Boaventura de Souza Santos no Tate Modern de Londres

O Tate Modern é um museu de arte moderna de Londres, onde além de exposições de quadros, se exibem filmes e se fazem concorridas conferências com pessoas de notório saber. Desta vez foi escolhido foi Boaventura de Souza Santos, professor em Coimbra e em Austin (USA), tido como um dos melhores analistas do atual processo de globalização, de seus impasses e de suas oportunidades. É uma honra para os que pensam num outro mundo possível e necessário saber que ele foi escolhido para propor alternativas à crise atual que permitam a salvaguarda de nosso planeta e a continuidade de nossa civilização: LBoff

BOAVENTURA DE SOUSA SANTOS NA TATE MODERN

Boaventura de Sousa Santos foi um dos intelectuais mundiais escolhido pela Tate Modern de Londres para organizar uma sessão sobre espaços de transformação no âmbito do projecto Topology. Boaventura intitulou a sua sessão “Espaços de Transformação: as Epistemologias do Sul” e convidou para o acompanharem Suely Rolnik (artista, Brasil), Shiv Vishvanathan (sociólogo, Índia) e Sarat Maharaj (curador, África do Sul). A sessão terá lugar na Tate Modern no próximo dia 28 de Abril das 14.00h às 16.30h.

A sessão pode ser visitada em http://www.tate.org.uk/whats-on/tate-modern/talks-and-lectures/spaces-transformation-epistemologies-south

Liberation and the new Cosmology

Some time ago, the U.S. Museum of Natural History conducted a survey among biologists, asking if they believed that we are in the middle of a mass extinction. 70% replied that yes, we are. The renown cosmologist Brian Swimme, who, with Thomas Berry, authored one of the most brilliant narratives on the history of the universe, The Universe Story, 1992, was asked what could we do, and he replied: «for some time now the universe has been doing its part to stop the disaster; but we must do our part. And we will do it through the awakening of a new cosmological consciousness, that is, if we adjust our behavior to the logic of the universe. But we are not yet doing enough.»

What does this reply mean? It points towards a new consciousness that assumes collective responsibility for the protection of our common house and caring for our civilization. To adjust our behavior to the logic of the universe means to answer the calls that arise from what is called the «cosmogenic principle». It is this principle that structures the expansion and generation of the universe, with all its inert and living beings. It manifests itself through three characteristics: difference/complexity, subjectivity/internalizing, and interdependency/communion.

In simpler terms: the more the universe expands, the more complex it becomes; when it becomes more complex, it acquires more internalizing and subjectivity, (each being has its own way of relating and of making its history). And the more internalizing and subjectivity the universe acquires, the more all beings enter into communion with each other, and reinforce their interdependency in the context of their belonging to a great Whole. Berry and Swimme comment: «if there had been no complexity (differentiation), the universe would have perished as a homogenous mass; if there had been no subjectivity, the universe would have become an inert and dead expanse; if there had been no communion, the universe would have been transformed into a number of isolated events.»

We, the liberation theologians, over 40 years of reflection, have tried to explore the economic, social, anthropologic and spiritual dimensions of liberation, as an answer to specific forms of oppression. In the context of the generalized ecologic crisis we are seeking to incorporate this cosmologic vision. This has forced us to break away from the conventional paradigm in which we organized our thinking, which is still linked to a mechanical and static cosmology. The new cosmology sees the universe differently, as an incommensurable process of evolution/expansion/creation that involves all that happens within it, including consciousness and society.

In cosmologic principle terminology, personal liberation means to free oneself from limitations, so as to experience a communion with all beings and with the universe, a phenomenon the Buddhists call «illumination» (satori), and the experience of no-duality that Saint Francis lived, in the sense of an open brotherhood and sisterhood with all beings. In social terms, liberation in light of the cosmogenic principle is the creation of a society without oppression, where diversities are valued and expanded (diversities of gender, cultures and spiritual ways). This means leaving behind the culture of the official thinking of the only approved politics, economy, and theology. This is the principal means of oppression and homogenization.

Liberation also requires a deepening of internalization. Internalization is no longer satisfied by the mere consumption of material goods; it asks for values linked to creativity, to the arts, meditation and the communion with Mother Earth and the universe. Liberation results from the forces of the «relational matrix», especially with those who suffer injustices and are excluded. This matrix makes us feel like members of the community of life, and sons and daughters of Mother Earth, who through us feels, loves, cares and is concerned for the common future.

Finally, liberation in a cosmologic perspective demands a new awareness of universal interdependency and responsibility. We are called upon to reinvent our species, as we have done in the past, during the different crises humanity has experienced. It is urgent now because we do not have much time and we must face up to challenges of the present crisis of the Earth.

Dios: como emerge en el proceso evolutivo?

La nueva cosmología, derivada de las ciencias del universo, de la Tierra y de la vida, viene formulada en el arco de la evolución ampliada. Esta evolución no es lineal. Conoce paradas, retrocesos, avances, destrucciones en masa y nuevas recuperaciones. Pero, si miramos hacia atrás, el proceso muestra una dirección: hacia delante y hacia arriba.

