaciones es “luto y lucha”: luto por la agonía de este centro de excelencia y lucha para garantizar su existencia contra el deterioro y su eventual privatización. Salvar la UERJ es mantener la savia de la vida intelectual y artística de la ciudad y permitir que Brasil entero se beneficie de sus servicios serios y excelentes.

*Leonardo Boff es profesor retirado de la UERJ, siempre abierto a participar en charlas y mesas redondas.

Traducción de Mª José Gavito Milano

The God of Brazil is Moloch, who devours his children

t is said that God is Brazilian. It is not the God of tenderness or the humble, but the Moloch of the Canaanite and Phoenicians, who devours his children. We are one of the most unequal, unjust and violent countries in the world. Theologically, we live in a situation of social and structural sin, contrary to God’s design. It is enough to consider what happened in the jails of Manaus, Rondonia and Roraima. Is pure barbarity: the fury beheads, pierces the eyes and destroys the heart.
There is not just violence in Brazil. We are grounded in violent socio-historic structures, based on the genocide of the Indigenous, humiliating colonialism and inhumane slavery. And these structures cannot be overcome without first overcoming this dreadful tradition.

How to do that? It is a challenge that demands a colossal transformation of our social relationships. Is this still possible or are we condemned to be a pariah country? I see it as possible, on condition of following, among other things, these two paths developed by the base: the creation of a people, beginning with the social movements, and the installation of a social-democracy, grounded in the people.

The creation of a people: those who colonized us did not come to create a nation, but to found a commercial enterprise, become wealthy fast, make themselves hidalgos (children of something…), return to Portugal and enjoy themselves with their accumulated wealth.

They first conquered the Native peoples and then they brought Black slaves from Africa to do the labor. A human mass was created, dominated, humiliated, and despised by the elites, even in our times.

Apart from some earlier revolts, there was a historic change beginning in the 1930s. Unions and the most varied social movements emerged. At the heart of the movements were conscious social actors, critics, with a will to modify the social reality and of create the seeds of a more participatory and democratic society.

The development of these associations generated the Brazilian popular movement. It is turning the mass into an organized people, one that did not exist before as a people, but that now is being born. It forces the political society to listen, and negotiate, and in this way to diminish the levels of structural violence.

The creation of a social-democracy with a popular base: we have a representative democracy, but one of very low intensity, filled with political vices and corruption, where the representatives are generally elected by the large enterprises, whose interests they represent.

But as a counterweight, due to popular organizing, there already have been created popular political parties and segments of progressive parties, including the liberal-bourgeois, or, traditionally from the left, parties that promote profound reforms in society and seek to conquer State power, be it municipal, state or federal.

This participatory democracy is fundamentally seated on these four legs, like a table:

– participation, the broadest possible, of everybody, upwards from the base, in such a way that everyone may consider himself or herself an active citizen;

– equality, resulting from the degree of participation. Equality gives the citizens greater opportunities to live better. In the face of the existing inequalities, social solidarity must be strengthened;

– respect for differences of every type; that is why a democratic society must be pluralist, multi-ethnic, respectful of all religions and with various forms of communal resources.

– the valuing of human subjectivity; the human being is not only a social actor, the human being is a person, with his/her own world vision, who cultivates values of cooperation and solidarity that humanize institutions and social structures.

Moreover, this table is on a base, without which it can not stand: a new relationship with Nature and with the Earth, our Common Home, as Pope Francis emphasizes in his ecological encyclical letter. In other words, this democracy must incorporate the ecological moment, based on different paradigm. The current paradigm, centered on power and domination, in function of unlimited accumulation, has encountered an insuperable barrier: the limits of the Earth and of her renewable and non renewable goods and services. A limited Earth cannot support unlimited growth. By surpassing these limits, we are now witnessing global warming and the extreme events experienced in this year of 2017, with snow falling in almost all of Europe: which has not happened for one hundred years.

The ever increasing consciousness of these limits, forces us to think of a new paradigm of production, consumption, and sharing of the scarce resources among humans and also with the community of life (the flora and fauna that are also created by the Earth and need their nutrients). Here is where the values enter of caring, co-responsibility and solidarity of all with all, without which the project will never prosper.

From these premises we can hope to overcome our violent social structures.

The alternative is to toy with change, so that nothing actually changes.

Leonardo Boff Theologian-Philosopher and of Earthcharter Commission

Free translation from the Spanish sent by
Melina Alfaro, alfaro_melina@yahoo.com.ar.
Done at REFUGIO DEL RIO GRANDE, Texas, EE.UU.

Crise da UERJ: o governo está secando a seiva da vida intelectual e artística do Rio de Janeiro.

Já se disse quase tudo e se fez de tudo em termos de crítica, de manifestações de professores, estudantes, artistas e intelectuais no sentido de salvar um dos patrimônios culturais mais caros à cidade do Rio de Janeiro: a Universidade do Rio de Janeiro, fundada em 1950. Quero ater-me a um testemunho pessoal dos anos em que fui professor de ética e de filosofia da religião naquela Universidade que teve a generosidade de me oferecer uma cátedra logo após a minha condenação ao “silêncio obsequioso”pelas autoridades doutrinais do Vaticano. Poteriormente ingressei por concurso público. Mas antes vale recordar uma política exemplar vinda de Cuba.

