Las amenazas de la Gran Transformación (I

La Gran Transformación consiste en el paso de una economía de mercado a una sociedad de mercado. O dicho de otra manera: de una sociedad con mercado a una sociedad sólo de mercado. El mercado siempre ha existido en la historia de la humanidad, pero nunca había existido una sociedad sólo de mercado, es decir, una sociedad que coloca la economía como único eje estructurador de toda la vida social, sometiendo a ella la política y anulando la ética. Todo es vendible, hasta lo sagrado.

No se trata de cualquier tipo de mercado. Es un mercado que se rige por la competición y no por la cooperación. Lo que cuenta es el beneficio económico individual o corporativo y no el bien común de toda una sociedad. Generalmente ese beneficio se consigue a costa de la devastación de la naturaleza y de la gestación perversa de desigualdades sociales. En este sentido la tesis de Thomas Piketty en El capital en el siglo XXI es irrefutable.

El mercado debe ser libre, por lo tanto rechaza controles y ve como su gran obstáculo al Estado, cuya misión sabemos que es ordenar con leyes y normas la sociedad, también el campo económico, y coordinar la búsqueda del bien común. La Gran Transformación postula un Estado mínimo, limitado prácticamente a las cuestiones ligadas a la infraestructura de la sociedad, al fisco, mantenido lo más bajo posible, y a la seguridad. Todo lo demás debe ser buscado en el mercado, pagando.

El afán de mercantilizarlo todo ha penetrado en todos los sectores de la sociedad: en la salud, en la educación y el deporte, en el mundo de las artes y del entretenimiento y hasta en grupos importantes de las religiones y de las Iglesias. Estas incorporaron la lógica del mercado, la creación de una masa enorme de consumidores de bienes simbólicos, Iglesias pobres en espíritu, pero ricas en medios de hacer dinero. No es raro que en el mismo complejo comercial funcione un templo y a su lado un shopping. En fin, se trata siempre de lo mismo: obtener ingresos, ya sea con bienes materiales o con bienes “espirituales”.

Quien estudió en detalle este proceso avasallador fue un historiador de la economía, el húngaro-norteamericano Karl Polanyi (1886-1964). Él acuñó la expresión La Gran Transformación, título de un libro suyo escrito en 1944, antes de terminar la Segunda Guerra Mundial. En su tiempo la obra no mereció especial atención. Hoy, cuando sus tesis se ven cada vez más confirmadas, se ha convertido en lectura obligatoria para quienes se proponen entender lo que está ocurriendo en el campo de la economía, que repercute en todos los campos de la actividad humana, sin excluir la religiosa. Se cree que el papa Francisco se ha inspirado en Polanyi para criticar la actual mercantilización de todo, hasta del ser humano y de sus órganos.

Esta forma de organizar la sociedad en torno a los intereses económicos del mercado ha escindido a la humanidad de arriba abajo: se ha creado un foso enorme entre los pocos ricos y los muchos pobres. Se ha gestado una espantosa injusticia social con multitudes descartables, consideradas ceros económicos, aceite quemado, que ya no son interesantes para el mercado porque producen irrisoriamente y no consumen casi nada.

Simultáneamente la Gran Transformación de la sociedad de mercado ha creado también una injusticia ecológica inicua. En su afán de acumular, los bienes y recursos de la naturaleza han sido explotados de forma predatoria, devastando ecosistemas enteros, contaminando los suelos, las aguas, los aires y los alimentos, sin ninguna otra consideración ética, social o sanitaria.

Un proyecto de esta naturaleza, de acumulación ilimitada, no puede ser soportado por un planeta limitado, pequeño, viejo y enfermo. Y ha surgido un problema sistémico, al cual los economistas de este tipo de economía raramente se refieren: los límites físico-químicos-ecológicos del planeta Tierra han sido alcanzados. Tal hecho dificulta, si es que no impide, la reproducción del sistema, que necesita una Tierra repleta de “recursos” (bienes y servicios o ‘bondades’ en el lenguaje de los indígenas).

De continuar por este rumbo, podremos experimentar, como ya lo estamos experimentando, reacciones violentas por parte de la Tierra. Como es un Ente vivo que se autorregula, reacciona para mantener su equilibrio afectado a través de eventos extremos, terremotos, tsunamis, huracanes y una total falta de regulación de los climas.

Esa Transformación, por su lógica interna, se está volviendo biocida, ecocida y geocida. Destruye sistemáticamente las bases que sustentan la vida. La vida corre peligro y la especie humana podría, ya sea por las armas de destrucción masiva existentes o por el caos ecológico, desaparecer de la faz de la Tierra. Sería la consecuencia de nuestra irresponsabilidad y de la total falta de cuidado por todo lo que existe y vive.

Leonardo Boff ha escrito La Gran Transformación en la Economía y en la Ecología, Madrid, Nueva Utopía, 2014.

Traducción de Mª José Gavito Milano

Más un obispo martir en A.Latina:el OBISPO ENRIQUE ANGELELLI

La Iglesia de la Liberación  en America Latina, aquella que tomó en serio la opción por los pobres contra su pobreza, ha conocido muchos martires, laicos, hombres y mujeres comprometidos, religiosos y religiosas, sacerdotes, teólogos y obispos. Conocemos en Brasil dos nombres principales, entre otros: el Padre Henrique Pereira Neto, secretario de Dom Helder Câmara y la hermana Dorothea Stang en la parte Amazónica. Terrible fué el martirio de los jesuitas en el Salvador. El obispo de El Salvador  Oscar Arnulfo Romero asesinado mientras erguia el caliz con la sangue del Señor. Y ahora se reconoce oficialmente el asesinato del Obispo Enrique Angelleli de la Rioja en Argentina en un accidente provocado y comprobado. La causa fué por trabajar con los pobres y organizarlos y defender los derechos de los más marginados. Un complot de cristianos reacionarios junto con militares de la dictadura lo elimiraron. La Justicia finalmente, después de muchos años, reconoció su muerte como asesinato. Gracias a un grupo de laicos del Centro Tiempo Latinoamericano, animado fundamentalmente por Luiz Miguel Baronetto (Vitin) que suscitó judicialmente en proceso. Ahora tenemos más un martir cuyo nombre está en muchisimas escuelas, calles, centro s populares y otros lugares publicos, por que el pueblo jamás lo olvidó. Hay causas que por ellas vale sacrificar la propria vida especialmente se la vida y la dignidad de los pequeños  están en juego. Ser asesinado por eso es un honor y una gloria, valores  renocidos por personas que tienen un minino de humanidad, por los cristianos y por Dios.Que su sangre aliminete más y más la Iglesia de la base que une su destino al destino de los últimos que Cristo llmó como sus “hermanos y hermanas menores”. Publicamos una pequeña biografia del obispo Angelleli, el veredicto judicial y el estudio valiente de Baronetto que que no oculta los nombres de los culpados ni la omisión vergongoza de algunos obispos argentinos : Lboff

 

Datos biográficos de  Enrique Angelleli (1923-1976)