Somos conscientes de que renombrados científicos se niegan a aceptar una direccionalidad en el universo. Éste simplemente no tendría sentido. Otros, como el conocido físico inglés Freeman Dyson, cito solo a uno, afirma: «Cuanto más examino el universo y estudio los detalles de su arquitectura, tantas más evidencias encuentro de que él, de alguna manera, debía haber sabido que estábamos en camino».

Mirando retrospectivamente el proceso evolutivo que tiene ya 13,7 miles de millones de años, no podemos negar que hubo una escalada ascendente: la energía se volvió materia, la materia se cargó de informaciones, el caos destructivo se hizo generativo, lo simple se hizo complejo, de un ser complejo surgió la vida y de la vida la conciencia. Hay un propósito que no puede ser negado. Efectivamente, si las cosas en sus mínimos detalles no hubiesen ocurrido como ocurrieron, no estaríamos aquí para hablar de ello.

Con razón escribió el conocido matemático y físico Stephen Hawking en su libro Una brevísima historia del tiempo (2005): «Todo en el universo parece haber sido ajustado muy finamente para permitir el desarrollo de la vida. Por ejemplo, si la carga eléctrica del electrón hubiera sido un poco diferente, se habría alterado el balance entre las fuerzas electromagnéticas y gravitatorias en las estrellas, y o bien habrían sido incapaces de convertir hidrógeno en helio, o bien habrían explotado. De una u otra manera la vida no podría existir».

¿Cómo emerge Dios en el proceso cosmogénico? La idea de Dios surge cuando nos planteamos esta pregunta: ¿qué había antes del big bang? ¿Quién dio el impulso inicial? ¿La nada? Pero de la nada nunca sale nada. Si a pesar de eso aparecieron seres es señal de que Alguien o Algo los llamó a la existencia y los mantiene en el ser.

Lo que podemos sensatamente decir es: antes del big bang existía el Incognoscible y estaba presente el Misterio. Sobre el Misterio y el Incognoscible, por definición, no se puede decir literalmente nada. Por su naturaleza, ellos están antes de las palabras, de las energías,de la materia, del espacio y del tiempo.

Pues bien, Misterio e Incognoscible son precisamente nombres que las religiones, también el cristianismo, usan para significar lo que llamamos Dios. Delante de él es mejor el silencio que la palabra. No obstante, puede ser percibido por la razón reverente y sentido por el corazón como una Presencia que llena el universo y hace surgir en nosotros el sentimiento de grandeza, de majestad, de respeto y de veneración.

Situados entre el cielo y la tierra, cuando vemos la noche cuajada de estrellas, se nos corta la respiración y nos llenamos de reverencia. Surgen naturalmente las preguntas: ¿Quién hizo todo esto? ¿Quién se esconde tras la Vía-Láctea? Como dijo el gran rabino de Nueva York, Abraham Heschel: «En nuestros escritorios climatizados o entre las cuatro paredes blancas del aula de clase podemos decir cualquier cosa y dudar de todo. Pero en medio de la complejidad de la naturaleza y empapados de su belleza no podemos callar. Es imposible despreciar la aurora del amanecer, quedar indiferentes cuando se abre una flor o no asombrarnos al contemplar a un recién nacido». Casi que espontáneamente decimos: fue Dios quien puso todo en marcha. Él es la Fuente originaria y el Abismo alimentador de todo.

Otra pregunta importante es esta: ¿qué quiere expresar Dios con la creación? Responder a esto no es solo preocupación de la conciencia religiosa, sino de la misma ciencia. Sirva de ilustración lo que dijo el ya mencionado Stephen Hawking, en su conocido libro Breve historia del tiempo (1992): «Si encontramos la respuesta de por qué nosotros y el universo existimos, tendremos el triunfo definitivo de la razón humana; porque entonces habremos alcanzado el conocimiento de la mente de Dios». Hasta hoy los científicos están buscando el designio escondido de Dios.

Desde una perspectiva religiosa, sucintamente podemos decir: El sentido del universo y de nuestra propia existencia consciente parece residir en el hecho de poder ser el espejo en el cual Dios se ve a sí mismo. Crea el universo como desbordamiento de su plenitud de ser, de bondad y de inteligencia. Crea para hacer participar a otros de su superabundancia. Crea al ser humano con conciencia para que pueda oír los mensajes que el universo nos quiere comunicar, para que pueda captar las historias de los seres de la creación, de los cielos, de los mares, de los animales y del propio proceso humano y religar todo a la Fuente originaria de donde proceden.

El universo está todavía naciendo. La tendencia es acabar de nacer y mostrar sus potencialidades escondidas. Por eso, la expansión significa también revelación. Cuando todo se haya realizado, entonces se dará la completa revelación del designio del Creador.

Como Deus emerge no processo evolucionário?