A dissolução política da União Soviética que apoiava economicamente Cuba nos quadros de uma política de solidariedade, seguiu-se formidável crise generalizada, pois a nova Rússia não tinha mais condições de ajudar o país. Entregou-o à própria sorte. Tudo foi duramente reduzido e reajustado. Mas dois campos ficaram intocáveis: a saúde e a educação. Aí se mantiveram todos os investimentos necessários. É conhecido o alto nível da educação e da saúde de Cuba. A razão era óbvia: um povo doente e ignorante nunca poderá levar avante qualquer projeto nacional.

Pois não é isso que ocorre no Brasil. Cortou-se na saúde e na educação. Parece que a falta de educação e de saúde obedece à lógica da dominação das classes endinheiradas e do Estado refém de suas estratégias. É mais fácil explorar um povo ignorante e doente que sadio e educado. Muito do analfabetismo e dessasistência sanitária têm raízes políticas, o que é eticamente desumano e politicamente perverso.

Assistir à derrocada da UERJ, uma das melhores universidades do país, com méritos em quase todos os campos do saber e da pesquisa, a primeira a abrir-se à política de cotas face à carência de pobres e negros, é aceitar que se mate a seiva da criatividade e se feche o horizonte de um futuro da atual geração de estudantes e de professores. Bem dizia Celso Furtado em seu “O longo amanhecer: “Uma sociedade só se transforma se tiver capacidade de improvisar, de ter ou não acesso à criatividade: eis a questão”(1999,p.67). O que caracterizava a UERJ era e continua sendo sua criatividade, sua abertura a fronteiras novas, seja ligadas a pesquisa de ponta em várias áreas técnicas e na saúde –a primeira a introduzir a medicina integral – seja sua articulação com as bases populares com cursos de extenção na formação de liderenças, em direito social e em educação em direitos humanos em vários municípios, sua atuação corajosa nos conflitos de terras.

Aceitei ser professor nesta universidade à condição de que minhas aulas fossem abertas a quem quisesse das comunidades e de outros interessados. Sempre havia representantes das bases que animavam as discussões, pois eles não falam palavras, falam coisas. Minha preocupação em filosofia era levar os estudantes a pensar com suas próprias cabeças e tomar como temas de tese realidades brasileiras. Não basta saber o que Aristóteles, Heidegger, Habermas, Bergson, Deleuse ou Gatarri sabiam. Importa pensar o que sabemos. Daí nasceram teses brilhantes, como, por exemplo, uma sobre o profeta Gentileza, outra sobre espiritualidade nos tempos modernos no diálogo com a psicologia analítica de C.G. Jung. Uma estudante grávida deveria observar-se nas várias fases da gravidez e fazer uma leitura filosófico-fenomenológica no sentido de vida que ia se revelando nela. Produziu um texto, digno de publicação. Exemplos entre outros tantos.

Contudo, o que mais me impressionou nesta Universidade da qual trago as melhores lembranças e cujo nome levei a todos os países nos quais dei paletras e cursos, na Rússia, na China e até entre os samis (esquimós) perto do pólo norte, foi o ambiente de abertura e de representação do que é o Brasil real, com a presença de estudantes vindos das classes populares da Baixada Fluminese, a coexistência sem qualquer discriminação entre negros e brancos, a orientação social de todo o ensino da Universidade, com forte acento na construção de uma nação livre, criativa, soberana e insubmisa às lógicas da dominação. Há que recordar a resistência da UERJ à ditadura militar com a morte de um estudante pelos órgãos de repressão .

O lema das manifestações é “luto e luta”: luto pela agonia deste centro de excelência e luta para garantir sua existência contra o sucateamento e sua eventual privatização. Salvar a UERJ é garantir a seiva da vida intelectual e artística da cidade e permitir que o Brasil inteiro se beneficie com seus serviços sérios e excelentes.

Leonardo Boff é professor aposentado da UERJ e sempre aberto a convites de palestras e de mesas redondas.

ECCO UN UOMO-UOMO: EL INDIO AILTON KRENAK

In mezzo alla babele dei discorsi politici, golpisti e antigolpisti del nostro tempo,è tonificante e incoraggiante mettersi in contatto col pensiero e la visione della realtà di questo noto leader dei popoli nativi che è Ailton Krenak. Al termine della lettura di interviste e testi riuniti in un libro “Ailton Krenak: incontri” (Azouge A Editorial, Rio, 2015), siamo portati a esclamare: “Ecco qua un uomo tutto d’un pezzo, integrale, vero burum” (burum, essere umano in lingua Krenak).