Enrique Angelelli nació el 17 de julio de 1923 en Córdoba. Sus padres Juan Angelelli y Celina Carletti inmigrantes italianos cultivaban hortalizas en la quinta donde vivían (en lo que hoy es Barrio Las Margaritas). Fue a la Escuela Misiones, entonces ubicada sobre Mons. Pablo Cabrera, casi esquina Los Granaderos. La familia se trasladó después a Villa Eucarística, por el camino a 60 cuadras, cerca del Colegio de las Hermanas Adoratrices, donde su padre siguió con el cultivo de frutas y verduras que luego llevaba al mercado. En la misma “jardinera” Don Juan llevó a Enrique, de 15 años, en 1938 para ingresar al Seminario del Loreto, donde estudió humanidades y filosofía. Luego fue enviado a Roma para terminar la teología y fue ordenado sacerdote el 9 de octubre de 1949. Allí se quedó dos años más hasta obtener la licenciatura en Derecho Canónico. Regresó a Córdoba a fines de 1951 y lo enviaron como ayudante a la Parroquia de Alto Alberdi. Cumplió funciones de capellán en el hospital Clínicas y visitó las villas miserias de la calle 9 de julio al 1000. En 1952 fue designado asesor de la Juventud Obrera Católica (JOC) y atendió la Capilla Cristo Obrero (La Cañada casi esq. Humberto 1°). Vivió en el Hogar Sacerdotal (Rioja 538), que se transformó en lugar de encuentro de sacerdotes, obreros y estudiantes. A los 38 años, a fines de 1960 fue designado obispo auxiliar de Córdoba, encarnando un estilo episcopal cercano a los necesitados. Participó del Concilio Ecuménico Vaticano II (1962-1965) y fomentó la renovación en la iglesia. Vivió cuarenta años en Córdoba.

En agosto de 1968 se hizo cargo del obispado de La Rioja. Hizo explícita su opción por los pobres e impulsó una pastoral liberadora, siguiendo los documentos del Episcopado latinoamericano (Medellín) y argentino (San Miguel-1969). Identificarse con la realidad de los empobrecidos de La Rioja, asumiendo sus aspiraciones, le provocó conflictos con los poderosos, apropiadores de las tierras y las riquezas riojanas. Cuando la pastoral diocesana fomentó la organización de cooperativas agrícolas, y la sindicalización de peones rurales y empleadas domésticas, se instrumentó una campaña de difamación y falsas acusaciones a través del diario El Sol, instalado a mediados de 1972. No fue tolerado el despertar de la conciencia de los derechos como personas y como pueblo. Profundizó la fe evangélica en una catequesis encarnada, asumiendo la religiosidad popular y la devoción a San Nicolás y el Niño Alcalde, al valorizar el tradicional “Tinkunaco”. En 1973 los terratenientes de Anillaco, autoerigidos en “cruzados de la fe”, lo agredieron a pedradas cuando iba a presidir las fiestas patronales de San Antonio. La persecución se extendió a sacerdotes, religiosas y laicos con controles policiales y detenciones. Con el golpe militar de 1976 se intensificó la represión especialmente a los jóvenes y pobres de La Rioja. Muchos fueron detenidos y torturados por su actividad comunitaria, siempre alentada por la pastoral diocesana. En julio fueron asesinados los dos sacerdotes de Chamical y el laico Wenceslao Pedernera. El 4 de agosto de 1976 se cerró el espiral de violencia con el asesinato de Mons. Angelelli, simulado como accidente de tránsito.

Largo reclamo de verdad y justicia (el proceso judicial)

Los militares ordenaron publicar que fue “por el reventón de un neumático”, aunque la pericia mecánica policial dijo que esa no era la causa del vuelco. La policía del lugar fue apartada haciéndose cargo de las actuaciones funcionarios venidos de la ciudad, con militares y el juez Vigo, ex auditor de la policía federal. Al sumariante le ordenaron hacer tres copias: para el juez, el Tercer Cuerpo de Ejército y el ministro del interior Harguindeguy. Antes del mes la causa fue archivada como accidente fatal. El pueblo pobre y las comunidades afirmaron el crimen desde el mismo 4 de agosto.

En 1983 los obispos De Nevares, Novak y Hesayne difundieron el relato de los hechos según testigos del momento. El sobreviviente Arturo Pinto, que acompañaba al obispo dijo que un auto blanco les provocó una encerrona que obligó al obispo a una brusca maniobra que produjo el vuelco de la camioneta que conducía. El cuerpo de Mons. Angelelli quedó extendido en la ruta con los brazos abiertos en cruz y el cráneo destrozado. El vehículo blanco fue visto por otros testigos, entre ellos policías de Punta de Los Llanos, que llegaron al lugar encontrando al obispo muerto y a Pinto inconciente y gravemente herido. La justicia riojana promovió la reapertura del expediente y en base a los testimonios y pruebas colectadas el Juez Aldo Morales en 1986 resolvió que había sido un “homicidio fríamente premeditado y esperado por la víctima”.

Cuando el juez riojano citó para indagar a personal militar, el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas planteó la incompetencia, cuestión que resolvió la Suprema Corte de Justicia, derivando la causa a la Cámara Federal de Córdoba, que en 1990 aplicó la ley 23492, de “punto final” a los militares imputados. Después de la anulación de las leyes de impunidad, en el 2006 se reabrió la investigación. En el 2011 el juez federal de La Rioja Daniel Herrera Piedrabuena procesó como autores mediatos a los máximos responsables del terrorismo de estado en Argentina: Jorge R. Videla, Albano Harguindeguy, Luciano B. Menéndez, Fernando Estrella y el Comisario Juan Carlos “la Bruja” Romero, de La Rioja. El ex jefe de policía Edilio Di Cesare fue apartado por demencia senil. Por haber fallecido quedaron impunes: Osvaldo Pérez Battaglia, Jorge Malagamba, Lázaro Aguirre y otros militares de menor jerarquía. La causa fue elevada a juicio en diciembre del 2012 y en noviembre del 2013 el Tribunal Oral Federal de La Rioja abrió la audiencia para juzgar como autores mediatos sólo a Menéndez y Estrella. El resto murió impune. La Fiscalía y las querellas de Arturo Pinto; Marilé Coseano, sobrina del obispo asesinado; Luis M. Baronetto por el Centro Tiempo Latinoamericano; obispado de La Rioja y de las Secretarías de Derechos Humanos de la Nación y de la Provincia, aportaron pruebas documentales y testigos que declararon durante los siete meses que duró el juicio. El viernes 4 de julio de 2014 los jueces José C. Quiroga Uriburu, Carlos Julio Lascano y Juan Carlos Reynaga resolvieron la condena a prisión perpetua e inhabilitación absoluta a los dos responsables del asesinato del obispo Angelelli, dejando abierta la posibilidad de investigar la participación de otros militares y de civiles que instigaron el crimen. Y pasó a la Fiscalía los antecedentes para investigar por encubrimiento al coronel ® Eduardo José María De Casas y al General Jorge Norberto Apa, militares de inteligencia que pretendieron desviar la investigación con falsos informes para sostener la versión del “accidente fatal”, finalmente desvirtuados por la contundencia de las pruebas.

Aunque costó, la VERDAD triunfó. A 38 años se hizo JUSTICIA. El martirio de Mons. Enrique Angelelli y su testimonio de fe y compromiso, anima hoy el camino de los que luchan por una sociedad justa y fraterna, construyéndola con generosidad y esperanza.