A nova cosmologia, derivada das ciências do universo, da Terra e da vida, vem formulada no arco da evolução ampliada. Esta evolução não é linear. Conhece paradas, recuos, avanços, destruições em massa e novas retomadas. Mas, olhando-se para trás, o processo mostra uma direção: para frente e para cima.

Somos conscientes de que renomados cientistas se recusam a aceitar uma direcionalidade do universo. Ele seria simplesmente sem sentido. Outros, cito apenas um, como o conhecido físico da Grã-Bretanha Freeman Dyson que afirma:”Quanto mais examino o universo e estudo os detalhes de sua arquitetura, tanto mais evidências encontro de que ele, de alguma maneira, devia ter sabido que estávamos a caminho”.

De fato, olhando retrospectivamente o processso evolucionário que já possui 13,7 bilhõs de anos, não podemos negar que houve uma escalada ascendente: a energia virou matéria, a matéria se carregou de informações, o caos destrutivo se fez generativo, o simples se complexificou, e de um ser complexo surgiu a vida e da vida a consciência. Há um propósito que não pode ser negado. Efetivamente, se as coisas em seus mínimos detalhes, não tivessem ocorrido, como ocorreram, nós humanos não estaríamos aqui para falar destas coisas.

Escreveu com razão o conhecido matemático e físico Stephen Hawking em seu livro Uma nova história do tempo (2005):”tudo no universo precisou de um ajuste muito fino para possibilitar o desenvolvimento da vida; por exemplo, se a carga elétrica do elétron tivesse sido apenas ligeiramente diferente, teria destruído o equilíbrio da força eletromagnética e gravitacional nas estrelas e, ou elas teriam sido incapazes de queimar o hidrogênio e o hélio, ou então não teriam explodido. De uma maneira ou de outra, a vida não poderia existir”.

Como emerge Deus no processo cosmogênico? A ideia de Deus surge quando colocamos a questão: o que havia antes do big-bang? Quem deu o impulso inicial? O nada? Mas do nada nunca vem nada. Se apesar disso apareceram seres é sinal de que Alguém ou Algo os chamou à existência e os sustenta no ser.

O que podemos sensatamente dizer, é: antes do big bang existia o Incognscível e vigorava o Mistério. Sobre o Mistério e o Incognoscível, por definição, não se pode dizer literalmente nada. Por sua natureza, eles são antes das palavras, das energia,da matéria, do espaço e do tempo.

Ora, o Mistério e o Incognoscível são precisamente os nomes que as religiões e também o Cristianismo usam para significar aquilo que chamamos Deus. Diante dele mais vale o silêncio que a palavra. Não obstante, Ele pode ser percebido pela razão reverente e sentido pelo coração como uma Presença que enche o universo e faz surgir em nós o sentimento de grandeza, de majestade, de respeito e de veneração.
Colocados entre o céu e a terra, vendo as miríades de estrelas, retemos a respiração e nos enchemos de reverência. Naturalmente nos surgem as perguntas: Quem fez tudo isso? Quem se esconde atrás da Via-Lactea?

Como escreveu o grande rabino, teólogo e místico, Abraham Heschel, de Nova York: “Em nossos escritórios refrigerados ou entre quatro paredes brancas de uma sala de aula podemos dizer qualquer coisa e duvidar de tudo. Mas inseridos na complexidade da natureza e imbuidos de sua beleza, não podemos calar. É impossível desprezar o irromper da aurora, ficar indiferentes diante do desabrochar de uma flor ou não quedar-se pasmados ao contemplar uma criança recém-nascida”. Quase que espontaneamente dizemos: foi Deus quem colocou tudo em marcha. É Ele a Fonte originária e o Abismo alimentador de tudo.

Outra questão importante é esta: que Deus quer expressar com a criação? Responder a isso não é preocupação apenas da consciência religiosa, mas da própria ciência. Sirva de ilustração o já citada Stephen Hawking, em seu conhecido livro Breve história do tempo (1992): “Se encontrarmos a resposta de por que nós e o universo existimos, teremos o triunfo definitivo da razão humana; porque, então, teremos atingido o conhecimento da mente de Deus”(p. 238). Até hoje os cientistas e os sábios estão ainda buscando o desígnio escondido de Deus.

A partir de uma perspectiva religiosa, suscintamente, podemos dizer: O sentido do universo e de nossa própria existência consciente parece residir no fato de podermos ser o espelho no qual Deus mesmo se vê a si mesmo. Cria o universo como desbordamento de sua plenitude de ser, de bondade e de inteligência. Cria para fazer outros participarem de sua suberabundância.

Cria o ser humano com consciência para que ele possa ouvir as mensagens que o universo nos quer comunicar, para que possa captar as histórias dos seres da criação, dos céus, dos mares, das florestas, dos animais e da próprio processo humano e religar tudo à Fonte originária de onde procedem.

O universo está ainda nascendo. A tendência é acabar de nascer e mostrar as suas potencialidades escondidas. Por isso, a expansão significa também revelação. Quando tudo tiver se realizado, então se dará a completa revelação do desígnio do Criador.