E’ nato nel 1983 da un famiglia Krenak, in una regione della Valle del Rio Doce, al confine tra lo Stato dello Espirito Santo con lo Stato di Minas Gerais. Durante la sua leadership, furono create due entità importanti per la causa indigena: la Uniao das Naçoes Indigenas (UNI) che mette in gioco qualcosa come 180 etnie differenti e l’ Alleanza dei Popoli della Foresta. Tardi ha frequentato la scuola. Ma questo fatto non ha per lui lo stesso significato che noi gli attribuiamo. “Leggere e scrivere non è per me una capacità superiore a camminare, nuotare, salire sugli alberi, correre, cacciare, fare un paniere, un arco, una freccia”.

Il grande insegnamento proviene dalle tradizioni sacre delle tribù e dall’immersione nella natura e nell’universo..Ironicamente osserva: “Un mio nonno è vissuto 96 anni. Per il mio popolo un guerriero e un saggio; per il governo brasiliano era un bambino, un soggetto da tener d’occhio e da proteggere.

Contro questo tipo di interpretazione e di politica Krenak muove dura critica. Famoso il suo intervento pronunciato il 4 settembre del 1987 all’Assemblea Nazionale Costituente.Si dipinse a lutto e si vestì con il costume dei nativi. Era una protesta contro il modo come essi erano stati cacciati nel corso della storia. Denunciava: “oggi siamo bersaglio di una aggressione che pretende raggiungere nella oro essenza, le nostre credenze e la nostra speranza…..il popolo dei nativi ha bagnato con il sangue ogni ettaro degli otto milioni di chilometri quadrati del Brasile”. Comunque provò felicità per le leggi approvate a favore dei popoli nativi nella Costituzione, anche se sono continuamente violate.

Mai dobbiamo dimenticare una delle pagine più vergognose crudeli della nostra storia. Dom Joao VI non appena arrivato in Brasile decretò con la Carta Regia del 13 maggio 1808 una Guerra offensiva contro ciò che chiamavano botocudos (da botoque, pezzetti di legno che infilavano nel labbro inferiore, così, per bellezza). Nella lettera si decretava: “ dovete considerare come iniziata contro questi Indios antropofaghi una guerra offensiva che continuerete sempre di anno in anno durante la stagione secca e che non avrà fine, se non quando avrete la soddisfazione di essere i padroni delle loro abitazioni e di far loro capire la superiorità delle mie regali armi in maniera tale che mossi da giusto terrore delle stesse chiedano la pace e si assoggettino al dolce giogo delle Leggi. Niente di più arrogante e bugiardo (non erano antropofagi) di un simile testo. I Krenak furono quasi sterminati. Ma si nascosero nei boschi e lentamente si ripresero: tribù coraggiosa, intelligente e capaci di lottare.

La principale lotta di Ailton Krenak è la preservazione della identità tribale sia nei loro territori, sia nelle zone urbane. Mostra gli equivoci dei tentativi di acculturarli, di incorporarli alla società nazionale, insomma di civilizzarli senza rendersi conto dell’immensa sapienza ancestrale di cui sono portatori e della comunione profonda che vivono con la natura e con l’universo. Attualmente, in mezzo a una crisi universale ecologica, dimostrano di essere maestri e dottori.

“Noi siamo indios solo per i bianchi”, dice Krenak. Noi abbiamo la nostra identità e il nostro nome: Krenak, yanomami, guarani-kaiowa e altri. “Per noi l’America Latina non esiste; esiste l’universo.

Lui e quelli della sua tribù sono profondamente religiosi. Lui dice :” io sono praticante, ma non sono obbligato ad andare in una chiesa, non devo andare a messa. Io mi relaziono con il mio Creatore, mi relaziono con la natura e con i fondamenti della tradizione del mio popolo”.

In un’altra intervista afferma : “i krenak credono che noi siamo parte della natura, gli alberi sono nostri fratelli, le montagne pensano e sentono. Tutto ciò fa parte della nostra sapienza, della memoria della creazione del mondo”. Qui emerge la stessa esperienza di San Francesco di Assisi e ci rimanda all’enciclica sulla ecologia integrale di Papa Francesco. Con coraggio difende il sacro che sta in tutte le cose.

Mi ricordo che in uno dei primi Congressi sull’ecologia realizzato in Brasile toccò a me esporre la visione di San Francesco sulla fraternità universale, con il sole e con tutti gli esseri. Alla fine disse il cacicco e sciamano Davi Kopenawa dei yanomamis:” questo non è un santo cattolico; lui è come noi un nativo.

Infine vale la pena udire questa testimonianza di Ailton Krenak: “io penso che c’è stata una scoperta del Brasile da parte dei bianchi nel 1500 e poi una scoperta del Brasile da parte degli Indios nella decade del 1970 e 1980. Ora è in vigore quest’ultima, gli Indios hanno scoperto che, nonostante che essi siano simbolicamente i padroni del Brasile, essi non hanno nessun posto per vivere in questo paese. Dovranno portare gradualmente all’esistenza questo luogo esprimendo la loro visione del mondo, la loro potenza come esseri umani, il loro pluralismo la loro volontà di essere e di vivere”. Tutti dobbiamo appoggiare questi giusti desideri.

Traduzione di Romano Baraglia e Lidia Arato