Agosto de 2014

Luis Miguel Baronetto

CENTRO TIEMPO LATINOAMERICANO

tiempolati@gmail.com

CÓRDOBA

HOMICIDIO DEL OBISPO ENRIQUE ANGELELLI

 *************

VEREDICTO JUDICIAL – 4 DE JULIO DE 2014 (Extracto)

“El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de La Rioja, por unanimidad RESUELVE:

(….)

4) Declarar que los hechos acontecidos el día 4 de agosto de 1976 a hs. 15 aproximadamente, oportunidad en la que se terminó con la vida del Obispo de La Rioja Monseñor ENRIQUE ÁNGEL ANGELELLI y se intentó terminar con la vida del Sacerdote ARTURO PINTO, fueron consecuencia de una acción premeditada, provocada y ejecutada en el marco del terrorismo de Estado y por lo tanto constituyen delitos de lesa humanidad, imprescriptibles e inamnistiables; en consecuencia, no hacer lugar al planteo de excepción de falta de acción por prescripción deducido por el señor Defensor Público Oficial Dr. Carlos Alberto Cáceres (arts. 59 inc 3° y 62 C.P. a contrario sensu.).

 5) Declarar a Luciano Benjamín Menéndez, ya filiados en autos, autor mediato (Dres. Reynaga y Lascano); coautor mediato (Dr. Quiroga) penalmente responsable de los delitos de homicidio doblemente calificado por el concurso premeditado de dos o más personas y para procurar la impunidad, en perjuicio de Monseñor Enrique Ángel Angelelli (arts. 45 y 80 incs. 6 y 7 del Código Penal vigente al tiempo de comisión de los hechos con las modificaciones introducidas por ley 14616), y homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas en grado de tentativa en perjuicio de Arturo Aido Pinto (Arts. 42 y 80 inc 6 del Código Penal vigente al tiempo de la comisión de los hechos con las modificaciones introducidas por ley 14616), en concurso real (art. 55 del Código Penal), e imponerle para su tratamiento penitenciario la pena de PRISIÓN PERPETUA E INHABILITACIÓN ABSOLUTA, accesorias legales y costas (arts. 12 y 19 del Código Procesal Penal de la Nación).

6) Declarar a Luis Fernando Estrella, ya filiado en autos, autor mediato (Dres. Reynaga y Lascano); coautor mediato (Dr. Quiroga) penalmente responsable de los delitos de homicidio doblemente calificado por el concurso premeditado de dos o más personas y procurar la impunidad, en perjuicio de Monseñor Enrique Ángel Angelelli (arts. 45 y 80 incs. 6 y 7 del Código Penal vigente al tiempo de la comisión de los hechos con las modificaciones introducidas por la ley 14616), homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas en grado de tentativa en perjuicio de Arturo Aido Pinto (arts. 42 y 80 inc. 6 del Código Penal vigente al tiempo de comisión de los hechos con las modificaciones introducidas por la ley 14616), y asociación ilícita agravada en calidad de organizador (art 210 del Código Penal (texto vigente en la actualidad) y art. 2 Código Penal) todo en concurso real (art. 55 del Código Penal), e imponerle para su tratamiento penitenciario la pena de PRISIÓN PERPETUA E INHABILITACIÓN ABSOLUTA, accesorias legales y costas (arts. 12 y 19 del Código Penal, 398, 403 primer párrafo, 530 y cc del Código Procesal Penal de la Nación).

(…..)

9) Atento a la solicitud de las querellas, sobre la remisión de antecedentes al Fiscal Federal para que se investigue la presunta comisión de delitos por Héctor Maximiano Payba, Capitán Juan Carlos Müller, Juan Fanor del Moral, Juan Carlos Cisterna, Amado Menem, Carlos Orellana, Fiore Cecona, Manuel Menem, César Menem, Manuel Yañez, Roberto Pastor Ávila, Simón Navarro, José Alberto Lucero, Luis María de la Puente, Humberto Páez, José Ricardo Furey, Luis Saavedra, Tomás Álvarez Saavedra, Cap. Norberto Maggi, Cap. Cerruti, disponer que las actuaciones se encuentran a disposición de las partes a los fines que estimaren corresponder.

10) Hacer lugar a la remisión de antecedentes al Fiscal Federal para que se investigue la presunta comisión del delito de encubrimiento (art. 277 C.P.) por parte del Coronel ® Eduardo José María De Casas y del General Jorge Norberto Apa.

11) Revocar la modalidad domiciliaria de cumplimiento de la prisión preventiva impuesta a los imputados Luciano Benjamín Menéndez y Luis Fernando Estrella, y en consecuencia, ordenar el inmediato traslado y alojamiento de los mismos en el establecimiento carcelario de la localidad de Bower, dependiente del Servicio Penitenciario de la Provincia de Córdoba, disponiendo la realización de un inmediato y exhaustivo examen por parte del Cuerpo Médico Forense de los Tribunales Federales de Córdoba, con control de partes, a efectos de informar al Tribunal si los imputados se encuentran en condiciones de permanecer alojados en tal establecimiento.

12) Remitir copia de los fundamentos de la sentencia al Ministerio de Defensa de la Nación por la condición de militares de los imputados.

13) Tener presente las reservas efectuadas por las partes.

Firman los jueces de Cámara: Dr. José Camilo Nicolás Quiroga Uriburu – Presidente;

Dr. Carlos Julio Lascano y Dr. Juan Carlos Reynaga – Vocales. Dra. Ana María Busleiman – Secretaria de Cámara.

***************

 LA VIGENCIA DE ANGELELLI

Luis Miguel Baronetto[1]

Si algo no pudieron lograr los asesinos de Mons. Angelelli fue borrarlo del mapa. Hoy está presente en muchos lugares donde en vida no llegó. Hay calles, rutas, escuelas, comedores escolares, guarderías, barrios, villas que enarbolan su nombre con orgullo. El mayor fracaso militar fue la resurrección del obispo asesinado. Cuando lo destinaron como obispo de La Rioja en agosto de 1968 pensaron lo mismo. Creían que se sacaban de Córdoba un estorbo que resultaba molesto al catolicismo tradicionalista de la ciudad de las campanas. El obispo, que primero fue asesor de la juventud obrera católica y luego encarnó un estilo episcopal de cercanía con los pobres, vio potenciada su actuación en aquella provincia empobrecida por la escandalosa hegemonía del poder feudal que concentraba tierras, poder y privilegios.

Esos fueron los sectores que plantaron la semilla de su asesinato. Y la hicieron crecer con la difamación y las mentiras, que se expandió en el diario El Sol, con escribas a los que todavía no les llegó la mano de la justicia. No fueron los únicos. Los dueños de los latifundios de La Costa y del oeste riojano hicieron su parte atacando las iniciativas de organización cooperativa que impulsaba el Movimiento Rural Diocesano. Fueron las cooperativas de Campanas, de producción y comercialización de la nuez, en el oeste, cerca de Chilecito. La Comisión de Productores “Severo Chumbita”, de Aimogasta, que pretendía proteger los precios de la aceituna contra los zánganos intermediarios que menospreciaban su trabajo. Y el proyecto más importante, la CODETRAL – Cooperativa de Trabajadores Amingueños Limitada – que quería la tierra para los peones y pequeños productores de Aminga y Anillaco, propugnando la expropiación del abandonado latifundio de Azzalini, el más rico en agua que garantizaba la producción suficiente de la vid como para salir de la esclavitud a la que estaba sometida la población de la zona. No fue casual la agresión más violenta sufrida por el obispo Angelelli, con improperios y pedradas, en las fiestas patronales de Anillaco el 13 de junio de 1973, en pleno gobierno democrático. Los terratenientes siempre trascienden los sistemas de gobierno. Soportan o compran las democracias y se sienten más cómodos en las dictaduras. Fue también un 13 de junio de 1976, cuando Anillaco fue declarada “capital de la Fe” por los “cruzados” que gestionaron el desfile militar encabezado por el coronel Osvaldo Pérez Battaglia, principal responsable de la represión en La Rioja que se fue impune a la tumba. El obispo diocesano alcanzó a impedir la celebración de la misa, en la digna reivindicación de su misión que pretendía ser usurpada por los militares. Pero el capellán Pelanda López bendijo el desfile.

Cuestionar la propiedad de la tierra en pocas manos fue el gran delito del obispo condenado a muerte por la mezquina ambición de los poderosos. No lo hacía desde ninguna ideología ajena a su fe y sus convicciones, que emanaban del Evangelio de Jesucristo y de la doctrina social de la Iglesia asumida en serio. No a media agua y para quedar bien con los pobres. “Si, tengo miedo – le confesó a sus padres en junio de 1976 cuando los visitó en Córdoba – pero no puedo esconder el Mensaje debajo de la cama”. Si ese mensaje hubiese quedado reducido a palabras, seguramente que molestaría a pocos. Y podía ser fácilmente acallado con prebendas. Lo peligroso fue que se transformó en acción, especialmente a partir de 1971. Su misa radial fue prohibida, algunos de sus sacerdotes detenidos. Y Angelelli pasó a ser “satanelli”, “tercermundista”, “marxista” para los planfletarios a sueldo. Fue cuando el obispo se extendió a lo largo y a lo ancho de la provincia, y se multiplicó en miles de riojanos que asumieron su protagonismo en las cooperativas. Y en los barrios se organizaron los centros vecinales. También en FATRE, el sindicato de los peones rurales en La Costa; o en AOMA, cuando los mineros se juntaron en la parroquia de Olta para defender su sindicalización y sus derechos, sumándose a la CGT de los Argentinos, que a nivel nacional lideraba Raimundo Ongaro y en La Rioja encabezaba Plutarco Schaler, del diario El Independiente con el asesoramiento del Dr. Ricardo Mercado Luna. La palabra se transformó en acción. Y la acción en organización colectiva.

No era el obispo en soledad, predicando en el desierto. Era el contagioso y entusiasmante testimonio que se agigantaba en el crecimiento de la conciencia liberadora de los pobres. Los riojanos escarbaban en su propia historia las antiguas luchas montoneras de Facundo, Felipe Varela y el Chacho Peñaloza. Y allí encontraban su raíz para fortalecerse en la organización y el reclamo.

Ese Angelelli multiplicado en miles de voces y brazos construyendo su propio destino era más peligroso que la violencia de las armas con que los poderosos acostumbraron a reprimir y acallar los reclamos de los desposeídos. Ese era el Obispo que necesitaban eliminar. Su crimen fue construido durante los años de su episcopado riojano, y encontró la mano ejecutora al instaurarse el terrorismo de estado. Pero no se asesina un obispo todos los días en un país que confiesa su catolicismo, hasta en su ley fundamental. Fue posible porque las cúpulas eclesiásticas abandonaron a su hermano de báculo y de mitra; y se lo entregaron en bandeja a los asesinos, que de esa forma purificaban con sangre la “civilización occidental y cristiana”. Fue el discurso del 25 de mayo de 1976 del vicecomodoro Fernando Luis Estrella, condenado a prisión perpetua por el crimen del obispo Angelelli: “Debemos adherirnos al occidentalismo cristiano…pero siempre que ese occidentalismo cristiano sea verdaderamente cristiano como Cristo quiere el mundo, y no como el hombre zorro disfrazado de oveja quiere que sea Cristo.” Con este subrayado se publicó al día siguiente. El modo de defender esos valores lo predicó el Nuncio Apostólico en Tucumán: “En ciertas situaciones la autodefensa exige tomar determinadas actitudes, y en este caso, habrá de respetarse el derecho hasta donde se puede.” (27-6-76). El crimen estaba autorizado. Y Pío Laghi no envió a Roma la carta de Mons. Angelelli del 5 de julio donde le decía que había sido “nuevamente amenazado”. La misma que encontró ahora el Papa Francisco aportándola a la causa judicial.

¿Para que sirve esta evocación? ¿Cuál es su vigencia? Las secuelas del neoliberalismo todavía exigen compromiso capaz de acompañar la marcha de los despojados, aunque los obstáculos sean poderosos. La memoria de Angelelli nos interpela recordándonos que los derechos no se obtienen por dádivas, sino por organización y lucha de los olvidados en las orillas de las ciudades o en las tierras donde viven amenazados por el arrebato. Esta memoria del obispo, pastor de tierra adentro, nos desafía a todos a “poner el oído en el pueblo”; e interpela a los que enarbolando un catolicismo ritualista, olvidan las exigencias simples y profundas del Evangelio predicado por Aquel que terminó crucificado, pero resucitó para contagiar la “vida y vida en abundancia.” (Juan,10,10).

Córdoba, 30 de julio de 2014

[1] Director de la Revista Tiempo Latinoamericano, Córdoba; y Querellante en la causa judicial por el asesinato de Mons. Angelelli. Autor de “Vida y Martirio de Mons. Angelelli”, Ed. Tiempo Latinoamericano, 2da. ed., 2006.

Ancora mistica e spiritualità per calciatori

In un precedente articolo, avevo affrontato la necessità di fornire oltre che assistenza pisicologica ai giocatori della Coppa Mondiale di Calcio, anche assistenza spirituale. Parlavo allora di mistica in senso non confessionale, ma come espressione della dimensione del profondo umano, un dato antropologico di base.

Voglio adesso abbordare la spiritualità in senso proprio, oggi così in voga anche tra i grandi nomi della scienza. Non come monopolio delle religioni, ma come una dimensione dell’umano a pari diritto di cittadinanza, di volontà, d’intelligenza, potere e libido.

Tra le molte forme d’intelligenza oggi studiate, tre sono di maggiore rilevanza: intelligenza intellettuale, intelligenza emozionale e intelligenza spirituale, tutte fondate su serie ricerche scientifiche.

Attraverso l’intelligenza intellettuale (il nostro famoso QI) organizziamo i pensieri, articoliamo i vari saperi, specialmente il linguaggio e le strategie dell’azione. Essa è legata a quella dimensione del cervello chiamata neocorteccia. Questa, nel processo di antropogenesi è relativante recente. Non possiede più di 7-8 milioni d’anni, ma pienamente sviluppata con la comparsa del’homo sapiens sapiens centomila anni fa. L’opera civilizzatrice con le sue arti e scienze proviene dalla neocorteccia. Senza questa non capiremmo il mondo di oggi, né potremmo sopravvivere. Ma l’intelligenza intellettuale da sola non spiega la vita umana.

Esiste in noi un’intelligenza emozionale, studiata particolarmente da Daniel Goleman, nel suo famoso libro Intelligenza emozionale (Objetiva, 1995). Questa è legata al cervello limbico, che comparve circa 130 milioni di anni fa, quando irruppero nell’evoluzione i mammiferi. Questi portano i cuccioli dentro di loro. Quando nascono, ne hanno cura, li circondano di premure e di amore. Era nato nell’universo conosciutto qualcosa di assolutamente nuovo: l’emozione, l’affetto, il sentimento, la passione, l’amore e anche i loro contrari. Noi esseri umani abbiamo dimenticato che siamo mammiferi intelletuali e razionali. Gli strati più profondi e decisivi della nostra vita, possiedono una storia millenaria. Noi siamo prima di tutto esseri di emozione e di sentimento.

Goleman ha dimostrato che la prima reazione umana davanti a qualsiasi fenomeno non è intellettuale/razionale, ma emozionale. Pochi momenti dopo entra in azione l’intelligenza razionale /intellettuale.

Alcuni fiolosofi (Maffesoli, Cortina, Scheler, Muniz Sodré, Duarte Junior) la chiamano anche “ragione cordiale, o sensibile”. Goleman critica l’inflazione dell’intelligenza razionale che ha reso le persone insensibili, individualiste, competitive e inclini alla violenza, suggerisce una vera “alfabetizzazione emozionale” a partire dalla scuola, cosa che io sto chiedendo da vent’anni con il libro Saber Cuidar e Cuidado Necessario (tutti e due dall’Editrice Vozes). Questo diminuisce la violenza in tutti i campi. Nell’intelligenza emozionale risiede la nicchia dei valori, dell’etica, dell’amore e di quello che dà senso alla nostra vita.

Infine esiste in noi l’intelligenza spirituale. Negli ultimi vent’anni, hanno avuto un grande sviluppo le neuroscienza, la neurolinguistica e altre affini che studiano il cervello umano. In esso ci sono miliardi e miliardi di neuroni e sinapsi (connessioni tra loro). C’è stata una constatazione sorprendente: ogni volta che qualche persona si occupa esistenzialmente di visioni globali delle cose, del senso della vita o del sacro e Dio, nel lobo frontale si verifica un’accelerazione inusitata di neuroni. Danah Zohar, una scienziata quantica e Ian Marshall, suo marito psichiatra, hanno sintetizzato le molte ricerche in un libro disponibile in portoghese: QS: L’Intelligenza Spirituale (Record 2000). Gli scienziati e non i teologi hanno dato a questa esperienza il nome di il “Punto Dio” nel cervello. Si tratta di un vantaggio evolutivo dell’essere umano: possedere un organo interno attraverso il quale captare il “Tutto” legato da un “anello” sacro che tutto unifica.

Così come abbiamo organi interni, occhi, naso, udito ecc., attraverso i quali captiamo il mondo materiale, abbiamo un organo interno attarverso il quale captiamo questo filo conduttore, ritenuto come la Suprema realtà, che tutto sostiene. Possiamo chiamarla con mille nomi. Non importa. Il più semplice è chiamarla immagine di Dio (Dio stesso è più che non il “Punto Dio”). Questa dimensione sta in ogni persona e costituisce la base biologica dell’intelligenza spirituale. Essa si manifesta per maggiore sensibilità davanti all’altro, attraverso maggior amore, più compassione, più rispetto e più devozione. La nostra cultura materialitisca ha coperto di cenere con il suo consumismo e volontà di dominare tutto. Attivato il “Punto Dio”, ci umanizziamo e ci spiritualizziamo. Il frutto è una profonda pace e serenità e il sentimento che siamo inseriti in un Tutto più grande che ci accoglie. Ci sentiamo pieni di “entusiasmo”: la presenza del Dio interiore. Ho scritto un libro dal titolo Meditação da Luz. O Caminho da Simplicidade (Vozes 2010) dove tento di tradurre l’attivazione del “Punto Dio” servendomi del cammino più antico dell’oriente e dell’occidente che è prendere la Luce come elemento che risveglia e attiva il “Punto Dio”.

Oso un suggerimento: che ve ne pare se un giocatore e un allenatore, oltre che agli allenamenti e all’indispensabile psicologia, incorporassero un momento di meditazione per attivare il loro “Punto Dio”? Sicuramente sentirebbero molta più pace e sarebbero meglio disposti al gioco.

Leonardo Boff appartiene all’associazione internazionale di psicologia analitica (IAAP) di linea junguiana, Zurigo.

 

Traduzione di Romano Baraglia

Entrevista de L. Boff: “Dentro do sistema capitalista, não há salvação para a Terra e a Humanid

Muitos solicitaram a divulgação desta entrevista que dei ao Portal SUL 21 a Debora fogliatto em Porto Alegre no dia 24 de julho. Como toda entrevista falada, há cortes e incompletudes próprias do discurso falado. Fiz pequenas correções para facilitar o entendimento. Mas ela ficou como foi publicada com as limitações linguísticas e estililítiscas deste gênero de publicação. Lboff

Débora Fogliatto- Sul 21

<http://i2.wp.com/www.sul21.com.br/jornal/wp-content/uploads/2014/07/201407250005-leonardo-boff-por-ramiro-furquim-_oaf5940.jpg>

Um dos mais conhecidos teólogos do Brasil, Leonardo Boff é um nome atualmente aclamado em todo o mundo, mas que já foi muito marginalizado dentro da própria Igreja em que acredita. Nos anos 1980, o então frade foi condenado pela Igreja Católica pelas ideias da Teologia da Libertação, movimento que interpreta os ensinamentos de Jesus Cristo como manifesto contra as injustiças sociais e econômicas.

Aos 75 anos, Boff é um intelectual, escritor e professor premiado e respeitado no país, cuja opinião é ouvida por personalidades com o Papa Francisco e os presidentes Lula da Silva e Dilma Rousseff. Nesta entrevista aoSul21, concedida durante sua vinda a Porto Alegre, entre 23-25 de julho, Boff fala do momento atual da Igreja Católica, critica os religiosos que usam o evangelho para justificar ideias retrógradas ou tirar dinheiro dos fiéis, tece comentários sobre a situação no Oriente Médio, aborto, violência e sobre a crise ecológica e econômica mundial.

As duas estão profundamente interligadas: como explica Boff, o capitalismo está fundado na exploração dos povos e da natureza. “Esse sistema não é bom para a humanidade, não é bom para a ecologia e pode levar eventualmente a uma crise ecológica social com consequências inimagináveis, em que milhões de pessoas poderão morrer por falta de acesso à água e à alimentação”, afirma ele, que é um grande estudioso das questões ligadas ao meio ambiente.

Sul21 – Nos anos 1980, por causa dos ideais defendidos pela Teologia da Libertação, o senhor foi condenado a um ano de silêncio obsequioso e sofreu várias sanções, que acabaram sendo amenizadas diante da pressão social sobre a Igreja Católica, mas que o fizeram abandonar o hábito. O senhor acredita que atualmente a Igreja agiria da mesma forma?

Leonardo Boff – Não. O atual Papa diz coisas muito mais graves do que eu disse no meu livro “Igreja: carisma e poder”, que foi objeto de condenação. Se ele tivesse escrito isso, teria sido condenado. Eu disse coisas muito mais suaves, mas que afetavam a Igreja. Dizia que a Igreja não respeitava os direitos humanos, que é machista, tem um conceito de poder absolutista e absolutamente superado, sem limites.

Os tempos mudaram e a graças a Deus temos um Papa que pela primeira vez, depois de 500 anos, responde à Reforma, responde a Lutero. Lutero lançou o que chamamos de Princípio Protestante, que é o princípio de liberdade cristã que impõe limites ao princípio da autoridade. E esse Papa vive isso. E vive o cristianismo não como um feixe de verdade que você adere, mas como o encontro vivo com Jesus. Deve-se distinguir entre a

Tradição de Jesus, aquele conjunto de ideais e valores que anunciou, mais movimento que instituição; e a religião cristã, que se organiza como instituição à semelhança de outras religiões.. Muitos dizem “eu sou do movimento de Jesus”, e não da religião católica. Preferem viver a ética de Jesus que frequentar a igreja. Tais afirmações são escandalosas para cristãos tradicionais, mas são absolutamente corretas no sentido da Teologia, daquilo que nós sempre dizíamos e éramos perseguidos por isso. Quem salva é Jesus e não as doutrinas.

E eu fico feliz que a Igreja não é mais uma instância que nos envergonhe, mas sim uma instância que pode ajudar a humanidade a fazer uma travessia difícil para outro tipo de sociedade que respeite os direitos da natureza, da Terra, preocupada com o futuro da vida. Eu mesmo tive contato com o Papa e o tema central dele é vida. Vida humana, da terra, da natureza. E nós temos que salvá-la, porque temos todos os instrumentos para destruí-la.

“Pregar na África que é pecado usar a camisinha, em lugares onde metade da população sofre de Aids, é cometer um crime contra a humanidade. Foi o que o papa Bento XVI disse várias vezes.”

Sul21 – O senhor acredita que a Igreja Católica, sob orientação do papa Francisco, vai efetivamente renunciar a alguns temas tratados como tabu, como a união homossexual?

Leonardo Boff – Ainda não sabemos bem a opinião dele. Ele diz: “quem sou eu para julgar?”, no fundo diz para respeitar as pessoas. Ele vai deixar haver uma grande discussão na Igreja sobre a questão do divórcio e dos homossexuais, sobretudo a moral sexual cristã, que é extremamente rigorosa e restrita. Em alguns casos é até criminosa. Por exemplo, pregar na África que é pecado usar a camisinha, em lugares onde metade da população sofre de Aids, é cometer um crime contra a humanidade. Foi o que o papa Bento XVI disse várias vezes. Eu acho que o Francisco é mais que um Papa, é um projeto de mundo, projeto de Igreja, ele se dá conta de que a humanidade é uma, está sob risco de desaparecer e temos que nos unir nas diferenças para superar a crise.

Acho que a grandeza desse Papa não será ele definir as coisas, mas deixar que se discutam. E eu acho que ele vai respeitar as pessoas, porque a maioria não é homossexual, ou homoafetivo, por opção. As pessoas se descobrem homoafetivas. E ele vai dizer: “ande diante de Deus, não se sinta excluído”. Vai dizer que (os homoafetivos) são tão filhos e filhas de Deus quanto os outros. E daí respeitar. Talvez ele diga “não chame matrimônio, que é um conceito jurídico-canônico”. Mas uma união responsável, que merece a benção de Deus, e que tenha uma proteção jurídica, que tenha seu lugar na Igreja, que possam frequentar os sacramentos. Esse seguramente vai ser o caminho dele.

Sul21 – E com essas posições do Papa Francisco, o senhor acha que Igreja Católica talvez consiga recuperar fiéis diante do avanço das igrejas evangélicas?

Leonardo Boff – Esse Papa não é proselitista e diz claramente que o evangelho deve atrair pela sua beleza, pelo seu conteúdo humanitário. Ele não está interessado em aumentar o número de cristãos, em fazê-los voltar. Está interessado em que as pessoas, com a situação confessional que têm, se coloquem a serviço da humanidade, das coisas boas que a humanidade precisa para viver humanamente.

É aquilo que nós chamamos de “ecumenismo de missão”. Estamos divididos, é um fato histórico, mas não é uma divisão dolorosa. Porque cada um tem seus “santos”, profetas e mestres. Mas como nós juntos nos reconhecemos mutuamente nas diferenças e como juntos vamos apoiar os sem terras, os sem tetos, os marginalizados, as prostitutas. Esse serviço nós podemos fazer juntos.

“Ninguém é a favor do aborto em si, as mulheres que fazem aborto não pediram por isso. Mas muitas vezes passam por situações tão delicadas que precisam tomar essa decisão”

Sul21 – Muitas pessoas usam a religião para justificar opiniões conservadoras, machistas e homofóbicas. Qual a sua opinião sobre essas posições?

Leonardo Boff – Há o exemplo concreto do aborto nas últimas eleições. Isso mobilizou as igrejas, foram até o Papa, fizeram pressão sobre os fiéis. Eu acho que é uma falsa utilização da religião. A religião não foi feita para isso. E todos devem reconhecer, e são obrigados a reconhecer pela Constituição, que há um Estado que é laico e pluralista. Ele não assume nenhuma religião e respeita a todas entro do marco constitucional. Então essas pessoas pecam contra o princípio fundamental da democracia, não são democratas. Eles podem ter a opinião deles, mas não podem impô-la.

É muito fácil a posição deles, a de salvar a criancinha. E depois que a salvou a deixa na rua, abandonada, passando fome e morrendo. E nem têm compaixão pelas mais de cem mil mulheres que morrem por ano por causa de abortos malfeitos. Precisamos superar esse farisaismo. São pessoas que pecam contra a democracia e contra a humanidade, contra o senso humanitário. Ninguém é a favor do aborto em si, as mulheres que fazem aborto não pediram por isso. Mas muitas vezes passam por situações tão delicadas e dilacerantes que as levam a tomar essa difícil e dolorosa decisão.

O que eu aconselho e o que muitos países fizeram como a Alemanha, o Canadá, inclusive a Espanha e a Itália, que são cristianíssimas e permitiram o aborto, pediram que houvesse um grupo de acompanhamento, que converse com a mulher e explique o que significa. E deixar a decisão a ela, se ela decidir vamos respeitar a decisão. Mas ela faz com consciência. Isso eu acho que seria democrático e seria responsável diante da fé, você não renuncia à tua fé, mas respeita a consciência, que é a instância última a que responde diante de Deus.

“Então eles têm um país que foi vítima do nazismo e utiliza os métodos do nazismo para criar vítimas. Essa é a grande contradição.”

Sul21 – Algumas igrejas aqui cobram dízimo dos fiéis, muitas vezes dizem que para agradecer a Deus as pessoas têm que pagar as igrejas. Qual a sua opinião e como a teologia da libertação vê essa prática?

Leonardo Boff – São igrejas do chamado “evangelho da prosperidade”, dizem que você dá e Deus te devolve em dobro. Eu acho que é um abuso, porque religião não foi feita para fazer dinheiro. Foi feita para atender as dimensões espirituais do ser humano e dar um horizonte de esperança. Agora quando a igreja transforma a religião num poder econômico, como a Igreja Universal do Reino de Deus, que em Belo Horizonte tem um shopping ao lado, chamado de “o outro templo”, que é o templo do consumo, e depois do culto as pessoas são induzidas a comprar. Para mim, é a perversão da religião. Inclusive acho que é contra a Constituição utilizar a religião para fins não naturais a ela. Eu combato isso, sou absolutamente contra. Porque isso é enganar o povo, é desnaturar e tirar o caráter espiritual da religião. A religião tem que trabalhar o capital espiritual, e não material.

Sul21 – E em relação a essa crise violenta entre Israel e a Faixa de Gaza, em que o Estado de Israel já matou centenas de pessoas, como o senhor acha que o resto do mundo deveria agir em relação a isso? O Papa poderia ser uma pessoa a mediar o conflito?

Leonardo Boff – Esse Papa é absolutamente contemporâneo e necessário. Acho que é o único líder mundial que tem audiência e eventualmente poderia mediar essa guerra de massacre criminosa que Israel está movendo contra Gaza.

E eu acho que grande parte da culpa é do Obama, que é um criminoso. Porque nenhum ataque com drones (avião não tripulados) pode ser feito sem licença pessoal dele. Estão usando todo tipo de armas de destruição, fecharam Gaza totalmente, ficou um campo de concentração, e vão destruindo e matando centenas de inocentes, crianças e idosos. Esses israelenses foram vítimas do nazismo (não esqueçamos os ciganos,os homoafetivos,os deficientes e os que se opunham ao regime) e agora criam vítimas à semelhança do nazismo. Essa é a grande contradição. É isso que nos dói em toda esta situação de guerra.

E os Estados Unidos apoiam, o Obama e todos os presidentes são vítimas do grande lobby judeu, que tem dois braços: o braço dos grandes bancos e o braço da mídia. Eles têm um poder enorme em cima dos presidentes, que não querem se indispor e seguem o que dizem esses judeus radicais, extremistas e que se uniram à direita religiosa cristã. Isso está aliado a um presidente como Obama que não tem senso humanitário mínimo, compaixão para dizer “acabem a matança”.

 “Mas tudo o que dá sentido humano não entra no PIB: o amor, a solidariedade, a poesia, a arte, a mística, os sábios. Isso é aquilo que nos faz humanos e felizes.”

Sul21 – Qual a sua avaliação da atual disputa para a presidência da República?

Leonardo Boff – Notamos que é uma disputa de interesses de poder. Não se discute o projeto Brasil, se discute poder. O que eu acho lamentável porque não basta ter poder, o poder é um meio. Eu vejo que há duas visões de futuro. Uma é mais progressista e republicana que é levada pelo atual governo baseada em políticas públicas, visando a inclusão para os mais pobres. E eu torço que ele ganhe. Mas ganhar para avançar, não para reproduzir a mesma agenda. Ele atingiu o primeiro passo, de incluir milhões de pessoas que têm agora direito de consumir o mínimo, de comida, ter geladeira, casa, luz. Isso é direito de todo cidadão. Essa etapa eu acho que o governo cumpriu e bem e deve consolidá-la. Mas agora vem uma nova etapa, porque o ser humano não tem só fome de pão. Tem fome de escola, beleza, lazer, participação na vida social, dos espaços públicos, de transporte que não gaste tanto o tempo de vida.

E há os que querem seguir o neoliberalismo montado sobre o mercado, o Estado mínimo, um tipo de austeridade que gera desemprego, rebaixa os salários e destrói as conquistas sociais, e priviligia atender antes os bancos do que as demandas da população. Isto está sendo imposto e não está dando certo na Grécia, em Portugal,na Espanha na Itália, na Irlanda, que é o capitalismo financeiro mais voraz e acumulador e o mais radical que houve na história. Aplicdo ao Brasil significa a imposição da austeridade que implica o arrocho salarial, o aumento o superávit primário, que é aquele bolo com que se paga os rentistas. Há a visão de futuro que quer enquadrar o Brasil nesse tipo de globalização que é boa para o capital, porque nunca os capitalistas enriqueceram tanto. Tanto que nos Estados Unidos 1% tem o equivalente a 99% da população, enquanto no Brasil 5 mil famílias controlam o equivalente a 43% do PIB. São famílias da casa-grande, que vivem do capital especulativo.

Acho que nós temos que vencer democraticamente esse projeto, porque não é bom para o povo. Mesmo com todos os defeitos e violações de ética que houve, erros que o PT cometeu, ainda assim este projeto é o mais adequado para o Brasil. Agora se for ganhar é para avançar e melhorar. Caso contrário os do outro projeto  internalizarão o sistema que provocou a crise global e  entnao corremos o risco de perder os avanços alcançados. Não podemos mais retroceder.

Foto: Ramiro Furquim/Sul21
Sul21 – O senhor mencionou a crise econômica pela qual passam a Grécia, Espanha e países europeus que seguem o neoliberalismo. Há maneiras de reverter a crise?

Leonardo Boff – A Europa está tão enfraquecida e envergonhada que nem mais aprecia a vida. Aquilo que mais escuto em cada palestra que vou na Europa é pessoas me pedindo “por favor, me dê esperança”. Quando um povo perde esperança, perde o sentido de viver. Isso acontece porque alcançaram tudo que queriam, dominaram o mundo, exploraram a natureza como quiseram, ganharam um bem-estar que nunca houve na História e agora se dão conta que são infelizes. Porque o ser humano tem outras fomes. Fome de amar e ser amado, de entender o outro, conviver, respeitar a natureza.

E tudo isso foi colocado à margem. Só conta o PIB. Mas tudo que dá sentido humano não entra no PIB: o amor, a solidariedade, a poesia, a arte, a mística, os sábios. Isso é aquilo que nos faz humanos e felizes. E essa perspectiva em que só contam os bens materiais poderá levar a humanidade a uma imensa tragédia. Dentro do sistema capitalista, não há salvação para a Terra e a Humanidade. Por duas razões. Primeiro porque nós encostamos nos limites da Terra. É um planeta pequeno, com a maioria dos recursos não renováveis. O sistema tem dificuldade de se auto-reproduzir, porque não tem mais o que explorar. E segundo porque os pobres, que antes da crise que eram 860 milhões, pularam, segundo a FAO, para um bilhão e 200 milhões. Há pois duas injustiças: a social e a e ecológica.

Então esse sistema não é bom para a humanidade, não é bom para a ecologia e pode levar eventualmente a uma crise ecológica social com consequências inimagináveis, em que milhões de pessoas poderão morrer por falta de acesso à água e alimentação. Esse sistema, contem uma perversidade total: transformou tudo em mercadoria. De uma sociedade com mercado passou para uma sociedade só de mercado, transformando tudo em mercadoria, também a vida e a alimentação. O pobre tem que atender suas necessidades no mercado. Mas não dispõe de dinheiro. Então diante da mesa farta, passa fome e fica como os cachorros esperando que caiam migalhas da mesa dos opulentos e desumanos.

“Essa nova relação com a natureza e o mundo é o que precisamos desenvolver para ter uma relação que não seja destrutiva e possa fazer com que a humanidade sobreviva.”

Sul21 – O senhor se preocupa também com o avanço da extrema direita na Europa?

Leonardo Boff – É a reação normal de quando há uma crise maior que alguns postulem soluções radicais. No caso da Europa, é a xenofobia. Mas são todos países que têm problema de crescimento negativo de população. A Alemanha tem que importar 300 mil pessoas por ano para manter o crescimento mínimo de população, e na França a situação é parecida. Então estão em uma dificuldade enorme, porque precisam deles, mas ao mesmo tempo, querem os expulsar. Há o risco de que haja um processo que gerou a Segunda Guerra Mundial, que era fruto da crise de 1929 que nunca se resolvia, até que a direita criou o nazifascismo. Mas hoje o mundo é diferente, é globalizado. Não dá para resolver a questão de um país sem estar vinculado aos outros. Nem se pode usar a violência porque ela é demasiadamente destrutiva, pode liquidar com toda a humanidade.

Sul21 – Os governos da América Latina oferecem uma alternativa a esse modelo europeu que está em crise?

Leonardo Boff – Muitos veem, como o (sociólogo português) Boaventura de Sousa Santos, que na América Latina há um conjunto de valores vividos pelas culturas originárias que podem ajudar a humanidade a sair da crise. Especialmente com a característica central do bem-viver, que significa ter uma relação respeitosa para com a natureza, entender a Terra como mãe, que nos dá tudo que precisamos ou podemos completar com o trabalho. A economia não é de acumulação mas de atendimento coletivo das demandas humanas. E inventaram a democracia comunitária, que não existe no mundo, é uma invenção latino-americana, em que os grupos se reúnem e decidem o que é melhor para eles, e o país é feito por redes de grupos de democracias comunitárias. Essa nova relação com a natureza e o mundo é o que precisamos desenvolver para ter uma relação que não seja destrutiva e possa fazer com que a humanidade sobreviva.

Há uma revisitação das culturas originárias, porque elas têm ainda respeito com a natureza, não conhecem a acumulação que devasta os ecossistemas. São valores já vividos pelas culturas andinas, sempre desprezadas e hoje estudadas por grandes cientistas e sociólogos que percebem que aqui há princípios que podem nos salvar. Em vez de falar de sustentabilidade, respeitar os ritmos da natureza. Em vez de falar de PIB e crescimento, garantir a base físico-química que sustenta a vida. Porque sem isso a vida vai definhando. E em vez de crescimento, redistribuição da renda. É tanta riqueza acumulada que se houvesse 0,1% de taxa sobre os capitais que estão rolando nas bolsas, estão na especulação, daria um fundo de tal ordem que daria para a humanidade matar a fome e garantir habitação. Porque o capital produtivo é de U$ 60 trilhões, enquanto o especulativo é U$ 600 trilhões. Então é uma economia completamente irracional e inimiga da vida e da natureza. E não tem futuro, caminha para a morte. Ou nos levará todos para a morte, ou eles mesmos se afundarão.

“Nós não “temos violência” no Brasil, nós estamos sentados em cima de estruturas de violência. É um estado de violência permanente.”

Sul21 – E onde entra o papel do Brasil no âmbito ecológico? Os governos têm conseguido lidar com as questões ambientais?

Leonardo Boff – O Brasil é a parte do planeta mais bem dotada ecologicamente. Tem as maiores florestas úmidas, maior quantidade de água, maior porcentagem de terrenos agriculturáveis no planeta.  Mas não têm consciência de sua riqueza. E as políticas públicas não têm nenhuma estratégia de como tratar a Amazônia, tratar os vários ecossistemas. Sempre é em função da produção. Então estão avançando sobre a floresta Amazônica e o Cerrado e deflorestando para ter soja e gado.

E o Ministério do Meio Ambiente é um dos mais fracos, assim como o dos Direitos Humanos. Isso significa que não conta a vida, conta a economia. Eu acho lamentável isso. E essa crítica tem que ser feita pelos cidadãos. Apoiamos um projeto de governo, mas nisso discordamos. Porque implica ignorância, irresponsabilidadee cegueira estratégica governamental. Muita coisa do futuro da humanidade passa por nós, especialmente água potável, que possivelmente será a crise mais grave, até mais do que aquecimento global. E o Brasil tem capacidade de ser a mesa posta para as fomes do mundo inteiro e fornecer água potável para os povos. Acho que não temos consciência da nossa responsabilidade. Os governantes são vítimas ainda de uma visão economicista, obedecem as regras da macroeconomia. A nossa relação com a natureza não é de cooperação, é de exploração.

Foto: Ramiro Furquim/Sul21
Sul21  – Como o Brasil pode lidar com o grave problema de violência urbana?

Leonardo Boff – O problema que deve ser pensado é de que já agora 63% da humanidade vive nas cidades, no Brasil 85%. Não dá mais para pensar apenas na reforma agrária, tem que pensar como vão viver as pessoas nos centros urbanos. Trata-se de distribuir a terra e distribuir a cidade. Nós vivemos no Brasil a vergonha de que todas as cidades têm um núcleo moderno cercado por uma ilha de pobreza e miséria, que são as favelas. Esse é um problema não resolvido e para mim central na campanha: como trabalhar os 85% que vivem nas cidades, já perderam a tradição rural, de plantar e viver da natureza, e não assimilaram a cultura urbana. Então são perdidos. Daí o aumento da criminalidade. E muitos dizem que a sociedade têm um pacto social que rege o comportamento dos cidadãos. Os marginalizados dizem: “vocês nos excluíram do pacto, então não somos obrigados a aceitar as leis de vocês, vamos criar as nossas”. As milícias do Rio criaram funções de Estado paralelas, criam sua organização e distribuição de alimentos, de gás, garantem a segurança e o governo é impotente. E as UPPs não são a solução, porque cria ilhas e as drogas ficam nas margens. O problema não é de polícia, é do tipo de sociedade que nós criamos, montada em cima do colonialismo, escravagismo e etnocídio dos indígenas. Nós não “temos violência” no Brasil, nós estamos sentados em cima de estruturas de violência. É um estado de violência permanente.

Sul21 – E como o país pode fazer para fugir disso?

Leonardo Boff – Aquilo que já começou com as política sociais e aprofundá-las e parar de fazer políticas ricas para os ricos e pobres para os pobres; fazer a urbanização das favelas, políticas de integração, inclusão, começando pela educação. Porque onde há educação a pessoa se habilita a se autodefender, buscar novas formas de sobrevivência. Um país que não investe em educação e saúde conta com pessoas ignorantes e doentes. E com essas pessoas não têm como dar um salto de qualidade. Para mim esse é o grande desafio e isso deveria ser discutido nas campanhas, e nos partidos. Desafiar todo mundo: “como vamos sair disso?”, porque tende a piorar cada vez mais. Essa seria uma política ética, digna, onde o bem comum estaria no centro e somaria forças, alianças de pessoas que se propõem a mudar as estruturas que sustentam um Estado injusto, que tem a segunda maior desigualdade do mundo. Desigualdade significa injustiça que é uma falta ética, e injustiça é tambem um pecado social estrutural, mortal que afeta Deus.Isso é que deveria ser discutido e não o é. Lamentavelmente.

 

<http://i2.wp.com/www.sul21.com.br/jornal/wp-content/uploads/2014/07/201407250005-leonardo-boff-por-ramiro-furquim-_oaf5940.jpg>